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CUID
M-06626
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 30
SINOPSIS_SERIE
Se presentan estrategias de fomento lector que combinan libros, tecnología, comunidad y familia para formar lectores autónomos, subrayando el papel de bibliotecas, escuelas y servicios de salud en asegurar un contacto temprano y constante con los textos. Se explora las primeras experiencias narrativas y los juegos de imaginación y su influencia en el desarrollo psíquico, emocional y social de la infancia. Se destaca la importancia de la voz, el ritmo y las interacciones tempranas para construir un tiempo interno que favorece la creatividad y la representación simbólica
EXTRACTO_SERIE
Se explora cómo las primeras experiencias narrativas y las estrategias de fomento lector fortalecen la imaginación, el desarrollo infantil y el acceso temprano y cotidiano a los libros
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Rosa Navarro Durán (España)
SINOPSIS_PROGRAMA
De cómo acercar los clásicos a nuevas generaciones mediante lectura viva, adaptación responsable y mediación pedagógica. Explora por qué leer para comprender y disfrutar, y cómo traducir contextos, lenguajes y símbolos antiguos a experiencias actuales. A partir de episodios emblemáticos —la ética en “el Cid”, la mirada y la realidad en “Don Quijote”, el ingenio amoroso en “Tirante el Blanco” y la decisión de Ulises— se muestran puertas de entrada a emociones, dilemas y formaciones del carácter. Se propone leer, contar y releer como práctica cotidiana que convierte los libros en tesoros compartidos y no en “hojas impresas”
EXTRACTO_PROGRAMA
Cómo abrir el tesoro de los clásicos hoy: leer, adaptar y mediar para que niñas, niños y jóvenes vivan sus emociones, dilemas y aprendizajes mediante episodios clave que conectan con el presente. Lectura viva para formar criterio y sensibilidad
N_PROGRAMA
11
N_TOTAL_PROGRAMAS
14
DURACION_TOTAL
01:45:19:22
PARTICIPANTES
Rosa Navarro Durán, filóloga y docente
Arnulfo Uriel de Santiago, historiador, editor y profesor‑investigador
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Rosa Navarro Durán (Figueras, 1947)
Filóloga y catedrática de Literatura Española, con una amplia trayectoria en la edición y estudio de textos del Siglo de Oro. Ha desarrollado investigaciones que incluyen una propuesta de autoría para La vida del Lazarillo de Tormes, atribuida por ella a Alfonso de Valdés, sosteniéndola en ediciones críticas y numerosos estudios. Ha editado obras fundamentales de la tradición áurea y adaptado clásicos para lectores infantiles y juveniles, combinando labor investigadora, crítica textual y divulgación literaria
Arnulfo Uriel de Santiago Gómez (Aguascalientes, 1958)
Historiador, editor y profesor‑investigador con más de tres décadas de trabajo académico. Es autor de estudios sobre la edición francesa en el siglo XIX y coautor de Niños y libros, investigación sobre publicaciones infantiles de la SEP
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Nuestra invitada nació en Figueras, Gerona, en España. Doña Rosa es lectora, lectora de textos clásicos porque le gustan primero y porque trabaja en lo que ama. Como profesora desde hace más de cuatro décadas, las estudia para su cátedra para explicar cómo han enriquecido la literatura española su materia en la Universidad de Barcelona. Doña Rosa Esquilóloga propuso el nombre de Alfonso de Valdés, un secretario del emperador Carlos V, como autor de El azarillo de Tormes, la novela picaresca más conocida del siglo XVI. Además, ha sido jurado del Premio Príncipe de Asturias desde el año 2000, y solo por dar un ejemplo, esta distinción recordamos que en 2009 le fue otorgada a la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha cuidado ediciones como el anónimo Libro de las Suertes, los cinco volúmenes de novela picaresca, la tragicomedia de Lisandro y Roselia de Sancho de Muñón. Doña Rosa es autora. Como investigadora, publicó Comentar textos literarios, La mirada al texto, en 1996, ¿Por qué hay que leer a los clásicos?, ¿Cómo leer un poema?, Mitos del mundo clásico, Cervantes, Escenas Cervantinas, y es coautora de la breve historia de la literatura española. Y