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M-08468-04
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SINOPSIS_SERIE
Ciclo que ofrece un acercamiento profundo y reflexivo a textos esenciales de la literatura universal. En cada edición, un destacado escritor mexicano analiza una obra de su elección, explorando su riqueza temática y estética e invitando al público a descubrirla desde una perspectiva personal y crítica. Esta serie brinda una oportunidad única para redescubrir clásicos literarios de todos los tiempos a través de la mirada de grandes figuras de las letras mexicanas
EXTRACTO_SERIE
Escritores mexicanos analizan obras literarias de su elección, revelando su riqueza temática y estética. Oportunidad única para redescubrir a los clásicos y a los contemporáneos a través de la mirada de grandes figuras de las letras mexicanas
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
El escritor mexicano José Agustín analiza de manera formal el I Ching o Libro de las Mutaciones, un texto chino ancestral que ha influido profundamente en diversas culturas y filosofías. Este libro, estudiado ampliamente en el ámbito de la psicología analítica, destaca por su aplicación en prácticas junguianas y continúa siendo una fuente de sabiduría y reflexión en múltiples disciplinas
EXTRACTO_PROGRAMA
El escritor José Agustín analiza el I Ching, texto chino ancestral clave en psicología analítica y prácticas junguianas, destacado por su influencia cultural y su valor como fuente de sabiduría y reflexión interdisciplinaria
N_PROGRAMA
4
N_TOTAL_PROGRAMAS
19
DURACION_TOTAL
01:31:01:00
PARTICIPANTES
José Agustín, escritor
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
José Agustín (1944-2024) fue un escritor mexicano, figura clave de la "literatura de la onda", movimiento que renovó la narrativa mexicana en los años sesenta. Su estilo experimental refleja el lenguaje y las inquietudes de la juventud de la época. Obras como La tumba y De perfil lo consolidaron como un autor emblemático de su generación. Además de novelista, Agustín ha sido guionista, periodista y dramaturgo. Su exploración de temas como la identidad, la cultura popular y el desencanto social sigue resonando en la literatura contemporánea
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Autor | Escritor | Literatura | Seminario (método pedagógico)
TRANSCRIPCION
[Música de suspenso] [Música de suspenso] El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, desde el Aula Magna del Centro Nacional de las Artes, presenta, en su ciclo de lecturas guiadas, la conferencia del escritor José Agustín sobre el libro de las mutaciones, "Iching".
En algún recodo de tu encierro puede haber alguna luz, una hendidura.
El camino es fatal como una flecha, pero en las grietas está Dios que acecha.
Estos son los últimos versos del poema que Jorge Luis Borges escribió para "Iching", el libro que recoge la milenaria sabiduría china.
A lo largo de su antiquísima vida, "Iching" ha acorrido toda clase de suertes, desde ser venerado como un gran maestro hasta considerársele un mamotreto inútil y caer en el olvido por largas épocas.
En la actualidad, su llegada a Occidente se presenta en el centro del gran desconcierto espiritual que, desde hace décadas, sufre la sociedad.
Este clima ha propiciado una asombrosa divulgación de "Iching", que es consultado asiduamente, pero poco conocido y menos estudiado.
Evidentemente, la posibilidad de utilizarlo como un mero juego adivinatorio es la razón de su popularidad, pero este tipo de búsqueda superficial pretende encontrar una respuesta rápida a un problema, descuidando la indagación interna del individuo, que es el verdadero propósito del libro.
El "Iching" es una fuente de sabiduría de la vida que consiste en lograr la armonía del ser humano en un universo siempre cambiante.
Los problemas que presenta el significado y la historia del texto han ocupado aún sin número de eruditos, tanto en China como fuera de ella.
En la tradición china, figuran cuatro santos como los autores del libro de las mutaciones.
Ellos son Fuxi, el rey Wen, el duque de Zhou y Kunzi, conocido en Occidente como Confucio.
En sus inicios, el libro era una colección de signos destinados a fines oraculares.
Es posible que la manera original de consultarlo consistiera en calentar caparazones de tortuga y leer las grietas producidas en estos.
Sin embargo, estas rajaduras adoptaron un número muy variado de configuraciones y por eso eran difíciles de interpretar.
Los caparazones fueron sustituidos por tallos de cierta planta y a su vez derivaron con el tiempo en el uso de las tres monedas comunes que se tiran hasta la actualidad.
La notación de las diferentes combinaciones resultantes se hace trazando seis líneas, continuas o divididas.
Estos conjuntos, denominados hexagramas, representan principios universales y por medio de los comentarios contenidos en el I Ching podemos obtener una enseñanza de ellos.
Así pues, el título del libro de las mutaciones se refiere a las posibles combinaciones de líneas.
Con los siglos vinieron a añadirse muchas interpretaciones complementarias a los hexagramas.
Algunas de ellas son morales, metafísicas, otras cosmológicas.
En ellas se reflejan las diferentes concepciones filosóficas chinas.
El escritor José Agustín es quien nos llevará con la seriedad de su apasionado conocimiento a acercarnos a esta compleja, profunda y fascinante obra.
José Agustín es un escritor que, desde su primera novela, le dio un vuelco a la literatura mexicana.
A partir de los años 60, irrumpió en el medio intelectual con un estilo desenfadado y violento que hablaba de libertad sexual, drogas y nuevos valores.
Por vez primera, los adolescentes de clase media se vieron reflejados en un escritor de su edad que, como ellos, necesitaba gritar con su palabra escrita, al igual que tantos que comenzaron a rebelarse en los años 60.
Llevó su juventud, igual que su escritura, con una libertad desbocada, y en eso conoció los extremos.
Por tratar de entender sus experiencias y sus visiones, comenzó a leer todo lo que encontraba sobre esoterismo, deambuló entre dianéticos, telépatas y todo tipo de brujos, hasta que conoció, por fin, el I Ching.
Y no ha dejado de estudiarlo y consultarlo en todo este tiempo.
Hoy, después de más de 30 años de escribir, a pesar de haber sido furiosamente atacado por la crítica, goza de un sólido lugar en la literatura mexicana.
Su obra ha sido traducida a otras lenguas y estudiada en otros países.
Y no son pocos los autores mexicanos que deben a José Agustín la posibilidad de escribir sin miedo.
El propósito de estas sesiones, como se los expliqué desde un principio, consistía en llevar a cabo una introducción a el I Ching.
Como hemos visto, o al menos creo que hemos podido tener un atisbo, el libro es de una vastedad enorme, es de una enorme riqueza, y contiene infinidad de matices.
Yo me propuse, en estas cuatro sesiones, tratar de ver de una manera amplia y panorámica lo más importante del libro.
Primero, en la primera sesión, vimos los aspectos más generales del libro, los valores en general del libro, y nos concentramos en la historia, y aprendimos a los que no sabían, aprendieron a manejar las monedas y supieron cómo funcionaba el oráculo.
En la segunda sesión, entramos un poquito a las partes teóricas del libro, el material que se encuentra ubicado en la segunda parte del libro, que se le conoce como el material, y que está compuesto por los tratados, el Tachuán, el Gran Tratado, y por la discusión de los trigramas.
Ahí pudimos ver las bases teóricas y filosóficas, sobre todo del libro, y cómo este, a su vez, dio motivo del desarrollo ulterior de tanto el taoísmo como el confucianismo, las dos grandes corrientes de pensamiento que existen en China.
En la sesión pasada, nos tuvimos que meter en las áreas más áridas, las partes técnicas, los símbolos de los trigramas, la interrelación de las líneas, los lugares que éstas ocupan, los sitios que les deben de corresponder, la corrección o no corrección de cada una de las líneas, y finalmente, vimos la correspondencia entre las líneas, la unión entre las líneas.
Estos son aspectos que son fundamentales también si se quiere manejar un poquito más a fondo el I-Ching, y a mí me pareció que era absolutamente necesario darlo.
En esta sesión concluyente, lo que yo me pretendo es tratar de ver un poquito, ya con un poco más de detalle, o dar una pruebita de lo que es en detalle los hexagramas.
Lo ideal sería que a partir de la situación en la que nos hallamos, es decir, desde el momento en que ya disponemos de una visión general y teórica del libro, de que ya conocemos su historia y sabemos cómo funciona, y que ya también sabemos cuáles son los mecanismos internos que generan los juicios, tanto de los hexagramas como de las líneas de los hexagramas, lo ideal sería entonces ir viendo los hexagramas uno por uno, quizás en el orden en que están colocados, que de ninguna manera es un orden fortuito, es un orden hermético, absolutamente congruente y coherente, o si no, ver los hexagramas por afinidades, por grupos, los hexagramas del peligro, los hexagramas de los conflictos, los hexagramas del gran éxito, los hexagramas de la unión, los hexagramas de la alimentación, los que nos refieren a la familia, los que nos refieren al amor y al matrimonio y a las relaciones humanas, las que nos refieren a los modos de conducta, porque en los 64 hexagramas del libro, en verdad son representaciones de situaciones arquetípicas que se dan en todas partes y en todas las épocas y que además están vistas con mucho detalle.
Sabemos ya que el libro nos presenta, por una parte, que ante determinada situación hay una conducta, hay una manera de actuar, a través de los siglos, de los milenios incluso, se ha ido sedimentando, decantando, una conducta apropiada ante determinada situación, y entonces el libro nos la da.
Y aparte de eso, nos da pequeñas indicaciones específicas para situaciones más complicadas, más detalladas, que vienen en las líneas, que nos permiten entonces tener un modo de actuar.
