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MW-10015
TITULO_SERIE
SINOPSIS_SERIE
Esta obra ofrece un recorrido exhaustivo por la herencia cultural de México a través de su producción artística, abarcando desde los orígenes prehispánicos hasta la era contemporánea. Presenta una visión unificada que destaca lo más profundo y valioso de la identidad nacional, plasmada en cuatro periodos fundamentales: prehispánico, virreinal, independiente y contemporáneo. Se propone como una celebración del arte como máxima expresión del rostro creativo de México
EXTRACTO_SERIE
Recorrido por el arte mexicano desde la época prehispánica hasta la actualidad, mostrando lo más profundo y valioso de nuestra identidad nacional
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
En el siglo XVIII, Nueva España fue uno de los lugares de mayor riqueza cultural y económica del mundo. En este siglo surgieron personajes como Sor Juana Inés de la Cruz y Don Carlos de Sigüenza y Góngora. Los novohispanos hicieron suyos los principios formales del estilo barroco y le imprimieron una nueva personalidad artística y cultural
EXTRACTO_PROGRAMA
En el siglo XVIII, Nueva España fue un centro de riqueza cultural y económica, con figuras como Sor Juana y Sigüenza y Góngora, que reinventaron el barroco con una identidad propia
N_PROGRAMA
6
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
00:52:01:07
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Carlos Fuentes (1928-2012)
Escritor, diplomático y ensayista mexicano. Reconocido como una de las figuras centrales de la literatura hispanoamericana del siglo XX, fue parte del llamado "Boom latinoamericano". Su obra abarca novela, cuento y ensayo, explorando la identidad mexicana, la historia y las tensiones entre modernidad y tradición. Entre sus libros más destacados se encuentran La región más transparente (1958), La muerte de Artemio Cruz (1962) y Terra Nostra (1975). Desempeñó también una importante labor diplomática y recibió múltiples premios internacionales, consolidándose como una voz influyente en el panorama cultural y literario.
Guillermo Sheridan (1950-)
Ensayista, editor y crítico literario mexicano. Ha desarrollado una amplia labor de investigación sobre la poesía mexicana moderna, especialmente en torno a la obra de Octavio Paz y otros autores del siglo XX. Ha sido profesor, coordinador de proyectos académicos y colaborador en diversos medios culturales. Su trabajo combina el análisis literario con la divulgación crítica, lo que lo ha convertido en una referencia en los estudios literarios contemporáneos de México.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
INSTITUCION_PRODUCTORA
CONACULTA | Coordinación Nacional de Medios Audiovisuales (CNMA) | TELEVISA
TRANSCRIPCION
[Música]
El barroco es el nombre de una perla, es decir, de una exageración.
Aparece en Europa en los siglos XVI y XVII como una respuesta a los vacíos sensoriales
dejados por las prolongadas guerras de religión.
En efecto, el barroco ha sido definido como el horror al vacío, horror vacui.
En la Europa protestante, las imágenes son prohibidas en las iglesias.
Este vacío es llenado por la música,
sobre todo por la gloriosa música de Juan Sebastián Bach.
En la contra reforma católica,
las prohibiciones, las dogmas en contra de los sentidos
de la presencia del cuerpo son suplidos por el barroco
desde las estatuas de Bernini hasta la poesía de Góngora,
hasta las maravillosas iglesias de Bavaria.
Pero yo creo que en América, en el Nuevo Mundo, en México,
el barroco cumple otra función,
que es la de llenar otro vacío,
el vacío entre la promesa utópica del Nuevo Mundo americano,
una nueva edad de oro,
y la realidad colonial del trabajo explotado, sojuzgado.
Los novoispanos creían firmemente en comparar su tierra con un paraíso,
abundantísimo de todo lo existente y enriquecido por ellos en todo lo imaginable,
que floreció y fructificó, en el sentido exacto de las palabras,
a través del árbol inagotable del estilo barroco.
[Música]
El alma mexicana información modificó el barroco occidental
y se sirvió de él para expresar lo que todavía no tenía
una forma definida de su personalidad social.