además, adapta obras clásicas para lectores infantiles. De su mano, hoy nos acompañan grandes personajes como el Cid, el Lazarillo de Tormes, Don Quijote, Tirante el Blanco, y su pluma nos permite recorrer grandes obras que van desde la Eneida y la Odisea hasta fábulas, así como las leyendas de Becker. Y con ella, podemos recordar que la infancia también es una edad propicia para la ternura de Platero y yo. Todas estas obras, contadas a los niños por Rosa Navarro Durán e ilustradas por Frances Rovira, lo que contribuye mucho a su encanto, las publica la editorial española Edebe. Ella nos ilustrará hoy sobre su credo de autora. Siempre será mejor escuchar a los autores directamente. Muchísimas gracias. Muy buenos días. Estoy encantada de estar aquí con ustedes y agradezco a la organización de este simposio internacional que me haya invitado y que me permita compartir un rato con ustedes. Me han tratado muy bien y yo me siento también en su país que hoy cuando he hablado con mi mamá me ha dicho, pero tienes que volver el domingo. Dice, ¿por qué estás tan alegre tan temprano? Porque claro, decía, igual esta se queda ya. Era el tono de mi voz. Eso es como ella me conoce, indicaba muy bien cómo me sentía, me siento muy bien con ustedes que dominan maravillosamente la palabra y de quienes aprendo nada más salir y quedarme las dos o tres horas obligatorias en esas calles con ese tráfico tan fluido que tienen ustedes. Estoy muy contenta de estar aquí y les voy a hablar de los clásicos. Le puse el título de la charla, Cómo descubrir a los niños el tesoro oculto de los clásicos. Llevo muchos años trabajando, como ha dicho el profesor en la Universidad de Barcelona. Él lo ha dicho muy discretamente, dice unas cuatro décadas. Y yo digo desde el 69, cuente, ¿no? Y a veces pienso, bueno, la del siglo pasado es otra. Sí, porque el siglo pasado yo fui una filóloga discreta y prudente, muy trabajadora, eso sí, pero discreta y prudente. Pero en cuanto pasé el siglo, pues he decidido dedicarme a la filología de alto riesgo, porque soy mayor, ya puedo hacer lo que me da la gana, ¿no les parece? No me van a echar de la universidad, que es lo que me preocuparía, porque no comería. Una vez satisfechas las necesidades más indispensables, pues al menos decir lo que uno piensa. Y es tan de alto riesgo mi filología seria que no me hacen ningún caso, pero yo tengo razón, indudablemente. Dicen que he pescado una raspa de pescado, de pe, pero en realidad he pescado una ballena y yo lo sé. Pero no puedo hablarles de esto, que es lo que a mí me gustaría. Hay una palabra prohibida en mi familia. No se puede decir la palabra lazarillo, porque en cuanto se dice yo me paso hablando tres horas. Y todos se asustan y entonces han decidido prohibir la palabra. Cuanto se entra en mi casa no se puede decir la palabra al azarillo, pase lo que pase. No se asusten, no voy a hablar de esto porque sé cuándo tengo que acabar. Entonces, ¿por qué les cuento esto? Porque muchas veces les habrá pasado a ustedes, y a mí me pasa, que es que el azar llama a mi puerta. Y he tenido la suerte de estar en casa muchas veces porque soy mujer casera y trabajo mucho en casa. Y cuando llama el azar estoy en ella. Y en el año 2005 fue una llamada que no me podía imaginar a dónde me iba a conducir, a vivir una segunda vida. Fíjense ustedes que no es poco, puesto que no soy gato, porque si fuera gato aspiraría a siete. Como sé que no lo soy, la verdad es que tener una segunda vida es estupenda. ¿Qué me pasó en el año 2005? Pues se celebraba el centenario de la publicación de la primera parte del Quijote y la directora editorial de la editorial EDB, Reina Duarte, dirigía una colección de clásicos en esta editorial, me llamó y me dijo, ¿no nos podrías hacer una adaptación del Quijote para niños? Y oí que era una llamada de la suerte, no era la voz de Reina. Dijo, ¡ah, es la suerte! En vez de decir, hombre, yo no lo he hecho nunca, no sé. Yo dije, déjame 15 días a ver si me sale. Puse 15 días a probarlo porque, claro, Hay otra cosa que usted sabe muy bien, que es que cada uno tiene que conocer sus límites. Yo, por ejemplo, soy mujer que en mi tiempo era alta, ahora ya soy baja, pero en mi tiempo era alta. Y entonces