Document
Thumbnail
Share
CUID
M-20727
SUBTITULO_SERIE
Conversaciones En Blanco y Negro
SINOPSIS_SERIE
La realización de la edición número 24 del Festival Internacional de Piano “En Blanco y Negro”, que ha sido y sigue siendo la serie musical más importante y duradera del Centro Nacional de las Artes, es una apuesta artística e institucional por la resiliencia, la continuidad y la tradición. Esta edición debió llevarse a cabo en el año 2020, con una gran celebración pianística de la figura y la obra de Ludwig van Beethoven (1770-1827) en su bicentenario natal.
No fue posible debido a las restricciones sociales y sanitarias impuestas como consecuencia de una pandemia que alteró significativamente, entre otras muchas cosas, el ámbito de la creación y la divulgación de las artes.
Ahora, en el 2021, el Cenart retoma la idea fundacional del Festival “En Blanco y Negro” y propone la realización, con nuevos parámetros y en las condiciones posibles, de una edición más de éste que es el foro más importante en México para la divulgación del piano y su repertorio. No se trata, ahora, de rescatar o repetir la idea central del malogrado festival del 2020, sino de ofrecer un nuevo “En Blanco y Negro”, en sus propios términos de planeación, programación y realización.
Así, para la segunda mitad del mes de septiembre y el primer fin de semana de octubre, el Cenart convocó a cinco pianistas de probada trayectoria y reconocido prestigio,
provenientes de México, Rusia, Polonia y Uzbekistán. Y como punto destacado en la programación de este año completan la lista de invitados los ejecutantes que forman el Ensamble de Pianos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez, cuya presencia en el festival dará testimonio del aprendizaje y el quehacer profesional de las jóvenes generaciones de pianistas mexicanos.
Como en 2020 debió ser Beethoven, 2021 es el año de Astor Piazzolla (1921-1992), sin duda uno de los músicos (ejecutante y compositor) más importantes y completos del siglo XX. La conmemoración de su centenario natal en esta edición de “En Blanco y Negro” servirá para poner de relieve el indispensable legado de un músico que revolucionó un género popular aparentemente inamovible, y que hoy es considerado con plena justicia como mucho más que un intérprete del bandoneón y un compositor de tangos. Así, todos los
programas de esta vigesimocuarta edición del festival incluyen obras de este gran músico originario de Mar del Plata, Argentina.
Alrededor de la idea central de festejar a Piazzolla y su música, los pianistas convocados han propuesto una programación rica y variada en la que hay un par de coincidencias de repertorio, lo que permitirá al público hacer un interesante ejercicio de comparación de estilos de ejecución y temperamentos artísticos. Estarán presentes en 2021 algunas piezas de Mozart, Liszt, Rachmaninoff, Dvořák, Poulenc, Ginastera, Cimaglia, Khachaturian, Chopin, Debussy, Prokofiev, Brahms, Menotti, Satie, Beethoven y Schumann. La presencia de la música mexicana está cimentada en composiciones de Alexis Aranda, Guadalupe Olmedo, Ricardo Castro, Arturo Márquez, Patricia Moya, José Rolón y Juventino Rosas. Cabe destacar, asimismo, el hecho de que uno de los pianistas invitados, Jozef Olechowski, habrá de interpretar composiciones suyas.
Como en anteriores ocasiones, la presencia de los pianistas invitados al festival contempla su participación en diversas actividades académicas y de divulgación, propuestas con el objetivo primordial de ampliar el panorama educativo y profesional de los pianistas (sobre todo los jóvenes) de México y, a la vez, contribuir a la importante labor de creación de nuevos públicos.
El XXIV Festival Internacional de Piano “En Blanco y Negro” espera cumplir con un doble propósito. Por una parte, relanzar un proyecto de divulgación musical que ha dejado ya una huella profunda en nuestro ámbito artístico y cultural, con importantes ramificaciones internacionales. Por la otra, servir como preámbulo a la celebración, en 2022, de un cuarto de siglo de existencia de éste que ha sido un destacado escaparate para el piano, los pianistas, y lo mejor de la música para este instrumento.
Juan Arturo Brennan
Coordinador
EXTRACTO_SERIE
El 24 Festival Internacional de Piano 'En Blanco y Negro' del Cenart celebra a Astor Piazzolla en su centenario, con destacados pianistas internacionales y repertorio diverso, reforzando su legado cultural y educativo.
SUBTITULO_PROGRAMA
México
SINOPSIS_PROGRAMA
Conversación con integrantes del Ensamble de Pianos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez.
Este ensamble, formado por cinco jóvenes pianistas bajo la dirección de la Dra. Farizat Tchibirova, surgió como un espacio de aprendizaje y práctica. Desde entonces, se han presentado en diversos recintos culturales.
Durante la charla interpretan:
-Estudio de ejecución trascendental núm. 8, "Wilde Jagd" – Franz Liszt (1811-1886)
-Danzas argentinas, Op. 2: "Danza del gaucho matrero" – Alberto Ginastera (1916-1983)
-Libertango – Astor Piazzolla (1921-1992)
EXTRACTO_PROGRAMA
El Ensamble de Pianos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez, dirigido por la Dra. Farizat Tchibirova, ofrece un espacio formativo para jóvenes talentos. En su presentación interpretan obras de Liszt, Ginastera y Piazzolla.
