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CUID
M-02806
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 24
SINOPSIS_SERIE
Sobre cómo la lectura se configura en el cruce entre experiencia familiar, entorno social y acceso a la cultura escrita y de qué modo las desigualdades, la precariedad y la movilidad condicionan la relación con los libros, así como las tensiones entre lo heredado en el hogar y lo vivido en contextos escolares y comunitarios. Se analizan las posibilidades de que espacios educativos, bibliotecas y proyectos locales compensen ausencias, acompañen procesos de identidad y generen encuentros significativos con la palabra
EXTRACTO_SERIE
Se destaca la necesidad de crear condiciones materiales y afectivas que permitan a niños y adultos construir una práctica lectora libre, compartida y sostenida, especialmente en contextos de marginación
SUBTITULO_PROGRAMA
Montserrat del Amo (España)
SINOPSIS_PROGRAMA
La conferencia aborda la animación a la lectura desde una perspectiva emocional y vivencial, resaltando la importancia de generar experiencias placenteras que vinculen al lector con la palabra. A partir de anécdotas personales y reflexiones sobre la narración oral, se exploran estrategias para fomentar la atención, el gusto por las historias y la relación afectiva con los libros. Se subraya que la lectura se aprende a través del gozo, no de la imposición, y que la narración sencilla, centrada en la palabra, es una herramienta esencial para despertar la curiosidad, facilitar la comprensión y promover la lectura autónoma
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre cómo la experiencia gozosa y la narración oral sencilla pueden despertar el interés por la lectura y fortalecer la relación afectiva con las historias
N_PROGRAMA
3
N_TOTAL_PROGRAMAS
16
DURACION_TOTAL
00:53:54:01
PARTICIPANTES
Montserrat del Amo, escritora de literatura infantil
Luis Bernardo Peña, investigador
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Montserrat del Amo
Narradora española dedicada principalmente a la literatura infantil y juvenil, con más de cincuenta obras publicadas. Inició su trayectoria escribiendo para revistas y publicó su primer libro en 1950. Obtuvo premios como el Lazarillo (1960), el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1978) y el Cervantes Chico (1993). Varias de sus obras, entre ellas Patio de corredor y Zuecos y naranjas, fueron adaptadas para televisión. También impartió cursos y participó en encuentros internacionales sobre narración oral y fomento de la lectur
Luis Bernardo Peña
Ha desarrollado proyectos de investigación y mapeo de prácticas lectoras en Iberoamérica y liderado iniciativas como No se quede por fuera del mapa y participado en programas de formación y análisis sobre políticas públicas de lectura.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Buenas tardes. a todos yo estoy muy orgulloso de estar aquí en esta mesa sentado al lado de Montserrat del Amo que más que presentación amerita el testimonio de un admirador diría yo la admiración que da una persona que ha dedicado su vida entera a los distintos oficios del libro y de la lectura y eso es lo que ha sido conservar de una manera indeclinable diría yo que la marca desde muy joven su trabajo por la literatura por el libro, la lectura y diría leyendo tu hoja de vida que has hecho no te ha faltado nada por hacer en los oficios del libro uno encuentra especialistas de un lado o del otro, más escritores más lectores y me contaba ahora Montserrat en una deliciosa plática antes de esta conferencia de aficiones que yo creo que agregan mucho a toda esta especialización que a veces caracteriza el trabajo moderno tuvo una pequeña imprenta por muchos años, como un trabajo pasajero por muchos años y tuvo la suerte de trabajar en la imprenta cuando todavía Había cajistas y se componía con tipos de plomo y ver el desarrollo de su trabajo de escritora que fue paralelo siempre a la imprenta. Otra pasión también que practica todavía es la caligrafía, el arte de la caligrafía. Algo olvidado, que yo creía olvidado hasta que ahora la escucho. Me decías que no se puede pasar tampoco uno todo el tiempo leyendo, también tiene que hacer cosas que lo entretengan. Y por lo que poco que entiendo de carigrafía, es una práctica ya bastante elaborada en Montserrat. Por eso digo que estoy muy orgulloso de acompañarla, muy contento de estar en esta mesa. Montserrat nació en Madrid, es licenciada en filosofía y letras en la especialidad de literatura hispánica de la Universidad Constitucional de Madrid. enseñó lengua y literatura y en 1985 dejó la docencia para dedicarse plenamente a la creación literaria. Entre sus distintas labores en el campo de la lectura yo quisiera destacar de esta honrosísima hoja de vida primero su faceta de escritora. No alcanzaría uno a