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CUID
M-04365
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 26
SINOPSIS_SERIE
Espacio de reflexión y diálogo en torno a la lectura y la literatura, que congrega a ponentes y participantes nacionales e internacionales. La serie aborda temas como la responsabilidad de autores e ilustradores, los criterios para la selección de textos y la colaboración entre ilustrador y editor en la construcción de sentidos. También se exploran las formas de expresar ideas y sentimientos, así como el respeto a la diversidad de pensamiento
EXTRACTO_SERIE
Espacio de reflexión y diálogo sobre lectura y literatura con ponentes nacionales e internacionales. Aborda la responsabilidad de autores e ilustradores, la selección de textos, la colaboración entre ilustrador y editor, y el respeto a la diversidad de pensamiento.
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Paco Ignacio Taibo II (México)
SINOPSIS_PROGRAMA
Una reflexión amplia sobre los desafíos contemporáneos para fomentar la lectura y sobre los factores sociales, escolares y culturales que dificultan su acceso. El discurso analiza cómo la lectura ha sido asociada con la obligación, la represión y el aburrimiento en contextos educativos, y plantea la necesidad de fortalecer la educación informal como ámbito donde la curiosidad, la transgresión, el descubrimiento y la imaginación pueden convertirse en motores genuinos del hábito lector. También se examinan los bloqueos económicos, las percepciones negativas hacia ciertos géneros y el papel de las bibliotecas, así como el poder de la ficción —en especial la novela— para abrir puertas a otros mundos, formar sensibilidad y acompañar la construcción ética y emocional de los lectores. En conjunto, se propone repensar las estrategias de acceso a la lectura apostando por experiencias significativas que devuelvan su dimensión lúdica, vital y transformadora
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre los obstáculos culturales y educativos para leer y sobre la necesidad de revitalizar la lectura mediante curiosidad, libertad, descubrimiento y ficción, recuperando su fuerza como experiencia formativa y transformadora
N_PROGRAMA
3
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
00:35:01:03
PARTICIPANTES
Paco Ignacio Taibo II, escritor y periodista
Daniel Goldin, editor, bibliotecario y escritor
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Paco Ignacio Taibo II
Escritor, historiador y periodista cuya obra y actividad pública configuraron una presencia fundamental en la vida cultural y política de México hasta 2006. Nacionalizado mexicano, desarrolló una trayectoria marcada por la combinación de literatura y militancia, articulando la narrativa policial con la reflexión histórica y el activismo social. Su personaje Héctor Belascoarán Shayne, creado en 1976, renovó la novela negra en el país a través de una mirada crítica, irónica y profundamente urbana.
Paralelamente, su producción de no ficción abordó episodios clave de la historia social y los movimientos populares, destacando trabajos de investigación narrativa que ampliaron el acceso a temas complejos desde una perspectiva pedagógica y comprometida. Su participación en causas políticas y movimientos sociales, desde el legado del 68 hasta la solidaridad con luchas latinoamericanas, reforzó su figura como intelectual público independiente. Hasta 2006, su obra y activismo lo situaron como uno de los principales referentes culturales de México, reconocido por su capacidad para vincular literatura, historia y acción política
Daniel Goldin
Editor, bibliotecario y escritor mexicano reconocido por su labor en el fomento de la lectura y la edición de libros infantiles y juveniles. Ha dirigido proyectos editoriales de gran relevancia, creó colecciones influyentes y fue director de la Biblioteca Vasconcelos entre 2013 y 2019
