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M-10121
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50 años del exilio español republicano en México
SINOPSIS_SERIE
Esta serie documental de cinco episodios conmemora los 50 años del exilio republicano español en México (1939-1989), retratando la crudeza de la Guerra Civil (1936-1939) y el éxodo masivo tras la victoria franquista. A través de testimonios y archivos, explora cómo México acogió a los refugiados, desde intelectuales fundadores de la Casa de España hasta obreros que integraron su legado en la educación, ciencia y arte. La serie destaca la resistencia republicana, la fusión cultural y la solidaridad mexicana que permitió a los exiliados reconstruir su vida, haciendo de México una segunda patria. Finalmente, reflexiona sobre el regreso simbólico a la democracia en España tras la muerte de Franco (1975), cerrando un ciclo histórico de memoria y resiliencia
EXTRACTO_SERIE
Retrata el exilio republicano español en México. Testimonios muestran el horror de la guerra, el rechazo a Franco y cómo México acogió a exiliados, integrando su legado en educación, ciencia y arte. Crónica de resistencia y fusión cultural
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Conmemora los 50 años del exilio republicano español en México, evocando la nostalgia, la adaptación y la herencia cultural compartida. Relata la caída de la Segunda República Española (1931-1939), su legado democrático y el impacto de la Guerra Civil, donde México acogió a los refugiados. Destaca la solidaridad entre ambos pueblos, la fusión de tradiciones (como los churros) y la resistencia ante el fascismo, honrando la memoria histórica y los lazos que perduran
EXTRACTO_PROGRAMA
50 años del exilio republicano español en México: memoria, resistencia y fusión cultural. Honramos la Segunda República (1931-1939), su legado y la solidaridad mexicana que acogió a los refugiados
N_PROGRAMA
1
N_TOTAL_PROGRAMAS
5
DURACION_TOTAL
00:25:33:18
PARTICIPANTES
Ernesto Vilches y Felipe de la Lama. Franscisco Giral, Jesús Bernárdez, Leoncio Villarías, Enrique Alonso, Alvaro Custodio, Ma. Luisa Diez y Ricardo Garibay
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Cambio cultural | Democracia | Dictadura | España | Exiliado | Fuerzas armadas | Fusión | Guerra civil | Historia | México | Refugiado | Solidaridad internacional
TRANSCRIPCION
50 años Es algo que se dice pronto Pero que se tarda en vivirlo Y aquí estamos recordándolos, los que llegamos hace medio siglo y otros que llegaron después, nuestros hijos y nuestros nietos. Muchos de los que vinieron ya no están, pero siguen presentes en nuestros hijos y nietos mexicanos. Con ellos celebramos estos 50 años, nosotros, los refugiados. También en esta ocasión recordamos que hace 50 años fue derrocada la Segunda República Española. Duró muy poco, pero seguimos estando orgullosos de ella. La República Española pasó por muchos contrastes. Se proclamó el 14 de abril de 1931 en medio del entusiasmo popular y sin que se hubiera derramado una gota de sangre. y fue derrocada el 1 de abril de 1939 después de una guerra civil que duró casi tres años y que sumió a España en el caos. Ese 14 de abril de 1931 es una fecha que destaca en la historia de España porque marcó el paso de un régimen político a otro en forma pacífica y porque provocó en muchos la esperanza de que España podría reformar su sistema político, social, económico y cultural, sin tener que recurrir a la violencia. El propio rey Alfonso XIII decidió partir de España convencido, según sus propias palabras, de que el pueblo había rechazado la monarquía. En esta forma, el rey evitó un conflicto. Como el que armaron después los militares para combatir a la república. Y es que el rey demostró ser más patriota que los que se asociaron al nazifascismo para triunfar. Sin embargo, aquella república había nacido bajo muy buenos augurios. El advenimiento de la república fue la culminación de procesos múltiples que influyeron en todos los sectores de la vida española. La derrota de España en 1898, en la guerra con Estados Unidos, en la cual España perdió sus últimas colonias