leer aquí, le quitaría tiempo de su conferencia de leer todo lo que ha escrito Montserrat. Quisiera destacar solamente como editor que fui, que aquí hay varias obras que tienen más de 10, 11, hasta 20 ediciones de sus libros. Varios de sus libros han sido honrados con menciones y con premios. La Casa Pintada fue mejor libro del año de 1991. Chitina y su gato fue el mejor libro del año de 1971. Entre sus obras que muchos de ustedes conocen mejor que yo, además de La Casa Pintada, El Abrazo del Milo, La Piedra de Toque, La Cometa Verde, Mao Tian, Los Piesos, etcétera una biografía de Juana de Arco porque no solo ha sido escritora de ficción sino que ha ensayado en varios géneros en la historia, una historia mínima de Madrid una biografía de Juana de Arco un ensayo que me llamó mucho la atención me gusta escribir, hecho para la Fundación Germán Sanchez Ruy Pérez Premio de la Complutense de Literatura Infantil y Juvenil nominación para el premio Hans Christian Andersen de dos de sus libros el Nacional de Literatura y el Lazarillo por supuesto con su obra El Rastro de Dios yo digo lo único para no quitar más tiempo es que ante Montserrat lo único malo es que uno se siente que no ha hecho nada hasta ahora en la vida bienvenida Gracias por esta presentación tan cordial. Te felicito. Muchas gracias a todos ustedes. Cuando yo estaba terminando de pregazar estas notas para la charla de hoy, técnicas de animación a la lectura, y yo misma me pregunté qué técnica de animación me llevó a mí a la lectura en edad muy temprana. Se lo voy a contar. Yo era la más pequeña una familia de nueve hermanas. En mi casa las chicas eran las mayores, esas ya no jugaban. Entre mis hermanas y yo había seis varones. Mis varones, mis hermanos jugaban entre ellos. Y a mí me dejaban a un lado. Yo quiero jugar con vosotros. Que no, que eres una niña. Ya lo sé. ¿Y qué? Quítate, que no se estorbas. Un verano mi padre me dijo, mira, Monse, no te empailles, lo que pasa es que tus hermanos, esos juegos, esos gritos, esas luchas que hacen entre ellos, salen de las novelas de aventuras que ellos están leyendo. Y como tú todavía no sabes leer, yo lo comprendí muy bien. Y ese año, a la vuelta del veraneo, en el piso de Madrid, cuando mis hermanos estaban ya todos en el colegio, yo fui un día escondidas a su cuarto y miré entre sus libros. Cogí una de esas novelas de mis hermanos que mis hermanos leían. Estaba muy gastada, seguro que ellos la habían leído muchas veces. Dos años de vacaciones de Julio Verde. La llevé al cuarto de las chicas Intenté leerlas conmigo Difícilísimo Una de mis hermanas mayores Que ahora presume mucho de ella Me estaba enseñando a leer A juntar las letras Yo cogí aquel libro Aquella novela de Blue Herney Una edición antigua Que casi no tenía dibujos Intenté leerla Creo que tardé así como dos semanas En leer el título y el nombre del autor yo seguí leyendo, empeñada ya reconocía los nombres de los protagonistas yo seguía adelante ya me enteraba de lo que ocurría yo seguía adelante y terminé esa primera novela la llevé a escondidas al cuarto de mis hermanos cogí otra y otra cuando llegó el verano siguiente yo ya había leído tres novelas de aventura digamos al canto los primeros días, como siempre mis hermanos jugando entre ellos y yo sola. Pero ese año yo ya no estaba enfadada y repumpiñando. No, yo estaba siguiendo atentamente los juegos de mis hermanos porque yo estaba esperando el momento oportuno. Cuando llegó el momento oportuno, yo de un salto me metí en medio de ellos y dije una frase que me había aprendido en una de esas novelas. Me salió muy bien. Yo dije, atrás, cobardes, gritó con voz de trueno el capitán a la marinería rebelde. Mis hermanos, que en ese momento eran la marinería rebelde, se quedaron pasmados y me miraron y dijeron, pero entonces ya no dijeron, es una niña. que va, ¿sabes? se me quedaron mirando y dijeron ¡Oh! ¡La niña! y desde entonces me dejaron jugar con ellos a mí me llevó a la lectura un afán de juego, de diversión mis queridos amigos, primero ser feliz y después ya veremos yo ese año tuve mucha suerte porque de golpe yo había conseguido tres cosas entrar en los juegos de mis hermanos ya podía jugar con ellos porque yo ya sabía Yo ya sabía naufragar, resistir la tormenta en lo alto del palo mayor, naufragar, llegar a nado a la isla desierta, todo eso sin no haber visto todavía el mar, es más importante todavía. Primera cosa, entrar en los juegos de mis amigos. Segunda cosa, leer de corrido. Entonces, desde ese momento acá, ya no se me ha resistido la lectura de ningún libro. Y tercera cosa y más importante todavía, yo había descubierto ya la maravilla, el gozo de la lectura. Leer era maravilloso, leer era estupido, leer era divertidísimo. Años después aquello pasaba, si leeres tan maravilloso, escribir será mejor todavía. Así es que se lo