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CUID
M-02804
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 24
SINOPSIS_SERIE
Sobre cómo la lectura se configura en el cruce entre experiencia familiar, entorno social y acceso a la cultura escrita y de qué modo las desigualdades, la precariedad y la movilidad condicionan la relación con los libros, así como las tensiones entre lo heredado en el hogar y lo vivido en contextos escolares y comunitarios. Se analizan las posibilidades de que espacios educativos, bibliotecas y proyectos locales compensen ausencias, acompañen procesos de identidad y generen encuentros significativos con la palabra
EXTRACTO_SERIE
Se destaca la necesidad de crear condiciones materiales y afectivas que permitan a niños y adultos construir una práctica lectora libre, compartida y sostenida, especialmente en contextos de marginación
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Elisabeth Brami, (Francia)
SINOPSIS_PROGRAMA
La escritura como herramienta expresiva y transformadora para adolescentes que enfrentan dificultades emocionales, escolares o sociales. Se analizan las condiciones que permiten que la palabra escrita emerja en un espacio seguro, donde el silencio, la escucha y la libertad frente a normas escolares favorecen la creación de textos íntimos y personales. Se profundiza en cómo la escritura posibilita nombrar experiencias, reconstruir la propia imagen y encontrar formas de expresión que articulan vivencias, emociones y deseos. También se aborda el proceso de acompañamiento, la importancia del grupo y las etapas que convierten un texto en un acto de afirmación y presencia en el mundo
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre la escritura como espacio seguro para que adolescentes expresen emociones y experiencias, explorando cómo la palabra escrita favorece identidad, creación y transformación personal
N_PROGRAMA
9
N_TOTAL_PROGRAMAS
16
DURACION_TOTAL
01:00:10:00
PARTICIPANTES
Elisabeth Brami, psicóloga y escritora
Ana Arenaza, promotora de la lectura
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Élisabeth Brami (1946)
psicóloga clínica y autora con una extensa trayectoria en la literatura infantil y juvenil. Desde 1990 ha publicado más de un centenar de obras, entre álbumes y novelas, trabajadas con numerosos ilustradores y editadas por casas como Seuil Jeunesse, Hachette, Casterman y Talents Hauts. Su producción incluye títulos ampliamente difundidos y traducidos, así como ensayos y textos que exploran temas relacionados con la infancia, la memoria y las relaciones familiares. Ha desarrollado además actividades de mediación literaria y escritura, y su obra ha recibido diversos reconocimientos.
Ana Arenaza
Promotora de la lectura con experiencia en la coordinación de programas dedicados al fomento lector en instituciones culturales
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Música Nos encontramos esta tarde, después de una mañana que entiendo ha sido muy importante para cada uno de los participantes, tanto los que han estado en la mesa como en el público, con una querida invitada, Elizabeth Brami, que viene de Francia. Para iniciar queremos agradecer, por supuesto, a Elizabeth que esté con nosotros, pero también a la embajada francesa, gracias a su agregado cultural, hemos podido contar con la presencia de Elizabeth, como en otros momentos hemos contado siempre en este seminario con la presencia tan importante para la reflexión nuestra en temas de lectura, literatura infantil, de autores e investigadores en estos temas. Los organizadores agradecemos de manera especial a la Embajada de Francia que continúe con nosotros, haciendo posible la presencia de gente como Elizabeth. De manera breve, contaré que cuando leí el currículum de Elizabeth, yo tengo como ustedes casi el primer momento de encuentro con Elizabeth. La vi por primera vez el domingo y estuve leyendo su currículum para poderlos presentar. hubiera querido leerme algunos libros, pero no tuve tiempo. Por un lado tiene una obra muy amplia, pero vamos a ver un poco primero de su biografía. Elizabeth nace en Varsovia después de la guerra y crece en Francia. Dice ella que eso ha sido una mezcla muy importante en su manera de enfrentar el mundo. Después de los estudios superiores de letras y ciencias humanas, o se hace psicóloga clínica. Ejerce desde 1974 en un hospital de paso, diríamos, para adolescentes en la región parisina. Es casada, madre de tres pequeños hijos y escribe, ya han crecido, escribe desde hace muchos años para los jóvenes. Sus libros han sido publicados por numerosas editoriales y traducidos en los Estados Unidos, en Alemania, en Japón, en Corea y en España. Creo que el trabajo de Elizabeth, fundado sobre una experiencia de 14 años de talleres de escritura en el Hospital de Paso para Adolescentes de la Ville d'Avray en París, y sobre el libro, la escritura en los adolescentes, que ha sido publicado por Théry Maillet, Visiones Francesas, son el resultado de todas las preguntas que Elizabeth se ha hecho a lo largo de su trabajo terapéutico, en que la escritura para adolescentes con dificultades ha sido un tema fundamental, Es una… resalta ella dos tipos de escritura, la escritura íntima, registrada tal vez en los diarios o redacciones de diarios, y la escritura pública con la participación