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Mundos que colapsan y ecosistemas que resisten: estéticas cienciaficcionales ante la emergencia climática
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El Cuarto Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción busca generar una reflexión colectiva sobre la intersección entre las artes y las ciencias, abordando temas contemporáneos como: ecoficciones, escenarios postapocalípticos, utopías y distopías, la representación cienciaficcional del agua, antropologías del futuro, posthumanismo, y la posibilidad de mantener una visión optimista a través de la imaginación crítica frente a la emergencia climática y la crisis global actual.
Evento académico organizado por el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP), que pertenece al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
EXTRACTO_SERIE
El Cuarto Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción propone reflexionar sobre la intersección arte-ciencia, explorando ecoficciones, escenarios postapocalípticos, utopías, distopías, agua, posthumanismo y posibilidades optimistas ante la crisis global.
SINOPSIS_PROGRAMA
El cambio climático es un fenómeno global que afecta a todos los ecosistemas del planeta. Los sistemas atmosféricos y oceánicos están interconectados, y sus consecuencias son inciertas. Además, el impacto en la sociedad que se genera es de suma importancia. Ya no se trata solo de una crisis climática; se ha convertido en la nueva normalidad.
La ficción desempeña un papel fundamental en la vida humana y puede ser un medio para concientizar sobre dichas crisis e imaginar soluciones. Al contar historias, se dejan huellas significativas y se proyectan escenarios futuros. ¿Cómo será el mundo en 10, 15 o 20 años? ¿Qué sucederá con los ecosistemas?
EXTRACTO_PROGRAMA
El cambio climático afecta a todos los ecosistemase impacta en lo social significativamente. Ya no es solo una crisis; es la nueva normalidad. La ficción puede concientizar sobre estas crisis e imaginar soluciones, proyectando futuros posibles
N_PROGRAMA
1
N_TOTAL_PROGRAMAS
11
DURACION_TOTAL
01:49:00:00
PARTICIPANTES
Alfredo Gurza González, Director del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP-INBAL).
Amadís Ross, nvestigador del CENIDIAP-INBAL.
Blanca Emma Mendoza Ortega, Departamento de Ciencias Atmosféricas del Instituto de Geofísica, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Antígona Segura Peralta, investigadora en el Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM.
Gabriela Damián, escritora.
Ramón López Castro, escritor.
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Alfredo Gurza González
Filósofo, narrador y traductor, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Investiga la relación entre vanguardias artísticas y políticas. Actualmente dirige el CENIDIAP e integra el Colegio de Docentes del Doctorado en Artes del INBAL. Es autor de la serie Especulares, ensayos de crítica ficción publicados en Piso 9.
Entre sus publicaciones recientes destacan la traducción al español de Imaginar el proletariado. Artistas y trabajadores en el México revolucionario, de John Lear (CENIDIAP, Grano de Sal, SME), y Malevich en Anakhia, versiones directas del ruso al español e inglés sobre arte y revolución, publicado en Italia.
Amadís Ross González
Escritor y académico. Coordina el Seminario Permanente de Investigación de Arte y Cultura México-Japón y el Seminario de Estéticas de Ciencia Ficción del CENIDIAP-INBAL. Es organizador del Encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción y del Coloquio Internacional de Arte y Cultura Iberoamérica-Japón.
Su trabajo explora el papel de la ciencia ficción en la construcción de identidades nacionales en México y Japón, los efectos de la modernidad global y los desafíos que plantea la Gran Crisis del futuro cercano.
Blanca Emma Mendoza Ortega
Licenciada en Física por la UNAM y doctora en Física por la Universidad de Oxford. Investigadora Titular C del Instituto de Geofísica de la UNAM y miembro Nivel III del SNI. Sus áreas de investigación incluyen Física Solar, Clima Espacial y Planetología.
Fue autora líder del 5° Reporte de Evaluación del IPCC (Grupo 1: Las Bases Científicas) y la única científica en México participante en ese informe. Ha impartido cursos en la UNAM y universidades internacionales, además de escribir libros para la docencia y colaborar en proyectos de divulgación científica.
Antígona Segura Peralta
Licenciada en Física Teórica por la UASLP, maestra en Astronomía y doctora en Ciencias de la Tierra por la UNAM, donde obtuvo Mención Honorífica y la Medalla Alfonso Caso. Es investigadora del Instituto de Ciencias Nucleares, enfocada en atmósferas planetarias, señales remotas de vida y el origen del Sistema Solar.
Colabora con el Laboratorio Virtual de Planetas, proyecto afiliado al NASA Nexus for Exoplanet System Science.
Gabriela Damián Miravete
Escritora, editora y guionista. Estudió Comunicación y Creación Literaria en la Universidad Autónoma de Barcelona y la Escuela de Escritores de la SOGEM. Ha recibido el Premio de Cuento FILIJ (2007) y la beca Jóvenes Creadores del FONCA (2009-2010), con la que escribió Pequeños naipes de ópalo.
Sus ensayos y narraciones han sido traducidos al inglés y portugués. Se especializa en literatura fantástica, ciencia ficción, y literatura infantil y juvenil. Es autora de La Tradición de Judas (2007) y ha participado en varias antologías, como Three Messages and a Warning (finalista del World Fantasy Award).
Ramón López Castro
Premiado con el Nacional de Cuento UDEM, el de Literatura Nuevo León y el Alfonso Reyes de Ensayo. Ha publicado cuentos (El sol sea con nosotros, Soldados de la incertidumbre), novela (El salmo del milenio), y ensayos (Expedición a la ciencia ficción mexicana, A rostro desnudo).
Es miembro del Seminario de Estéticas de la Ciencia Ficción del CENIDIAP-INBAL y cofundador del Círculo Lovecraftiano y de Horror de la Ciudad de México.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
TRANSCRIPCION
[Música] [Música] Muy buenos días, el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, les da la más cordial bienvenida a este cuarto encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción, Mundos que Resisten, Estéticas Cienciaficcionales Ante la Emergencia Climática.
En el presidio nos acompaña el Maestro Alfredo Gursa, Director del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas del INVAL y a Maris Ross, Investigador del CENIDIAP y Coordinador del cuarto encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción.
A continuación, el Maestro Alfredo Gursa dará las palabras de bienvenida.
Muchas gracias, bienvenidos y bienvenidas, nos da un gran gusto que nos acompañen en este cuarto encuentro de Estéticas de Ciencia Ficción.
Quiero agradecer, primero que nada, al Centro Nacional de las Artes por su apoyo a todas nuestras iniciativas y por alojar este evento en el Aula Magna José Vásconcelos, a la Subdirección General de Educación e Investigación Artística del INVAL por su apoyo constante a nuestras iniciativas, al Canal 23 que permite que estas jornadas lleguen a todos y todas en distintas partes del mundo, al equipo de difusión del CENIDIAP encabezado por Vicky García que hace un trabajo espléndido e incansable para que todo esto se haga realidad y, por último, al Seminario Estéticas de Ciencia Ficción del CENIDIAP encargado de coordinar y organizar este cuarto encuentro.
El Seminario Estéticas de Ciencia Ficción es una iniciativa singular del CENIDIAP para construir un espacio de reflexión, de imaginación, de pensamiento crítico desde la ciencia ficción e invitando, incorporando a personas que vienen de distintas instituciones, de distintos espacios y todas tienen en común la pasión por la ciencia ficción.
Este seminario se propuso desde un inicio, decía yo, construir este espacio y aprovechar justamente el potencial, la fuerza de la ciencia ficción para permitirnos imaginar justamente otras maneras de ser humanos, otras maneras de estar en nuestro planeta, otros modos de ser, de pensar, de construir.
La ciencia ficción, en la mejor de sus instancias, me parece a mí, lo que hace es proponer experimentos de pensamiento, experimentos de imaginación para identificar tendencias reales, para hacer la crítica histórico, social, urgente, siempre indispensable y, con ello, hacerlo en serio y poner en evidencia las ocurrencias, lo que es nada más inercia, lo que es nada más producción de mercancías para el consumo chatarra y, en cambio, a contrario de todo esto, permitirnos imaginar con crítica, con reflexión y con imaginación, las posibilidades siempre presentes, tanto para la construcción de vidas mejores y más justas, como también advertir, dar el alerta sobre las posibilidades de la catástrofe siempre presentes en el sistema en el que vivimos y sufrimos.
Esto significa hacer las preguntas importantes, hacerlas con autocrítica y todo esto solamente tiene sentido, no sólo si escuchamos las ponencias de las personas que muy generosamente participan en este cuarto encuentro, sino desde las butacas, en los pasillos, desde sus hogares o sus centros de trabajo, a través de las redes, participar de esta discusión, de esta reflexión colectiva.
Necesitamos tomar posición, necesitamos advertir las cuestiones que se están discutiendo y contribuir todos y todas, para que efectivamente esta imaginación sea acción.
Es importante señalar cómo en el Seminario de Estéticas de Ciencia y Ficción se planteó para este cuarto encuentro justamente el tema de la emergencia climática y se añadió, esto que me parece muy importante, que son los ecosistemas que resisten.
Esto para salirle al paso de inmediato a una de las tendencias, de estas inercias de la ciencia ficción, de pensar que ciencia ficción significa distopía, también significa utopía y significa sobre todo acción imaginativa y creativa, para evitar la distopía, advertirla con tiempo y proponer, construir, abonar a la utopía.
Me parece que eso es lo más importante, esta posibilidad de la reflexión sobre la estética o las estéticas de la ciencia ficción, que nos permiten hacer lugar a todo lo que es amarginado, a todo lo que es ausente, lo que se invisibiliza, a lo que se le niega la voz y subvertir, como decíamos en nuestro propio encuentro de investigación, subvertir las ausencias, hacerlas presentes, incorporarlas, hacerles un espacio.