advierto, tener seis hermanos varones mayores es también una buena técnica de animación a la lectura. Cualquier afición surge de una experiencia grata en el ejercicio de una actividad determinada y se afianza en la repetición de esa misma actividad. Las técnicas de animación a la lectura tienen por objeto facilitar el encuentro amistoso del libro con el libro, propiciar unas primeras experiencias gratas a partir de la palabra que le animen a superar el esfuerzo que le exige la mecánica a la lectura y que le lleven a buscar la repetición del gozo sentido en la lectura y le conviertan en lectores aficionados. La animación a la lectura, por lo tanto, debe plantearse siempre en el campo de los sentimientos y no en el campo de los conocimientos. Ponderar con machocón e insistencia los beneficios que la lectura proporciona a los ya aficionados puede resultar contraproducente, pues no se trata de convencer, sino de hacer sentir, no de enseñar, sino de suscitar en unas actividades realizadas en grupo y hacer sentir unas experiencias que animen a los asistentes a buscar su repetición en el ejercicio de la lectura voluntaria y privada. Por tanto, para ser eficaz, una técnica de animación a la lectura debe responder a dos características esenciales. Primero, el acto de animación ha de ser interesante, divertido y gratificante por sí mismo. Segundo, ese acto de animación debe hacer evidente que la diversión, la experiencia gozosa sentida, provienen directamente de la palabra. esto es importante llama la atención sobre algo que yo llamo el desplazamiento del gozo y esto que yo llamo el desplazamiento del gozo cuando se produce se está haciendo un acto de animación a la lectura y se proponen actividades posteriores Yo soy muy crítica en este respecto. Voy a contar una historia y después la vais a dibujar. Vamos a hacer una lectura y después lo vamos a representar. Aquí estamos produciendo un desenho, para la experiencia de los chavales, esto da la sensación de que el verdadero gozo está después, en el dibujo, en el juego teatral, en la mímica, en cosas que el niño ya considera gozosos. ¿Y entonces en qué queda la palabra? Para el niño la palabra se le presenta como una obligación, como un medio, como algo que incluso penoso que hay que soportar para llegar al juego o al dibujo. Yo creo que si se quiere utilizar la narración oral como una técnica de animación a la lectura, narración oral, y el gozo viene por la palabra y no se proponen nunca, no se proponen actividades posteriores, para que se note mucho eso en la conciencia del trabajo, del niño, la niña. Yo me lo he pasado bien, ¿por qué? Porque he estado escuchando una historia, entonces aquí la palabra es lo esencial del acto animal. Entonces sí que estamos haciendo algo eficaz para aplicar después en la lectura en solitario. La narración oral como técnica en la animación a la lectura. Ya lo hemos oído hasta mañana y me aseguro que ustedes lo vamos a oír más veces. Y viene bien que las cosas se repitan porque nosotros necesitamos escuchar a otro, escuchar en labios de otro lo que nosotros mismos sentimos para decir, Y bueno, pues está bien lo que yo pienso para afirmarnos en nuestras propias conclusiones. La narración oral, en primer lugar, interesa a los oyentes de todas las edades y es gratificante. Hasta los más reacios a la lectura están dispuestos a escuchar una buena historia. Segundo, aquí sí que resulta evidente que el gozo sentido proviene directamente de la palabra. En mi opinión, no todas las formas de narrar valen para animar a la lectura Como técnica de animación, el mejor modo narrativo será el más sencillo el que se asemeje más al acto de la lectura privada que requiere espacios de silencio confianza en las expectativas y sobre todo atención continuada cuando le ofrecemos un relato oral a un niño le podemos decir después con toda verdad ¿no has pasado bien escuchando esta historia? los libros están llenos de historias lo que pasa es que yo te he subido al tren en marcha Yo te la he contado de palabras, pero las historias están en las letras, están en las palabras, están en el texto impreso. Tú solo tienes que hacer el pequeñísimo esfuerzo de subirte al tren, de leer ese texto. A partir de ahí, lo que tú has sentido escuchando, lo vas a sentir en la lectura. A partir de allí empieza lo divertido, imaginar, crear tus propias imágenes, interesarte en el argumento. Por esto creo yo que la narración oral es tan buen medio de animación. Les podemos asegurar que este tipo de narración, para que sea una técnica de animación a la lectura, ¿cómo hacerlo? Hay muchos modos de narrar, muchos estilos, muchas gentes que narran historias. Como animación a la lectura, si nosotros nos imaginamos, yo he mirado aquí, a ver si hay una cifra, vicios de mis tiempos breves pero interesantes de la enseñanza, una línea que