de publicaciones de libros colectivos elaborados por los adolescentes. Creo que todo su trabajo clínico debe haber enriquecido enormemente también su producción literaria. Tiene por lo menos 35 publicaciones o más, 40 publicaciones empezadas en los años 90 y hasta la actualidad. Sería largo de presentarlos a ustedes, quizás después podamos saber si hay algunas por lo menos en camino para tenerlas en español. Creo que no es fácil tener la posibilidad de contar con un escritor, con una obra amplia en literatura para jóvenes y niños y que a la vez haya tenido una experiencia de trabajo en psicología clínica en donde seguramente la palabra oral escrita ha sido de enorme importancia en su trabajo. Bienvenida, feliz tarde. Gracias. Buenos días. Je vais vous parler de la rédaction de l'hôpital de Pacha et qui prend le risque de écrire et qui toment le risque de écrire. Écrire, écrire, écrire, c'est un écrime, c'est un écrime, c'est un écrime, c a veces desde hace muchos años sin que lo ocupamos, es la parte última, pura. Es que los niños van a tener el barco nacimiento. Se deciden estos gritos, parece un juego de palabras en francés, de profundo de las profundidades de nuestra comunidad. Es como si viéramos a luz, después de haberlo soñado durante mucho tiempo y de haberlo deseado. Es un acto que hemos recibido por mucho tiempo y se necesita mucho valor para poder liberarlo. Y eso es lo que voy a tratar aquí, es ese valor de tomar ese riesgo que toman los adolescentes que yo encuentro en el hospital y que invito a estudiar. Ellos tienen entre 13 y 20 años y están en el hospital de paso porque tienen trastorno psicológico, porque han tenido problemas en su vida escolar, un retraso. Ya hace 14 años que hago esto con ellos, además de mi trabajo terapéutico. Y dentro del marco terapéutico, pues la institución es terapéutica. Entonces, en estos 14 años de los que voy a hablarles, es un poco para transmitirles esta aventura en donde he aprendido. Gracias, gracias a esos adolescentes, ya que, bueno, de hecho, he partido de una motivación personal y para nada teórica. Yo soy psicoterapeuta, pero esto fue una motivación personal, no fue una motivación teórica. es algo que me sucedió personalmente y esta motivación es totalmente personal no seguí ninguna formación en materia de escritura, hay muchos escritores pero yo no fui a ver a los expertos y ya hace 15 años que trabajo en psicólogos en este hospital de paso entonces publiqué mi primer libro para niños pequeños, esto fue en 1990 y estaba tan feliz como cuando se puede descubrir algo nuevo. Entonces, me surgió el deseo. Así como si nos dicen, oye, si te encontraras a Dios, ¿qué harías? Bueno, muy bien. Entonces, esta escritura se volvió algo muy importante para mí y yo me dije, voy a proponer a estos adolescentes un taller de escritura, a esos que están en dificultades escolares, que viven con fracasos, que se sienten nulos. Y aquí fue como si hubiéramos prendido algunas etiquetas que hacen que ellos tengan una imagen de sí definitiva. Yo trabajo en una institución psicoanalítica y ahí tenemos la costumbre de evitar leer documentos de observar lo que se ha visto con los adolescentes y sobre todo lo que los condenó a una patología particular. Entonces, de encuentro adolescentes, yo no soy su terapeuta, yo soy como los demás psicólogos de la institución, alguien que propone un taller más, aparte de todo el trabajo terapéutico. Estábamos hablando de 1990 y cuando se cambió de década yo me dije que Yo creo que sería interesante hacerles que compartieran una aventura de escritura. Y entonces partí con un autor que quiero mucho y quizás un libro que ustedes conocen. Se llama Je me souviens, yo recuerdo de George Perret. Él escribió Je me souviens y otras personas que escribieron antes que él. Y este es el Je me souviens de los años 80, que correspondía a la infancia de esos adolescentes. En este libro que publiqué posteriormente, las ediciones de la Cierre Maillé, el escrito adolescente, este escrito también es un juego de palabras entre el escrito y los gritos. Escritos y gritos es un juego de palabras que parecen mucho a las palabras en francés. Y acá hay huellas de ese primer trabajo de este libro, yo me suena. Voy a leerles un poco para mostrarles. Aquí tengo el texto de una chica. Yo recuerdo los años 80, recuerdo mi primera amistad con Cecilia, recuerdo mi primera entrada al colegio, recuerdo mi accidente en la muñeca izquierda, mi primera pelea con una amiga, recuerdo el muro de Berlín, que ya no es más que una ruina, recuerdo el amor de Pauline, Recuerdo la muerte de mi perro. También recuerdo mi primera salida al Museo del Louvre. Recuerdo mi primera gran amistad con un caballo. Recuerdo también mi primer viaje a Nueva York. Recuerdo de cuando nos cambiamos hacia los Júbos de París. Recuerdo mi primera confería. Ustedes pueden ver toda esta mezcla de lo muchísimo y suceso histórico, hablando del Muro de Berlín. Este es un adolescente muy joven y se refiere más a lo que le sucedió cuando era muy pequeña y en su familia. Mientras que también había otros adolescentes, voy a leerles un texto de otro adolescente que aprovechó esta ocasión no solo para hacer un texto con carácter funeral, sino para descubrir toda su depresión. Aquí se habla de la muerte de personalidades que ustedes no conozcan. Eso