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M-10421
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SINOPSIS_SERIE
Se analiza el poder de los medios de comunicación masiva, especialmente la televisión, en México. Cuestiona su influencia sin contrapesos, su relación con el poder político y la necesidad de una regulación que garantice mayor transparencia y responsabilidad social.
Serie pionera en cuestionar el papel de los medios en México, destacando su poder, sus fallos estructurales y la necesidad de reformas legales y éticas. Plantea un llamado a la reflexión sobre el uso responsable de los medios y su potencial para transformar la sociedad.
EXTRACTO_SERIE
Analiza el poder de los medios, en especial la televisión en México, su vínculo con el gobierno y la urgencia de una regulación crítica para su democratización.
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Explora la evolución de la televisión mexicana, desde el dominio de Televisa hasta la aparición de TV Azteca en los años noventa. Examina su relación con el poder político, la ausencia de contrapesos y la calidad de sus contenidos. También observa ciertos avances, como la inclusión de debates políticos y cambios en las telenovelas. Plantea si la competencia entre cadenas contribuye a mejorar la programación o si perpetúa esquemas comerciales, destacando la necesidad de una regulación democrática.
EXTRACTO_PROGRAMA
Explora la evolución de la televisión mexicana, su vínculo con el poder, la competencia entre cadenas y la necesidad de una regulación democrática.
N_PROGRAMA
1
N_TOTAL_PROGRAMAS
6
DURACION_TOTAL
00:27:47:04
PARTICIPANTES
Carmen Aristegui, Alejandra Lajous, Guadalupe Ferrer, José Antonio Fernández, Ignacio Durán, Rafael Corkidi, Francisco Baez Rodríguez, Juan Villoro y Fátima Fernández Christlieb.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
TRANSCRIPCION
La diferencia entre Televisa y Televisión Azteca es como la diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Nada personal fue una patada en la espinilla. Mirad, mujer, es un golpe en la quijada. Noqueamos a Televisa en su prime time, en su horario estelar. En Televisa están pasando por una situación mortal. Tienen 50 años haciendo lo mismo con las mismas gentes. Y ahora que proponían un cambio, pusieron a los mismos. Ha sido verdaderamente patético, ¿no? Cuando se fundó el primer canal de televisión en 1950, Nadie podía imaginar la importancia económica, cultural y política que llegaría a cobrar el nuevo medio. A mediados del siglo XX había pocos negocios interesados en la publicidad electrónica y unos miles de aparatos receptores. Los canales 2, 4 y 5 desde un principio colaboraron entre sí. Y en 1955, para ensanchar el incipiente mercado, ya se habían fusionado en una sola empresa, Telesistema Mexicano. 20 años después, la situación había evolucionado muy favorablemente para la cadena televisiva La competencia de Canal 8, que había durado 4 años y resultado desventajosa tanto para Telesistema como para el propio Canal 8 se resolvió en 1973 con una nueva fusión que dio lugar a televisión vía satélite es decir, Televisa En el mismo periodo, el gobierno federal adquirió el Canal 13 y puso en marcha su propia red nacional. todo. Y estoy hablando de un sistema de noticias como ESECO, que es un sistema a nivel mundial, que tienen corresponsales en todo el mundo, que es el único que se hace desde Hispanoamérica, todo lo demás se hace desde Miami o de otras ciudades de Estados Unidos. Durante 20 años, la televisión privada convivió sin sobresaltos con la televisión gubernamental, que nunca llegó a estructurar un proyecto coherente y competitivo. El virtual monopolio de Televisa concluyó en 1993 con la privatización de los canales 7 y 13. ¿Qué fue de la televisión mexicana durante este largo proceso? ¿Forjó modelos propios de comunicación o reprodujo los modelos originados en el extranjero? Yo diría que el tema de los noticieros no es necesariamente uno de los que más se ha desarrollado en este país. Generalmente se parte de un modelo proveniente de las metrópolis de Estados Unidos o inclusive de Europa. Y ahora en este momento tan revolucionado pues es este concepto novedoso de CNN que lo llena uno de noticias las 24 horas del día. Pero en el campo de las telenovelas creo que nuestro país ha hecho realmente una innovación. El género no es definitivamente mexicano. Yo diría que ni siquiera proviene de la televisión, propiamente dicha, sino del radio. Pero quien lo ha llevado a sus mejores momentos han sido los mexicanos. Yo creo que la telenovela todavía no mejora la radionovela de hace 50 años. Ahora se ha hablado mucho de unas nuevas telenovelas que son verdaderamente programas cómicos. Yo veo esos programas y no dejo de reírme, ¿no? De un oportunismo rampante, ¿verdad? Y el género de