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CUID
MW-05080
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 28
SINOPSIS_SERIE
Participantes de México y otros países comparten en un espacio centrado en la reflexión sobre la lectura y la literatura. El encuentro impulsa conversaciones que fortalecen la creación de entornos que favorezcan el acceso a los libros y el intercambio de ideas. Se destaca el papel de la lectura literaria como medio para construir sentidos, expresar experiencias y reconocer la diversidad de formas de pensar
EXTRACTO_SERIE
Un encuentro que convoca voces nacionales y extranjeras para dialogar sobre la lectura literaria como medio para construir sentidos, compartir experiencias y reconocer la diversidad de pensamiento.
SUBTITULO_PROGRAMA
Ani Siro (Argentina)
SINOPSIS_PROGRAMA
Se propone una mirada integradora sobre la experiencia lectora a partir del cruce entre artes, mediación cultural y trabajo comunitario. Se sostienen tres ejes: (1) lo artístico como vía para ampliar el mundo simbólico y habilitar lecturas sensibles de la realidad; (2) la construcción de una “mirada poética” que permita resignificar lo cotidiano y reconocer sentidos donde antes había rutina o silencio; y (3) la creación de redes locales que articulen escuela, comunidad y prácticas culturales sostenidas en el tiempo.
A partir de una experiencia en territorio —con niños y jóvenes en contextos aislados y desiguales— se muestran dispositivos que combinan lectura en voz alta, música, imagen, expresión corporal, escritura creativa y cine para estimular la curiosidad, el juego, la conversación y la producción propia. La intervención subraya la importancia de preparar el cuerpo y la escucha, de mantener el misterio y la pregunta como motores de aprendizaje, y de transformar a los participantes en mediadores capaces de ofrecer hospitalidad a las palabras y a los otros. Se enfatiza, finalmente, el valor de planear con sensibilidad, dejar “cabos sueltos” para la exploración y convertir la cultura en una práctica compartida que fortalezca la autoestima, la pertenencia y el tejido social
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre cómo arte, lectura y mediación cultural amplían el mundo simbólico, construyen una mirada poética y tejen redes locales que vinculan escuela y comunidad, promoviendo curiosidad, creación propia y sentido de pertenencia en contextos desiguales
N_PROGRAMA
12
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
01:27:58:24
PARTICIPANTES
Ana Siro, psicopedagoga
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Ana Siro
Psicopedagoga argentina con una trayectoria destacada en la docencia universitaria, la clínica y la formación de profesionales. Formada en la Universidad Nacional de La Plata, orientó su trabajo al estudio del aprendizaje desde una perspectiva que integra aportes de la psicopedagogía y el psicoanálisis.
En el ámbito académico, ocupó roles de referencia en la enseñanza y reflexión sobre la clínica psicopedagógica, contribuyendo a la consolidación de enfoques que consideran el aprendizaje como un proceso atravesado por la subjetividad y la historia personal. Su labor incluyó la coordinación de espacios de formación, la escritura de textos de consulta en instituciones educativas y la participación en asociaciones profesionales vinculadas a su campo.
Su práctica clínica y de supervisión acompañó el desarrollo de marcos teóricos y metodológicos que influyeron en generaciones de psicopedagogos
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Muy buenas tardes tengan todos ustedes. Estamos en la sesión de clausura de este seminario internacional de fomento a la lectura dedicado en esta ocasión a la experiencia lectora. La sesión de clausura siempre es una sesión que pensamos con mucho cuidado. Es una sesión que es importante porque a lo largo de todos estos días hemos tenido distintas vivencias, distintas emociones, distintas ideas y siempre pensamos en una persona especial que pueda dar como un cierre, que pueda escuchar. Obviamente tiene una ponencia preparada, pero que esa ponencia esté impregnada de las emociones, de las ideas que se han dicho acá. Y bueno, en esta ocasión le pedí a Ani Ciro que hiciera ello. Conozco a Annie hace muchos, muchos años. Seguramente muchos de ustedes la conocen porque ha estado en México en muchas ocasiones. Ella ha venido acá, ha estado en distintas ciudades de este país trabajando con maestros. Seguramente también han visto alguna cosa publicada de ella. Su currículum es muy largo, es psicopedagoga, ha trabajado en el fomento de la literatura, es una persona que lee, lee literatura, lee literatura para niños. la ley por placer y también la sabe analizar muy bien y ha tenido a su cargo en muchos proyectos de desarrollo lector o de desarrollo cultural en distintas partes de Argentina en especial hace unos meses me estuvo platicando de lo que estaba haciendo en una región es una región olvidada del mundo como algunas otras de las que se ha hablado en este seminario en donde ella estuvo trabajando o está trabajando con niños y jóvenes no solo con la lectura sino con cine y con otro tipo de actividades culturales Esta es una de las constantes de este seminario en donde sabemos que el trabajo de acercamiento a la lectura es también un trabajo de acercamiento cultural a muchas otras expresiones de la cultura y una de ellas es el cine. Como les decía, el currículum de Annie es largo y yo lo tengo en una versión más corta. La versión más corta dice que Annie es un encanto. La verdad para mí es un encanto tenerla, escucharla, oírla hablar, sentirse escuchado por ella. es una persona muy singular y bueno pues le agradezco muchísimo a Ani que se haya tomado la molestia ella estuvo, si no me equivoco en México hace unas cuantas semanas una semana viajó a Argentina regresó que se haya tomado la molestia de venir otra vez acá y de estar con nosotros y bueno de dar esta conferencia de clausura. Gracias, Annie. Muchísimas gracias, Daniel. Buenas tardes a todos. Quisiera comenzar agradeciendo a Conaculta por la convocatoria a este espacio maravilloso. Han sido unos días muy intensos de compartir ideas, especialmente a su directora, Mónica González-Bilión, y a su equipo, especialmente a Antonio Barquet, que como ya varios de mis compañeros han planteado, ha sido un anfitrión maravilloso. a la CEP, especialmente a María de los Ángeles Calatayud, a Geli y su equipo que hicieron posible que esté en México nuevamente. Por supuesto a Daniel, amigo y colega, por pensar que podía hacer una contribución en este espacio. También quiero agradecer a los artistas que me acompañan en el trabajo que voy a compartir con ustedes, a Javier Maidana, Martín Broide, Priscila Migales, Alejo Gómez Ferrero, artistas maravillosos que me acompañan en este trabajo. y a Giselle y a su equipo técnico porque hizo posible que todo esté ordenado para que podamos compartir algunas cosas. Esta presentación tiene que ver con la experiencia lectora y yo tengo una experiencia para mí importante para compartir con ustedes. Pero mi idea no es hacer un relato de experiencia, sino defender algunas ideas importantes acerca del trabajo con niños, jóvenes y arte. Y la experiencia, tengo la intención, vamos a ver si podemos conseguirlo, que en realidad comentarles experiencia sea algo así como la materialización de esos conceptos o de esas ideas que voy a tratar de sostener y de defender. Hay tres ideas en principio que quiero compartir y vamos a ver si la experiencia sostiene, puede sostener esas ideas. Por un lado, la potencialidad de lo artístico como una forma de construcción del mundo simbólico. Nosotros sabemos que la vida de estos jóvenes con los que trabajamos no va a ser fácilmente modificada por las acciones que nosotros planeamos y desarrollamos con ellos, pero quizá amueblar, hacer más confortable el mundo simbólico pueda ayudar a leer esa realidad desde otro lugar. Vinculada con esta idea, la segunda, que está estrechamente relacionada, tiene que ver con ayudar a estos jóvenes y a estos niños y ayudarnos a nosotros mismos, gracias a ellos también, en un proceso de interacción, a construir una mirada poética sobre la vida. Y creemos que ese es un pilar fuerte en nuestro trabajo. Voy a tratar de mostrar en qué sentido lo estamos considerando. Y cuando digo concebir lo poético como una manera de conocimiento sobre el mundo, no me estoy refiriendo a conocer mejor el género, el género literario, sino realmente a tener una mirada diferente sobre el mundo y voy a tratar de explicar de qué se trata esa mirada. Y tercera idea que quisiera poder sostener a través de esta experiencia es la construcción de redes sociales en que el arte se convierta en una realidad personal y social en comunidades de jóvenes. Quisiera comenzar compartiendo las reflexiones de una escritora argentina, quizá no muy conocida aquí, que se llama Iris Rivera, que en un intercambio personal compartió una idea sobre esta mirada poética sobre el mundo que quisiera compartir con ustedes. Ella escribió esas ideas a pedido mío porque fueron resultado de una conversación en un espacio de intercambio con otros artistas. Y yo lo bauticé el resaltador y dice así. Me di cuenta que tengo una mirada, como todo el mundo, solo que me di cuenta. ¿Vieron que uno pasa la mirada como pasando un resaltador? Cuando yo digo resaltador, ¿se entiende? Un marcador. Un marcador que resalta alguna parte de un texto. ¿Vieron que uno pasa la mirada como pasando un resaltador? Una cosa así como si el mundo fuera chato y el resaltador levantara a primer plano aquello por donde pasa. El resto queda como fondo, un juego de figura fondo. Según de quien sea la mirada, resaltan cosas diferentes. Lo que para Juan es figura, para Pedro es fondo y viceversa. En realidad todo es potencialmente figura y potencialmente fondo. Por eso una mirada no excluye la otra y todas las miradas son complementarias. Cuando un poeta ve lo que no viste, te deslumbra. Y te deslumbra cuando te das cuenta que estaba ahí, que lográs ver lo que él vio. Cuando la mirada pasa al marcador, aparece un cuadro con sentido. No es una figura cualquiera, tiene sentido, la mirada se lo da. Cuando algunas cosas se levantan a la vez, la mirada siente que encontró un sentido. Y si el sentido es tan fuerte que