ultramarinas, Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y Guam, coincidió con la renovación total de la vida española. La cultura experimentó un renacimiento con la participación de intelectuales de renombre internacional. Científicos como Santiago Ramón y Cajal e Ignacio Bolívar. Pintores como Pablo Picasso y Joan Miró. Filósofos como José Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno. Y en la literatura, Ramón del Valle Inclán, Azorín, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y entre los más jóvenes, Federico García Lorca. Europa en esos años ya ha aparecido el nazismo, claro, pero todavía cosecha todo aquello que le dejó la Belle Epoque, que le dejó la Segunda Guerra, con sus catástrofes, la Primera Guerra, perdón, y se ha recuperado. casi parece otra vez un mundo definitivo. Y los españoles han salido de España, se han cargado del espíritu europeo y han regresado a España a enseñar a su gente. Producen con muchísima intensidad y calidad suprema. Se van acercando a sus siglos de oro, ellos mismos. Poetas que murieron asesinados, músicos que murieron asesinados de uno y otro bando. La guerra es profundamente imbécil porque mata sin discriminación. Ellos, digo esos, aquellos, iban ya produciendo y acercándose velozmente a sus siglos de oro. Esta efervescencia se transmitió a todas las capas sociales del pueblo español, que la expresó como una necesidad de participar más en la vida política del país. Desde la derrota de 1898 hasta la proclamación de la Segunda República en 1931, se observa una política agitada de lucha contra la monarquía, de reacciones violentas por parte del sistema tradicional, como fue la implantación de la dictadura de Miguel Primo de Rivera de 1923 a 1929, de huelgas violentas, de luchas sociales, de atentados terroristas, de una guerra colonial, la de Marruecos, donde se pudieron entrenar varios generales y en la que murieron muchos jóvenes, por lo que perdió toda su popularidad el rey Alfonso XIII. Se manifiesta una inquietud generalizada en España, un impulso renovador en todos los órdenes de la vida. De este proceso nació la República. Podríamos decir que de entonces data la amistad entre los gobiernos y los pueblos de México y España Esa amistad y esa afinidad que tanto se manifestaron durante la guerra civil y es que México también estaba cambiando En efecto, a raíz de la proclamación de la República La legación de México se elevó al rango de embajada Además se reforzó el comercio entre ambos países En México, la proclamación de la República Española en 1931 Se interpretó como un proceso paralelo al de la Revolución Mexicana A Manuel Azaña, el político republicano Se le veía como una especie de Francisco y Madero y al dictador Miguel Primo de Rivera se le comparó con don Porfirio Díaz. Por otra parte, se encontraron similitudes entre el proceso español y el mexicano en el impulso por reestructurar sus sistemas político, socioeconómico y cultural, teniendo como meta los intereses populares. Los políticos mexicanos de la época del Maximato que encabeza el general Plutarco Elías Calles acogieron con gran simpatía la transformación española e hicieron amistad con políticos republicanos españoles. El general Lázaro Cárdenas se hizo amigo personal del primer embajador de la República Española en México, Julio Álvarez del Valle. Todos estos lazos habrían de estrecharse muchísimo a raíz de la guerra civil española. Durante este conflicto creció la simpatía no solo entre los gobiernos, sino también entre los pueblos. Sabíamos de esta simpatía y por eso veníamos a México en lugar de ir a otros países como hicieron algunos republicanos. Llegábamos de una guerra, de unos campos de concentración. Y al ver las costas mexicanas, algo nos dijo que esto era como lo que habíamos perdido. El primer contacto fue de luz, de libertad, de alegría de poder sonreír por la calle de ver toda una serie de cosas la gente intenta y viene para mí lo que fue es auténticamente un deslumbramiento después de los meses de estar oyendo hablar francés y que francés, inglés, etc. Llegar, como llegué en autónomos por la frontera, oír español de nuevo, y ver toda que maravillosa