descubrí muy pronto que no servía para nada para la gimnasia, ni para la música. Porque cuando aprendí a bailar sardanas en mi tierra, en Cataluña, ya me dijeron déjalo. Porque cuando los demás subían yo bajaba. En vista que no tengo ritmo ni oído musical, ni sirvo para hacer gimnasia, nunca he pretendido ser ni música ni gimnasta. Pero cuando llamé, oí la llamada de la suerte en la puerta, dije, vamos a ver si sé. Ah, me puse a ello. Como una loca, escribí como un esbozo y al cabo de 15 días digo, vale, de acuerdo, voy a intentarlo. Y al cabo de unos dos meses tenía mi primera versión del Quijote para niños. Y con este sistema tan estupendo del mail, le mandé la primera parte a un niño de 11 años que vivía en Madrid. Le dije, Jaime, léete esto a ver si te gusta, porque estoy escribiendo la segunda parte. Y al día siguiente ya tenía la respuesta y me decía, mándame la segunda parte. Digo, esto funciona. A lo mejor sirvo para esto. Y miren, desde entonces estoy en esta segunda vida. Y esta segunda vida me ha permitido venir aquí, porque como filóloga, nada. entonces estoy encantada ¿comprenden? ahora como decía el profesor tiene que hablar como autora y ahora ya voy presumiendo de esto no crean porque lo más importante es tener alta la autoestima yo les contaré siempre que salgo de mi casa porque como me quiero mucho como todo el mundo suele ser ese sentimiento que tenemos hacia nosotros mismos me miro al espejo y digo estás bien, muy bien, ya puedes salir y esto me funcionaba muy contenta, salía muy orgullosa de mí misma. Me funcionaba hasta que un día tuve la desgracia de que alquilaron un piso dos modelos. Y entraba en el ascensor y me encontraba con dos modelos espléndidas. Y entonces salía del ascensor hecha un gusano. Estaba para exigir a la comunidad de vecinos que expulsaran a las modelos porque tenían que prohibirlas definitivamente para que pobres damas de edad como yo pudiéramos sobrevivir. No hizo falta esa medida tan drástica porque se marcharon a otros barrios más altos y me dejaron con el ejercicio de la autoestima. Pues bien, al ver que me salían bien esas adaptaciones, seguí con ello. Y la verdad es que esa doble vida no solo me ha dado el placer de estar aquí con ustedes, compartiendo un rato, sino gozar inmensamente viendo que estoy transmitiendo un tesoro que se estaba llenando de polvo oculto sin estar al alcance de nuestro futuro, que son los niños. ¿Por qué? Miren ustedes, los clásicos primero asustan ya con ese nombre, como decía el profesor, Y en segundo lugar, no están al alcance por su riqueza lingüística y una lengua muchas veces de otro siglo, por su complejidad intelectual, porque en efecto el contexto en el que se crearon es otro. No están al alcance ni de niños, ni de adolescentes, ni de muchas personas. Mucha gente ya mayor me decía, cuando yo tenía 13 años me obligaron a leer El Quijote, me costó muchísimo, no me interesó nada, no lo he vuelto a leer. Y miren, yo vivo en un país en donde todos presumimos de ser del país de Cervantes, todos hablamos del Quijote y un tanto por ciento, pequeñísimo lo ha leído. ¿De qué sirve saber que el Quijote es un libro de Miguel de Cervantes que aparece en montones de calles, en montones de quesos, en montones de productos de la mancha? Pues poca cosa. Si uno no lo lee y lo vive. Ahora bien, ¿qué pasa? Para poder transmitir esa belleza del Quijote o la que encierra el CIT o la que tiene el lazarillo, o la que tiene la odisea si quieren ustedes, hay que abrir las páginas. Y también les diré otra cosa, citando a un cuentista magnífico que leí yo en los años 70 cuando apenas era conocido que era Julio Gortázar. Tiene un relato brevísimo de la historia de cronopios y de famas en donde dice un señor está leyendo un periódico cuando lo ha acabado de leer deja el periódico encima del banco y se convierte en un montón de hojas impresas. Otra persona coge el periódico, lo vuelve a leer y este montón de hojas impresas se convierte en periódico. Lo vuelve a dejar en el banco y son un montón de hojas impresas. Al final pasa uno, rompe unas hojas de las hojas impresas y con ellas envuelve el bocadillo. Esa es la transformación. Un libro que no se lee, no es un libro, perdonen. No es un