desborda la mirada, sucede que se plasma en una pintura, en una melodía, o en una pintura con melodía, que viene a ser algo así, como un poema. Me parece interesante esta reflexión de Iris, de Iris Rivera, porque tiene que ver con de qué manera podemos construir algunos dispositivos, algunas herramientas que nos permitan que los jóvenes y los niños, especialmente aquellos que están en una situación complicada en relación al acceso a los objetos y los bienes culturales, puedan disponer de su mirada como un resaltador para mirar el mundo más allá de lo viejado, atravesando el espejo, como nos contó Javier ayer. Como decía antes, nosotros no podemos resolver la vida cotidiana de estos chicos y de estos jóvenes, pero los invitamos a un recorrido en nuestro trabajo, y yo los voy a invitar a ustedes a este recorrido, por el misterio propio y ajeno, por lo inquietante que habita en cada uno, para comprender mejor la vida, para comprendernos mejor a nosotros mismos, para generar espacios colectivos simbólicos. Y de una manera, digamos, que ya planteó Lao Tzu hace muchísimos, muchísimos años en un libro maravilloso que se llama Tao Te Ching, que es generar ideas que podemos compartir entre todos en el sentido, y cito un fragmento de un poema de Tao Te Ching, Producir y cultivar, producir y no poseer, producir y no almacenar, aumentar y no dominar. Siempre en el terreno de la incertidumbre, como campo de todas las posibilidades y la curiosidad, siempre la curiosidad. Quisiera primero presentar el proyecto, se llama Puentes Culturales. forma parte de un proyecto mucho más amplio de capacitación docente en distintas áreas curriculares que no puedo explayarme aquí. Y me gustaría que dos de nuestros jóvenes, a través de textos poéticos que han producido, puedan presentar el proyecto. Ellos lo explican de esa forma. Carla, de 14 años, dice, somos el silencio que todos podemos escuchar, el eco ciego que multiplica a la inmensidad. Y Lucrecia, de 16 años, dice, somos disidentes de la ceguera y de los candados, de los oídos sordos y la indiferencia, del tumulto vacío y del ruido sin sentido, de la violencia, del odio y del dolor. ¿Qué es exactamente Puentes Culturales? Lo vamos a ir conociendo a medida que avancemos y de la mano de la palabra de los chicos y de los jóvenes, pero en principio es una iniciativa que convoca a chicos de 10 a 18 años y adultos de la comunidad para formarse como mediadores culturales de una comunidad. La comunidad concreta en la cual empezamos desarrollando este proyecto hace un año se llama Las Ceras. Y el título de la presentación tiene que ver con el fin del mundo, no en el sentido temporal, sino en el sentido geográfico. Porque Las Heras queda en la provincia de Santa Cruz. Ustedes la ven ahí señalada en el mapa. Es la última parte continental del continente de América del Sur. Ahí ven a Argentina resaltada, también a Santa Cruz. Y al norte de Santa Cruz está Las Heras. Verán que no está ni cerca de la cordillera ni cerca del océano. Está justo en medio de la meseta patagónica. Es un lugar muy particular y que dio sentido a la existencia de este proyecto porque ese lugar es un lugar de explotación petrolera. Nació Las Heras como parte de un campamento petrolero que se llama Los Perales. Es un lugar de mucha producción de petróleo, digamos hay muchos yacimientos ahí. Y ese lugar adquirió características muy particulares. Hoy es tristemente célebre porque tiene uno de los índices de suicidio infanto-juvenil más alto del país en la Argentina. Y tiene bastante que ver con esta idea de la explotación petrolera. En el sentido de que esto que fue inicialmente un campamento petrolero convocó a muchos hombres solos, muy bien pagos, porque el trabajo en el campo, no el de los ingenieros, digamos, los que trabajan en el campo del petróleo es muy duro. En esa zona hay ráfagas de viento de entre 80 y 120 kilómetros por hora. De gran parte del año las temperaturas son bajo cero, muy bajo cero. Hay, digamos, 40 o 50 centímetros de nieve en invierno y el trabajo del petróleo es el trabajo en medio del campo. Estos hombres solos, con mucho dinero, el producto del oro negro, como le llaman en Santa Cruz, generó una proliferación de la prostitución muy alta. en los inicios. Hoy ya es una comunidad que tiene 15, 20 mil habitantes aproximadamente, pero hace unos 10, 15 años atrás no era así. Actualmente hay un resabio importante de esas características. La mayor parte de la comunidad son hombres y actualmente debe haber en una comunidad de unos 15, 20 mil habitantes unos 60 lugares nocturnos aproximadamente entre cabarets y bares y villares y mujeres acompañantes y todo ese tipo de cosas. Platinamente, los hombres empezaron también a instalarse con sus familias, pero siempre con un sentimiento de fuerte anoranza del lugar dejado. Siempre están lejos de sus familias, a miles de kilómetros. Para que tengan una idea, desde Buenos Aires se tardan más o menos unas 28 horas en autobús para llegar a este lugar. Y en avión son dos horas y media y después no hay forma de llegar en avión, hay que llegar en autobús, hay que hacer 300 kilómetros más en autobús. Siempre las personas que habitan este lugar tienen la ignoranza del paisaje dejado en otras provincias, en otros lugares de la Argentina. Generalmente convoca gente que tiene dificultades en supervivencia en sus lugares de origen. Y este es un lugar donde como se gana mucho dinero, en un corto tiempo hace factible tener bienes materiales que en otros lugares les costaría muchísimos más años conseguir. Entonces hay como desequilibrios muy notorios, como tener a lo mejor una camioneta de último modelo 4x4 y una casa muy precaria, porque como no piensan quedarse, entonces las construcciones son como muy, es decir, las eras durante muchos años fue un lugar de paso para hacer dinero y regresar al lugar de origen. Eso ha generado serios problemas de identidad. Toda la gente vino de otro lugar y piensa irse a otro lugar. Entonces no hay una comunidad que intente construir algo que se consolida a lo largo del tiempo. Para los hijos de las personas que tienen más dinero es un poco más fácil, no mucho más fácil, pero un poco más, porque los fines de semana se van a las ciudades más populosas, bueno, igual hay ciudades más populosas, la más cercana queda a 300 kilómetros. Y el mayor problema son los hijos de las personas que trabajan en el campo y que no tienen tanto esa posibilidad. Y para los jóvenes se genera un problema social muy grande, porque para irse a estudiar a otro lugar tienen que irse lejos de su familia nuevamente, insertarse en una sociedad mucho más complicada, que en general donde están las universidades son ciudades más grandes. Y por otra parte, siempre se genera la tirantez de que, aunque estudien algo que les apasiona, lo que ganen nunca va a competir con lo que podrían ganar en el petróleo. Entonces, a veces muchos jóvenes se tientan con que a los 16 o 17 años terminan trabajando por una fortuna en medio del campo y desisten de seguir sus deseos internos, de poder abordar otros objetos culturales. Tengo algunas fotografías del lugar. Es plena meseta patagónica. Es un lugar muy despreciado por la comunidad, pero como verán, voy a mostrarles así, bueno, este es el paisaje más habitual. No hay árboles en las eras. O sea, los 300 kilómetros que distan entre Comodoro Rivadavia y Las Heras, Comodoro Rivadavia es la ciudad más importante de la provincia anterior, que es Chubut, no hay un solo árbol en 300 kilómetros, por lo tanto tampoco hay pájaros. Hay algunos, así álamos, que van a ver ustedes, que están plantados por ellos, pero es una zona de arbustos. Y lo que sí se ve en todo el paisaje son esos artefactos que ustedes ven ahí, que son los valantines de extracción de petróleo, que se parecen como pájaros, pero son pájaros metálicos en realidad. Y parecen pájaros porque balancean todo el día, por eso les llaman balancines, son de extracción. Pero una cuestión, bueno, este es otro de los problemas centrales que tiene la acera, es que el viento erosiona absolutamente todo. Entonces también las bolsas de basura se desarman cuando las sacan para la recolección y le da un paisaje de cierto aspecto de basural, digamos, al ingreso de la ciudad, como ustedes pueden ver. Pero también tiene cosas maravillosas que muchas veces los pobladores no terminan de apreciar. Y es que por la latitud el sol tiene un brillo extraordinario que en pocos lugares del mundo tienen. Verán ustedes los álamos en el atardecer. Tienen una tonalidad dorada. Es un viejo galpón del ferrocarril, también iluminado. Yo digo, parece un lingote de oro, en realidad, en medio de la meseta. Estos son unos arbustos muy típicos del lugar que, como verán ustedes, no son amarillentos, son dorados. Porque el sol tiene una fuerza muy particular a esa latitud. Se llaman coirones. Esta es otra vista de los álamos. Y este es un atardecer en la acera. Es un pueblo pequeño, como verán. Bueno, quizá Lucrecia, de quien leímos un fragmento, describe mucho mejor en un texto que ella misma escribió en uno de los talleres que tenía que ver con la tierra. Hicimos una serie de talleres temáticos que ahora voy a comentar con ustedes. Y escribe desde su, sintiéndose como semilla. Y fíjense que algo de lo que yo estoy tratando de comunicarles acerca de este lejano lugar, Lucrecia lo puede expresar bastante mejor que yo. Escribe dos textos, uno como si ella fuera semilla desde adentro de la tierra y como si fuera semilla pero mirada desde afuera de la tierra. El texto, desde adentro de la tierra, dice, adentro las semillas se funden y resguardan, sintiendo de a poco la suavidad de las caricias de la tierra. Cómodas, seguras, serenas, pero estáticas. Sonríen despidiendo los últimos rayos de luz. Mientras sobre ellos se marcan huellas. Mientras sobre ellos se emprenden vuelos. Mientras sobre ellos los caminantes depositan sus sueños. Por supuesto, mostrándoles borradores de ellos mismos. El texto desde afuera dice afuera, a la deriva, infinidad de caminos. Y sobre ellos, infinidad de caminantes. Unos que regresan, otros que se van. Unos que emprenden la vuelta, que vuelven a caminar sobre sus antiguas huellas que nunca se borran. Unos que emprenden el viaje, el trayecto constante, por diversos caminos que los llevan a lugares lejanos. o que los devuelven