♪
Fue una sabia combinación que aún hoy nos asombra
por su perfección formal, sí, pero sobre todo
por la madurez que representa, en su capacidad
de elegir del pasado ajeno lo universal,
para integrarlo en la creación de una nueva
personalidad artística y cultural.
♪
Por eso existen innumerables ejemplos de una riqueza sin fin,
una riqueza impresionante que aún no ha sido vista en su conjunto,
ni interpretada como un todo.
La calidad y la cantidad de los árboles han impedido ver el bosque.
Hubo además una notable voluntad de integración entre arquitectura, pintura, escultura y música.
Tal es el caso de la integración pictórica a la arquitectura,
de la única bóveda pintada en América en el siglo XVII, la de la Catedral de Puebla, ejecutada por Cristóbal de Villalpando.
♪
O las láminas de cobre del ochavo de la misma catedral
en las que se representa la creación o el diluvio universal,
a la manera flamenca, pero con un dejo notablemente personal.
♪
O la obra sin par de la Sacristía de la Catedral de México
con el triunfo de la iglesia, salida de las manos de Correa y de Villalpando.
Lienzos de dimensiones magníficas, con iconografías renovadoras de las tradicionales europeas,
que agregan siempre un punto de suavidad o de color que las hace diferentes,
aunque sigan presentes en ellas los secos de Flandes, de Rubens o de los pintores venecianos.
[Música]
[Música suave]
También la pintura de Raigambre popular se hará presente en los templos,
como la aportación de artistas, la mayoría de las veces anónimos.
Tal vez el caso más notorio sea la pintura mural del santuario de Jesús Nazareno,
en Atotonilco, Guanajuato, realizada por Antonio Martínez de Poca Sangre.
Este pintor acompaña sus terribles composiciones con poemas de tono moralizante,
escritos por el sacerdote Luis Felipe Neri de Alfaro,
fundador de esa casa de ejercicios espirituales.
A Totonilco es un espacio compartido por artistas populares y artistas consagrados.
En la Sacristía se pueden contemplar obras de Juan Correa,
Andrés de Islas y Cristóbal de Aguilar.
La música se integró al arte de estos edificios majestuosos,
a través también del ritual expresivo en las ceremonias religiosas que se
acompasaban con la magnificencia de los grandes instrumentos musicales de la época,
los órganos monumentales.
En ello sopla el espíritu, el neumas sonoro de la música que vinculaba al celebrante con su pueblo,
pero también en su capacidad para dar cohesión a esas masas participantes
en las grandes ceremonias religiosas.
Los órganos de las catedrales,
pero también de templos como el dominico de Yanguitlán
o el de la vacílica de la soledad en Oaxaca,
nos hablan de una escuela de organistas nacidos ya en Nueva España
y que supieron construir instrumentos eficazísimos en su función musical
y verdaderas obras de arte en un sentido plástico,
integrados a los retablos y a la arquitectura de las iglesias.
Desde finales del siglo XVI,
la alfarería local se había enriquecido con un nuevo estilo
y una nueva técnica para la fabricación de loza de uso doméstico.
Maestros los ceros venidos desde Talavera de la Reina y de Toledo
se arraigaron en Puebla de Los Ángeles,
la ciudad más industriosa del virreinato.
Vajillas completas, además de jarrones, lebrillos, esculturas y mosaicos hechos en Puebla,
invadirán las casas, los conventos y las iglesias de la Nueva España.
Desde entonces, la cerámica de talavera se convertirá en un espejo donde se miran las razas y culturas
que confluyeron en la nación que la adoptó y ha desarrollado con tanto esmero.
El barroco, pues, es la respuesta a estos vacíos.
El barroco es indígena.
Basta ver las iglesias de Tonancintla y Tlacochagwaya
creadas por artesanos indios,
que en realidad lo que se nos está ofreciendo es una imagen del paraíso indígena, la imagen
india del paraíso quizá con los dioses indios escondidos detrás de los altares. El barroco es
mestizo, le permite a los mestizos llenar el vacío entre la cultura indígena y la cultura europea
y expresarse a sí mismos mediante formas inéditas y sintéticas de narración. La iglesia de Holalpan
en Puebla, por ejemplo, ofrece en su portada el antiguo y el nuevo testamento,
simultáneamente de un golpe sin ningún hiato temporal. Y el barroco es criollo.