libro, es un montón de hojas impresas con un lomo muy bonito. No es un libro, hay que leerlo. Y otra cosa les quiero decir. Supongamos que hemos avanzado mucho y que los niños saben leer. O una gran cantidad. En mi país prácticamente no hay analfabetos. Pero vamos a ver. Si han aprendido a leer y no leen, ¿de qué les sirve? Yo sé montar en bicicleta. Levo 50 años sin montar en bicicleta. Si ustedes me dan una bicicleta, me mataré inmediatamente. ¿De qué me sirve haber aprendido si no practico? ¿De qué sirve aprender a leer si no se lee? De nada. Se olvida. Se pierde la entonación. Hay que leer. Hay que leer y saber contar historias porque se han aprendido, se han asimilado y se han gustado. Yo les voy a hablar de este tesoro que voy abriendo lentamente a los niños porque quiero compartir ese tesoro con ellos. Y al mismo tiempo les pongo a su alcance unos libros que han sobrevivido siglos. ¿Se han sobrevivido siglos? Es lo que decía el profesor. Un libro que hoy sea genial será clásico dentro de 200 años. Resulta que nosotros tenemos ya obras geniales que han sobrevivido siglos. ¿Por qué lo han hecho? Porque tienen una belleza literaria, porque tienen una riqueza de pensamiento, porque tienen una diversión infinita. Y ese tesoro va a tener que estar oculto a nuestro futuro, va a tener que estar cerrado, convertido en un montón de hojas impresas sin ser leído. No puede ser. Y cuanto más se lee, más se aprende a entender, a leer y a contar bien. no les voy a hablar de cómo adapto porque ya he escrito un artículo y lo podrán leer en las actas ¿para qué les voy a hablar de mí? ya me conocen, ya llevamos aquí compartiendo esta sala unos cuantos minutos me conocen perfectamente lo que quiero decirles, hablarles es de alguna de esas piezas del tesoro de esos libros que voy abriendo Fíjense, si un tirano dijera, se cierra por ley el Museo del Prado, nadie puede entrar al Museo del Prado de Madrid, está prohibido. Saldríamos por las calles riadas de manifestantes contra el tirano, porque diríamos, esto es una injusticia, ¿cómo nos pueden privar a nosotros de contemplar estas obras y tendríamos razón? Un cuadro que no se contemple no es un cuadro, yo les confesaré una cosa, pero no lo digan, En el Museo del Prado tengo como tres o cuatro cuadros míos, míos. Míos porque los miro. Claro. ¿Por qué los quiero tener en propiedad? ¡Qué tontería, no! Tendría que tener un corpus de guardias de seguridad que me lo guardaran. No, son míos porque voy y los miro. Y los miro y me los hago míos. Lo que pasa es que le voy a escribir una carta al director del Museo del Prado porque últimamente me los cambia de sitio continuamente. Le voy a decir, oye, oiga, perdón, ¿no? ¿Por qué me cambia usted mis cuadros? después me paso media hora intentando buscar una dama bellísima de Andrea del Sarto que la tenía usted en la sala del Renacimiento a mano derecha y ahora no ha habido manera hasta que la ha encontrado a mano izquierda, hombre, pues avise, ¿no? Muy bien. Si protestaríamos por no poder contemplar esa maravilla que encierra el Prado, la mayor riqueza de Madrid, ¿cómo es que no protestamos porque no podemos leer obras como el Quijote o el Cito o el Lazarillo que no están a nuestro alcance? ¿Por qué no protestar? Les voy a hablar de alguno de estos tesoros que encierran estas obras para que vean lo que se perdería si no intentara poner todo mi esfuerzo, toda mi voluntad, mi pasión en abrir las páginas de los clásicos a los niños. Yo les voy a hablar de algunas cosas de este tesoro. Imagínense que tenemos la caja del tesoro y vamos sacando de ella algunas cosas. ¿Qué saco? Un sombrero nuevo. Ah, sí. Un sombrero nuevo. ¿Dónde está este sombrero nuevo? En el CIT. ¿En el Cantar de Mio CIT? Sí. Escrito más o menos a finales del siglo XII. ¿Quién lleva el sombrero nuevo? ¿Qué importancia tiene el sombrero nuevo? Muchísima. Se lo voy a contar. ¿Quién lleva el sombrero nuevo? Félez Muñoz. el sobrino del CIT cuando los malvados derrochadores mezquinos, infantes de Carrión y lo digo aquí, lo digo en Valladolid y en la plaza mayor de Valladolid hay una estatua su tío y digo, pues lo digo igual, esto hay más cuando estos nobles de Alcurnia se vengan del CIT observada en la corte del CIP, como