no importa, pero son nombres. Son nombres, es una lista de nombres. Sí, este es como un testimonio de muerte. Dice, recuerdo la muerte de Coluche, recuerdo la muerte de Thierry Le Lion, recuerdo la muerte de Daniel Balaguan, recuerdo la muerte de Dalida, recuerdo la muerte de Yoxi Menor, recuerdo la muerte de Bernard Blier, recuerdo la muerte de Salvador Dalí, recuerdo la aparición del FIDA, recuerdo el temblor de tierra de Irán, recuerdo las inundaciones en la región de Mimas, recuerdo a Kroos, el campeón del mundo. automotriz, recuerdo que cuando murió por drogas, recuerdo la manifestación contra el racismo y también recuerdo los cambios políticos de los países del este y de la rebelión de los hombres. Esta es otra forma de ver que yo me subía con una apertura hacia el mundo de los grandes. Yo como en calidad de psicóloga Muy rápidamente estuve consciente de que este taller podía tener la función de restaurar la imagen que estos adolescentes tenían de sí mismos. Así que con gran sorpresa ellos también vinieron a una presentación de textos que venían a cuestionar su sentimiento de fracaso escolar. Rápidamente encontramos textos que hablaban de esas heridas escolares, de esas experiencias vividas. Es una vivencia casi traumática. Y entonces, bueno, hablando de la ciudad de Abre, por ejemplo, este texto, en este texto el chico toma la palabra, en esta palabra que tengo un original, la angustia aumenta. Cuando yo era más joven escribía, según lo que yo pensaba y lo que me aclaraba, me encantaba. tomaba un laje, un papel y eso parecía un poco más claro, tanto para mí como para los demás. Para mí era una manera de comunicar mis murchas, mis preguntas, mis sueños. Y entonces los profesores de francés me preguntaron, más bien me demostraron hasta que junto yo era elegible, haciéndolo dar mi manera de construir, era un fijo que ellos quisieron para leer de manera fantasmagórica, que c'était impossible d'y anotar. Ne vous êtes-vous pas compliqués? Il me disait : « Non, n'est pas la tarea. Qu'est-ce que vous avez fait? » C'est un cours de français. C'est des paroles, qui sont devenues à la surface, qui s'allieront à la superstition, qui sont mémorizades par les adolescents. Et qui, en plus, maintenant, après un recours sur son transcurso escolar, elle a parlé de cette culture, qui est très important de lui, Es muy importante para él y por lo mismo, por lo mismo, esto fue muy desvalorizado por mi familia y su hermano. Esto pasó en el taller. Entonces, en ese taller, él podía hablar de sus fracasos, de sus dificultades, escribir al respecto. Para ello, pude crear una revista primetral y ya que había muchos textos, y era formidable, no quise guardarlo. para un grupo era demasiado bonito, demasiado bueno, así que yo lo saqué en la revista, esta revista que llamé leer sus rayones. Esto también es un juego de palabras muy difíciles de traducir, leer sus rayones, es la literatura. Los rayones es por supuesto todo lo que detesta la escuela y los maestros. Los rayones, esta mañana fue a Junté o Franco Mexicano, hablamos de esto y hablamos de por qué los rayones están prohibidos. Todo debe estar perfecto y explique que en un taller de escritura, si nos obligamos a la perfección de la página, entonces estamos pidiendo escribir, no se debe de hacer eso. De la misma manera, en cuanto a la ortografía, yo dije, ¿por qué se hacen errores de ortografía? ¿Por qué hacer un drama por una falta? ¿Por qué no decir nada más que error? Pero no darle tanta importancia. Entonces me di cuenta que era muy importante liberar, hacer a un lado todo lo que era escolar de este campo de escritura, decirles, me vale la ortografía. Dejen escribir para poder releerlo, ya que al final de la sesión cada uno lee su texto. y fui perfeccionando un dispositivo muy ligero. Yo no quería inventar grandes técnicas. Me di cuenta que era necesario muy poco, pero yo me di cuenta que era muy poco. Gracias a Dios, Perrec, una palabra, un concepto, ya con eso era como para arrancar. Entonces, el dispositivo de escultura, muy minimalista. Yo tomo al azar en cualquier libro, no importa cualquier libro, porque la biblioteca, porque ahí trabajamos en la biblioteca que yo fundé. Tomo la primera palabra a la derecha y arriba de la página. Por ejemplo, adulto, cualquiera. Tomo 13. Y como les digo, ustedes pueden tomar 20, si con eso les da gusto. y que pueden dar la izquierda, no importa, pero en lo que se le pide la sesión, yo soy la que da las palabras. No porque yo quiera. Estas son escondidas al azar. Yo las doy. Para mí es tanto válido como para ellos. Porque durante la sesión, yo también escribo, yo también leo lo que... para que no sientan que yo soy la única que va a dar los ejemplos. Entonces, adiós al error, adiós al rayón, no se necesitan borradores. Y las correcciones vendrán después. Entonces, hay todo un ritual que se va instalando poco a poco, que he ido asignando, que se va haciendo solo, es una especie de marco. en un marco terapéutico, cuando estamos en un hospital, porque yo soy psicóloga, pero yo me estoy trabajando en función de la psicoterapia. Nosotros estamos en otro registro. Y entonces, se instala la sesión poco a poco y que va construyendo un espacio muy particular. Lo que ya no han vivido sabrán que esto es difícil, es una especie de burbuja, es una especie de burbuja que va