Como les decía al principio, el I-Ch'ing se distingue de todos los oráculos porque es el único que no nada más dice qué va a pasar, sino qué se debe de hacer en esa situación, cuál es la forma correcta de estar en sintonía con el Tao, como dijeran los chinos, y de esa forma poder actuar correctamente.
Bueno, esta es una introducción, por desgracia no hay tiempo para poder llevar a cabo todo esto, entonces cuando menos lo que me he propuesto yo es en esta sesión ver los hexagramas mayores, los principios fundamentales, que son lo creativo y lo receptivo, los hexagramas 1 y 2 que aparecen en el libro.
Son las dos fuerzas fundamentales, los principios rectores, los principios naturales de la existencia, los chinos determinaron que el mundo se tenía que fijarle un orden, un punto de partida, y entonces decidieron que este punto de partida podía ser la división en dos grandes polos, dos grandes hemisferios, un hemisferio que lo consideraron luminoso y un hemisferio que lo consideraron sombreado.
Para poder hacer esto, ellos partieron de la base de que de la naturaleza, vieron la naturaleza, simplemente hicieron cuenta de que bueno, nosotros estábamos en la tierra y arriba estaba el cielo, entonces de entrada pudieron distinguir que había dos posiciones, una superior, que es que era el cielo, inalcanzable con sus nubes, sus fenómenos maravillosos y misteriosos, por más que la ciencia avance en ese terreno, y otra era la tierra donde nos hallamos asentados, que tenía a su vez una fenomenología, tenía una complejidad extraordinaria y al mismo tiempo también un enorme misterio, la tierra está cargada de misterios, es una de las características de ese hemisferio en el que los chinos dividieron el mundo.
Al establecer esto, establecieron entonces lo alto y lo bajo, y a lo alto y lo bajo no le dieron una connotación estrictamente jerárquica, evidentemente bueno, lo alto es lo que está en la parte superior y lo bajo es lo que se encuentra en la parte inferior, pero ellos no vieron esto como una dualidad, es decir, no eran dos principios que estaban opuestos el uno al otro, no quería decir que o era la luz o era la oscuridad, sino que establecieron que había una interrelación, una interacción tremenda entre los dos principios y que estos a su vez continuamente a través de un proceso de cambio se estaban transformando uno en el otro.
Los autores de Liching crearon el concepto de las líneas que cambian, en el momento que nos aparece un seis o que nos aparece un nueve, esa línea cambia a su contrario, entonces de esa forma nos mostraron cómo los dos principios no son inmutables, lo que son inmutables son las leyes que los gobiernan, pero ellos mismos están inmersos en el cambio y la transformación.
Esto quiere decir entonces que los dos principios rectores de la humanidad no son inamovibles, sino que están en un continuo juego de transformación, uno se está volviendo el otro, el otro recupera su condición natural para volverse a transformar en distintos fenómenos que resultan todo abarcantes.
Entonces no hay dualidad, no es un pensamiento dualista el chino, se considera que los opuestos son complementarios, que uno no puede existir sin el otro.
Para poder entender bien el fenómeno de la luz necesitamos conocer el fenómeno de la oscuridad y para poder entender bien el fenómeno de la oscuridad necesitamos conocer muy bien el fenómeno de la luz.
No podemos tener una idea clara nada más con uno solo, por fuerza requerimos su contrario y si queremos tener una idea de lo que ocurre en el mundo y de lo que nos ocurre a nosotros mismos, por fuerza tendremos que conocer los dos polos y ver cómo se están manejando.
Ese es el principio, dice Helmut Wilhelm, el hijo de Richard Wilhelm, en la remota antigüedad, fue el principio del pensamiento abstracto, porque los chinos de pronto empezaron a ver que las cosas no eran como semejaban, la apariencia muy remotamente nos estaba mostrando la realidad o la esencia de las cosas y por tanto era necesario fijarse en las leyes, en las reglas, en las leyes determinantes que movían estos dos principios, porque entonces nos podíamos adelantar a los tiempos y crearon el I Ching, como dijimos la vez anterior, como un puente entre lo humano y lo divino, a través del azar.
Pero con estos dos factores fundamentales, que aunque el libro está movido por ocho trigramas, estos dos son los pilares, son los padres de los ocho hexagramas, incluso como hemos visto, los demás trigramas están divididos en familias y unos vienen de uno y otros vienen de otro.
Bueno, entonces estas dos fuerzas mayores complementarias, que no son opuestas a la una a la otra, tienen una gama tremenda de significados, en realidad abarcan prácticamente todos los opuestos.
Yo me estaba entreteniendo un poquito para ver así un mínimo de pares de opuestos que podían abarcarse con los conceptos de lo firme y lo sedente o del Yang y del Jin.
Y bueno, anoté por ejemplo, bueno, lo firme y lo sedente, el Jin y el Yang, luz y oscuridad, Dios y universo o Dios y creación, hombre y mujer, padre y madre, esposo y esposa, día y noche, jefe y subordinado, positivo y negativo, espíritu y naturaleza, vida y muerte, cielo y tierra, fuerza y debilidad, conciencia e inconsciente, tiempo y espacio, príncipe y ministro, sol y luna y el bien y el mal.
Podemos encontrar indudablemente muchas más pares de opuestos, pero bueno, yo con estos les paré, porque si ya dan una visión de la enorme amplitud y complejidad que se maneja en estos dos grandes principios rectores.
Y estos dos principios rectores, pues son los que a fin de cuentas generan todos los fenómenos, generan los trigramas y al generar los trigramas, tienen modos de hacer una representación de todos los fenómenos que existen en la humanidad.
Lo creativo es el trigrama CHIEN, que ya lo sabemos bastante bien, lo vamos a de cualquier manera reapuntar.
Muy bien, este es el trigrama CHIEN.
Está compuesto de líneas completas, no tiene una sola línea partida, y si lo desglosamos, veremos que por todas partes son líneas completas.
Si lo dividimos en trigramas, arriba tiene el trigrama CHIEN, abajo tiene el trigrama CHIEN.
Si nos vamos a los trigramas nucleares, los centrales, veremos que son también CHIEN.
Entonces, son puras líneas fijas por dentro y por fuera, entonces el hexagrama en ese pie tiene una consistencia absoluta, porque no tiene ninguna fisura, todo lo que contiene es fuerza, ese es un elemento de enorme poder.
Por tanto, la representación inicial del hexagrama CHIEN, que tiene muchas connotaciones para los chinos, fue lo más cercano a lo que se le podría considerar el principio de la creación, a Dios.
El I-CHING es un libro que es una religiosidad extrema, pero no es muy religioso en el sentido de que esté todo el tiempo planteando principios religiosos o haciendo planteamientos religiosos.
De hecho, el tema de la divinidad lo tocan los comentaristas, pero el libro en sí prácticamente no lo manifiesta.
Sin embargo, por su fuerza primaria, por su principio rector de todas las cosas, inexorablemente se piensa en un Dios creador de todas las cosas, un Dios al estilo occidental, que en China existió en una época muy antigua.
Ellos llegaron también, antes del concepto del Tao, llegaron al monoteísmo, mucho antes que los judíos, entonces sí tenían una base sobre la cual partir, pero esta idea de Dios es más bien una idea que está encerrada en el significado de la palabra.
La palabra "QIEN" significa "cabeza" o significa "origen".
Entonces, como cabeza o como origen, señala un principio rector que puede representar a Dios.
En ese sentido, KUN automáticamente se vuelve la humanidad o se vuelve el mundo o el universo o el cosmos o la creación, es el principio derivado, alguien hizo una creación y la creación es el principio que surge a partir de esto.
El hexagrama de "QIEN", el primero, tiene como característica principal la fuerza y su imagen es el cielo.
Esta fuerza celestial, lo primero que indica es que no tiene ningún condicionamiento, es decir, no hay nada que lo limite, el cielo está lleno de poder, está lleno de fuerza, aún en los momentos en que se encuentra más sereno, más calmado, lo que irradia es un poder inmenso, que es capaz de crear las condiciones de la vida, es capaz de crear la atmósfera, es capaz de crear los fenómenos maravillosos de las puestas de sol, es capaz de crear la luminosidad, y en fin, es un principio que siempre no tiene ninguna limitación, no está condicionado por nada.
El tiempo es el espacio del hexagrama "QIEN", el elemento por naturaleza de lo creativo es el tiempo, el tiempo está sugerido por la repetición de los trigramas, el trigrama "QIEN" de arriba y el trigrama "QIEN" de arriba hacen la duplicación de los trigramas y generan un hexagrama, y con esto indican que a un cielo sigue otro cielo, es decir, a un día viene otro día, y la sucesión de día tras día es exactamente el tiempo, el tiempo lineal.
Entonces, el tiempo es como el elemento por excelencia de lo creativo, y las personas creadoras, las personas que al consultar el oráculo tienen este hexagrama, van a tener que tomar muy en cuenta la cuestión del tiempo, porque este es inherente en el hexagrama, y va a marcar determinados causes para el entendimiento del hexagrama que sí se obtiene en un oráculo.
Bueno, si bien en un aspecto cósmico "QIEN" puede representar a Dios, en su aspecto ya humano, denota seres de extraordinaria valía, por un lado es el hombre creativo, pero el hombre creativo que se manifiesta de formas muy diferentes.
Sabemos que hay una creatividad divina, que es la que en un momento dado hace que surjan las creaciones, los mundos, ¿verdad?
El Génesis en la Biblia nos enseña muy bien el poder de una divinidad para crear un mundo, las cosmogonías de las principales mitologías también nos dejan ver el poder de la creación divina.