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Llamamos a Paco Ignacio Taibo II y que muy probablemente ya sea conocido por la mayoría de todos ustedes es un personaje, un agonista y un protagonista de la vida cultural y política en México que ha tenido y que tiene un montón de casetas distintas. Su trabajo sindical y periodístico, su trabajo político, su trabajo como organizador de redes y de eventos culturales tanto de este lado como del otro lado del Atlántico, organiza en Gijón una semana de la novela negra que es un festival muy importante allí trabaja en esa gran universidad que fue el paseo de reforma durante todo el platón ha hecho un trabajo muy muy interesante y es una persona que desde mi punto de vista vincula cosas que aparentemente están muy separadas de entrada, tiene una enorme pasión por el trabajo político y es enamorado de la novela policíaca y un gran creador de novela policíaca se presenta también como el creador de un personaje que es el detectivo independiente Héctor Velasque-Fanshine, que tiene más de 10 novelas, ha escrito más de 80 libros, es premio nacional de historia por su trabajo Bolshevikis, Historia Narrativa de los Orígenes del Comunismo en México. Acaba de publicar un libro, Un Complaneta, que ha vendido en tres meses 70.000 ejemplares, que es una biografía novelada de Villa. Y en fin, bueno, es sobre todo una persona ávida de conocimiento, sumamente goloso, ahí tiene dos Coca-Colas. Quiero decir... Tenemos, no, hombre blanco, es mi Coca-Cola. Ahí tiene dos Coca-Colas, a mí no me dieron ninguna. pero lo que quiero decir es que es una persona que es voraz y tiene la enorme capacidad de transmitir y de contagiarnos a nosotros su gusto por muchas cosas muchas gracias muy amable hace 100 años venir a participar en un seminario que tiene de fondo profundo el problema de la promoción de la lectura hubiera sido un absurdo no había que promover la lectura había que promover la alfabetización y si tú alfabetizabas, pues la gente leía y dabas por supuesto que un ciclo estaba aunado al otro después de 100 años hemos descubierto que hay que promover la desalfabetización para promover la lectura porque si no las cosas no funcionan y lo digo con absoluta seriedad tome usted un ejemplar neandertálico de cualquiera de nuestras universidades privadas y digo privadas porque me gusta más insultar a las universidades privadas que a las públicas por las que tengo un particular cariño y respeto. Tome usted pues a uno de estos protoyupis de una universidad privada, póngalo enfrente y pregúntenle, usted lee y responderá si es sincero, no, que hueva. no coma que hueva este personaje ha asociado en su vida de universitario la lectura a las siguientes cosas y hagamos extensión y digamos que personajes similares a él en escuelas de enseñanza media, en universidades privadas asocian la lectura a las siguientes cosas, obligación se lee por obligación porque si no lees te quitan dos puntos no pases el examen, te castigan. Ergo, lectura está asociada a obligación. Está asociada a represión. Leer por qué, si no me reprime. Está asociada a lectura fragmentaria. Vean usted el capítulo 3 del libro tal en fotocopia y como la fotocopia salió mal la página de 7 y 8 avancemos. Está asociada a castigo porque después de la vida de la escolaridad obligatoria viene la vida de la post-escolaridad las tareas son la prolongación del espacio odiado en el espacio odiado no controlado donde hay que añadir un doble efecto de simulación ya no solo tienes que engañar al día siguiente a tu maestro sino tienes que engañar en esa misma tarde a tus padres si es que te vigilan está asociado a cualquier cosa menos aquellas cosas que los que leemos sabemos que está asociada a la lectura. Alguna vez en un proceso de educación familiar, mi hija llegaron a los cinco años en una casa de lectores, dijo yo no leo, yo no quiero leer, a mí los libros no me gustan y escupía cuando lo decía para enfatizar. Entonces, buscando algún tipo de trucos, nos parecía pecaminoso que nuestra hija no leyera, era como la derrota de toda una vida, era como tener al enemigo en casa, es como si de repente estuvieras ahí y apareciera un mayordomo con la cara de Vicente Fox invitando a tomar el