a cortar, que va a aislar a los adolescentes de todo lo que es cotidiano, de la agitación, es una especie de aceptación que yo diría natural, primero este lugar, este marco este taller tiene algo muy particular no es obligatorio entonces tienen otro tipo de taller, pueden ir fútbol teatro, cerámica lo que ellos quieran, pero si vienen a verme si quieren este taller es porque ellos quieren escribir esta inscripción es cimentral algunos lo toman por uno o dos años. Siempre es un momento muy importante, ya que algunos te están dando vueltas antes de poder atreverse a lanzarse. Quizás porque a diferencia de otros talleres, escribir es algo más cercano de las cicatrices escolares. Desde que tocamos el papel y el ápice, nos estamos acercando peligrosamente a la pluma roja que era para corregir y que nos martirizó. Un día recibí algo que nos será leer, una petición escrita de parte de un adolescente de 14 años. Esta adolescente, su escritura es muy, muy importante. La prueba es que me tiró una carta, la traigo en papel azul, está decorado, firmado, Y aquí está lo que ella me escribió. La secretaria Melodía. Señora Branín, me gustaría que usted me explicara lo que puede aportar la escritura. Las poesías, las canciones y los textos, puntos de suspensión. ¿Es tan amable de darme nombres, catálogos de ediciones que podrán hacerme después? Estoy de acuerdo en escribirme en su taller porque seguramente me ayudará. No estaría mal si pudiera ayudarme y si usted me lanzara a la pista de la escritura. Era tan amable también de ayudarme en mi poesía, en darme temas. Yo formo parte del mundo de los niños, es decir, antes de la adolescencia, de los niños. Después ella puso un punto de discusión y puso durante la adolescencia, y eso lo pone entre parientes. Y después lo aísla en muchos puntos de suspensión. y quién sabe qué es porque quiere decir que no sobrevive a la adolescencia, porque no lo sabe. Me gustaría que me dijera las diferentes partes de la vida. ¿Qué es lo que hay adentro? Es como la cocina, es al lado, hay varias recetas. Y en esas recetas hay diferentes cosas que componen esta receta. En mi folder yo trabajo así, después de haberle molestado, vos he escrito, respuesta en hoja. Ella decía que yo le respondiera, no lo hice, yo le dije que estaba feliz de que se hiciera y que ella vería lo que yo podría aportarle en el trabajo cuando ella lo deseara, pero que seguramente yo no le daría ninguna respuesta, que yo no le daría ningún tema. que según yo, ella ya había entendido lo que ella quería escribir. De esas 13 palabras que yo inventé, bueno, que coge al azar, esas 13 palabras me llegaron espontáneamente con recuerdo de adolescencia personal. Cuando yo estaba ya en preparatoria, yo me aburría un poco en los cursos. Yo tomaba el primer libro que me caía en las manos, más un libro escolar, porque yo tomaba el primer libro cualquier otro libro, tomaba una hoja y componía textos porque yo me sentía bastante bloqueada, yo tenía una gran necesidad de escribir algo diferente sobre mis penas. Yo conocí personas que inventaron otras cosas, pero yo no estaba inventando nada. Otra obligación que podíamos hacer es que ellos construyan un acróstico. Por ejemplo, a lo largo de las palabras, la primera vez que un adolescente jugó a esto, jugó a la palabra etnología. Habíamos hablado de que las palabras tienen orígenes extranjeros y muchos adolescentes en las escuelas los conocen. en Francia, de hecho ya hay muy poco franceses. Pero es algo que a nivel de las palabras se pueden hacer grandes descubrimientos. Entonces ella tomó la palabra esimología y escribió este texto. Llegando a usar la palabra esimología como si fuera el nombre de una palabra y también habló de su pasado escolar. Hablando de las palabras, todos mis preajuntos escolares, habría podido traérmelos a alguien porque los volví a la escuela. De todos modos, yo no tenía ningún deseo de ir a la escuela. Entonces, ¿dónde iba yo a contar el camino de las palabras? Allá en el oriente, tengo 13 enormes letras. Es necesario que yo tenga acceso, pero para penetrar, Necesita encontrar la inspiración de un poeta. Este es un cuento genial. Es un adolescente que no era muy alta, que entra en mi entonces. Ni siquiera le pregunté cuáles eran las tres enormes letras que había visto y que la llevaban a un país de palabras. Pero ese era su asunto. Otro tipo de acróstico, un acróstico un poco particularmente erótico. Hablando de un museo. Alguien que vive en el mundo con su esposo, recibe. Pero bueno, el texto lo esconde porque si cayera en las manos de alguien, eso sería peligroso. Pero prácticamente se podía leer algunas palabras. lo amo viéndolo esta noche. Pero cuando cuentan este poema, además tiene una rima, no se puede dar uno cuenta de los perforos, uno tiene la impresión de que es un poema de gente brillante, intelectuales que tienen palabras lindas y no a ese nivel de intimidad. Eso es lo que hizo un chico. Y voy a contarles lo que le sucedió, porque escribió esta carta que llamó carta a Beatriz. Vertical podemos leer, la amo, le amonos esta noche. Él hubiera podido encontrar otra oración, pero él dejó eso. Yo la amo, usted me ama, entonces es la madre. Soy yo el prometido que tu madre ha perdido. ¿Cómo se pasará tu vida? ¿Qué podremos hacer? Seguramente seré alguien que terminará por gustarle a lo mejor