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CUID
MW-07568
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 32
SINOPSIS_SERIE
Este encuentro reúne jornadas de reflexión y diálogo dedicadas a la creación y fortalecimiento de espacios que impulsen la lectura y la literatura en ámbitos públicos y privados. El foro propone debatir sobre la importancia de la lectura, especialmente la literaria, como herramienta para construir significado, expresar ideas y emociones, y reconocer la diversidad de formas de pensamiento
EXTRACTO_SERIE
Encuentro de reflexión y diálogo sobre la creación de espacios que impulsen la lectura y la literatura, destacando su importancia para construir significados, expresar ideas y emociones, y reconocer la diversidad de pensamientos
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Lucina Jiménez (México)
SINOPSIS_PROGRAMA
La lectura se entiende como una parte fundamental de la experiencia personal, un acto que invita a profundizar en la diversidad cultural y en los desafíos de acercar la amplia oferta de textos a distintos tipos de lectores. Desde esta perspectiva, se reflexiona sobre cómo la diversidad cultural influye en las prácticas de lectura y en la relación entre los lectores y los materiales disponibles
EXTRACTO_PROGRAMA
La lectura, entendida como experiencia personal, invita a reflexionar sobre la diversidad cultural y los retos para acercar los textos a distintos lectores, así como su influencia en las prácticas y relaciones de lectura
N_PROGRAMA
7
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
00:51:18:23
PARTICIPANTES
Lucina Jiménez López, antropóloga y escritora
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Lucina Jiménez López
Antropóloga mexicana especializada en cultura, educación y políticas culturales. Doctora en Ciencias Antropológicas por la UAM, ha desarrollado trabajo académico y docente en instituciones como la propia UAM y la Universidad Pedagógica Nacional.
En el ámbito público, dirigió el Centro Nacional de las Artes de 2001 a 2006 y presidió brevemente el Conaculta. También ha sido consultora para organismos internacionales como la UNESCO, el PNUD y la OEI en temas de diversidad cultural, educación artística y desarrollo sostenible.
Autora de diversos textos, sus aportes se centran en las políticas culturales, la inclusión social, los derechos culturales y la educación artística como herramienta de transformación. Es considerada una figura relevante en el desarrollo del pensamiento cultural en México, articulando teoría y práctica con un enfoque de diversidad e inclusión.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Gracias. Muy buenos días. Ah, creo que sí, creo que sí están aquí. Bueno, están aquí pero los siento muy lejanos, entonces les voy a pedir que se acerquen, de verdad que se acerquen, que se acerquen, porque justamente el tema de la lectura y los diálogos lo que implican es cómo acortar las distancias justamente entre lo que significa la gran diversidad de textos en los cuales se narra y se escribe la vida y los lectores, los partícipes, que no solo son espectadores sino que son parte de esta construcción de la lectoescritura y de estas maneras de imaginar el mundo. Así que muchas gracias por acercarse y por ir cerrando estas barreras que a veces separan la lectura de lo que son nuestras maneras de ver el mundo. Quisiera dar las gracias, en primer lugar, a la Dirección General de Publicaciones, favoreciendo esta posibilidad de estar, aunque no estemos físicamente en el mismo espacio, pero que podamos compartir esta construcción de comunidades, tanto en tiempo real como a la distancia a través de las redes de internet. Quisiera decir que me parece muy relevante que el encuentro de cultura lectora se haya dedicado al tema de la diversidad, Porque tal vez hoy en el mundo no haya un debate más importante respecto a cómo enfrentar el tema de la diversidad. Y yo creo que hay muchas inquietudes en el mundo respecto a este tema y sus implicaciones alrededor de la lectura. Yo creo que incluso las preguntas que tenemos que hacernos van en dos días. Por un lado, qué implicaciones tiene la diversidad cultural en la lectura como práctica y por el otro lado, cómo la lectura nos permite abordar la diversidad. Entonces, en este doble diálogo es que yo intento compartir con ustedes el día de hoy algunas reflexiones que están basadas en una mezcla de dos cosas. Por un lado, experiencias de vida, porque al final de cuentas la lectura es ahí donde tiene que insertarse en las experiencias de vida y por el otro lado en una reflexión que está compartida en un mini micro pequeño librito que editará salas de lectura, justamente con una reflexión alrededor de cuáles son los retos que enfrenta hoy la gestión cultural y la lectura en tiempos de diversidad. Ese pequeño cuaderno se presentará en la Feria del Libro de Guadalajara, pero yo decidí en esta presentación hacer una mezcla de esas dos partes. Entonces, en primer lugar