Esa es la invitación para estas jornadas, esperamos que nos acompañen de manera propositiva, imaginativa, creativa, retero, para que esto realmente dé frutos y se incorpore a la larga cadena ya de frutos que ha dado esta iniciativa del Seminario Estéticas de Ciencia Ficción.
Entonces los invito y las invito a participar activamente en estas jornadas, que serán sin duda muy, muy interesantes por la presencia de personas que han reflexionado mucho sobre estos temas y que tienen mucho que decirnos y tienen la urgencia de compartírnoslo.
Entonces les doy la bienvenida y muchas gracias por acompañarnos.
A continuación daremos la palabra a Maris Ros.
Muchas gracias Ariadna.
Igual comenzaré con agradecimientos para empezar al CENIDIAF, al director Alfredo, a la coordinadora de investigación que es Ariadna y al resto del equipo, por supuesto a Vicky, que es la coordinadora de difusión, y a todo su equipo que, insisto, sin ellos sería imposible no solamente realizar este encuentro sino en general la existencia del Seminario Estéticas de Ciencia Ficción, que es una iniciativa que partió desde el CENIDIAF y que de alguna forma ha abierto un espacio para que gente que interesa a estos temas pueda sentarse a discutirlas y generar productos y generar nuevas ideas que a su vez se concatenen con otras ideas.
Y llevamos desde 2016 trabajando, ha sido un camino largo que ha dejado frutos satisfactorios en el camino y hoy en día nos encontramos aquí en este cuarto encuentro ya con este tema que, bueno, ya Alfredo habló bastante bien al respecto.
Yo solo quisiera añadir que la ciencia ficción se ha convertido ya en parte totalmente inseparable de nuestra realidad cotidiana.
Sus imágenes, sus estéticas están presentes en nuestro día a día y de ahí la fuerza que tiene para proponer tanto narrativas que puedan resultar, digamos, afines al sistema que nos domina, al sistema que nos está llevando a esta emergencia climática o que lo critiquen, que propongan alternativas.
Narrativas que se suman en la desesperanza, en el pesimismo o narrativas que propongan que aún hay caminos posibles, que aún hay esperanzas.
Nosotros cuando iniciamos en el seminario el camino para organizar este encuentro no sabíamos que íbamos a recibir y nos sorprendió mucho, para bien, que buena parte de las ponencias que forman parte de este encuentro, de alguna forma, un tanto retadoramente proponen que la esperanza es una opción válida, que hay que enarbolarla con orgullo porque lo que tenemos enfrente es un desafío tal vez el más grande que ha tenido la especie humana en su historia y no va a ser algo sencillo.
Enfrentarla y si entramos derrotados, pues menos oportunidades tendremos de salir avante.
De manera que ya podrán escuchar en las mesas de ponencias, en los paneles de discusión, pues qué perspectivas existen sobre esto desde las estéticas de ciencia ficción.
Y además quisiera mencionar que organizamos un taller de ponencias, quienes fueron aceptadas y aceptados participaron en tres sesiones en las que se fue avanzando en la redacción de las ponencias, de manera que las personas que participan ya se conocen entre sí, al menos a través del taller, conocen las ponencias del resto y eso pues permitió un diálogo desde antes de que se sienten aquí en esta mesa a exponernos lo que traen.
Y también creo eso que genera un cierto sentimiento de comunidad que es básico, sentimos, para reflexionar estos temas y para afrontar la emergencia climática.
Muchísimas gracias a las ponentes y los ponentes que aceptaron este modelo, que vinieron aquí, que van a venir aquí a leer sus ponencias.
Son algo muy valioso para el seminario, para la senidía que se tome en este tiempo, que tengan esas preocupaciones y que lo hagan de manera tan profesional.
Realmente se los agradecemos muchísimo.
También tendremos dos mesas de discusión, uno con dos destacadas científicas y con una escritora muy reconocida y un escritor también muy reconocido, ya es la mesa que continúa.
Y cerraremos con una mesa de artistas visuales y escritores, para también hablar sobre el mismo tema desde la creación.
Estamos intentando que se pueda ver este problema tan complejo, tan agudo, desde las mayores perspectivas posibles en un encuentro de corte académico como es este, el Cuarto Encuentro.
Y tendremos una conferencia magistral dictada por Edmundo Pazoldán.
Quienes conocen la ciencia ficción latinoamericana, saben que es un autor destacado, que ha tratado estos temas de varias formas.
Bueno, no es el único tema que ha tratado, pero entre ellos está presente esta devastación que estamos viviendo.
Y también el seminario Estética de Ciencia y Ficción va a proponer una manera distinta de aproximarse al tema desde las reflexiones que hemos hecho durante el último año y fracción, en un acto performático que tendremos hoy en la tarde, que invitamos a que participen.
De manera que, pues bueno, ha sido mucho trabajo al llegar hasta aquí.
Yo confío en que quienes están aquí en la sala, en el Aula Magna de José Vasconcelos del CENART y quienes están viendo desde sus casas y oficinas, pues, si sientan interesados en el tema y sobre todo, como decía Alfredo, invitarles a que participen.
Están abiertos los chats de las diferentes plataformas que se está transmitiendo esto para que interactúen con quienes están en mesa, quienes están en el público.
Y pues, bueno, nada más me resta agradecer a Canal 23, que están encargándose de la transmisión, al pie del cañón, como siempre.
Es un equipo muy profesional.
Obviamente al CENART, que nos presta este espacio, que siempre nos ha apoyado en estas iniciativas.
Y, pues, a quienes están aquí viéndonos en este momento.
Muchas gracias.
(Aplausos) (Música) (Música) (Música) (Música) (Música) Buenos días, bienvenidas y bienvenidos a la primera actividad de este cuarto encuentro de Estéticas y Ciencia Ficción.
Es la mesa de diálogo "Ciencias y Ciencia Ficción ante la emergencia climática".
Tengo el gusto de que nos acompañe la doctora Blanca Ayma Mendoza Ortega, nuestra querida Gabriela Damián Miravete, nuestro colega Ramón López Castro y la doctora Antigua Nasegura Peralta.
Esta mesa se propone generar un diálogo entre quienes están aquí en la mesa y con el público que nos acompaña para hablar sobre precisamente, como el título lo indica, sobre ciencias y la ciencia ficción ante el tema que nos reúne, que es la emergencia climática.
Primero voy a leer las semblanzas de nuestros cuatro participantes y procederemos a la discusión.
La doctora Blanca Ayma Mendoza, ella trabaja en el Instituto de Geofísica de la UNAM, tiene una licenciatura en física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, la misma, doctorado en física en la Universidad de Oxford, áreas de investigación, física solar, clima espacial y planetología.
Autora líder del quinto reporte de evaluación del Intergovernmental Panel on Climate Change, perdón en inglés, IPCC, en el Grupo 1, las bases científicas, siendo ella la única científica trabajando en México que participó en este proyecto.
Investigadora titular C del Instituto de Geofísica de la UNAM, investigadora nacional nivel 3 del ESNI, ha impartido en numerosos cursos de licenciatura y posgrado, tanto en la UNAM como en las universidades en México y en el extranjero.
Ha escrito en coautoría libros de docencia para el nivel medio de educación y para licenciatura.
Ha participado de manera muy importante en difusión y divulgación.
Gabriela Damián, nació en la Ciudad de México.
Sus historias han sido traducidas al inglés, italiano, portugués, francés y euskera.
Y publicadas en antologías finalistas del premio Hugo y el World Fantasy.
Es cofundadora de proyectos colaborativos como Mexicona, Imaginación y Futuro y el Cúmulo de Tesla, colectivo de arte y ciencia que recientemente publicó Mis Pies Tienen Raíz.
Con Soñarán en el Jardín, historias sobre un México futuro donde los feminicidios no existen más, ganó el premio James Tripti, JR, hoy Otherwise, premio que han obtenido autores como Ursula K.
Lewin, Kelly Link y Awake MC.
Ha participado en diversos espacios que piensan en el futuro, como Futurs de Vente, también perdónenme en francés, un programa conjunto entre la plataforma curatorial brasileña AAREA y el espacio virtual del museo parisino Joux de Pau, Meteotopía, ficciones de injusticia climática publicada por la Universidad de Oslo y Borradores del Futuro, una iniciativa de ASALA, Espacio de Creación del País Vasco.
Es profesora de historia de los estudios del futuro en el Centro de Diseño, Cine y Televisión de la Ciudad de México y autora de "La canción detrás de todas las cosas".
Ramón López Castro, ha recibido los siguientes premios, premio nacional de cuentos Universidad de Monterrey, premio de literatura Nuevo León y premio Alfonso Reyes de ensayo.
Sus obras publicadas son "El sol sea con nosotros", que son cuentos, "El salmo del milenio", novela, "Soldados de la incertidumbre", cuentos, "Expedición a la ciencia ficción mexicana", ensayo, "El corto verano del cuervo", ensayo y "A rostro desnudo", también ensayo.
Es miembro del seminario Estéticas de Ciencia Ficción, cofundador del Círculo Dofcratiano y de Horror Ciudad de México.
Y la doctora Antígona Segura, licenciatura en física teórica en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, maestría en astronomía en el Instituto de Astronomía de la UNAM, doctorado en el posgrado de Ciencias de la Tierra en la UNAM, Comisión Norífica en el año 2000 y fue galardonada por la UNAM con la medalla Alfonso Caso.
Investigadora del Instituto de Ciencias Nucleares, su investigación está enfocada al estudio de atmósferas planetarias, la detección remota de señales de vida, meteorítica y las condiciones tempranas del disco que formó el sistema solar.
Colabora con el Laboratorio Virtual de Planetas, un proyecto afiliado a la NASA.