consideramos modos de narración. Y en un extremo yo sitúo gesto, espectáculo, mirada y posibilidades y hasta otro extremo palabra, narración, escucha. Ahora, por lo menos en España, hay muchos narradores a los que yo aprecio mucho que utilizan un modo de narrar que está mucho más cerca del espectáculo, del circo, del teatro que del libro Esto está muy bien, es la fiesta, pero no es un modo de narrar que anime directamente a la lectura El narrador para llevar al libro debe controlar mucho los recursos expresivos. Cuanto más desnuda se presente la palabra a los oyentes, más eficaz será como técnica de animación a la lectura. Lógicamente, esto supone un riesgo. Gesticular mucho, escenificar, consigue mejor la atención, más fácilmente la atención de los oyentes. Pero nosotros no buscamos un éxito inmediato y personal, sino esa labor paciente que facilite el encuentro gozoso del libro con el libro. Entonces, la narración oral evita a los oyentes el esfuerzo de la interpretación de la palabra empresa, a partir de ahí las experiencias son idénticas en lectura, mensaje literario o oído escrito. Proporciona además la narración oral unos modelos de lengua literaria, de lengua usada con voluntad de estilo. de ese uso de la lengua que además de comunicar, intenta crear y transmitir belleza a través de la palabra. El niño o la persona, el adulto, porque yo creo que este medio de animación a lectura vale para cualquier edad, el que no está acostumbrado a leer, está acostumbrado al lenguaje oral, coloquial, en el que hay un intercambio continuo entre emisor y receptor. cuando se encuentra con un texto narrativo seguido, en que un narrador en tercera persona me cuenta cosas y en el que yo no puedo intervenir, se encuentra desconcertado. La narración oral le puede adelantar, le pone ya, le proporciona unos modelos de lengua literaria. Hablar el coloquio es una cosa, la lengua literaria, el relato, la narración, etc. Y oralmente tú lo puedes aprender y no te va a chocar tanto, no te va a molestar tanto cuando lo encuentres en el libro. Incluso la narración oral yo creo que aproxima al niño en cierta manera al hecho de la creación literaria. El niño se da cuenta al escuchar un cuento que el narrador no lo está inventando, o lo hemos dicho, o lo nota así, lo percibe así, no lo está inventando. Pero también se da cuenta de que el narrador en ese momento al recrear oralmente el cuento está haciendo un esfuerzo de comunicación, de selección de palabras está en cierto modo haciendo un acto de creación oral en la palabra Esto estimulará después al niño a la hora de hablar a fijarse más en su modo de expresión La narración oral además apela a la atención, contribuye a la formación del sentido crítico, inmediatamente van a decir si la historia me ha gustado o no me ha gustado. Y sobre todo, si después comento en la práctica de la narración oral, insistaré sobre esto, sobre todo puede habituar al niño al ejercicio de la atención continuada. Para leer necesita una atención continuada. Y a través de la narración oral también le podemos habituar a esto si narramos de determinada manera. preparación de un acto de narración oral la narración oral debe programarse dentro de un programa más variado más amplio de animación a la lectura creo que la narración oral a los más inexpertos lectores hay que repetírsela más veces en otros lectores ya un poco más adelantados se puede alternar más con el libroforum, con coloquios en torno al libro, con otro tipo de actividades. El narrador seleccionará los cuentos, los textos y yo aquí recomiendo, según sus propios criterios de valoración objetivos, de acuerdo, pero dando preferencia a su propio gusto. Este cuento objetivamente me parece muy interesante para narrarlo, pero me gusta más este, me cae mejor este protagonista, mejor contaré, porque su adhesión al cuento comunicará mejor la historia, hará que se comunique mejor la historia para los niños. El cuento tradicional apenas necesita adaptaciones para contarlas. Sí, en España realmente ya es muy difícil encontrar cuentas vivas. Tengo que decirles que hace un par de años, en mi primera estancia en México, en Usmal, me encontré con un narrador popular que allí en las ruinas de Usmal, a nosotros, a los turistas, nos estaba ofreciendo un cuento. Don Enrique Allende de Santa Elena y nos contó una historia, me contó a mí una historia, yo acepté inmediatamente este historio de historia, El enano de un mal, que después me la encontré en la guía de esta zona arqueológica, que la contó de una manera muy encantadora, con una convicción profunda, y me dijo Y cuando yo era niño, esta era la única historia que había en el mundo. Si tenemos la suerte de encontrar este... Si alguien tiene curiosidad lo puede enseñar. Si encontramos cuentas orales, pues muy bien, estupendo. Si buscamos de colecciones de cuentos