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SWC-60657
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SINOPSIS_SERIE
La Bienal Internacional de Radio, organizada por Radio Educación desde hace 27 años, es un foro académico de relevancia en el ámbito radiofónico de habla hispana. En su décimo quinta edición reúne a especialistas, profesionales y estudiantes de diversos países para reflexionar sobre la radio como medio de comunicación y su papel en la cultura contemporánea, mediante conferencias, mesas de análisis, talleres y el Concurso Internacional de Producciones Radiofónicas
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La Bienal Internacional de Radio, organizada por Radio Educación, es un foro académico de referencia en el ámbito radiofónico que reúne a especialistas y estudiantes para reflexionar sobre la radio y su papel en la cultura contemporánea
SINOPSIS_PROGRAMA
Conferencia conmemorativa por el 20º aniversario luctuoso de Emilio Ebergenyi, que inaugura un ciclo de charlas en su honor. Participaron Fernanda Tapia Canovi, directora de Radio Educación, y el Mtro. Ismael Carvallo, director del ILCE. Martha Romo compartió anécdotas personales sobre Ebergenyi y su trabajo en el programa infantil De Puntitas en los años ochenta. Además, se presentó un video homenaje a Cruz Mejía Arámbulo, destacando sus talentos y trayectoria profesional
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Conferencia en homenaje a Emilio Ebergenyi, con participación de Radio Educación e ILCE. Incluyó recuerdos sobre su labor en De Puntitas y un video dedicado a Cruz Mejía Arámbulo
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17
N_TOTAL_PROGRAMAS
18
DURACION_TOTAL
00:51:10:28
PARTICIPANTES
Mtro. Ismael Carvallo Robledo, director general del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE)
María Fernanda Tapia Canovi, directora general de Radio Educación
Hilda Saray Gómez González, presidenta de la AMDA y Defensora de las Audiencias de UAM Radio 94.1 FM
Martha Romo, productora radiofónica
TIPO_ACTIVIDAD
INSTITUCION_PRODUCTORA
PALABRAS_CLAVE
Comunicación | Educación | México | Radio | Radio educativa
TRANSCRIPCION
Bienvenidos de nueva cuenta a esta transmisión de la 15ª Bienal Internacional de Radio, seguimos con las actividades, ahora vamos a pasar a una actividad especialmente emotiva para toda la comunidad de radioeducación, agradecemos a quienes nos acompañan en esta Aula Magna José Vasconcelos. Vamos a tener la presentación de la cátedra Emilio Evergenchi, para quienes escuchan Radio Educación saben que nos estamos refiriendo a una figura emblemática, muy querida y que este año se conmemoran 20 años de su fallecimiento, así que la presentación de esta cátedra representa para la comunidad de Radio Educación y para todas las personas que lo admiraron un sencillo pero muy emotivo homenaje y por supuesto que lo consideramos merecidísimo. Tenemos en la mesa al maestro Ismael Carvallo Robledo, director general del Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa, ILSE, que es la institución que precisamente presenta esta cátedra. Ofrezcámosle un aplauso por favor. Y a su lado María Fernanda Tapia Canovi, nuestra directora general, directora general de Radio Educación. Gracias. Le cedo la palabra al maestro Carballo para que nos cuente sobre lo que se viene para la cátedra, que nos dé estas buenas noticias que para Radio Educación son muy importantes. Muchas gracias. Gracias, buenos días a todos. Sí, un gusto estar aquí en el aula José Vasconcelos, que es increíble que tú le rascas a cualquier institución cultural del país y aparece Vasconcelos. Es increíble, ¿verdad? Bueno, él creó Radioeducación. Él creó Radioeducación, que es lo que vimos. Para empezar ahí. Es increíble. No es tan para saberle, pero yo sí para contárselos que Vasconcelos es de mis principales… Bueno, no la… es la influencia vital más importante que tengo yo. La tengo metido en las venas. Gracias a mi abuelo, que esa es otra cuestión a discutir, ¿eh? Aquí va el reclamo, que quede en actas. Que a mí… yo estudié en la primaria en escuela pública y nunca nadie me habló de Vasconcelos. Nadie. Ninguna maestra me habló de Vasconcelos, nadie, pero el que lo hizo fue mi abuelo materno, Luis Robledo Mora, que todo el tiempo estaba con la muletilla, como decía Vasconcelos, como decía Vasconcelos y entonces ahí se me metió en la cabeza y luego ya me compré, en fin, me regaló su Ulises Criollo original y ese libro fue el que me cambió la vida prácticamente, yo podría decir que gracias a él estoy aquí. En fin, es un gusto estar aquí con todos ustedes y efectivamente yo llegué en abril a la dirección del ILSE por instrucción del secretario Mario Delgado. Ahí estaba Alfonso Hurtado como coordinador de proyectos audiovisuales, que es un gran compañero de trabajo y quiero mencionarlo y de