solitario. Mi ausencia desaparecerá rápidamente de sus recuerdos. y él firma. Aquí lo tengo. Firma con un nombre que yo no conozco. Y pone la inicial de su nombre. Y veo su nombre y digo, bueno, ¿quién es? Y yo veo cómo se descompone. Él se da cuenta de que piensa que firmó con el nombre de su madre. Es un chico que tenía una relación muy intensa con su madre. y estoy convencida de que quizás en esa relación funcional a mí me gusta vivir para él. Fue su manera de poder realizar este ejercicio. Sin embargo, todos los adolescentes, como ustedes ven, cómo van encontrando la manera de decir las cosas, es necesario decirles que escriban para que escriban algo. Hay muchos adolescentes que sufren tantas dificultades, que sufren trastornos del comportamiento, inminuciones, dificultades para relacionarse, problemas escolares. A veces van a ver que semanas e incluso meses, uno que conocí que inició dos años para estudiar algo. Son bloqueos que ellos llaman públicamente, bueno, descomposición de inspiración y que a veces son desgracia. Simplemente ellos manifiestan acertación, imposibilidad para terminar un texto o una buena razón para no leerlo, rechazan leerlo. Eso puede suceder también. Y algunos utilizan un poco la ironía, el tipo de estrategia. ¿Cuál sería aquí mi labor? En realidad no es gran cosa. es apoyar al adolescente, a veces simplemente con la mirada y en el salón, en el gran salón, animarlo con la mirada, preguntarle si está bien, quizás sin palabras, simplemente con la mirada. Y con las palabras a la tarde, cada quien va descendiendo a su profundidad, Es como ir bajando en fin de semana. A veces un adolescente viene y pide mi ayuda. La primera vez que me sucedió yo me sentí incómoda porque me sentí como profesora y dije, ¿cómo le voy a ayudar? ¿Cómo puedo saber yo más que él? ¿Cómo puedo saber qué es lo que él quiere escribir si él mismo no lo sabe? Entonces inventé algo. Me dije, bueno, se puede tocar el piano a cuatro manos, bueno, pues se puede dividir también con dos manos. Entonces, tomamos las tres palabras, le pedí si quería comenzar por la primera palabra. Le dije, ¿quieres que yo empiece por la primera palabra? Entonces, reinicié. La palabra era? Yo. Gente. Inmueble. Inmueble. Finalmente. Parte. Hombre. Amor. Amor, letra, escuela, niña, catástrofe, victoria y contento. Son palabras que podemos encontrar en una de las hojas que les mostré hace un momento. Es como la columna vertebral, bueno, cada quien tiene su columna vertebral y puede comprender cada quien a su nivel. Entonces inicié, hice algo neutro y escribí gente pobre, pobre gente. No sé por qué se me ocurrió, pero lo que pasa es que el adolescente escribió que él vivía en viejos edificios. Yo seguí subiendo y le dije, niños que corrían por todos lados y en el estacionamiento. Y él retomó, él continuó en esta especie de diálogo. Había lágrimas en los muros y en los coches, entonces yo continué. A ver, este viejo señor del tercer piso nos regaña. Yo había escuchado algo en el radio esa mañana, entonces se me ocurrió. entonces bueno quizás de ahí me surgió y la respuesta fue las niñas hemos descubierto lo que es el amor entonces yo continué y ella se ponía a escribir cartas ardientes a mi enamorado entonces el adolescente ella soñaba con ir a países fantásticos y encontrar yo continué, pero ella después me asiste a la escuela. La respuesta del adolescente, ¿por qué los niños escriben palabras de amor a las chicas que son tan rígidas? Entonces yo dije, a veces el profesor mete la mano en ese papel y es la catástrofe. La respuesta del adolescente, a veces el profesor ni siquiera lo lee, para los alumnos es la victoria. y después yo terminé, los alumnos siempre están contentos de que los profesores solo vean lo que no queremos que vean. Entonces cuando escribimos este texto, que lo leí, yo lo vi bien y a este adolescente yo le dije, ha puesto que si yo respiro todo lo que escribí, ese texto va a estar hermoso. Un poco como cuando uno coce. Yo estaba libanando, ya después hacía falta ponerlo en la máquina de consejo. Esa fue una sorpresa para este adolescente que había escrito sin necesitarme. Continuó bastante bien. Eso hice dos o tres veces en 14 años porque con bastante frecuencia el adolescente que no logre auxiliar, no necesita ayuda, en todo caso no una ayuda directa. La ayuda debe ser más útil, debe ser una especie de transferencia. Es decir, por ejemplo, la pluma con la que escribí la semana pasada y el adolescente mágicamente va a comprar el mismo. la misma pluma, este es muy bonito, pero cuando yo veo que la adolescente tiene una pluma igual a la mía, es muy conmovedor, pero no digo nada. ¿Qué puedo decirle? Mi contribución es esta. Y yo contribuyo a que el adolescente que haga nacer la escritura. cuando inicio mis talleres de escritura a veces he cometido un error un error es decir yo no escribía yo solamente observaba que ellos escribieran esperaba que ellos escribieran y después yo me dije yo no soy ni la madre ni la profesora no tengo por qué estar esperando que mi niño se ponga a trabajar y me dije tú no eres ni la profesora ni piensan estar esperando las propias para recogerlas. Hay algo que no está bien, además, que se encuentren incómodas. Normalmente un taller de escritura. Es un placer. Entonces, ¿qué estás haciendo? ¿Por qué te pones a verlo? Ellos no