al punto de partida, pero distintos. Caminos que los conducen, caminos que los rodean, caminos que los obligan a elegir, caminantes que marcan caminos, caminantes que rodean los caminos contorneados, idas y venidas, vaivénes y zigzag, árboles y desiertos, vientos y suaves brisas, lluvias y sequías, furias y calma. Lucrecia tiene 16 años cuando escribe ese texto. Me parece que describe claramente estas contradicciones que genera armar un camino hacia las heras y armarse una identidad en torno a las heras. Entonces decíamos que la convocatoria es para niños y jóvenes de 10 a 18 años. La participación es voluntaria. Nosotros recorremos las escuelas de la localidad, recorrimos hace un año las escuelas de la localidad comentando el proyecto, qué cosas queríamos hacer. Y algunos de ellos se ofrecieron. Actualmente hay 30 jóvenes en las eras participando de este proceso de formación como mediadores culturales comunitarios. Pertenecemos a un proyecto más amplio de capacitación general que ya les comenté, que se llama Escuelas del Bicentenario. Y los adultos que participan no pertenecen al sistema educativo, sino que se fueron acercando personas de la comunidad. En este caso hay dos coordinadores locales hoy que se fueron formando con nosotros y que estamos trabajando intensamente. Una de ellas está a punto de recibirse de psicóloga y está muy interesada en cuestiones de jóvenes, arte y servicio social a la comunidad. Y otro adulto que en realidad es periodista, locutor y también le interesa el trabajo comunitario con jóvenes. Nosotros elegimos trabajar en esta comunidad para armar una propuesta que permitiera el acceso. Otra particularidad muy interesante de las heras es el aislamiento de los bienes y los objetos culturales. La librería más cercana a las heras dista 200 kilómetros. No hay librerías en la localidad. No hay lugares donde se venda música. No hay cine. Sí hay un gran bingo que podría, tiene unas marquesinas, podría estar en Las Vegas tranquilamente. O sea que los juegos de azar y los lugares nocturnos son los que predominan en el lugar. Los fines de semana, como decía antes, los hijos de las familias más acomodadas se van a otras ciudades y se convierte casi en lo que ellos dicen, un pueblo fantasma. Entonces, nosotros elegimos ir a trabajar los fines de semana. Nosotros llegamos los jueves y nos vamos los sábados a la noche. Entonces, hacemos un trabajo muy intenso y de una carga horaria muy intensa, como vamos a ver. Uno de los ejes de trabajo, hay unos cuatro ejes de trabajo que quiero compartir con ustedes. Uno de esos ejes son las funciones temáticas de lectura literaria en voz alta. ¿Qué significa esto? Una de las propuestas centrales que nosotros hacemos a los chicos es formarse como lectores literarios en voz alta y brindando un servicio a todas las escuelas de la comunidad. Nosotros tenemos un espacio en una de las escuelas que es la sala multimedia y justamente ahí nos reunimos para elegir textos, armar funciones temáticas de lectura, es decir, las funciones tienen un eje temático y tienen una forma particular de ser realizadas. El concepto central que está detrás de esta lectura literaria en voz alta es que ellos, que es parte de su formación como mediadores culturales, es que ellos puedan formarse como lectores literarios al mismo tiempo que brindan un servicio comunitario. Desde el inicio, nosotros tuvimos una primera reunión donde nosotros dimos para ellos una función de lectura. Las funciones de lectura tienen el rasgo de ser espectáculos de la palabra. No es solamente leer el texto, el lector, sino que los montamos como pequeños espectáculos y ahora vamos a ver en qué consisten esos espectáculos. Pero lo central que quiero destacar es que desde el segundo encuentro ellos empiezan a probarse los textos y a participar. Al principio algunos textos leíamos nosotros y otros ellos y hoy, por supuesto, absolutamente ellos asumen liderazgo en las funciones de lectura. Las escuelas piden funciones a nuestro grupo, el grupo de puentes culturales, y nosotros vamos circulando, vamos rotando por las escuelas y tenemos funciones organizadas para grupos de diferentes edades. Ahí hay algunas imágenes de un grupo de chicos compartiendo con otros niños. Algunas imágenes de la audiencia divirtiéndose. Para los niños que participan como audiencia, es muy importante ver que otros compañeros de ellos un poco más grandes Son los que en la comunidad están organizando una disponibilidad de la literatura a su alcance. Hay otras imágenes de ellos divirtiéndose. Este es uno que ustedes ven con gorrita. Es un cantante de rap que forma parte de nuestro grupo. Se llama El Vici. Ya van a conocer algunos textos. Y parte de estos espectáculos que nosotros decimos tiene que ver con eso que ustedes ven ahí. Los textos son mostrados en pantalla gigante, en una proyección. Hay un cierto clima de semi-penumbra, que ahí, bueno, con el tema de la luz no se nota tanto ese día. La idea de proyectar a través de cañón y de la pantalla los textos en una superficie donde la audiencia los pueda disfrutar, es que justamente la audiencia participe con nosotros en el sentido de que puedan, en el espacio de intercambio, recuperar algún fragmento de un poema que les haya impactado. En el caso de textos más largos, como los cuentos, incluimos las ilustraciones, si es libro o álbum, escaneamos completamente el texto y compartimos ese texto. También los textos a veces son acompañados por bases musicales que tienen que ver con el efecto que queremos causar nosotros como audiencia. Hay como un juego de participación de la audiencia que mi compañero argentino ayer, Rodolfo, rescataba sobre la cuestión de la participación de la audiencia en funciones de lectura. Nosotros, justamente la proyección de los textos en pantalla gigante hace que la audiencia pueda participar porque después que leemos abrimos un espacio de conversación, a veces ellos se interrumpen porque se ríen mucho, Algunas funciones tienen muchísimo humor y en ese espacio de intercambio los textos facilitan este acceso. Ahí tenemos algunos rostros de audiencias impactadas por sus propios compañeros. Algunos compañeros son de la misma escuela y otros de otros. Vamos armando un clima especial según las condiciones de cada escuela. A veces es una sala de multimedia, a veces es un aula. ¿Qué tipo de textos incluimos en estas funciones? Por supuesto, textos poéticos, las ilustraciones, los cuentos, los poemas en PowerPoint. Tratamos de balancear también que haya autores nacionales, extranjeros, contemporáneos, clásicos. La audiencia puede seguir estos textos leídos en voz alta. Incluimos también proyección de cortometrajes en las funciones. Las funciones duran entre 45 minutos, 60 aproximadamente. Y nuestra idea es generar un clima de alto impacto en un corto tiempo con una audiencia desconocida. Y eso para un grupo de chicos que se está formando como lectores es un enorme desafío. Porque nada, la audiencia o se divierte o no se divierte, no tiene concesiones. Entonces, para chicos es siempre una discusión constante y un ajuste de qué efecto causó este texto, clase de emoción queremos causar en la audiencia, qué contacto queremos ofrecerles y cómo vamos usando, digamos, el cuerpo también, la voz, la mirada, la disposición corporal. Estamos trabajando mucho y me acordaba ayer cuando escuchaba exponer a Rodolfo esta cuestión de que a veces los lectores se van intercalando con parte del público y algunas voces de algunos personajes vienen de parte del público, digamos como asombrar también desde qué lugar llegan las voces. Esto de acompañar los textos con algunas canciones o con algunas bases musicales, dado que tenemos un músico eximio en nuestro equipo. Y otra cuestión que incluimos y que fue también muy sorpresiva para el público, fue una experiencia que desarrollaron unos artistas franceses, ahí está la página web para que ustedes los exploren, se llaman Les Soufflers, Es un grupo de artistas franceses que justamente lo que estuvieron en México, no sé si ustedes supieron el año pasado, lo que crearon fue un sistema que ellos dicen para desacelerar el mundo. Y entonces andan por la vida con unos tubos, más o menos un metro y medio, pintados de negro, los nuestros no son así como muy pintados por los chicos, y van a lugares masivos de las grandes ciudades y les ofrecen a la gente susurrarles un poema al oído. estuvieron en las estaciones de metro el año pasado aquí en México. A nosotros nos pareció una idea extraordinaria y entonces fabricamos susurradores con los chicos, con los tubos de las telas, vieron las telas que se venden en las tiendas, y entonces los decoramos y ahí estamos participando en una feria del libro local y los chicos se acercaban y nuestros susurradores, que además tenían sus rostros decorados para ser identificados como los susurradores, ofrecían coplas y poemas en intimidad, que es una situación bien interesante porque en el bullicio de una feria del libro, contar con un espacio íntimo con la palabra también es como otra disposición, como un arrullo, como disponer el cuerpo de otra manera, como jugar algo de un misterio, algo de una espera, cuando estamos esperando que alguien nos susurre. Tenemos otras escenas. Ahí hay nenes de jardín de infantes haciendo fila para que los susurradores de puentes les susurren algunos poemas al oído. Ahí hay una mamá con su hijita esperando ser susurrados por Carla. Ella es Carla, de quien veímos el primer texto. Y ella es Male. Malena es hija de nuestra coordinadora. Tiene seis años, así que inexorablemente, como es hija de nuestra coordinadora local, es puentes. Así que aprendió a leer en puente y entonces empezó rápidamente a prenderse de memoria las coplas que nosotros susurrábamos al público. Y ese es el primer día que susurra en público. Ahora participan nuestras funciones. Así que desde 10 a 18, pero ya tenemos una de 6. Y cuando vienen los nenes del primero de su escuela, ella está como lectora en voz alta. Y les explica a sus compañeros de qué se trata Puentes Culturales. Es una maravilla. Ahí están los chicos. En medio de las funciones decimos que tenemos una sorpresa. Nos empezamos a susurrar poemas entre nosotros. Y entonces todos empiezan a mirar con cierta sensación de extrañeza. Y entonces les decimos que es un secreto. Y que si quieren