hecho pedir un aplauso para él porque es un profesional. Es el conspirador. Sí, es el conspirador principal de todo esto. Además, es un gran profesional y no porque esté aquí, digo esto, es una fortuna que hayamos hecho equipo con él. El resto de mi equipo sí es nuevo, pero él se quedó y ha sido una pieza fundamental para eslabonar todas las cosas que queremos hacer con él, irse. Y una de las primeras cosas efectivamente que hicimos fue que me llevó con ustedes a Radio Educación para que tuviéramos esa reunión y empezáramos a conversar sobre esto. Y efectivamente esta cátedra tiene como origen un seminario de taller que se hizo en 2016 con el ILSE, la Universidad de Colima y Radio Educación. Y bueno, se retoma, la retomamos porque el interés que tenemos en el ILSE es apuntalar el perfil que tiene. Es una institución sui generis, vamos a cumplir el próximo año 70 años, es mucho tiempo. Tiene un origen también especial porque en el nombre está dicho todo, surge como Instituto Latinoamericano de la Cinematografía Educativa, ahí está dicho todo en el nombre, ¿verdad? Estaban vueltos locos con el cinematógrafo, como se decía antes, para filmar contenidos educativos y llevarlos allí donde se pudiera. Yo en mi formación educativa nunca supe del ILSE, pero hay gente con la que ahora en este cargo me he encontrado con gente que me dice, claro, a mí me llegaban las cajas del ILSE, ¿verdad? Las filminas del ILSE, etc. Luego ya visitamos ahí el archivo del ILSE y es espectacular. Yo creo que incluso muchos artistas importantes de México hicieron cosas para el ILSE. Ahí están las acuarelas, por ejemplo, de la historia de los mayas. Y entonces, pues quién sabe quién pintó esas acuarelas. Luego las filmaban, las empaquetaban, las metían en cajas y las mandaban a todos lados. Entonces, una historia muy bonita. En el ámbito magisterial hay mucho cariño para con el ILSE. Entonces, bueno, es una fortuna, la verdad, que yo haya llegado ahí y una gran responsabilidad. Y entonces lo que queremos hacer es, o sea, tiene ese origen y además tiene, ahí está otra vez Vasconcelos, porque tiene la mano de Jaime Torres Bodet en su creación y como sabemos Jaime Torres Bodet fue el gran discípulo, uno de los grandes discípulos de Vasconcelos, fue su secretario particular, fue el que habló en nombre del gobierno de México en el funeral de Vasconcelos, una pieza bellísima en su oración, sí, cuando muere Vasconcelos en el 59. Entonces, en el ISE está la mano de Jaime Torres Baudet y de ahí estamos tirando, porque también tiene el perfil internacional. Como sabemos, Jaime Torres Baudet fue el segundo director, el titular de la UNESCO. Entonces, tiene este perfil audiovisual, educativo, magisterial, pero también de organismo internacional. es una misión diplomática, el ILSE también, entonces en fin, es una institución con mucha nobleza y con un alcance de convocatoria interesantísimo por todas estas cuestiones que les digo. Y además la responsabilidad es muy grande porque tenemos la capacidad de generar dos cosas bien peligrosas, y hay que ponerlo en esos términos, peligrosas, porque nosotros tenemos capacidad de generar contenidos educativos y contenidos audiovisuales, y entre esas dos cosas tú produces ideología, y ahí está la cuestión, ideología buena o mala, ese es el asunto, y a través de la ideología tú vas sedimentando y vas creando, vas configurando el sentido común de las sociedades, que es esto que decía Antonio Gramsci, quien controla el sentido común de una sociedad la controla, es lo que la mayoría de la gente da por supuesto, porque es su sentido común, Entonces, tanto lo educativo como lo audiovisual son dos herramientas que tenemos nosotros en las manos y bueno, con esa responsabilidad queremos abordar estas cuestiones. Entonces, para no extenderme demasiado que tampoco se trata de eso. Estamos con la idea de propiciar la discusión histórica y filosófica sobre cuestiones de nuestro ámbito y para tales efectos estamos arrancando con dos seminarios. Esto lo digo como antecedente para explicar el objetivo y la dirección que le queremos dar a la cátedra. Tenemos dos seminarios que ya arrancamos, nomás llegamos, arrancamos con dos seminarios, uno que se llama Seminarios de Geopolítica del Pensamiento Iberoamericano, eso lo hicimos pensando con la CEGIP, la Secretaría General Iberoamericana. Tómese nota, tómese nota de que si juntamos, la CEGIP coordina las actividades del mundo hispanohablante y el luso parlante, portugués y español. Tómese nota de que si juntamos al luso parlante e hispanohablantes, somos la tercera plataforma del mundo, demográficamente hablando. los que hablamos español y portugués. No se trata de que nos sintamos, ¿verdad? Napoleón, pero eso supone algo, ¿verdad? O sea, no somos una cuestión minoritaria, somos más que los que hablan francés, ese es el asunto, ¿verdad? Y