té. Ante tal afrenta estuvimos buscando mecanismos y el primero que encontramos era la prohibición, el argumento de ese libro tú no lo puedes leer. porque eres muy chica o porque eres muy inmensa, no importaba cuál argumento de choque usábamos. El caso era establecer la prohibición. Y el segundo, establecer el reto. Ergo, los libros que no podía leer, pues iban a la parte más alta de los libreros. Mi hija a los seis años estaba cubierta de chipotes por andar escalando libreros para alcanzar el Kama Sutra. Pareciera muy obvio, los que leemos lo sabemos. Leer está asociado al descubrimiento de lo prohibido. Leer está asociado a los mundos a los que no tengo acceso, que están ahí escondidos. Leer está asociado a la transgresión. Leer está asociado a la aventura. Entonces, ¿por qué? Y vuelvo al inicio de la historia. Pensábamos hace 100 años, y digo pensábamos usando el nos majestático que ahora está de moda, pensábamos que bastaba con alfabetizar. Luego que seguimos la alfabetización y sus secuelas, descubrimos que no, que esa era la vacuna contra la lectura. Y cuantos más universitarios producía nuestra sociedad, menos lectores tenía nuestra sociedad. Y luego empezamos a ver las extrañas agravantes, los fenómenos discordantes de la sociedad. Como por ejemplo, el depósito de la lectura en familia de clase media muy alta, se encuentra en la esposa, que es profesional, sabe leer y no trabaja por lo tanto tiene más tiempo libre y como su marido es generalmente un tarado que merece ser cornudo ella es la depositaria de la información cultural ella es la que le dirá esta obra de teatro lo barnizará un poco al energúmeno este que trabaja 18 horas y piensa que el sumum del éxito estrepar una pirámide dando con el codo a todos los que están al lado para llegar arriba ella es la que le contará malamente o buenamente, a lo mejor hay algunas muy buenas contadoras de novelas por ahí, las novelas que luego mencionará. En algunos niveles el barniz cultural básico indicaría que la novela que están leyendo, los que están leyendo, por lo menos supieras de qué trata Harry Potter. Por lo tanto la mujer será la encargada de proporcionar este tipo de mujer en este tipo de familia, en este tipo de estructura. Y verás otro tipo de fenómenos discordantes, a cual más extraños. Por ejemplo, un presidente que le dice a una señora, qué suerte tiene usted que no lee. O verás fenómenos de discordancia todavía más multiplicada. Como por ejemplo, decir, a mí no me gusta la ciencia ficción o la novela policiaca. Y al devolver la respuesta a la pregunta obligada es, ¿qué ha leído para que no le guste? La respuesta es nada. Como no me gusta, no lo voy a leer, pues, ¿no? Lo cual, al que ha leído ciencia ficción o novelas policiacas, lo deja con una cara de estupor, como diciendo, este pendejo, oh, coma pendeja, porque no hay que excluir, en eso sí soy profundamente igualitario, de dónde saca este nivel de estupor y de barbarie. Hace 100 años parecía que era suficiente con alfabetizar, Y 100 años después parece que es necesario desalfabetizar. Y por lo tanto introducir el debate. Y el debate es la lectura, con qué tiene que ver y cómo la podemos incentivar. Pero había que establecer el pre-debate. ¿Por qué queremos incentivarla? ¿Por qué esperamos que todo el mundo goce de los tambores africanos? Pues no, unos sí y otros no. Eso sí, hay que darle la oportunidad a todo el mundo que goce los tambores africanos. Pero una vez que se la diste, allá ellos, y prefieren a Mozart, muy su bronca. Entonces tampoco el maximalismo en el problema de la promoción de la lectura, tampoco todos deberían leer, no todos, deberían leer, lo que sí habría que impedir que la puerta se cerrara y bloqueara el acceso a la lectura de millares de ciudadanos. Entonces, todo esto nos lleva a dar 30 vueltas para encontrar cuáles son los bloqueos del acceso a la lectura. La forma como la educación formal ha bloqueado, la educación informal, que significa leer, sería uno. Otro de ellos tendría que ver con problemas económicos, evidentemente. Bajos ingresos, baja