Nexus for Exoplanets System Science.
Bienvenidas, bienvenido, muchas gracias.
La discusión quisiera que comenzara con, empezaremos en orden, después eso ya no será importante esto, con la doctora Blanca, está prendido, si no me equivoco.
¿Qué es lo primero que viene a tu mente cuando piensas en cambio climático y ciencia ficción desde tu área de especialización?
Bueno, este, primero que nada este cambio climático, pues ya no es cambio climático, es cambio global, porque no impacta nada más al clima, impacta todos los ecosistemas que tiene este planeta, todos los sistemas atmosféricos y oceánicos, y sus implicaciones pues sí son de pronóstico reservado, y pues el impacto que tiene también en particular en las sociedades, pues va a ser muy importante, sobre todo pues en los países que tienen menos recursos y en los grupos sociales que son los más débiles.
Entonces, es un cambio global, ya no es crisis climática, ya es la nueva normalidad, yo creo que ya tenemos que empezar a pensar en eso, ¿no?
Como nos decían con lo del COVID, pero esto sí ya es la nueva normalidad de aquí a futuro.
Entonces, yo veo que el papel de la ficción siempre es muy importante en el ser humano, ¿no?
El contarnos historias nos deja huellas muy importantes y en particular la ciencia ficción es muy importante porque nos genera esta idea de escenarios futuros.
Entonces, yo me imagino a los escritores de ciencia ficción imaginando a su vez el mundo del futuro, pero no del futuro lejano, el mundo de aquí a 10 años, 20 años.
Los que tienen hijos, los que tienen nietos, ¿cómo los ven a ellos viviendo en este mundo que estamos en este momento ya dando a, gestando, dando a luz esta nueva normalidad?
¿Cómo imaginarán ellos que seremos, que estaremos, que nos pasará?
En todos los aspectos.
O sea, ¿qué le pasará a los ecosistemas?
A las personas y animales que viven en las regiones costeras, Otis, Acapulco.
Y es la más al principio, los que viven en las islas, en los países insulares, en las grandes metrópolis.
Me gustaría mucho que nos platicaran cómo ven eso, qué nos van a aportar, qué nos van a decir sobre esto.
Sería por lo pronto mi comentario.
Gracias.
Gabriela, por favor.
Eso pone un poco de presión sobre lo que tengo que decir ahora y se lo agradezco mucho a Blanca.
Bueno, antes que nada, buenos días y muchas gracias por la invitación.
Yo lo primero que pienso cuando escucho "cambio climático", "crisis climática" o "la nueva normalidad climática", justamente por esa necesidad de estar cuestionando lo que decimos y qué implica lo que decimos, pienso en el lenguaje.
El lenguaje que está nombrando los nuevos pensamientos, los nuevos sentimientos que hay alrededor de estas circunstancias vitales por las que estamos atravesando.
Y la necesidad urgente de que el lenguaje sea preciso, sea honesto y refleje en buena medida todos estos aspectos de la vida humana por los que estamos atravesando y tendremos que atravesar.
Justo anoche estaba yo escuchando una conversación acerca de las nuevas emociones ligadas a vivir en la Tierra, las nuevas emociones terranas, por así decirlo.
Y la más patente y quizá con la que más familiarizades estemos es con la solastalgia, que es el dolor por la pérdida de los entornos que no serán familiares.
Pero efectivamente, como bien decían en la mesa inaugural, el dolor moviliza en buena medida a la creación de conciencia y las palabras para nombrar el dolor producen esa conciencia.
Pero es poco productivo después de un tiempo instalarnos únicamente en el dolor y necesitamos nuevos nombres para lo que viene y para la manera de enfrentarlo.
Y nombres y palabras y usos de lenguaje que no vengan de quienes nos quieren vender cosas, sino que vengan precisamente de una reflexión profunda acerca de lo que implica ser seres sintientes, más que humanos, seres sintientes en este planeta, y los seres que podemos producir ese lenguaje que nos comuna, que nos pone en común.
Entonces creo que justamente el papel de la literatura en ese sentido es muy importante, aunque yo sé que a la ciencia ficción la componen mucho más cosas que las palabras.
La ciencia ficción, como bien se hace en este seminario, a la hora de que vemos cómo permea en el imaginario popular, pues está compuesta de imágenes, de sonidos, de escenas, de ambientes sonoros, de música, de un montón de cosas que nos entran por todos los sentidos.
Pero creo que justo como estamos en un momento insólito para nosotros, para la humanidad, esa generación de cosas nuevas absolutamente, pues sí, que tienen que ser acorde con los tiempos, verdaderamente originales, verdaderamente nuevas, ahí la producción del lenguaje y por lo tanto de la imaginación desde adentro y que surge con el lenguaje de una forma natural, pues es vital, eso es en lo que pienso.
Gracias.
Ramón, ¿qué es lo primero que piensas cuando escuchas hablar de cambio climático?
Bueno, gracias por la invitación, estaba escuchando ahorita lo que comentaban las compañeras y debo reconocer que la ciencia ficción está preparada para el cambio, sea global, sea climático, sea social, porque no le preocupa otra cosa, la ciencia ficción realmente no habla del futuro, habla de nuestro presente, la ciencia ficción siempre está interesada en la nueva normalidad, los grandes cuentos, las grandes novelas, las grandes películas de ciencia ficción tratan de ese quiebre, de ese momento de bifurcación, cuando se da esta dislocación de lo que creemos o decimos o pretendemos o nos engañamos con llamar normal y nos presenta nuestro presente transformado, subvertido.
Desde la Guerra de los Mundos de H.
G.
Wells, cuando los marcianos utilizan un arma biológica para cambiar el ecosistema de nuestro mundo, porque lo que realmente quieren los marcianos no es solamente apoderarse de la tierra o alimentarse de nosotros, sino verdaderamente marciano formar a la tierra, la quieren transformar en lo que nos propone H.
G.
Wells, sería este Marte con una flora y una fauna y un ecosistema y una biosfera y una atmósfera totalmente distinta a la nuestra.
Estamos ante un discurso del cambio, un discurso del cambio que tiene concatenaciones al mundo imperial mercantilista del siglo XIX, que H.
G.
Wells conoce bien y critica bien y sabe desmenuzar, porque acaso no fue eso lo que provocaron los europeos en África, por ejemplo, no lo provocaron en otras partes del globo terráqueo, no cambiaron y subvirtieron la normalidad para imponer una nueva normalidad, un nuevo tiempo, una nueva concepción de la realidad y cambiando una parte sustancial de lo que nos hace seres humanos, que es nuestro ecosistema social, si me permiten la expresión, que va de la mano del ecosistema estrictamente biológico.
Recuerdo a Úrsula Kallewin, que como reacción a la guerra de Vietnam, escribe un cuento, no sé si ha envejecido bien o mal en alguna de sus partes, porque sus villanos son muy acartonados, pero creo que en lo esencial el nombre del mundo es bosque, es un cuento, casi novela corta muy poderoso, que habla de cómo los seres humanos llegamos a un planeta que es forestal, es casi todo él es un bosque, que tiene habitantes, tiene extraterrestres, literalmente hombrecitos verdes, que viven en una concepción de la realidad muy distinta, lo que nosotros entendemos por realidad sensorial para ellos es uno de los tantos estados de un sueño eterno y los seres humanos que no entendemos de sueños, vamos a destripar ese planeta porque nos gusta poseer las cosas bellas y destruirlas.
Esto es una, por supuesto es una parábola de la guerra de Vietnam, pero habla otra vez del cambio y de cómo la ciencia ficción está interesada en el cambio eterno.
Cuando leo el cuento de Liliana Colansi, gran escritora latinoamericana, "Nuestro mundo muerto", que habla de una persona que está tratando de sobrevivir, no de vivir, de malvivir en Marte y recuerda una tierra devastada, radioactiva y recuerda una relación amorosa fallida y en fin, este contraste entre la naturaleza muerta y la naturaleza que nunca fue, porque nos propone un Marte que nunca fue, nunca será nuestro hogar, nuestra tumba puede ser nuestro hogar, nos vuelve a plantear esta idea del cambio.
La ciencia ficción está preparada para el cambio, la ciencia ficción latinoamericana siempre, históricamente, le gusta más hablar del cambio catastrófico que del cambio positivo.
Hay un cambio, ya que hablamos de cambios, hay una tendencia hacia la utopía, hacia el optimismo, es cierto.
Yo creo que cuando hablo de cambio climático o cambio global, cuando hablamos de la nueva normalidad, yo lo primero que me surge a la mente es, la ciencia ficción ya estuvo ahí, lo único que necesitamos hacer es voltear a verla para escucharla.
Gracias.
Antigona, por favor.
Gracias.
Ay, ¿cuánto tiempo tengo?
Sí, sí.
Sí, no sé.
Debo confesar que soy fan de la ciencia ficción y parte del grupo del Cómulo de Tesla, en el que tenemos muchos proyectos, y creo que nunca he podido escribir sin ciencia ficción, pero es una de mis pasiones, entonces me vienen a la mente muchísimas cosas que además se combinan con mi área de trabajo, que es habitabilidad planetaria, que justamente, pues la idea es entender qué otros mundos podrían ser habitables, fuera de este sistema solar.
Hay gente que se dedica a habitabilidad en el sistema solar, pero yo en lo particular me dedico a habitabilidad fuera del sistema solar.
Tenemos como, bueno, muchísimos, más de 5.000 planetas alrededor de otras estrellas que hemos detectado, son exoplanetas, ¿no?, como les llamamos, y cuando pensamos en habitabilidad en ese sentido, es una habitabilidad relativamente básica, pues que haya agua líquida para que la vida surja.