saber de qué se trata tienen que levantar su mano. Y entonces empiezan a levantar la mano y entonces todos empiezan a querer. Y entonces se juega como una situación misteriosa en relación con los susurradores. Entonces, hay ciertas condiciones en que hacemos circular la lectura literaria muy diferente a como ocurre en las horas habituales de clase. Justamente parte de nuestra idea es ayudar a crear un contrapunto entre cómo circula la lectura en las horas de clase, digamos, obligatoria, sujeta a esa acreditación, y generar en el mismo contexto escolar una alternativa diferente. Ya sabemos que la lectura obligatoria tiene que existir, que hay que acreditar, que hay que poder mostrar que uno avanza como lector, pero también creemos que en este nexo que intentamos nosotros a través de puentes, que justamente es puentes en muchos sentidos, como ustedes estarán dando cuenta, es en el sentido de las edades, es en el sentido del adentro y el afuera de la escuela, Es en el sentido de cómo el arte puede estar cerca del contexto escolar, desarrollándose con una naturaleza más similar a cómo disfrutamos los lectores fuera de la escuela. De ahí los susurradores y la semi-penumbra de las funciones y la presencia espacial distribuida de los lectores que no están todos en el mismo lugar. y el efecto envolvente que intentamos a través de la música y de las imágenes que estamos viendo, y de las voces de los lectores, y la vinculación temática de los textos. Tenemos una función que es por ahí para chicos de 10, 11 años, que se llama Amores y Desamores. Entonces, todos los textos tienen que ver con ese eje, o bajo el hechizo de la luna. Entonces, dos poemas, textos, historietas, también incluimos tiras de humor gráfico en las funciones. Por supuesto, los cortometrajes también tienen que ver con eso. Y siempre el cuerpo de los lectores, algo que Michel planteó desde el primer día de este seminario y que fue rescatado también por Eliana Yunes, por Daniel en varias ocasiones, por Rodolfo ayer. Es decir, el cuerpo de los lectores haciendo vivir los textos desde la postura, desde la voz, desde la mirada. Bueno, lo que nosotros queremos lograr es eso, o sea, que en un tiempo acotado producir un alto impacto en una audiencia desconocida. es decir, no contamos con la compleja, los chicos van circulando por las escuelas, por lo tanto no es que nos conocemos tanto con las audiencias. Generar también condiciones para que esa experiencia con lo artístico sea sostenida a lo largo del tiempo. Los chicos de las escuelas saben que vamos a volver, que vamos a volver con otras funciones y que vamos a tratar de sorprenderlos. Diversidad de géneros, de autores clásicos contemporáneos, nacionales y extranjeros, eso ya se los comenté. Y, por supuesto, favorecer de esta manera también el crecimiento lector de quienes ponen su cuerpo, su voz y su mirada. Ayer Rodolfo también señalaba esto de la conexión del público con la mirada, no de estar encerrados en el texto, sino también de conectarse con la mirada como mediadores. Daniel señalaba en estos días también otra idea que me parece, digamos, muy compatible con esto que estamos planteando, que es el mediador como hospitalidad. El mediador como hospitalidad para el texto y como hospitalidad para la audiencia. Esa relación hospitalaria es lo que queremos crear. Y siempre en el terreno del misterio y de la curiosidad. Por más preparada que tengamos las funciones, nunca sabemos qué texto puede impactar, por dónde va a correr la emoción de la audiencia, de quién de la audiencia, a quién le llama la atención un texto más que otro. Y nosotros después tenemos reuniones de análisis de esto. O sea, ¿qué pasó con el balance de los textos? ¿Cuáles son los textos que más provocan conmoción en la audiencia? ¿Cuáles son los que a la mayoría de la audiencia deja indiferentes? Y eso tendrá que ver con la forma en que nosotros lo interpretamos o porque será que el texto no calza bien con una audiencia de esa edad. Hay un montón de preguntas que nos vamos planteando acerca de la selección de los textos del balance. Y entonces ahí hay otra cuestión muy interesante que tiene que ver con este armado de lazos que planteaba como un tercer eje importante en este trabajo, que es qué va pasando con la gestión. Es decir, a medida que fuimos avanzando, fuimos armando grupos de coordinación. algunos de los jóvenes, empezamos a convocarlos para que participaran con nosotros en el espacio de coordinación de cada uno de los ejes del trabajo. Y en este caso armamos grupos de trabajo que tienen que ver con alguien que es muy fuerte en las funciones de lectura, que intuitivamente sabe cómo puede entrar, darle carnadura a un texto, y a otro que tenga dificultades precisamente con ese asunto. Entonces, Mariana, que es una de las coordinadoras, se sorprendió mucho cuando le propusimos que ella pudiera formar parte de la coordinación, de discutir con nosotros cómo armar las funciones y cómo ir desarrollándolas con la audiencia. Y nos preguntaba por qué, por qué me lo dijeron a mí, porque que elijan a Javi, lo entiendo, porque ella se da cuenta que Javier tiene una intuición profunda acerca de cómo ayudar a otros. Y justamente nosotros le planteamos, pero si yo tengo dificultades para leer, porque hay otra condición importantísima que nosotros tenemos en cuenta en la convocatoria. Cuando hacemos la convocatoria por las instituciones, aclaramos muy especialmente que no esperamos que sean grandes lectores, que no esperamos que sean lectores correctos en el sentido de punto de partida, que no esperamos que sean totalmente desenvueltos frente a un público, que justamente eso es todo lo que van a construir con nosotros, que nosotros justamente nos dedicamos a crear condiciones para que eso sea posible de ser construido, que lo que queremos es que sientan algún impulso particular por las palabras y que con eso es suficiente. Así que tenemos muchos chicos que tienen serias dificultades para escribir, para leer y que por alguna razón se acercan. Este era el caso de Mariana. Y entonces nosotros le señalábamos que la enorme ventaja es que justamente como a ella le da mucho trabajo buscarle vueltas a un texto y lograr una interpretación en la que su cuerpo, su voz, su mirada se juegue fuerte frente a la audiencia, ella tiene mucho más claro y es mucho más consciente de qué cosas sería necesaria que hiciera para ayudar a otros niños a avanzar en ese proceso. Javier lo hace intuitivamente, le parece obvio que cada uno tendría que encontrar su eje con un texto. a Mariana le dio mucho trabajo encontrarlo. Y entonces es más paciente en el proceso con otros compañeros a los cuales les da trabajo lograrlo. ¿Se entiende? Entonces, ¿cómo vamos armando grupos de coordinación en donde haya fortalezas y cosas para construir? Porque justamente al coordinar a otros es donde construyen más rápidamente esa cuestión simbólica particular que nos interesa. Las situaciones de ensayo son interesantes porque justamente tienen fuertemente que ver con el cuerpo y la lectura. Esto que nosotros les decimos, pruébense los textos. Transiten por todos los textos de las funciones y vean cuál les calza mejor, cuál les calza en la mirada, cuál les calza en la voz. Vayan probándose. Tendría mucho más para decir de las funciones, pero si después preguntan podemos avanzar en ese asunto. Otro eje fundamental, los talleres de expresión artística. Estos talleres incluyen múltiples disciplinas, artes visuales, música, expresión corporal y lo que intentamos es crear espacios que son extensos, normalmente funcionan los días sábados, supónganse entre las 2 y las 6, 7 de la tarde. y son talleres en donde ellos no tienen que prepararse para brindar un servicio comunitario a otros. Solamente es entregarse a una experiencia para expandir su sensibilidad. Creemos que al expandir su sensibilidad encuentran zonas de misterio que después van a poder actualizar en ese servicio de lectura en voz alta que brindan a otros compañeros. Antes de mostrarles algunas ilustraciones, bueno, esta ilustración tiene que ver, uno de los primeros talleres que nosotros organizamos, voy a dar un par de ejemplos solamente, tuvo que ver con su espacio geográfico. En general, ellos desprecian bastante su espacio geográfico y el viento en particular, porque es muy arduo, sobre todo en invierno. Entonces, lo que nosotros hicimos fue tomar fotografías de hermosuras de las ceras, algunas de las cuales les mostré, los coirones, los atardeceres, los álamos iluminados por el sol. imprimimos en tamaño bastante considerable, las colocamos en un passepartout, como ustedes están viendo en la imagen, las colgamos con hilos invisibles y preparamos una situación muy particular en que ellos los invitamos a mirar su propio espacio, las ceras, con mirada de viajeros, con mirada de exploradores. Si ellos entraran a ese lugar y fueran viajeros, ¿qué dirían de ese lugar fotografiado de esa manera? Y fue muy impactante ponerlos en un lugar de espectadores de su propio espacio. Es un momento del taller en que están explorando. Justamente nuestra idea era poder ayudarles a construir una visión poética sobre su propio espacio. Y uno de los ejes principales ha sido el viento. Vamos a ver algunas cosas interesantes. Este es un taller en donde están explorando por primera vez los susurradores. Hicimos un trabajo muy intenso sobre los susurradores antes de que ellos los utilizaran en las funciones con el público. esas son fotografías tomadas desde un susurrador ahí están jugando, jugando con los textos jugando a decirse textos en lengua extranjera en lenguas que para ellos eran desconocidas jugando con los sonidos de las palabras es un escenario particular de un taller que tuvo que ver con el juego digamos sobre varios elementos les comentaba antes de Mariana en las funciones de lectura me olvidé de leerles un pequeño testimonio esta joven digamos que decía ¿por qué me eligieron a mí? y ella dice a mí me gusta ver las caras de sorprendidos de los chicos cuando ven la pantalla con las imágenes de los libros y los textos que leemos así prestan más atención y además disfrutan porque es muy distinto a cuando estás en el aula días. Otro de los talleres que desarrollamos, además del fuego, fue el del agua. Me interesa especialmente darles una pequeña descripción. Construimos con