la telenovela es un género maravilloso, ¿no? Es muy generoso, muy interesante, pero no se puede producir nada de calidad en cantidad. No hemos descubierto el hilo negro, que de hecho la televisión en su conjunto es una suma de códigos ya muy establecidos en el mundo entero, y México ciertamente no ha hecho grandes aportaciones en el territorio de la innovación. México ha vivido una atonía durante mucho tiempo y no ha ejercitado de manera muy profunda el músculo de la creatividad, de la imaginación. vivimos mucho la copia, hemos visto por ejemplo programas que han sido más o menos exitosos, que son un refrito de la televisión española o de la televisión gringa, yo creo que México no ha sido ciertamente propositivo en ese territorio, lo que mejor nos puede pasar, dado nuestro grado, nuestro pequeño grado de evolución en esta materia, que por lo menos hagamos bien las copias y las mexicanicemos bien, eso sería un buen avance por lo pronto, pero lo otro creo que es una aspiración mucho, mucho a largo plazo, mucho más a largo plazo. Yo creo que la televisión comercial mexicana ha sido creativa, rica en su producción. Me parece una actitud a veces elitista o a lo mejor poco conocedora de lo que es la televisión en el conjunto del mundo, el despreciar a la televisión comercial mexicana. Yo creo que México ha destacado en la creación de telenovelas. Para algunos la telenovela es un género poco aceptable, Pero yo creo que esas gentes a veces no valoran precisamente lo que la ficción a nivel popular lleva. En julio de 1993, las 168 estaciones de televisión azteca fueron adquiridas por un grupo de accionistas encabezado por Ricardo Salinas Priego. Un año después, la nueva empresa ofreció a los anunciantes un esquema publicitario que les permitía pagar en función del raping, es decir, de acuerdo con la audiencia obtenida por cada programa. Televisión Azteca incrementó su clientela rápidamente Y en la actualidad absorbe la tercera parte de la inversión publicitaria destinada a la pantalla electrónica En muy poco tiempo, Televisa, que reinaba casi solitaria en el mercado Tuvo que enfrentar una agresiva competencia ¿Qué ha producido la competencia entre Televisa y Televisión Azteca? ¿Nuevas opciones de información y entretenimiento o más de lo mismo? Si me dices, más de lo mismo es que estamos hablando de canales que tienen perfiles específicamente de entretenimiento. Y esa es su preocupación. Y me parece absurdo exigirles que trabajen en otro sentido. Son canales comerciales que lo que quieren es tener altos niveles de audiencia para tener un ingreso importante en comercialización. Y más de lo mismo es porque en el ámbito internacional, incluso en materia de entretenimiento, eso es lo que se hace. Así como se acabó el PRI como partido prácticamente único, se acabó Televisa como televisora prácticamente única. Yo creo que a la larga la competencia entre Televisa y Televisión Azteca va a beneficiar al público. Creo que algunas cosas de eso ya se están viendo. Ya ambas cadenas reaccionan respecto a cambios, respecto a transformaciones que hace la competencia. Sería demasiado pedir que eso las convirtiera en empresas más inteligentes o más dedicadas a la formación cultural y política de la población. Ese no es el objetivo de ninguna de las dos cadenas. Lo que podemos aspirar es a un entretenimiento un poco menos insulso, un poco menos bobo, un poco menos en esta nivelación a la baja de los gustos de la población. El ingrediente competencia, pues universalmente, ha sido demostrado que genera productos distintos o mejores, por lo menos distintos, y yo creo que hoy por hoy estamos viendo esta competencia, particularmente entre las dos televisoras abiertas, en donde, bueno, por lo menos ha obligado a una estructura tan cerrada, tan monolítica, tan anquilosada como Televisa, a dar sus primeros pasos, como elefante que es, hacia transformaciones que vamos a ver si le salen o no. Pero por lo menos esta competencia los ha obligado a replantearse. Somos un país muy atrasado en materia de televisión. Tuvo que morirse el tigre a escárraga, el Estado tuvo que vender su televisión para que empezara la competencia y empezáramos a darnos cuenta de lo obvio, que en muchos países la compra de tiempo se daba según la audiencia, los ratings, según otras cosas, y no según yo te la quiero dar, como se vendía entonces, como se vendía. Desde siempre se vendió el tiempo en televisión, ¿no? A mediados de 1996 La rivalidad entre Televisa y Televisión Azteca Desembocó en una serie de acusaciones Que los periodistas se apresuraron a bautizar Como la guerra de las televisoras Durante varias semanas Ambas empresas se atacaron Utilizando las páginas periodísticas E incluso sus propios noticieros Terminado el pleito continuó la competencia. Estábamos acostumbrados a un país que