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SWC-60555
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El Coloquio Desobediencias Robóticas propuso un espacio de reflexión y diálogo en torno a la robótica artística desde perspectivas indisciplinadas, descoloniales y experimentales. La iniciativa reunió a artistas, teóricos y curadores en una serie de conferencias, presentaciones, mesas de diálogo, charlas, performances, talleres y activaciones. A lo largo de cuatro semanas, diversas propuestas ocuparon la Galería de Arte Binario del Centro Nacional de las Artes, enfatizando imaginarios contrahegemónicos y latinoamericanos como respuesta a las narrativas tradicionales en torno a la tecnología y la robótica
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Coloquio en torno a la robótica artística desde perspectivas indisciplinadas y experimentales, con charlas, talleres y activaciones que ocuparon la Galería de Arte Binario para explorar imaginarios contrahegemónicos en contextos latinoamericanos
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Un espacio para la reflexión y el diálogo en torno a la robótica artística desde enfoques indisciplinados, descoloniales y experimentales
EXTRACTO_PROGRAMA
Un espacio para la reflexión y el diálogo en torno a la robótica artística desde enfoques indisciplinados, descoloniales y experimentales
N_PROGRAMA
2
N_TOTAL_PROGRAMAS
5
DURACION_TOTAL
00:43:52:28
PARTICIPANTES
Daris Rubio, artista hñähñu
Fernando Palma (Huehuecoyotl), artista nahua
Viviana Díaz, moderadora
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Fernando Palma (Huehuecoyotl)
Artista nahua que crea esculturas robóticas integrando saberes ancestrales. Su obra aborda la defensa del territorio y la preservación de las tradiciones.
Daris Rubio (Ndömbo)
Artista hñähñu que fusiona robótica, bordado y conocimientos ancestrales. Su trabajo explora la espiritualidad, el territorio y la resistencia comunitaria.
Viviana Díaz
Su obra explora los cruces entre tecnología, memoria y mitología. Mediante collage textil, robótica y video, cuestiona la noción de evolución y busca activar el asombro y la potencia simbólica.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Cibernética | Inteligencia | Inteligencia artificial | Robótica
TRANSCRIPCION
Es importante haber sido invitada a esta mesa, me parece sumamente interesante pensar, digamos, arte robótica y saberes ancestrales. Me parece que es fundamental en este momento en el que nos estamos proyectando hacia un futuro distópico, empezar a imaginarse otro tipo de futuros y me parece que el trabajo de Darisi y de Fernando se aproximan a esa idea de imaginarse nuevos futuros junto a la tecnología. Para los que acaban de llegar y para los que acaban de entrar online, les voy a hacer una mini presentación del trabajo de Fernando y de Daris. Fernando Palma, wewekoyotl, Fernando, artista náhuatl, crea esculturas robóticas integrando saberes ancestrales y apela a la visión indivisible de la tierra y la mística. Exactamente desde Milpa Alta, lugar de sus ancestros donde hace activismo con la conservación de territorio y sus tradiciones. Ha vivido tanto en Europa como en México y eso ha marcado su manera de entender cómo las lenguas formatean el cerebro y esto define la creación de sus robots que hablan en Nahuatl. Daris Rubio. artista Ñañú, originaria de Hidalgo, su práctica se centra en resignificar conocimientos indígenas y su experiencia del territorio, mediante el uso de dispositivos robóticos, máquinas y textiles, creando tecnologías diversas, situadas y sensibles al contexto. Daris propone nuevas formas de crear desde la memoria, la tecnología y la espiritualidad. Su trabajo se arraiga en el pensamiento indígena y en las prácticas que valoran el respeto a la tierra a los cuerpos y a las memorias vivas de las comunidades que habita. Esto obviamente a grandes rasgos, Daris tuvo una exposición la semana pasada aquí dentro de las Obediencias Robóticas y bueno para los que no alcanzaron a verla espero que vean el registro porque es muy interesante, es un robot que… bueno