objetos muy sencillos una playa con papel corrugado, no sé cómo le llaman ustedes, pero es un papel descarte con telas de colores. hicimos una playa, instalamos sonidos verdaderos de mar, armamos una playa dentro del espacio multimedia, digamos. Además de mostrarles una visión diferente sobre su propio espacio geográfico, también los ayudamos a crear otros espacios en sus vidas cotidianas. Entonces, el trabajo sobre la penumbra, las velas, el trabajo corporal, esta construcción de un mar imaginario, los poemas de los autores que vamos leyendo. Y, por ejemplo, como corolario de ese día, la película de Giuseppe Tornatore, La leyenda de 1900, que ustedes conocerán y que cuenta la historia de un músico que nace, por circunstancias que ustedes explorarán los que no vieron la película, nace en un barco y pasa toda su vida en un barco. No les voy a decir si alguna vez, por supuesto, siente el desafío de bajar a tierra alguna vez, y ustedes verán después, cuando vean la película, qué pasa con eso. Pero es interesante cómo, a partir de estas experiencias, digamos, de construir este mar imaginario, de leer poemas de autores que han trabajado sobre el mar, sobre el agua, de disfrutar juntos la película de Giuseppe Tornatore, que además está basada en la novela de Alessandro Barico, Novecento, y que también esto llevó a armar un círculo de lectores sobre Alessandro Barico iniciando con Novecento. Esto tiene que ver con ir también rescatando lo que nosotros llamamos algunas palabras gota o algunas palabras agua a lo largo del taller que los chicos van anotando, las cosas que fluyen de su conciencia a partir de este movimiento artístico que vamos generando. Y quiero compartir con ustedes un pequeño texto que escribió Lucrecia, de quien también leímos al comienzo. Esto que yo les voy a leer es lo primero que escribió en su vida, o sea, en el sentido poético. Nunca había escrito nada que tuviera que ver con lo poético. Y ese día, con esa experiencia sobre el mar, escribió cuatro páginas. Solo les voy a leer un fragmentito. Lucrecia, que tenía 16 años en ese momento, en este momento tiene 17, escribió particularmente, siempre me gustó el mar. Nunca pude escribirle nada. Nunca pude escribirme nada. Es que muchas veces, muchas cosas me resultan inmensas. inacabables, inalcanzables, inexplicables por completo. El mar siempre fue una, como la vida. Hay escenas de penumbra de los chicos escribiendo. También esta cuestión muy diferente al contexto escolar en donde los chicos pueden sentarse en el piso, tirarse entre telas, entre velas y dar como rienda suelta a esa escritura, que por supuesto está propiciada por estas condiciones que estamos planteando. Y también una rueda final donde los chicos tienen la posibilidad voluntaria de compartir sus textos. Estos son diversos talleres ahí, están como arrojados a su propio mundo interno. Nunca sabemos qué cosas van a ocurrir en ese espacio. Otra situación que me gustaría compartir con ustedes y que, digamos, hacer como un poco especial es de qué manera nosotros trabajamos la escritura. O sea, cómo es posible que aparezcan y circulen estos textos que estoy compartiendo con ustedes. Voy a mostrarles dos procesos. Voy a tratar de ser lo más clara y breve posible. Una que tiene que ver con cómo acompañamos una transformación de la escritura. una de las preguntas que nosotros siempre nos hacemos es ¿qué interpretan los chicos cuando nosotros les proponemos que produzcan una escritura poética? Y en el caso, digamos, siempre es un misterio para nosotros por dónde va a correr la escritura, más allá de las condiciones que creamos en el taller. Y además, ¿de qué manera podemos colaborar nosotros para que ellos, a través de un proceso de revisión, de relectura, de volver a mirar sus propios textos poéticos, puedan repensarlos y de qué manera intervenir nosotros para no vulnerar esa palabra propia que está surgiendo con toda fuerza, pero al mismo tiempo mostrarles que es posible releer, que es posible revisar, que es posible empezar a dar más fuerza a esa palabra que está surgiendo. Esto es parte de nuestros interrogantes. Y quiero compartir esta escritura. Yo lo titulé de una transformación compartida a una transformación individual, Porque personalmente acompaño a Sofía, que tiene 10 años, a partir del texto del taller de la tierra. ¿Se acuerdan que les comenté, leímos el texto donde Lucrecia cuenta cómo es ser semilla desde adentro de la tierra, cómo es ser semilla desde afuera de la tierra? Sofía es mucho más pequeña que Lucrecia. Y es a partir de esta experiencia de ser semilla que tuvo también otros componentes, ¿no? como atravesar un túnel del Hobbit. Teníamos una tela gigante de unos 6 metros y entonces todos los chicos tenían que atravesar ese túnel e ir explorando debajo de ese mundo subterráneo imaginario, ir explorando palabras semillas, qué cosas surgían de su mundo interno que podían gritar al salir del túnel. Teníamos el túnel de un extremo y de otro, ellos transitaban ese túnel buscando en ese mundo subterráneo palabras en su mundo interior. Las podían gritar o tenían hojas a disposición y las podían anotar. O sea, muchas de las escrituras tienen que ver con esta experiencia. Sofía escribe este borrador y dice, semilla, ser liviana, amada por la tierra, sentí que estaba rodeada, abrazada por una cosa, una sola cosa, la tierra. Es como te abraza, te hace como una pelotita que luego te suelta, te deja, te deja ser libre. Fíjense la cantidad de cosas que se están diciendo sobre la propia vida al mismo tiempo que se está hablando del proceso de esa semilla. Entonces, en ese momento yo le propongo a Sofía, cuando me lo muestra, ellos nos tienen a nosotros a disposición, pueden acercarse para consultar sus textos, para mostrarnos lo que quieren compartir. ¿Qué pasaba si jugábamos a dos cosas? Yo le propuse un doble juego. darle una distribución espacial que se pareciera más a un texto poético, a los textos poéticos que encontramos en los libros, jugar a otra distribución en el espacio y tratar de ver si podíamos, digamos, elidir o eliminar algunos fragmentos que a ella le parecieran demasiado, que explicaban demasiado, para que las emociones que ella quería comunicar resultaran más sugerentes, más directas. Y entonces hicimos un ensayo entre las dos, que tiene el mismo contenido, si ustedes comparan, pero ahora vemos qué cosas transforma. Dice semilla, ser liviana, amada por la tierra, rodeada, abrazada. Tierra que te abraza, que luego te suelta, te deja, te deja ser libre. Aquí hay dos fragmentos que se eliminan. Uno que es el que sentí que estaba y es como, lo que está entre comillas, entre paréntesis. Ahí pensamos que estaba bueno por ahí ver cómo quedaba. la idea sugerente de rodeada, abrazada, amada por la tierra, sin explicar, sentí que estabas, sino simplemente expresando la emoción que ella sintió en ese momento de ser semilla. Es como qué, es sacarle, es como qué, y dejar solo te abraza, y te hace como una pelotita, ahí ella dudó sobre si dejar esa repetición o no, decide sacarla, esa repetición, dudamos porque el efecto rítmico que producen las repeticiones en los textos poéticos son interesantes, pero ella decidió que te deja ser libre, le daba más fuerza. Si dejaba las dos repeticiones, no iba a tener tanta fuerza como poner el énfasis en esto del ser libre de la semilla cuando se expande. Antes de trabajar juntas en esta revisión, compartimos con ellos dos videoclips que formaban parte del taller de la tierra de un grupo islandés que se llama Sigurros. No sé si ustedes los conocen. Son por ahí no tan conocidos porque no cantan en inglés, solo cantan en islandés. Y hay dos clips que circulan por el mundo, solo dos de ellos, que se llaman Hopipola y Glossoli, maravillosos. Uno tiene que ver con un grupo de ancianos. Los dos tenían que ver con la tierra, en el sentido de que los dos tenían que ver con el camino, con el recorrer, con ir haciendo un camino. En el caso de Hopi Paul es un grupo de ancianos que juegan como niños y que saltan charcos en su barrio, ¿sí? Y que efectivamente desarrollan juegos de niños. Y Glossoli tiene que ver con un grupo de niños que desarrolla un recorrido y cuando llegan a la punta de un acantilado y uno genera una cierta inquietud como que van a caer por el acantilado, salen volando, ¿sí? Antes de desarrollar este proceso de revisión sobre el texto de la semilla, Ella escribe otro borrador. Cuando ve esos dos clips, solamente vimos los dos clips como parte del taller y no hicimos ninguna otra cosa. Simplemente era, sigan generando ideas semillas o en este caso frases poéticas que les surjan de su interior. Ella escribe, ancianos con espíritu, comportamiento de niños, saltando charcos y haciendo bromas, jugando, se divierten. Niños que van hacia un lugar bien alto y luego en vez de caer, vuelan. Después de este borrador ocurre ese proceso compartido que desarrollamos en torno a la semilla. Y entonces en ese momento yo digo, Sophie, ¿qué te parece si sobre la base de este trabajo que hicimos de despojar de lo explicativo, de darle otra distribución espacial en la página, te animás a ensayar con este borrador un proceso similar al que hicimos con las semillas, pero que ahora lo hagas sola? Fíjense el texto que hizo a partir de esto. Ancianos, ancianos jugando y saltando charcos. Se divierten libremente como niños. Niños que llegan, llegan a un lugar muy alto. Corren y corren, llegan al final. En vez de caer, vuelan muy alto. Se abren como pájaros, van en camino, en camino en cielo. Son como ángeles. Nos parece muy interesante varias cosas en este texto. Primero, fíjense que en su propio borrador, lo primero que ella escribe son ancianos con espíritu de niños. Y después pone todos los juegos de estos ancianos. Y una vez que los pone, decide por sí misma, porque yo no estaba en ese momento con ella, tachar con espíritu de niños. Y que en vez de decir que tenían espíritu de niños, los hace jugar. Lo cual hace mucho más sugerente el texto. Además, organiza el texto en dos bloques. Primero lo de los ancianos y después lo de los niños. Pero enlaza los dos bloques con la expresión niños repetida. Porque se diviertan libremente como niños, niños que llegan. Es decir, el espíritu infantil que circula por los dos clips enlaza los dos bloques de texto. Y, por supuesto, incluye, borra