tenía solamente una manera de hacer televisión, una manera que Televisa había impuesto a lo largo de 40 años de prácticamente monopolizar el aspecto de la televisión comercial. Se habían hecho muy buenos y muy loables intentos por parte de otras televisoras, de televisoras públicas, pero la televisión comercial era dominada por Televisa. Así que la competencia de televisión azteca va a beneficiar, ya beneficiado al público. Muy concretamente en el campo de las telenovelas, creo que hay tres ejemplos que son verdaderamente notables de cómo sin salirse de los marcos de la televisión comercial, en esta acotación se han logrado ser cosas de calidad. La competencia es tonificante, siempre de suyo. Hablemos de competencia política o tecnológica o económica y en este caso de los medios. Creo que en ocasiones esta competencia feroz entre dos grandes televisoras privadas, en ocasiones se ha dado en acentuar excesivamente cierto tipo de programación como muy sensacionalista, muy amarillista. y entonces se iban subiendo los decibeles de violencia o de presentación de escenas terriblemente crudas que no necesariamente eran mejores. Mi única duda es si estamos compitiendo por ofrecer cantidad o calidad, es decir, si estamos compitiendo por tener mejores ratings o mejores programas. Esto del rating para mí siempre me ha preocupado, porque no me obsesiona. Quiero explicarme, el rating es un referente, es un referente, sí, pero es realmente tu calificación de calidad respecto a lo que estás ofreciendo a los demás. Durante décadas, la mayor parte de los actores, directores, productores, escritores y técnicos interesados en la televisión comercial, tuvieron a Televisa como único destino laboral posible. ¿Qué ha significado la aparición de Televisión Azteca para estos profesionales y para las compañías independientes? Sobre esta relación que se tiene con los productores independientes, creo que es muy benéfica y sería inclusive muy conveniente que se pudiera fortalecer. Tener una producción dentro de la televisora para los asuntos fundamentales, me refiero a las noticias, a los deportes, a las telenovelas, etc. Pero siempre tener el concurso, el acceso de ojos frescos que ven las cosas de otra manera. La producción independiente, decía María Osiradora Barrio, es un animal en peligro de extinción permanente. No se había producido en México el hecho de que una casa entrara en relación con una cadena y produjera telenovelas o programas de tan alta importancia dentro del tiempo de una cadena como está sucediendo ahora. Es un hecho de excepción que debiera volverse la norma. porque así es como está funcionando en los Estados Unidos el mercado y está entregando mejores resultados porque hay la tendencia de las grandes cadenas a hacer aparatos de producción muy abultados poco efectivos y que descuidan inmediatamente el criterio de calidad en cambio en la producción independiente tú vives orientado hacia la calidad orientado hacia el rating y orientado hacia la diferencia. Televisa exporta programas a 98 países. Una gran parte de ellos son telenovelas. La empresa ha cultivado el género exitosamente desde 1953 y durante décadas ha sido la más importante productora de melodramas del mundo. A través de los años, la telenovela fue vista por la mayoría de los televidentes y criticada por los intelectuales. En 1996, el rutinario paisaje de la telenovela nacional fue sacudido por una novedosa propuesta. No íbamos a actuar con falsos pudores y negarnos a trabajar en telenovela. Sabíamos que la telenovela es el único género que congrega frente a la pantalla del televisor a millones de televidentes. De manera sistemática durante nueve meses. Es el gran espectáculo del sentimiento. lo sabíamos sabíamos de experiencias concretas en Venezuela en Brasil y en Colombia donde la telenovela ha servido para entregar mucho más que entretenimiento banal y deleznable y dijimos en lugar de hacer de la pantalla de televisión un agujero para escapar de la realidad pongamos un espejo para que la gente se mire en ese espejo y para que mirándose se conozca y se pueda transformar es una tarea que no es sencilla pero alguien tiene que empezar a hacerla nosotros empezamos con nada personal introdujimos en nada personal una serie de adecuaciones de contenido de forma y los expertos nos decían de nada sirve que lo hagan la gente no lo va a notar y nosotros le dijimos no lo va a notar ahorita pero dentro de poco va a empezar a decir eso se ve distinto En los años 90 creció notoriamente la oferta de la televisión mexicana. La televisión de paga, hasta entonces limitada a los sistemas de cable, se amplió con el surgimiento de multivisión y más tarde con Skype y DirecTV. En 1993 comenzó a transmitir un nuevo canal con cobertura en la Ciudad de México, el Canal 40. Situado en la banda de ultra alta