Y si les interesa también algo relacionado con lo más contemporáneo y por lo tanto más cerca y más a bozón, les recomiendo mucho una novela de Roger Selassie que se llama "Tiempo de Dioses".
Es una novela formidable sobre los dioses de la India, de cómo surgen los dioses de la India y cómo crean ellos cosas y cómo están a su vez creando cosas para contrarrestar la creación de los otros dioses.
Es una novela de ciencia ficción, pero que toca el tema de la divinidad.
Bueno, entonces, esa es la creatividad divina, pero hay una creatividad humana indudablemente, que es la creatividad que corresponde en el libro a un gobernante que tiene recursos y pueblos para poder crear cosas, grandes construcciones, ciudades, en fin, todo lo que representa la civilización, están los héroes que representan la creación de formas de conducta, de modelos, de comportamiento, que le van a servir posteriormente a toda la humanidad, y está cualquier persona que por su poder se logra desarrollar sus fuerzas interiores de la forma más amplia y más vasta, pero también yo incluiría aquí a los artistas, porque el artista en el espacio humano es el que queda más cerca de la cuestión de la creatividad.
Por eso se maneja tanto el concepto de creatividad con relación al arte, y es que pongamos el caso de un pintor, ¿verdad?
De pronto puede tener una tela, de pronto puede tener un pincel y sus colores, puede tener una idea aquí, pero mientras nomás tenga la tela, el pincel y los colores, no hay nada, absolutamente no hay nada.
En el momento en que él empieza a trazar y a llenar la tela, en ese momento de la nada surge algo, es creación con todas las de la ley, y es lo mismo en todas las artes.
Entonces, el arte es un fenómeno que conlleva la creatividad o lo creativo de una forma inherente.
Se podría mencionar otro tipo también de creatividad, la creatividad que le podríamos llamar más que humana, la de los magos, la de los seres que en un momento dado, los grandes gurús de la India o de Oriente, que logran rebasar su estadio meramente personal, que conquistan los famosos siddhis, que son poderes mágicos inauditos y que pueden hacer portentos.
Ahora que se murió Carlos Castaneda, muerte que yo personalmente lo lamento muchísimo, recuerdo mucho una manifestación que él hablaba de creatividad, dice que estaba él con Castaneda, con don Juan, sentados a la mera de la Ciudad de México, y entonces Castaneda le decía, "Bueno, es que este es un ejemplo de la creatividad humana, miren nomás qué bonitos edificios", estaban al pie del Hemiciclo de Juárez, allá están las pinturas de Diego Rivera, todo esto antes del templo, están estos edificios olvidables, esto es una obra de creación increíble.
Entonces, don Juan le dijo, "Mira, esta creación es una creación bastante modesta, es una creación que en términos de brujos no significa demasiado", y entonces dice, "Yo te voy a demostrar lo que es la creatividad", entonces puso la mano, la palma de la mano, la extendió, y de pronto apareció un animal que era como un ratón, o como un topo, o como un hámster, un animal rarísimo, y ante la vista del mismo Carlos Castaneda, de pronto al animal le salieron un sombrerito, le aparecieron unos anteojitos, y parecía como japonés, entonces le dice, "Mira, esto es lo que yo puedo crear ahorita ante tu vista, y lo que lo puedo descrear en el momento que se me dé la gana", y se lo quitó.
Entonces, claro, esa es la magia, es el poder del mago, pero en esto sí no nos podemos meter demasiado, porque solamente que le traigamos a la altavista de Li Ching, que ciertamente se entretiene mucho en cuestiones mágicas.
Bueno, entonces, esos son los elementos fundamentales de lo creativo, y en el hexagrama, la línea regente es la quinta, porque está en el hexagrama que le corresponde, la línea superior, porque es central, y porque se encuentra en el sitio de honor.
Entonces, esa es la línea principal del hexagrama, que es la que rige a todas las demás, y la que le da la norma de desarrollo en el tiempo a cada una de las líneas.
El juicio de lo creativo dice, "Lo creativo forja éxito sublime que se propicia a través de la perseverancia".
Este juicio, que parece ser muy simple, muy fácil, en realidad conlleva un cuerpo de ideas extraordinariamente interesante y de una enorme complejidad filosófica.
Los chinos determinan que este juicio abarca cuatro atributos del hexagrama lo creativo.
El primero es la sublimidad, el segundo es el éxito, el tercero es la capacidad de propiciar, y el cuarto es la perseverancia.
Ellos consideran que la sublimidad es el atributo que le da sentido a todo, porque contiene a todos los demás dentro de sí.
Lo sublime, en ese sentido, abarca a los otros tres atributos, porque es lo más elevado, lo más cercano a lo inasible, es en donde se encuentra la manifestación más rica y más importante del hexagrama.
Las cosas sublimes son cosas divinas.
Bueno, por otra parte señala que el atributo del éxito es un atributo muy importante, porque tiene el poder en sí de hacer real lo que antes era potencial.
Es decir, el éxito significa que algo se realizó.
Uno puede estar con ideas geniales en la cabeza, puede tener enormidad de estímulos, pero si no los pone en la práctica, si no los realiza, no puede haber éxito o falta de éxito.
Necesita haber actividad, necesita haber una acción creativa para que entonces este éxito se dé.
Por eso entonces el éxito convierte en realidad lo que nada más era posible.
Es el gran salto cualitativo de la teoría a la práctica.
Es el lograr que las cosas que nosotros tenemos en la cabeza dejen de estar nada más en nuestra cabeza, se objetiven y puedan estar a la disposición de todos los demás.
Y Confucio, como buen sabio que era, relaciona al éxito con la naturaleza.
Y escogió una imagen que a mí se me hace preciosa.
Dice, "Las nubes pasan, la lluvia hace su trabajo y los seres individuales fluyen a sus formas".
Este es el éxito, que la naturaleza siempre cumpla sus ciclos, siempre cumpla sus funciones, que lleguen las nubes, caiga la lluvia y nosotros podamos vivir gracias a este fenómeno tan increíble.
La naturaleza tiene mucho éxito.
Bueno, ahorita ando medio amoladona en esta temporada, pero normalmente cumple lo suyo y tiene un éxito increíble, y esa es la imagen del éxito.
Exactamente, el saber pasar a la teoría, a la práctica y hacer que todas las cosas sean exactamente como deben de ser.
Todo esto muestra cómo un hombre creativo, paso a paso, puede llegar a obtener el éxito que le corresponde.
Y ese éxito va a depender, entonces, que el hombre esté en armonía con los planteamientos del hexagrama, es decir, que esté en armonía con el cosmos, que esté en armonía con la ley del Tao.
El éxito sublime requiere una consolidación, requiere que las cosas se conserven, y esto se logra con un proceso continuo de transformación, de gran diferenciación de la forma.
Esta diferenciación de la forma es lo que implica el término o el atributo "propiciar", en chino, "propiciar" textualmente significa crear lo que está de acuerdo con la naturaleza de un ser dado, es decir, a determinada persona por su naturaleza le corresponden determinadas cosas.
Bueno, si nosotros logramos que esas cosas se puedan realizar, eso es lo propicio para esas personas.
Y "propiciar", entonces, implica que cada cosa encuentre exactamente la naturaleza que le corresponde a esa cosa exclusivamente o a esa persona exclusivamente.
Eso es "propiciar".
Y, por último, "perseverar", el atributo de "perseverar", en chino, literalmente significa lo correcto y lo firme.
Y creo que es una buena definición de lo que es "perseverar", porque "perseverar" es seguir el camino, ¿verdad?, no ceder ante los obstáculos y seguir adelante para lograr algo que uno se ha propuesto, para cumplir una meta, y para poder lograr eso se tiene que ser correcto y se tiene que ser firme.
Bueno, estos cuatro atributos, sublimidad, éxito, propiciar y perseverar, se equiparan a las cuatro virtudes cardinales de la antigüedad china, que eran el amor, las costumbres, la justicia y la sabiduría.
La sublimidad, como es el principio que abarca a todos los demás, a todos los demás atributos, está relacionada con la fuerza máxima que puede existir en el mundo, que es la fuerza del amor.
Se equivale mucho a la expresión que se maneja tanto en la religión cristiana, ¿verdad?, en el concepto de "Dios es amor".
La sublimidad es una enorme manifestación de amor, y en el amor está todo, está la justicia, está el éxito, está la perseverancia.
Bueno, después viene el término, el atributo éxito, que está ligado a las costumbres, pero las costumbres, para Li Qin, no son las costumbres en el sentido en que nosotros las entendemos, es decir, las normas de comportamiento que ya están avaladas por la sociedad y por la experiencia previa.
Es un concepto muchísimo más complejo, que es la base fundamental de toda la teoría de Confucio.
Su término en chino es "Li", y implica, aparte de las cosas que ocurren porque son las costumbres, implica también otras cosas, como por ejemplo, una actitud religiosa, o una actitud de cierta mística ante las cosas, y también las reglas éticas que surgen a partir de esta determinación religiosa ante la vida.
Por tanto, Li también es el modo correcto, el modo de observar un ritual, con toda la piedad, con toda la sinceridad, con toda la entrega.
El momento que alguien está siguiendo un ritual o un ceremonial, y lo hace de una forma absolutamente superficial, sin penetrar en el fondo de las cosas, no está cumpliendo con el atributo de Li, no está cumpliendo verdaderamente con las costumbres, porque para cumplir bien lo que Confucio quiere decir con costumbres, con Li, se debe de llevar a cabo una entrega absoluta y una piedad enorme en el acto religioso o en la ceremonia que se está llevando a cabo.