quisiera señalar que estamos ante este reto de redefinir la diversidad cultural y no me voy a meter mucho teóricamente al asunto porque yo sé que ya lo han venido haciendo a lo largo de las conferencias previas, pero sí quisiera señalarlo como un punto de partida. Lo fundamental es ya no ver la diversidad simplemente como algo externo, es buscarla en los demás, buscarla incluso en aquello que se piensa que es diferente a nosotros, porque la diversidad cultural en realidad es algo que está en nosotros, es algo que está en el yo, es algo que nace de la construcción individual en los contextos colectivos. Y eso me parece que es fundamental porque si no reconocemos la diversidad cultural como algo que está en un proceso de construcción permanente y que nace en la persona para construirse en lo comunitario o en la contrastación, podemos quedarnos con una visión exótica que intenta buscar la diversidad solo en nosotros y pensando que nosotros somos ajenos a ella. Entonces, el concepto de diversidad tiene que ensancharse mucho, tiene que ensancharse mucho para pensar que somos incluso entre los aparentemente iguales, somos profundamente diferentes. Y eso me parece muy relevante porque de otra manera estaríamos en el riesgo de pensar la diversidad como un elemento extraño, como una mirada incluso en algunos casos exótica. Y también es importante reconocerlo porque si nosotros nos asumimos como diversos, estamos poniendo un grano de arena más para combatir este sentido del etnocentrismo, de pensar que una cultura es más importante que la otra o que una tiene mayores privilegios frente a la otra. Y es importante porque además podemos entender que cada uno de nosotros necesita una educación intercultural. Es decir, la educación intercultural no es para los demás, es para cada uno de nosotros en esa posibilidad de ir construyendo diálogos de ciudadanía basados en el respeto a la diferencia y incluso diría yo como una condición para poder construir cultura de paz, que no significa ausencia de conflicto, lo que significa es capacidad de construir juntos en el marco de la diferencia. Y creo yo que hoy ese es uno de los retos contemporáneos que tiene nuestro país, al igual que en muchos otros lugares. Entonces, lo más importante es que esta necesidad de formación intercultural está presente en los maestros, en los gestores culturales, en los artistas, en los servidores públicos, en la policía. ¿Se imaginan si nuestros policías pudiesen comprender el tema de la cosmovisión y poder saber la perspectiva de género que implican los derechos de las mujeres en contextos comunitarios, donde las mujeres no tienen todavía esta condición de igualdad? ¿Qué pasaría si ellos mismos se asumen miembros de esa comunidad y esa identidad que muchas veces ellos tienen también como perteneciente a una de estas culturas? y entonces la procuración de justicia está mediada por un diálogo de respeto y de inclusión. Entonces, lo menciono simplemente como un ejemplo específico. La diversidad también tiene que ensancharse a los lenguajes y a los modos de lectura y escritura. Es decir, no solamente la lectura de textos basados en la letra impresa tienen que ver con las nuevas formas de lectura contemporánea. Y eso es un elemento fundamental porque hay veces que en la educación podemos encontrar niños o jóvenes cuyas estrategias de lectura del mundo son más afines al movimiento, son más afines a la imagen, son más afines al sonido, son más visuales. Y entonces las formas de aprender el mundo tienen que ser hoy implicadas en este tránsito de lenguajes que se conectan unos con otros y que en la vida real muchas veces no están separados. y que tiene que ver también con la posibilidad de una formación estética y una formación del gusto que pasa también por muchos centros de producción artística y cultural, pero también por muchos soportes, por muchos formatos y por una condición híbrida con la cual nosotros leemos el mundo y eso me parece fundamental reconocerlo. Entonces, estamos más familiarizados con el tema de diversidad en relación con la migración. Por ejemplo, estamos más familiarizados con la diversidad alrededor del tema de cómo los mapas culturales se han venido transformando a raíz de todos estos intercambios que se generan, no sólo en las ciudades destino de la migración, sino en los tránsitos y en los lugares de origen, donde al final de cuentas estamos en un contexto donde muchos maestros hoy en día tienen aulas donde los niños proceden de matrices culturales muy diferentes. Podríamos pensar, por ejemplo, aquí en las escuelas del centro histórico, que cualquiera pensaría que es una ciudad y que además está en el corazón de la metrópoli, y sin embargo la diversidad lo que implica es que hay muchos niños que incluso no tienen el español como su lengua materna. son niños que proceden de culturas pertenecientes a los pueblos originarios y que por lo tanto su manera de leer el mundo pertenece a otra matriz cultural y eso es