fue fenomenal. La impresión general, desde el punto de vista tanto del paisaje como de la civilización extraña para nosotros, nos encontramos allí. El descubrimiento que hicimos a mayoría de nosotros de lo que había sido, vamos a decir, una labor de España en América con aquellos magníficos templos, con las construcciones, los castillos, todo lo que dejó. Y luego, las civilizaciones anteriores, la civilización azteca, la maya, la osmeca, etc., fue realmente impresionante, que era un país de una personalidad y una originalidad inmensa. Pero ¿sabes lo que más nos llamó la atención? Más que las similitudes, fueron las diferencias. Los colores, los paisajes, la gente. Aquellos hombres con sus camisas y sus pantalones blancos salveando bajo un sol que se parecía al de nuestro Mediterráneo, pero que sentimos más vivo. Quizá porque al nuestro lo habían opacado el humo de las bombas y la sombra de las alambradas. Los que sabíamos hacerlo, pusimos estas impresiones en los lienzos. Así pintamos volcanes y pueblos, la gente y sus mercados, que después supimos que se llamaban tianguis. Con sus mujeres de dulce hablar, como cantos de aves. Y la comida, como nos sorprendieron los sabores de muchas frutas y muchos guisos. Pero lo mejor fue reencontrar gustos casi olvidados Cuando llegamos a Veracruz Nos preguntábamos unos a otros ¿Qué queréis? Porque todavía hablábamos con el vosotros Que luego iríamos perdiendo ¿Qué queréis? ¿Qué os gustaría comer? Y una madre que estaba a punto de volver a hacerlo contestó Ay hijo, si vieras qué ganas tengo de unos churros Desde antes de la guerra que no los pruebo Y los churros con chocolate se hicieron presentes en las mesas del café de la parroquia. Y nos pareció que Veracruz nos daba la bienvenida. Y es que el churro... Señores, ¿qué se puede decir de un churro? Bueno, pues por de pronto que es una fruta de sartén. Esa era la forma que antes se conocía para todo aquello que saliera del sartén. Que fuera una fritura, una quesadilla, unas garnachas, podía ser fruta de sartén. Pero esta fruta de sartén se hacía con la misma masa que los buñuelos. Entonces cabe pensar que las mamás cuando estaban haciendo sus buñuelos, los niños andaban dando ahí una lata, ya dame mi buñuelo mamá y esas cosas. Y entonces la señora para quitárselos de encima agarraba un pedazo de masa, la freía y le ponía un poco de azúcar y se la daban a los niños. Y eso se fue popularizando y se llamó churro. Esto fue en España. Claro, como todas las cosas de España llegaban aquí, pues empezaron a llegar los churros en México, que ya eran famosos, porque en la verbena de la paloma se habla mucho de los churros. Entonces aquí cuando llegaron los churros, empezaron a haber churros en las ferias, pues era una cosa que ya la gente conocía de oídas. Y resulta que el churro es más fácil de manejar que un buñuelo, porque el buñuelo necesita el plato, se pone arriba el buñuelo, le echas todas las mielecitas, entonces no haya uno como comérselo, Viste uno sentarse. En cambio el churro no lo lleva uno así en una bolsa y lo va sacando muy tranquilamente. Le das al amigo, en fin, todo. Todo es una maravilla con el churro y por eso se popularizó muchísimo. Cuando llegaron los españoles, por segunda vez, porque la primera vez vinieron con Hernán Cortés, entonces los vinieron a conquistar. Luego llegaron cuando el exilio, cuando vinieron de refugiados aquí a nuestro país. Y entonces fue al revés. México los conquistó a ella. Y tan los conquistó que no se han ido. Aquí están con nosotros. y bienestados. Ellos sintieron que en estas churrerías había una gran parte de España. Y nosotros los mexicanos aprendimos a tomar churros con chocolates, muy a la mexicana, también con ellos, con los españoles. Ahora, 50 años después, se reaniman los recuerdos. Aquí en esta calle de López Donde nos reunimos a celebrar Muchos vivimos y crecimos Un paisano nuestro que estaba en Veracruz Habló con otro paisano que estaba aquí Y entonces quisieron hacer una cinta Y dijeron, bueno, ¿pero dónde nos vemos? Pues en el coste de la República Española ¿Y dónde queda? El Café Villarías de López y Ayuntamiento. Y esa es la anécdota, y por eso