N_PROGRAMA
1
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
00:49:35:12
PARTICIPANTES
Dra. Farizat Tchibirova, directora. Victoria Daninisa Contreras Borislova, pianista. Ángel Gabriel López López, pianista
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Ensamble de pianos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez
Nació en el seno de la Orquesta Escuela Carlos Chávez, adscrita al Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), como un valioso espacio de aprendizaje, práctica y fortalecimiento para sus jóvenes integrantes, quienes perfeccionan sus interpretaciones conjugando el dominio de la técnica con la sutileza, matices y energía que distingue a cada uno de los noveles pianistas que lo integran.
Bajo la dirección de la Dra. Farizat Tchibirova (destacada pianista ruso- mexicana, quien ha adaptado la Escuela de Piano Rusa a las características y necesidades de nuestro país), el ensamble enfoca su desarrollo en la técnica pianística mediante el estudio de obras clásicas y contemporáneas, así como en la interpretación de piezas compuestas expresamente para este ensamble, razón por la cual su repertorio está integrado por música de Bach, Mozart, Beethoven, Chopin, Rachmaninoff, Khachaturian, Scriabin, Rautaavara, Piazzolla y Villa-Lobos, entre otros destacados compositores.
Está integrado por cinco jóvenes pianistas, que se han presentado en diversos recintos culturales como el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes y el Antiguo Colegio de San Ildefonso. Durante la contingencia sanitaria por la covid-19, los noveles instrumentistas realizaron 11 videos a distancia que se encuentran alojados en el canal de YouTube del SNFM y en la plataforma Contigo en la Distancia de la Secretaría de Cultura del gobierno de México.
La perfección artística no es el único objetivo de este ensamble de cámara, dado que la dinámica artístico- académica que viven dentro de “La Chávez” los impulsa a formar un compromiso social con niñas y niños que se inician en la práctica musical, por lo que comparten su actividad cotidiana con integrantes de los semilleros creativos dentro de la estrategia nacional denominada “Cultura Comunitaria”, impulsada por el SNFM y la Dirección General de Vinculación Cultural, de la Secretaría de Cultura.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artista | Festival | Interpretación musical | Música clásica | Músico
TRANSCRIPCION
El día de hoy es uno de los programas más hermosos porque son los jóvenes que serán el futuro, son jóvenes que son parte de la orquesta escuela Carlos Chávez y que estudian con la maestra Farisa Shvirova, que a su vez estudió con el pianista que va a hacer el último concierto y es como el abuelo, digamos, artístico de estos jóvenes, el maestro Mijail Voskresensky, que, bueno, es una eminencia impresionante del piano. Muchísimas gracias, es un gusto, un enorme gusto estar aquí, en esta sala, que cuando llegamos precisamente dijimos, híjole, ya un año y medio no estamos pesando esas alas, ¿no? Porque anteriormente los conciertos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez se realizaban en esta sala todos los sábados, los domingos. Entonces es como que nuestro hogar. Claro, así lo sentimos. Exactamente. Entonces ahorita sí es una enorme felicidad, es un honor enormísimo si en tocar en el festival por supuesto tan importante como usted mencionó maestro que el último concierto del festival va a ser gran artista genial maestro un artista de mérito que viene directo desde Moscú y va a estar aquí y claro que si soy su hija por supuesto porque siempre fue la enseñanza decía, bueno, el maestro es mi segundo padre. Claro, así es. Eso es algo de la música clásica que a mí me encanta, que hay un gran respeto para quien viene arriba, ¿no? Claro, claro. Perdón. Y aparte que es toda esta enseñanza rusa, de la escuela rusa, que viene muy, muy personal. Claro. El contacto, el trato. Me acuerdo cuando terminé los estudios y se vino un maestro, le encanta México, le gusta muchísimo, no es la primera vez que viene, entonces decía, tú ya no eres mi alumna, eres mi colega. Pero siempre se queda un álbum. Sí, exactamente, entonces lo que yo digo a mis alumnos también, pero digo, no hay exalumbre. Es como no hay ex hijos, absolutamente, no es lo mismo. Oye, pues quisiera empezar, para poner un poco del contexto, en sus orígenes musicales en Rusia, que nos cuente un poco cómo fue su educación allá, que nos cuente de sus maestros, me decía que también me quería hablar de su hermana. Claro, claro, mira, fue muy interesante porque no vengo de los padres músicos, sí, pero mi padre historiador, mi madre psicóloga, entonces la cuestión, pero mi mamá con un oído absoluto, absolutamente, con unas ganas de tocar el piano toda la vida, pero la vida no se dio ahí por este rumbo. Entonces, yo empecé a los cinco años de edad y mi primera maestra fue mi hermana, que ya estaba tocando, es mayor que yo, estaba tocando y con toda la paciencia del mundo me estaba enseñando ella todos los primeros años de la infancia. Y no nada más en la infancia, fue mi maestra en la vida adulta también, porque me enseñó toda la espiritualidad de la música, de los artes. Ella fue una gran maestra, fue directora