se vengan estos miserables. Igual el procedimiento de los infantes de Carrión siguen utilizándolo hoy, no crean ustedes que ha desaparecido. No, no, no. ¿Cuál es ese procedimiento? Apalear a unas pobres mujeres desvalidas. No enfrentarse con el CIP, no, no. No luchar con gente de su misma fuerza, no, no. Apalear a unas pobres mujeres desvalidas, las hijas del CIP. pero el Cid que no se fiaba de sus yernos le había dicho a su sobrino acompaña a mis hijas hasta sus tierras las tierras de Carrión y vuelve para decirme que están bien instaladas este es el Cid, no crean no es el héroe ese impresionante que ven ustedes en las estatuas no, no, no no es el personaje que podría cabalgar en ese caballito que tienen ustedes en reforma no, no, es otro es mi Cid el Cid de verdad es el que les cuento que teme por sus hijas, no se fía de sus hiernos, y Célez Muñoz, cuando han llegado al robledo de Corpes y los infantes les han dicho a todo su séquito, adelantaos, nos vamos a quedar un poquito más en este lugar tan estupendo, en ese prado, con este riachuelo aquí rodeado de frondosos árboles, con nuestras mujeres, adelantaos. Él no se fía, los conoce, se esconde. Y en efecto, ve pasar a los dos infantes de Carrión solos, arriéndose, envaneciéndose de qué, de haber apaleado a sus mujeres. No eran dignas ni de ser sus barraganas, dicen asquerosos, malas personas, malos, miserables. Entonces, ¿qué hace Célez Muñoz? No se enfrenta con ellos, es uno y no va armado, ellos son dos y van armados, es prudente. deja pasarlo, retrocede, se va al Rodrebledo de Corpes y ¿qué descubre? A sus dos primas, inconscientes, ensangrentadas, les habían quitado los mantos de armiño que indicaban su condición y se habían quitado ellos los cinturones, los habían apaleado y con las escuelas, como dice el juglar, ahora sí que se decían, competían uno y otro a ver quién daba mayores golpes. miserable. Llega allí Félez Muñoz y en lugar de cogerlas y subirlas a su caballo es un relato realista que contarían los juglares en las plazas de los pueblos de Castilla y saben que esto era inverosímil. Entonces, ¿qué hace? Intenta que recobren el sentido. ¡Primas, primas! Doña Elvira, Doña Sol. Les da la vuelta a ver si vuelven en sí. Sabe que él solo no puede. No tiene fuerzas para subirlas al caballo y marcharse. Al final vuelven en sí lo primero que dicen que es agua. Han perdido mucha sangre, necesitan beber. Hay un riachuelo, él puede darles agua, pero ¿con qué? Y ahí viene el sombrero nuevo, dice el jublar, con el sombrero nuevo que se había comprado en Valencia cuando había salido, les da de beber. Sombrero nuevo. ¿Por qué nuevo? Por la suciedad, tontería. ¿Por qué? Porque si era nuevo tenía un barniz para protegerlo al comienzo del sudor y ese sombrero se podía convertir en recipiente de agua, si no la gente del pueblo diría con un sombrero para darle de beber, no era un sombrero nuevo, fíjense qué importancia tiene el sombrero nuevo, le puede dar de beber Férez Muñoz agua a sus primas, recobran fuerzas entre el esfuerzo de ellas y él a subir al caballo las llevará y no las dejará hasta que están en lugar seguro en una aldea fiel al Cid y cuando ya las tienen lugar seguro y las cuidan él se va a decírsela a su padre llora el Cid al saberlo no por su honor concepto cultural que ha hecho mucho daño y por la honra siempre nosotras mujeres responsables de esos conceptos grandilocuentes que hacen daño no llora porque quiere a sus hijas pedirá al rey que las ha casado, que solucione ese agravio. Convocará el rey unas cortes en Toledo, Irán y el Cid. Cuando se enfrenta con los infantes, les dice Diego y don Fernando, ya no sois mis yernos, devolvedme las espadas que os di. Piensan ellos, miserables, quieren las espadas, espadas. Cuando se la han dado, ya no sois mis yernos, infantes de Carrión, devolvedme el dinero que os di cuando os entregué mis hijas. Ya se la han gastado. arrochadores nobles de alcurnia que no habían hecho nada en su vida si lo hubiera pasado ahora lo pasaban canutas porque nadie les hubiera dado crédito les pasó entonces consiguen mal vender unas tierras el rey les da dinero pagan al CIT y entonces dice Rodrigo de Vivar unas palabras que yo al leerlas nunca las olvidé y quise