frecuencia y especializado en la noticia y el documental, el Canal 40 ha sido muy bien recibido por la franja más exigente de la audiencia capitalina. Canal 40 tiene una vocación, su mismo nombre como empresa lo dice, de ser una empresa dedicada fundamentalmente a noticias e información. Los planes y proyectos que tiene la empresa es en el futuro, no sé qué tan cercano o qué tan lejano, convertirse en el punto de una red nacional de televisoras dedicadas a la información y las noticias. Entonces, en ese contexto yo podría decir que el proyecto de Canal 40 es ser, ante todo y sobre todo, una televisora de noticias e información. La mayoría de la población se informa a través de la radio y la televisión. Los noticieros, reportajes, discusiones y entrevistas difundidas electrónicamente influyen en la formación de la opinión pública. La manipulación, ocultamiento o distorsión de los acontecimientos empobrecen dicha opinión y contradicen los principios democráticos. ¿Cómo propiciar más y mejor información en el más influyente de los medios de comunicación? Todo poder necesita de un contrapoder, si no se vuelve loco. El contrapoder al poder máximo se llama constitución. Y al lado de él está el derecho diario, civil, penal, todo eso. Todo poder necesita contrapoder y la televisión, la prensa escrita, la radio, los medios en general, hoy día son el único poder que no tiene un contrapoder. ¿Que puede volverse loco? Yo creo que ya se ha vuelto loco. Estamos en plena embriaguez de este nuevo poder. Hemos pasado en el espacio de unos meses del control absoluto al descontrol absoluto. ¿Y qué formación tiene un locutor? Generalmente no tiene más que su prepa y un bonito curso de medios. Es un poco flaco para andar opinando sobre el mundo entero. Hoy los medios hacen economía, hacen filosofía, hacen política, hacen arte. La película que no pasa por los medios nadie la ve. El libro que no pasa por los medios no existe. Hacen civilización sin tener ni la formación, ni el señorío intelectual, ni la calidad moral para hacerla. Me incluyo en este análisis que hace Antaki, me incluyo como parte de estos comunicadores que además opinamos y que en muchas ocasiones cometemos inexactitudes o emitimos opiniones sin fundamento o llegamos a los extremos de la irresponsabilidad. Sí, sucede, sucede todo el tiempo y sucede por miles o sucede por cientos los mensajes que se emiten en esas características. Entonces lo que dice Antaki, sí y no. Sí, porque hay una parte de la historia que está viviendo este desenfreno, esta irresponsabilidad, etc. Pero también hay un desarrollo sumamente interesante de otros medios. Entonces yo insisto, vamos a ver cómo se cruzan estas opciones, estas ofertas y cómo el propio mercado mexicano les va dando su propio lugar. ¿Cuándo se había visto, sino hasta hace pocos años, que el programa de televisión después del proceso electoral fuera con Krause, con Fuentes, con... No se me acuerdo quiénes iban, pero la inteligencia a los medios de comunicación masivos. Yo creo que eso es muy interesante. Porque tampoco podemos nosotros asumirnos en los jueces que decidamos que esto es bueno y que esto es malo y que esto es lo que le conviene a la gente. Por eso aquí me permitiría introducir un elemento importante, la democratización de los medios. Nosotros tenemos que abrir y tenemos que proponer y decirle a la gente, aquí está esto para que usted escoja. No estamos censurando a quienes les guste la historia de la cenicienta, ni estamos bonificando a quienes les gusten los programas culturales. Después de todo, ¿quién rayos es para decir qué es lo cultural o lo no cultural o lo valioso o lo indecente? Me parece que el periodismo televisivo mexicano está preñado de un perniciosísimo protagonismo de sus presentadores. Perniciosísimo. Que no te conduce a la realidad, sino te dispara de ella. Tenemos periodistas de televisión que lo son de radio, que escriben un texto y luego lo soportan con imagen de archivo. que tenemos presentadores de televisión que lo son de radio para los cuales la imagen de una historia es su imagen en una historia y que tenemos noticieros que no enfrentan el reto primordial de la televisión que es entender que hay que contar historias con imagen los medios de comunicación son extraordinarias herramientas dormidas de organización social ¿Por qué? Porque los trabajadores de los medios, los mediadores, finalmente, digo, esa capacidad está dormida porque son incapaces en lo general de reflexionar sobre su condición de medio. Se constituyen a sí mismos como todos, como absolutos, ¿sí? Es decir, como detentadores, como poseedores de la verdad y como personas que son las que están modulando la opinión. Yo creo que el mecanismo tiene que ser de rebote. Para yo generar una opinión primero tendría que haber extraído información y no