del único programa que existe en el país de los talentos y valores artísticos de Baja California. Entonces, donde se llevaba muchas disciplinas artísticas. Entonces, ella siempre combinaba los artes, aunque era pianista, siempre combinaba y sus clases, a sus alumnos les dejaba, por ejemplo, escribir poesía para tal obra que estaba tocando o pintar un dibujo. Y precisamente en la pandemia nosotros empezamos a hacer eso. Qué bien. Sí, empezamos a hacer porque dije, a ver, las poesías, bueno, Dani empezó a componer, empezó a escribir, Ángel se abrió un talento para la composición impresionante. Claro, es que... Igual Paulina, igual Otón, igual Arturo, todos los alumnos participaron. en principio, claro, a ver qué va a pasar claro, la pandemia de alguna forma nos hizo regresar al origen del arte que es la expresión, la necesidad de expresar lo que nos está pasando y la inspiración y la creación entonces cuando uno está tocando dice, ah bueno, yo estoy tocando Mozart estoy tocando Beethoven, ok, Rachmanino pero a ver qué yo voy a estar creando, y pues voy a estar adelantando, pero Daniel tiene un proyecto fabuloso que a mí me gustaría que contara ahorita. Pero bueno, vamos a regresar un poquito a la... Bueno, perdón, yo sí me hago. Su hermana, su primera maestra, y después cómo entra al Conservatorio de Moscú, cómo es ese proceso. Y sucedió una cosa muy interesante, muy interesante, que el maestro Voskrisensky vino a Bakú, yo nací en Ciudad Bakú, que es República Azerbaiyana ahorita, para que... a hacer conciertos en esta ciudad. Y el maestro mío de la escuela dijo, quiero que escuches a esta niña que yo tengo. Y al escucharme, el maestro dijo, pues la niña se va conmigo. Ya no tienes la niña. Qué bien. ¿Cuántos años tenía usted? Así fue como 19. 19. 19 años me fui a Moscú a estudiar con maestro. ¿Y cómo fue ese cambio? No, fue fantástico, absolutamente fantástico y siento que fue la época más feliz de mi vida porque era realmente estar diario en las clases de maestro, por supuesto. No se acostumbraba a venir a todas las clases. Las clases se daban en un gran salón número 45 del gran maestro Lefaboren, que fue maestro de Maestro Skrysensky. El bisabuelo. Exacto, el bisabuelo, exactamente. Lo hiciste muy bien. Y con él mismo terminé doctorado. Sí, igual estaba. Pero cuéntame una cosa. Porque uno se imagina Rusia, conservatorio, y aquí en México nos da miedo, ¿no? Nos imaginamos así, como el rigor extremo. Y usted dice que fueron los años más felices. ¿Cómo es en realidad? Porque realmente yo digo una cosa. Como dijo un gran negado, ¿sí? ¿Qué dijo? Uno no es robot, obviamente. Un ser humano. Se puede despertar y no tener ganas de tocar el piano. Pues eso puede pasar, ¿no? A cualquier artista. Al momento que uno se siente a tocar, pasan cinco minutos, ya se olvidó que no quería tocar. ¿Por qué? Porque es de lo que amas. Ese es tu amor a lo que tú estás haciendo. Entonces, no puede ser otro camino. Entonces, si tú estás haciendo lo que realmente amas, no es difícil. No es difícil. Bueno, sientes que es una fiesta. Sientes que sí estás en lo tuyo. Y claro, por supuesto, sí ha habido difícil momentos. Claro que sí, porque pues es un proceso, pero es un proceso de búsqueda del maestro con alumno y no nada más es el alumno que busca, el maestro también busca. Sí, me acuerdo que dijo Maestro Bosquecensky una vez en una entrevista, cuando lo preguntaron sobre sus clases, él dijo, cuando empecé a dar las clases, empecé a pensar, ¿qué estoy haciendo? porque tengo que explicar qué estoy haciendo y ahí me di cuenta qué estoy haciendo realmente es fantástico aprende uno mucho dando clases absolutamente bueno y entonces tuve excelentes maestras la verdad que gracias, gracias gracias a mi hermana por tanto enseñarme que genial desde el cielo está saludando está aquí siempre y entonces llega a México y cuénteme un poco cómo es la la diferencia, sobre todo me interesa esa diferencia cultural que es enorme, ¿cuáles son las cosas que le... Bueno, sí, sí lo confieso que no fue fácil ¿En qué sentido? ¿Cuáles fueron? En el sentido que ver tanto talento, tanto talento, pero no hubo una base previa como lo comentaba yo que en Rusia en esta época empezaba desde los cinco años, bueno hasta ahorita igual, Cinco o máximo siete años. Entonces yo empecé a los cinco, pero normal la escuela desde los siete años. Entonces venían los muchachos a los 18 años con un talento enorme, sin tocar nada antes. Yo me muero a tocar el piano, yo quiero tocar. Y yo decía, ¿y qué se hace? Porque en principio sí era muy difícil pensar a ver qué se va a poder hacer. Entonces, toda la cuestión de la escuela rusa, por supuesto la base, tenía que yo adaptar a la situación y decir, bueno, sin técnica, sin puesta de los manos, sin eso no podemos lograr nada. Es como, pongo el ejemplo muchas veces a los muchachos. Viene un muchacho, dice, yo soy excelente actor, yo pues actúo de maravilla, vayan a verme en Hamlet. Vienes y no entiendes ninguna palabra. ¿Y qué dices? Su herramienta de voz no funciona. Lo mismo nosotros sin manos, ¿cómo podemos funcionar? Imposible, ¿no? Me imagino. Entonces, pues todo fue desarrollar un método especial. Muy intensivo, por supuesto. ¿Y en qué consistió? Además de, obviamente, adaptar