Le permite a los crioyos ir refinando su espíritu, su alma, irse expresando cada
vez con más seguridad, con más independencia. El ejemplo supremo, yo creo,
que es la poesía de Sór Juana Inés de la Cruz, quizá la más grande poeta de la
la colonia y quizá de toda la historia de la literatura mexicana.
Sorjuana no deja de rendir homenaje a las raíces indígenas, de México dice uno de sus poemas
que mágicas infusiones de los indios herbolarios de mi patria entre mis letras, sus hechizos
pero refleja también el alma dividida del criollo y del mestizo, sobre todo cuando dice
"en dos partes divididas tengo el alma en confusión, una esclava a la pasión y otra a la razón medida".
Dentro de los colegios, de los conventos y de los hospitales, se dio también un movimiento artístico e intelectual y científico que produjo exponentes excepcionales en la historia de México y en la velas letras y el pensamiento.
Constituyendo comunidades de alto nivel formativo y de sensibilidad exquisita,
esas agrupaciones, hoy en parte anónimas por la falta de estudios suficiente sobre sus individualidades,
dieron lugar al surgimiento de personajes como Sorjuana y Nés de la Cruz.
[Música suave]
Sorjuana pertenece a los diferentes ámbitos en los que se produjo la cultura de su época,
en parte como dama de la birreina en la corte, en parte como miembro de la orden gerónima.
en parte finalmente por su erudición inmensa y su correspondencia con los sabios universitarios de su tiempo,
con el grupo de estudiosos de la universidad.
Sorjuana, fiel a su convicción de pertenecer a una realidad hecha de espejos y engaños veraces,
evade toda comprensión que quiera ir más allá de los enigmas centrales de su vida.
[MÚSICA]
[MÚSICA]
[MÚSICA]
>> Recién abierta granada, sus mejillas son rosea.
Sus dos labios hermos ea, partida simpa rosada.
Por quien la voz delicada, haciendo al coral agravio,
despide el aliento sabio, que así en sus claveles toca,
y miel vierte la boca,
banales de estilo elavio.
[Música]
¿Quién es Orjuana realmente,
detrás de un permanente juego barroco
de espejos y de engaños?
♪
Tuvo desde luego una pasión sin límites por el conocimiento
que la llevó a exponer el carácter de su vocación intelectual
en una de las confesiones más ingenuas y emocionantes
que se hayan escrito en la historia del pensamiento.
♪
Todo ha sido acercarme más al fuego de la persecución,
al crisol del tormento, que ha sido a tal extrema que han llegado a solicitar que se me prohíbe el estudio.
Una vez lo consiguieron con una prelada muy santa y muy cándida, que creyó que el estudio era cosa de inquisición
y me mandó que no estudiase.
Yo la obedeci, unos tres meses que duró el poder y a mandar, en cuanto a no tomar el libro,
que en cuanto a no estudiar absolutamente,
como no cae debajo de mi potestad, no lo puedo hacer.
Porque aunque no estudiaba en los libros,
estudiaba en todas las cosas que Dios crió,
sirviéndome ellas de letras y de libros,
toda esta máquina universal.
♪
¿Pues qué os pudiera contar, señora,
de los secretos naturales que he descubierto estando visando?
Ver que un huevo se une y se fríe en la manteca o aceite,
Y por contrario, se despedazen el almíbar,
ver que para que el azúcar se conserve fluido,
basta echarle una mínima parte de agua
en que haya estado un membrillo u otra fruta agriada.
[Música]
Pero, señora, ¿qué podemos saber las mujeres
sino filosofías de cocina?
Bien dijo Lupercio Leonardo, que bien se puede filosofar
y aderezar la cena.
Y yo suelo decir viendo esas cosillas.
Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito.