Li también significa un sentido de la propiedad, de la propiedad en la conducta y en el carácter, que si se tiene, es como cierta nobleza de carácter, que si se tiene, hace que las relaciones entre uno mismo y entre los demás, entre la sociedad, prosperen y se lleven a cabo debidamente.
Por último, Li es un término que en español, como no encontramos más traducciones que costumbres, nos puede guiar hacia las costumbres en general, pero como les digo, tiene un complejo de significados muy particular, que en inglés sí se logra expresar muchísimo mejor.
En inglés está la palabra "customs" para las costumbres, pero también hay una palabra más arcaica y muy elegante, cuando uno la menciona, que es "mores", se escribe "mores", viene del latín "mores", que quiere decir "costumbre", pero la palabra "mores" implica que son un rango de costumbres muchísimo más profundo, muchísimo más sagrado, muchísimo más importante y está más cerca de los significados que Confucio le daba a la palabra Li.
Bueno, Confucio también decía que el hombre superior se guía por Li, se guía por este sentido de las costumbres, por esta piedad, mientras que el hombre inferior que necesita que lo conduzcan de la mano, se tiene que guiar por las leyes.
El hombre superior, pues, si tiene la amplitud de criterio y la rectitud, puede generar en cierta forma su propia legalidad.
Estas costumbres armonizan y regulan las relaciones del amor y hacen que el amor se vuelva exitoso.
Bueno, estos son los atributos fundamentales del hexagrama, que como ven, están cargados de densidad y de significado.
Bueno, entonces veamos la imagen del hexagrama.
La imagen, como vimos al principio, fue la única gran audacia que cometió Richard Wilhelm al ordenar el lichín tal como nos lo presentó.
La imagen debería estar, es una parte de las alas, son las alas dos y tres, y deberían estar en el libro tercero nada más.
Pero a Wilhelm le parecieron de una extraordinaria importancia.
En toda proporción guardada, la imagen, aparte de que es muy bella, porque es lo que refiere más a lo poético.
Cada trigrama tiene un atributo, y a través de los atributos combinados de los dos trigramas se genera una imagen.
La imagen también a su vez es como lo que planteaba Platón con su concepto de las ideas.
Las ideas son los arquetipos, son la situación ideal que se encuentra en el ser humano.
Todavía no alcanzan su manifestación en la forma.
En ese sentido, las ideas platónicas vienen a ser como vasijas que pueden adquirir todo tipo de formas.
Las formas las van a dar las personas, los individuos, pero el concepto básico está allí.
Entonces, este se va llenando según el cuerpo de ideas o según las necesidades de las personas.
Entonces, las imágenes son como ideas platónicas que están presentando una situación ideal, que es la que presenta el hexagrama.
En el caso de Chiel, la imagen dice, "El cielo está lleno de poder, el hombre superior se hace fuerte e infatigable".
Es lo que le planteaba hace rato.
Al repetirse el trigrama, se da la idea de que un día sucede al otro.
Entonces, la duplicación del trigrama implica un día que sucede al otro, y esa es la idea del tiempo.
El tiempo es un elemento inherente totalmente en lo creativo, porque no nada más implica el paso del tiempo, que es un paso gradual y escarronado, nunca se salta un día, ¿verdad?
De repente, después de un día, va a haber un día, unas 24 horas de absoluta oscuridad, y luego va a venir otra vez la luz, sino que tiene pasos constantes y fijos.
Y este movimiento constante de lo creativo es eterno, siempre se está llevando a cabo.
Entonces, esa perdurabilidad en el tiempo, esa capacidad de persistir en el tiempo, es la condición inherente de lo creativo, junto con la fuerza.
Cuando nos toca este hexagrama, entonces quiere decir que nosotros tenemos una reserva extra de fuerza, que si tenemos nuestros niveles comunes de trabajo, nuestros horarios de trabajo determinados, y necesitamos más energía para hacer las cosas, entonces, simplemente, podemos hacerlas, porque podemos ser fuertes e infatigables.
Aunque parezca que nos vamos a cansar, de pronto nos va a entrar el segundo, el tercer y el cuarto aire, y con estos aires vamos a poder llevar a cabo lo que estamos tratando de hacer, hasta que se nos junta.
Es lo que nos indica la imagen de lo creativo.
Y las líneas en el hexagrama están representadas por el dragón.
El dragón es un animal que en China tiene connotaciones muy distintas a las que tiene en Occidente.
En Occidente es un ser bastante maléfico, sino definitivamente perverso y malvado, y que además es un enemigo natural, porque es el que guarda los tesoros.
Si ustedes leyeron la sensacional novela de J.R.R.
Tolkien, "The Hobbit", "El Lobito", ahí sale uno de los dragones más sensacionales de la historia, que se llama Smaug, que precisamente, por estar cuidando el tesoro en la caverna de los enanos, y estar tirado ahí cuidándolo, de las piedras preciosas se le han ido incrustando y le han hecho una armadura poderosísima, donde no hay cómo poder, a pesar de su fuerza, además ya no hay cómo poderle meter una flecha ni nada.
Es solamente la casualidad la que permite que Bilbo descubra que todavía hay un punto donde las joyas no se han incrustado, y por ahí se puede matar al dragón.
Pero el dragón en Occidente es algo que se debe de exterminar, es la famosa leyenda de "San Jorge y el dragón", y los dragones que aparecen en todos los cuentos de hadas.
En China no tiene esta connotación negativa, el dragón también guarda tesoros, pero los guarda en todas partes, y está muy relacionada con la naturaleza.
Hay dragones de las aguas, hay dragones de los vientos, hay dragones de las tormentas, y hay dragones de la tierra, pero en la jerarquía dragonesca, por decirlo así, el principal dragón en China es el dragón de las tormentas, el dragón que implica una energía eléctrica tremenda, una potencialidad, una fuerza que se representa con el trueno en la tempestad.
Entonces, el dragón es una manifestación de fuerza primaria, extraordinaria, capaz de modificar el contorno y de pegar a los que estén cerca serios sustos.
Es entonces la imagen de lo creativo, una fuerza muy, muy grande.
La primera línea dice "dragón oculto, no actúes".
Helmut Wilhelm dice que quizás una persona que le saliera esta línea se podría sentir un poco triste porque sabe que tiene capacidades creativas, sabe que tiene un poder muy, muy grande, pero todavía no es el momento de actuar, y podría frustrarse.
La línea de decir "no actúes" sugiere que el tiempo todavía no es apropiado, está hasta lo más bajo del hexágono, y por lo tanto apenas está iniciando su proceso, está oculto porque está debajo, como recordarán, en el tiempo de los hexagramas, las líneas que entran en acción son de la cuarta a la quinta, entonces está fuera todavía de la situación, está por debajo, todavía no actúa.
Y entonces todavía no puede generar ninguna influencia, no puede hacer absolutamente nada, y todo lo que le queda es esperar.
Esperar es la conducta correcta para esta línea, porque aunque ya tiene todos los diferentes elementos de la creatividad, todavía no va a encontrar el medio apropiado para que éste se manifieste y se enriquezca.
Entonces, si al hombre superior que les toca la primera línea le va mal, bueno, pues se retira tan contento con sus principios, y si le va bien, entonces acepta tranquilamente el bien con sus propios principios también.
Pero sabe que todavía tiene que esperar con la fuerza de la paciencia, y que si va a actuar, no va a ocurrir nada.
Entonces, si no va a ocurrir nada, ¿a qué actúa?
Se queda sin actuar, se queda tranquilo, espera su tiempo y cumple el primer paso.
El que tiene la costumbre, que a mí me parece bastante interesante, de ver qué pasa si cambia la línea de cada uno de los... si va cambiando la línea de este hexagrama.
Por ejemplo, si cambiara esta línea, si este fuera un 9, y se convirtiera en el 8, posterior tendríamos como complemento el hexagrama 44.
El hexagrama 44 es el hexagrama del enfrentamiento, en donde una muchacha que parece ser muy fácil y muy manejable, resulta que tiene unos poderes verdaderamente extraordinarios, y que hay que pararla desde el principio.
Entonces, ese complemento al 43, cambiando la línea primera, lo que nos indica es que si el dragón actúa, lo que le va a pasar es que se va a encontrar ante un enfrentamiento tremendo, donde le va a ir mal.
El juicio del hexagrama 44 es... lo más propicio es no hacer absolutamente nada.
Bueno, después tenemos la línea 2, del dragón que aparece en el campo.
El dragón aparece en el campo y dice, "Es propicio ver al gran hombre".
El hombre superior ya llegó a su campo de acción, ya en el terreno que él eligió, sea cual sea, él ya está en ese sitio y ya está actuando.
Y empieza a hacerlo, además, extraordinariamente bien.
Cualquiera que lo ve, se da cuenta de que está ante una persona fuera de serie, que sabe hacer su trabajo en ese terreno, pero con facilidad, sin hacerle problemas, con una rectitud extraordinaria, con reserva, con cautela, pero con una seguridad y una firmeza absoluta.
Por eso dice, "Es favorable ver al gran hombre".
Aquí el gran hombre es el hombre creativo.
Todo el que lo ve, aprende algo de él, simplemente de ver el ejemplo de alguien que trabaja de esa manera, es extraordinario.
Pero todavía está en el trigrama inferior.
Es la segunda línea del trigrama inferior.
Entonces, aunque ya apareció en el campo, todavía no pasa a las esferas superiores.
Entonces, el I-Ching tiene una frase muy curiosa que dice, "El tiempo lo abandona".