si dejamos un poco de lado los rusoparlantes con todo mi cariño, pues los hispanohablantes somos la tercera lengua del mundo, ¿verdad? Chino, mandarín, inglés, chino, mandarín y español, no alemán, no francés, no italiano, yo he hablado italiano para leer a mis autores favoritos, etcétera, pero ya esos son idiomas para lucirse, para el lucimiento. Pero lo que tiene peso geopolítico es el español, y si juntamos a los que hablan portugués, de donde destaca Brasil, que está en el BRICS, entonces ya tenemos ahí una jugada interesante. Bueno, en fin, eso es lo que estamos analizando en este seminario, ese es el propósito. Geopolítica del pensamiento iberoamericano, después tenemos otro de filosofía de la educación, en donde evidentemente también queremos tomar una distancia para analizar cuestiones tendenciales, mapear cómo está el mundo, las ideologías en la educación, que es el principal lugar donde se filtra todo tipo de ideologías y eso es muy importante saber detectarlas, no toda ideología es buena, desde luego. Y a esto vamos a sumar una tercera seminario o pista de trabajo que quiero dedicarla a cuestiones de ciencia y tecnología para poder abordar ahí todo el tema de la inteligencia artificial, etcétera, la ciencia, etcétera. y a esto se va a sumar la cátedra Emilio Bergenji sobre la radio, que lo queremos elevar a ese rango de interés filosófico, histórico y geopolítico, para abordar una cuestión de vigencia total y dramática, que es la radio. Yo lo comentaba hace rato en Radio Educación, yo todavía soy de la generación que escuchamos radio, los niños ahora no escuchan radio, están con el internet, con el celular, con TikTok y estas cuestiones, pero yo todavía me formé de niño y de joven y todavía de universitario escuchando la radio. Es evidente para todos que la tecnología está marcando las grandes transformaciones, tanto cuantitativas como cualitativas de las sociedades, pero de todas maneras en el ámbito de la radio sigue habiendo una dialéctica entre un emisor y un receptor y una infraestructura que permite que ese mensaje se transmita o fluya. Eso sigue existiendo, ¿verdad? Entonces, esa discusión es fundamental. ¿Quién emite qué mensajes? ¿Para quién? ¿Quién los escucha? ¿Cómo se transmite? ¿Quién tiene acceso a esa plataforma de transmisión? ¿Y qué discusión geopolítica y filosófica, al final de cuentas? se puede dar. Entonces, bueno, esto es lo que queremos hacer con la cátedra, me lo comentó Poncho antes de que nos reuniéramos hace unos meses con Fernanda y su equipo y dije, sí, adelante, vamos a darle, Luis Verde, a esto vamos a retomar esa cátedra y vamos a darle ese rango para entonces apuntalar el perfil del ILSE como una institución dentro del sistema, de las instituciones del Estado mexicano, que propicia la discusión de alto nivel histórica y filosófica. nosotros, yo digo, nosotros estamos en una perspectiva de segundo grado, ¿a qué me refiero con esto de segundo grado? Pues que nosotros no estamos en el frente de batalla en las aulas, por ejemplo, nosotros no estamos ahí, nosotros le hablamos a los maestros, desde una perspectiva de segundo grado y entonces ahí podemos tomar cierta distancia para analizar cuestiones tendenciales, las grandes transformaciones históricas más o menos tienen un ciclo de 50 años, en 50 años más o menos se puede medir las consecuencias de muchas cosas, A estos efectos me acuerdo una idea muy interesante, una respuesta muy interesante, muy ingeniosa que hace Chuen Lai, que estaba de estos generales del Estado Mayor de Mao Zedong, le preguntan, y con esto acabo, le preguntan a Chuen Lai, que ese lo entrevistó Julio Scherrer, yo creo que fue el único mexicano que entrevistó a Chuen Lai, le preguntaron, general, ¿cuál cree usted que son las consecuencias de la Revolución Francesa? Eso se lo han de haber preguntado por ahí de los 70 del siglo pasado. La respuesta fue perfecta, le dijo, quizá sea demasiado pronto para saberlo. Es buena, ¿verdad? Es decir, ya habían pasado 180 años, 200 años, y él dice, quizá no sea todavía 100 por suficiente, ¿verdad? Porque los grandes cambios pueden pasar dos siglos para poder calibrar. De hecho, esta sí ya es de mi cosecha, yo creo que ya estamos en el momento de medir las consecuencias de la Revolución Francesa, en el sentido de que… bueno, ya no sé, aquí yo voy a empezar a extenderme, para después, si quieren para la cátedra, Ebergenji, preparo algo y abordo estas cuestiones, ¿verdad? En fin, pues esto es lo que les quería venir a decir, lo asumo con mucha responsabilidad este cargo y con gran cariño y gracias a Poncho que me acercó inmediatamente con Fernanda, a quien yo conocía hace mucho tiempo, te veía en tus programas, etcétera. No nos conocíamos personalmente, pero desde luego que yo sabía quién era Fernanda Tapia, me dio mucho gusto de las primeras visitas a instituciones