que las oyeran los niños y por eso adapté el cantar Les dijo, canes traidores, perros traidores, si no las queríais a mis hijas, ¿por qué las sacasteis de Valencia? Fíjense qué belleza. Si no las queríais, pues abandonarlas, dejarlas. ¿Por qué las sacasteis de Valencia? En ese momento me di cuenta que si la gente de hoy, sobre todo la gente cruel, brutal, le hiera el CID, tal vez se lo pensaría dos veces antes de apalear, matar a los débiles, a las mujeres y a los niños. Y el juglar dice al final del cantar, y que a aquellos que apaleen a las mujeres les pase lo mismo o peor que les pasó a los infantes de Carrión. Pero les voy a hablar también de otro sombrero. Voy de sombreros nuevos. Saco del baúl de los tesoros otro sombrero nuevo. Pero este sombrero nuevo necesita un poco de lluvia. Ah, sí. ¿Por qué? Miren, estamos en La Mancha. Estamos en las páginas de Don Quijote. Vamos caminando por los caminos de La Mancha. Es agosto y de repente empieza a llover. ¿A ustedes les parece normal esto? Si han visitado La Mancha me tendrán que decir que no. no, no es normal, ¿por qué llueve? ah, porque Cervantes es un genio no sabe lo que me cuesta adaptar las obras de Cervantes porque es tan bueno, tan bueno que cuando tengo que quitar algo forzosamente siempre soy fiel al original pero tengo que reducirlo me doy cuenta al cabo de unas páginas que no puedo quitarlo porque está enlazado con otra anécdota genial, buenísimo Cervantes hace ya lo que después descubrió Sehov decía Sejó, si en la primera página hay un clavo el buen narrador tiene que colgar de ese clavo al protagonista en la última página eso lo hace Cervantes continuamente ¿Quién lleva? ¿Qué pasa? ¿Y quién lleva el sombrero nuevo? Vamos por los caminos de la mancha, está lloviendo y Don Quijote y Sancho se están mojando quieren buscar un lugar donde resguardarse pero no quieren retroceder porque Don Quijote acaba de vivir la vergonzosa aventura de los batanes y le ha dejado tan mal sabor de boca que no quieren retroceder Y de repente, por el camino allá lejos, ve a aparecer en lo que él dice, allí viene un caballero subido en un caballo que lleva en la cabeza el yelmo de mambrino, de oro puro. Es mi ocasión, voy a apoderarme de él. Y Sancho le dice, yo no veo un caballero, yo veo un hombre con algo reluciente en la cabeza que va sobre un asno. Como siempre, tú no sabes nada de arte de caballería. Es el yelmo de Mambrino, como saben ustedes. ¿Quién es el señor que lleva el supuesto yelmo de Mambrino? Como diríamos, el supuesto yelmo de Mambrino. Una amiga mía del Tribunal Supremo de España me decía, se abusa tanto de lo del supuesto que el otro día me decían. Hablando del supuesto cadáver, y claro, yo les dije, vamos a ver, ¿es cadáver o no es cadáver? Porque si es supuesto, pues se cierra el caso. Pues esto. Vamos a ver quién llevaba el supuesto yelmo de Mambrino. Pues miren, eran dos pueblos de la Mancha muy vecinos. Solo tenían un barbero. El barbero no solo rapaba y arreglaba las barbas, sino también hacía las sangrías. Es decir, cualquier enfermedad se resolvía con quitar un poco de sangre, hacer una sangría, y lo hacían los barberos. Fíjense que ahora todos seguimos el mismo método porque me gustaría saber cuántos de ustedes todavía no han sufrido una sangría, es decir, un análisis de sangre, que es lo mismo, ¿no? Pues eso, ¿no? Para que vean ustedes tanto bromear, pues lo que estamos nosotros siempre siendo víctimas o sujetos a este método de análisis. Bueno, el barbero hacía sangrías, iba de un pueblo al otro y resulta que se había comprado un sombrero y empezó a llover, a que vean, sombrero nuevo y lluvia. ¿Y entonces qué hizo? Pues que tenía a mano la vacía, es decir, esa especie de recipiente con el que se pone agua y se enjabona las barbas, la tenía de latón muy reluciente, muy bien, un hombre limpio, que cuidaba sus instrumentos de trabajo, y entonces se pone la vacía en la cabeza para que el sombrero nuevo no se le estropee con la lluvia, abiertan ingredientes necesarios para la escena, sombrero nuevo y lluvia. Y en este momento, a los ojos de Don Quijote, el barbero se transforma en un caballero que lleva el yelmo de mambrino. ¿Cómo pueden ustedes imaginar qué hace? Apoderarse de