un reto, es un reto para la formación de los niños, es un reto para el docente y es un reto también para las estrategias de relación con la lectura. Entonces, creo que es importante que muchas de las prácticas que nosotros generamos de fomento o de gestión, digamos, de las prácticas lectoras, partan de esta necesidad de transitar a espacios de convivencia en donde la diversidad sea uno de los ejes fundamentales y se considere como parte de todo este movimiento de cómo es que podemos nosotros asumir herramientas que permitan generar estos vínculos y estos tránsitos en este contexto de culturas lectoras que se están desarrollando a partir de situaciones completamente diferentes. Entonces, los contextos de la lectura no se refieren solamente al escenario en el cual ocurre la lectura, sino a los procesos de la subjetividad con los cuales nos acercamos a este fenómeno de lo que significa leer y a la manera que nosotros transmitimos la emoción, la imaginación y el deseo en este acercamiento a lo que son nuestros textos. Y cuando estoy hablando de nuestros textos, repito, no solo estoy hablando del libro impreso, aunque puede pensarse que leer es un acto individual y es un acto absolutamente íntimo, es verdad que también se desarrolla en una serie de contextos muy diversos. No es lo mismo leer así, recargado en un acto de amor público, además, que leer sentado en el metro, como también podemos encontrar muchos ambientes. Pero lo más importante que quiero yo señalar es que en este doble juego de la diversidad y la lectura, vamos a hablar en esta conferencia de tres escenas. Tres escenas donde me interesa a mí que este diálogo se pueda ir expresando en elementos concretos. porque es el último rincón del planeta, pero de donde se presume que se origina la civilización contemporánea. Y al mismo tiempo, un lugar donde se escribió una epopeya que tal vez no hemos alcanzado a valorar suficiente, la de Mandela y que no me resignaba yo a pensar que no podía conectarme con esa matriz de sensibilidad y eso que en un momento dado te puede hacer sentir en la piel y en el corazón y en la respiración lo que significa vivir esa condición y no es que yo quisiera ponerme en el lugar de ellos, Simple y sencillamente pensaba que acercarme a la complejidad de esa diversidad cultural tenía que ser de otra manera que no fuese solamente lo que se dice de manera formal, lo que se dice de manera oficial, por decirlo así. Entonces, caminando por las calles de Girona, encontré este libro que se llama Diablos de Polvo. Es una novela de Roger Smith que lo que hace es retomar los diálogos crudos y realistas de la vida cotidiana contemporánea de Johannesburg y de Ciudad del Cabo y establecer cómo en esa vida cotidiana se encontraban implícitos las contradicciones que históricamente habían dado lugar a ese régimen y la manera como hoy en día las comunidades urbanas de las zonas que vivieron en el apartheid estaban viviendo en el día a día esa herencia, Esa herencia que hoy era lo que se intentaba que estos jóvenes con su decisión y su capacidad de acción estaban intentando transformar. Entonces entré en una especie de dimensión entre el sueño, entre lo real y entre lo que estaba viviendo, porque lo que leía de pronto cuando estaba en Johannesburgo trabajando con estos jóvenes, lo leía y lo escuchaba. y estaban los planteamientos vivos, es decir, la literatura lo que estaba haciendo era permitirme efectivamente penetrar en esa dimensión de lo que en la vida cotidiana significaba el reto de vivir en la diversidad, en una nación donde esa diversidad estaba en proceso, y está, yo yo, en proceso de construcción en términos de convivencia. Entonces, fue muy importante también porque me hizo ver que el tema del racismo no era un problema solamente entre blancos y negros, como solemos verlo en esta visión un poco binaria, que el tema del racismo incluso se conectaba no solo con la complejidad de la integración intertribal, digamos, de las comunidades que confluyen en las zonas urbanas de Johannesburgo, sino sobre todo me permitieron entender el origen Bantú de mi propia vida, de mi propia persona. Encontré allá lo que eran los orígenes de las matrices culturales de los pueblos del Pacífico mexicano, que vivieron en momentos específicos estos tránsitos forzosos, pero que significaban que había una serie de matrices culturales que estaban allá. Entonces, fíjense cómo tratando de acercarnos a través de la literatura, lo que encontré fue a mí misma. Y me encontré a mí misma en esta matriz identitaria que se comparte a lo largo de este camino. Encontré también comunidades en donde esta afirmación de Amílcal Cabral, en el sentido de que en la cultura radica la resistencia más profunda de un pueblo, era absolutamente cierto. La energía con la cual se desarrolla muchas de las prácticas culturales entre estos pueblos, es verdaderamente impresionante. Nunca he visto bailar niños de tres, de cuatro, de cinco años con esa energía y ese compromiso