Y claro, luego hay una serie de detalles, porque pues los planetas pueden ser jaloneados gravitacionalmente por su estrella, y calentados, y entonces perder el agua, o podrían ser planetas que estén constantemente bombardeados por partículas y cosas, y entonces radición ultravioleta de alta energía, y entonces todo esto podría iniciar las reacciones que dan origen a la vida, o terminar con la vida en ese planeta.
Entonces, o podemos pensar planetas completamente, bueno, prácticamente secos, digamos, que de hecho tendrían también un cierto nivel de habitabilidad, ¿no?
Pero todas estas habitabilidades de las que les estoy hablando, siempre son pensando, pues, en microorganismos, o sea, nada para los humanos, pues no estamos buscando vida para humanos, y siempre les digo, en un arranque de poca… ¿cuál es esta palabra?
Olvido palabras, perdón.
Bueno, me voy a acordar de la palabra.
Pero normalmente les comento en mis conferencias que no estamos buscando planetas potencialmente habitables para seres humanos, y que, aun cuando los logramos encontrar, pues no me van a llevar a mí, no nos van menos a ustedes, pues, ¿no?
Entonces, es un… nos vamos a quedar aquí, pues, estamos atrapados en este planeta.
Entonces, por supuesto que la ciencia ficción nos ha ofrecido el vías de escape, pues, ¿no?
Nos cuenta, pues, ¿no?
de esta civilización humana, o sea, desde esta utopía hermosa de Star Trek, a mí me parece que Star Trek es una utopía hermosa, en la que se plantean un montón de problemas éticos acerca de qué es lo que significa ser un buen ser humano, pues, ¿no?
Y salir, salir del… y luego encontrarte con una especie que, pues, tiene otra visión del mundo, ¿no?
Los Klingon, y entonces, ¿cómo lidias con los conflictos?
Porque siempre va a haber conflictos, entonces, ¿cómo lidias y cómo resolves en una idea de que tú quieres vivir en paz, pues, ¿no?
Entonces, la ciencia ficción ya nos planteó cómo salirnos de aquí, ¿no?
Y también nos ha planteado qué pasa si nos quedamos.
Y a veces tenemos estas visiones que a mí siempre me parecen muy irrisorias como científica, pues, porque vemos esto de un día después o geotormenta o el núcleo, pues, ¿no?
Donde irremediablemente la Tierra se va a hacer pedacitos y va a acabar así.
Entonces, uno dice… y entonces, no sé, digo, siempre hay gente muy catastrófica en el mundo y yo le llamo los apocalípticos.
Entonces, tengo gente… de hecho, tengo amigas apocalípticas, ¿no?
Porque no sé si les ha pasado, porque conocen gente que es así como que pasa algo y dicen, "No, pero…" y entonces lo escalan a un nivel que dices, "Dios mío, eso no va a pasar, por favor".
Entonces, esta gente apocalíptica, pues, hay gente que sí se cree que eso puede pasar, pues.
Y en realidad estamos seguras de que no van a aparecer, no sé, 50 torbellinos arriba de Los Ángeles, pero basta con uno, pues, ¿no?
O sea, basta con que aparezca uno.
Y entonces, de pronto, estos cambios que no son así de escandalosos, sino que esta cuestión que va poquito a poquito, que es lo que está pasando en nuestro planeta, es en realidad mucho más peligrosa.
Mucho más peligrosa porque, por un lado, nos hace como que nos acostumbremos, ¿no?
O sea, bueno, ahorita todo el mundo vamos a Acapulco y vamos a ayudar y no sé qué, y entonces sí que barbaridad y vamos a aprender cómo resolver esto, pero no lo vemos como algo, o mucha gente no lo ve como algo, que es parte de toda una fenomenología que no solamente va a seguir sucediendo, que va a volverse cada vez peor y que además, pues, ahorita fue Acapulco, pero puede ser cualquier otra parte de la costa en México o cualquier lugar del mundo, pues, ¿no?
Entonces, y luego, claro, nos parece que los desastres que suceden allá en la India o que suceden, no sé, en Tailandia, pues, están muy lejos, ¿no?
Estas cosas no nos van a pasar a nosotros, pero aquí están, pues.
Y la ciencia ficción, entonces, creo que también nos puede mostrar estos otros mundos que van cambiando poco a poco, pues, ¿no?
Y el resultado, pues, ¿no?
de estos mundos.
Y hay mundos muy bonitos sin seres humanos.
Esa es, creo que para mí, una gran lección de la ciencia ficción, que no nos tendríamos que estresar tanto si nos extinguimos, pues.
Gracias.
Retomando un poco la cosa que dijiste sobre el escapismo de la ciencia ficción, ¿no creen que en parte el hecho de que la ciencia ficción, como decía Ramón, ya está, ya ha estado ahí y nos ha dado esos libros, esas películas y demás?
Ya hemos visto el desastre de 47 de maneras diferentes, con los tornados encima de Los Ángeles y demás, que al parecer es muy peligroso vivir en Estados Unidos, por lo que vemos en las películas.
¿No también puede funcionar como una especie de anestesia o que te desactive?
Porque de alguna manera dices, bueno, ya lo vi, lo viví a través de la ficción.
Y realmente yo qué agencia tengo al respecto, no sé qué piensen, si también de alguna manera hablar sobre esto, que ya lo viviste como lectora o como espectador, ya sea algo que, como ya lo viví, no es necesario que yo lo transforme en actividades o en acciones en el mundo real.
Es interesante porque sí puede provocar ese efecto de anestesia, de bueno, ya he visto la destrucción de Nueva York 20, 30 veces, si no es Godzilla, son los extraterrestres, si no es Trump, no sé, hay muchos monstruos por ahí sueltos y muchas catástrofes, pero a mí me parece que la ciencia ficción se ha aproximado al cambio global o al cambio climático o a un cambio brusco del ecosistema desde tres vertientes muy interesantes.
La catastrofista, el apocalipsis, y me atrevo a decir que dentro de ese apocalipsis hay de dos sopas, está el repentino, algo choca con la tierra, por ejemplo, Isaac Sánchez, como comentaba la doctora Antígona.
Hay uno que me interesa mucho porque no permite que te acostumbres, que es una especialidad de las y los escritores de ciencia ficción británicos, el desastre lento, la catástrofe lenta, el mundo sumergido de Ballard, Barba Gris, de Brian Oldis, algunos estadounidenses lo han retomado como Margaret Atwood y Cormac McCarthy.
Y es un, o creo que el gran ejemplo que se está olvidando, Gregory Benford con "Cronopaisaje", que tiene mucho que ver con la ciencia, porque son científicos los que se dan a la tarea de salvar a la humanidad y el final de "Cronopaisaje" es medianamente optimista, pero la debacle es muy lenta.
Y de manera muy cercana, que también es otra manera de aproximarse, es no hablar del apocalipsis, no hablar del desastre, que lo retoma William Gibson con una novela que acá se ha adaptado a una serie, que se llama "The Peripheral", lo periférico o el periférico, en donde el jackpot, que es el premio gordo, un evento cataclísmico que provoca un efecto en cascada en otros ecosistemas y en otras actividades humanas y naturales que ya estaban dañadas, que ya traían un daño previo, ocurre, pero casi no habla de eso en la novela, eso cambia mucho el mundo antes y después de este fenómeno, de este momento cataclísmico, pero no se habla mucho de ello, porque es impensable, casi casi, pero claro los escritores y las escrituras tenemos que hacerlo impensable pensable.
Y también está otro camino que es la farsa, la burla, el sarcasmo, el humor negro que podemos encontrar en Douglas Adams, en la guía de la autoestopista galáctico, la tierra es destruida simplemente porque van a abrir una autopista galáctica, están en el camino, punto.
O cuna de gato de Kurt Vonnegut, que es otro camino para no sé si anestesiarnos, sino para darnos cuenta de que ante lo horripilante el ser humano puede responder con el humor, no sé si con la acción, pero sí con el humor.
Y por último, toda esta generación de escritores y escritoras de un destilado del cyberpunk, que se le ha dado en llamar "solar punk", que puede tener muchas vertientes estéticas, como el afrofuturismo donde dicen "sí, nos va a ir muy mal, viaje a las estrellas, nace de una catástrofe, la tierra casi se destruye a sí misma en una guerra mundial, bueno la humanidad no la tierra".
Y de ahí surge la llegada de estos extraterrestres, los vulcanos, que son algo pedantes pero son buena onda, y nos unimos a una federación de planetas o ayudamos a construirla, etcétera.
Pero el viaje a las estrellas nace después, o su historia ficticia, nace en las aventuras del capitán Kirk y demás, después de casi aniquilarnos como especie.
Entonces, esa es la otra vertiente, el optimismo, y creo que el optimismo no nos anestesia, pero sí nos implica pasar del discurso a la acción, y ahí es donde el escritor debe o la escritora debe dar paso muchas veces al científico, como lo hizo Gregory Benford en su gran obra "Cronopaisaje".
Blanca, por favor, y luego Gabriela.
Sí, bueno, reflexionando sobre esto que comentas, de que la ciencia ficción ya estuvo ahí, que tiene como contemplados todos los escenarios.
Eso es cierto, uno lee libros, como dices tú, de muchos enfoques de la ciencia ficción, pero yo me pregunto, ahora ya tenemos muy claro cuál es el camino que vamos a seguir si continuamos como estamos.
Y no es algo, como digo, a largo plazo, ¿no?
Esto o nos corregimos para el año aproximadamente 2030, o ya no la contamos.
Y eso no es ser pesimista.
Aquí yo creo que no hay que confundir.
Los modelos que se hacen sobre el clima nos están indicando que si alcanzamos una temperatura de 1.5 grados o la rebasamos, ya la viabilidad en el planeta va a disminuir drásticamente.
¿Por qué?
Porque todos estos modelos nos indican que los ecosistemas empiezan a desaparecer.