las que hicimos, fue esta y con mucho cariño les vengo a contar esto, así que no se pierdan las actividades de la Cátedra Emilio Ebergenji del ILSE y Radio Educación. Muchas gracias. Es una excelente noticia. Aplausos para la cátedra. Y ahora le cedemos el micrófono a María Fernanda Tapia, nuestra directora general. Ismael, qué emoción, eres totalmente apasionado, venga esa mano, qué maravilla. En buenas manos está la cátedra. Bueno, a mí me tocaría hablar de quién fue Emilio Evergenji. La verdad es que es difícil explicarlo, a mí lo había que escucharlo. Escucharlo temprano, sentirlo, esa voz que nos envolvía. Él cuando hablaba, abrazaba, envolvía, de repente picaba las costillas. Y bueno, empezaría así. Convocando a la memoria, me conmueve poder participar en la presentación de la cátedra Emilio Ebergenji. Un esfuerzo del Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa que nace no sólo como homenaje, sino como un compromiso permanente con el pensamiento, con la palabra y la radio que Emilio encarnó con brillantez, con hondura y sobre todo con mucha pasión. Y hace 20 años que Emilio Ebergenji partió físicamente, pero su voz, su legado siguen presentes en quienes hacemos radio pública, en quienes creemos que comunicar es mucho más que informar, que es resistir, cuestionar, escuchar, sentir. Emilio no era un hombre que se escondiera detrás de los formatos, él hablaba con la palabra, conversaba con ella, la acariciaba, la desafiaba, la usaba como bisturí, como refugio y como espejo. Hoy, desde este espacio que lo celebra, lo recordamos con las palabras con las que él mismo se describía y decía, Evergenji Espartaco abre los ojos antes que el amanecer, ama lo que hace, hablarle a la palabra, padre de una hija, un hijo y un libro, lágrimas de amor ante la estulticia, Se desnuda y pierde frente al micrófono la caligrafía y el silencio. En la mesa que se escancia con vida es frívolo e intenso, es calamidad, es cinismo. ¿Qué más podríamos agregar nosotros si él mismo lo dijo todo? La cátedra Emilio Bergenji es una invitación a no olvidar lo que nos enseñó, que la radio no debe de ser dócil, que el micrófono no es un accesorio, sino una responsabilidad, y que el silencio también es discurso. Es nuestro deseo que esta cátedra se fortalezca como un espacio para pensar la radio pública desde el riesgo, desde la ética, desde el arte y desde la duda. Tendrá vocación crítica, formativa y viva, que no se encierre en la nostalgia, que se proyecte hacia las nuevas generaciones que están, como él lo estuvo, dispuestas a desnudarse frente al micrófono, a conmoverse frente a la estulticia, a seguir creyendo que la palabra puede iluminar lo que otros prefieren mantener en la sombra. Gracias de todo corazón al Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa por este generoso acto que llena de alegría a la comunidad de radioeducación, a su familia, a sus colegas, a quienes compartimos con él tiempos, Algunas redacciones, cabinas, cenas, libros, silencios, bohemias. Esta cátedra no solo lleva su nombre, lleva su legado. Porque como él mismo decía, amar lo que uno hace es la forma más digna de estar en el mundo. Con enorme respeto, cariño e ilusión por el futuro, presentamos hoy desde la memoria indeleble la cátedra Emilio Ebergenchi. Muchas gracias. Y para seguirlo recordando, le pedimos a nuestros ponentes si podemos dar paso a la maestra Hilda Saray, por favor, y a la maestra Marta Romo, quienes nos van a continuar platicando sobre él de una manera cercana, como solo ellas dos lo conocieron. Maestra Romo, por favor. Gracias. Gracias. Muy bien, muy buenos días. Es un verdadero gusto y un honor estar en este espacio compartiendo tres días de trabajo radiofónico, tres días de reflexión, tres días de encontrarnos con nuestros colegas, con amigas, con amigos, tres días de hablar de una pasión profunda que tiene que ver con la creación sonora, que tiene que ver con la comunicación y que tiene que ver con fundamentalmente mirar y dirigirnos al futuro. Y después de esta fantástica presentación que han hecho el doctor Carballo y la maestra Fernanda Tapia de la Cátedra Emilio de Bergenji, es verdaderamente emocionante tener la posibilidad de conversar con la maestra Marta Romo, una de las personalidades radiofónicas de nuestro país más importantes, sobre todo por lo que se refiere a la radio que toca el corazón, a la radio que se pregunta a cada momento hacia dónde se está dirigiendo y de aquella radio que tiene que ver con lo hecho a mano, que tiene que ver no necesariamente ausente de tecnología, la radio de hecho es una tecnología, es un portento cultural además, pero sí esta radio, esta creación sonora que tiene que ver con lo que vamos moldeando, vea poco a poco con además el soporte de una gran experiencia y un gran conocimiento. Así que pues doy la bienvenida a la maestra