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M-10119
TITULO_SERIE
SINOPSIS_SERIE
Serie que aborda el momento de la creación de obras literarias de dos destacados escritores mexicanos: Sergio Pitol y Juan José Arreola.
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Serie que aborda el momento de la creación de obras literarias de dos destacados escritores mexicanos: Sergio Pitol y Juan José Arreola.
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Este documento ofrece un recorrido por la vida y obra del escritor veracruzano Sergio Pitol (1933-2018), quien, aunque nacido en Puebla, desarrolló una destacada carrera como narrador, ensayista y traductor. Ganador de premios como el Xavier Villaurrutia y el Juan Rulfo, Pitol comparte aquí vivencias clave en sus propias palabras. Incluye la dramatización de su relato "Victorio Ferri cuenta un cuento", mostrando la riqueza de su universo literario.
EXTRACTO_PROGRAMA
Sergio Pitol, narrador veracruzano nacido en Puebla (1933), Premio Villaurrutia y Juan Rulfo, comparte vivencias y la dramatización de su cuento 'Victorio Ferri cuenta un cuento', revelando su universo literario único.
N_PROGRAMA
2
N_TOTAL_PROGRAMAS
2
DURACION_TOTAL
00:25:42:06
PARTICIPANTES
Gilberto Pérez Gallardo, José Ramón Coronado, Karla Nyssen, Adriana Marroquín, Pablo Mendizabal, Laura Sánchez Franco, Israel Tobías, Juan Roldan y Oscar López.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
TRANSCRIPCION
Música El triunfo del estado de Veracruz, Sergio Pitol, nació en el mes de marzo de 1933. Este incansable viajero del mundo, la literatura y el tiempo, ha llegado hasta los confines más remotos del planeta y ha explorado su propio universo narrativo de infinitas significaciones, en donde el lenguaje, como el viento, cambia constantemente de sentido. Naves que llegan a puerto anhelando nuevamente la travesía en un itinerario de horizontes. Su infancia fue marcada por la muerte de sus padres antes de que cumpliera seis años y por una enfermedad que lo recluye en la lectura. Y yo creo que lo que me salvó la vida fueron los libros. Leí todos esos años y era un placer para mí extraordinario, mientras yo devoraba casi todo Julio Verne y viajaba por el mundo entero, a la estratosfera, al centro de la Tierra. Y entonces esas novelas donde pululaba la infancia y la adolescencia me hacía sentir que no estaba solo, sino que recorría con todos ellos esos mundos. Al mismo tiempo, mi abuela tenía visitas frecuentemente que hablaban y contaban casi siempre una misma historia, o cinco o seis tramas sobre la Revolución Mexicana, sobre lo que habían sufrido, sobre lo que habían pasado, sobre lo que le había pasado a otras señoras, a una que se le había robado un capitán, todo lo que decían, no tenía ningún interés después de haber leído tantas aventuras de Verne y luego de Dickens y de Balzac y de Tolstoy y de Rostoyevsky, pues estábamos en el desierto Y en la secundaria, ya con la salud recobrada, mis dos vertientes de placer y de conocimiento seguían siendo los libros y el cine. Creo que toda esa infancia de lecturas y esa secundaria y preparatoria ya más erudita, ya más consciente, y los relatos, sobre todo, y los relatos de mi abuela y de sus amigas, que en su tiempo me parecían grises y todo en comparación con las películas, Todo eso, la historia oral que oía yo en mi casa, lo que veía en el cine y lo que leía, pues me preparó para ser un narrador. Su primer relato, Vittorio Ferry, Cuento a un cuento, escrito con rapidez y luego corregido hasta la exasperación, Es una especie de prólogo al mundo que encuentra quizás su mejor demostración en el tañido de una flauta, ese mundo del exilio de los italianos en Veracruz, de lo que es Córdoba, la nostalgia de Córdoba, y de las alucinaciones, las demencias, los entusiasmos, los fatalismos, y todas las vidas secretas y públicas que una alcoba contiene o que contiene una familia. Este relato que van a ver ustedes es mi primer cuento. Mi título, Victorio Terri cuenta un cuento. Fue publicado en octubre de 1958 en las preciosas ediciones del unicornio que dirigía y hacía cuando sea real. Sé que me llamo Victoria, sé que creen que estoy loco, versión cuya insensatez algunas veces me impurece, otra tan solo me invierte. Sé que soy diferente a los demás, pero también mi padre, mi hermana, mi primo José y mi canticita son mi hijo. La vida es la vida Sé que soy diferente a los demás Pero también mi padre, mi hermana y hasta Jesúsa son distintos Y a nadie se le ocurre pensar que están locos He oído comentar que mi padre es el demonio Mi hermana Carolina y yo habíamos enfermado de papera Y mi padre ordenó a uno de sus peones