Y cuando empiezan a desaparecer los animales y las plantas, pues también vamos nosotros, ¿no?
Porque luego tendemos a pensar que los animales y las plantas son por allá y nosotros por acá.
Y somos, pues, parte del ecosistema.
Entonces, yo me pregunto si ya la ciencia, los modelos están indicando claramente que hay un punto de quiebre por ahí del año 2030, si no llegamos, si llegamos al 1.5 grados de temperatura en promedio más de lo que tenemos, y ahorita vamos en 1.1, ya no va a haber la viabilidad de la vida en el planeta, va a empezar a disminuir drásticamente.
Entonces, son ¿cuántos años? -Siete. -Diez, quince.
Entonces, yo insisto, ahí me pregunto, ¿qué nos puede proponer la ciencia ficción?
Claro, con una vocación optimista, porque si no hay una vocación optimista, pues ya vámonos todos a nuestras casas y a morirnos.
Obviamente no vamos a hacer eso, no podemos hacer eso.
¿Qué vamos a hacer?
Y no es dependiendo de que lleguen unos extraterrestres buena onda a salvarnos o que lleguen los gringos, como son muy buenos ellos, ya sabemos, y van a venir a salvarnos.
Y cuando el huracán Otis y se presente otro en otra costa del Pacífico, van a venir ellos y nos van a salvar del desastre.
¿Qué vamos a hacer?
Porque no es algo que sea dependiente solo de una gente, no es solo el gobierno.
¿Qué vamos a hacer cada uno de nosotros?
Cada uno de nosotros tiene una responsabilidad, no podemos estar esperando un agente externo que venga a salvarnos, llámenle como le llamen, de aquí a diez años, de aquí a quince años.
¿Qué podemos hacer?
Ya es claro, repito, el camino por el que vamos, ya no hay opciones de que "Ay, no, en cinco años ya se acabó".
No, esto no es de cinco años.
Entonces, ante algo así como una situación ya muy clara a futuro corto y pensando en que todos somos responsables, todos los seres humanos somos responsables, me gustaría oír propuestas de los escritoras y escritores de ciencia ficción.
¿Qué piensan?
¿Por dónde piensan que nos podemos ir para hacernos viables como especie?
Y les digo lo que yo le digo siempre a mis estudiantes, y menciono a Antígona, si desaparecemos los seres humanos, no desaparece la vida en la Tierra.
Hay organismos muy buenos que son conocidos como extremófilos, como las cucarachas, que aguantan temperaturas terribles, incluso radioactividad, y siguen viviendo.
Y a lo mejor, pues, si nosotros nos vamos a por ahí de finales del siglo, ya no estamos, porque ya no fuimos viables por el aumento de temperatura que rebasó el 1.5 grados centígrados, pues a lo mejor esos dentro de algunos millones de años van a ser los seres dominantes en este planeta.
Entonces, pues, ahí la vida va a seguir.
A lo mejor las cucarachas son los que siguen.
Así como cuando los dinosaurios se extinguieron, dieron paso, le dieron oportunidad a los mamíferos chiquitos que andaban por ahí de evolucionar, pues a lo mejor nosotros ahora que nos extingamos de aquí a 60 años, 70, pues vamos a dar paso en unos millones de años a que las cucarachas ya sean la especie dominante en el planeta.
Entonces, bueno, les dejo la cancha a la y el escritor de ciencia ficción a ver qué nos comenta.
A ver cómo hacemos la sociedad de las cucarachas.
Bueno, yo escucho a Blanca y sigo pensando en el lenguaje, ¿no?
Porque creo que ahorita la tarea más importante, ligado con tu pregunta, Madis, es que yo no creo que per se las narrativas o el arte desactive o active.
Creo que la semilla de la participación y de la conciencia política está en la vida cotidiana y en la conciencia política.
Creo que pueden ayudar y creo que pueden integrarse, ¿no?
Estas, digamos, la lenta y laboriosa, digamos, aportación de las narrativas, en este caso de la literatura, pero de las artes en general, sí abonan a catalizar esa participación, pero no es el espacio principal donde ocurre.
Hay que recordar a la isla flotante de la puta en "Los viajes de Gulliver", perdón, en… sí, ¿no?
Sí, "Los viajes de Gulliver", que era la isla de los inútiles, pero me encanta porque eran los astrónomos y los poetas, los dos inútiles, ¿no?
¿Qué hacen?
Viendo a las estrellas y escribiéndoles poemas.
Y claro, la ha revelado ser mucho más útil la astronomía en términos, eso, prácticos, en términos de conocimiento de nuestra propia vida, de nuestra propia existencia, pero también el lenguaje, ¿no?
Y por eso me gusta esa imagen donde están ahí dos grupos, entre comillas, esto, desde luego, inútiles, ¿no?
Explorando posibilidades y explorando, autoconociéndose en términos de que somos el universo, ¿no?
Y en cuanto aprendemos a observarnos con atención, estamos conociendo al universo, ¿no?
En cuanto aprendemos a mirarnos a nosotros mismos como especie.
Entonces, creo que ahorita lo que es muy, muy importante es crear espacios donde la literatura, las artes impliquen, ayuden a que nos impliquemos, no sintamos que la vida, qué bonita es, y ahí está la naturaleza.
Ah, yo no soy parte de la vida, yo soy un ser humano que construye coches con esmojo, ¿no?
Como que esa separación artificial del siglo de las luces, ¿no?
Entre naturaleza y cultura, es algo que tenemos que derribar ya, o sea, debemos cederle paso ya al simbioseno, ¿no?
Y dejar atrás el antropoceno porque, pues, nos estamos autodestruyendo.
Entonces, creo que justamente el espacio de la participación política es muy, muy importante y es ahí a donde tenemos que mirar ahora también, paralelamente a la lenta labor de los lenguajes de las artes, que eso sí va a tomar, no sé, 50 años, no tenemos tiempo para eso.
Tenemos que fijarnos en quién votamos, qué iniciativas apoyamos, o sea, la participación política ahorita es prioritaria.
Y desde luego el arte es una forma de activismo, pero de aquí a que Permé y que sus hermosos tentáculos logren activar un imaginario lo suficientemente sólido como para tirar estatuas, como está ocurriendo ahora, ¿no?, de los colonizadores en distintos pueblos simultáneamente y ponernos, poner el cuerpo en las, digamos, a los tractores que quieren colocar una nueva minera, una nueva cervecera, como lo hacen las personas que defienden la tierra.
No sé si tengamos tiempo para que todos nos sintamos en esa sintonía a través de la práctica artística.
La participación política ahorita es prioritaria.
Entonces, sí, creo que también conviene recordar, efectivamente, yo que soy del equipo Esperanza, digamos, dentro de la ciencia ficción, sí conviene recordar, como dice Rebeca Solnit, que el optimismo es estúpido, pero la esperanza no.
Hay una diferencia importante.
El optimismo es como inconsciente, ¿no?, es como pensar que algo va a salir bien, es pensar que los aliens van a venir a rescatarnos, pero la esperanza tiene bases reales.
Creo que los gringos van a venir a poner otra minera y a rescatarnos simultáneamente.
La esperanza sí es real, la esperanza tiene bases en la cotidianidad, y hay muchas cosas que están ocurriendo a las que tenemos que voltear a ver y que tenemos que amplificar.
Lo que acabo de decir, la gente que se pone a las cerveceras, a las mineras, al despojo del agua, del territorio, ahí es donde nosotros tenemos que apoyar.
Y también eso, una creación de narrativas que potencie esos espacios que existen, además de toda la potencia política que en sí misma tiene la imaginación, nutrirse de lo que es posible.
Gracias.
¿Nos tienes que añadir algo, Antígona?
Por favor, gracias.
Una ventaja de ser como la última es poder escucharles a todos e inspirar.
Entonces, estaba pensando mientras escuchaba a las colegas, acerca de qué es lo que significa que se acabe el mundo, pues, ¿no?
Porque la idea de lo que es el mundo podría ser nuestro planeta volando en pedacitos en el espacio, o podría ser nuestra casa, nuestra tierra, el lugar donde habitamos, del cual dependemos, y que cambie a tal lugar que las condiciones ya no sean lo que eran, y entonces es terminarse el mundo, ¿no?
Puedo pensar, por ejemplo, en la civilización maya, que a veces decimos, "bueno, se acabó la civilización maya, pero la población maya no se exterminó, la población maya está ahí, está presente hoy en día", pues, ¿no?
Y lo que implicó que se terminara la civilización maya fue una serie de cambios que los llevaron a dejar de ser el centro y tener decisiones sobre sus propias tierras, por ejemplo.
Entonces, podemos pensar en terminar el mundo a muchas escalas, o también en conservarlo a muchas escalas.
El colonialismo, ¿no?, que mencionaba Ramón hace un ratito, que estaba, por ejemplo, presente en Úrsula Callegüey, hizo un comentario que le puse aquí, ¿no?
Porque comentaba Ramón que nos gusta tomar las cosas bellas y destruirlas.
Yo creo que no es que nos guste, es que eso es el colonialismo, pues, justamente, ¿no?
O sea, al capitalismo le gusta hacer eso, pues, ¿no?
Y tomar las cosas bellas y destruirlas porque así se hacen más caras y las puede vender más con un precio más alto, pues, pero no estoy segura de que eso sea, por ejemplo, algo intrínseco a la humanidad.
Entonces, como ya lo comentó también la doctora Blanca Mendoza, pues, aquí hay… o sea, el mundo no va a dejar de ser habitable, pues, ¿no?
O sea, va a haber bacterias que, miren, se comen el petróleo bien felices, van a recoger… si van a recoger agua de este río que contaminaron las mineras, que dejaron un montón de minerales, recogen agua y la ponen en el microscopio y va a haber un montón de bacterias.