escolaridad, bajo formación, no hábito de lectura, desconocimiento ante el mundo de la lectura. Puerta cerrada, si no la abren, esa puerta permanecerá permanentemente cerrada. Porque además, conforme se va creciendo, el grado de dificultad crece. yo no tengo costumbre de leer, yo leo muy lento, y eso de qué va, y esto está muy complicado. He asistido tantas veces al miedo patológico de ciudadanos ante la librería, esta sensación de voy a entrar y me van a preguntar ¿cuánto cuesta? Y lo que agarro lo tengo que comprar, y a veces de miedos indescifrables, que no tienen ni siquiera base racional. Son como los que yo sufro cuando recorro las hileras de pañuelos sanitarios, cótex y demás en los supermercados, con una sensación de alguien me va a preguntar cuáles son los mejores y yo qué le digo. Estos miedos culturales, con una profunda ragambre, la falta de uso, la falta de acceso, el miedo a lo desconocido, ¿cómo los desbloqueas? ¿Cómo desbloqueas el factor económico? Libros caros. Bueno, cuando decimos libros caros entramos en un debate, algún editor te dirá, te cuesta menos que una comida y te dirá, sí, pero en determinado momento con estas clases medias depauperizadas y clases populares hiperdepauperizadas que tiene nuestra sociedad, renunciar a la comida por una lectura es un acto de heroísmo que algunos practican, pero los menos de los menos de los menos. Cuando se regalaron 600 mil libros en el Zócalo hace cuatro o cinco años, creo recordar, Yo vi llegar adolescentes de los barrios periféricos de la Ciudad de México, adolescentes de Nesa, de Chalco, de las profundas montañas de Iztapalapa, que venían con lo del metro y para de contar que algunos sin lo del metro. Vi adolescentes comprar libros renunciando a cuatro, cinco, diez días de desayuno, pero son los menos de los menos. Entonces, el bloqueo económico para el acceso al libro. Luego, las supuestas redes substitutivas de la compra de libros, las bibliotecas. No sé si ustedes supongan que sí, han estado últimamente en alguna biblioteca. La enorme mayoría de las bibliotecas por las que asisto y conozco están repletas de adolescentes haciendo la tarea. Y los únicos libros que necesitan son buenas enciclopedias. Se han vuelto salas de estudios. No hay tradición de préstamo. Y cuando te prestan, te prestan los libros que no quieres leer. en una de las mejores bibliotecas de la Ciudad de México, en Iztacalco, cuando pusieron dos ejemplares de Bukowski al préstamo, le pusieron un letrero diciendo, este es Bukowski, ya te lo compraron, no, pues ahora le llégale. Lograron préstamos de 60 y 70 veces por año. O sea, 35 veces se prestó un ejemplar en un año. Casi, casi obligaba al lector, bajo esta presión, a leerlo rápido. Y estos eran los libros que querían leer los adolescentes de Iztacalco, no querían leer el libro. el concepto de clásico es un concepto pervertido, es un concepto impuesto asociado también al mundo de lo obligatorio académico donde los programas empiezan por el cantar del mío Cid, que es aburridísimo si lo lees a los 12 años y terminan por las novelas de José Agustín y las mías que son bien divertidas y lo lees a los 13 años la gran bronca es que no conozco ningún maestro que termine el programa entonces nos chingamos José Agustín y yo y se chingó el adolescente que se quedó tan solo con el cantar del mío Cid todos estos factores puestos sobre la mesa como demonios inventar de nuevo el hilo negro porque la promoción de la lectura es el hilo negro todos los que leemos sabemos cuáles son los disparadores qué hace que uno lea primero estar dotado de un nivel de comprensión de un dominio de las letras alfabetizado no alfabetizado en el primer nivel sino alfabetizado lector ¿no? Segundo, la curiosidad, el descubrimiento, el acceso a lo prohibido, la transgresión. Muchas veces me preguntaba por qué lee un adolescente y apelaba a mi propio cajón de recuerdos. Yo leía por distancia, o sea, me interesaban aquellas cosas que estaban lejos de lo que tenía a mi alrededor. Cuanto más lejos estuviera la isla donde el príncipe pirata se