Marta Romo y agradezco profundamente su presencia, así como la presencia de la maestra Ingrid Ebergenji, que nos acompaña el día de hoy, Ingrid Evergenji Salinas, quien ha sido una presencia fantástica a lo largo de estos 20 años de ausencia, presencia de Emilio. Y por supuesto también a la distancia agradezco enormemente todo el apoyo y la complicidad del arquitecto Víctor Evergenji Kelly, quien es también hijo de Emilio y con quien hemos mantenido una conversación continua a lo largo de estos años. de lo que ha significado el legado de quien hoy nos convoca. Emilio Vergeny y Marta. Emilio Vergeny y Valga. Compañero tuyo, gran amigo, discípulo, yo me atrevería también a mencionarlo. Grandes charlas, grandes creaciones y grandes posibilidades de encuentro y de herencia para quienes ahora que son tan jóvenes que seguramente les sonarán raros algunos conceptos o que seguramente estarán preguntándose ahora de qué estaremos hablando alrededor de una persona que estuvo al micrófono. Ya la semblanza que escribió Emilio de Poño y Letra y que leía Fernanda Tapia, Nos acerca bastante a la fortaleza, a lo desenfadado y a lo incisivo de su personalidad, pero seguramente habrá muchas otras facetas que podemos conocer, a las que podemos acercarnos, sobre todo en la escucha de sus producciones radiofónicas de los espacios en donde participo. No tomo más la palabra, sino para dar entrada a Marta Romo. Veo que, como siempre, metódica, organizada, ha escrito su presentación y nos dará muchísimo gusto, Marta, poder acercarnos en principio con lo que has preparado. Muchas gracias, Silvia. Gracias. Un gusto estar aquí. De verdad que agradezco mucho a la quinceava Bienal Internacional de Radio, ¿verdad? convocada por Radio Educación. Abrazo a mi comunidad de Radio Educación, ¿verdad? Y le agradezco también a la directora Fernanda Tapia Canoví el que me hayan invitado para formar parte de todo esto. Muy bien, se trata de celebrar a Emilio y pues como ya lo dijo Hilda, Emilio fue mi gran amigo, Éramos hermanitos, decía él, pues sí, éramos hermanitos. A ver, Emilio estaría riéndose a carcajadas en este momento si supiera que una cátedra va a llevar su nombre. Pero de verdad, estaría atacado de risa, ¿verdad? Y yo me río junto con él porque Emilio estaba muy lejos de la academia. Él creía en la palabra, creía en el sonido, creía en la vida, en la muerte, en el gusto por vivirlo todo, por comunicarlo todo a través del micrófono, ¿verdad? Y perdón a los académicos que estén aquí que diga esto, pero pues él estaba muy en su vida de locutor, se enorgullecía de esto, ¿verdad? Y pues académico no era precisamente, ¿verdad? Quiero contarles que días antes de su partida, de su trascender, estuvimos juntos en Morelos, en una casa familiar en donde nos solíamos reunirnos con la gente que trabajábamos y a él le gustaba mucho ahí barrer y separar las tortillas, eran dos de sus vicios. Voy a hablar de lo cotidiano, de lo sencillo, porque pues todo lo otro ya está mostrado y yo voy a platicar de estas cosas. Le fascinaba ponerse a barrer, a barrer hojas, decía que el sonido de las hojas era precioso y con una gran concentración barría el patio, barría las escaleras, para separar después, como se los dije antes, las tortillas, ¿verdad? En esta casa, pues fue muy poquito tiempo antes de que él se fuera, me escribe algo en agosto del 2005. Esto es lo que él dice, Amiradísima, admiradísima, queridísima Marta, el único parámetro que tenemos para aquilatar la dimensión de una amistad es el tiempo. Hay amistades como la nuestra que están fincadas en la convicción de que no hay nada en este mundo capaz de disolverlas. La distancia física para nosotros solo opera como aglutinante, como argamasa. En la interminencia de los encuentros, en la intermitencia de los encuentros, en la bifurcación aparente de los caminos, volverse a encontrar es simplemente retomar la conversa en el punto que la dejamos. Un abrazo permanente, una mano siempre extendida, un silencio solidario que ni siquiera la ausencia física mella. Pues esto es lo que escribe por última vez, para mí Emilio Bergenji, de verdad. Yo lo conocí y les voy a platicar un poquito de esto, gracias a De Puntitas, una serie que quizá alguno de ustedes escuchó. De Puntitas salió al aire en 1983 y se hicieron 245 programas. Queríamos que las niñas y los niños recibieran mucho apapacho. Queríamos que estuvieran contentos y que entendieran lo importante que era apoyar a los otros. Y en todo esto, Emilio nos enseñó una magia especial. Era difícil convencer a Emilio de que formara parte del equipo de Depuntitas. puntitas. Él decía, mira Marta, eso sí que no, como Chabelo nunca voy a hacer, eso no lo voy a hacer jamás, eso sí no lo voy a hacer. Bueno, poquito a poquito, ¿verdad?, fue transformando y entonces aceptó un día, le dije, a ver, ¿por qué no conoces al personaje?, te