él. Entonces, rocinante a la carrera y claro, pueden ustedes imaginarse el pobre barbero, que tiene cuidado el sombrero nuevo, que ve venir a un señor disfrazado de una manera rarísima, que le ataca, y entonces ¿qué hace? Baja del asno y piensa, ¿para qué os quiero? A correr. Se le cae el supuesto yelmo o vacía, como quieran ustedes, lo deja en poder de Don Quijote que lo coge entusiasmado y Sancho aprovecha la hazaña de su señor y ¿qué hace? Pues cambiar las albardas de su rucio por las del otro asno que eran nuevas y que tenían comida. le pregunta a su señor si puede, son los despojos de la batalla y le deja. Como ven ustedes, no hay más. Empieza a entender, Sancho, de qué va esto. Entonces, Don Quijote está muy contento con su yelmo. Lo que pasa es que está como partido el yelmo, porque es una vacía, claro. Está como partido y entonces él lo explica porque eso es lo que ocurre, hay que explicárselo todo. Lo que pasa es que a veces las explicaciones coinciden con la realidad, pero al menos vivimos tranquilos. Es así. Fíjense ustedes, estuve una vez en un hotel de Mallorca en donde se había declarado un incendio, pero yo no me había enterado, era por la mañana. Llamaron a mi puerta, supongo que avisándome. Explicación mía, se han equivocado de puerta. Uno que madruga se ha equivocado de puerta. Yo, sin inmutarme. Después salgo a desayunar, o los ascensores que no funcionaban. Este hotel es que no funciona nada abajo por la escalera. Toda la escalera llena de gente. ¿Qué grupo hay en este hotel tan impresionante? Que vean mi percepción de la realidad que auténtica es, como quijotesca más o menos. Llego a desayunar y estaba todo el comedor lleno de gente, no tenía ni dónde sentarme. Y me voy a un camarero y le digo, ¿y el grupo? ¿Cuándo se marcha? Dice, ¿qué grupo señora? Si son todos los huéspedes del hotel que hay un incendio. Y entonces descubrí que toda mi interpretación de la realidad era errónea. Pero como yo soy especialista en Siglo de Oro, lo soluciono enseguida. Se me ha pegado lo de Don Quijote, me quedé muy contenta. No me había pasado nada, no había tenido tan poco miedo, pues qué más quiero, ¿no? Había llegado al mismo lugar que los demás sin sufrir, pues qué más quiero. No se los recomiendo, ¿eh? No, no. No se los recomiendo como método, ¿eh? Pero, en fin, pues bien, eso es lo que hizo Don Quijote cuando vio el yelmo de Mambrino. Dijo esto, es que como es de oro, lo han partido por la mitad, lo han abollado, pero me sirve, es mi yelmo. Pues bien, esto dará lugar a toda una serie de episodios en donde habrá una serie de reflexiones sobre cómo la realidad se transforma según la mirada, o es yelmo o es vacía. Y como al final lo resuelve muy bien Sancho Panza, que es genial, y dice, es un vacillelmo. Yo se lo recomiendo este camino. Porque yo vivo en un país dividido en dos partes siempre. O en cinco o seis, según el lugar en donde uno esté. Pero entonces yo lo que hago es eso, el camino intermedio. No, no, no es ni yelmo ni vacía, es vacillelmo. Y entonces sigo el camino de Sánchez. Les dejo este sombrero nuevo que ya conocen. ¿Y qué saco ahora del baúl de los tesoros? Pues voy a sacar un espejo. parece un espejo ¿quién tiene el espejo? ¿dónde está el espejo? en la manga de un caballero ¿de qué caballero? de Tirante el Blanco ¿qué hace un espejo en la manga de un caballero? se lo cuento, ¿quién es Tirante el Blanco? Tirante el Blanco es el protagonista de la primera novela de caballerías europea Joanón Martorell, un valenciano la empezó a escribir un 2 de enero de 1460 apasionó la obra a nuestro premio Nobel Mario Vargas Llosa cuando vivió en los años 70 en Barcelona y escribió una carta de batalla en defensa de Tirante y yo he hecho su adaptación porque comparto la admiración absoluta por esta obra con Miguel de Cervantes ¿Cómo creen ustedes que se llama su obra Don Quijote de la Mancha? Él no era de la Mancha, Cervantes, era de Alcalá ¿Por qué se llama Don Quijote de la Mancha? Porque mancha tiene dos significados, no solo es una zona geográfica, sino que es mancha de suciedad. Hay una tintorería en Palma, de Mallorca, que se llama La Mancha. Me parece muy buen nombre para una tintorería, ¿no? Don Quijote de la Mancha es el único