Es decir, si la persona trata de aspirar más allá de lo que tiene en ese momento, el tiempo lo abandona porque todavía no es tan necesario.
Ya está mostrando grandes capacidades, ya está mostrando gran creatividad, pero todavía no está en el marco adecuado para poder desarrollarse.
Entonces, por lo tanto, es mejor conservarse en el nivel del campo, en el nivel de la tierra, en el trigrama inferior.
Confucio nos dice que el hombre superior, que ya está en esa línea, mejora su época y no se jacta.
Tiene los atributos de un soberano, pero el tiempo aún no lo necesita.
Por él, todo el mundo obtiene belleza y claridad, estudia, pregunta, es magnánimo y se caracteriza porque actúa con amor.
Bueno, esta es la segunda línea.
Es una línea central, por eso tiene tan excelentes condiciones.
Después, la tercera línea dice, "El hombre superior permanece creadoramente activo en todo el día.
En la noche se llena de preocupaciones.
Peligro, no hay culpa".
Esta línea está tan condicionada porque es la tercera línea.
La tercera línea es fuerte, la línea es llana, y el lugar que le corresponde es un lugar firme.
Entonces, es mucha la fuerza que tiene.
En circunstancias normales, esta combinación de excesiva fuerza se convierte en dureza, y la dureza no es buena.
Pero en el caso de lo creativo, como es un hexagrama absolutamente fuera de serie, lo que manifiesta nada más es esa excesiva fuerza, esa excesiva tensión que hay en esta línea, es que el hombre de día está activo, metido en todas sus cosas.
Ya obtuvimos un mayor reconocimiento de cuando estaba en el plano inferior de la línea 2.
Ya tiene más responsabilidades, ya tiene más preocupaciones, y claro, cuando se acuesta en la noche a dormir, no se puede dormir, se hacen unos insomnios horribles, porque está piensa y piensa en todas las cosas que tiene que hacer.
Está considerando cómo resolver los problemas, cómo tratar de atenderlos.
Esto trae peligro.
El peligro lo da la excesiva fuerza de la posición.
Pero, de cualquier manera, el hexagrama es de tal nobleza que augura que el hombre superior logra rebazar todos estos peligros.
La ambición o la presión de la gente lo puede destruir.
Entonces, debe de actuar con prudencia, porque la prudencia es la que le va a permitir desarrollarse sin problemas.
También indica que, aún el hombre más creativo y el hombre más dotado en el terreno de su elección, puede cometer pequeñas fallas, pequeños errores.
Acordémonos que cuando dicen "no hay culpa", es que en realidad sí hubo errores, lo que pasa es que existe la posibilidad de corregir esos errores.
Entonces, en este caso, el hombre superior puede cometer errores, pero la línea indica que todavía está en una posición en que puede ir y regresar, puede salir de lo correcto y volver a entrar inmediatamente a ello, y eso le va a fomentar su carácter.
En esta línea, especialmente, se trabaja con las palabras, y lo que el hombre superior busca con las palabras, ya que está en medio de tanta actividad, es que estas palabras tengan sustancia, tengan verdad, porque a través de ellas es como va a poder llegar a una obra perdurable, y él sabe que puede llegar, tiene la seguridad total de que puede llegar, y por tanto debe vencer todos esos peligros.
Ya se encuentra en una posición muy alta, pero no siente ningún orgullo, y si de casualidad bajara, tampoco sentiría ninguna desilusión.
No ocupa un puesto central, es firmeza duplicada, y es una posición transicional e incómoda, porque ya no está en el plano de la Tierra, que son estas dos líneas, pero todavía no pasa a planos del cielo, entonces todavía se encuentra en la Tierra de nadie, en una posición sumamente difícil e incómoda.
Bueno, la línea cuatro es una línea muy misteriosa y muy bella, dice "vuelo titubeante sobre las profundidades".
A mí me encanta la idea de que en las profundidades la gente vuele, es como si hubiera de haberse unos abismos tan portentosos dentro de la Tierra, que la mejor manera de llegar a ellos es volando, y que se puede planear hasta lo más hondo y volver a remontarse.
En "Alicia del país de las maravillas", esta gran novela de Luis Carroll, un poco da esa idea, ¿se acuerdan?
O sea, es cuando Alicia se cae en el hoyo del conejo y va a ir al mundo de las maravillas.
Es una caída larguísima, larguísima, larguísima, que si no vuela es casi como si estuviera volando, porque primero está cayendo casi a plomo, con un peso tremendo, pero ya después de pronto como que se acostumbra, y entonces va viendo lo que hay en las paredes, "ahí mira, aquí hay un librito, aquí hay un cuadrito", y ya está entretenidísima en su descenso.
Es decir, la capacidad abismal del mundo es prácticamente infinita, es la gruta donde nada la sirena, como decía Rambó, algo que solamente se puede entender como la metáfora de algo muy, muy vasto y muy oscuro.
Entonces, el hombre superior tiene que volar por esos abismos.
Obviamente, al menos a mí me da la impresión de que los abismos también están dentro de uno, son niveles abismales que nosotros tenemos dentro de nosotros mismos, y hay que volar.
Por ello es para poder decidir, por eso es un vuelo titubeante.
El titubeo significa que se puede aplicar la libre elección, que uno puede decidir qué demonios quiere hacer.
Y es que ya se logró pasar al nivel superior, aunque se esté en la parte más baja del nivel superior, del nivel celestial, ya se tiene una fuerza y un poder muy, muy grande, y entonces, por eso, el hombre puede ya decidir su destino, si se dedica hacia el mundo externo o si se dedica a cultivarse a sí mismo.
Si se cultiva a sí mismo, se volverá un sabio, un santo, un hombre preocupado por los poderes de sí mismo, y llegará a irradiar su influencia a través de la introversión, a través del aislamiento.
Lo lógico es que ese hombre superior que eligió la sabiduría de concebir en esta manera por la santidad, cuando llegue más arriba, ¿verdad?, logrará así un esplendor búrgico o confuciano, va a llegar hasta lo más hondo de sus capacidades espirituales.
Pero también si quiere dedicarse al mundo externo, ahí es el momento de decidirlo.
Efectivamente, si tiene tanta fuerza, tanto poder, tanta energía, si es uno infatigable, uno puede acometer las empresas más peligrosas y más difíciles, cruzar las grandes aguas en las condiciones más duras que haya para poder hacer el bien en el mundo, tratar de generar mejores condiciones de vida, generar justicia, generar la distribución de la riqueza y todas las cosas que nos hacen falta.
Entonces, tiene sentido, es un hombre que actúa por la sociedad y que se convierte en un héroe social.
En esto, en ascender y descender, no hay regla fija, depende de la naturaleza de uno.
Cada quien sabe si quiere subir o elegir o determinar actividad, irse para afuera o irse para adentro.
Es solamente uno el que puede elegir esto, pero lo fundamental es que uno sea fiel a uno mismo, es decir, que uno logre entender bien su naturaleza interior y responda a ella.
Esta línea también implica una prueba, el hombre superior está poniendo a prueba sus fuerzas, porque al tener la libre elección, claro que puede equivocarse, y un error a estas alturas sería catastrófico.
El camino de lo creativo está a punto ya de transformarse, como es una línea intermedia en la cuarta del triagrama superior, todavía no llega hasta arriba, pero ya tiene rato que ya no está nada abajo, entonces es demasiado firme y no es mesurado, pero lo compensa la excesiva fuerza que tiene, lo compensa que el lugar es débil, el lugar es chico, entonces la debilidad del lugar compensa la excesiva fuerza que tiene y por eso este hexagrama no tiene un juicio tan condicionado, esta línea no tiene un juicio tan condicionado como la tercera, en la tercera la fuerza sí es demasiada, porque el lugar es fuerte y la línea es fuerte.
Aquí todavía hay una compensación y eso indica que la elección se va a poder llevar a cabo de forma correcta.
Bueno, la línea quinta dice "el dragón vuela por los cielos, es favorable ver al gran hombre".
Bueno, aquí es cuando ya el hombre superior llegó a la esfera celestial, llegó al sitio más honroso y su influencia es visible en todo el mundo, cualquiera que lo vea se puede considerar bendito, es el gran hombre en plena labor, con todo el reconocimiento, con todo el poder, con toda la influencia y que puede disponer de una libertad enorme para actuar, para hacer lo que quiere.
Si es una persona que está trabajando en determinado campo de la vida, quiere decir que de pronto va a llegar el momento en que domina todas sus herramientas, es dueño del oficio, tiene ideas brillantes, la gente que está a su alrededor lo sabe, se las reconoce, se asombra incluso ante ellas, se las aplaude y le da un reconocimiento muy muy grande porque sabe que si se le pegan a él, todo va a ir bien, este señor está bendito, está haciendo las cosas de una forma extraordinaria, ya no es nada más la fuerza del dragón, es un dragón que está volando por los cielos, entonces todos lo podemos ver y si lo vemos además, lo vemos en acción, nos va a beneficiar mucho.
Dice Confucio que cuando el hombre superior, en la línea quinta de lo creativo, cuando se anticipa al cielo, el cielo ya no lo desmiente y si el mismo cielo no se le opone, mucho menos logran los hombres, los dioses o los espíritus.
Es una idea de la máxima realización que se puede lograr.