presento al personaje. Y poco a poquito nos enseñó que había una magia especial antes de iniciar las grabaciones en darnos un abrazo. Antes de entrar a cabina, los que ahí estábamos, que eran grabaciones muy íntimas, muy, muy íntimas, de verdad. grabábamos en un estudio que estaba en el sótano de Radio Educación, un buen estudio, muy chiquito, muy encerrado, y ahí se ponía a Emilio a la entrada de la puerta, abrazaba a Elia Fuente, que era la musicalizadora extraordinaria de De Puntitas, a Alejandro Ramírez, que era el ingeniero que más trabajó con De Puntitas, y a mí. Entre todos nos abrazábamos, ¿verdad? Y decidíamos qué queríamos mandar ese día, porque teníamos decidido en cada programa enviar algún sentimiento que consideráramos que era importante que las niñas y los niños conocieran. Entonces cogíamos entre la ternura, la paz, la no violencia, ¿verdad? Y a través de todos los lenguajes que se manejan en una cabina de radio, pues mandábamos esto y lo mandábamos en serio. Me tardé muchos años en atreverme a decirlo, ahora lo digo plena y abiertamente, porque sé que esa es la radio y ese es los mensajes que podemos enviar y que tenemos estos poderes humanos maravillosos de comunicarnos con otros enviando todo esto, de verdad. Pues ahí Emilio se sumergía en las profundidades de sí mismo. Era impresionante la cantidad de personajes que vivían en él y cómo los iba representando. Emilio ha sido la persona más profesional con la que yo he trabajado a lo largo de 50 años. Y alrededor de los Siete Mares y por todas partes, Emilio sigue siendo el más profesional. Tenía una pasión por el trabajo, una certeza de todo lo que hacía, de lo que se proponía lograr, ¿verdad? Ponía a disposición todo lo que él era, todo lo que tenía, lo que sabía, para poder comunicarse y llegar a los otros. De verdad, yo se lo agradecía infinitamente que nos enseñara todas estas cosas, porque era maravilloso trabajar con él, además de muy divertido, ¿verdad? Además de todo, era puntual, a excepción de los viernes en la mañana, porque los jueves en la noche se iba de fiesta con su amigo Marcial Alejandro. y entonces ahí se complicaba el asunto, ¿verdad? Se desvelaban y etcétera, etcétera y le costaba trabajo llegar a las grabaciones del día siguiente, ¿verdad? Y todos temblando, diciendo, ¡ay, ay, ay! ¿Y ahora qué hacemos sin Emilio? ¿Cómo le hacemos, verdad? Pues un día Alejandro Ramírez, el ingeniero de sonido, dijo yo sé dónde está Emilio y salió corriendo. Pues Emilio había adquirido un coche grande, grande, no sé si te acuerdas. La unidad. La unidad. Bueno, decía, y creo que no era cierto, que se lo había comprado a un guarura, porque en ese tiempo los guaruras usaban unos autos muy, muy grandes. Él lo acondicionó en la parte de atrás, en la parte del, atrás del conductor, ¿verdad? Y acomodó ahí almohadas, cobijas, todo lo demás, y hacía una cama muy cómoda. En la cajuela tenía su biblioteca, cosa indispensable para Emilio, porque su gran vicio era la lectura, ¿verdad? Y ahí acomodaba sus pertenencias en la cajuela, y pues podía vivir muy cómodo en ese auto, ¿verdad? Estacionaba esta unidad afuera de la emisora, y pues si estábamos sufriendo, ya sabíamos que estaba en la unidad, le tocábamos, lo despertábamos y llegaba los viernes corriendo, ¿verdad? El 31 de agosto del 2012, la UNESCO nombra de puntitas como parte de la memoria del mundo. Se le debe este nombramiento a la contribución, dicen ellos, por trazar la evolución del pensamiento, siendo un legado a la comunidad presente y futura y garantizando la preservación y el acceso libre. Pues, ¿qué quiere decir todo esto, verdad? Este programa está al acceso, puede pedirlo cualquier persona y todos tenemos derecho a copiarlo, a usarlo, ¿verdad? De puntitas queríamos dirigirnos a niños inteligentes y queríamos apoyar su desarrollo emocional y también que incrementaran su sentido crítico. Entonces, pues para esto diseñamos al personaje, lo hicimos nacer, le dimos voz y sucedió que necesitábamos precisamente a Emilio Vergeni, ¿verdad? Entonces con Emilio trabajaba yo cada 15 días en mi casa, siempre en mi casa, haciendo una especie de ritual para checar, para seguir, para ir construyendo la pista del Emilio de Depuntitas. El Emilio de Depuntitas iba evolucionando de acuerdo a las orientaciones, a las respuestas que nos daba el público. Entonces, ahí construíamos al personaje, lo revisábamos, decíamos, no es que está yendo hacia allá y nos gustaría que él aportara esto o lo otro. Ahí fue donde fue sucediendo un milagro y Emilio se enamoró de la misión de De Puntitas. Y creo de verdad que De Puntitas fue un destino. Fue un destino, pero también un gozo y una manera fresca y brillante de trabajar y gozar la radio. Fue un placer enorme, de puntitas era el lugar donde Emilio jugaba de manera amplia y de manera rica. Se transformaba desde