de que en el movimiento está la cultura misma que los representa que en esa ciudad. Entonces, creo que lo importante está también en distinguir que en ese ámbito de la cultura también puede radicar el envilecimiento. Y eso me parece muy importante subrayarlo, porque si no, a veces tendemos a pensar que la cultura, todo es bueno y todo es magnífico y todo es maravilloso, pero lo cierto es que en la cultura, a veces los temas de diversidad cultural juegan un papel ratificadores de la dominación. Y eso es muy importante que nosotros lo tengamos claro, sobre todo porque muchas veces los sistemas de clasificación que se utilizan en la vida cultural, tienden a configurar esos esquemas, incluso diría yo, de violencia. Clasificar a la gente es una forma de ejercer violencia y eso me interesa mucho decir. Concluyo esta parte de la escena diciendo que estas poblaciones que en su momento, Sobeto, que es una de las poblaciones paradigmáticas, digamos, en la lucha contra el apartheid, que era donde vivía Mandela, hoy en día está haciendo un movimiento basado en la construcción identitaria, basado en la búsqueda de nuevas formas de expresión de esta vida cotidiana, a través de las lecturas que su mundo les está permitiendo hacer, pero ir avanzando a su vez en un acercamiento mucho más interdisciplinario a lo que significaría solamente la mediación a través del libro. Lo que les puedo decir es que en este mundo, haber leído esa novela, me abrió las puertas al pasado, pero también al presente. Me acercó a la diversidad, pero no a la diversidad externa, me acercó a la diversidad propia. Y eso es un camino que no tiene fin. La segunda micronarrativa tiene que ver con el mundo electrónico. El mundo electrónico lo que está generando son nuevas formas de relación, nuevas comunidades. en algunas ocasiones en donde hay una mezcla permanente de lectura de textos, de escritura, de imágenes y no siempre orientados bajo lo que significa la posibilidad de construir uno desde su propia identidad. Las redes electrónicas tienen de todo, es decir, hay de todo. Lo importante es bajo qué paradigmas se acerca, quien navega y quien construye en estos espacios los diálogos que intenta construir. Es decir, la capacidad de seleccionar y de relacionar es lo que significa en este momento el reto, más allá de lo que significa la apropiación misma de la herramienta. Entonces, aquí me quiero referir específicamente a un texto que escribió Benito Taibo en su Facebook. El Facebook puede ser una ventana, que no solo ventanea a cualquiera que escribe, sino que es en sí misma una ventana. Entonces, yo quiero hablar de este texto que escribió Benito Taibo en su Facebook, aclarando que le pedí permiso para hacerlo. es decir, que no lo estoy ventaneando nada más porque lo vi en el Facebook, sino que por el Facebook le mandé una nota, oye Benito, ¿puedo comentar esto en la conferencia? Por favor, porque me parece una experiencia muy importante en términos de la formación lectora. Y entonces me contestó, pero por favor Lucina, ¿quieres que te cuente más? No, no, ya con lo que me contaste en el Facebook. Entonces, pero fíjense, todo ese diálogo por el Facebook a través de lo que él comenta en una experiencia que ocurrió en la vida real, no en la vida virtual del Facebook. Entonces, fíjense cómo los tránsitos están ahí de esa manera conectados. Entonces, él lo que dice es lo siguiente. Di ayer por la tarde noche, aclara, para crear el ambiente, una conferencia de fomento a la lectura en Texcoco, en una biblioteca espectacular dentro de las instalaciones del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario. Habría unos 400 adolescentes y maestros de los pueblos y ciudades cercanas. Fue muy emocionante. Pero lo mejor fue a la hora de las preguntas. Un muchachito de unos 14 años, después de que lo convencí de que no me hablara de usted, me dijo a bocajarro, ¿eres feliz? ¿Eres feliz? Y no lo dudé ni un instante. sí, sí, soy feliz, tengo 52 años y me sigo asombrando de lo que a mi alrededor pasa constantemente, hago lo que quiero, escribo lo que quiero, digo lo que quiero y despierto todos los días al lado de la mujer de mi vida, imagínense, que la mujer lo lean en Facebook, está maravilloso, además es mi amiga, entonces, Le digo, oye, ¿qué viene? Entonces, tengo un montón de amigos a los que amo, una familia chidísima y ampliada, y un trabajo noble y enriquecedor como el que más. Sí, carnal, le dije, soy feliz. Pero para ser completamente feliz, necesitaría que tú y todos fueran felices también. Y me contestó, ya sé qué voy a hacer para ser más feliz. Leer. Ese muchachito de Texcoco me hizo la tarde, desde aquí lo abrazo. Entonces, para quienes piensan que las herramientas tecnológicas son frías, que no se puede transmitir la emoción, que no se puede generar un vínculo cercano, es que, fíjense, que quienes trabajan en la educación a distancia saben que es muchísimo más exigente la conectividad y la emocionalidad que se genera en ese