a la edad semiadulta en vez de a los niños. Exacto. A los 10 años, no tienes 10 años. Tienes 2. Entonces, ¿qué vas a hacer en estos 2 años? porque entras a los siete en Rusia, eran las escuelas súper dotados de los niños. Entonces, es la escuela de 11 años, entraban y estaba primaria, secundaria, preparatorio, todo estaba ahí. Entonces, pues no tenemos esa situación acá. Entonces, pues no hay 11 años. No hay nada de años. Ahorita hay que hacer toda la cuestión de técnica más pronto posible. Vamos a continuar. Bueno, cuéntame un poco cómo llegaste a este día, cómo ha sido tu camino. Mi papá una vez tomó un curso de violín en una casa de cultura, entonces pues yo lo escuchaba estudiar, yo lo veía estudiar y un día le dije, oye papá, ¿qué es eso? ¿de qué se trata? Me dije, no, pues mira, estoy haciendo solfeo, estoy haciendo planas, estoy haciendo escalas, con el violín también. Y yo le pregunté, oye, ¿puedo hacer eso yo también? Y me contestó que sí, pero yo quería tocar violín. Pero mi papá me respondió que no, mejor piano, porque era más fácil. Al menos ya está afinado. Al menos. Exacto. No sufrí. Y pues bueno, realmente yo empecé de manera autodidacta con un libro de solfeo básico. Y un libro de piano básico, un teclado de esos de cinco octavas que ni siquiera tienen peso. Y bueno, así estuve un par de años hasta que a los 10 entré a la Escuela Superior de Música con el doctor Fernando García Torre, con quien estudié seis años, seis largos años. Saludo al maestro. Y en 2017 hice audición para entrar a la Orquesta Escuela Carlos Chávez, que siempre me había llamado mucho la atención por el proyecto de Escuela Orquesta. Eso es genial, ¿verdad? Sí. Ahora vamos a hablar de eso, pero para que vean de ese niño que le preguntó a su papá cómo toca ahora, no sé si puedas tocar un fragmento de lo que nos prometiste. Música ¡Gracias! Es difícil estar en la conexión emocional porque hay tantas notas a tal velocidad. ¿Cómo sientes tú esta...? Yo siento que este tipo de estudios realmente ya no son estudios, ya son obras. Sí son, sí son. Pero es difícil conectar con la parte emocional cuando tienes 80 mil notas que cumplir. Bueno, sí, también son procesos bastante largos. Estudios de dedo por dedo, pulgar. por todo este estudio de muchos acordes, quinto, dedo, y todas las cosas. Muy bien, pues ahorita regresaremos contigo. Dani, cuéntanos tú un poco tu historia de origen ruso, ¿no? ¿Tú también? Sí, siempre he sentido chistoso todo esto, porque mi madre es, bueno, moscovita. Claro que tengo yo, en cambio, a diferencia de Ángel, yo sí tengo un poco más esa tradición de que en los hogares allá en Rusia es muy normal tocar piano. Siempre noto esta diferencia en México, ¿no? A veces hasta en México dicen, no, pues tengo que comprarme un teclado de cinco octavas, ni siquiera de siete. Entonces esa es la gran diferencia de que uno cuando es niño en Rusia hay el piano, está el piano vertical por lo menos. Entonces, en mi hogar, realmente yo tuve la fortuna de tener el piano. En realidad, un poco también, como la maestra, mi hermano empezó en el piano, y de ahí llamó también mi atención. Algunos sabrán o conocerán a mi madre, es Nadia Borislava, guitarrista. Entonces, con ella empecé guitarra, a los cuatro años. ¿Y cómo fue el salto al piano? Fue muy fácil, porque para mí la guitarra no se me hacía cómoda. Hay que apretar las cuerdas. Y además todo un aquedito, cuando uno quiere eso que acaba de ser ángel de... No, no, tanto pasión no puede ser. No sé. Sí me gusta mucho el sonido de la guitarra. Claro, es hermoso. Es muy, muy dulce, pero yo no me sentía cómoda con el instrumento. En ese momento también mi hermano siempre le atrajeron muchos instrumentos y en ese momento dejó el piano. Y yo como que vi la oportunidad. Ya dejó el piano por fin. Él también se la pasaba practicando escalas. Entonces cuando me sentí al piano me sentí muy, muy cómoda. O sea, dije, ay, qué cómodo instrumento es. Y mi mamá no tuvo ningún problema porque, de nuevo, es muy chistoso porque mi mamá es como la oveja negra de su familia. Ella escogió guitarra y su hermano todos tocan piano. Su hermano tocaba piano. Mi abuela, de hecho, estudió en el Conservatorio de Tchaikovsky como pianista. Vengo, digamos, de esta familia que es una tradición tocar piano. Y mi mamá escoge guitarra y de nuevo llego yo a regresar al piano. Entonces, ella también dijo, bueno, pues. Pero ella se enojó en este modo. como así se quedó, yo siento que en algún momento dijo, bueno, pues, ni modo. En muchas, dos veces más en mi vida retomé la guitarra a los ocho y a los doce años, pero nomás como que seguía en el piano. A veces yo por eso me expreso de esta manera de que soy necia en el piano. Hay que ser, hay que ser, porque en el piano son muchas horas. Sí, sí, como comenta la maestra, al principio yo también digo que lo más difícil es sentarse, pero ya después de un tiempo hasta sientes que te faltó tiempo eso es lo curioso, también he tenido un camino muy para mí la música es mucho sobre el autoconocimiento para tocar mejor, como menciona la maestra la técnica para mí es escuchar si no escuchamos lo que estamos tocando, no va a haber técnica tampoco entonces ha sido todo un trabajo de autoconocimiento Cada