en una parte que vuelan muy alto, una repetición de volar muy alto, y agrega, digamos, metáforas del vuelo, como pájaros que van en camino, en camino al cielo, son como ángeles. Otra cuestión interesante es que todas las palabras, todas las palabras que se reiteran y que van generando como una cadencia o un ritmo interno de ese texto, tienen que ver con el recorrido de un camino, que es justamente el espíritu de los dos clips, el espíritu de lo que ella también sintió viéndolos. Fíjense que las palabras que se reiteran son las de correr, las de camino, las de llegar, corren, corren, llegan, llegan, camino, camino. Son reiteraciones que además preservan mucho este espíritu de recorrido que tiene el texto. El otro proceso que quisiera compartir con ustedes es de otra naturaleza y es, en vez de una situación, digamos, de a partir de una transformación compartida, cómo se produce una transformación individual de un texto, es hacer pie en textos consagrados para ir encontrando la propia voz. Este texto sí es de Luis, que se llama El Vichy, que es el que tiene la gorrita en una de las funciones de lectura. Y en ese taller que yo les comentaba sobre el viento, compartimos con los chicos este texto. Este es un texto de la tradición aymara, que es un grupo indígena argentino, y se llama Viento Andino. El texto dice lo siguiente. Viento que todo lo sabes, viento que todo lo ves. ¿Dónde está mi amor? Viento que vas al cielo, viento que te has ido. ¿Qué hace, mi amor? viento que entras y sales, viento incorpóreo que canta mi amor, viento anciano y trotamundo viento niño y joven viento, ¿cuándo termina el amor? Lo que nosotros propusimos tenía que ver con toda una secuencia extensa imagínense la cantidad de horas que estamos en esa situación de taller les propusimos que a partir de esta mirada del viento de este poema Aymara, ellos pudieran jugar a tomar un verso de ese poema, uno o dos versos y armar un texto propio sobre su propia visión del viento después de todo este trabajo de mirar el viento desde una visión poética. Y Luis hace este texto maravilloso. Viento Majestad, ¿dónde está mi casa? Quisiera que mientras leemos este texto vayamos pensando también en la situación de las heras que yo les describí al comienzo, de los problemas de identidad, de la ignorancia del lugar de origen, ¿De dónde soy, no? ¿De dónde vine? ¿De dónde soy? Viento majestad, ¿dónde está mi casa? Viento de tempestad, llévame a mi lugar. Viento sabio, llévame a sus labios. Viento sincero, dame un consejo. Viento rey, hazme saber tu ley. Viento que todo lo sabe, lleva mi mensaje. Fíjense que este texto, que inicialmente el texto de Aymara, es un texto que plantea interrogantes sobre el amor. Luis Elvichi toma este texto para convertirlo en interrogantes que tienen que ver con el amor, pero básicamente son interrogantes existenciales. Es decir, ¿dónde está mi casa? ¿Dónde está mi lugar? Que es una pregunta muy significativa en este contexto en el cual nos estamos planteando. Lo que se plantea en el texto de Mara como una pregunta, casi que el bichi lo plantea como una súplica, esto de llévame a mi lugar, llévame a sus labios, dame un consejo, hazme saber tu ley, lleva mi mensaje. y todas las calificaciones que es capaz de crear para el viento, viento, majestad, de tempestad, sabio, sincero, rey, que todo lo ve. Lo que nos parece interesante es el impacto que este poema Aymara tuvo en el Vichy. Una de las primeras cosas que él nos dijo cuando escribió este texto es, no me costó escribir, me sorprendió lo que escribía. Y él dice esto, para mí el poema del viento andino fue muy importante. Es una cábala, porque esa primera vez yo escribí algo que no tenía idea que iba a escribir. Desde esa vez, cada vez que quiero escribir y no puedo, busco ese poema. Lo leo, lo leo y algo se me ocurre. Si estoy triste o estoy contento, también busco ese poema. No sé, se hizo muy importante ese poema para mí y no sé por qué. Después él vuelve a recuperar este juego de cadencia que puede construir en su texto. Y fíjense un texto de más adelante sobre el fuego. Dice, destrucción, pasión, amor, vida, muerte, llama roja, llama azul, fuego sueño, fuego sureño, fuego mágico, fuego trágico, fuego de día, fuego de noche, fuego pasado, fuego futuro, sueño fuego, despierto fuego. El día que escribió este texto estaba furioso. Y entonces le preguntaban qué le pasaba. Y él dice que muchas veces yo no quiero decir lo que escribo. Yo pienso una cosa y después en la hoja aparece otra. Y eso me hace enojar mucho, mucho. No sé cómo pasa esto. No sé cómo puede pasar. Entonces yo ahora soy dos autores, el Vichy y el otro. El que escribe lo que yo no pienso, pero que aparece igual en la hoja. Y el poema Aymara del viento siempre está. ¿qué condiciones vamos creando para que estas cosas ocurran, estas cosas misteriosas ocurran en el marco de los talleres? Una cuestión que señalamos desde el comienzo y que muchos de mis compañeros ponentes han rescatado aquí es esto de preparar el cuerpo. No solo preparar el cuerpo para la lectura, este es un cuerpo que se prepara para la lectura y se prepara para la escritura. Priscila Migale, que es nuestra experta en estas cuestiones corporales, lo dice de una manera muy hermosa. Ella dice moverse, cruzar el límite del cuerpo cotidiano y jugar con los otros. Nos parece muy interesante que en el contexto escolar nosotros podamos crear un dispositivo para cruzar el límite del cuerpo cotidiano. Y ella dice, se trata de conmoverse y moverse con. Porque es un encuentro también con los otros a través de la palabra propia que va fluyendo más allá de lo que cada uno puede controlar. Porque justamente lo que no hay es precisamente control. Sí hay condiciones, condiciones para poder hacer pie en esa palabra propia que va surgiendo y poder avanzar sobre eso. Pero también la sorpresa de las consignas, ellos nunca saben con qué los vamos a sorprender. Siempre están pendientes de qué va a pasar cuando se abra la puerta. Por eso decimos que hay una cosa inquietante antes de ingresar a los talleres. Y también la quietud, también esta expansión en el suelo, entre las telas, entre las velas, la penumbra, el silencio, el tiempo disponible. el encuentro con la propia palabra, la posibilidad de releer, revisar, solo o con otros, reescribir. Y también la posibilidad de compartir voluntariamente lo escrito en una ronda colectiva. Ahí hay algunas escenas. Este es un grupo que estamos armando a 200 kilómetros de la acera, se llama Caleta Olivia el lugar. Y justamente otra de las partes de armar lazos sociales, comunitarios y el trabajo de gestión que vamos haciendo con estos propios jóvenes, es que hay un grupo que está trabajando con nosotros dentro de este grupo de jóvenes que funcionan como colaboradores en la coordinación del armado de estos talleres y que viajan con nosotros a Caleta Olivia para ayudar a estos nuevos jóvenes que están armando recién ahora su espacio esta posibilidad. Todos estos chicos que ustedes ven ahí, desparramados en suelo escribiendo, son chicos que viven en un hogar parecido al de Mirta Colange, lo que nos comentaba Michelle, que son todos hijos de familias judicializadas. y que están integrando puentes culturales. Judicializado significa que el juez considera que sus padres no están en condiciones de tenerlos y los deriva a una institución donde tengan más protección. Y en esa sí tienen más protección. Es un lugar extraordinario que se llama Valdoco. Y es en el medio de la meseta patagónica. Está a unos 10 kilómetros de Caleta Olivia y estos chicos vienen cada vez a trabajar con nosotros. Ahí está Mario escribiendo. los dos chicos a ver, la que ustedes ven de frente es Carla de quien ya leímos y Marcos, ellos dos son coordinadores de los talleres de lectura y están colaborando con Gladys que es reciente en el taller y están ayudándolos a escribir o sea que a medida que ellos van también trabajando sobre su propia voz escrita van participando para ayudar a otros a desarrollar su propia voz y además trabajan con nosotros en el diseño de los talleres como ya somos tres puentes porque los que estamos en Buenos Aires los que coordinamos nos llamamos puentes culturales del río de la plata y los que están en el medio de la meseta los llamamos puentes culturales del viento porque el viento es lo que los distingue y Caleta Olivia está frente al océano Atlántico entonces son los puentes culturales del mar y entonces así nos vamos nos vamos reconociendo entonces nosotros por ejemplo generamos un borrador sobre los talleres se los mandamos a Carla a Marcos y a Daisy que también está colaborando con ellos por propio pedido de ellos. A veces alguien dice, yo también quiero participar de ese espacio de diseño. Entonces, ellos saben qué hacen. Nosotros les mandamos un borrador del taller. Queremos hacer esto la próxima vez que viajemos. Y ellos nos dicen, primero nosotros pensamos y después leemos el mail de ustedes. Primero pensamos nosotros qué querríamos hacer. Si nosotros sabemos que va a ser un taller sobre los espejos, sobre mirarnos a nosotros mismos en alguna parte del proceso, nosotros pensamos y después leemos y después vemos qué se les ocurrió a ustedes y qué se nos ocurrió a nosotros. Y nos mandan otra devolución por correo electrónico diciendo cómo piensan que podría articular lo que a nosotros nos ocurrió con lo que a ellos nos ocurrió. Y ahí vamos puliendo, ¿sí? Y siempre generando sorpresa para los otros, los que no son de la coordinación. Y lo mismo cuando armamos los talleres para Caleta. Que son talleres que los chicos de las eras ya han vivido. Y entonces discutimos con ellos cómo los vamos reformulando. Se entiende cómo esto también, digamos, trae a colación una idea que circuló mucho en estos días de los jóvenes en escena. Lo mencionó Michelle, lo mencionó Eliana y lo rescató también Daniel varias veces. Esto de dar la posibilidad de que los jóvenes estén en escena. Ellos se están formando al mismo tiempo que están participando en la propia gestión de un proyecto sobre el cual nosotros tenemos ideas básicas, tenemos ideas muy fuertes que estamos sosteniendo, pero que las vamos transformando en la medida en que vamos construyendo con ellos este espacio. Ahí está Marcos, que es maestro de la escritura, colaborando con los más chiquitos. Nico, disfrutando de su