orales, debemos procurar aquellos que nos parecen que están más cerca de las fuentes orales. Entonces vamos a los green, por ejemplo, los cuentos tradicionales europeos, los que estén más cerca de las fuentes de tradición. El cuento tradicional apenas necesita adaptación. Aquí también hago un advertenecio, vamos a observar algo. Yo creo que son distintos los modos de tratamiento del cuento tradicional desde un punto de vista del folclorista y del narrador como transmisor de historias o animacionales. El folclorista intenta conservar las fuentes orales con una enorme rigidez y quiere que se repitan exactamente como se recogieron. Esto está bien, pero realmente cuando las cuentas orales estaban absolutamente vivas, esta rigidez para la transmisión del cuento no existía. Los hermanos Grimm, en el poquito de memoria, en uno de los... en el prólogo de una de sus primeras colecciones de cuentos ellos, lingüistas e historicistas decían bueno, no hemos recogido estas historias para divertir a los niños nosotros nos interesa esto desde el punto desde el estudio del desarrollo de la historia de nuestra lengua y ellos cuentan ¿en qué se fijan ellos? pues ellos se fijan para ese desarrollo de la lengua en las fórmulas cristalizadas que ya han quedado en la historia que hay que transmitirlo así pero encuentran también variantes la misma historia recogida aquí o aquí o allí ofrece variantes ¿qué quiere decir eso? que cuando la narración oral estaba viva la variante estaba perfectamente permitida entonces yo no tengo un punto no guardo rigideces de historicistas en la transmisión de las historias sí creo que se debe ser muy fiel al argumento al significado profundo del cuento y pues si es necesario hacer alguna adaptación de cómo ha sido recogida esta historia en Matapuerca de abajo pues lo hacemos para que sea ese cuento fácilmente aceptable para también en la literatura actual se pueden encontrar claro que sí, temas de narración yo recomiendo no narrar una historia entera no un argumento entero, sino un fragmento de esa historia porque el cuento entero está aquí yo solo te he contado una parte si quieres saber lo demás, lo puedes leer una referencia muy directa de contacto a la lectura. También se puede encontrar biografías, yo creo que haciendo lo mismo, un resumen muy breve de la vida del personaje y un acontecimiento concreto relatado con detenimiento, con viveza, con interés, no darle la misma importancia a toda la vida del personaje que queremos. Para que un cuento se reciba fácilmente por vía oral, yo creo que tiene que tener tres condiciones. Toda la historia, todo el argumento narrado a través de la acción de un protagonista destacado. que esté presente en el argumento desde el principio hasta el final. Segundo, unidad de acción. Hay, a veces, ha surgido una pregunta, una unidad de acción, pero resulta que hay muchos cuentos tradicionales que no siguen eso. El mayor va en busca de un fracaso y el segundo va en busca de un fracaso. El tercero, naturalmente, es el que triunfa. Pero en realidad ahí no hay tres personajes, hay una unidad de acción que es la que manda. No hay tres acciones distintas, hay una única. Y por último, otra condición yo creo que muy importante, que el tiempo del relato, el tiempo del argumento debe avanzar siempre hacia adelante, nada de vueltas atrás en el tiempo. Eso se explica muy mal y se recibe muy mal por los oyentes. Para preparar el cuento yo creo que es preferible estudiar a fondo la historia y hacer un breve resumen. Yo no aconsejo redactar el cuento, aunque no se memorice. Redactar toda la historia no, porque a la hora de narrar eso que se ha escrito apela a la memoria del narrador. Y en vez de facilitarle el relato le está dificultando. no se ha aprendido de memoria lo que escribió, y en cambio está allí siempre, ah no, que no era así como lo escribía. Un esquema muy claro, concreto, que le permite dominar el relato. Y después, ¿cómo se aprende a narrar? Narrando. El escritor no sé si nace o se hace, el narrador se hace, Y sobre todo se hace en la repetición de una misma historia. Si hay un programa de narradores, viene muy bien esto, porque entonces un narrador puede ir a distintos grupos. Este es mi grupo. Pero hoy nos cambiamos. Nos toca narración oral. Pues el narrador de este grupo narra en este la misma historia que contaba un grupo. Y a la semana siguiente Narma narra la misma historia a otro grupo. Y así, eso del distanciamiento y de la observación del público, el narrador lo va aprendiendo. Una historia que ha salido bien en un grupo, a lo mejor con el siguiente no funciona igual de bien. Y hay que modificar la narración sobre la marca. La experiencia se adquiere así muy bien, rápidamente, en la narración de un mismo cuento en diversos. No hay que dar demasiada importancia a la habilidad o a la facilidad de