ahorita que Darius nos explica un poquito más, pero es un robot que como que recicla tierra y entonces siembra tierra para que ahí se pueda sembrar, pero es un robot que trabaja sobre el asfalto o sobre la ciudad. Bueno, primero que todo sé que Fernando acaba de hablar bastante tiempo, por otro lado no tenemos mucho tiempo para esta mesa, pues son 45 minutos para profundizar un poco sobre su experiencia de arte robótica y saberes ancestrales, Entonces quería preguntarle primero a Daris, desde tu trabajo Daris para ti y bueno viniendo de toda esta investigación, ¿qué es para ti las desobediencias robóticas? Hola, soy Dari, Nembo. Nembo es las zonas flores que salen del quiote del maguey y es como un nombre que me apropié recientemente cuando decidí regresar a mi raíz, a mi pueblo, porque pues como tal yo me formé académicamente aquí en la Ciudad de México. Mis abuelos, Ñañús, del municipio de Jacala, en Hidalgo, en la Sierra Gorda, ya muy pegadito a la Huasteca, tenían tradiciones, es un pueblito muy pequeñito, hasta ahora yo creo que debemos ser unas 300 personas, pero pues yo yo salí de esa comunidad porque mi familia, mi papá migrante, mi papá se fue a Estados Unidos y mi mamá quería entender esto, bueno más bien entendía esto del progreso dentro de la ciudad y pues entonces estuve en este ir y venir y cuando mi mamá muere, que yo estoy Formándome en la universidad, yo decido regresar a mi comunidad y decidí nombrarme así porque el maguey antes de morir, da todo, florece. Entonces, para mí fue como una especie de muerte, en la que tuve que resurgir para reconocer mi identidad. Una identidad que por mucho tiempo tuve que esconder, porque cuando yo llegué a la escuela, hablaba pues diferente, con mi acento de mi pueblo, y pues como sabemos, hay mucha discriminación, los niños se burlaban o te hacen a un lado, entonces pues de alguna manera fue como un reencuentro y una forma de morir y de renacer, Entonces, Nembo son estas flores que no sé si conozcan y también se cocinan, tenemos mucha tradición basada en esta planta tan espiritual para el pueblo ñañú. Y en tu obra hay un Nembo, ¿cierto? En la que había aquí en el… Sí, sí puse un quiote y unas florecitas, pero pues se secaron, saqué un maguecito porque ha habido muchos incendios forestales en el pueblo, entonces para mí es complejo a veces moverme para acá, pero estoy muy agradecida y muy feliz de ver gente que admiro tanto como Fernando. Y pues estaba mencionando Viviana sobre lo que propuse aquí en la exposición, pues es un robot que precisamente surge de esa experiencia de vivir entre ciudad, campo y pasa lo mismo, uno tiene otras ideas sobre los desechos, tampoco en Ñañú no existe como tal estos residuos que ya no se pueden integrar a la vida, como los plásticos. entonces pues cuando yo vivía en la ciudad tenía esta preocupación veía a la gente que mezclaba estos entes vivos que se regeneran y que alimentan siempre nuestros animales gallinas, insectos, tierra y lo mezclaban con los plásticos que es súper contaminante incluso es más contaminante cuando los mezclas y pues yo estuve dando un taller de arte y tecnología en la Universidad de aquí de la Ciudad de México y propuse a los chicos, a los alumnos hacer un robot. En ese momento pues sin presupuesto, casi siempre, pues desde lo que hay, madera, algunos elementos, sensores donados, todo eso, pues empezamos a experimentar y yo, a mí me encanta esta forma geodésica y de hecho hice mi casa geodésica y pues yo dije pues quiero hacer un sistema de regeneración, pero que además sea un ser vivo, o sea como algo vivo que vaya y proteste sobre las calles y pueda decir aquí estoy, aquí estoy como la tierra que ha sido sepultada en este periodo de industrialización. la tierra como tal es un elemento como sabemos súper sagrado, nos alimenta, somos tierra y pues hice todo este sistema donde tiene un sistema de trituración interno y es un sistema lento, gradual donde pues yo voy y el robotcito le integramos residuos orgánicos, invito a la gente para que le meta ahí cositas que se generan en la ciudad, es más simbólico y ya con el