camino musical es muy diferente, por eso es muy interesante. Por eso incito a todos los que estén viendo esta conversación que si quieren tocar música, por favor adelante, se los recomiendo mucho. Cada camino será distinto, cada instrumento es distinto, cada compositor, cada pieza, cada conexión. Y realmente yo sí he tenido un camino tan variado musicalmente hablando. Yo siento todo el tiempo que es como si volviera de nuevo a mi punto de inicio a cada rato, pero de distinta manera, todo el tiempo con una perspectiva diferente. Como comentaba la maestra, la Blas Galindo es como una fracasa, gracias también a la Orquesta Escuela Carlos Chávez, que nos fomenta todo el tiempo a tocar en grandes recintos del país. Entonces sí, para nosotros es un alivio estar aquí. Y de vuelta, ¿no? es tal cual sabor a hogar musical oye pues ya queremos escucharte un poco tanto La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días Pues ahora sí vamos a hablar de esta increíble escuela, la Orquesta Escuela Carlos Chávez, que yo como pianista pienso que es fabuloso tener un cuadro de comunidad, porque cuando uno estudia piano solo es difícil. Creo que el hecho de que sea a partir de una escuela, de un grupo de personas, es lo que los pianistas nunca tenemos. Más que cuando ya tocamos con una orquesta un día, ¿no? Pero cuénteme un poco al respecto. Claro, efectivamente, maestro. Así es, es un gran proyecto de la escuela, de la orquesta de escuela Carlos Chávez, porque los muchachos tienen esa oportunidad de siempre estar tocando con sus compañeros dentro de la orquesta y aparte un plan muy intenso, pianístico, artístico de tocar solos y en ensamble. Porque son varias facetas. Entonces, es un trabajo absolutamente único en ese sentido porque cuando llega un nuevo alumno, Entonces los alumnos ya grandes tienen obligación de ir ayudando en los ensayos ahí con la orquesta porque la dinámica es muy especial. Uno como pianista no sabe contar silencios para empezar. Exactamente. Es un punto muy importante, ¿no? Entonces si llega algún alumno que dices, ay, como que ojalá que se mejoraría su parte rítmica, su parte de pulso, en un mes ya se arregla todo. Tocando en la orquesta porque no hay de otro camino, ¿no? Sí. Entonces, y también la lectura de la primera vista, todo. Es un, pues, realmente excelente, excelente trabajo, excelente experiencia de estos años de la escuela que se da, ¿no? Y aparte que todos los, todos los staff, podemos decir así, de la escuela, se trabaja para conseguir los conciertos. Entonces, cuando ya están listos los muchachos para tocar, inmediatamente ya pueden, como Dañita dijo, salir a los mejores escenarios y tocar. Porque un músico sin tocar... Exactamente. Es lo bueno de que ya estemos de vuelta. Exactamente. Entonces, pues sí, se empieza a formar esta parte artística de los muchachos. Sí, además de un pianista que tenga todo este panorama de trabajo, No solamente lo que hablaron de interdisciplinario, pero también de que se puede hacer ensambles, se puede tocar en la orquesta. No solamente el solista, que también obviamente para ser buen músico de cámara hay que ser un gran solista. Claro, claro. Y hay que escuchar porque hay muchos buenos solistas que no pueden estar tocando música de cámara. Claro, hay que saber escuchar. Y a veces su ego no permite. Entonces, esta cuestión de estar escuchando al otro, Yo tengo que escuchar al otro, oír este oído. Y precisamente con los ensambles, desde que llegué a México, me di cuenta que como no hay herramienta técnica, todavía no existía. Entonces, con los ensambles fáciles hay mucho. Con los niños es un repertorio enorme, sobre todo de la escuela rusa. Es muchísimo repertorio para los jóvenes y niños. Entonces, se facilita mucho. Se facilita mucho porque... Ya estoy escuchando, ya estoy cantando, ya estoy fluyendo con la música. No tengo deditos todavía, pero ya estoy expresando. Eso es algo muy importante. Muy bien. Ángel Gabriel, cuéntame tu experiencia en la orquesta. Ya ibas a empezar a contarlo. Pues yo antes de entrar a la Orquesta Escuela Carlos Chávez, formé parte de la OSIM, la Orquesta Sinfónica Infantil de México, que también forma parte del Sistema Nacional de Fomento Musical. Y realmente es como una pared de Carlos Chávez. Y sinceramente a mí me gusta mucho tocar en orquesta, tocar en grupo. Por ejemplo, lo que usted decía del codo, por eso me quedé más, porque me gusta bastante sentir el ambiente, estar escuchando. Y bueno, en general, yo creo que nuestra academia es diferente de otras escuelas, Porque no solamente llegamos y tomamos nuestra clase y nos vamos, sino que realmente tenemos un día de la semana, los martes, que es pudo día de piano. Entonces, no solo tomamos nuestra clase, sino que nos quedamos al compañero siguiente para escuchar qué es lo que hace, incluso qué es lo que la maestra les dice. Luego, como comenta la maestra, tocamos en ensamble, nos quedamos y también hacemos ejercicios de meditación. Ahorita nos va a hablar la maestra de eso, que está genial. Sí, realmente está muy genial. Yo creo que al mismo tiempo que somos una escuela muy pequeña en comparación a otras, y yo creo que eso también nos une más. Porque no solamente tenemos un propósito artístico, sino también