rechingaba a los colonialistas ingleses, más me interesaba este elemento de exotismo de lo otro. Cuanto más lejos en el tiempo estaba la historia que me contaban, más me interesaba. Me interesaban dragones y fantasía y caballeros, todo lo opuesto a la sociedad más o menos sordida, triste políticamente donde yo crecí como niño. Pero no es el único factor, el factor de lo imaginario extremo, el factor de incitación, de gancho de lectura. También es lo conocido cotidiano revisado. Yo creo que pocos libros han fabricado tantos lectores en nuestro país como de perfil. Esta especie de descubrimiento de la sexualidad de un adolescente representó el gran iniciador del enganche. porque el problema como todos sabemos si hemos vivido la experiencia de la lectura es el problema de cuando te enganchar he usado muchas veces argumentos muy obvios como por ejemplo jóvenes en un salón con 40 adolescentes pequeños y peludos el que se sabe el poema 20, los 20 poemas de amor de Neruda liga más liga mucho más y ves los ojitos como van brillando, y al día siguiente te reporta la bibliotecaria de la escuela preparatoria, ¿qué les dijiste? Tengo dos ejemplares de los 20 fútbol de amor y a madrazos se fueron sobre ellos, se pateaban para ver quién se lo llevaba. Doy por odio, además que esto es evidentemente cierto, por lo menos a mí me funcionó reiteradas veces a lo largo de mi vida adolescente, frente a los que enseñaban las llaves del coche y hacían así con ellas, que era el gesto, los que no sabíamos el poema. Me gustas. ¿Oyeron el eco lentamente cómo se producía el poema 20? Eso está ahí, este disparador. Está el disparador de la ruptura del aburrimiento, interio del día a día, que es los grandes libros de ciencia ficción, fantasía. Está el disparador del misterio, lo duro de la novela gótica, la novela de terror, la novela policiaca, la buena literatura policiaca. Está el disparador del enigma. Pero también están los buenos cuentos de fútbol por proximidad y no por distancia. la revelación de que lo que parece de una manera es de otra detrás de la aburrida estatua del general Zaragoza que están ahí con el dedito señalando, no pasen detrás de ti territorio apache ¿qué hay detrás de esa estatua? tienen ese hombre que muere de tifus por estar pasándose los días en los hospitales de campaña del ejército de oriente, que por cierto unas semanas antes le había roto los hijos de los mejores soldados del mundo de los Juegos Franceses y los Acapó, hasta la bajada, también está eso. Están una serie de elementos que producen el choque entre lo cotidiano y el mundo alternativo posible. Yo crecí en una sociedad donde la izquierda era bastante dogmática, bastante neandertal, estábamos en periodo de transición, lo había superviven algunos de los neandertales, pero ya están de capa caída. y en la que decían cosas como, la ciencia ficción es literatura de evasión, y se hacían así con el dedito, ¿no? Y nosotros defendimos a morir, que la ciencia ficción era maravillosa. Y al paso de los años, no solo lo defendimos, sino que incluso fuimos capaces de teorizar qué era lo que llamaban literatura de evasión. Era el adolescente con su lamparita de noche en el círculo de luz, él y la historia que está leyendo, construyendo un mundo único posible al que entraba, poblado de naves espaciales que tenían 70.000 pinches, 1.000 rayos láser, todos ellos maravillosos, y que fundían al pinche marciano. Eran el debate del otro, los otros son como nosotros. Cuanto más compleja la ciencia ficción, más rica en cuanto a metáfora. Era la nostalgia por lo que no hemos tenido de Barburiana. era la ucronía en la historia, en los textos de Philip K. Dick, era la aventura. Entonces, este fenómeno de la lectura, evidentemente era un fenómeno de evasión, te evadías del cotidiano para acceder a otro mundo. Y luego regresabas cuando los ojos se te quedaban rugiditos en la noche porque a las 7 de la mañana sonaba el pinche despertador para ir a la escuela a estudiar matemáticas. Pero bueno, infancia es destino, como en Sierra Médese. Y entonces, pues este... evadía