Y claro, esa agua es mortal para los seres humanos, no podemos verla, pero ahí están las bacterias.
O sea, y entonces, el mundo de las bacterias está ahí, miren, ellas comen hidrógeno, metano, rocas, ¿no?
Y entonces, no importa, pues, lo que les hagamos, podemos acabar con también dejar de producir oxígeno, pero el oxígeno hoy en día también lo producen bacterias, pues, ¿no?
Y una mitad, la otra mitad, pues, sí, es Chapultepec y el Amazonas, etcétera, pero hay una buena parte del oxígeno que es producido por bacterias.
Entonces, digamos que el mundo que estamos terminando es el de los seres humanos, el de los seres humanos.
¿Cuáles seres humanos?
Porque además esa es la otra cosa.
¿Cuáles seres humanos?
Y no son todos los… Ustedes no sé cuántos tienen la oportunidad de viajar a Estados Unidos, pero viajan a Estados Unidos y entonces se dan cuenta que pues ni reciclan, o sea, no les importa, ¿no?
Pues sigan construyendo estas ciudades en donde no hay transporte público, donde pues todo el mundo necesita camionetotas porque no hay transporte público, donde pues tampoco piensan mucho en que se van a tener un carro híbrido, no, pero pues cambian su carro cada dos, tres años, y entonces pues, o sea, ese nuevo carro eventualmente… No, ese nuevo carro implica que hay otro que eventualmente va a acabar en la chatarra, pues, ¿no?
¿Hacia dónde se van todas esas chatarras?
De repente, sí hay zonas de Estados Unidos donde ustedes ven así los tiraderos de basura, ¿no?
Estaba oyendo que tenemos ropa para vestir a seis generaciones completas de seres humanos, completito el mundo, ¿no?
Entonces, ¿a dónde va a parar toda esa basura?
También hay basureros, ¿no?, completos de ropa que nunca se vendió, que nos, ¿no?
Este… Entonces, por supuesto que este mundo, ¿no?, que se está acabando, entonces, obviamente no es el mundo de esas personas que siguen pensando en qué camionetas se van a comprar el siguiente año, etcétera, sino es este mundo de la gente que vivimos en el sur global que ya hemos visto nuestro mundo terminarse muchas veces, ¿no?
O sea, lo vieron en África con la colonización y los procesos de esclavización terribles que vivieron, lo estamos viendo con la gente que tiene que emigrar desde México, Centro Sudamérica, de las zonas de África hacia Europa, de Centro Sudamérica hacia los Estados Unidos, porque estamos poniendo una presión en esos mundos que estamos terminando.
Entonces, el fin del mundo está aquí ya, pues, hay gente que ya está viviendo el fin del mundo, ¿sí?
Y parte de un síntoma, pues, de esa finalización de estos mundos es el cambio climático.
Es un síntoma, pues, más, de un sistema económico que no funciona.
Entonces, por supuesto que la ciencia ficción nos ha dado muestras de muchos mundos, ¿no?, así como estos pequeños laboratorios en donde nos dicen, "Mira, así pasa, ¿no?
Pues, así son las relaciones que suceden y cómo al final acabamos sosteniendo nuestra propia destrucción del mundo, pues."
Entonces, sí, quizás esas lecturas nos abren un poquito los ojos en decir, "Caramba, ¿cómo participo yo en esto?"
Que también tampoco es cosa de que, pues, los seres humanos acá del sur global podamos, contra un sistema globalizado, pero sí podemos tener acciones a nivel colectivo local.
Y entonces, una de las lecciones tanto de la ciencia ficción como de las cosas que se han estado haciendo es justamente eso.
Que localmente podemos crear nuestros oasis y podemos hacer que nuestro mundo no se termine, al menos localmente.
Acabo de escuchar hoy en la mañana que ya lograron, ya le ganaron a una minera canadiense en Panamá.
Entonces, ¿qué pasó?
La gente se organizó, la gente protestó, la gente recurrió a todas las cosas que se podían hacer, ¿no?
Se nos está acabando el mundo.
¿Qué pasa con los feminicidios?
O sea, también es una tragedia para el mundo de las mujeres.
¿Y qué estamos haciendo?
Pues hemos hecho de todo, ¿no?
Desde promover leyes, desde salir a gritar y decir, "No, no queremos que nos maten."
O sea, todas esas acciones que hacemos como comunidades, pues, creo que son muy, muy importantes para nuestra sobrevivencia.
Si queremos sobrevivir, si no, pues bueno.
Ahí están las cucarachas.
Creo que lo interesante es ese último comentario de la doctora Antígona, si queremos sobrevivir.
Yo por eso sigo, por mi profesión y por mis oficios, hoy tiendo al pesimismo, yo sí creo que nos gusta destruir lo bello, pero también nos gusta crearlo, porque si no, ¿qué destruimos?
Y nos gusta encontrarlo en las pequeñas e íntimas cosas del universo, o en las grandes cosas, solamente que a veces son inamersibles.
Sí creo que la ciencia ficción nos propone esta construcción del ser humano mejor.
Ahorita que estaba escuchándolas, recordé a Octavia Butler con la "Párabola del Sembrador".
Octavia Butler, una escritora afroamericana fallecida, a mi juicio de manera muy prematura, propone un nuevo inicio, un nuevo comienzo, después de un momento de disturbios, guerras civiles, el resurgimiento o no resurgimiento, siempre ha estado ahí, del fascismo en Estados Unidos, del cristianismo en su carácter más horrible y discriminador, el fundamentalismo.
Una pequeña comunidad va creando lazos para un nuevo pacto social, de eso y de otras cosas trata la "Párabola del Sembrador", de esta serie de novelas que acaso quedó inconclusa.
También pienso en una novela que se volvió a poner de moda, siempre lo ha estado creo yo, entre los que nos gusta de la ciencia ficción y la ficción especulativa, me refiero a "Dune" o "Duna" de Frank Herbert.
No los voy a fastidiar en la mañana, mediodía, con toda la historia de "Dune", que para eso hay que leer la novela, es una novela que tiene un glosario de términos y tiene un apéndice que se llama "La ecología de "Dune" y lo que nos propone es un planeta desértico, como los que la doctora Antigona hizo equipo, sus colaboradores y amigos y amigas han cartografiado.
Seco, aparentemente, es colonizado por una serie de tribus que han sido humillados, pateados, esclavizados a lo largo y ancho de la Vía Láctea y terminan ahí porque es un planeta que a nadie le importa.
Luego se descubre que tiene un gran recurso natural tan importante que hace posible los viajes interestelares, pero para tenerlo, para mantener ese recurso, no puedes cambiar radicalmente la ecología de este planeta absolutamente desértico y muy hostil a la vida humana.
Llega un científico, como la doctora Blanca o la doctora Antigona, un planetólogo y se hace amigo de estas tribus de los Fremen y les propone un plan para poco a poco hacer más habitable el planeta, Arrakis, Duna.
Y le preguntan cuánto tiempo nos va a tardar esta muy modesta terraformación, cómo vamos a hacer que el agua corra libremente y tener arbolitos y demás.
Y dice, pues si le echamos ganas como 500 años, si vamos despacio, pues unos mil.
Y los Fremen dicen, va, me late, me gusta el plan.
Y eso es algo que también podríamos retomar de la ciencia ficción.
Yo con mi obra literaria no puedo y creo que no podré convocar a los grandes cambios sociales que requerimos, posiblemente tendríamos que haber invitado a alguien experto en políticas públicas, pero sí puedo recomendar la lectura de Duna, de Frank Herbert, porque eso y las novelas de Octavio Butler nos proponen algo que no tenemos mucho los seres humanos, paciencia, dedicación, compromiso.
Para crear al hombre o a la mujer nuevo y una nueva sociedad, necesitamos comprometernos en empujar lentamente esa piedra.
Yo sé que en el 2030 ya se nos viene encima, etc.
Pero tenemos que aceptar que en un mundo donde ya estamos, ya la crisis ya ocurrió, el cambio global ya está sobre nosotros.
Un mundo así, donde Estados Unidos, China y la India, en nuestro país, seguimos quemando combustibles fósiles.
Y tenemos no una, sino dos guerras, y hay gente que sigue invirtiendo y apostándole a la guerra, cuando tendríamos que estarle apostando a la vida y a la convivencia pacífica.
Tenemos que aceptar que este mundo no cambia de la noche a la mañana, y si cambia es para mal.
Y tenemos que aceptar lo que los Fremen aceptaron, el gran compromiso de las generaciones para vivir de manera austera, como los desposeídos de Ursula K.
Le Guin, vivir de una manera espartana, pero vivir, sobrevivir y prosperar bajo otra forma de entender lo humano.
Y eso es lo que nos propone la ciencia ficción.
Los Fremen asumieron este cambio, asumieron, a lo mejor con demasiado fanatismo, pero lo asumieron y dijeron "voy a invertir mi vida y la vida de mis hijos, nietos y bisnietos, pero voy a tener árboles al aire libre y voy a tener ríos que corran por estas cañadas resecas de Arraquís".
Si esto les suena al comunismo, por ejemplo, si les suena a cuestiones mesiánicas, si les suena a "invierte hoy para la vida futura será mejor", pues a lo mejor sí, pero hemos estado viviendo al día, comprando unos camionetas nuevas y desperdiciando los recursos, y ya no nos podemos dar ese lujo.
El futuro que yo me atrevo a proponer es ese, el de los Fremen.
Tenemos que invertir de manera paciente, pero dedicada y sin prisa, pero sin pausa, en construirnos de otra manera y renunciar a la muerte, a la muerte entendida como esquemas de explotación.
Gracias.
Bueno, nada más como colofón.