paso de unos 15, 20 días con lombrices, todo esto se hace la composta y la composta tiene una compuerta, el robotcito por abajo, entonces se ha programado para que se abra y se cierre y pues va trazando líneas de tierra sobre las… bueno yo lo activo, tiene sentido en el espacio público, en la urbe, en el concreto, porque para mí es un acto como de aquí estoy, aquí estoy vida. Y recién le integré también como un poema que hice con un líder ñañú, Don Cele, del Valle Mezquital, le dije que quería hacer como una especie de ritual y poesía, quería que el robot hablara ñañó, entonces también el robot habla, bueno, recita, fue lo que se expuso, tiene unos LEDs, y en los espacios cerrados son esas las activaciones que he podido hacer, Y bueno, es un robot que pues ojalá pueda, a veces me cuesta trabajo documentar, ando como en mil cosas, pero voy a subirlo a las redes o donde se pueda para que puedan verlo más. Y sí, de pronto, como dice Fernando, las cosas fallan y ese día pasó que el robot estaba guardado hace mucho tiempo y la llantita nunca había fallado, pero se zafó. Entonces estuvo nada más activo cuando yo estuve y ya no pude venirla a poner con la loca. Entonces son proyectos así, que requieren a veces que estés ahí. ¿Tú crees que eso sea una desobediencia robótica? Pues dentro de la pregunta, que para mí era desobediente, y pues yo vine a conocer como este término, desobediencia robótica, desde la invitación que me hizo Nicolás, y sí, estaba reflexionando en esa pregunta, Y bueno, yo más bien creo que pues desde el momento en el que estoy planteando hacer yo, mujer, mamá, robótica, en un pueblo así en medio de la sierra, pues con lo que hay, cuando regularmente la tecnología pues siempre ha sido, pues ha estado a disposición de gente rica, desde países, desde el pensamiento también occidental, para el uso principalmente de industria automotriz, aeronáutica, y pues uno la utiliza para cosas extrañas, como para… No sé, estoy pensando por ejemplo el proyecto que ahorita estoy armando, que es esta serpiente también, esta serpiente que va a sobrevolar el río y que es más para mí una herramienta y un pretexto para activar la memoria de muchos niños que están perdiendo ese respeto a estos seres vivos. Como tal, mi abuela me formó de esa manera, donde como menciona Fernando, algo similar, no así con esos nombres ni tan específicos, era muy intuitivo, era mucho del día a día, era esa identificación de estos entes, de estos como el fuego, como algo vivo, como seres vivos, principalmente el río de mi comunidad que es el río Mahak. Entonces, era eso, aprender a hablar con él, aprender a entender lo que, pues, de alguna manera lo que te estaba diciendo, ¿no? Hay tiempos, hubo tiempos en el pasado de mi pueblo, donde hubo muchas crecientes y la gente tuvo que movilizarse. Como tal, el pueblo Ñañú es un pueblo nómada y el pueblo como tal se formó, pues venían ellos desplazándose del valle de Mezquital y de muchos territorios por mucha violencia y se iban y se escondían en lugares muy, muy aislados. Mi pueblo es el lugar más aislado del estado de Hidalgo. Es complejo llegar, ¿no? Geográficamente no está lejos, pero como bajas toda la sierra y pues eran personas que eso comían, pues, nopales, ¿no? Nembo, las flores de maguey, y aprendieron a subsistir entre la sequía, pero este lugar, mi pueblo es un oasis, todavía hay cambios pero todavía está limpio, a diferencia de lo que compartía el maestro Fernando Palma de Milpa Alta, esa transformación de la industrialización, la contaminación en mi pueblo, pues yo aspiro, todavía estoy a tiempo, estoy queriendo mover cosas ahí para despertar conciencias. O sea, digamos, retomamos la pregunta, ¿tú crees que hacer robots desobedientes en este momento es claro? Hacer robots desde un pueblo de 300 personas por una mujer de descendencia indígena donde nadie está produciendo tecnología es una manera de ser desobediente, ¿no? O sea, porque es desobediente frente a construir robots obedientes que sirven para algo específicamente, estos son robots poéticos, ¿no? Robots que se relacionan con la naturaleza