palabras. Yo no sé si dice yo, hablo mal. Y por eso precisamente me consuelo así. A veces un titubeo en la narración al niño le está dando la sensación de la que hablaba antes. Está buscando la palabra. Eso está muy bien. Aquí he añadido una nota a mano. Y dentro del ámbito familiar yo recomiendo mucho transmitir la memoria a la tribu. Que hizo el abuelo cuando vino andando a Madrid, los que venían a comprar verduras, y que las siguientes dos generaciones por debajo de mí ya no saben la memoria de la tribu. Transmitir la memoria a la tribu. Los niños, dentro del ámbito familiar, a veces rechazan eso, cuando yo era pequeño, pero lo rechazan así, cuando les estamos poniendo un modelo que además no es real, no es un modelo ejemplarizado, pero ¿cómo escuchan los niños? Cuando los mayores hablan algo entre ellos, con el intento de que los niños no se enteren, ¿Cómo escuchan entonces? Claro que les interesa la memoria de la tribu, la transmisión de la memoria de la tribu. Yo les voy a contar una pequeña anécdota. Hace unos veranos, bueno, ya hace unos veranos, ya hace tiempo, a mí me parece muy cerca, pero ya hace tiempo. En un verano en la playa, yo estaba con un hermano mío, que estaba con sus hijos, y en la playa se encontró con un compañero suyo, con un amigo suyo de juventud, también con su familia, casado, con una familia numerosa, que hacía mucho tiempo que no se encontraba. Que no se encontraba. Y allí en la playa empezaron, entre ellos, a recordarse las cosas de su juventud. Y uno de los hijos de uno que estaba allí, empezó a escuchar y se quedó asombrado. Y los hijos de mi hermano y los hijos del amigo empezaron a llamarse entre ellos. Oye, que papá está contando unas cosas estupendas de ver. Y al final estaban rodeados por toda la banda que escuchaba con un interés enorme. La memoria de la tribu. Las cosas que esos padres preocupados por la educación de sus hijos no habían contado nunca. Y que es lo que establece realmente unos lazos afectivos. ¿Te acuerdas cuando llevamos a empeñar el chaqué de mi padre? No, el chaqué, no, el frac de boda de mi padre, para irnos de juerga a los dos y no sé qué. Aquello fue maravilloso, la memoria. Yo lo recomiendo mucho. El acto en la narración en sí. Claro que no se deben dar recetas, pero las recetas a veces van muy bien como orientación. Yo calculo que un acto de narración no debe durar más de media hora y dividir ese espacio en tres partes. Una introducción larga, en la cual es bueno suscitar el diálogo con el público. Y una introducción que puede encaminarse a suscitar el interés hacia el propio hecho de la narración oral en sí. Un hábito, una práctica que en las ciudades está demasiado descuidada. El interés de la narración oral en sí. O bien introducir el género de cuento que vamos a narrar para preparar el ánimo de los oyentes. Una narración en la que pueden entrar términos culturales, aspectos de sentimiento, afectivos. Una narración oral, el diálogo con los oyentes, la que se les advierte. Cuando empiece el cuento ya no se puede hablar. Empezar la historia con una fórmula tradicional de entrada. Y allí empieza el espacio mágico del tiempo. Y allí no se puede meter la mano. Allí hay que escuchar. Y allí solo tiene vivencia en ese espacio los protagonistas, el argumento, la voz del relato. Terminar el relato, un final concreto, claro, rápido, cerrar ese espacio de atención, de escucha, con otra fórmula tradicional. Como final, muy poca cosa. Yo nunca propongo la búsqueda de significados, la interpretación de los significados, de los símbolos de la historia, de los profundos mensajes del cuento. Yo no la propicio. ¿Por qué? a repasar tres términos uno de ellos todavía no en el campo de la lingüística y los otros dos ya palabras lingüísticas señal, signo y signo señal la señal todavía no está dentro de ningún sistema si detrás de una montaña yo veo humo yo, madre leña diré hay humo al otro lado están haciendo fuego al otro lado de la montaña seguramente ustedes dirán se despereza el montaño bueno pero eso es una señal causa, efecto, maíz pero esa señal para utilizar el mismo ejemplo en los tres en los tres términos, esa señal se puede codificar y entonces ese humo se convierte en un signo de un determinado código de comunicación y allí está Pluma de Águila vigilando el desfiladero y viene la tercera de Michigan a caballo y Pluma de Águila hace fuego en lo alto de la montaña, humo, pero lo codifican. Los de la aldea, los que están abajo en las tiendas, ¡la tercera de Michi gana por ellos! Pero el capitán del humo lo confunde con la señal, y dice señal de que hay fuego allá arriba. Y esa pequeña confusión convierte a la tercera de Michigan en un alfiletero. Después pasamos al símbolo. ¿Qué es el símbolo? Otros peligros en la interpretación de signo y símbolo. Si yo voy por la carretera conduciendo y me encuentro