goma de borrar hasta rey mago, un foco, ayer estaba escuchando una entrevista que hace un foco y él se transforma en el foco y bueno, yo todavía que lo he escuchado mil veces, me vuelve a sorprender cómo es posible que Emilio pudiera interpretar tantos personajes. Pues era una maravilla, ¿verdad? En estas grabaciones donde únicamente estábamos Elia, Emilio y yo, pues seguíamos buscando las maneras de llegar a nuestro público, de comunicarnos realmente con él. En De Puntitas, Emilio tenía una meta y esta meta era llegar a sus hijos, llegar a la Ingrid y llegar al Víctor, a la Pichuca y al Vico. Cada día pensaba en ellos en Depuntita y así les mandó 245 cuentos especiales, la música que Cricri nos dedicaba día a día porque en cada Depuntita pusimos siempre un Cricri y él pensaba en sus hijos. A todos nos toca un padre diferente, no sabemos cómo relacionarnos bien con él cuando somos adultos. Y pues a Ingrid y a Víctor les tocó el Emilio Evergenge, con todas sus locuras, con todas sus cosas. Les tocó un padre radiofónico, un padre radiofónico, y esto es maravilloso, un ícono de la radio cultural y educativa, un ser que se burlaba de todo lo que hubiera en el mundo, pero que los adoraba, Ingrid. Hablé con Víctor en estos días y pues también se lo dije y se lo vuelvo a repetir desde aquí y díselo, ¿verdad? Que Emilio trabajaba para ustedes como padre, esa fue una de sus formas de expresar la paternidad. Y es para mí un honor poderlo expresar y compartir hoy, aquí. ¡Ay, es muy importante! Bueno, pues a ver, Depuntita se copió mucho, yo sé que tengo que terminar, ya voy a terminar si no me sigo aquí con los 245 programas de Depuntita, es verdad No, con Depuntita sucedían cosas muy chistosas una vez en el norte encontré un maestro que juraba que él era la voz de de puntitas, que le había cambiado con la edad, pero él era el que hacía de puntitas. Y eso era muy divertido, debería de hacer yo un anecdotario de todas estas… ¿verdad? Bueno, pues voy a terminar, voy a terminar ya, porque si no, no seguimos aquí. Pero vamos a terminar a la manera de Emilio Vergenzi, con uno de sus juegos. Y yo quiero pedirles a todos que participen en este juego, ¿verdad? Les pido que localicen a la persona que tengan a su mano derecha. Todos tienen ahí una mano derecha, localicen a esa persona. Sí, y que se miren a los ojos para darse un gran abrazo en esa abrazología que Emilio Bergenji nos dejó como herencia. Dar un abrazo enorme, yo te lo doy a ti. Muchas gracias. Bravo, pues con ese abrazo, qué mejor homenaje para Emilio. Le damos las gracias a la maestra Ila Saray y a la maestra Marta Romo. Lamentamos tener que estar con la presión del tiempo, pero tenemos hoy la premiación del concurso internacional de producciones radiofónicas y ya tenemos mucha gente afuera esperando. Una bola para Emilio. Sí. Una, dos, tres. Chiquitimuna a la bimbomba, chiquitimuna a la bimbomba. A la Vivo, a la Vau, a la bimbomba. Emilio, Emilio, la, ra, ra. ¡Algadón, gente! Les tenemos que comentar lo siguiente. Vamos a pasar a un video que intenta hacer un sentido homenaje a un compañero que recientemente se nos adelantó, a Cruz Mejía. Tenemos también un regalo para todos ustedes, un libro precisamente que escribió Cruz Mejía, con motivo de un aniversario de sus 50 años de trabajo, hace 10 años sacó este libro, sobre la historia de radioeducación. Hemos conseguido muchos ejemplares para poderles regalar y después del video les invitaríamos a pasar por su libro al área afuera, también para darnos oportunidad de organizar la premiación y también les pedimos su comprensión porque en los lugares, en las filas primeras, tienen que estar los premiados precisamente por logística y para que puedan pasar por su premio. Entonces, esperamos nos comprendan y por favor, si lanzamos el video, muchas gracias. Hola, Baru. Hola, Feli, pues el gusto de estar contigo porque somos compañeras y amigas desde hace tantos, tantos años, por lo cual cuando falta, cuando muere un elemento, un compañero, como es el caso de Cruz Mejía, pues nos sentimos tristes, pero es el momento también de decirles que valoramos su trabajo y que estuvimos juntos en la vida. Cruz Mejía lo conocí en el 1970 y tantos porque él asistía a clases en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la UNAM y yo también. ¿Estudió qué? Estudió comunicación y yo también. Entonces ahí nos conocimos. Pasaron los años y él vino a Radio Educación y se integró al equipo de producción. Él era productor de Radio Educación. Una serie que hizo mucho tiempo, mucho tiempo, por el que construyó muchos grupos musicales desde el nombre. Su serie era ¿Quién canta? Exacto, quién canta y además una serie que dio la oportunidad y eso me parece una de las cuestiones más valiosas porque era muy humilde y era una persona no egoísta, sino que invitaba a grupos noveles, grupos, claro, de