pero retornaba pero que es evasión evasión es un concepto maravilloso dice el que se evade se fuga y el que se fuga se fuga de donde de las cárceles era obvio el planteamiento ese adolescente lector de ciencia ficción se estaba evadiendo de las cárceles del cotidiano estaba poniendo un pie en otro mundo y regresaba a este mundo con lo que había aprendido de ahí cuántas veces en medio de una huelga salvaje la policía montada del Estado de México nos echaba sus caballos, sacaba los pinches sables. ¿A mí quién me defendía? Bueno, me defendía en un sentido común potente que he tenido a lo largo de toda mi vida, pero me defendía Peter Pan, chinga. Me defendían Atos, Portos, Saramisa y de Artañán, con los que yo había crecido. Sus espadas flameaban tratando de que no me llegara el putazo del pinche sablazo, del gánster este, incitado por un patrón igual de salvaje que él y un funcionario gubernamental corrupto. ¿Quién me defendió a lo largo de estos años? ¿Quién protegió mis sueños, mis voluntades, mi ética? ¿Quién hizo mi incorruptibilidad? Pues no la hizo Álvaro Obregón, famoso porque se encontraron la mano aventando una moneda de 50 pesos y apareció en los campos de Trinidad cerca de Celaya, la mano volando para pescarla. No, mi incorruptibilidad la alimentaron, evidentemente, el Conde de Montecristo y Robin Hood. Y Bertolt Brecht cuando dijo que es mucho más noble robar un banco que fundar un banco. Esa fue mi prelectura interpretativa del Fobaproa mexicano. Eso está ahí, todos estos materiales. Evasión, no. Fuga de cárceles para reconstruir un arsenal de defensas en el mundo de la imaginación, Los conocimientos informales ante las miserias, las tristezas, las debilidades del cotidiano. Yo también estuve en París tomadito de la mano de Julio Cortázar tratando de ligarme a la maga y yo también fracasé. Pero no importa, estuve ahí. Y yo estuve en tantos lados tomado de la mano de tantos autores que me dieron puertas. Conocí ciudades que nunca conoceré. Me alimenté de ideas, de furores, de odios, de reflexiones. Ergo, uno viene con esta sabiduría y esta sabiduría dice, ¿promover la lectura? Pues sí, se promueve sola, nomás pégale con un libro que está pasando, mételo entre los dientes y ahí. Y no, evidentemente no. Propuestas, desescolarizamos todo el proceso, volvemos al analfabetismo que estaba toda madre, Porque por ejemplo, por lo menos teníamos un pretexto para decir que no leemos, que no sabemos leer. Ahora, ¿cuál es el pretexto? O reconstruimos los lazos mediante los cuales le damos mayor espacio en nuestras sociedades a la educación informal. Bien, si este es el problema, el mensaje es bien sencillo. Damas, caballeros, amigos, compañeros, estoy aquí para decirles que esto tiene que ver con la educación informal. tiene que ver con la educación de los sentimientos, con la educación sentimental y no con la educación formal. El primer gran problema que tenemos enfrente es que se asocian los procesos de promoción de la lectura, los procesos de la educación formal para volvernos el territorio paralelo, el lugar de la fuga, el lugar de la transgresión, el lugar de lo prohibido. Toda mi vida he ansiado un momento que además estoy a punto de ver que es cuando el gobierno panista queme en el zócalo en mis libros Es el gran momento de mi vida. De los rescoldos saldrán los lectores con el libro. Mis libros se venderán en licorerías clandestinas. No me dan la novela de Paco Taigo. Qué chingada. Lo prohibido, coño. Ese sería el gran momento. Por más que logro escribiendo las cosas que escribo, no se animan a prohibirme. Entre otras cosas, porque no leen. Cosa que no puedo resolver, además. No he logrado que existan ministros de educación que lean mis novelas. Con lo cual, a lo mejor se animaban a prohibirlas, pero... hay que llevarlo, hay que transportar el debate y las propuestas a los terrenos de la educación informal y solo asociarlos a los terrenos de la educación formal en el sentido de construir la base, el alfabeta, el alfabetizado lector, el alfabetizado grado 3, pues, ¿no? que tiene acceso