un signo del código de circulación, Redondel en rojo. Un coche negro y otro rojo a la izquierda. En rojo. Acción. Vida. ¡Adelante! Interpretación simbólica de algo que debe ser interpretado como dentro, descodificado, de una manera determinada y convencional. Cacharrazo segundo. ¿Pero qué pasa con el símbolo? El símbolo nace de la experiencia humana y se interpreta por la experiencia humana. Por eso un mismo símbolo, el símbolo, nace de la experiencia humana individual y se interpreta por esa experiencia. Una persona que haya tenido una mala experiencia de fuego, de humo, el humo será siempre para esa persona, lo interpretará siempre como un símbolo de muerte, de angustia, de terror. Otra persona que no haya tenido ese tipo de experiencia puede interpretar el humo como el símbolo de algo que se eleva, que se funde, que viaja. y las dos interpretaciones son igualmente válidas. Si nosotros proponemos, bueno, ¿qué quiere decir este cuento? Si queremos imponer nuestra propia interpretación del símbolo, estamos reduciendo el símbolo a signos. La riqueza del símbolo reside precisamente en su múltiple posibilidad de interpretación. Si al final de un relato proponemos, bueno, ¿qué quiere decir esto? Bueno, a veces, muchas veces sale el espontáneo. Ah, ese cuento quiere decir que, si te lo ha dicho a ti, querrá decir eso. No, no, que ese cuento quiere decir que, si te lo ha dicho a ti, querrá decir eso. Y yo creo que esto es importante, porque también cuando hacemos comentarios de un libro, incluso a niveles bastante más altos, de un libro que ha leído el grupo, bueno, ese libro no quiere decir, quiere decir lo que yo digo. Oye, ¿para qué voy a leer si no entiendo nada? ¿Para qué voy a leer si no me admiten mi propia interpretación? Por ejemplo, Don Quijote ha interpretado una… yo creo que la riqueza de una obra literaria también se puede medir por su múltiple posibilidad de interpretación. Don Quijote ha interpretado como una novela de caballerías, como una crítica a las novelas de caballerías, como una denuncia de los problemas de la sociedad en su tiempo, limpiedad de sangre, etc. como una defensa de la libertad de la mujer en la figura de la pastora Marcela. ¿Qué culpa tengo es que se hayan enamorado de mí? ¿Y ahora me tengo que casar con este porque se han enamorado de mí? Que no, que no me da la gana. Bueno. Se puede, es bueno, animar a los oyentes a que narren esa historia. Pero no en otro ámbito, no delante del mismo grupo, no a continuación del narrador, porque ahí el niño narrador puede resultar quedar mal delante de sí mismo, tener una valoración negativa por sí mismo o por los compañeros. Ahora cuéntate la historia, a tu madre, a tu abuela, a los vecinos, el cuento siempre apela a la memoria, cuéntalo, a lo mejor viene la semana siguiente que no me acordaba bien, cómo se llamaba, no sé, ya lo mismo como se llama, inventate el nombre y cuéntalo. Entonces le estamos estimulando a esa otra experiencia, el niño oyente, el niño renarrador del cuento, y más todavía, yo creo que se puede hacer en otro momento de lectura, proponer también sugerencias de creación. Yo que leo también soy capaz de inventar el mundo. En esto no nos da tiempo para extendernos mucho y yo creo que lo que sí tenemos que hacer es esas sugerencias de creación a partir de la realidad. Los enseñantes, maestros, los enseñantes, los alumnos, hemos sufrido eso de crea la sugerencia de creación a partir de un mensaje lingüístico. Escribe sobre la primavera y hay un airecito del guadarrama que corta la respiración de frío. no hay quien en las sugerencias de creación sobre la realidad yo suelo hacer un ejercicio que consiste en meter no me detengo en explicarlo en meter muchas cosas distintas dentro de una bolsa y decirle a los oyentes niños o adultos bueno, el mundo está vacío nada encima de las mesas yo voy a pasar la bolsa y ustedes van a sacar un objeto y de la bolsa puede salir un calcetín una cuchara a veces se le di un chico de sorpresa delante de un calcetín oye no, no le mires hacia el calcetín porque el calcetín se enfada contigo y no te encuentra su historia las cosas tienen su historia si las miramos bien nos cuentan su historia cuando ya cada uno de los presentes tiene un objeto algo real delante, pues ahora míralo en silencio escúchalo a ver qué historia te cuento ¿es verdad? sugerencias de creación a partir de la realidad no de otro mensaje sobre narración oral yo rechazo siempre los aplausos al final de la narración porque digo no, el cuento no se aplaude El cuento se cuenta y además el cuento se hace mitad y mitad con las palabras del que no narra y con la atención de los que lo escuchan. En todo caso nos tenemos que repetir el aplauso porque vosotros habéis puesto muy bien vuestra mitad de cuento. Pasamos ahora. Narración oral y lectura en voz alta. Se puede mezclar la