música mexicana, pero se abrió también al rock y a otros géneros, aportando y dándole lugar a grupos que en otros lugares no hubieran sido ni siquiera tomados en cuenta. Yo creo que eso es una de las cuestiones más valiosas. Un compañero jovial, siempre en los pasillos, bueno, de decir, ¡ay, nos vemos! Siempre tenía esa costumbre y muy alegre, siempre muy alegre y con esa chispa, además, muy del sinaloense, que nunca olvidó su terruño. Y yo le decía, oye, ¿tú eres de Sinaloa o de Simpatua? A mí me gustaba también mucho su trabajo, que lo aprendió por la práctica, porque él no era un especialista en efectos sonoros. Nuestro gran efectista que ya murió era Chente Morales. Aprendió de Chente Morales porque era muy observador en su oído. Auditivo. Auditivo. ¿Cómo eran los efectos? Entonces, Cruz Mejía, a él lo llamaban también en las radionovelas para hacer efectos a la tradicional, a la forma tradicional, que es con objetos, o sea, no con grabaciones como ahora se hace. Y fue muy hábil. Además, también hacía voces distintas. Hicimos una radionovela con Mundo Cepeda. Esa hace muy poco tiempo. Fíjate que llegando aquí para la entrevista, encontré en el jardín de la emisora a Efren, el ingeniero Efren, entonces, Efren Rivera, entonces le pregunté, oye Efren, ¿cómo recuerdas a Cruz Mejía? Dice, recuerdo su habilidad matemática para resolver acertijos. Él decía un acertijo necesariamente con cantidades para multiplicar, dividir, sumar, y él ya las tenía en la mente. Entonces era uno de sus pasatiempos y diversiones. También le pregunté a Ángeles Medina, nuestra compañera de noticiario, ¿Qué recuerdas de Cruz Mejía? Y me dijo, lo que más me gusta era su interés por el lenguaje, porque dijésemos las palabras correctas al micrófono. Sí, era muy acucioso en ese sentido, Félix. A veces no estaba yo de acuerdo con él en algunas cosas, eso es muy, no estoy de acuerdo contigo y a veces discutíamos fuerte, ¿no? Que le decían, no, no cruces, que no es así, pero bueno, había por lo menos la posibilidad de poder entablar una conversación, ¿estés de acuerdo o no estés de acuerdo? siempre abierto a la discusión, además muy buen compañero, muy buen compañero porque era solidario no solamente con la gente de afuera, sino con la gente de dentro, con los trabajadores. Y bueno, yo me diría ya por último que sí lo extraño mucho, que fue un golpe muy, muy fuerte porque fue tan intempestiva. Ya lo veíamos un poquito enfermo, pero las últimas veces que yo estuve con él fue, bueno, en la radionovela que nos hizo reír mucho, pero también yo estaba en el coro de radioeducación y, bueno, el maestro lo tenía en un lugar porque era afinadísimo. Él daba la pauta para la afinación en las voces. terminaré yo diciendo que Cruz Mejía Arámbulo nos dejó música de todos los géneros nos dejó muchos grupos musicales nos dejó un amor muy grande por la música mexicana y que lo recordaremos así en los sábados a las 7 de la mañana en oscurita la mañana exactamente, en oscurita la mañana que cuando yo estaba los sábados y los domingos en tu uno, yo entraba después del programa. Entonces, cantando esa canción todos los sábados lo veía yo a Cruz. Lo vamos a extrañar mucho, ya lo extrañamos. Y donde estés, Cruz, te mandamos un beso y un abrazo. Hasta pronto, que algún día nos encontraremos. Así es. Tus compañeros, tus compañeras, recuerdan así y estaba yo hablando con la editora del libro precisamente la mañana que me manda una una foto de una de las páginas y dice por hablar el número redondos puedo decir que viví en el rancho hasta los 10 años aunque en verdad fue hasta los 9 años con 7 meses a él le gustaban mucho los números, porque el martes 15 de agosto del 61 salí para México. ¡Qué puntada! Dice el dicho que en martes ni te cases ni te embarques. ¿Cómo vino a suceder que yo en martes me embarcara? Por eso pienso que me voy a morir en martes. Si llego a la noria en miércoles y de ahí salgo un martes, pues ahí se cerró un ciclo. Fue como una muerte chiquita en ese ensayo a morirme, me lloré solo. Eso nomás fue un adelanto, por si cuando llegue la de adeveras no hay quien vierta de sus ojos ni una lágrima por mí. Y tenía razón, murió después de sus deberes, un día después de quien Y lo dejaron en la noria un miércoles. Un aplauso y una porra Cruz. Vamos con esa porra Cruz Mejía. Chiquitibuna, alabimbomba. Alabío, alabao, alabimbomba. Cruz Mejía. Ra, ra, ra. Hay libros. Gobierno de México
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
10/10/2025
FECHA_INGRESO_ENTREGA
28/10/2025
INGESTO
Jorge Vallejo Gutierrez
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
1
TEMA_CONTENIDO
Bienal Internacional de Radios
FECHA_GRABACION
09/10/2025
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Carlos Barrón López | Moisés Maximino Buenrostro Luna
PRODUCCION
Elvira Sánchez Salgado | María Enriqueta Godoy Mendoza