un propósito comunitario. Muchas veces participamos con otros grupos de orquestas de niños o de jóvenes y les damos algún tipo de recomendación de clase. Y bueno, como usted lo comenta, también ser maestro ayuda mucho a aprender como otro punto de vista. Y no sé, ahí me encanta. Entonces, ¿ustedes dan clases también? De vez en cuando. Ah, qué bien. Qué importante. Además de los que llegan nuevos. Me parece muy importante esta manera de ir haciendo la comunidad. Dani, ¿cómo es tu experiencia en la orquesta? Bueno, para mí la orquesta me cambió un poco mi visión de lo que creía que era ser un músico, un pianista más que nada, porque como comento yo inicié desde muy pequeña y mi meta era como ser solista ¿sabes? Bueno, ni no puedes con todas las orquestas Sí, ser solista de orquesta o piano solo y aparte de vez en cuando cuando hablaba con mis compañeros pianistas Entonces, obviamente, estamos hablando de compañeros de 8 o 9 años, compañeros de 14 o 15 años. Pero en ese entonces teníamos la creencia de que ser pianista era solitario y que aparte teníamos que estudiar solos. Entonces, nos metíamos en un cubículo y esto te vuelves loco. La verdad, estando en eso. Y cuando entró la Carlos Chávez, empieza... Yo siempre... Bueno, nunca voy a olvidar mi primera experiencia aquí, De hecho, en la Blas Galindo, toco con la orquesta. Está el nuestro Eduardo García Barrios dirigiendo. Y como comentas, los pianistas que no tienen experiencia orquestal no saben contar silencios. Entonces, yo en el primer movimiento no tocaba nada. Y volvían a repetir porque estaban ensayando el primer movimiento. Y yo empezaba en un compás del segundo movimiento. Error de principiante, no conocer la obra. Y en eso estoy así, digamos, en mi espacio. y dice, Chelesta. Y yo, ¿quién será Chelesta? La anilista Chelesta. Ah, soy yo. Y ya fue como, no, si tienes que estar presente todo el tiempo, aunque no estés tocando, sí estás viviendo la música. Bueno, también hay quien ya tiene tantísima experiencia que sabe exactamente qué contar sus silencios. Sí, exacto. No, no, sí tienes que estar ahí porque... No sabes exactamente cuándo volver, ¿no? Sí, pero es que yo no tenía experiencia. No, los pianistas no sabemos hacer eso. Entonces, justo también las entradas, entender al director, yo todo el tiempo andaba como así aquí, ¿no? Y le preguntaba a los percusionistas, eso, empecé a preguntar a otros músicos fuera de mi ámbito, ¡ay, percusión! ¡Ayúdame con la entrada! Es realmente excepcional, yo creo que el 99% de los pianistas no aprendemos eso. Sí, hay que comunicarse también, saber que no estás solo, O sea, uno piensa, no, pues a ver, ¿cómo? No, también los pianistas nos llevamos bien con la sección de arpas, porque está al lado. Oye, ¿y cómo tocas este pasaje? ¿A qué velocidad lo estás haciendo? Ah, lo está marcando a tal tiempo. Entonces, esa fue mi primera experiencia. Luego, claro, música de cámara con varios instrumentistas. Tienes la posibilidad de convivir rápidamente con otros instrumentos. Aquí yo estudié en la Escuela Superior de Música y a veces era difícil hasta arrastrarlos, ¿no? que otros instrumentos había. También hicimos los ensambles de piano. Para mí fue, la verdad, una fortuna, una alegría poder tener estas experiencias de ensambles de piano porque te das cuenta cómo toca tu compañero casi por primera vez en la vida. Ah, él hace eso. Y yo toco así. O como hablamos mucho siempre para ensamblar, igualar ataque. O sea, puede que tu ataque sea correcto, puede que el de él también, pero tiene que ser igual ese, ¿no? entonces es mucha comunicación de nada, de todas cuentas, sabes que no estoy solo y luego yo hice mi servicio social con el ensamble escénico vocal que también es parte del sistema nacional de fomento musical y también muy curioso tú crees que ya llevas un montón de años trabajando piano, ya escuchas a todos, que rayos como es esto de escuchar a los cantantes como que respiran si, si y es un impulso que es más moldeable. Y aparte, no siempre va a ser igual. O sea, en ese momento pueden que estén cansados, están quitando la voz, etcétera, etcétera, etcétera. Y sí fue escuchar mucho entonces de cada una de las experiencias que tuve en la Orquesta Escuela Carlos Chávez que podemos ver ya con cuántos grupos de músicos he tocado. Me ha ayudado a crecer bastante. Está increíble. La verdad es que así deberían de ser todas las escuelas. La verdad. Cuénteme un poco. Muchas gracias, Dani, Misa. No, a ti. Cuénteme un poco sobre la pandemia. ¿Ustedes no pararon? Sí, la verdad que fue, en principio sí fue como que sorprendente, ¿no? Pues realmente todos los primeros meses, ah bueno, un ratito y ya, nos vemos pronto, ¿no? Bueno, pasa ratito y no sucede nada, ¿no? Entonces nosotros seguimos, seguimos estudiando, seguimos haciendo nuestras clases por el Zoom, ¿sí? Seguimos trabajo con los ensambles haciendo trabajo individual, porque no se puede juntar nada si individual, así como dice Dani, el ataque tiene que ser absolutamente igual. Y el trabajo de los ensambles precisamente está en eso. Varias veces vienen muy buenos pianistas de diferentes escuelas y no pueden tocar juntos, no porque son malos, porque es diferente absolutamente sensación y diferente precisamente ataque