tienen que lo puse mirando. Eso no es útil. Entonces, yo me puse a escribir. Entonces, yo me sentí, bueno, es como si tú fueras una partera, pero con partos complicados, porque son partos múltiples, son subjetivos en el adolescente. Yo voy a ayudarles a sacar algo que ellos no conocen, de la cual no sé nada, como una especie de transferencia en donde ellos están poseando en mí. El primer parto es un poco como las muñecas rusas, que están unas encontradas en otras. El primer parto sería ayudarles a sacar su texto en papel, sacar su propio texto en papel. Y está el yo, nacimiento del yo, lo que es la persona. Esto ya es formidable. El adolescente mismo está sorprendido de lo que le sucede. El segundo parto es dar cuerpo a ese texto a través de la voz, es decir, aceptar leerlo a los demás, al grupo. Este es un primer público. Seguimos en lo íntimo, ¿sí? Primero grupo, después un primer público y después sería publicar. Aquí habría un tercer parto, puesto que al final del primer texto, necesitamos darle cuerpo a este texto, por lo tanto hay que recibirlo, corregirlo, todo este trabajo que se ha hecho en este primer yo, corregión, volver a copiar, vacunación. Cuarto parto sería la aparición en la revista. Este es un gran momento. Es una revista trimestral, cada tres meses los adolescentes van a ver esa revista, van a ver cómo han participado. Los pobres apenas tienen para pagar el material, pero bueno, en el círculo de la institución, esta revista caerá en las manos de algunos médicos, de algunos terapeutas, porque a veces ellos se interesan, aunque no todos. Hay algunos que se aburren con el trabajo terapéutico del adolescente, pero eso es un punto de vista. Y los demás adolescentes, hay 55 adolescentes en la institución, no todos lo compran, pero bueno, la revista está ahí. Este sería el cuarto parto. El cinco parto sería la salida de esta publicación de la institución. Ha sucedido que algunos adolescentes vayan a venderla a los vecinos o a la estación o al pequeño restaurante de la colonia. No se trata de comercializarla. A veces no está tan bien eso, pero tampoco se les puede impedir que lo hagan. Hay tanto anónimos como quienes ponen su nombre. Pero este asunto de ellos tienen una imagen desfavorable, desvalorizada de ellos mismos y se sienten orgullosos de mostrar a sus vecinos que normalmente no los aceptan, que ellos han hecho algo. Vecinos que no les dicen la palabra, que los ven mal, son suburbios. Entonces las personas no quieren ese tipo de adolescentes. Pero esta es una manera de que ellos muestren que son capaces de hacer algo. Para este quinto parto del que hablaba, es decir, la salida de la institución, algunos adolescentes prefieren conservarse en el anonimato y firmar anónimos. O bien solamente ponen sus iniciales o inventan un eurónimo. Algunos hacen anagramas. Esta es una manera de hacerte reconocer. Y el sexto parto sería un verdadero libro, con un verdadero editor y que se ha vendido en verdaderas librerías. Por supuesto, esto ha sido una gran oportunidad para ellos y por supuesto para mí me he sentido muy orgullosa de haber logrado esto. Y además salían de esa exigeza de algo patológico. Yo en ningún momento dije en este libro, vean son los pobres muchachos del adolescente del hospital de Paso. Son libros que podrían venderse mucho más si se hubiera escogido otro tipo de camino de miren, la poesía de los psicóticos, etc. Pero ese no es mi estilo. Entonces, ellos tomamos la palabra como adolescentes, igual, adolescentes perturbados, pero teniendo ya algo más que los demás adolescentes, algo que los adolescentes no habían encontrado. En cada uno de estos partos, más o menos dolorosos, me he dado cuenta que yo he podido hacer que también los adolescentes con evitar esa angustia de la hoja blanca y retrabajar sesión tras sesión. todas las mañanas todas las mañanas encontrarse con nuevas discapacidades, pero la ventaja de este taller es que uno puede decidir sobre la discapacidad de decidir si quiere leer un texto de un chico se llama la angustia de la hoja blanca expresar en una hoja blanca no es beneficiar al señor es al que se atreve a vivir. Yo quisiera decir que esto que estoy diciendo es sobre un pasado que está lleno de fantasmas que tuve, problemas de mi identidad, de mis pesadillas. Ahora aquí podemos ver un rasgo de inquietud, pero mi trabajo no se trata de hacer notar o de interpretar todo esto, por lo general yo me callo y cuando tomo la palabra en mi taller de escritura, solamente para la lectura, y aquí tomo un poco el papel de la mamá que ve la popó en la bachónica del libro, que dice, muy bien, muy bien, porque hay muchas que son muy sensibles, que para esa facultad que ellos tenían de escribir, Hay que aplaudirles, somos sensibles a la belleza de los textos de los demás y eventualmente hay aplausos, se esturden, ha habido lágrimas de emoción muy bellas. Entonces, podemos hacer algo. No es nada catastrófico, al contrario, se habla, estamos muy emocionados y se dice, es formidable. A veces el adolescente se siente tan mal que yo le digo, escucha, si no puedes escribirle a una vuelta al jardín, es grave. Le hiciste un texto formidable la vez pasada, entonces no hay razón para que no escribas. Un día un adolescente se enojó y yo le dije eso porque él no podía escribir. Después regresó, regresó unos minutos más