escritura. Esa era la primera vez que escribían algo en su vida. Todos los textos que les estoy leyendo son como de la primera vez en su vida que abordaron algo parecido a esto. Les voy a leer un pequeño testimonio de Carla sobre el proceso de escritura. Carla dice que ahora es coordinadora del proceso de escritura. Yo antes no escribía nada y ahora no puedo parar de escribir cuando estoy contenta, cuando estoy triste o cuando me enojo. Quizá lo que escribo no sirve, pero desde que empecé siento que mejoré. Y además aprendí a apreciar la belleza de la vida cotidiana en las pequeñas cosas y me enojo mucho menos que antes. Quiero compartir un texto. Ella que dice que no sabe si escribe muy bien. Escribió este texto. Atrapar a la nada, encapsularla, matarla, tener su cadáver entre mis manos y que responder nada sea en vano. Tiene 14 años. Esos talleres de expresión artística son muy intensos. Nosotros estamos con los chicos desde el jueves a las 3 de la tarde sábado a las 10 de la noche y solo se van a su casa a dormir y a comer algunas veces. El resto están todo el tiempo con nosotros porque los jueves ensayamos, los viernes por la mañana y por la tarde damos funciones de lectura en las escuelas. El sábado a la mañana el equipo de coordinación del taller participa con nosotros en el armado de la escenografía del taller. A la tarde hacemos el taller, a la noche tenemos cine, el viernes a la noche hay cine abierto a la comunidad. Esa es una parte que ahora voy a desarrollar un poquitito. Claro, ¿qué pasa cuando nos vamos? Bueno, muy bien, creamos un dispositivo que fue muy interesante, que fue crear sobres de lectura, sobres misteriosos. Son sobres más o menos de este tamaño, ahora vamos a ver algunas escenas. Cada uno está decorado de una manera especial, cada sobre tiene su propia decoración plástica. Los textos tienen que ver con el eje del taller que hemos trabajado y tienen pequeños ensayos, textos, cuentos, tiras de historieta, poemas. Todos tienen un pequeño objeto simbólico que tiene que ver. Cuando hicimos el taller sobre el mar y sobre el agua había un caracol. Cuando hicimos el del viento había una pluma. siempre hay algún objeto que lo identifica y el dispositivo tiene este sentido conceptual, que cuando nosotros nos vamos, perdure la presencia de la palabra, que nosotros no nos hagamos indispensables, que nosotros empecemos a ser invisibles para que los que tengan presencia, sea esa presencia poética de la voz de los autores que los acompañe. Y también tiene algo de misterio y de espera, porque la consigna es, no los pueden abrir hasta las 12 de la noche del sábado. Cuando nosotros nos hayamos ido, cuando nosotros nos vamos, recién a las 12 de la noche los pueden abrir. Y al principio eran dos sobres. Uno para el domingo, ese inmediato posterior a nuestra presencia, y el otro para el siguiente domingo. Y al siguiente domingo ya regresábamos, ¿no? Al principio íbamos cada 15 días. Entonces, había que esperar y saber qué iba a pasar. Entonces, esa es como esa cosa de espero a ver qué clase de misterio contiene este sobre, que además tenía un pequeño indicio de correo electrónico, porque si querían comentarnos cosas sobre lo que les pasaba cuando leían. Ahí hay algunos, hay una pequeña composición, ves que hay pequeños objetos. El sobre de la tierra tenía a su vez un sobre en miniatura adentro que tenía semillas. Y ese sobre a su vez estaba dibujado como una semilla que brotaba y todas diferentes. O sea que además los desplegamos en una alfombra así gigante y cada uno puede elegir cuál es el texto, el sobre que más le atrae, que está hecho para él o para ella. Ahí asomo una plumita Ahí hay un fósforo gigante que corresponde por supuesto al sobre de fuego como indica Muy bien, entonces nuestra idea es empezar a hacernos a tener nosotros menos presencia para que se vaya generando esta cuestión de intimidad con los textos Voy a ir un poquito más rápido Daniel, ¿cierto? Por supuesto, desde la gestión, en este grupo de colaboración con el proceso de los talleres, hay chicos que empiezan a preparar los sobres con nosotros. Bueno, se empezó a ser necesario leer, empezaron a demandar leer en casa. Y entonces, por ejemplo, tenemos en funcionamiento tres círculos de lectores. Uno de Alessandro Varico, que se hizo indispensable a partir de la leyenda de 1900 de Giuseppe Tornatore y de la novela Novecento, y ahí empalmamos con seda y entonces armamos un círculo de lectores que tiene que ver, digamos, entre seda y Novecento. Otro sobre Oliverio Girondo, porque es un poeta que tuvo mucha presencia, es un poeta argentino muy importante, que tuvo mucha presencia en los sobres. Y hay otro círculo de lectores de libros álbum para los de 10, porque digamos los de 10, 11, 12, por ahí con Barico y con Oliverio Girondo no se las ven tan bien. inventamos un dispositivo súper interesante también para los círculos de lectores. Por supuesto, es lectura intensiva, extensiva, muy diferente a la que hacemos en las funciones de lectura y diferente a lo que ocurre con los sobres. O sea, se entiende que estamos intentando dispositivos alternativos, todos complementarios, que van mostrando distintas facetas de la escritura, de la lectura, del trabajo corporal, de la posición del cuerpo en relación a la lectura, de la relación con los otros, de la relación con la comunidad. Les propusimos lo siguiente. que una vez que fueran avanzando en la lectura, qué tal si se juntaban en pequeños grupos por afinidad, ya no esa cosa de todos juntos, así como tribu que somos, para pensar qué cosas les sugieren estos autores, qué les pasa con esa lectura, qué se les ocurre que podrían generar como ideas culturales. Y les empezamos a contar cómo artistas a lo largo de la historia de la humanidad usaron los bares como lugar para generar ideas interesantes. Eso en Buenos Aires es muy fuerte, pero obviamente nace allá lejos y hace tiempo. Por ejemplo, el Cabaret Voltaire es un lugar que en Suiza, en 1916, es invadido por Hugo Ball y una bailarina y pianista que era Emmy Hennings. Y ellos toman esa casa de alternancia como un espacio de encuentro de artistas, del que después van a participar Hans Hart, Tristan Zara, y es el grupo desde el cual surge el movimiento dadaísta. También les contamos de García Lorca, Dalí y Buñuel, que armaron la orden de los hermanos de Toledo y que también se juntaban ellos en Toledo, por supuesto que según dicen es una ciudad que tiene callejuelas muy intrincadas. Y entonces hablaban de poesía, hablaban de las ideas locas que se les ocurrían sobre cosas culturales y además embriagaban, entre otras cosas. Entonces jugaban a perderse por las calles de Toledo y, digamos, se encontraban un tanto después, ya casi al amanecer, y lo hacían cerca de un monasterio donde los monjes se levantaban al alba para desarrollar sus rezos. Y entonces ellos se cubrían con unas túnicas y remedaban los rezos de los monjes al amanecer. Y por eso se pusieron la orden de los hermanos de Toledo. Bueno, ¿qué hicimos? Como eso, por supuesto, ustedes conocen a Fontana Rosa, ¿no? El historietista argentino que ya hemos perdido físicamente, pero no simbólicamente. El famoso Val el Cairo. Bueno, tengo algunas imágenes de esos bares. El que ven arriba es el del grupo de Adahista. Allá está la orden de los hermanos de Toledo. y ahí lo ven que dice el Cairo. Es un bar donde Fontana Rosa se juntaba con sus amigos a generar ideas. Bueno, en realidad no sé si tan culturales porque tenían tres temas favoritos. La poesía, el arte, el fútbol y las mujeres. Esos son los tres ejes centrales de su conversación. En Buenos Aires está plagado de bar el bar Banchero, en la Boca, el Tortoni, la Paz. Hay un montón de bares que han sido lugares de encuentro de gente que se juntaba a generar ideas. Hay ese que ven ustedes que se llama Barbaro, es un grupo de artistas plásticos del año 1969, uno de los líderes era Luis Felipe Noé, que es un importante plástico en la Argentina, y entre 14, más o menos unos 13, 14 artistas compraron un bar en el Bajo de Buenos Aires y le pusieron Barbaro, porque ellos recordaban una historia por la cual los griegos, cuando se referían a los pueblos cuya lengua no entendían, decían que hablaban Barbar, Barbar. Como si nosotros dijéramos bla, bla, bla. Y entonces de ahí ellos dicen que surge la idea de bárbaros, como aquellos que eran extraños, que eran los incomprendidos. Y como ellos se consideraban incomprendidos artísticamente en la sociedad, a su bar le pusieron bar, baro. Bueno, nosotros mismos nos reunimos en un bar en Buenos Aires y nos filmamos a nosotros mismos contando estas historias. Y entonces les mostramos a los chicos cómo la gente se reúne en los bares a generar historias interesantes. Y les propusimos que en su comunidad eligieran un lugar por subgrupos donde intercambiar sobre estas ideas que iban surgiendo en los círculos de lectores. Ellos ya tienen su bar y nosotros también. Nosotros, por supuesto, todavía estamos recorriendo, pero tenemos uno casi seguro, porque vamos reuniéndonos en distintos bares de la ciudad que nos interesan y para ver cuál va a ser el bar de puentes culturales del Río de la Plata. Hasta ahora tenemos un bar uruguayo que se llama Medio y Medio. Nos pareció interesante porque juega con la incertidumbre, ¿no? No es ni una cosa ni la otra, es Medio y Medio. Así que hasta ahora estamos ahí. Vamos a ver si duramos. Bueno, quiero decir, la idea es ofrecerles una alternativa que tiene una larga historia social en la historia de la cultura y que puede ser una idea interesante para que ellos empiecen a generar ideas para su propia comunidad. Otro eje fundamental, el cine. Nuestro espacio en la acera se llama Cine Pochoclos y Palabras, porque no pueden faltar palomitas de maíz, ¿no? Entonces, nosotros llamamos pochoclos, se entiende, palomitas de maíz. Tenemos a la Pochoclera del Pueblo, ahí vamos a ver algunas fotos. Esas son algunas de las películas que vimos. Son muchas. Hemos visto inmensidad de películas. Ahí está la fábrica. Entonces la señora viene y se pone en la sala de multimedia y va fabricando las palomitas de maíz. Entonces eso invade el espacio en penumbras del cine y todo el mundo está con sus palomitas y vemos la película juntos. Aproximadamente son unos 50 jóvenes cada viernes que se están acercando a este espacio de