en el piano. Entonces nosotros estuvimos trabajando individualmente y después, claro, toda la parte de tecnología juntando. Y afinaron sus pianos para que tuvieran este... Nuevo descubrimiento, ¿no? A ver qué se puede hacer, sí, exactamente. Entonces el maestro Emilio Aranda estaba pues en todos los videos juntando hasta que ya los muchachos aprendieron nueva profesión. como yo dije, bueno, es una nueva profesión de toda la tecnología conociendo estos programas para poder juntar. Pero gracias a ese trabajo se pudo realizar todo maravillosamente el programa para mañana. ¿Por qué? Porque no se paró, se trabajó todo el tiempo y también estuvimos viendo, aprovechando el tiempo, que ya no hay tráfico, no hay nada, Entonces, conociendo otros dones, quizá que uno no se conocía. De lo que hablabas en un momento, ¿no? Exactamente. Entonces, el don de composición, aquí están. Que se abrió fuertemente, ¿no? Entonces, dones de poesía, dones de... Estuvimos viendo películas del arte, de Tarkovsky, precisamente estábamos analizando su otra visión, ¿no? Entonces, y se pasó este tiempo de pandemia, utilizar para crecer. Qué genial. Utilizar para conocerme más, ¿sí? No me puedo planear, no, no me puedo planear. Pero voy a aprender, voy a aprender. ¿Para qué voy a aprender? Para compartir. Para compartir. Sí. Qué importante. Exacto. Muy bien. Ahora me comentaba algo hermoso sobre el trabajo más allá de mover los dedos y pianístico, que tiene que ver con la salud mental, que ahora después de las Olimpiadas vimos la presión que puede haber sobre ciertas disciplinas. El piano es una de ellas y muy rara vez se habla de eso en nuestros tiempos de estudiante. Creo que eso no se toma en cuenta. Uno tiene que ser fuerte y llegar a tocar tu estudio de list como tú pudieras mentalmente. Entonces me pareció increíble que usted los ayude en ese aspecto que casi no. se trabaja, ¿no? Exactamente, como estaba yo mencionando antes sobre mi hermana, Maestra Zarema, todo el camino espiritual, y por supuesto el arte no puede estar sin camino espiritual, es decir, si no me conozco, si no me autoconozco, si yo no me conecto con mi corazón, ¿qué yo puedo transmitir? Si yo no estoy conectado. Y por supuesto teniendo una profesión muy demandante en el sentido, bueno, si tu sistema nervioso es débil, y yo he tenido esos alumnos, pues no eres apto para esa profesión. Pues no es cierto, no es cierto. Al contrario, sistema nervioso muy sensible es lo que quieren la música. Son los muchachos con hipersensibilidad. Pero esta hipersensibilidad, por supuesto, va a tener mucha, mucha debilidad en este sentido emocional. Pero debilidad no en sentido malo, no hay malo nada. Es conocerse. ¿Quién soy? ¿Cómo soy? Ah, así soy. Entonces, empecé con las cuestiones de ayuda precisamente para eso, para fortalecer, estar en equilibrio y poder enfrentar con estas ganas de compartir. Entonces son los ejercicios, son las sesiones de meditación que todos hacemos. Yo guío estas meditaciones. Es ayuda emocional. En estos tiempos es indispensable, absolutamente. ¿Por qué? Porque se tiene que estar en equilibrio, se tiene que estar con alegría. No importa que esté afuera. Uno mantiene lo que está adentro. Es la alegría, la tranquilidad, equilibrio y comparte. Entonces todos empiezan a andar. ¿Y ustedes cómo recibieron esto de las meditaciones? Pues al principio era raro porque es como meditar. ¿Qué es meditar? Y cuando empezamos a hablar de conocerse a uno mismo, conocer nuestros temores, es como de... Pero creo que me conozco muy bien yo. Entonces, cuando meditamos, es como que vamos a... Va a sonar un poco hippie, pero como que trascendemos a otra dimensión, entre comillas, en el que realmente podemos saber qué es lo que está mal con nosotros, nuestras emociones, conocer nuestros miedos. Y también podemos, pues nos damos como nosotros mismos la respuesta para solucionarnos. Porque es como que, es como un telón en el que hay algo detrás. Entonces nosotros no podemos verlo. Nosotros sabemos que está ahí. Pero cuando meditamos es como si se abría ese telón. Y ahí está tanto lo bueno como lo malo. Entonces te das cuenta y te conoces a uno mismo. Y yo creo que es algo que me ha ayudado bastante, sobre todo en la pandemia. Porque sí, hubo un tiempo en el que yo estaba todo el día en casa haciendo lo mismo en mi cuarto. De la cama al piano, del piano a la cama prácticamente. Entonces meditar sí me ayudó bastante. Qué bien. ¿Y tú? ¿Cómo fue? Para mí la meditación es como tranquila, ¿no? Porque a veces siento que vivimos en tiempos acelerados como si quisiéramos tener todo ya rápido, ¿no? Como ya, quiero que me salga bien el estudio mañana. Yo también quiero. Sí, sí. La paciencia. Quiero que ya, como esta prontitud, ¿no? Casi, casi. Y entonces, para mí meditar me ayuda a entender que tengo tiempo. Sí, qué chistoso, ¿no? Pero que sí tengo tiempo y que ese tiempo es único y para mí. Por así decirlo, también hay una comparación entre meditar y tocar la música. Cuando nosotros tocamos, realmente es como si nos fuéramos dueños de ese tiempo. A veces son solo dos, tres minutos, pero es tu momento. y este momento lo puedes compartir con el público y el público también puede estar ahí presente en ese momento. Para mí sí fue muy