para rememorar, recordar memoria, ¿no? digamos también como conceptualmente cuál es tu mayor motivación para ser robots a ver bueno pues como regresando un poco a esto de lo desobediente pues creo que sí desde desde el punto en el que me planteo hacer algo ahí que podría no ser como aceptado dentro del sistema, ni como robot ni como tecnología, porque la verdad es que históricamente tenemos una deuda con los pueblos, que es ese reconocimiento del conocimiento de ellos. Siempre hemos creído que los indígenas es algo que no se junta con la tecnología, que el indígena es el que no habla español, el que no sabe leer, el que no sabe, el ignorante, y también el pobre, el rezagado, el que anda, el indio, la India María, nuestra representación en México. Entonces, a partir de esos estigmas, pues yo puedo decir que ya soy desobediente, y también dentro del mismo pueblo, porque de alguna manera sí hay como un rol dentro de la comunidad, y bueno, ya estas nuevas generaciones, tengo amigas, ñañus, bien, súper importantes líderes, que igual les cuestionan, no es que tú ya no eres indígena, mira, es que tienes computadora, que estudiaste, como tú no puedes ser indígena. Entonces existe toda esa serie de ataques, pero a un blanco no se le cuestiona cuando él se identifica como un hombre occidental, o incluso el negro, la lucha de los negros históricamente es mucho más larga que la que tenemos nosotros como indígenas, que así nos han encasillado todos en una caja. Y de alguna manera uno se apropia de esa palabra y se identifica, como para renombrarse, o no sé cómo explicar esa parte, pues lejos de esta promoción cultural, lejos de estos sistemas del arte, uno produce, uno existe y pues lo que puedo decir es si soy desobediente, mi generación pasada también eran artistas no reconocidos, mujeres que desde el textil tenían una expresión artística, mi abuelo que desde los desarrollos hidráulicos que generaron, desarrollos otra vez que no son reconocidos hoy como tecnología, pero que pues a ver, yo he visto que ahorita llegan ingenieros a la comunidad y quieren canalizar el agua del río y meten y meten dinero y no consiguen hacer lo que hicieron nuestros abuelos, que eran estos calicantos, estos sistemas de riego de cal y cantera, un desarrollo tecnológico súper importante y así puedo enumerar un montón de tecnologías que teníamos, pero que sigue siendo como difícil a veces de reconocer. Y bueno, en ese sentido, pues yo siento que siempre he estado inmersa en esa tecnología, ¿no? Desde que yo veía a mi abuela tejer o plantar, mi abuela era una mujer que se quedó viuda, entonces también le entraba a la tierra, ¿no? a plantar frijol, maíz y ahorita los sistemas ya han cambiado muchísimo. Todavía la gente está resistiendo, en mi pueblo esa es la situación, todavía están resistiendo a plantar sin agrotóxicos. Sin embargo, ya es algo muy complejo porque la migración hizo un despojo, como todo el despojo que hemos visto históricamente hacia los pueblos. Entonces la deuda histórica que le tenemos a los pueblos originarios es muy grande y una de ellas es el reconocimiento del uso de la tecnología que ya tenía. Bueno, ahora contigo Fernando, dejé que descansaras un poco. Pues me gustaría preguntarte a ti también, o sea, para ti cuáles son tus desobediencias robóticas. Bueno yo lo había platicado hace rato cuando uno entiende el mundo rodeado de personas pues es una idea ajena a lo que yo siempre crecí y entonces lo digo otra vez aprendí en Aguart hace como 20 años, 25 años que lo vengo practicando y hablando pero ha sido una sorpresa en él pues se habla, digo en él mi comprensión desde hace rato estamos rodeados de personas sin distinguir entre lo que de común llamamos objetos y con un ser humano, es decir la idea de persona no se otorga solamente al ser humano, entonces es acometida en que yo me considero como un ayudante de los objetos para que nos digan su historia correctamente o más aproximadamente, entonces por eso utilizo materiales como son totalmente mundanos, cucharas de palo, comales, el mismo metate, y mi intención de unirlo con ideas ancestrales, pues