inyectado información en la sociedad. Por primera vez en la historia del país, a fines de 1994 se televisó un debate entre los candidatos a la presidencia de la República. Desde entonces, uno de los noticieros de Televisa ha difundido reportajes de gran interés sobre candentes temas nacionales. Televisión Azteca ha transmitido telenovelas que abordan con franqueza el tráfico de drogas y Canal 40 difunde documentales y debates sobre asuntos clave de la agenda nacional. ¿Cuál es el significado de estos cambios en la televisión mexicana? Creo que una cosa que hay que afirmar categóricamente es que la democratización del país, este tránsito hacia una sociedad que encuentre en los medios también su reflejo plural, se ha dado a pesar y en contra de la televisión, a pesar y en contra de casi todos los medios de comunicación. La sociedad ha empujado y uno de los enemigos de los muros a vencer, a franquear, a derribar, ha sido precisamente el muro de una comunicación que funcionó durante muchos años y funciona todavía como cómplice del sistema político, aún en sus peores expresiones. El problema es que se trata del mismo modelo. Entonces vamos a ver qué televisión es más espectacular, qué televisión es más manipuladora y qué televisión tiene más rating. Pero no vamos a ver qué televisión se arriesga más, qué televisión está modificando los contenidos, está modificando los formatos. Vamos a ver qué televisión toma en cuenta más a su público. No, de lo que se trata es de ver qué televisión se queda con la mayor tajada del papel publicitario. Creo que también enfrentados a un cambio de modelo cultural donde tenemos que abrirnos al mundo, nuestra capacidad creativa ha estado en desventaja y sigue estando en desventaja porque se niegan las grandes empresas que participan de la comunicación a invertir en creatividad, a proteger el talento, a darle aquello que tiene que darle una empresa para que crezcan en relación competitiva con otras empresas análogas en el mundo. Venimos de una sociedad callada, de una televisión callada, donde no pasaba nada, a una sociedad, a una televisión donde está pasando todo. Si hace seis años, hace seis años CNI Canal 40 no existía y no tenía ninguna posibilidad de presentar cosas. Sí, y hace ocho años la televisión mexicana, en México no pasaba nada. No nomás en la televisión, en México, según los medios de comunicación, no pasaba nada. Hoy de pronto pasa todo. Bienvenidos los excesos, si son el preámbulo de los equilibrios. ¿Qué quiere la sociedad mexicana? Bueno, yo esperaría que la propia sociedad mexicana, en un tiempo nuevo como este que estamos viviendo, determine y regule la calidad propia de los mensajes. Ha habido cambios muy significativos, no solamente en cómo se cubre la información, sino en la repercusión social que ha tenido. El periódico La Jornada y el periódico El Financiero durante meses informaron de la matanza de Aguas Blancas. Cuando Ricardo Rocha hizo su famoso programa sobre Aguas Blancas, la repercusión política fue inmediata. Lo que pasa en televisión de alguna manera afecta mucho más severamente a la sociedad en su conjunto que lo que puede pasar en la prensa o incluso en la radio. Entonces estamos asistiendo a este fenómeno. Yo creo que para que realmente se dé un cambio de la forma en que se cubre la información en los noticieros de la televisión privada, es importante que se cambie la relación que ha tenido tradicionalmente la televisión con el poder. Es importantísimo que la televisión entienda que su fuerza, su poderío no dimana de los favores del gobierno y de su buena relación con él, sino justamente de su calidad de información.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
OBSERVACIONES
Sin locación en el programa ni carta de derechos.
CODIGO_BARRAS_LTO
LTO-1
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
1998
TEMA_CONTENIDO
Este programa analiza la influencia que ejercen los medios masivos de comunicación; en específico, la televisión. Cómo ha ido adquiriendo un fuerte poder que no tiene un contrapoder que neutralice; la urgencia de cambiar la relación de los medios con el poder; se cuestionan los contenidos de la televisión comercial -TELEVISA, T.V. Azteca y Canal 40- y la falta de información del comunicador que logra que no se percate de la responsabilidad y consecuencia de su ejercicio
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
http://filosofiaymedios.blogspot.mx/ [Consulta: 14 de agosto 2015], http://www.catedras.fsoc.uba.ar/salvia/comunicacion/Adorno.pdf [Consulta: 14 de agosto 2015]
REALIZACION
Antonio Noyola
PRODUCCION
José Ramón Mikelajáuregui
LIGA_COLECCION_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/laberintos-de-la-imagen/#tab-id-1
LIGA_VIDEO_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/laberintos-de-la-imagen/?play=id_0003

