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MW-10080
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Recorrido por la evolución de la fotografía en México, desde sus inicios en el siglo XIX hasta su consolidación como herramienta de registro histórico y expresión artística. Combina imágenes de archivo, análisis especializados y testimonios para destacar la importancia de la fotografía en la construcción de la memoria visual del país
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Recorrido por la evolución de la fotografía en México, desde el siglo XIX hasta su consolidación como medio de registro y expresión. Incluye archivos, análisis y testimonios que subrayan su papel en la construcción de la memoria visual del país
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SINOPSIS_PROGRAMA
La fotografía en México transformó la percepción de la realidad, desde su llegada en el siglo XIX como herramienta colonial hasta su papel en la construcción de identidad nacional. Fusionó lo documental y lo artístico, capturando desde retratos burgueses hasta la Revolución. Hoy, entre la saturación de imágenes y la fotografía de autor, cuestiona su propia veracidad mientras preserva instantes que devienen memoria colectiva y reflexión sobre el tiempo
EXTRACTO_PROGRAMA
La fotografía en México transformó la realidad: de herramienta colonial a crónica revolucionaria. Entre arte y documento, forjó identidad. Hoy, en la saturación visual, preserva instantes que desafían tiempo y memoria
N_PROGRAMA
5
N_TOTAL_PROGRAMAS
5
DURACION_TOTAL
00:27:11:09
PARTICIPANTES
Eduardo Sansores, Alberto Gurrola, Rafel Herrejan, Erick Treji, Jorge Manriquez y Peggy Echanove. Voz Federico Engels.
DISCIPLINA
INSTITUCION_PRODUCTORA
CENART | CONACULTA | Imagia S.A. | UPA
PALABRAS_CLAVE
Archivos | Arte contemporáneo | Divulgación científica | Equipo fotográfico | Estética | Fotografía | Historia cultural | Innovación científica | Registro de archivos
TRANSCRIPCION
La fotografía en México Capítulo 5 El tiempo de una imagen La aparición de la fotografía hace 150 años fue la culminación de una necesidad de representar el mundo real de manera fidedigna, precisa y creíble. Poco a poco, el mundo de las imágenes se ha vuelto un universo aparte, separado, aunque contiguo, inmanente y siempre presente. Nos hemos acostumbrado a ver fotografías a tal grado que muy pocas veces nos fijamos en sus contornos, en esa abstracción del tiempo y el espacio normales que transfigura y muchas veces magnifica la imagen. Pero, ¿cuál es el significado de este gesto, ahora tan natural, tomar una fotografía? La fotografía no sólo captura la realidad, la transforma, la tritura, la rehabilita, la reivindica, la reinventa también. Aceptada y asumida actualmente como algo natural, la fotografía que desdobla el mundo esconde muchas veces sus verdaderos propósitos. Detrás de cada fotografía publicada no sólo está la mano de quien escoge la toma dispara la cámara, selecciona el negativo y lo imprime con minucia Detrás de cada fotografía existe también una visión del mundo una idea rectora. Lugares que contemplamos todos los días se transforman en imagen y adquieren un nuevo carácter. Se convierten en objetos de contemplación estética, en verdaderos cuadros. Desde los inicios de la fotografía se buscó incrementar la precisión de las imágenes es decir, agregar a esta reproducción de la realidad mayor verosimilitud. Surgió en primera instancia la necesidad de colorear las imágenes. Más tarde, a raíz de los experimentos de Edward Muitrich y del profesor Marey, se agregó la ilusión del movimiento. El cine agregó una dimensión temporal a la imagen fotográfica y creó un lenguaje específico con base en la secuenciación de fotogramas. Desde los inicios de la técnica fotográfica se desarrolló la estereoscopía, que permitía observar las imágenes en relieve mediante un sencillo aparato óptico. Considerada como un divertimento, la estereoscopía nunca tuvo aplicaciones muy importantes. Sin embargo, la idea de capturar imágenes en tercera dimensión permaneció. Con el surgimiento de la fotografía entre 1840 y 1860, asistimos al nacimiento de una nueva industria, de un arte nuevo. El invento de la fotografía coincide históricamente con el auge de los grandes imperios coloniales ingleses y franceses. Detrás del rápido desarrollo de la técnica, se puede leer la necesidad de aquellos países por conocer visualmente y eventualmente controlar a las regiones colonizadas o que pretendían colonizar. Los viajes de reconocimiento de ciertos fotógrafos como Bessie de Charney justificados desde el punto de vista de la ciencia fueron financiados por los gobiernos europeos en este contexto La fotografía aparece como uno de los instrumentos del capitalismo del siglo XIX Este fenómeno adquirió una importancia sin medida en el siglo XX. La fotografía testimonial, el noticiero de cine y más tarde la televisión han ido borrando la distancia del tiempo. Al retransmitir