a la lectura y a partir de ahí, dice asociar, dice asociar lo formador obligatorio de lo informal, formador por la vía informal, que talimatías cada vez me va más el barroco les pido mil disculpas va a ser un problema del clima, yo he demasiado en esta ciudad y ahora sí, después de este prólogo novela, historia historia, novela, novela, historia historia escrita como novela hace tiempo me preocupaba el problema formal el problema formal era que tanto rigor tiene la historia cuando se convierte en novela y el novelista con todas las licencias de estar haciendo ficción y no historia, a la toma de sus manos y la deshace. Entonces, bueno, era una preocupación absolutamente banal. Que 20 años después, y el Visconde de Barajelón y los tres mosqueteros, como material histórico, tienen poquísima solidez, que no corresponde a la época de Richelieu con la época de los mosqueteros, que no es ni mucho menos una novela histórica, Es una novela sobre texto de la historia, cuya función fundamental es crear cuatro arqueotipos y una propuesta heroica. Y el escenario tiene una importancia más o menos secundaria, es transportada. Porque ahí hay toda la gama. Desde la historia narrada, y esto nos llevaría al debate de si la historia es una ciencia, o es un arte narrativo, yo sería partidario que nos colocáramos en medio y dijéramos la historia contiene elementos en su investigación, en su interpretación, en la construcción de los factores con los cuales explica, que aspiran al rigor científico, pero también es un arte narrativo. Despojar la historia de su calidad de arte narrativa es despojarla de su sentido central, es de quién es la historia, de los pueblos, cómo les cuenta la historia de los pueblos, quién se les cuenta, historiadores, ¿cómo se las cuentan? Mal. Yo diría, y esta sería la provocación número 37 de lo que va de conferencia, que la historia es demasiado importante para dejársela a los historiadores, ¿no? Y que por tanto hay que sustraerla e introducir en ella el peso y la importancia del arte narrativo, en la medida en que la función del libro de historia es contarle la historia a los propietarios de esa historia. Y que contar es esencial si quieres que haya esta transmisión de propuestas, de heroicidades, referencias, explicaciones de por qué está como está, lo que está donde está, y que ahí tiene un peso y una solidez inmensa el arte de narrar, sin que con esto implique ni mucho menos que esta historia narrada tenga que hacerle concesiones a la fantasía o a la ficción, eso es otro problema. Luego ya en otra esquina del espectro tendrías la posibilidad de hacer una historia narrativa, perdón, una narrativa histórica, una ficción histórica, una novela histórica, donde partiendo de una investigación histórica lo más sólida posible, te pudieras dar el lujo de introducirle elementos de la ficción. Como por ejemplo, introspección. Que chingado, está pensando Carlota en sus delirios. Entonces te sale una novela como la de Del Paso. qué demonios traía en la cabeza el malvado Santana, que sale una novela como las de Cerna. La introspección te permite una dimensión narrativa diferente, te permite entrar en un espacio novedoso, que te aporta sin duda, incluso te aporta no solo desde el punto de vista narrativo, te aporta desde el punto de vista histórico, te fuerza a pensar de una cierta manera. el dialogado, la reconstrucción del habla de una época que generalmente siempre es una ficción prácticamente imposible la reconstrucción del habla de una época, entre otras cosas porque ni siquiera hoy somos capaces de reproducir el habla de una época, si tú tomas una grabadora y grabas a dos mexicanos hablando y transcribes lo que dijeron es guíglico puro, es lenguaje ilegible, es un cantinfleo extraño lleno de entradas y salidas, no pues sí claro, pero es que bueno, sí, tú dijiste ya, sí, bueno tú transcribes esto y el que lo lee dice ¿de qué estaban hablando? supongo que los que hablaban también se dirán lo mismo si lo reflexionan un poco, pero aún así este lenguaje la oralidad pura te produce una falsa