Vista así en términos teóricos generales, ¿verdad?, abstractos, bueno, implica la presencia de personajes como Jesucristo, como Buda, seres absolutamente, como la Otsé, seres absolutamente extraordinarios, pero cuando nosotros consultamos el I Ching y nos sale esta línea, quiere decir que vamos a lograr lo máximo de lo que nos estamos proponiendo, no va a haber nada mejor, nos va a salir a la perfección absolutamente todo, no solamente nos va a salir como debe de salir, sino va a beneficiar a los demás, nos va a dar un gran reconocimiento y todo aquel que esté cerca de ese acto va a resultar beneficiado.
Bueno, por último, de línea seis del hexagrama dice "Tragón arrogante tendrá que arrepentirse".
Y claro, porque el hombre que llega hasta el máximo punto, hasta el máximo nivel, tiene el peligro de querer sobrepasarse a sí mismo y llegar más allá de donde no le corresponde.
Es una arrogancia, es la ibris de los griegos, una soberbia inaudita.
En el I Ching, creo que es Wilhelm, el traductor, el que nos dice que el ejemplo perfecto de esta línea es Lucifer.
Lucifer, el brazo derecho de Dios, el ángel consentido, el arcángel poderosísimo, ¿verdad?
De pronto se siente superior a Dios y entonces se entabla una lucha tremenda con él, y la lucha es terrible y, por supuesto, implica la caída tremenda de Lucifer hasta el infierno para convertirse en un demonio.
Esto está contado de mil maneras, pero creo que el que lo sigue contando mejor que nadie es John Milton en "El paraíso perdido", que tiene toda esa parte narrada de una forma extraordinaria.
Pero hay muchos ejemplos de esto, ¿verdad?
En un momento dado, la gente que ya logró tener tanto y se pasa, ¿no?
Serán muchos en el campo de los gobiernos, de la política y en la literatura también, siguiendo con el bonito y siempre venturoso ejemplo de J.R.R.
Tolkien, en "El señor de los anillos", hay dos casos así.
Uno del sabio Saruman, que también era un hombre sabio increíble que había llegado ya hasta lo más alto, y de pronto la soberbia lo domina, la iblis lo domina, y entonces se pasa al otro lado.
O el mismo Sauron, la encarnación del mal, viene siendo otro ejemplo de esto.
La iblis, entonces, indica que las cosas tienen que llegar hasta cierto nivel, porque si se llenan enteramente, ya no van a durar.
Un principio de Lao Tse dice, si tú quieres que las cosas se compriman, primero déjalas expander.
O si quieres que una cosa se expanda, primero déjala que se comprima.
Es decir, hay que dejar que haya un movimiento natural y que llegue hasta el punto en que tiene que llegar, pero si tú permites que la cosa se expanda a tal punto, inmediatamente el paso siguiente va a ser la compresión, se va a empezar a comprimir todo ese asunto y lo lleno se va a ir.
Entonces, no se debe, como en el hexagrama 15 de "Modestia", no se debe de llenar, debe uno de dejar, como dicen los hindúes, dejar un poquito para el prana, por un airecito que entre allí y que le dé todavía un aire de humanidad al individuo, porque si se llena, se destruye y no puede durar.
Todo lo que lleva a un extremo, va a caer en la desventura, y con el tiempo se agota.
Ese es el problema tremendo de la arrogancia y de la soberbia, que cuando llega a su máximo nivel, llega un momento que le falla la fuerza, pierde el poder infatigable de lo creativo.
Y la iblis, nos dice Confucio, significa que se sabe cómo avanzar, pero no se sabe cómo retirarse, que se conoce la persistencia, pero no se tiene idea de la decadencia, que uno solamente quiere saber de ganancias y no se sabe que pueden existir pérdidas y que las pérdidas en sí son importantísimas, porque son las que se pueden convertir posteriormente en ganancias.
Entonces, es alguien que todo lo quiere para sí y que no sabe detenerse.
Bueno, este hexagrama tiene como característica, este y el dos, de que si todas las líneas de la 1 a la 6 son nueves, van saliendo nueves en todas las líneas, automáticamente va a cambiar a su contrario.
Aquí se va a formar el hexagrama Kun, lo receptivo, se va al polo opuesto.
Y en ese sentido, esta es una situación muy feliz, y hay una línea para esa situación.
Si dices nueve en todas las líneas, un vuelo de dragones sin cabeza, eso es todo lo que dice.
Cuando aparecen puros nueves, pues, se convierten en dos, y entonces la fuerza del atractivo queda compensada por lo sedente de lo receptivo.
La energía tremenda del atractivo ya tiene la capacidad de hacer las cosas de una forma más sedente y empoderada que tiene lo receptivo.
Por eso, utilicen el ejemplo de los dragones sin cabeza.
Los dragones sin cabeza siguen conservando todo el poder, están volando, es un vuelo, pero son humildes, no tienen la cabeza que sería como el rasgo de la arrogancia que había tenido la línea nueve.
Entonces, esto indica benevolencia en la acción y fuerza en la decisión.
Esta línea se las estaba comparando yo hace un par de sesiones con la línea superior del caldero, el hexagrama 50, que hasta arriba del caldero tiene anillos de jade, el jade indica allí un poco lo mismo, se tiene fuerza, persistencia, dureza, el jade aguanta lo que sea, pero al mismo tiempo es extraordinariamente maleable.
Entonces, quiere decir que a la persona que le sale esta línea va a poder actuar con una gran energía y al mismo tiempo con mucha suavidad, y ese es el colmo de la perfección, es la forma correcta de comportarse, porque excesiva fuerza, excesivo poder, puede resultar desventajoso, y demasiada suavidad puede resultar de muy poca energía.
Entonces, esta es la línea que a la larga resultaría más favorable de todos.
Uno pasa por todas las etapas, quiere decir entonces que la línea sexta es simplemente una advertencia, no quiere decir que por fuerza el que le sale esa línea se va a volver el dragón arrogante, le está diciendo cuídate, porque estás en una posición en que te puedes volver el dragón arrogante.
Es observable también que todas las líneas de lo creativo, si se fijan, no hay señales de éxito, ni de buena fortuna, ni de nada.
Las únicas advertencias de ese tipo están en la línea tres, que le indican peligro y que no hay culpa.
Todas las demás son situaciones que se presentan y ni siquiera se indica buena o mala fortuna.
¿Por qué?
Porque el hexagrama trae un éxito sublime, porque cualquier cosa que ocurra allí va a ser beneficiosa, a no ser que nos toque la línea sexta y nosotros caigamos en la tentación de la arrogancia.
Bueno, en lo creativo, como todas las líneas son semejantes, no se da ni la correspondencia, ni se da la unión.
El orden de las líneas es progresivo y lineal, es un ejemplo de la linealidad, del progreso lineal, de la uno a la dos, a la tres, a la cuatro, a la cinco, a la seis, hasta que se cierra una situación.
Las líneas uno y la cuatro son comienzos de situaciones.
En la primera, el hombre está empezando en la tierra, en el campo humano.
En la cuarta, está empezando ya en el campo superior, en el campo de lo celestial.
Las dos y las cinco son las líneas centrales, y por tanto son las que tienen mejores juicios.
Por supuesto, siempre la cinco mejor, porque es la que gobierna el hexagrama.
Pero la tres y la seis indican finales.
La tres indica el final de la situación humana del hombre creativo, con todos los peligros que trae consigo, y la línea seis indica también un final del hombre creativo que llegó a la ibris, llegó a la soberbia, y se despeñó en ella.
Si no hubiera caído en eso, no habría tenido fin.
El vuelo del dragón habría seguido volando hasta todo el tiempo que fuera requerido.
Bueno, ahora vamos a lo receptivo.
Lo receptivo está formado por seis líneas partidas.
Al igual que lo creativo, sus trigramas primarios siguen siendo puntos.
Este es el hexagrama de la multiplicación de trigrama 1.
Los trigramas primarios son puntos.
Los trigramas nucleares son puntos.
Entonces, al igual que lo creativo, tenemos una situación en la cual no hay dudas.
La situación es absolutamente clara.
Tenemos una condición receptiva, una condición sedente, en todo lo largo de él, por dentro y por fuera.
Lo receptivo va a estar allí en toda su manifestación.
Las seis líneas partidas de Kun representan entonces el poder oscuro, sedente y receptivo de Jin.
Su imagen es la tierra, y su atributo, la devoción o la abnegación, como dijimos al principio, es el gran complemento de lo creativo, no es su opuesto.
No hay un dialismo, hay una interacción recíproca en ambas cosas, entre ambos principios.
Solamente que lo receptivo está abajo, y lo creativo está arriba.
Por eso, como veremos ahorita en el juicio, lo receptivo tiene como característica principal ser conducido y activado por lo creativo, porque si trata de oponerse, va a tener infortunio.
Para lo sedente, lo que le corresponde es ceder.
Entonces, tiene que encontrar quién lo guíe.
Cuando se logra esto, no hay ningún problema.
En el libro de los cambios, el hexagrama lo creativo tiene numerosos comentarios, tiene un cuerpo de comentarios muy vasto.
Por desgracia, lo receptivo tiene muchísimo menos.
Una explicación de Richard de Helmut Wilhelm es que esto se debe, primero, a que el I Ching entró en la manifestación, como lo conocemos ahora, los cambios de Chu, en el momento en que se iniciaba el gran patriarcado en China, y por tanto, el peso de lo paternal, patriarcal, es mucho más fuerte.
Esa es una explicación absolutamente cierta.
Pero también, el hecho de que lo receptivo encuentre una posición complementaria con lo creativo, nos indica también que el poder del I Ching es muy misterioso, es muchísimo más misterioso que el I Ching.
El I Ching es luz, es claridad, es fuerza, es movimiento, es un día que sigue al otro, con un poco de persistencia, de perseverancia, podemos entenderlo bien.