Sí, lo que desactiva es la depresión capitalista, ya lo dijo Mark Fisher, lo que desactiva es estar agotados de trabajar para el capital, ¿no?
Y no tener tiempo para el gozo ni para ponernos a pensar qué está mal y qué tenemos que cambiar y revisarnos a nosotros mismos.
Y en ese sentido, ya que Ramona ha invocado a Ursula K.
Le Guin una vez más, yo junto con Andrés González, que si acaso llegara a ver esto, le mando un saludo, estamos en una cruzada por hacer que todo mundo lea "Always Coming Home" de Ursula Le Guin, o "El Eterno Regreso a Casa", que es un tratado antropológico de una California futura, especulativa, que tiene como propuesta o como raíz, cómo vivían las personas de los pueblos originarios en California, y qué es la manera más eficiente de vivir en ese territorio, ¿no?
Y cómo eso, o sea, no tiene que ser como "Los desposeídos", con esa austeridad, como de novela rusa, ¿no?
Como que es de donde Le Guin abrevó para escribir esta novela increíble, maravillosa, anarquista.
No tiene que ser como la de los Fremen, que bueno, finalmente es imperialista, aunque desde luego que es una cosa muy bella, "Doom", pero finalmente ahí, ahí, nuestro imaginario a cada rato nos pone el pie, ¿no?
Y seguimos imaginando imperios y reyes y reinas y princesas.
En "Always Coming Home" yo encontré ahí a gente como mi abuela o mi tía, que sabían aprovechar las cosas de la casa, ¿no?
Y hacer que todos estuviéramos felices y comiéramos rico, y la parte imaginativa donde los hombres participan activamente en la construcción de un mundo no violento, ahí está también, ¿no?
O sea, no es solo lo posible, sino lo que deseamos.
Y si ahorita la sociedad es inequitativa, imaginar una más igualitaria, porque es posible.
Y si no, podemos pensar que hay espacio para el gozo sin el consumo, y ahí hay un ejemplo de cómo hay mucho gozo, y podemos nosotros experimentarlo en otros, o sea, si salimos de estas burbujas, ¿no?
De los urbanos, de las personas urbanas que consumimos y consumimos.
El gozo está en muchas otras partes, y bueno, esa novela a mí me parece un gran ejemplo de ello.
Bueno, solo yo, yo sigo con mi preocupación.
Ramón, sí, a mí me encantó todas las novelas de Dune, porque son como no sé cuántos libros, leí todos.
No me gusta la parte monárquica, porque en efecto todo se trata del emperador y del príncipe, de la princesa, pero la parte de la ecología del desierto es muy interesante y muy bien planteada allí, ya se lo imaginaba Frank Herbert.
Pero yo sí insisto en algo, ya no tenemos tiempo, Ramón.
Es cierto que se necesitaría construir conciencia social lenta para que penetre, para que a través de las generaciones llegáramos a sobrevivir.
El problema es que ya no tenemos tiempo, y hay algo más.
Los modelos que hacemos, estos modelos físico-matemáticos en los que se basan estas proyecciones de que para el 2030 le tenemos que haber bajado porque vamos a llegar ahí al 1.5 y luego ya va a estar la cuestión poco viable.
Como buenos modelos, los científicos hacemos modelos tomando los parámetros que consideramos más importantes.
Para hacer estos modelos, tomamos fundamentalmente el comportamiento de las emisiones antropogénicas del dióxido de carbono, fundamentalmente.
Ahora ya se incluyeron las del metano, que adivinen de quién provienen principalmente, del ganado.
Entonces, sigan comiendo carne.
Y digo sigan porque yo la verdad es que basado en eso y el maltrato al animal, yo ya prácticamente dejé de comer carne.
La mayor parte de los cultivos que hay en el planeta, de las tierras cultivables, están destinadas al consumo de alimentos del ganado.
Entonces, bueno, pero hay elementos que no están contemplados en estos modelos.
Esa es la razón por la cual sorprendió tanto el efecto que hubo del huracán Otis.
Nadie se esperó que llegara a categoría 5 porque los modelos no lo habían previsto.
Y hay otros elementos que no estaban previstos dentro de los modelos y que nos estamos dando cuenta apenas de los que los tenemos que meter.
Y cuando se empiezan a meter, porque pues fue métele a ver qué pasó con el modelo, porque no previo esto, nos empezamos a dar cuenta con horror que el cambio climático, el cambio global se está acelerando.
O sea, se está dando más rápido de lo que los modelos estaban previendo.
Entonces, no tenemos tiempo.
Es a lo que yo me refiero.
O sea, la ciencia ficción tiene tantos elementos y todo, pero también tiene que tomar lo que la ciencia está diciendo.
Ya no tenemos tiempo, compañeras y compañeros.
Se nos está acabando.
Y si no estamos previendo en los modelos estas cosas y nos están sorprendiendo estos eventos, pues igual ya no es el 2030, sino es el 2025.
Entonces, realmente estamos en una situación de quiebre.
No nos podemos ya dar el lujo como humanidad de tomárnoslas lento.
Eso no se puede.
Yo sí quisiera que esta conciencia penetrar en todos.
Ya no tenemos tiempo.
Y tenemos que actuar todos ya y ya es ahorita, dentro de 10 minutos.
No, pues no es para el jueves, no.
Es ya.
Todos ahora.
Mañana inicia en Dubai la conferencia de las partes, que es auspiciada por las Naciones Unidas y que es una conferencia en la que asisten todos los países, prácticamente todos los países del planeta para adquirir desde el punto de vista político compromisos a nivel gubernamental.
Inicia mañana y termina el 12 de diciembre.
Están, veremos la asistencia del presidente de qué país será.
Ustedes pueden imaginar qué país a lo mejor no quiere ir a la conferencia.
¿Por qué no quiere hacer compromisos de ninguna clase?
Pues Estados Unidos.
El año pasado no asistieron China ni Estados Unidos, ni la India.
Entonces, tenemos el tiempo encima y los mayores productores de la situación en la que estamos no asisten desde el punto de vista político, ¿verdad?
No asisten porque no quieren hacer compromisos.
Entonces, pues no nos queda más que actuar nosotros.
No, no, no vamos a estar esperando a los gobiernos.
El año pasado México hizo el compromiso de que iba a reducir en un 30% las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030 a través de uso de transporte público que se iba a volver muy global en el país y que funcionara de manera eléctrica para el 2030, o sea, dentro de 10 años.
O sea, tendríamos que estarlo viendo ya.
Ustedes han visto transporte público mayoritariamente eléctrico que funcione, pues por ejemplo en esta ciudad, que ya ustedes puedan usar, que todos podamos usar.
Yo no lo he visto.
Entonces, no sé a qué se va a comprometer México ahora en esta conferencia de las partes.
Yo también soy una persona optimista por naturaleza.
Siempre cuando las cosas están terribles, yo siempre digo, no, no, vamos a hacer, se van a componer.
Y yo quiero pensar que sí podemos ser viables como seres humanos y que nuestros hijos y nuestros nietos puedan ser viables como seres humanos.
Pero me temo que el tiempo esté encima y eso sí quisiera que les pasara a todos ese mensaje.
El tiempo ya lo tenemos encima.
No nos podemos dar el lujo de pensar a largo plazo.
Y es por eso mi insistencia de escritora a escritor.
Piensen en eso, cómo lo vamos a, cómo vamos a motivar desde la ciencia ficción esa urgencia de participación individual, global, colectiva, por colonia, por comunidad.
Cómo le vamos a hacer, porque yo creo que es la única salida.
Si estamos esperando que nuestros gobiernos actúen, yo creo que por ahí no vamos.
¿Algún comentario?
Bueno, sí, el tiempo está encima, pero a si tenemos o no un compromiso político o social o si podemos incentivar la lectura de obras que nos parecen importantes para esta coyuntura tan grave que vivimos, pero en nuestro trabajo como escritores, creo que nosotros y nosotras no somos los más capacitados para mover de manera urgente a alguien, salvo que tengamos una gran audiencia o la vayamos construyendo con otros elementos a nuestro alcance.
No es que sea, no que esté negado a la urgencia, simplemente… ¿Saben qué pasa?
Yo desconfío mucho de la persona que crea arte desde un compromiso político abierto.
Acepto que el panfleto, el ibelo y otras herramientas son géneros literarios muy difíciles, pero no me acaba de gustar la idea del escritor o de la escritora comprometidos que se erigen como intelectuales públicos, a la manera francesa de Emile Solay y su "Yo acuso".
Sospecho que ya está agotada, sospecho que ya no es el momento.
Apoyo más la construcción orgánica desde las bases sociales de cambios, cambios urgentes e inminentes y que están superando a nuestras clases políticas en todo el mundo.
Pero también creo que el arte no gana ni pierde valor por su compromiso político.
El arte tristemente no nos hace mejores ni peores personas, pero sí fomenta la esperanza.
Podríamos decirlo, si me perdonan esta imagen, que los músicos del Titanic tenían una labor muy importante y por supuesto no todos se salvaron en el hundimiento del Titanic.
Yo estoy cierto, no pongo en tela de duda, que la crisis está encima de nosotros y que ya no estamos hablando del 2030, del 2025, 2026, 2027.
Otis nos vino a demostrar que los modelos acaso eran excesivamente optimistas o no contemplaban todas las variantes, que los grandes huracanes y estas grandes catástrofes son la nueva normalidad.
Y alguien tiene que seguir tocando mientras el barco se hunde, alguien tiene que seguir creando cosas bellas, alguien tiene que seguir apostando, porque a los poderosos no les importan las humanidades, ni les importa la filosofía, ni les importa la escritura, ni la literatura, ni la pintura, ni la escultura, ni las artes escénicas, etc.
Por eso el desprecio a estas disciplinas en general, no se les ve como productivas per se.