diálogo, porque estás con un aula con la que tienes que dialogar uno a uno, con la que tienes que leer sus textos uno a uno, cuando estás en lo presencial puedes hacer como que no lo viste, cuatro pueden intervenir, pero en el aula de la virtualidad esa cercanía es absolutamente persona a persona, No estoy diciendo que uno sea mejor que el otro, simplemente estoy diciendo que tenemos que buscar nuevas miradas para acercarnos a estas herramientas y ver de qué forma podemos construir nosotros otras comunidades. ¿Por qué? Porque lo que es verdad es que hoy en día estamos enfrentando la gestión de la lectura frente a una nueva generación, que yo diría que ya son dos, frente a las nuevas generaciones que son las generaciones posalfabéticas, que son las generaciones que construyen los diálogos a través de su interacción con los hipertextos y las formas de conectar y de relacionar pensamiento y acción y comprensión, son muy distintas a las que nos formamos nosotros. Nosotros somos migrantes, somos migrantes a la tecnología, ellos son nativos digitales. Tengan o no tengan computadora en su casa. Entonces, el reto que significa para nosotros, gestores culturales, para los maestros en el aula, para las comunidades originarias, la relación con la tecnología, creo que tenemos que verla desde una dimensión mucho más amplia de la que solemos hacer. Fíjense que en una ocasión, en una escuela, un maestro estaba muy conflictuado porque él hablaba y por allá alguien digitaba. Y entonces el maestro pensaba que estaba chateando, entonces armó todo un escándalo, mandaron llamar a la madre, aquello era un desastre porque era una evidencia de la falta de respeto a lo que se estaba planteando en la escuela. El caso es que al final de cuentas vino el cuerpo del delito y el cuerpo del delito pues era el celular. Y entonces ahí lo que la estudiante en cuestión mostró es que estaba ratificando en el internet lo que la maestra estaba planteando y estaba buscando unas fórmulas adicionales para poder participar en la clase y decir de qué otra manera se podía hacer. Esa niña era mi hija. Entonces, uno como madre o como padre, de pronto se enfrenta también a esa doble dimensión de cómo hoy en día los jóvenes se acercan a esas herramientas y construyen su mundo lector a partir de la confluencia de otros elementos que tal vez no están todavía en nuestros imaginarios. Yo no creo que es o bueno o malo, porque tampoco podríamos decir que entonces lo que hay que hacer es que todos estén con el celular haciendo eso en un contexto de aula cuando lo que están construyendo es otra cosa. Depende, depende. Y depende no de que sea mi hija, sino depende de las condiciones de acceso y de la dinámica que se va generando en el aula para la construcción de ese espacio común. Entonces, en lugar de que la tecnología se nos convierta en un problema, tenemos que buscar de qué manera generamos una relación con ello. Esta es una imagen donde en la Fonoteca Nacional, muchos jóvenes se estaban acercando a la lectura de un sonido que se iba a proyectar a través del universo. Escúchenme lo que estoy diciendo. y la señal se iba a reproducir a través de los celulares generando una similitud respecto a lo que fue el Big Band. Y todos estaban ahí con su celular convencidísimos de que eso iba a suceder. ¿Y ustedes creen que sucedió? Sí, sí sucedió. Era una instalación de unos artistas contemporáneos trabajando con sonido y generando nuevos escenarios, y ayudando a que muchos jóvenes encontraran algunos hologramas que flotaban en el ambiente, pero usando los celulares comunes y corrientes, no voy a decir la marca porque sería una promoción gratuita del encuentro, pero a lo que me refiero es que hay toda una serie de herramientas, de usos, de prácticas que influyen en esta relación que al final de cuentas tenemos con el mundo de lo electrónico y en donde circulan n cantidad de textos que hoy en día yo, por ejemplo, tengo un diálogo con un tuitero que a través del tweet y del bibliotweet me está haciendo llegar la bibliografía más impresionante acerca del tema de violencia y afecto y miedo en la construcción de las formas de intervención en gestión cultural. Entonces, a lo que voy es que si antes nosotros usábamos el teléfono fijo para comunicarnos, hoy en día en el tiempo más rápido que hayamos vivido en los últimos años, hemos transitado a este sentido de lo móvil y a este sentido de la conectividad como parte de las formas de acercamiento a la lectura misma. Aquí yo solamente quisiera terminar esta parte diciendo que cuando en las herramientas tecnológicas hay un cúmulo de imágenes a los cuales nos acercamos de una manera en donde se nos coloca como consumidores solamente, estamos frente a un reto de construcción de lo que son nuestros derechos de producir, y no solo de consumir. Y quiero terminar esta parte con esta experiencia que se está llevando a cabo en los sistemas educativos de Corea, donde los niños están viviendo una nueva alfabetización híbrida. ¿Y