narración oral con la lectura en voz alta. Yo he traído aquí, y han dicho que seguramente se recogerán en estas ponencias, un ejemplo de cómo se puede hacer esto. sobre el capítulo 6 del Quijote, que es el capítulo que narra la revisión de la biblioteca del Quijote, que hacen el ama, el cura, el barbero, etc. Entonces, yo, no lo sé, voy a hacer sobre muchos textos, pero este yo lo he hecho muchas veces. En unos papelitos con un número de orden de intervención bien claro adelante, seis citas textuales de este capítulo. ¿Qué dicen en un momento determinó la sobrina, el barbero, etcétera? Entonces, las eligen como tienen. Y entonces el narrador va narrando la historia y cuando llega el momento se escucha a uno de esos niños que tenemos aquí al lado, numeraditos con las citas, y entonces dijo el amo, pues, vengan y al corral con ellos para quemarlos todos. Pero el barbero dice, no, que estos no merecen ser quemados. Y entonces lo que dicen los personajes es la cita textual del Quijote, con los arcaísmos necesarios que los niños van a leer perfectamente. Es un modo que de cualquier texto se puede hacer esto. Me interesan unas citas concretas, yo preparo esas citas concretas. Yo voy narrando la historia, pero llegado el momento la cita se lee por los niños que se han ofrecido a intervenir en el momento determinado que hago una. También, lectura en voz alta de poemas. Yo leyendo, estaba acostumbrada a leer cuentos, voy a contarles historias o tres niñas y unos amigos míos. Y un buen día aparecí yo con un libro de poemas y empecé a leer un par de poemas. Y la más pequeña me quitaba el libro de las manos y decía, a ver, a ver, porque no comprendía que era eso. Ella creía que yo estaba explicando las ilustraciones como hacía cuando les contaba un cuento. Y cuando se encontraba con las letras, ah no, es que esto es leer, esto son letras. el poema está dibujado por esta lectura bueno pues esa experiencia de lectura también puede ser interesante en la lectura de poemas yo recomiendo la repetición no basta leer una vez un poema y dejarlo allí la sesión siguiente empezamos con la relectura del poema 3, 4 veces para que vaya calando la palabra poética en los niños incluso Lectura en Mosalla. Ejercicio de lectura en Mosalla. Durante cierto tiempo yo tomé parte en unos cursos de animación a lectura que dio el Ministerio de Cultura de Madrid para profesores de primaria. venían los profesores muy motivados se hablaba muchísimo de lectura pero lo que también se ha comentado esta mañana muy bien, hablamos muy bien de lectura pero quien lee de verdad entonces cuando ya habíamos hecho los cuantos cursos yo propuse al director de esos cursos yo creo que debíamos introducir aquí un ejercicio de lectura tú dame tres horas y yo los voy a tener leyendo tres horas y entonces probé varios libros y por último yo me quedé con las historias de hacer este ejercicio de lectura sobre las historias de cronopios y de famas de Julio Cabrera los que lo conocen saben que es un libro muy divertido no de difícil lectura que no no es claro, evidente desde la primera palabra, que existe una cierta experiencia lectora y sobre todo una resistencia a esas primeras dificultades de lectura, que son el nivel del buen lector. ¿Quién es el buen lector? El que es capaz de resistir más dificultades primeras de lectura. Ese es el buen lector. A mí hay veces, yo les digo a los niños, bueno, yo leigo mucho, Pero hay veces que empiezan a leer un libro, pero me dicen que es interesante, porque la crítica lo ha dicho bien. Estoy leyendo y no entiendo nada. Pero si resulta que las palabras sí las entienden, lo que me dice. Y llega un momento que me da la sensación de que el libro me empieza a decir, eres tonta, no me entiendes. Y entonces, ante eso, ¿yo qué puedo hacer como lectora? Pues decir, desde luego, no te entiendo. Cerrar el libro y decir, no te entiendo. de que te entienda a tu papá o tu mamá, la escritora o la escritora que te han escrito. Y ahí te quedas. Pero entonces, ¿qué pasa? Que yo soy tonta. Y yo eso no lo aprecio. Que yo no te entiendo, que yo no te entiendo, ya verás cómo te entiendo. No hay libro que no se entienda si se lee cien veces. Refran japonés. De verdad, que yo nunca he llegado al 99. Siempre lo he entendido. Vamos a cumplir con este proyecto. Vamos a dar por terminada la exposición para pasar a la actividad siguiente y continuar también para que termine la presentación.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
15/11/2004
FECHA_INGRESO_ENTREGA
18/11/2004
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
24
CONDUCCION
Luis Bernardo Peña, subdirector de Literatura del CERLALC
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
FECHA_GRABACION
17/11/2004
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Raúl Maldonado Alvarado
PRODUCCION
María Enriqueta Godoy Mendoza