♪
♪
♪
El afán por el conocimiento de nuevas verdades naturales que tenía
Sorjuana era compartido por muchos de sus contemporáneos.
Quizá porque andaba en el aire el German de la Gran Revolución
en ese siglo XVII.
Un caso excepcional en la historia de nuestras ideas científicas
se dio en el polígrafo Carlos de Sigüenza y Góngora.
Sigüenza hizo mucho por el conocimiento de las cosas de la tierra,
sobre todo en la historia y la geografía,
a las que aportó un modo moderno de averiguarlas
sin demérito de un lenguaje tremendamente barroco, aún para su tiempo.
Sigüenza llevó a cabo las más precisas mediciones
hechas sobre el cometa de 1680 en cualquier parte del mundo.
Y en 1690 publicó el libro fundamental de la aparición de la ciencia moderna en nuestro país,
la Libra Astronómica y Filosófica.
[Música suave]
Algo muy sólidos estaba forjando en ese reino novo hispano de la monarquía española,
cuyos mejores creadores se tomaban la libertad de recibir a un nuevo birrey con efímeros arcos triunfales
que le proponían como modelos políticos de virtud a los monarcas mexicas.
La búsqueda de la verdad unió los destinos de los sabios de aquellos tiempos.
En el mundo barroco, la jerarquía del creer era superior a la del saber,
modos de entender la realidad natural y la sobre natural que no se contraponían.
Sea desde una perspectiva más intelectual o científica, o más sensitiva y táctil,
Don Carlos y Sorjuana deben haber conversado al respecto estos temas en largas y deliciosas horas.
Una de las más bellas poesías amorosas de Sorjuana refleja el talante dulce pero firme de su personalidad barroca.
Detente sombra de mi bien esquivo, imagen de lechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero, dulce ficción por quien penosa vivo.
Si alimán de tus gracias atractivo sirve mi pecho de obediente acero,
para que me enamoras, lisonjero, si has de burlarme luego, fugitivo.
[Música]
Sorjuana fue obligada a callar,
perseguida sobre todo por ese paradigma de la misoginia,
que fue el arzobispo Aguiar y Seixas,
de quien se decía que cuando veía a aproximarse una mujer
se tapaba los ojos.
Ellos no impidió que la sociedad criolla de la Nueva España
flores y ese en todos los terrenos, la literatura, la arquitectura, la música, incluso la ciencia.
Y todo ello en gran parte fundado en el auge minero de ciudades como San Luis Potosí,
Zacatecas y Guanajuato. La nueva sociedad mexicana se estaba integrando
rápidamente. La Ciudad de México, las grandes ciudades coloniales fueron centros de cultura.
Aquí se establecieron las primeras imprentas, las primeras universidades.
Una sociedad se perfilaba pues cada vez con mayor identidad, con mayor presencia.
Estábamos al filo de una gran transformación.
El barroco de la segunda mitad del siglo XVII,
poco a poco se va enriqueciendo hasta llegar a la exuberancia del siglo de las luces.
La creación novo hispana culta encontró en el barroco una beta casi inagotable de exploración artística
que produjo algunas de las obras más complejas y perfectas del pasado artístico de México.
La travisión religiosa de la columna salomónica supuestamente inspirada por la divinidad
para lo que fue el templo de Salomón en Jerusalén,
y revivida por Bernini en el baldaquino de San Pedro de Roma,
le dio esta modalidad un impulso extraordinario.
Al lado de la piedra se utilizó la argamasa,
que aquí adquirió una riqueza impresionante,
Lo mismo que la cerámica de la llamada talavera,
en los azulejos que llenaron de colorido,
fachadas e interiores, civiles y religiosos,
y que dieron color local y brillo inusitado al barroco
de la región de Puebla Tlaxcala,
como la magnífica cocina del convento de Santa Rosa de Lima.
El azulejo poblano de talavera brilla con intensidad de esmalte
en la fachada de San Francisco a Catepec,
en una portentosa combinación de ladrillo y piedra.
Los ejemplos, innumerables,
están diseminados por extensas zonas del territorio mexicano actual.