oralidad tienes que reconstruirla podando quitando, resumiendo, para crear un lenguaje dialogado que te dé la sensación de la oralidad por reproducción y por finura, no por copia carbónica en ese sentido, bueno, el problema de la reconstrucción de los lenguajes de época, el problema de las descripciones. Mientras que la historia suele trabajar espacios horizontales, historia política, historia de las costumbres, historia del vestido, historia económica, la novela tiene que trabajar diagonal, tiene que trabajar historia del vestido, las costumbres, las batallas, la economía, porque tiene que integrar paisajes totales, no paisajes sesgados, y en ese sentido te obliga a incorporar los elementos que te crean la contextualización de la época y probablemente aproxima al lector con mucha más fidelidad, si la investigación es muy buena, a la información histórica que el propio libro de historia. ¿Leer novela, aprender historia? Yo diría que sí, pero como siempre, leer buenas novelas para aprender buenas historias, no es una receta generalmente válida, una mala novela te puede destruir una lectura histórica y una novela histórica mal investigada, no puede hacer pedazos la percepción de una época. Yo me peleaba mucho con los pasos de López de Ibargüengoitia. Es una novela graciosísima, lástima que el hijo de la chingada a la hora de juzgar al cura Hidalgo tomó la perspectiva de los hacendados de Guanajuato. Y el punto de vista en la visión del cura Hidalgo es el punto de vista de los grandes hacendados guanajuatenses. Si hubiera tomado el punto de vista de los indígenas encuerados que acompañaron la orga de Hidalgo y que hicieron pomada a pedradas la lóndiga de granaditas, otro gallo hubiera cantado. Con esto me remito a que no basta las artes narrativas, o el sentido del humor, o el buen escribir, o la buena pluma, cuando haces una novela histórica, un poco de justicia y de fidelidad con la historia al ser narrada. Sí, pues, sí, en la ficción a veces hay elementos de mayor solidez, que los que puedes encontrar en el supuesto terreno de una investigación tradicional, rigurosa, etc. Pero además, ¿de qué estamos hablando? No estamos hablando de situaciones competitivas, de, lea usted esta novela porque es mejor que este libro de historia. No, estamos hablando de, lea usted esta novela porque cualquier novela es más divertida que un libro de historia. Ahora sí, Dimas le dijo a Gestas, qué chingaderas son estas. Esta frase aparecida en un camión de la línea Chorrito Tacuba en el que yo viajaba cuando era adolescente me marcó profundamente y hizo que desde entonces odiara yo a Octavio Paz. Así la cosa. No estamos en una confrontación de carácter competitivo. Estamos en la reivindicación. Y esto nos lleva al principio de toda esta conversación. Estamos en la reivindicación de la educación informal. Y estamos diciendo que la novela es, como diría Saddam Hussein, la madre de todas las guerras. Viste mucho que visitara a Saddam Hussein a mitad de una conferencia sobre literatura. Y otras cosas porque desconcierta al personal. La madre de todas las guerras. La novela es la gran abredora de puertas. Si tú enganchas a un adolescente en la lectura de una novela, es muy probable que lo hayas enganchado como lector de por vida. Y en ese sentido, si lo enganchas en una novela histórica, le estás abriendo dos puertas. La puerta de la literatura y la puerta de la historia. No quisiera extenderme demasiado porque entiendo que el mayor sentido de un encuentro como este es establecer un diálogo. Entonces, si no tienen este inconveniente, cerraría diciendo que la gran batalla es por construir unos tremendamente potentes y fuertes espacios de educación informal en los cuales la lectura de ficción es fundamental. Muchas gracias.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_INGRESO_ENTREGA
21/11/2006
FECHA_PUBLICACION
14/11/2006
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
26
CONDUCCION
Daniel Goldin
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Miguel Ángel Gordoa
PRODUCCION
Illa Geisel Serna Munguía