en vivo acontecimientos cruciales, la televisión, al fin y al cabo, derivado sofisticado de la fotografía, nos proporciona la sensación de ser testigos del acontecer internacional. Tenemos así la impresión de conservar cierto control sobre acontecimientos que en realidad nos sobrepasan. La fotografía se difundió con notable facilidad en los países latinoamericanos y particularmente en México. A manera de ejemplo, basta comparar algunas cifras. Cuando Benito Juárez recuperó el poder a la caída del imperio, había en México unos 50 fotógrafos profesionales, cantidad importante si se toma en cuenta que la ciudad de México tenía menos de 200.000 habitantes, de los cuales un mínimo porcentaje tenía acceso a ese bien suntuario que eran los retratos fotográficos. La fotografía se extendió muy pronto entre las diversas clases de la sociedad mexicana A la muerte de Juárez en 1873 Los señores Cruces y Campa afirmaban con orgullo Haber vendido 20.000 ejemplares de su retrato lo cual indica la aparición de un comercio de imágenes sin precedente. Este fenómeno se debe en parte a la especificidad de la fotografía. Por un lado, la nueva técnica de reproducción de imágenes representaba para muchos una manera de acceder a la modernidad. La sociedad del siglo XIX, que se entusiasmaba por la llegada del perrocarril o la instalación del telégrafo, intentaba parecerse a la europea a través de la fotografía. Sus modales y sus vestimentas delataban sus ambiciones. Existen, sin embargo, ciertas razones que explican esta fascinación por la imagen. Una sociedad de tipo rural, en gran parte analfabeta, adopta a la fotografía como instrumento de reconocimiento. ¿Cómo explicar de otra manera estos retratos posados en el clásico estudio del fotógrafo con sus telones que representan bucólicos paisajes europeos y su elegante mobiliario francés? En México, la fotografía no sólo fascinó a la aristocracia y a la nueva burguesía que copiaban los modelos europeos, sino que deslumbró, quizá por su indefinible aspecto mágico, a la sociedad de ascendencia indígena. La corona española había pretendido instaurar una cultura del alfabeto en la Nueva España, que sustituyera a los antiguos pictogramas de los códices prehispánicos y de los frescos pintados en los templos, instrumentos de la memoria colectiva y recordatorios en los días de guardar el complejo calendario prehispánico. La imposición del alfabeto modificó a veces de manera muy violenta formas de pensamiento y maneras de comprender la realidad. Al desaparecer el viejo sistema de conservar la historia de los antiguos mexicanos, los ahora llamados indígenas tuvieron que adaptarse al sistema de pensamiento occidental, lineal y consecutivo. A su vez, desde la aparición de la fotografía, la cultura occidental tiende a reforzar el discurso visual. La palabra escrita se apoya cada vez más en la imagen. En México, la fotografía, medio de comprensión universal, vuelve a introducir o restablece una cultura de la imagen que al fin y al cabo no ha desaparecido completamente, como lo comprueba la riquísima tradición artesanal. así como el constante recurso a la ilustración grabada en los periódicos y las hojas volantes hasta finales del siglo pasado. Y aún hoy en día, el inaudito éxito de las tiras cómicas y fotonovelas. Quizá el simple hecho de transformar la realidad en fotografía es decir, de aislar mediante una sencilla operación una imagen de su contexto y de su tiempo normales convierta a la fotografía en un objeto de contemplación dotado de un aura mítica. Un caso elocuente es la cultura de la Revolución Mexicana. Ahí, la fotografía creó sus propios héroes, determinó cuáles fueron los hechos que habían de pasar a la historia, produjo una nueva jerarquización de los acontecimientos. La revolución de 1910 propició la aparición del pueblo en la fotografía y en la prensa. El país ya no era el mismo. La imagen de la participación popular se vería reflejada gráficamente y colaboraría en una nueva cultura post-revolucionaria. Al finalizar el conflicto armado, Víctor Agustín Casasola y varios de los fotógrafos que trabajaban con él documentaron la vida pública de la Ciudad de México con el mismo sentido que lo habían hecho durante los años de lucha armada. Muchas de estas imágenes cotidianas fueron publicadas en la prensa popular de la época. Desde los inicios de la fotografía, los pintores se preocuparon de la competencia que representaba el nuevo medio de reproducción de las imágenes y en algunas ocasiones quisieron impedir su desarrollo. La pintura evolucionó en nuevas direcciones en el transcurso de estos 100 primeros años de la fotografía, separándose cada vez más de su función tradicional, la reproducción de la realidad, objeto ahora de la imagen fotográfica. Pero la inquietud ante la invasión de imágenes motivó a ciertos fotógrafos a buscar una manera específica de mostrar las cosas. El fotógrafo ecuatoriano Camilo Luz Uriaga formuló una definición de la fotografía