Pero entender el I Ching, entender los misterios de la oscuridad, de la noche, de la mujer, son monumentales, son los grandes misterios de la humanidad, es donde aparecen los grandes misterios.
Entonces, los mismos chinos se quedan un poco atónitos ante el fenómeno, y no se atreven a formular tantos comentarios.
Entonces, no se trata tanto de un acto patriarcal que corresponde a un momento dado de China, sino también a la misma naturaleza misteriosa, elusiva, enigmática que tiene Chin.
Bueno, el juicio del hexagrama dice, "Éxito sublime que se propicia con la perseverancia de una yergua.
Si el hombre superior trata de guiar, se extravía; si sigue, encuentra guía.
Es favorable encontrar amigos en el oeste y en el sur, y alejar a los amigos en el este y en el norte.
Una quieta perseverancia trae buena fortuna."
Bueno, como se ve, este hexagrama repite el de lo creativo.
En lo creativo era el éxito sublime que se propicia con la perseverancia.
Aquí también se da lo mismo, es el principio rector de la humanidad, también están los sublimes, y también están las mismas necesidades de obtener el éxito a través de la perseverancia, y de propiciar esa perseverancia.
Pero, precisamente por su condición de hexagrama derivado, de segundo hexagrama, tiene muchísimos más condicionamientos.
Uno de ellos, por supuesto, está en que la fuerza que tiene este hexagrama es el de una yergua.
La yergua, en ese caso, se contrapone al dragón.
Los dos animales son míticos y son importantísimos en China, y su unión mística, sin duda se da, aunque es una unión sumamente extraña, son las seis líneas nueve de lo creativo que se convierte en lo receptivo, o las seis líneas seis de lo receptivo que se vuelve lo creativo, la fusión de una cosa con la otra.
La yergua es un animal poderoso, que tiene una fuerza extraordinaria, pero que al mismo tiempo se deja guiar, se deja llevar, y por tanto es el animal que se escoge para este hexagrama.
Y entonces ya se explica que si el hombre superior trata de guiar, se extravía, porque si una persona consulta este hexagrama, obviamente lo que le está diciendo el hexagrama es que se encuentra en una situación dependiente, en una situación en la que no tiene todos los poderes consigo, no puede definitivamente tratar de guiar una situación, si trata de hacerlo, le va a ir mal, se extravía, se va a perder, pero si se somete, si cede a esas fuerzas, entonces esas fuerzas le van a permitir encontrar la guía adecuada.
Luego dice "es favorable encontrar amigos en el oeste y en el sur, y alejar a los amigos en el este y en el norte".
Estos textos significan, ¿verdad?, que el ordeceptivo es un tiempo de trabajo, y que hay que trabajar en compañía, hay que trabajar en compañía de amigos, es lo que representa el oeste y en el sur, el sur es la región del trabajo, pero hay que dejar a los amigos en el este y en el norte, el norte es la región de la soledad, y el este de los principios, y ahí es el momento en que el ordeceptivo deja de estar en comunidad y en actividad, para de repente aislarse y recibir la simiente o la luz celestial.
El movimiento de lo receptivo, a diferencia de lo creativo, es que lo receptivo cuando está en movimiento se abre, y cuando descansa se cierra.
En lo creativo el movimiento es avanzar, avanzar hacia adelante, y cuando hay que parar, cuando hay que detenerse se detiene simplemente, cuando hay una detención cese el movimiento y se para, la fuerza de lo creativo.
En el yin el movimiento es como un vientre, como una vagina, se abre y se cierra, se abre y se cierra, y ese es el movimiento que tiene, y por lo tanto puede contener todo, todo como en un gran vientre, cuando está ya pleno, es la imagen de la tierra misma que lleva todo consigo, que tiene todo consigo, todo lo recibe, a todo le da luz, le da forma y puede operar.
Y luego dice, "una quieta perseverancia trae buena fortuna", esto indica que el descanso y la perseverancia, el saber en qué momento estar en actividad en lo receptivo, en qué momento detenerse e irse a la soledad para entrar en contacto con lo divino, es algo que solamente también le corresponde saberlo a la persona que formula la pregunta, es el momento de perseverar y el momento de descansar, que es lo que indica la quieta perseverancia, es algo que está, que es muy importante en el hexagrama, pero que solamente uno puede determinar.
Bueno, la tierra es fija, no actúa por sí misma, pero constantemente está recibiendo los estímulos que vienen de arriba, entonces, por tanto, conota la realidad espacial, el espacio, en contraste con el tiempo que representa lo creativo.
Lo creativo indica la posibilidad de hacer cosas, es lo potencial, pero lo receptivo es lo que le va a dar forma, lo que le va a dar nacimiento, lo que va a permitir que realmente las cosas existan.
Entonces, es lo que, lo receptivo es lo que completa ese salto creativo, ese salto cualitativo de la teoría a la práctica, ¿no?
Y en todos los casos, pues, este hexagrama indica que se debe de actuar en conformidad con una situación, no se esté en una posición independiente y hay que saber dejarse guiar.
Bueno, la imagen del hexagrama dice "La condición de la tierra es devoción receptiva, el hombre superior de carácter abierto lleva al mundo entero".
Porque la duplicación del trigrama Kun indica el espacio, indica la tierra, es una representación de la tierra.
Entonces, la tierra tiene como característica que sostiene todo, sostiene a plantas, animales, seres humanos, fenómenos naturales, agua, peligros, etc.
Todo lo lleva con una devoción y una obligación maravillosa, no le importa si las cosas salen bien, si salen mal, porque sabe que así es como deben de hacerse y así es como deben salir, como les corresponde.
Entonces, la tierra en ese sentido da la imagen de lo que es "yin", es aquello que permite que las cosas cobren forma y que tengan también su capacidad maravillosa para poder llevar todo consigo, ¿no?
Por eso se habla de abnegación y se habla de devoción.
Al hombre superior, entonces, le indica en este hexagrama que cultive en su carácter amplitud, poder para conservarse, para apoyar y para tolerar a la gente y a las cosas.
El hexagrama Kun representa, entre todos sus significados, representa la tierra.
Entonces, a diferencia de lo creativo, que teníamos una progresión del 1, 2, 3, 4, 5, en la tierra lo que ven es la juxtaposición.
Entonces, cada una de estas líneas va a estar representando situaciones distintas, que no tienen relación una con la otra.
Como tampoco en este hexagrama se dan las relaciones de correspondencia ni tampoco se dan las relaciones de unión, no hay nada que pueda establecer nexos entre una línea con la otra, entonces, cada una es una situación aparte.
Esto indica el carácter, la naturaleza de la tierra, en que junto a un oasis puede estar el desierto, junto al desierto el mar, junto al mar una isla, junto a la isla o en la isla un bosque, y así todo juxtapuesto, puesto uno junto al otro, se están dando cosas totalmente distintas, situaciones totalmente disímiles.
Incluso en ciudades gemelas, como podían ser Gómez Palacio y Torreón, por decir algo, que estén pegaditas, ¿verdad?
En un lado se han ocurrido una serie de cosas, tienen un gobierno, en el otro se han ocurrido un tipo de cosas, tienen otro tipo de gobierno.
Entonces, aunque la juxtaposición indica situaciones aisladas, distintas.
Entonces, cada una de las líneas de lo receptivo no tiene una relación secuencial, sino que representa el espacio mismo y la juxtaposición que tiene lugar en el espacio.
La primera línea dice, "Si uno encuentra escarcha, el hielo firme ya está cerca".
Aquí se trata de una muy seria y tremenda advertencia para detener el mal, el poder oscuro a tiempo.
Se trata aquí, muy específicamente, esta línea del mal.
Esto nos lo explica Confucio con una sentencia verdaderamente tremenda que dice, "Una casa que acumula bien tras bien, seguro tendrá abundancia de bendiciones.
Una casa que acumula mal sobre mal, seguramente tendrá una abundancia de males".
Donde un sirviente asesina a su amo, donde un hijo mata a su padre, las causas no yacen entre la mañana y la noche del día anterior.
Tomó mucho tiempo para que las cosas llegaran tan lejos.
Es decir, cualquier situación en donde la malignidad, la destructividad opera, es un proceso que se llevó tiempo, y hubo un momento en que se podía parar, si uno ejercía un freno como de hierro, verdaderamente.
Entonces, esta es la primera línea, Jin, está hasta abajo, representa el mal, y si no sale, hay que pararla por completo, hay que detenerla, pase lo que pase, porque si no, se nos van a ir acumulando los males, y llegaremos a tener la casa donde el hijo mata a su padre.
La línea si cambia, si nos sale un 6 en esa línea, va a cambiar hacia el hexagrama 24.
El hexagrama 24 es el hexagrama del retorno, de la vuelta de la luz.
Quiere decir que logramos parar a tiempo ese mal que se venía encima, y a cambio de eso, logramos traer la luz.
Entonces, de una oscuridad total que había en el hexagrama, pronto ya está la luz, la luz está como en el solsticio de invierno, creciendo, van a ir creciendo, y poco a poco van a ir llenando de luz toda la situación.
Bueno, esa es la línea primera.
La segunda es la que gobierna el hexagrama.
Gobierna el hexagrama porque es una línea correcta, una línea débil en un lugar excedente.
Está en el centro, es la que tiene la posición central del hexagrama, y está abajo, la tierra está abajo, entonces, la del medio o grande no puede ser jamás la quinta en este caso, sino la segunda.
Esa es la línea que gobierna el hexagrama, y su juicio es precioso.