es sencillamente porque es mi herencia, Y un artista, digamos, occidental, que haga una piedad, que haga un nacimiento de Cristo, ¿no? Ese tipo de cánones, no se le va a cuestionar eso, ¿no? Si es romántico, si eso ya pasó hace dos mil años, ¿no? Y entonces, uno está en la misma situación. Y yo siento, justamente por lo que dice Daris, en esa deuda con el pueblo indígena, por lo menos podemos aportar más a esas partes que nos han realmente ultrajado en el medio ambiente. Y bueno, no es necesariamente una desobediencia en el sentido en que yo quiero que mis objetos pues comuniquen una historia, un propio manifieste en su ser. si me aíslo solamente como una persona en aguablante, en el mundo occidental es donde si empiezan a suceder así porque recuerdo una exposición que tuve en parte del fringe en Liverpool donde uno de mis robots que caminan de madera, hice una especie de performance en una de las calles principales de allá les gusta mucho allá hacer competencias con palomas, entonces son muy importantes para la gente pobre, las ponen a hacer carreras. Entonces, todos sabemos, las palomitas mueren en la calle y quedan como estampilla en la calle, y es doloroso ver eso, para mí era una cuestión importante, entonces puse una dentro de uno de esos robots, yo llevaba unas flechas y la arquea y cuando se encendía la maquinita salía el pichón y se empezaba a quemar, entonces yo la hacía como una ofrenda y la gente de Liverpool escribió algo así como soulless, art y bueno pasó eso, Después tuve una exposición en Clantino, en Gales y allí la media, el media estaba bien atento, entonces va Fernando Palma y entonces andaba preguntando ¿y va a quemar animales? Y entonces el lector no, no va a hacer eso, no es lo que hace, entonces le dije no, si no va a quemar animales no vamos, entonces son como el tipo de desobediencias, pero concretamente el título se presta para muchas interpretaciones, decía desobediencias del robot hacia uno, no hace lo que uno quiere, o desobediencias de uno en la forma en que entendemos la inteligencia artificial, y en ese contexto, otra vez, yo siento que las comunidades indígenas no somos un fósil, viviente, es interesante pensarlo en un contexto histórico, Benito Juárez en la época de él, el 40% del territorio estaba en manos indígenas y con él significativamente cambia mucho porque la mayor parte de los soldados fueron indígenas, no gente criollos o blancos, en las guerras con Estados Unidos y con Francia y las guerras internas, para el momento en que llega este Porfirio días solamente queda menos de un 10% de manos indígenas y esto se refiere a que hubo la necesidad de la construcción de un estado, el estado monolítico, desde hace rato, una sola creencia, una sola lengua, una forma de educación, pues no podía albergar espacio para los pueblos indígenas, pero otra vez estamos aquí y yo veo en la actualidad un renacimiento de las lenguas indígenas increíble, el náhuatl se ha convertido rápidamente en la segunda lengua más hablada en México, con casi dos millones de habitantes, entonces esas son las desobediencias, no suscribirse a los patrones que de antemano ya nos fueron expresados en educación, en religión, en cuestiones culturales y en esas desobediencias pues el mundo del arte siempre se ha caracterizado, la diferencia es que hoy en día el arte se considera como universal y es otra desobediencia, no entenderlo como tal, uno no tiene por qué hacer las más partes, entonces en ese sentido hacer un quesalcoa o hacer una cuatlicue para mí significa sencillamente una progresión de esa cultura artística en México, para mí no ha terminado, y yo por eso hacía esas referencias, para mí como artista, como ingeniero, es claro que las civilizaciones antiguas, me refiero a las mesoamericanas, tuvieron acceso a tecnologías muchas de las veces más avanzadas que las nuestras, pero seguimos con ese legado occidental, de la idea lineal del tiempo, entonces en ese sentido son varias desobediencias. Digamos, hablando de desobediencias robóticas, ¿cuál ha sido tu robot más desobediente? Pues todos se descomponen. Disculpa. Sí, es