tarde, tomó su pluma y escribió esta frase que encontré formidable, que fue publicada, una sola frase. pero fue como un grito, donde hay un excedido de apetito de escribir, mi hoja, mi pluma escaltada, se deja ir como un águila hembra de vida. ¿Qué puede ser esto? Ella ha estado muy bien de la dificultad ante esta hoja, pero de pronto, como su pioma tenía ganas de escribir, ya no se descubrió, se puso a escribir y eso es lo que era necesario que le escribiera, lo liberó. Yo les hablaba de su serpujos en un momento, de algunos adolescentes que no logran escribir nada. Una vez escribí esto, por ejemplo, una página, nos ha dado 50 veces la palabra revista, revista, revista. se refería a la revista literatura, muy bonita, entonces dije al adolescente que había escrito esto, que alegracía con mucho cuidado, que es muy formidable, esto podía ser la portada de la revista, entonces fue un gran honor, y a mi mismo tiempo llamaba a la revista, con gran sorpresa, viendo lo demás cerca que él, él había como deslistado las letras de su nombre dentro de este juego un juego de palabras repetidas de revistas, entonces fue sumamente sensible, fue una manera de decirme que era el nickel breast, y para él creo que quería participar, que esta chica estaba aquí, y que además logró algo formidable, ya que estaban por encima de todos los demás, esto es la portada de Blasgloria, él lo hubiera preferido escribir un texto, otro adolescente me propuso algo formidable, La verdad, con mucho humor, escribió con el corrector, acá usted puede proponer un texto blanco, escrito con el corrector de tinta, así escribió el texto de la revista que me pareció muy original. Muy malo, muy travieso, que el año pasado me dio esto al final de la sesión alguien me dijo, yo no tengo nada que leer, no hay nada que leer, mi texto está roto. ¿Cómo roto? Dice, yo no estaba inspirada, entonces dibujé. ¿Qué dibujaste? Esto puede ser como una ilustración para un texto de la revista. Pero me sorprende esta página, aquí lo tengo. ¿Firmó anónimo? Firmó anónimo. Entonces sabemos que teníamos ganas de publicar. Es un árbol, es un tronco con algunas ramas a lo alto. Y en la etapa muy, muy, muy pequeña se escribió. Acabo de plasmar un poquito de texto atrás de un árbol puesto que me faltaba inspiración. Si ustedes conocen el principito, recuerdan de la historia de la caja. Es un poco esto. Entonces, el texto es formidable. Está detrás del árbol. también sobre la palabra reñón que es nada, un acrótico y nada. También dice también, nada, no encuentro nada, sería necesario hacer algo, sin hacer nada, sin cantar, ni dormir, pero hay que hacer algo. Es una cosa que me da mucho gusto. Cuando las veo llegar, me siento sorprendida por los recursos, por lo que ponen los adolescentes. Cuando la escritura no puede llegar, cuando están sufriendo por no poder dar al contexto, cuando no se atreven a pedir mi ayuda, ellos inventan algo que les permite estar ahí y decir, este es mi contribución. Porque no sé cómo se dice en español, es que Sasha es mi cartera, es una mujer sabia, yo no soy una mujer sabia, yo no sé más de ellos, porque yo no conozco las palabras antes de la sesión, porque yo no sé ni lo que voy a escribir yo en mi Instagram, yo no sé lo que van a escribir ellos, ni ellos tampoco, así que todos estamos de acuerdo, nadie sabe nada, hay que decir. Estamos contentos de no saber nada, pero de cierta manera después de la sesión, todo entendimos y en todo estamos de acuerdo, ya que todos hemos escrito algo. Evidentemente después de estos últimos años, tengo el prestigio de la terapeuta que escribe el libro. Durante mucho tiempo yo lo escondí, porque yo no quería hablar de esto. También estudia para niños de 0 a 3 años, entonces, pues bueno, a ellos no les interesaba si yo siga libros para ellos. Y esto se supo porque hubo emisiones de televisión, en los diarios, vieron en las librerías, ay, yo he visto libros, etcétera, me había conocido. Y estoy, ahora, si tienen confianza, porque yo me tengo confianza porque logré hacer que ellos quieran un libro que sea vendido. y que les ha dado confianza de lo que me dio cuenta con los adolescentes de otras partes, con otras estructuras escolares diferentes a las que yo hago con los adolescentes. Y me di cuenta que son otras cosas. ¿Cuál es el riesgo que se corre a la escuela? Por supuesto la página blanca, pero la página blanca no es porque sean adolescentes o no es porque tienen en el hospital, que estén más bloqueados que los demás. Finalmente, la página blanca es como para todos. Yo les digo, ¿saben? La dificultad que tú tienes frente a una hoja blanca, todo escritor la ha tenido. y pegué en la biblioteca donde hago el taller, pegué una cita de margen y su rato, que dice, partimos con una desconfianza de sí mismos, con una cierta culpabilidad, partimos para escribir con pequeños bagajes que los otros pueden componer por nosotros, no se parte en la libertad, hay que tenerse confianza, ustedes confían en los demás, ustedes confían en el amor, en el deseo, entonces, ustedes mismos, ustedes están viendo ustedes confianza, ¿por qué sucede esto? Yo me tengo confianza como se la tengo a los demás, yo me tengo plenamente confianza, esta es Margarita Duras, que me dio, es fácil, es fácil, es fácil, para un adolescente, él sepa que el asunto no es fácil, Este punto de