La culminación, sin embargo,
ocurre entre 1690 y 1730,
años en los que se crea la riquísima iglesia de San Cristóbal en Puebla.
Pero sobre todo,
la octava maravilla,
como fue llamada en su tiempo,
de la capilla del Rosario, anexa a la iglesia de Santo Domingo en Puebla.
La ornamentación en estuco que llegó a la nueva España procedente del arte árabe
por siglos asentado en España, aquí se unió a la gran tradición prehispánica.
Para el exuberante gusto barroco, las yeserías fueron una manera más de lograr
el esplendor de los templos y el deslumbramiento de los sentidos,
mediante un sinfín de formas simbólicas,
encadenadas en la profusión indescriptible de una jungla de luz y oro.
Pinturas monumentales de José Rodríguez Carnero,
con escenas de la vida de la Virgen María,
mitigan apenas la exuberancia de la decoración.
[música]
Todo el conjunto es una síntesis gráfica de teología e historia sagrada,
donde resalta la representación simbólica de las virtudes teologales,
fe, esperanza y caridad y los dones del Espíritu Santo.
En pocos lugares, las artes plásticas al servicio de la religión
han dejado un testimonio más excelente.
Los colores de María, azul y blanco, deslumbran en otros santuarios marianos,
pero nunca tanto como mezclados con la riqueza de colorido de la naturaleza misma
y de la voluntad colorística sin complejos del indígena mexicano.
Así resplandece en la prodigiosa cueva que es la pequeña capilla de Santa María Tonalcintla
cerca de la capital poblana.
En Tonan-Sintla se lee otra lección teológica a través de las imágenes de un barroco popular.
La yesería ha sido tratada por la mano libre del artista indígena para acercarle a su pueblo la revelación,
no solo del mensaje religioso e implícito en el templo mariano, sino la de su propia existencia como pueblo creador.
En esa maravilla de estilo que fue el barroco, se dieron al unísono las mayores expresiones de
clasicismo oculto y los más explícitos excesos de las formas populares, en las que se representan
los tipos indígenas, las máscaras y los monstruos, que todo lo llenan de color local y de exuberancia
en la fe y en la creación artística.
De los mismos años es otro tesoro memorable del barroco mexicano,
el claustro de la merced en la Ciudad de México.
Las fachadas son víctimas propiciatorias también de la teatralidad del barroco,
como en el caso de la vacílica de la soledad en Oaxaca,
en la que la piedra se sobrepone claramente al paramento del muro,
formando un viombo de extraña belleza.
En el primer tercio del siglo XVIII mostró su maestría el arquitecto Pedro de Arrieta,
a quien se deben varias de las obras más significativas del barroco mexicano.
La vacílica Beguadalupe, de planta original,
anuncia un manejo de la arquitectura
que no se deja vencer por la decoración exterior.
El templo de la Casa Profesa de los Jesuitas,
cuya fachada lateral es un hermoso dato del equilibrio clásico
que siempre buscó el barroco culto de México,
que en la fachada principal lleva a sus últimas consecuencias
el uso magistral de la combinación de la piedra chiluca,
de color claro, con el quebradizo colorido del tesontle.
La Iglesia de Santo Domingo de México es por su parte
el núcleo de una plaza excepcional
que conserva su vitalidad y su belleza.
♪
En su interior alternan altares barrocos de grandes dimensiones
conservados en el crucero del templo,
con la sobria sillería del coro conventual,
además del magnífico óleo pintado por Villalpando
sobre la lactación de Santo Domingo,
quien ejerce su patronato sobre esta iglesia.
Lo ejerce también sobre la Iglesia predicadora y defensora
de la ortodoxia de la fe,
cuyo tribunal dominó la orden dominica en el edificio de Alado.
El aterrorizante y hermoso palacio de la Inquisición
se hiergue majestuoso,
y en él todavía se leen,
recuperadas por los restauradores,
las palabras lemas del Santo oficio en su escudo.
Levántate, Señor, y juzga tu causa.