cierto, la verdad es que… Bueno, como dos historias, me gusta más contar historias. Una de las piezas más bonitas que yo siento he logrado, junto con acá mi amigo Edgar, fue la manipulación de 104 maripositas coltadas de lámina de lata, y accionadas como los juguetitos que corren en la calle los niños, son 104 servomotores, pero tiene una historia para mí interesante porque la pusimos en el internet, en mi página, y hay una mariposita que se está moviendo todo el tiempo, todo el tiempo se está moviendo, no importa que la máquina esté trabajando o no, es decir, está conectada a la electricidad y no recibe una señal del programa y se está moviendo. Y es bonito verla porque no se para, entonces para mí ese es el famoso ghosting the machine, el fantasma dentro de la máquina, Deus Ex Machina, entonces resulta que cuando era chamaco una hermanita mía muere y en esos días que muere, muere de una forma trágica, yo le había hecho una mariposa, Mi padre era el radiotécnico y en su taller me puse a hacer la vida de una persona que las vendía y pensé que era fácil, la repetí y me quedó. El chiste es que cuando ya funcionaba, mi hermanita murió. Entonces se la puse en la caja donde murió. Como 30 años después, mi padre muere y como es costumbre, desenterran a mi hermana y ahí enterran a mi papá. Yo no vi morir a mi padre porque estaba bien en Europa, entonces me cuenta mi hermano que cuando hicieron la excavación, llegan a la loza que le ponen encima de las cajitas y cuando la levantan, se succionó el aire y con esa succión, la cajita que todavía estaba sostenida como polvo, se desmoronó y ahí salió la mariposa. Entonces para mí las maripositas cumplen eso que los indígenas han dicho, son las palabras con que se habla a Dios. Una mariposita es tan sencillo, tan frágil, que por eso crearon los científicos contemporáneos el efecto mariposa. Pero a mí me gusta más que son las palabras con las que se habla con Dios, porque cuando ya no hay mariposas, literalmente acabamos con todo. Yo les puedo decir, en el jardín de mi madre hay muchos árboles, los niños cuando pasan dicen, señor, señor, déjeme pasar a su bosque, porque increíble o no, pero en el parque la gente también tira los árboles, a pesar de que ha vivido todo el tiempo con ellos. y el punto es este, que en ese lugar es un espacio, a lo mejor no más grande que este espacio y la fuente de atrás, yo he contado, las he fotografiado alrededor de 24 diferentes especies, del otro lado mi vecino tiene un jardín tipo estadounidense, todo pulido, así más chiquito, el pasto chiquito, ahí pasan las mariposas nada más y del largo, y del otro lado mi otro vecino tiene un patio grande pero todo está hecho de cemento, ahí ni se paran, entonces es claro, esas también para mí son historias que valen la pena contarse, porque podría decir en un sentido romántico es mi hermana, en un sentido romántico también es la mariposita que acompaña a Xolotl y a mí me quedo con esa porque, saben son 33 mariposas las que lo siguen, porque son 33 vértebras las que tenemos y el tallo por donde sube es el cordón nervioso, y la cosa extraña que aprendí apenas es que Cristo es una palabra griega que significa como elixir de la vida, y se dice que la energía que sube a través de estas de la pelvis a esta parte, al quachicali, que es significativamente la cabeza pero también es el cielo, significa la casa del águila, y cuando se hace la conciencia lo siguen estas mariposas, y aquí en este punto se dice que es donde Cristo muere, porque si se acuerdan muere junto al Golgota, que es el cerro del cráneo y que está aquí, y entonces en la saga de Xolotl Quesalcoatl, Schollert llega a este punto y se convierte en Quetzalcóatl cuando adquiere conciencia. Y aquí en este punto se cruzan el nervio vago con este elixir. Entonces, Cristo puede ser que no sea una persona real, sino un evento. Y en ese sentido también parece como una especie de desobediencia porque al cabo del tiempo tengo la conclusión de que al igual que hay un subconsciente colectivo, hay una tecnología de esa misma forma, subconsciente, pero no la hemos