cine. Inédito porque Las Eras no tiene cine, pero va a tener. Porque estamos ahí presionando con las petroleras para que lo construyan. Y creo que vamos a tener éxito. Ahí tenemos un espacio. Estamos viendo Los Educadores, la película alemana. Este es el equipo de cine. Se sacaron una foto artística. Es el equipo que coordina el cine, ¿no? Víctor, Javi, Elvichi y Fernanda, que es la coordinadora local. Ellos son el equipo. Les quiero leer un pequeño texto. ¿Qué cosas dice el Vichy sobre el cine? El Vichy tiene una historia muy, muy difícil. Y verán las cosas que está creando. Dice el Vichy, antes yo no terminaba nunca de ver una película. Porque había ruido en mi casa, porque todos hablaban, porque yo me aburría y me perdía. Ahora que estoy en la coordinación del espacio de cine, miro tres veces cada película y cada vez le encuentro más detalles y entiendo más cosas. Ahí hay otra foto de ellos fantaseando. qué cosas hacen en relación al espacio de cine habría mucho que abordar sobre esto por ejemplo, acuerdan posibles películas por recomendación por supuesto nosotros tenemos una fuerza importante en esa recomendación miran y analizan individualmente distintas películas se reúne ese equipo para acordar cuál es la que van a ver la siguiente semana una vez que la acuerdan se juntan todos a ver esa película discuten los ejes de debate qué van a plantear como ejes de debate o de intercambio posterior preparan una presentación a veces es un poema a veces es una anécdota una historia de vida depende, o sea, para presentar la película en sí arman una gacetilla electrónica que distribuyen entre todos, bueno, la difunden tienen un espacio radial donde también se difunde el espacio de cine por supuesto se realiza la función y ahora están, por supuesto, acompañándonos en el proceso de Caleta Olivia, organizando ellos el espacio de cine con los otros chicos. Voy a tener que acelerar un poquito. Algunas escenas colectivas, esa es en una feria del libro, voy a leer algunos textos de los chicos, de otros chicos. Luis, otro Luis, no el Vici, otro Luis, Berrondo, escribe, cuando el esplendor de un ser vivo muere, todo el mundo está a sus pies. ahí nos estamos preparando para una feria del libro por eso se están fileteando las caras árbol te pido que con tu crecimiento desahogues mis penas, con tus frutos alimentes mi alma y que con tus hojas tapes mi muerte las noches se vuelven largas la tristeza me perturba todo se vuelve oscuro y mi alma me deslumbra en ti vi una rosa si un pétalo ha de caer la recojo en mis venas como fuego a tu querer Luis es el que está el del final el texto que voy a leer ahora es de Noelia Noelia tiene serias dificultades con la lectura y la escritura tiene 10 años pero serias cuando descubrió podía susurrar poemas al oído en las funciones, que se las podía aprender de memoria y que podía ir ganando seguridad con la lectura, fue el descubrimiento más extraordinario que ella pudiera hacer. Se levantaba dos horas antes de ir a la función para practicar y practicar sus coplas para poder susurrar. Ella, digamos, reorganizó un vínculo placentero y satisfactorio con la lectura a partir de susurrar poemas, porque el susurro crea una situación de intimidad que no la expone, le permite encontrar un vínculo íntimo con el otro, que no es la misma exposición que una función de lectura como espectáculo. Ella escribe el día de la semilla, escribió, creo que fue el segundo escrito de su vida. Fui semilla, me enterraron en la tierra y sentí que estaba libre. El día del fuego, Noelia escribe, 10 años tiene, se me prendió la mano, un remolino sobre la garganta, se me prendió la palma de la mano. Talía tiene 10 años y escribe, quisiera susurrar un poema, quisiera gritar mi dolor, quisiera darte una buena noticia, yo quisiera susurrar y gritar, pero no puedo. Wilson, otro personaje que fue a parar a la nocturna, porque ya no daba más en la escuela común. Jamás había escrito. Él dice, yo en puentes culturales me hice una persona. Otro día les cuento la historia de Wilson porque es increíble. Él está ahora como coordinador de las funciones de lectura, porque además tiene una capacidad de liderazgo, una conexión con la escritura. Él descubrió todo ese mundo. Si ustedes lo vieron, es una cosita que no se puede ni creer. Ya lo pasamos ahí en una. Y un día escribió este texto que lo llamó La Creación. Pero les juro, yo les muestro el primer texto que escribió. No pueden creer que él sea capaz de escribir esto al mes o dos meses. El primer día que te fuiste, te busqué. El segundo día, lloré por ti. El tercer día, grité tu nombre al cielo. El cuarto día, recé por ti. El quinto día, rompí tu foto. El sexto día, quemé tus cosas. El séptimo día, me libré de tus recuerdos. el que vende azul es el Vichy es el texto del viento majestad y el que está al lado es Marcos que es el coordinador del espacio de escritura Carla, a Carla ya la conocen dice, no extraño mi soledad amo la compañía de las palabras lo voy a volver a leer no extraño mi soledad amo la compañía de las palabras el misterio se extiende se trizan las miradas encrucijadas ese es un día que hicimos el día del taller del fuego obviamente hicimos un fogón imagínense el frío que hacía para hacer un fogón llovía, caía nieve pero ahí debajo de una vino la policía a ver que estábamos haciendo hicimos un fogón y ahí está Male, toda encapuchada la que tiene seis años, nuestra puentecitos calentándose las manos y por supuesto teníamos unos tambores y hacíamos un ruido bárbaro porque somos un escándalo. Somos un escándalo. Les voy a leer un texto de Lucrecia. Lucrecia fue con la que abrimos, ¿verdad? Que es un texto sobre la femineidad y el desamor. Es un texto de primera mano, así como se los leo. Lo tenía escaneado pero no sé dónde lo puse, así que se los voy a leer así. Nada que modifique ningún orden, ni detenga el curso de los acontecimientos. Nada que saque la tierra de su eje, ni haga caer una estrella, ni vuelva cuadrada la luna. Nada que detenga el tiempo o mueva las agujas en sentido opuesto. Absolutamente nada que impida girar al mundo. No es tan complejo lo que necesito. Solo preciso algo que desgarre mi garganta, que suplante mis lágrimas y dé un respiro a mis labios hartos de morderse. Un simple grito que salve a mi cuerpo, un simple basta en un momento preciso y nada de esto hubiera sido escrito. Quiero cerrar con, ahí están, bailando los muchachos, haciéndose los payasos. Ahí está. Ese que saca la lengua ahí, que tiene el gorrito con unas cositas ahí, es Wilson, el del texto de la creación. Y la que tiene el mechón así es Carla. La adulta que está ahí es Fernanda, que es un ser extraordinario. Quiero rescatar cuatro ideas básicas para cerrar. La primera es una idea que compartió conmigo Laura de Betach, que es una escritora, poeta argentina, ensayista extraordinaria, que en su último libro, La construcción del camino lector, rescata la anécdota de una mujer que tejía cuadrados de lana para hacer una gran manta. Y entonces los iba uniendo y al final dejaba uno un poquito destejido. Y todo el mundo le decía, pero ¿qué pasó con este? Y ella decía, es que me encanta dejar cabos sueltos. Esto forma parte también de nuestro espíritu. A nosotros nos encanta trabajar en la incertidumbre, en el marco de la curiosidad, en esto de conmoverse y moverse con dejando cabos sueltos. La segunda idea fundamental, y estas se enlazan con las primeras que quise defender, espero haberlas defendido, tiene que ver con un texto de Juan Gelman y con esta mirada poética que nosotros queremos defender a través de proyectos de estas características. Dice así Juan Gelman en un artículo que publicó en Página 12, un periódico de Buenos Aires hace unos años. La poesía se defiende sola, transcurre como un río que nada puede interrumpir desde el fondo de los siglos. Uno de los primeros poemas de la tradición oral de China que pasó a la escritura hace 35 siglos habla de un pastor que bajo la fría madrugada cuida a su rebaño y a largos kilómetros de la mujer amada piensa en ella y la imagina junto al fuego cociendo. El último verso de ese poema todavía me estremece. Él escucha el sonido de sus tijeras bajo la noche profunda. O como ese poema de un griego anónimo de hace más de dos mil años. Te envío un perfume suavísimo y no le hago un regalo al perfume, sino a ti que lo puedes perfumar. Pareciera que lo único que une a la humanidad a través de la historia es la belleza, el nacionalismo, las guerras, la riqueza y la pobreza, las religiones, el racismo, la opresión, separan a los seres humanos. Pero todos pueden comulgar en la belleza de un poema de cualquier autor, cualquiera fuera su nacionalidad, su lengua, su religión. Y en este mundo cada vez más dividido, atomizado y gris, mercantil y consumista, la belleza es un escándalo, la poesía es un escándalo. Y quiero cerrar con un poema que es una columna vertebral indispensable para nosotros en Puentes y que de parte de todos los amigos jóvenes y niños y mis compañeros de Puentes les quiero regalar a ustedes. Es un poema de Baudelaire que desde el primer taller que desarrollamos con los chicos y los invitamos a mirar su propio espacio, que también era mirar su propio mundo interno con mirada de viajeros, mirar su intimidad con mirada de viajeros. Y yo les propongo a ustedes que también se miren con miradas de viajeros. El poema de Baudelaire se llama El viaje y dice Asombrosos viajeros, qué nobles historias leemos en sus ojos profundos como mares. Muéstrenos el estuche de sus ricos recuerdos, esas joyas maravillosas hechas de éter y de astros. Queremos viajar sin vapor y sin velas. Para alegrar el tedio de nuestras cárceles, traigan a nuestro espíritu tenso como una tela los recuerdos rodeados de horizontes. Digan, ¿qué vieron? Muchísimas gracias. Muchas gracias. .
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_INGRESO_ENTREGA
25/10/2008
FECHA_PUBLICACION
27/11/2008
OBSERVACIONES
El nombre correcto de la ponente es Ana Siro. En la pleca del video aparece como Ani Siro
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
28
CONDUCTOR
Daniel Goldin, editor, bibliotecario y escritor mexicano
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
FECHA_GRABACION
20/11/2008
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Alfredo Chávez
PRODUCCION
Ana Victoria Martínez Anaya