La fachada en chaflán del Palacio Inquisitorial es una solución modélica
que será repetida en otras construcciones virreinales,
como la casa Belconde del Valle de Súchil en Durango,
sin lugar a dudas el edificio más hermoso de la ciudad y de todo el norte del país.
[Música]
[Música]
La capital se recuperó de la devastación sufrida por toda clase de fenómenos naturales,
con naturales casi a la constitución de la personalidad social de los novohispanos y después de los mexicanos.
lentamente al principio y después con verdadero fervor,
la ciudad se reconstituyó no solo con edificios religiosos,
sino con casas, hospitales y colegios.
Las casas de los Condes de Eras y Soto,
la de San Bartolomé de Jala o la de los Azulejos
o del Conde del Valle de Orizaba,
proliferan en la que será la ciudad de los palacios.
En todas ellas, el lujo y el toque aristocrático son su característica esencial.
La Casa Veloscondes de San Mateo de Valparaíso es obra de Francisco Guerrero y Torres,
arquitecto de primerísimo orden del virreinato.
Po Valley
by
Manjaro
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Olé
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En Puebla aparecen edificios civiles de belleza plenamente identificable con el estilo local,
como la casa del alfeñique y la de los muñecos.
La casa del alfeñique y la de los muñecos.
La somosayo y conmigo
Sal Nine Dieours
GUARA
DOMBOS
[Música]
En Querétaro, poco más adelante, se crean las mansiones de los marqueses de la villa del billar de Lágila
y la gran mansión elegantísima de ventanas y rejerías del señor Ícala.
La riqueza del barroco novohispano se distribuye por todo el territorio
con una sorprendente uniformidad de calidad y de carácter por encima de las diferencias locales.
Los colegios abundan, como el monumental y duradero de las biscaínas,
que era un verdadero microcosmos femenino y un semillero de cultura y de transmisión de valores.
y los otros.
[Música]
o la obra magna educativa de la compañía de Jesús en el edificio de San Ildefonso,
emblemático para la educación en México,
o el Colegio de San Javier y el Real Colegio Carolina en la ciudad de Puebla.
[música]
[música]
[Música]
En la mitad del siglo XVII,
deslumbre el trabajo del último representante
de la dinastía de los Echave,
Baltazar de Echave y Rioja.
El cambio de siglo produce en la pintura birreinal
el paso del tenebrismo a una tradición de luminosidad más plena,
que nunca se perdió del todo en el repertorio de la pintura birreinal.
Es auténticamente una lucha feroz entre la luz y las tinieblas.
[Música suave]
El mensaje se dulcifica y prevalece la excelencia
en el tratamiento del color sobre las imperfecciones en el dibujo.
Juan Correa, pintor de color quebrado, mulato, hijo de un barbero,
creará obras sustantivas de la pintura virreinal,
como la Asunción de la Virgen de la Sacristía de la Catedral de México,
en cuya factura se respira la transparencia de un oficio prodigioso.
Juan y Nicolás Rodríguez Juárez, hermanos y maestros pintores,
se encuentran sumidos en una intensa actividad gremial.
Son hijos, nietos y bisnietos de pintores,
y su arte se transmite de generación en generación.
Su obra coincide con el esplendor máximo del alma novohispana,
encarnada en su colorido y en su magistral dibujo.
Cristóbal de Villalpando plasma en algunos olios memorables una iconografía renovadora.
En todos ellos el dibujo es, en general, correcto.
Los contrastes de luz se manejan con maestría y reproducen una religiosidad profunda,
exéntave del dramatismo excesivo de sus predecesores.
Son una síntesis pictórica de una forma de hacer ya característicamente novo hispana,
bien diferente de los modelos europeos.
[Música suave]
En la Nueva España, la mujer tenía sólo dos opciones,
el matrimonio o el convento.
Cuando una joven, después de uno o dos años de noviciado,
hacía su profesión religiosa, que la convertía en esposa de Cristo,
se le vestía consultuosidad.
♪
Aunque esta ceremonia se celebró siempre con gran esplendor,
fue hasta la segunda mitad del siglo XVIII,
cuando aparecieron los retratos de monjas coronadas,
llamados así por la magnífica corona de flores
que lucían sobre su cabeza.