a qué me refiero con eso? Están aprendiendo a leer y a escribir en ambientes digitales, Esto que se ve ahí que dice sueño, eran letras que iban cayendo y que iban construyéndose en la palabra, pero al mismo tiempo en el movimiento ellos estaban construyendo la palabra a través de las escrituras en el espacio. Entonces, ¿qué es el futuro esperable en términos de educación y posibilidad de lectura del mundo? que los diferentes lenguajes, tanto de la palabra escrita, como del mundo digital, como de la corporalidad, como de la musicalidad, como del sonido, pudiesen formar parte de esta posibilidad de leernos los unos a los otros y a su vez de construir una forma mucho más contemporánea, diría yo, de acercamiento al mundo. Entonces, aquí solo quiero mencionar a un chico que después de que buscó infinitamente un libro cuyo título se lo habían dado equivocadamente en la escuela y le tardó un mes en descubrirlo, el título no era un título de un libro, sino era un cuento dentro de una antología de un autor que estaba súper agotado. Lo que descubrió en ese camino fue la manera de entrar a través del internet a la biblioteca Cervantes y aprender cómo bajar esa antología y cómo encontrar el libro y cómo leerlo ahí y cómo llegar con el maestro y ganarle una apuesta, porque el maestro había hecho una apuesta de que el que encontrara el libro y lo pudiera leer se iba a ganar una serie de premios en la escuela. Él lo que descubrió fue eso y la manera de ganar la apuesta. Entonces, y luego un chico que al final de cuentas lo que dice es, es un chico que tiene una cuenta en su Twitter y lo que dice es que él es parte del 0.00000000001% de los adolescentes que leen, que les gusta leer los libros y que no lo hace por una moda que da asco. Así lo dice. Yo leo, soy uno de esos adolescentes que lee por convicción, porque me gusta y no por una de esas modas que dan asco. Entonces estamos ahí frente a su posición. La tercera y última escena tiene que ver con Salomón. Salomón es una escena que ocurre en una casa de tres por tres. Salomón es un niño de sexto grado que vive en el municipio de Salto de Agua, una de las comunidades de desplazados en el Chiapas contemporáneo. Esta escena sucede en el año 2010. Llegué a esa comunidad luego de hablar con varios dirigentes de comunidades desplazadas en un trabajo auspiciado por Naciones Unidas, por la UNESCO y el Fondo para los Objetivos del Milenio. Eso suena muy grande, pero más grande fue lo que encontré en la experiencia con esta comunidad, sobre todo para quienes piensan que los pueblos originarios no tienen la capacidad de decidir qué es lo que realmente les pertenece a ellos y qué es lo que quieren y que es la manera como para ellos puede funcionar eso. Déjenme decirles que el pueblo Chol es un pueblo que tiene un profundo sentido de narratividad, es una lengua muy desarrollada, tienen mucha literatura, tienen muchas historias, muchos cuentos, hablan, es un pueblo que dialoga mucho, entonces en su propia lengua. Cuando llegué, Salomón estaba ahí con su mamá y empezamos a platicar de lo que… Él es Salomón. Cuando empezamos a platicar de qué significaba la educación en artes, él agarró el folleto y se puso a leerlo. Y entonces lo que hizo fue ir con su mamá y él leerle a su mamá el texto que estaba escrito en español, pero se lo leyó en chol. le hizo la traducción a su mamá a la lengua Chol para que ella supiera de qué estábamos hablando yo me acerqué a escucharlo y entonces voltea y me dice ¿tú sabes leer? pues sí en ese momento creía que sí entonces le dije pues sí y entonces me dijo ah, entonces te saco mi libro y me dio su libro de texto de sexto año y me dijo, a ver, léelo. Entonces, empecé a intentar leerlo. Entonces, me dijo, mira, yo te voy a enseñar a leer. Y él me enseñó a leer frases de cómo poder hacer, por supuesto, no aprendí, pero el gesto de decir, mira, yo te voy a enseñar a leer, no lo cambio por nada en el mundo, porque además era un regalo para acercarme a su cosmovisión, a este sentido que ellos tienen de la vida y del ciclo de la vida que es otra cosa completamente distinto, del valor de lo que le rodea en el universo para poder sentir que podía regalar parte de eso a través de su lengua. Entonces, eso fue para mí una de las experiencias más importantes. Uno lo sabe en la teoría, uno lo conoce en el discurso, pero cuando tú estás ahí y te das cuenta desde dónde nos estamos acercando al fomento a la lectura, pensando arrogantemente que somos nosotros los que tenemos que decidir o proponer siquiera, cuando hay una literatura, hay una lengua, hay una historia muy diversa, muy rica y lo que no tiene son los espacios para poder expresarse, para poder producir su propia literatura y para poder circular tanto como los etnocentrismos en relación con los racismos y en relación con el conformismo, que hoy en día pienso que es uno de los enemigos más fuertes. Yo creo que al final de cuentas, este diálogo entre Salomón y yo, mediado por su libro de texto