estudiado, entonces sí es cierto, como que el mundo nada más es un lugar donde venimos y nos vamos, venimos y nos vamos, entonces narrativas sí me parecen dignas de contar hoy, porque es otra relación con el universo, con el mundo, cuál de las dos es la verdadera, no lo sabemos, pero tenemos la oportunidad de soñar. Claro, como el mito, como una especie de ciencia, conocimiento mítico como nuestra ciencia ahora, la manera de interpretar lo biológico, nuestra relación con la tierra, con el cosmos. Es que la palabra mito viene de mitos, que es historia. Entonces, bueno, nadie va a estar de ese acuerdo, la historia es un mito. Lo interesante es que si creamos nuestros mitos, entonces tenemos conciencia de nuestro destino y tal vez lo podamos llevar a cabo. Si no tenemos conciencia de ello, pues entonces no. Claro, aquí queremos recrear un nuevo mito del futuro, un poco parte de esta reflexión de las desobediencias robóticas es cómo nos podemos imaginar unos nuevos robots que sean más empáticos, porque una de las cosas en que los dos confluyen es que hacen máquinas o robots más empáticos con la humanidad, Daris, quería preguntarte a ti, ¿cuál fue tu robot más desobediente y por qué? Pues yo pienso que, bueno, reflexionando un poco, que mis abuelos también fueron creadores de tecnología y pienso mucho en mi abuelito Budelio que sacaba estas fibras del maguey, el isle, que está en desuso. ya dentro del Estado. México producía estas fibras que sostenían nuestra indumentaria y eran fibras bien amigables, que además se heredaban, que se desintegraban con la tierra y que tenían muchísimos usos no solamente para la ropa de la gente, como el ayate también que tiene tantos significados dentro del pueblo, que tanto se utiliza para el hombre, para el campo, como para ser un bebé, tiene muchísimos usos y bueno yo pienso que lo más desobediente y que algo que me hubiera gustado que vieran mis abuelos, que no es como un robot, pero es empezar a jugar con estas fibras, con estos nuevos elementos que llegaron al pueblo, que no fue hace mucho tiempo, fue hace unos 30 años que llegaron estos plásticos, de hecho hace también unos 32 años llegó la energía eléctrica a mi pueblo, y pues llegó con todo esto, pues este cablerío, pues estas cosas que estaban en desuso en la ciudad y llegaban así a la barranca y yo bajaba corriendo y los levantaba, me llamaba mucho la atención, yo los veía como ciudades y empezaba a imaginar precisamente cómo podía hacer una indumentaria viva también, porque yo veía que eso tenía vida, mi abuela heredaba textiles, así como heredaba el metate, o heredaba elementos que tenían mucha carga, mucha historia, y el momento de darle vida con estas herramientas occidentales, pero por otro lado esta tecnología así como no reconocida, pues creo que fue algo desobediente hacerlo y fue un proceso como complejo que me llevó a eso, como tal no es un robot, no se mueve, pero sí son textiles vivos, inteligentes. Me encanta lo del textil como tecnología. Yo ya había trabajado con Daris en un proyecto que se llama Tecno Tejedoras y Daris precisamente hablaba sobre el textil como tecnología y todo lo que ello conlleva. nos dicen que tenemos muy poquito tiempo para cerrar la mesa, yo tenía una última pregunta que espero me la puedan responder rápidamente, es cómo desde lo que están haciendo y desde el lugar donde lo están haciendo se imaginan otro futuro posible al que nos están vendiendo, Daris. Dice lo que nos están vendiendo. O sea, como si nos están vendiendo el futuro con inteligencia artificial y que nos va, o sea, Terminator y… ¿no? O sea, ¿cómo nos podemos imaginar otro futuro en el que ya el planeta no va a servir y vamos a vivir en Marte? O sea, esta idea del futuro que nos están vendiendo ahorita, pienso que es importante reimaginarla y pues eso, rápidamente porque nos están cortando. Bueno, yo veo el futuro en el caso de la comunidad, donde yo estoy, en el territorio, en el Estado, pues hay como un movimiento muy fuerte que se ha levantado, que tiene que ver con esa necesidad de defender lo nuestro. Antiguamente entraban franceses