♪
La llegada del estípide a la Nueva España
fue todo un acontecimiento cultural.
Por fin, después de las numerosísimas variaciones
que habían hecho del barroco salomónico,
el estilo por excelencia,
este nuevo elemento decorativo
venía a abrir un mundo de nuevas posibilidades de expresión
a los Novo Hispán.
El estípite, creado por José de Churriguera en España
a fines del siglo XVII,
produce el nombre de "Churrigueresco"
para el estilo barroco que lo utiliza.
Es una forma que hace referencia también a un elemento clásico, como la cariátide,
pero transformada por la geometría y la ornamentación en un compuesto de pirámides truncas,
contrarias, con un cuerpo cúbico central,
rememorando lejanamente la figura humana.
El estípite fue utilizado por primera vez en el arquetípico retablo de los reyes
de la Catedral Metropolitana por Jerónimo de Balbas.
A partir de ahí, su difusión fue casi inmediata y se le adoptó y adaptó en todas las nuevas construcciones,
tanto religiosas como civiles, como muestra de avance artístico.
Hacia 1730, Lorenzo Rodríguez la utilizará para hacer en piedra la fachada del sagrario metropolitano.
Hay otros muchos templos, expresión de la magnitud que alcanzó el churrigueresco en México,
San Agustín de Querétaro, con el que posiblemente sea el claustro más impresionante de América,
plagado de referencias eucarísticas y de glorificación de la orden agustina que lo construyó.
El santuario de Okotlan en Tlaxcala filigrana de alegría y fiesta.
Este templo culmina su estructura con la presencia, detrás del altar, del camarín de la Virgen,
figura arquitectónica que tuvo gran éxito en la Nueva España.
Este, en forma de ochavo, es uno de los ejemplos más hermosos.
♪
♪
La fachada de la Iglesia de San Francisco y de la Valenciana,
en la ciudad de Guanajuato.
[Música]
Osan Agustín en Salamanca, un conjunto cuyo interior resplandece de oro con un
trabajo de doradores de retablos inmejorables.
[Música]
La maravillosa portada de la iglesia de San Felipe Neri en Oaxaca y su
espléndida decoración interior.
O el retablo de piedra que es la fachada del Carmen de San Luis Potosí,
que guarda en su interior una velas obras en piedra labrada en forma de retablo de mayor belleza y complejidad.
O la ondulante fachada con cruza trial del templo de Rosario en Sinaloa.
[música]
Las catedrales florecen de nuevo en la primera mitad del siglo XVIII en ciudades
tan dispares como la de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas,
en la aún más lejana región minera de Chihuahua.
♪
En Zacatecas, con su portentosa decoración
de cantera rosada.
[Música]
O en la sobria y soberbia fachada y conjunto de la de Valladolid de Michoacán,
la que a pesar de haber sido construida a mediados del siglo,
refleja con emoción la voluntad novo hispana de conservar un orden
y un sentido clásicos en medio del barroquismo,
a veces superficial, que se atribuye a los mexicanos.
De esa lista infinita destaca la obra de los jesuitas en la sede de su noviciado en Tepotzotlán,
en el estado de México.
La fachada de Tepotzotlán es de una claridad eslumbrante,
tanto por el tono de la piedra como por lo diáfano de su mensaje ideológico.
La finura de la piedra tallada da gloria a los santos jesuitas,
al niño Salvador que parece una miniatura portentosa
y a la Virgen María inmaculada que todo lo preside.
Su interior es la exaltación entera de la orden jesuita y sus devociones,
de su fundador San Ignacio de Loyola y en particular de San Francisco Javier,
a quien está dedicado el colegio.
La riqueza de los retablos cubre en tepocotlán los vanos de la iglesia,
la luz del atardecer los baña,
y el brillo de la madera dorada llena el espacio
con una luz sobrenatural que huele y sabe.
La imaginación se deja llevar por lo que debió ser una ceremonia religiosa,
religiosa, en la que cada arte cumplía con su función y el gozo era el patrimonio común
de los mortales que la presenciaban.