del sexto año, que además me lo regaló porque me lo dejó de tarea, me dijo que cuando regresara a Salto de Agua tenía que llevar la lección aprendida. Entonces, si alguno de los presentes sabe Chol, se los agradecería que me asesoren porque voy atrasada en mis lecturas. Pero, ¿cuántos de nosotros nos planteamos aprender una lengua? ¿Cuántos de nosotros nos planteamos aprender náhuatl o zapoteco para poder dialogar? No que sea siempre que ellos tengan que dialogar en la nuestra. Yo creo que ese sería un gesto de interculturalidad fundamental, el reconocimiento de los derechos lingüísticos y también que la práctica de la lectura pueda darse en ese nivel. ¿Por qué? Porque al final de cuentas la construcción de una palabra, una palabra que pueda leerse y que pueda entenderse y conectarse con el mundo, lo que encierra es la cosmovisión. Y entonces la parte más profunda que da origen a la diversidad. No podemos hablar de diversidad si no somos capaces de reconocer ese micromundo que significa la razón de existir en cada uno de nosotros. Y eso no quiere decir que eso esté peleado con la tecnología. De hecho, creo que hay muchos pueblos que han avanzado en la apropiación tecnológica a partir de ideas bastante revolucionadoras del uso de la tecnología. Y solo voy a mencionar un ejemplo porque creo que el tiempo nos está devorando, como siempre, pero haciendo un trabajo de jurado en un concurso de Todos Somos Patrimonio en Colombia, Ya saben que para todos los concursos se elaboró un protocolo que la gente llena y con eso presenta su iniciativa. Esta iniciativa a la que nos estábamos enfrentando no empezaba así, empezaba hablando de los sueños, empezaba hablando de los sueños de la comunidad, cómo una comunidad soñaba y cómo esos sueños eran los que ordenaban la vida. Al principio el jurado dijo, bueno, primer elemento, se salió del protocolo, entonces pues no puede participar. Entonces dije, a ver, yo sí creo que hay que leerlo con independencia de si se salió o no se salió del protocolo, porque si está hablando de los sueños es porque para él los sueños son lo más importante y si nosotros estamos hablando en un protocolo, hablando de objetivos y ellos ponen el sueño, pues quiere decir que el sueño es el objetivo. Entonces empezamos a hacer la lectura colegiada y fíjense lo que era, era una propuesta que enviaba una comunidad, suar, los suar de la selva amazónica, que se hicieron famosos por Hollywood, que los vendió en su imagen como los cazadores, como los jíbaros, como los que reducen las cabezas. Entonces, era el pueblo suar diciendo que ellos querían ser premiados porque ya habían digitalizado todos los sueños de sus abuelos, los habían grabado, los habían digitalizado y los conservaban como un elemento fundamental del patrimonio de una generación, que para ellos era el tesoro más grande y ellos pensaban que esa biblioteca que habían generado de sueños era el elemento patrimonial más importante que ellos tenían y por eso pensaban que ellos tenían que ser premiados porque les había costado mucho trabajo hacer ese proceso y entonces ponían los ejemplos de cómo habían digitalizado los sueños de sus abuelos. Entonces, fíjense cómo la comunidad misma ejerciendo su derecho a recuperar su palabra, simple y sencillamente usa la herramienta contemporánea para poder hacerlo y ahí está. Entonces, pues sí, efectivamente esa comunidad recibió el premio. Entonces, reflexión para cerrar. La reflexión sobre diversidad y práctica lectora desde la gestión nos tiene que poner frente a este doble debate. La condición de la lectura es la de la diversidad, es su condición, no es algo que le sea externo. y esa condición tanto en los lectores que encierran en sí mismos la diversidad de sus perspectivas y de sus prácticas lectoras, prácticas lectoras que se producen en contextos de diversidad también, y a su vez quien fomenta la lectura ha de estar consciente que su actuación puede orientar el proceso de ratificación de los valores dominantes o bien contribuir a que la educación intercultural y el diálogo intercultural se vuelva parte de las prácticas lectoras contemporáneas. Por lo tanto, quien trabaja en la formación de prácticas lectoras puede asumir como una de las orientaciones fundamentales ayudar a erradicar esas visiones binarias de la vida, esas visiones que contraponen libro o tecnología, esas visiones que contraponen culturas tradicionales o culturas contemporáneas, esas visiones tradicionales que lo que hacen es pensar que no estamos hechos nosotros de esta mezcla de selecciones que vamos construyendo a lo largo de la vida en relación con nuestra propia historia, con nuestra propia biografía. No solo la biografía que ponemos en el Facebook, la biografía del día a día y la manera como esa construcción subjetiva y personal se va haciendo en la relación con los otros, en la relación con los demás. Un libro puede ser tan importante que puede llegar a ayudarle a uno a encontrar el centro, su centro, su propio