la confianza en sí mismo es lo que yo me propongo muy modestamente, de trabajar en los adolescentes, ya que están mucho más resolviendo que Margarita Duras, como editora, o sea, un adolescente que se siente bien consigo mismo, si acaso existe. Para retomar los términos de Margarita Duras, el adolescente de la ciudad de Adré posee bagajes un poco más compuestos que los demás, que él mismo compone hasta la inundación total, puesto que hay adolescentes que vienen al hospital después de que han pasado un año en su recámara encerrados, sin ir a la escuela, sin hacer nada, sin poder salir de ese hierro, que no confían en nadie y hablan de la confianza como si fuera natural. y que no confían en el amor. Entonces están muy desprovistos. ¿Qué tiene que hacer para que estos adolescentes fueran el riesgo de vivir? Pues lo que sí lo desean, pues lo que es algo natural. Entonces yo estoy ahí como un testigo de ese momento, un momento solemne en el que este adolescente se compromete y yo le recuerdo de alguna manera su compromiso. Yo estoy ahí diciéndole, ¿recuerda? Estás en la lista y tú has dicho que tú lo intentarías y aunque no venga enseguida, tú intentas mantener la calma y ponerte a escribir. Entonces, ¿qué hago? Retomo la metáfora de la partera, yo hago lo que quería cualquier partera, una mujer que vendría a verla, que no sabría que esté mi cinta y que ella tendría que enseñarle. Entonces, yo aporto un texto potencial que van a hacer. Yo sé que hay algo que decir a este adolescente, que él tiene algo que decir, puesto que él o él se inclinó y trato de hacerlo que se mantenga con ese deseo de que él esté intinto sin saberlo. Y yo soy el guardián de eso. Entonces, ese es todo mi saber. Es una certeza que yo tengo de que él podrá producir algo. Es algo que no tiene que ver con el hecho de que yo sea psicóloga, aunque bueno yo escucho de manera particular, no más tiene que ver con la propia dificultad que ha durado durante muchos años para poder escribir, poder salir de ahí. Hay algo pero no puede salir o impedimos que salga. Pero, ¿cuál Ustedes dieron un texto con la palabra etimológica. En Francia, en 1771, apareció la palabra arriesgarte. Significa empezar algo al azar a través de la palabra. En 1802, evolucionó esta palabra y dice, hay que observar exponiéndose a ser descubierta a través de la mirada. El adolescente de la ciudad de Adré toma ese doble riesgo. Por un lado, se atreve a escribir algo al azar o al azar con 13 palabras y después al mismo tiempo, en un segundo tiempo, se expone en hacer descubiertos con los demás y algo que es peor, van a hacer descubiertos por sí. Para tomar ese doble riesgo, es necesario que él afronte, que él pase por una prueba. Voy a mencionar algo sobre la burbuja que mencionaste un rato. Es la prueba del silencio. Es un silencio muy particular. Es una experiencia desconocida por muchos adolescentes. Como ustedes saben, todos tienen la música en los oídos. Es una manera de no estar solo. También es una manera de compartir algo con la tribu, con sus otros amigos. Pero como en el hospital, él está agitado, el viejo lo mantiene, por un lado también lo tranquiliza, ellos quieren decir, yo estoy vivo y hay ruido. Algunos adolescentes que se sienten muy mal, hablan consigo mismo y a veces se hablan con una voz diferente a la de ellos mismos. Eso es todo el tiempo. Pero aquí yo les invito a que vengan a escribir y ese sedencio, ellos mismos lo hacen salir. Cada quien va a participar va a salir de ese mutismo, gracias a ese mismo silencio. Yo encontré un psicoanalista argentino que trabaja en Francia, encontré una muy linda descripción de ese silencio en una sesión psicoanalítica, que dice que es el lugar donde surge la palabra y donde los ruidos funcionales se ordenan en voz muda que puede convertirse en algo sonoro. Margarita Dioraz, ella escribió con su propia intención, escribir es gritar sin gritar. Es la frase que es posible en este libro de adolescentes. Esta palabra íntima va a salir. Para terminar en español, yo quiero hablar de un libro, Leyendas mexicanas, de Hermilio Abreu Gómez, que recibió cuando había la edad de los adolescentes de mi institución. Fue un libro muy importante para mí y sobre todo el personaje maya que se llama Canek. Sin duda, si he conservado este libro toda mi vida hasta ahora, estaba para descubrir en él un secreto sobre mí, sobre el tema que nos ha reunido. Es como una llave que me dice la razón de mi presencia en este seminario. En efecto, 40 años antes subrayó estas líneas. Escanek, el héroe que habla. Toda palabra debe ser sentida dentro de lo oscuro del pecho. Cuando vino la palabra, no vino sola, vino acompañada de su eco que se esparció por el espacio de la tierra. Las cosas no vienen y van, las cosas no se mueven, las cosas duermen, somos nosotros los que llevamos a ellas. Muchas gracias.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
10/11/2004
FECHA_INGRESO_ENTREGA
17/11/2004
OBSERVACIONES
Traducción simultánea
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
24
CONDUCTOR
María Elvira Charria, directora de "Promoción a la lectura" SEP
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
FECHA_GRABACION
17/11/2004
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Francés | Español
REALIZACION
Raúl Maldonado Alvarado
PRODUCCION
María Enriqueta Godoy Mendoza