Porque producen gente que sale a la calle a exigir cosas, produce gente que cuestiona a la clase política, gente que hace política por encima y a un lado de la clase política, que exige políticas públicas urgentes.
Pero todos vamos a salvarnos, ¿no?
Yo como alguien que vivió 15 años en Monterrey y que no perdonaba su carne asada, soy un delincuente ambiental, lo reconozco públicamente, y lo sigo siendo, por cierto.
Mi modo de vida va a extinguirse, ese es un hecho.
No lo digo ni con cinismo ni con alegría, lo digo porque así será.
Y por más creativo que yo sea, no puedo imaginarme el futuro, y eso me alegra, no puedo… puedo teorizar, puedo hacer especulaciones literarias sobre el futuro, pero el futuro me va a superar, me va a enterrar y me va a olvidar.
Y eso está bien, porque no se requieren personas que como yo ven a la literatura, que es el oficio artístico que ejerzo, como algo que no está comprometido en su esencia por la acción política.
Pido disculpas por esto, porque así es como consigo yo el arte, no digo que esté bien y mal mi postura, simplemente la veo así.
Pero como ser humano sí haré lo posible por seguir tocando y buscar la manera en que más personas lleguen a los botes salvavidas, y si es posible salvar al barco, cuenten con mi apoyo para salvar al barco.
Yo creo que este barco, este barco que llamamos capitalismo global, está condenado al fracaso y se va a hundir, y con quienes quieran seguir adelante en él, pero mi esperanza está en los botes salvavidas, definitivamente.
Y a alguno de nosotros y de nosotras que siga tocando el violín o al menos la pandereta o la armónica, irá en alguno de esos botes.
La humanidad no le gusta hacer las tareas con tiempo, siempre corremos a última hora para presentar el examen, y hemos estado a punto de extinguirlos varias veces.
Entonces yo creo que alguien se va a salvar.
Bueno, yo quisiera responder a lo que está diciendo Ramón, porque yo creo que ya estamos grandes para, efectivamente, para entender que la figura del intelectual francés está absolutamente agotada, y qué bueno, bendito sea la diosa, porque, pues no, eso tampoco es productivo, y efectivamente el cambio desde la base social es lo que siempre ha ocurrido, y es donde siempre ha estado el cambio político.
Las personas que hacemos arte somos ciudadanas, eso es lo que tiene que ocurrir.
Hacer arte desde la ciudadanía creo yo que no es arte necesariamente comprometido para erigir figuras públicas que tengan una voz prominente o que incidan en la vida política del país, sino que efectivamente son necesidades ciudadanas que se filtran a través de los ciudadanos y ciudadanas, ciudadanas que hacen arte.
Entonces, más bien, yo sí creo que hay que tener compromiso político, no porque el arte necesita esta condición, sino porque es un momento urgente en el que hay que asumirlo.
Y ese compromiso político pasa por canalizar, por ejemplo, la voz de la ciencia y acompañar las luchas civiles.
No es que el arte vaya a salvar a nadie, sino que la comunidad o la colectividad y la articulación de los discursos públicos que necesitan ser escuchados en este momento son lo que tiene que articularse, y sobre todo el arte es uno de esos lugares donde se puede hacer, y el arte implica, hace que nos impliquemos y nos sintamos parte de la vida, aunque los seres humanos seamos tardíos en la larga historia de la vida, somos parte de la vida y podemos defenderla porque tenemos lenguaje y tenemos herramientas para la implicación.
Gracias, Gabriela.
Nos quedan nueve minutos, pero un comentario, ¿quieres hacer, Antigua?
Antes de pasar a una pregunta del público.
Sí, yo nada más quiero agradecer mucho a la ciencia ficción y a la poera de la ciencia, porque justamente todas estas preguntas que se planteaban desde la ciencia ficción o todas estas posibilidades me permitieron, o sea, yo vivía en una casa llena de libros de ciencia ficción y otros tipos de libros, pero libros de ciencia ficción sobre todo, y eso fue lo que alimentó mi… o sea, yo estoy aquí en parte porque la ciencia ficción me abrió esa puerta hacia entender el mundo, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y yo creo que la ciencia ficción es un libro que nos permite entender la historia de la humanidad, y eso me parece… hay una palabra que no me gusta usar, y eso me parece… hay una palabra que no me gusta usar, la resiliencia, me parece que a la ciencia ficción mexicana le gusta mucho hablar de los que logran de las ruinas emerger y sobrevivir y crear algo, ese segundo después del apocalipsis del Armagedón, ¿qué pasa?
Yo diría que es la ciencia ficción mexicana.
Yo quisiera añadir que eso implica… es una pregunta muy interesante y agradezco mucho que la hagas porque esto que dices justamente de héroes y heroínas, ¿qué pasa?
Eso como paradigma, yo creo que hay que olvidarse de ese paradigma, y del paradigma novela también, o sea, creo que también una nueva propuesta de una nueva ciencia ficción que hable y que hemos estado abordando el día de hoy, también implicaría un resquebrajamiento de las formas, porque están abonando a cierta clase de narrativas de que hay personas únicas y especiales y que el cambio lo provoca una que se da cuenta, cuando en realidad la colectividad, que era lo que decíamos, bueno, sobre todo Antígona hace rato, es lo que potencia ese cambio.
Entonces, a mí me gusta, por ejemplo, "La noche en la zona M" que todavía es una novela y todavía tiene una heroína que es una jovencita, pero las demás voces están todo el tiempo soportando esa trayectoria, es decir, es más un punto de vista que una condición de heroicidad y de unicidad.
Entonces, yo que soy cuentista, promuevo más el cuento, ver las cosas desde múltiples puntos de vista y construir narrativas que ya no tengan el viaje del héroe, porque también ya estamos grandes para dejar el viaje del héroe atrás y empezar a construir la narrativa común, la narrativa colectiva de la ciudadanía, insisto.
Gracias.
Nos quedan dos minutos, ¿alguna pregunta última para cerrar esta mesa?
Adelante, Noé.
Gracias.
Yo tengo una pregunta para la doctora Blanca o la doctora Antígona, las dos si pueden responder.
Si partimos de que no tenemos tiempo, si partimos de que los cambios graduales, como bien argumentaron, no hay tiempo para ello, si la gran mayoría de las personas no quiere cambiar y las que quieren no pueden o no tienen influencia para ello, porque les gusta consumir, nos gusta la vida, no queremos el sacrificio, ¿cuál es la alternativa desde la ciencia que se propone obligarlos?
Esa sería la pregunta.
Gracias.
Nos van a obligar las circunstancias, así que no, o sea, no necesitamos hacer nada, porque nos van a obligar las circunstancias, pues entonces se verá, se verá, o sea, ahí está la ciencia, también su papel, es decir, aquí están los datos, esto es lo que podemos demostrar y está allí presente, pues no, o sea, yo no sé cómo hay gente que niega el cambio global, es como así, es como negar que el sol está durante el día, una cosa así, pero bueno, incluso en esos casos, pues les va a llegar, nos va a llegar a todos como les llegó el COVID a la gente que negaba que existía, entonces, y a veces con consecuencias fatales, como que, pues fallecieron, ¿no?, por una enfermedad que creían que no existía.
Bueno, es que esto es independiente de lo que la gente crea, esa es la maravilla de la ciencia, entonces, pues no crean, no importa, pues no, o sea, aunque no crean en la gravedad, pues están pegados a la Tierra, y así, entonces, pues no.
Gracias.
No, bueno, yo coincido obviamente con Antigua, ahí están, ahí están los datos, ahí están los hechos y claro, la ciencia es perfectible y eso es lo que sí sabemos los científicos, que cada día tenemos que estar corrigiendo nuestras ideas y nuestros datos y todo es perfectible, pero lo que nos está diciendo que está pasando o que va a pasar, pues ya lo vimos, y si no queremos atenderlo, bueno, pues entonces va a estar aquí una especie de extinción darwiniana, ¿verdad?
Los que están más informados, los que están dispuestos a hacer cosas, pues prevalecerán sobre los otros y eso es por la, a nivel de comunidad, de país y de región.
Ahí sí, no tenemos más que comentar como científicos, ¿no?
Que más que lo que estamos viendo y lo que estamos diciendo que está pasando, eso se lo estamos diciendo ya desde hace bastantes años, y ahí viene, y ahí viene y nadie lo cree y nadie lo cree hasta que empiezan los incendios en Grecia en el verano y en Canadá incendios y ahorita en el verano austral, en la Amazonia hay un terrible, terribles incendios por las temperaturas altísimas y pues en México tenemos huracanes de categoría 5 que nadie se había imaginado y pues eso es lo que está y pues claro, uno dice pues es que no es cuestión de creer, no es de la cienta, pero hay gente que piensa que es de creer, yo no creo, entonces ergo no existe, pues ese es el comentario que desde la ciencia podemos hacer muy claramente.
Bueno, muchas gracias, damos por terminada la mesa, muchas gracias Blanca, Gabi, Ramón, Antigona.
Nos vemos en 20 minutos para la primera mesa de ponencias que se llama "Crear desde un presente dañado", aquí les esperamos y pues les agradecemos.
(Aplausos) (Música) (Música) (Música) (Música) (Música) (Música) Gobierno de México (Música) (Música) (Música)
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
29/11/2023
FECHA_INGRESO_ENTREGA
03/12/2024
FECHA_PUBLICACION
05/02/2025
INGESTO
Jorge Vallejo Gutierrez
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
4
TEMA_CONTENIDO
Conversaciones sobre ciencia ficción
FECHA_GRABACION
29/11/2023
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Cesar Rodriguez Iñiguez
PRODUCCION
Aurea Ruth Rendon Melgarejo
LIGA_COLECCION_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/iv-encuentro-de-esteticas-de-ciencia-ficcion/