importante la meditación porque claro que tenía miedo por todo lo que estaba pasando y ni quería salir o si salías tantito veías todo vacío. Entonces la música, por eso creo que es sana y acompañada de la meditación fue casi casi lo que mantiene a uno en la cordura. Porque si no es un estrés, empiezan malos pensamientos, que a veces hasta ni tienen que ver con la realidad. Entonces, de hecho, yo diría que la meditación nos posiciona en lo real. Claro, aquí y en el ahora, que es lo único que existe. Exactamente, y realmente tocar piano es meditar. Hacer música es la meditación, porque es la conexión con el corazón. aquí y ahora y es tu conexión. Así es. Ese es lo, con tu ser, con tu corazón. Van a empezar con la obertura. Bueno, esta obertura es genial de las bodas de Fígaro. Cuando la orquesta toca, despiertan. Es impresionante. Y yo no conozco la versión para cuatro pianistas. Ha de ser espectacular. Cuéntenme un poquito sobre esta obertura de las bodas de Fígaro. Es muy difícil. Sí, también para la orquesta. cuando tocan, ahí no se duermen Mozart para mí el concepto que yo tengo del compositor es que es absoluta claridad ¿no? y lograr eso es muy difícil emparejar tal cual que todos estemos pensando tal cual, lo mismo es lo más difícil del ensamble, pero también las bodas de Figaro tal cual es una celebración es genial ¿no? me encanta, esa abertura es magnífica bueno la cuestión es que al ser una obra para orquesta tenemos que representar como esos timbres, esos sonidos en el piano y es bastante complicado sobre es que por ejemplo sufrimos mucho con los ataques no sabe cuánto sufrimos con los ataques luego con las notas rápidas de toda esa sensación de nervio es muy complicado en el piano y empezar pianísimo ese principio después viene el estudio que ya escucharon el estudio de Franz Liszt extremadamente difícil y hermoso y romántico en el sentido propio del romanticismo después el preludio en do sostenido menor esta obra de Rachmaninoff adaptada por él mismo como todo para mí desde la infancia lo había querido tocar y cuando surge la oportunidad de tocarlo a dos pianos y inmediatamente dije, claro que sí. Es hermosísimo, estoy de acuerdo. Después vienen las danzas eslavas 2 y 8 de Borjak, que son también bellísimas, ¿no? Movimiento, emoción. No sé si usted nos quiere hablar. Pues realmente todo el programa, la segunda parte podemos decir así, son danzas. Entonces, son danzas eslavas, escucharon danzas argentinas, tango piazzola y danza del sable de Hachituriana. Entonces, pues realmente son diferentes danzas de diferentes regiones. Entonces, es muy, muy divertido ver realmente, escuchar desde esa perspectiva la diferente música, diferente ritmo, diferente fraseo, ¿sí? En cada país, ¿no? Porque pues el armenio, jachiturán, nada que ver con eslavo, con checo, ¿no? Claro. Y menos con argentino. Entonces es muy diverso. Y pues sí, en el principio estuvimos pensando, ¡ay, qué diferente, qué diferente! Pero qué maravilla que empieza con Mozart y se toca Liszt, Ángel está... Rachmaninoff y después Sonata de Polán absolutamente otra cosa este aire francés y el estudio de Aranda increíble absolutamente y yo les dijo que se abarca nuestro programa cuatro siglos porque ya es de ahora que empieza con Mozart y se toca con el estudio de Aranda, que es muy interesante. Muy bien. Bueno, entonces en eso viene el libertango, que pues es de Piazzolla, se cumplen 100 años de su nacimiento y se celebra en este festival en blanco y negro al compositor. Es música hermosísima, viene del corazón, tiene ritmo, tiene pasión. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días La Corte de la Corte La Corte de la Terminemos de recorrer el programa. Viene la sonata de Francis Poulenc. Me encanta. Empieza con el pianista que está del lado derecho encima del otro lado. Hay una leyenda que no sé si sea cierta. Que a Poulenc le gustaba la alumna. Pero después él era gay. Entonces, ¿quién sabe? Pero que escribió eso para poder ir a su lado. Pero bueno, ¿quién sabe? Y después viene el estudio de Alexis Aranda, que es una obra muy difícil y muy bella. Las danzas argentinas, que ya escucharon una, y terminan con la danza del sable, que es conocidísima, de Cachaturian, súper poderosa. En Lina la hicieron a diez manos, en personas era a ocho manos. Y no se podía. Muchísimas gracias, maestra. Gracias, maestro. Ángel, gracias, Daninisa. Un gustazo. Muchas gracias por invitarnos, por estar aquí.
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_INGRESO_ENTREGA
09/06/2023
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF490
BARRA
Difusión
TEMPORADA
2021
CONDUCTOR
Aquiles Morales, director de orquesta
TEMA_CONTENIDO
Entrevista y presentación de un fragmento de Estudio de ejecución trascendental Núm. 8. Wilde Jagd de Franz Liszt. Danzas argentinas, Op. 2. Tercera danza. Danza del gaucho matrero de Alberto Ginastera y Libertango de Astor Piazzolla por parte de dos miembros del Ensamble de Pianos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez.
FECHA_GRABACION
17/09/2021
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
https://snfm.cultura.gob.mx/interiores/banner_chavez_cuerdasyalientos.php
REALIZACION
Carlos Barrón López
PRODUCCION
María Enriqueta Godoy Mendoza