Dice "recta, rectangular, grandiosa, sin propósito, pero nada se queda sin propiciarse".
Cuando sale esta línea, cuando sale uno a esta línea, bueno, hay que ponerse muy contento.
Quiere decir que todo sale sensacional, a la perfección, además de una manera natural y espontánea.
La tierra arregla todo solita.
Ella acomoda todas las cosas, que en un momento no parece que algo va a salir mal, de repente se acomoda y resulta que salió a la perfección.
Todo sale exactamente como debe de salir.
Esa es la gran manifestación de la grandiosidad de la tierra, que puede arreglar todo en los momentos que le corresponden.
Dice "recta, rectangular".
Es muy curioso que para la línea, para lo receptivo, esté utilizando términos como lo recto, porque la línea recta es una característica del movimiento lineal y debería de corresponder al yang, debería corresponder a lo creativo.
Sin embargo, aquí no se trata de una sola línea, sino que es una línea que con otra línea recta, con otra línea recta, hace el cuadrado.
Y el cuadrado, entonces, es el emblema de yin, así como el círculo es el yang.
Curiosamente, ambos, el cuadrado y el círculo, son símbolos de perfección, son mandálicos, son mandalas.
Los mandalas, por excelencia, son redondos, pero también todo cuadrado es un mandala.
Los alquimistas consideraban al cuadrado como un mandala, además de especial importancia, porque estaba como más ligado a uno, sobre todo si formaba parte del trazo de una ciudad que tendría que hacerse cuadrangularmente, o un jardín, le llamaban un temenos, y era el sitio de protección perfecta del mandala.
El mandala estaba operando con todo su orden y toda su belleza de una forma muy correcta y perfecta.
Ahora, lo curioso es que la línea recta sea imagen de lo creativo y que completando cuatro líneas rectas, se vuelva el símbolo de lo receptivo.
Por último, queda la línea sexta, que dice, "Los dragones luchan en la pravera, su sangre es negra y amarilla".
Aquí, en este caso, la línea yin, la sexta línea, debería conformarse con la situación de todas sus hermanas, pero cuando está hasta arriba, hay que ir todavía más arriba, es de nuevo, es una línea análoga a la sexta de lo creativo.
También aquí hay una arrogancia, también hay ibris, una somel de diablada.
Nada más que, en este caso, como lo receptivo tiene como característica someterse, ceder, el que se enfrente, el que quiere ir más arriba, el que se enfrente a lo creativo, va a resultar terrible.
Es una lucha que está representada por la imagen de dos dragones que luchan en la pravera.
Lo receptivo debería ser un ayehua, se volvió dragón, y al estar luchando con lo creativo, hace que la sangre sea negra y amarilla.
El negro es el color de lo creativo, como sabemos, y el amarillo es el de la tierra.
Pero su sangre se derrama, es decir, los dos principios sufren, sufren gravemente por este intento del yin de perder su lugar.
El camino llevó a su fin, en lugar de permitir que la situación de lo receptivo fluyera, en el momento en que busca atacar a su opuesto y persistir hasta arriba, entonces se vuelve perfectamente maligno.
Dice Confucio, cuando lo oscuro busca igualar al principio de la luz, ciertamente hay una lucha.
Se menciona dragón para que uno no piense que nada de la luz permanece, pero para que quede claro que no hay desviación de la especie, la sangre también se menciona.
El negro y el amarillo son el cielo y la tierra en Confución.
El cielo es negro y la tierra amarilla.
Es después un momento de catástrofes en que pierde absolutamente todo mundo.
Bueno, tenemos también que este hexagrama puede servir las seis líneas y entonces automáticamente se va a convertir en lo creativo.
Cuando salen seis heices, dice "una perseverancia perdurable es propicia".
Una perseverancia favorable es propicia porque si nosotros perseveramos en la conducta que combina lo creativo y lo receptivo y logramos hacer una fusión de ellas y perseveramos en ellas, nos va a llevar a grandes cosas, como dice también Confucio.
En el hexagrama de lo receptivo, la línea uno y la línea seis, la primera y la última, son desfavorables porque están fuera, están fuera de la situación.
Ya sabemos que la situación en el tiempo de los hexagramas empieza a partir de la línea dos y termina en la línea quinta.
Esta está fuera y esta está fuera.
Lo receptivo tiene que estar adentro, entonces cualquier cosa que quede fuera, ahí va el hexagrama.
A su vez, la línea cinco y la línea seis son centrales, están en el centro.
Gobierna la dos porque es la que está abajo, adentro, y es correcta.
En ella todo actúa espontáneamente y resulta perfectamente bien.
En cambio, la quinta, que no está en el lugar que le corresponde, debe de actuar con mucha modestia, una digna modestia aristocrática, porque se encuentra en un sitio de honor.
Las líneas tres y la cuatro son neutras.
La tres compensa la debilidad de su naturaleza con la firmeza del lugar.
La cuatro es demasiado débil y no tiene relación con la quinta porque en este hexagrama, como en lo creativo, no hay relaciones de correspondencia ni de unión, por lo que entonces encerrarse es lo correcto, está aislado.
Estas líneas, además, funcionan al revés de las líneas tres y cuatro de lo creativo.
En la tres de lo creativo, tenemos al hombre creativo lleno de preocupaciones, que no puede dormir, y aquí, en lo receptivo, tenemos a una persona que puede completar las cosas mostrando modestia.
Y la cuatro, en lo receptivo, tenemos a una persona...
En lo creativo, tenemos a una persona que titubea ante cuál es su destino, y aquí, al contrario, tenemos una situación en que la gente se encierra para poder escapar de enormes dificultades.
Bueno, estos son los hexagramas de lo creativo y lo receptivo.
Son los principios medulares.
De una forma u otra, todo lo demás se va desprendiendo de aquí.
El paso siguiente correcto debería de ser ir analizando todos y cada uno de los hexagramas, como hemos analizado estos hasta el momento, y, sobre todo, verlos en acción a través de las consultas.
Es lo que yo les quiero recomendar.
Que, si les interesó este libro, este libro que está enteramente vivo y que es extraordinariamente vigente, síganlo leyendo, lean hexagrama por hexagrama, como si estuvieran leyendo una novela o cualquier cosa interesante.
Van a aprender verdades extraordinarias.
Leyes de la vida notabilísimas y formas de comportamiento que podrían ayudar en muchas situaciones a un subconsultar del oráculo.
Hay que leer todo el libro, leer hexagrama por hexagrama, leer la parte intermedia y volver a leer después todo el tercer libro con todas sus alas entreveradas y mezcladas.
Pero yo también recomendaría que, con la prudencia del caso, se utilizara la consulta.
Se le utilice también como oráculo, porque, de una manera u otra, todos necesitamos tener una idea de algo en un momento dado.
A no ser que seamos un prodigio ya de experiencia, y de sabiduría y de conocimientos, podremos tener respuestas inmediatas a cualquier situación.
Es el ideal, a eso es a lo que deberíamos de llegar.
Por eso decía el patriarca de El Ced, que su gran ilusión era no tener que consultar ya nunca al lichín.
Pero mientras no se llegue a esa situación, es bueno consultarlo.
Consultarlo, entonces, aparte de que puede traer normas de conducta ante situaciones determinadas, va a mostrarnos la parte irracional, la parte mágica de todo este asunto.
Vamos a poder entender cómo, de pronto, algo que parece ser bien concreto y bien racional, y que, además, podemos nosotros saber por qué se dice que una grulla canta en una rama, por qué se está utilizando exactamente el término de la grulla y por qué se utiliza una rama, podemos encontrar respuestas racionales a todo lo que nos cante el lichín.
Pero lo que nunca vamos a poder entender va a ser por qué, de pronto, el azar, que es al manipular yo las monedas o las barras, hace que algo que era una situación abstracta, de pronto, cubra una relevancia y una realidad incontestable.
Entonces, el poder penetrar en el campo del azar, el poder penetrar en el campo de la irracionalidad, es bueno, nos permite compensar un poco la excesiva racionalidad de nuestra época, de nuestra manera de pensar, nos permite también un poco aventurarnos en el campo de lo desconocido y saber que ante lo desconocido hay que tener cuidado, nos va a hacer cautelosos ante nuestra propia existencia, y también nos va a enfrentar directo ante el enigma de lo poético, de lo misterioso, que nunca está de más, nos viste, nos llena, nos ennoblece y nos hace tener una perspectiva muchísimo más amplia.
Entonces, eso es lo que debe de seguir de esto.
Y yo nada más quiero concluir estas sesiones leyéndoles lo que dice Confucio acerca de la línea quinta de lo creativo, esa línea de la perfección absoluta.
Dice, "las cosas que están de acuerdo en su tono, vibran juntas.
Las cosas que tienen afinidad en sus naturalezas más internas se buscan la una a la otra.
El agua fluye hacia lo que está húmedo, el fuego busca lo que está seco, las nubes siguen al dragón, el viento sigue al tigre.
Así el sabio se alza y todas las criaturas lo siguen con los ojos.
Lo que nace del cielo se siente relacionado con lo que está arriba, lo que nace de la tierra se siente relacionado con lo que está abajo.
Todo según su propia naturaleza".
[Música de cierre]
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
OBSERVACIONES
Cuid anterior M-08471
BARRA
Divulgación
CONDUCTOR
Alejandra Montalvo
TEMA_CONTENIDO
Revisiones de autores mexicanos a obras literarias de alcance universal
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
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REALIZACION
Sergio Nahúm Moreno Sotelo
PRODUCCION
Sergio Nahúm Moreno Sotelo