siempre se ha dicho, el Café Villarías es el consulado de la República Española. Nos instalamos en estas calles del centro de la ciudad, que entonces tenía algo más de un millón de habitantes, y ya nos parecía grande. Todos íbamos al mercado de San Juan, hoy tan cambiado, igual que cambió nuestro modo de hablar. Las judías se volvieron frijoles y las judías verdes, lejotes. A los melocotones y a los albaricoques aprendimos a llamarlos duraznos y chavacanos. Así, poco a poco, fuimos adquiriendo nuevas palabras y hasta un nuevo modo de hablar. Más dulce, más callado, para que no dijeran, pero, ¿por qué gritan tanto los españoles? Más fuerte debieron haber gritado en aquella Europa de los años 30 para que despertara y se diera cuenta del peligro que corría. Benito Mussolini en Italia y Adolfo Hitler en Alemania soñaban con implantar su dominio sobre Europa y aún sobre el resto del mundo. En aquellos años se respiraba en Europa un ambiente de violencia, miedo y pobreza. Miedo a que se repitiera en sus países la revolución bolchevique que había liquidado al régimen zarista. En contraste, había muchos que deseaban que una revolución similar estallara a nivel mundial. Y para otros, era cosa del diablo. ¡Qué miedo le tenían a todo lo que oliera ruso! A los refugiados enseguida nos llamaban rojos. como si el color fuera un insulto. Pero hay que recordar que entre nosotros había de todo, comunistas, anarquistas, socialistas y liberales. La República naturalmente era un régimen de tipo democrático, liberal, parlamentario, de modo que dentro de ella tenían cabida todos los partidos políticos, incluso partidos monárquicos. Cuando sucede el levantamiento factioso encabezado por el general Franco, pues el gobierno de la República está apoyado por todos esos partidos que formaron el Frente Popular, es decir, por todos los grupos republicanos, por el Partido Socialista, incluso por el Partido Comunista y también por la Confederación Nacional del Trabajo y por la Unión General de Trabajadores de España. Realmente fue una rebelión del ejército, o de una gran parte del ejército, contra el sentimiento general del pueblo español. La República tuvo que constituir un ejército popular que a mucha gente le hizo recordar la Revolución Rusa de 1917. Por otra parte, la primera guerra mundial que había destruido en Europa el sistema de convivencia, también era muy reciente, de 1914 a 1918. Además, la gran crisis económica de 1929 había afectado profundamente el sistema económico mundial, dejando en la pobreza a muchos países y provocando hondos malestares en todas las clases sociales. En España había pobreza en el campo y en las ciudades. La República propuso para todos los españoles, entre otras cosas, Una vida digna. Alemania reaccionó ante su derrota en la Primera Guerra Mundial y al caos social y económico que la siguió, apoyando un movimiento, el nazismo, que apelaba a los sentimientos de superioridad racial del pueblo alemán y a su deseo de revancha contra sus vencedores. Los nazis encabezados por Adolfo Hitler rearmaron su ejército haciendo caso omiso del Tratado de Versalles. Un proceso análogo se había dado en Italia, donde el fascismo había logrado imponerse, acaudillado por Benito Mussolini. Este hubiera sido el momento de impedir la expansión del nazifascismo, lo que quizá hubiera evitado la agresión a la Segunda República Española. La segunda ocurrió en un momento desgraciadísimo para la historia del mundo, especialmente de Europa, Y eso afectó mucho a la República, porque en 1936 los generales que se sublevan tienen el apoyo de los países nazifascistas, Alemania bajo Hitler, Italia bajo Mussolini, que en aquel momento estaban en el apogeo de su poderío y de su entusiasmo. Y ante eso, las potencias llamadas democráticas occidentales no quisieron o no pudieron o no se atrevieron a oponerse como era debido y negaron todo tipo de ayuda a la república así atacada. Este era el panorama cuando estalló la guerra civil en la década de los 30. Todos recordamos esos años Éramos muy jóvenes Y muchos hasta niños Pero tenemos presente cuando Italia invadió Avicini en 1935 Con sus aviones bombardeando un pueblo desarmado