centro. Un libro puede ser tan importante para ayudarnos a mitigar la incertidumbre que caracteriza a la naturaleza del ser humano. Este sentido del querer saber, este sentido inquisitivo del averiguar, del investigar, del conectar. Entonces, si nosotros tenemos esa sensibilidad, lo que podemos hacer es crear contextos de lectura, de fomento a la lectura, abiertos, híbridos, mixtos, espacios de libertad sobre todo, espacios de democracia, espacios donde cualquier persona se pueda sentir libre de construir su identidad lectora, libre de construir su identidad lectora, pero, diría yo, una vez cubiertos, las bases de los derechos esenciales de acceso y derechos lingüísticos, porque esos son elementos que sí tenemos que procurar de una manera deliberada. Entonces, hoy en día las comunidades ya no están determinadas por el espacio donde habitan o por su origen, porque la diversidad que caracteriza nuestro tiempo nos permite hablar, como vimos hace rato, de comunidades virtuales, nos permite hablar de gestión cultural, de prácticas lectoras en ambientes de mucha incertidumbre, en contextos que se mueven, en contextos que están en una transformación profunda, en sociedades abiertas y diversas. Creo que en este proceso de profesionalización que está llevando la gestión cultural en relación con las prácticas lectoras, no nos caería nada mal acercarnos a lo que son experiencias lectoras de comunidades en contextos de diversidad, para poder generar desde ahí algunos elementos que nos permitan encontrar prácticas que puedan ser compartidas. Y yo creo que en eso nos hace falta mucho trabajar prácticamente en ciertas etnografías de las prácticas lectoras. Y yo creo que eso podría ser un elemento fundamental que nos ayudase a generar nuevas formas de articulación, sobre todo pensando en cómo construir la práctica lectora. ¿Cómo lograr que esta lectura no se dé como algo externo a la vida, sino como algo que forma parte de la vida porque está inquisitamente relacionado con esta necesidad de este joven que le decía a Benito Taibo que el objetivo de su lectura es ser feliz? Yo sí creo que si una biblioteca comunitaria o un árbol bajo el cual se pueda leer o una enorme biblioteca muy dotada de tantísimo libro físico y virtual, como tantas que tenemos, ¿verdad? Si cualquiera de esos escenarios de lectura se propone construir espacios de diversidad y para la diversidad, es muy probable que la gente común, el lector potencial o el lector ya consumado se vaya sintiendo libre de ir trazando su propia trayectoria, su propia biografía, su propia identidad lectora. Yo creo que la habilidad, la capacidad y el oficio del lector solo se forma en tanto la lectura se incorpora de manera natural y casi inconsciente en el mundo de las prácticas culturales y de la vida social. Es ahí donde el ejercicio lector cobra sentido al permitir aportar nutrientes a las maneras de ver, de entender, de comunicar, de jerarquizar, de relacionar lo leído con la experiencia para enriquecer la vida y es ahí donde realmente la lectura tiene sentido. Y creo que uno de los elementos claves también, y ustedes lo saben mejor que yo, es que muchas veces lo fundamental es que esa lectura aparente no tener ningún sentido útil. Es decir, en ese sentido de tienes que leer cuatro libros, hacer un resumen, venir y entregarlo pasado mañana y hay de ti si tiene más de tres renglones el párrafo, si no tiene más de tres renglones el párrafo. Ese sentido utilitario, pragmático, mata el deseo, mata la curiosidad, mata el proceso de construcción. El lector debe tener tal libertad de poder decir, si a las siete páginas no me mueve mi Dios para quererlo, como diría Sor Juana, adiós. tengo el derecho de tomar otro libro, sea en la máquina, sea aquí, sea prestado, en un libro club o en estos parabuses que hoy están poniendo que se me antojan muy divertidos, me encantaría hacer una visita etnográfica a ver qué está pasando ahí. Eso es lo que realmente va a construir la trayectoria de la experiencia lectora. La lectura no es un acto mecánico, no es un acto obligado, no es una inversión que solo implique cerrar las páginas para poder pensar que hemos concluido con una parte pragmática al servicio de otro fin. Yo creo que si la lectura nos permite acercarnos a ese mundo prometido para el cual nacimos y por el cual estamos aquí, de la felicidad habrá cumplido su mejor cometido y para eso acercarse a la diversidad y desde la diversidad tendrá que ser la condición, porque así si yo me encontré en la cultura avant-tú mediada por una novela, eso querrá decir que muchos otros habrán de encontrarse en ese camino gracias a un libro. Muchas gracias.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
14/11/2012
FECHA_INGRESO_ENTREGA
21/11/2012
FECHA_PUBLICACION
28/11/2012
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
32
CONDUCTOR
Juan Carlos Cruz
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Ernesto Leobardo Romero Flores
PRODUCCION
Ana Patricia Gómez Ortiz