o mucha gente de Europa, venían y extraían, este extractivismo histórico constante y creo que ese es un buen indicio de un futuro, porque están volteando a ver ahora los pueblos cuando éramos los indios, los que no sabíamos y ahora ¿por qué no me enseñas cómo encontrar agua? ¿por qué no me enseñas a tejer? ¿Por qué no me enseñas tu lengua? Porque somos un entramado de conocimiento que ha podido sobrellevar nuestro entorno, nuestros ríos, nuestra tierra, de una manera equilibrada con nuestra vida. Y todavía mi abuela no utilizaba plástico, no utilizaba isle para todo, eran las bolsas de isle. Entonces esos son los futuros, el futuro que yo veo es ver hacia lo que somos los del pasado presente, no sé cómo decirlo, pero los portavoces de los que todavía alcanzamos a comprender cómo era ese buen vivir. Muchas gracias Fernando, rápidamente. Pues mira, yo desafortunadamente siento que Milpalta está muy maltrecha, entonces yo siento que desafortunadamente el futuro inmediato de Milpalta es un desastre, en mi opinión, pero aparte de eso yo siento que, no sé cómo lo ven ustedes, pero yo siento que México en este momento está atravesando por un momento muy especial, Muy especial porque, como dice Alfredo Jalife, para quien lo sigue, Estados Unidos hay alrededor de 50 millones de mexicanos y 30 millones son legales. Hay otros comentaristas que dicen que la mayor parte de los niños en Estados Unidos que tienen 12 años son los mexicanos, y la mayor parte de los pobladores de Estados Unidos que tienen más de 60 son los gringos, los blancos. Entonces, en ese sentido estratégico México tiene una posición muy interesante, Pero además de eso México tiene circunstancias que creo, México con una especie de un toroide de esa magnitud, México está encerrado en un toroide electromagnético que está creando una serie de energías donde por eso México siempre ha sido multicultural, políglota, y yo siento que si los que nos dirigen hoy tienen un poquito de visión en ese sentido, México debería de convertirse en lugar plural, cada lengua es un universo entero, entonces en ese sentido hay otras cuestiones también que son de tipo económico, a mí me sorprendió mucho ver en San Francisco que no solamente el mexicano va a cuidar los campos, sino que hay muchos ingenieros altamente calificados en San Francisco, en Silicon Valley, Entonces México, imaginen México está produciendo en este momento más ingenieros que los Estados Unidos, literal, entonces México está al borde cosmológicamente hablando, políticamente hablando y porque ha sido un esfuerzo comunal, No sé si ofende aquí alguien, pero yo sí vengo de apoyo a la Obrador, conozco las situaciones por las que se alza este movimiento, yo siento que es un movimiento importante, que se refleja en muchas partes del mundo y México creo que estamos, y espero que lo compartan conmigo, estamos al inicio de un renacimiento. México culturalmente, económicamente, se va a volver en pocos años una fuerza con la que se tienen que medir. Entonces yo sí siento en ese sentido que sí soy optimista y pienso que entre más inversión haya a las tecnologías del medio ambiente, sí se van a generar más empleos, se van a generar otras tecnologías y yo creo que México sí puede ir a la cabeza de eso, que somos muchos sindicatos que aquí. Vale, Fernando, Daris, muchas gracias, no sé si tengamos tiempo para alguna pregunta, no, no tenemos, le agradezco a Nicolás, a Cristina, a Adriana Casas, aquí al Centro Multimedia, a Daris y a Fernando por supuesto y gracias por estar acá, nos vemos más tarde después del receso.
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
29/05/2025
FECHA_INGRESO_ENTREGA
30/06/2025
FECHA_PUBLICACION
17/07/2025
INGESTO
Jorge Vallejo Gutierrez
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
2025
CONDUCTOR
Viviana Díaz, moderadora
TEMA_CONTENIDO
Conferencia sobre robótica
FECHA_GRABACION
29/05/2025
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Karla Barrón López
PRODUCCION
Karla Barrón López
LIGA_COLECCION_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/coloquio-desobediencias-roboticas/