e indefenso Aquello fue un ensayo de la guerra que sufrimos nosotros Así como la nuestra sirvió de práctica para la Segunda Guerra Mundial ¿Cuántas veces lo dijimos? Nuestros políticos le advirtieron al mundo que la agresión contra la república era el principio de la lucha contra las democracias. Pero ¿quién nos iba a hacer caso si no éramos más que un pueblo abajo de los Pirineos? Ahí donde empieza África. Con el cuento de la no intervención, nos dejaron morir como a la pobre abisimia. En la Sociedad de las Naciones nos hicieron el mismo caso que al Negus, el emperador de Abyssinia, Hailez de Lazi. La de veces que hemos recordado esto en aquellos cafés, muchos ya desaparecidos, donde nos reuníamos para componer un mundo que ya no tenía compostura. En el Tupinamba, el Papagayo, el Chufas. Y sabes, se me hace un nudo en la garganta cuando paso por esas calles y ya no encuentro aquel pasado. Porque entre los terremotos, el progreso y la edad se van borrando los recuerdos. Lo que no se les habrá borrado de la memoria es el 17 de julio de 1936, cuando se inició el alzamiento de un sector del ejército español apoyado por los moros en contra de la república, y al día siguiente la rebelión se extendió por toda la península. El gobierno republicano se encontró enfrentado al levantamiento de una parte de su propio ejército y de su propia policía. En ese momento, para defenderse, el gobierno no tuvo más remedio que distribuir entre la población civil las pocas armas con que contaba. Ante esa situación el gobierno de republicanos burgueses, liberales que eran los que en el año 36 constituían el gobierno de la república ese gobierno al verse acosado por todas partes, decide intentar, quizá lo que mucha gente ha llamado el pacto con el diablo, que fue pedir armamento a la Unión Soviética. La Unión Soviética habrá que reconocerle siempre la gratitud de que aceptó mandarlo, pero hay que tener en cuenta cómo lo mandó y cómo lo aceptó, que era pagándolo por adelantado en oro, es el famoso oro del Banco de España que tanto dicen que se lo regalamos a los rusos, que fue obligadísimo el que tuviéramos que hacerlo así para pagar los tanques y los aviones que nos mandó Stalin. Por su parte, los generales rebeldes acudieron de inmediato a los gobiernos de Italia y de Alemania que respondieron enviando aviones, soldados, asesores militares y todo tipo de material bélico. Además, apoyaron a los facciosos con toda su influencia diplomática. Fue entonces, en agosto de 1936, cuando nuestro embajador en México, don Félix Gordón Ordaz, se dirigió al presidente Lázaro Cárdenas para pedirle que México vendiera armas al gobierno republicano. y en el barco Magallanes se enviaron 20.000 fusiles y 20 millones de cartuchos mexicanos. Había empezado la guerra civil española. De un lado, el gobierno legalmente establecido, apoyado por México y la Unión Soviética. Del otro, los militares en rebeldía contra la República, apoyados por la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler y el Portugal de Oliveira Salazar. Para muchos fue una cruzada para salvar a España de los horrores de una república extremista. Para nosotros, para los refugiados, sigue siendo una traición. Asómate a la ventana, cuando vuelvas de la ciega. Asómate a la ventana, que al cegador no le importa, que le dé el sol cara a cara. que le dé el sol cara a cara cuando vuelva de la ciega. ¡Suscríbete al canal!
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Sí
OBSERVACIONES
Voz de la historia Manolo García. Sin locación en el programa ni carta de derechos.
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
INFORMACION_ADICIONAL
Pla Brugat, D. (2011). El exilio español en la ciudad de México. México: Turner. Pagni, A. (2011). El exilio español en México y Argentina. España: Bonilla Artigas Editores.
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
1989
TEMA_CONTENIDO
Expone las condiciones históricas que en España precedieron a la instauración de la República y los avances sociales de este sistema político hasta el estallido de la Guerra Civil
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Hector Ibarra
PRODUCCION
Marta de la Lama