de autor No nos interesa el efecto por el efecto No nos interesa impresionar al espectador con rebuscados y truculentos artificios No nos interesa que el espectador se dé de bruces contra la forma sin poder trascenderla porque no hay nada más allá de ella. No nos interesa implementar una forma y una técnica que muestren las cosas naturalmente, al estilo de aquellas fotografías turísticas y compasivas, sino que las muestre artificialmente, elaboradamente, de modo que el espectador tome conciencia del hecho fotográfico, perciba la intencionalidad del autor, y entonces tome una actitud analítica, se percate de que lo que está viendo persigue un fin y trate de descubrirlo. Entonces podrá aprovechar la obra artística en toda su dimensión, como conocimiento, comunicación y creación. Nuestras fotografías deben ser sorprendentes, extrañas, extraordinarias, no naturales, como no es natural nuestra realidad. En las últimas décadas, el concepto de fotografía de autor se enfrenta drásticamente con otras maneras de concebir la fotografía. La dicotomía entre el supuesto naturalismo de la fotografía y la estilización, a veces exacerbada de los fotógrafos que reivindican una expresión personal, invade incluso las páginas de los periódicos. La fotografía de autor entró en los museos, en las galerías, como toda obra de arte, es objeto de especulación. Esta fotografía de autor, cuya intencionalidad resulta irreprochable, puesto que es considerada como creación artística, convive sin embargo con las otras formas, el fotorreportaje, la fotografía publicitaria y comercial. En un mundo sobrepoblado de imágenes confusas, la opción de los creadores de imágenes puede ser de alguna manera ecológica. Con su precisión y su limpieza nos enseñan a ver de otra manera, a distinguir lo verdadero de lo falso o a falsear la realidad. Sin embargo, los límites entre una y otras formas son confusos, imprevisibles. El tiempo otorga a la fotografía un valor específico, no sólo como documento de una época, sino como expresión de una sensibilidad y de una manera de ver que transforma ciertas imágenes. Las hace cambiar de género. En ello, como en otras ramas, existen modas. Así, por ejemplo, la historia de la fotografía redescubre imágenes olvidadas en los archivos y se empeña en revalidarlas desde el punto de vista estético. Pero las imágenes fotográficas que vemos con tanta indiferencia en los diarios y en los libros se desvanecen lentamente. Desde sus inicios, la fotografía es vehículo de imágenes con un aura sagrada. y él es reproducciones de pinturas religiosas o retratos de héroes patrios. La fotografía se ha convertido en un medio de comunicación indispensable para los hombres del siglo XX. Nos permite conocer el rostro de nuestros parientes lejanos, descubrir países inaccesibles. Nos permite también saber lo que sucede en otras regiones, lo que ha pasado en otras épocas, cómo vivían, qué pensaban nuestros antepasados. La fotografía tal vez produce también la historia de los hechos que los fotógrafos deciden mostrarnos. La fotografía no sólo captura imágenes de la vida, También retiene instantes, momentos privilegiados, porque una cámara los absorbe y permite conservarlos. La fotografía nos devuelve segmentos de tiempo que cada quien aprecia a su manera. Años después de tomada la fotografía, el retratado quizá no se reconozca. La imagen le devuelve un fantasma de sí mismo. La historia de la fotografía no es sólo la historia de las técnicas y de los estilos fotográficos. Es también la historia del mundo visto por los fotógrafos. Esto significa que para descifrar una imagen fotográfica hay que descifrar en primer lugar la realidad que está atrás de la imagen. El mundo de las imágenes no es más que un espejo fiel de lo que somos y pensamos en nuestra historia. Cosa terrible es la fotografía. Pensar que en estos objetos cuadrangulares yace un instante de 1959. rostros que ya no son, aire que ya no existe, porque el tiempo se venga de quienes rompen el orden natural, deteniéndolo. Las fotos se resquebrajan, amarillean. No son la música del pasado, son el estruendo de las ruinas internas que se desploman. no son el verso, sino el crujido de nuestra irremediable cacofonía. La Biblia
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
INFORMACION_ADICIONAL
Monsiváis, C. (2012). Maravillas que son, sombras que fueron: la fotografía en México. México: Museo del Estanquillo y Era Editorial.
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
1989
TEMA_CONTENIDO
Origen de la foptografía en México
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
http://www.mexicodesconocido.com.mx/hitoria-de-la-fotografia-en-mexico.html [Consulta: 18 de agosto 2015]
REALIZACION
Gregorio Rocha, Sarah Minter
PRODUCCION
Carlos García
LIGA_VIDEO_INTERFAZ
http://interfaz.cenart.gob.mx/video/la-fotografia-en-mexico/?play=5
LIGA_COLECCION_PODCAST
https://itunes.apple.com/mx/itunes-u/la-fotografia-en-mexico/id796617338?l=en&mt=10