que le llevara a su hija para quedarse con nosotros. que le den dos costales de café y un costal de azúcar. Dígale a Ramón que se los entregue a la chavilla. Mi padre ha seguido la obra de su padre, y cuando a su vez él desaparezca, yo seré el señor de la comarca, me convertiré en el demonio, seré el azote, el fuego y el castigo. Yo me quedaré con las tierras, con las casas y los hombres, con el río donde mi padre ahogó a su hermano Jacobo, y para mi desgracia, con el cielo que nos cubre cada día con un color distinto. Con nubes que lo son solo un instante para transformarse en otras, que a su vez serán otras. Procuro levantar la mirada lo menos posible, pues me atemoriza que las cosas cambien, que no sean siempre idénticas. Carolina para molestarme pasa ratos muy largos en la contemplación del cielo y en la noche mientras cenamo cuenta adornada por una estúpida mirada que en el atardecer las nubes tenían un color oro sobre un fondo lindo Carolina es para mí solo un peso estorboso y una presencia nauseabunda. Estoy seguro que si yo ahogara Carolina en el río, no sentiría el menor remordimiento. - No, Selena, ¿no ha visto mi muñeca? - No lo he visto, niña. En estos días, la enfermedad me ha llevado a rasgar más de un velo hasta hoy intocado. Nunca había reparado que son diez las vigas que corren a través del techo, ni que en la pared hay dos grandes manchas producidas por la humedad, ni en que bajo la pesada cómoda de caoba anidaran en tal profusión los ratones, el deseo de atraparlos y sentir en los labios el pulso y el latir de su agonía me atenaza pero tal placer por ahora me está vedado Gracias por ver el video. pero nadie se atrevía a ayudarle. Dicen que es el mismísimo demonio. Creo que hasta escucho a través de las paredes cómo se entera de todo lo que decimos de él. Anoche que pasé por la casa de los peones, oí que hablaban mal de usted. Oí que cuando castigó a Ramón, nadie se atrevió a defenderlo, porque le tienen miedo. ¿En caso de quién no viste eso? De Lorenza Y además Se atrevieron a A compararlo con el diablo ¿Tú qué piensas de eso? Te los debe de castigar No tienen por qué hablar mal de usted ¿De muchacho? Me sentí feliz porque desde ese momento adquirí sobre Carolina una superioridad inegable. Gracias por ver el video. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días Nunca vas a ser el niño de este lugar Tu papá no te quiere No te quiere Victoria Victoria La Paz Gracias. En varias ocasiones ha estado aquí el doctor Se vuelve hacia mi padre y con voz grave y misericordiosa declara que no tengo remedio Que no vale la pena intentar ningún tratamiento Y que solo hay que esperar con paciencia la llegada de la muerte ¡Ja, ja, ja! voy a morir. El mítico se equivoca, pues cuando muere el padre el hijo ha de asumir el mando. Pero una inquietud peor se me ha incrustado en los últimos días, al pensar que es posible que mi padre crea que voy a morir, y su risa no sea de burla hacia la ciencia, sino de alegría de poder librarse al fin de mi voz y mi presencia. La Biblia La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días La familia Ferri es un compuesto de viejos hacendados, de nuevos ricos, de apresuramientos, de maldad, de codicia, de sensualidad. Y Victorio Ferri es el niño que presagia desde su inocencia, que será truncada con rapidez, que presagia lo que es la noción crítica de esa familia. El personaje de Victorio Ferri es a la vez el niño y el adulto. Y esa duplicidad creo que tiene mucho que ver con los personajes de Pitol hasta cierto momento. Son niños y adultos, son exiliados y son arraigados. Pero sí vi que para Sergio Pitol la primera persona era sin duda el resorte o el vehículo de su literatura. Y después lo he ido comprobando. Sergio Pitol es un, por así decirlo, un autobiógrafo de multitud. La creación es un acto, quizá uno de los mayores actos de libertad. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días Consejo Nacional para la Cultura y las Arturas.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
OBSERVACIONES
Nota: Sin carta de derechos. Parámetros corregidos por P.H.S.
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
2002
TEMA_CONTENIDO
Vida, premios y obra de Sergio Pitol, con dramatización de su cuento Victorio Ferri... y sus vivencias clave
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
https://www.escritores.org/biografias/260-sergio-pitol [Consulta: 24 de agosto 2015]
REALIZACION
Walter de la Gala
PRODUCCION
Alfredo Arévalo
LIGA_COLECCION_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/los-literatos/#tab-id-1
LIGA_VIDEO_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/los-literatos/?play=id_0000