Otra vez la música y la palabra, la escultura y la pintura en armonía perfecta.
Como perfecta es la planta de este esplendoroso lugar que fue sede de los saberes que colmaron
a la nueva España del siglo de las luces.
Naroses
El libro de la Iglesia de los Últimos días.
♪ ¡Clamo! ♪
♪ ¡Clamo! ♪
♪ ¡Sigues! ♪
♪ ¡Clamo! ♪
[Música]
Santa Prisca, de Tazco Guerrero, en cambio, es el ejemplo del poder económico de
quienes dedicaban sus afanes al azaroso mundo subterráneo de la minería.
Fue construida en apenas ocho años por la iniciativa del rico minero José Belaborda,
con la condicionante de que nadie más aportara dinero a la magna obra.
Todo en Santa Prisca es abundante, como las betas de la tierra minera que dieron a José de la Borda
y a la Nueva España su grandeza de ánimo, su capacidad de acumulación y de entrega,
su seguridad y convicción de pertenecer a una región del mundo llamada por el destino
o por la providencia para ser privilegiada en la tierra.
La escala siguiente en el encadenamiento de estilos, que es el estilo barroco, es una muestra del genio novohispano.
Agotaba la columna y la pilastra en todas sus formas y variaciones posibles, se transforma el lenguaje y se elimina la columna.
columna.
Se trata del anástilo, el no estilo.
El estilo que vuelve al plano total en los retablos,
pero conformándolo con infinitos planos superpuestos,
en los que la diferencia entre unos y otros es milimétrica.
Las esculturas resaltan en la ausencia de estilo.
Una vez más, nada es lo que parece.
La sencillez de los retablos de la Iglesia del Convento
de la enseñanza en la Ciudad de México es paradoja pura, es luz pura, es pureza de formas
clásicas que vuelven a plantear los límites de la imaginación creadora de la inagotable cantera mexicana.
En el esplendor de este auge de creatividad y belleza de la nueva España,
Sorjuana Inés de la Cruz y Don Carlos de Siguenza y Góngora,
seguramente compartieron también los afanes por definir una sensación de patria
inasible al principio que la monja Jerónima identifica con las maravillas de América en un verso famoso.
Que yo, señora, nací en la América Abundante,
con patriota del oro, paisana de los metales,
donde el común sustento se da casi tan de balde
que ninguna parte más se ostenta la tierra madre.
De la común maldición, libre parece que nace un,
sus hijos según el pan, no cuesta al sur o a la fama,
Europa mejor lo diga, pues a tanto que insaciable,
de sus abundantes venas, de sangre a los minerales.
Siguenza, por su parte, buscará definir esa misma patria
guiado por la cita clásica de Farnesio.
¿Quién será tan desconocido a su patria
que, por ignorar sus historias,
¿Necesite de fabulosas acciones en qué vincular sus aciertos?
Después la patria una cosa saludable.
Su nombre es suave y nadie se preocupa de ella
porque sea preclara y grande, sino porque es la patria.
(Letra)
♪ Schild! ♪
♪ ♪
♪ ♪
♪ ♪
♪ ♪
♪ ♪
Zechami saa ue, zua.
Zechami saa ue, zua.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
OBSERVACIONES
Sin carta de derecho ni fecha de entrega
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
INFORMACION_ADICIONAL
Fernández, J; Garza, M. de la; Jiménez Codinach, G.; Monsiváis, C. Nava, J.A.; Sarmiento Donate, A.; Tajonar, H. (2001). México: CONACULTA, OCEANO. UNAM, Fundación Televisa.
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
1
CONDUCTOR
Carlos Fuentes Guillermo Sheridan – Voz en off Sabrina Gómez Madrid – Voz en off
TEMA_CONTENIDO
La herencia cultural y artística de México, desde la época prehispánica hasta la contemporánea
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Felipe Galindo Aranda
PRODUCCION
Héctor Tajonar
LIGA_COLECCION_PODCAST
https://itunes.apple.com/mx/itunes-u/el-alma-de-mexico/id848601197?l=en&mt=10