caballero que se pone una mancha en su apellido. ¿Cómo se le ocurre esa idea genial a Cervantes? Porque ha leído Tirante el Blanco. Es muy fácil llegar luego a Don Quijote de la Mancha. Tirante es un caballero bretón que para conseguir ser armado caballero andante tiene que hacer hazañas. Para eso se va a la boda del rey de Inglaterra con la princesa de Francia. Una princesa blanquísima, blanquísima, tan blanca que cuando bebía vino tinto se le veía bajar el vino por la garganta. Imagen más sorprendente. tiene que enfrentarse con un perro, un perro enorme del príncipe de Gales. Es un perrazo enorme que le ataca un alano y entonces él se enfrenta con el perro con espada y el perro se aleja, pero le parece atirante que no conseguirá una gran hazaña y se enfrenta con el perro con un arma tan potente como la espada y la tira lejos. ¿Y saben qué hace el perro? Va y coge la espada y se la lleva más lejos. ¿Por qué? Porque fíjense la empuñadura de la espada. Ustedes ven una espada, tiene forma de cruz. Es un perro diabólico. Entonces por eso aleja la espada y la cruz. Se enfrentarán los dos a mordiscos. Acabará el pobre tirante, desangrado casi, pero vencerá, conseguirá ahogar a ese perro. Después de hacer muchas hazañas, me gustaría contárselas, pero tengo otros tesoros que sacar del baúl, de esos tesoros que quiero enseñar a los niños. Hará muchas hazañas después de ser armado caballero andante también, hasta que acabará de ser contratado por el emperador de Constantinopla. Él es un extranjero, fíjense ustedes, él es un extranjero, es bretón, Pero el emperador de Constantinopla ha oído hablar de sus hazañas y lo va a contratar a pesar de ser extranjero y contra la opinión de los nobles de su tierra, para que vean ustedes. Él dice, me da lo mismo que sea extranjero. He oído hablar de su condición de caballero. Estoy asediado por los turcos. A mi hijo lo mataron por una traición de los nobles míos, precisamente. Quiero a ese caballero cuyas hazañas han llegado hasta mí para que nos salve, salve el imperio. Su heredera, su única heredera es una princesa guapísima, bellísima, que se llama Carmesina. Fíjese además el juego, Tirante el Blanco y Carmesina, un hombre rojo, la de la princesa. ¿Qué pasará? Que cuando llegue Tirante a Constantinopla a cumplir con esa misión que le ha encargado el emperador, contratado como capitán general de su ejército, verá a la princesa y se enamorará perdidamente de ella. En cuanto la ve, se mete en la cama y no quiere comer ni nada. Y su amigo, el duque de Macedonera, tiene que decir qué le pasa. Estoy enamorado. ¡Ah! Se ríe de él. O sea, que tú que te reías de nosotros cuando nos enamorábamos. Nunca te veías enamorado. Ahora estás así. No te preocupes, te voy a ayudar. Y entonces habla con carmesina. No le cuenta, pero admite recibirlo. Él se anima. Pero después de ese escarceo no se atreve a decirle nada. él es un extranjero, no ha hecho nada, ella es la princesa heredera. Si fueran estos tiempos no habría problema, como saben ustedes. Y no pongo ejemplos que son innecesarios y dañan. Pero en aquel tiempo eran otros tiempos. Él tiene que ir a luchar contra los turcos y quiere antes confesarle su amor a carmesina porque ella parece que le hace caso. Ella está enamorada de ese joven tan apuesto y valiente. ¿Cómo se lo declara? No puede decir yo te quiero, así por las buenas. No, no, no. Siliza la cabeza, que es lo que les digo a los niños. Astucia, muchachos, astucia. Donde no llega la fuerza del brazo, la astucia, que es mucho más importante. Más vale baña que fuerza. Y entonces se muestra muy triste delante de la princesa. La princesa le pregunta qué le pasa. Y contesta solo, amo, estoy enamorado. la princesa piensa, ¿de quién estar enamorado? Claro, a ella le gusta, y este se ha enamorado. Pero ella, que es una mujer prudente, sensata, y muy inteligente, le dice, si me confesáis el nombre de vuestra dama, yo os ayudaré. Y él, que ya había preparado la escena, porque es una escena, es teatro, vivimos en el gran teatro del mundo, no se olviden ustedes. Hay que actuar según el papel. Y entonces se había comprado un espejo y lo llevaba en la manga y saca el espejo. Ustedes decían, ¿dónde estaba el espejo? Aquí. Saca de la manga. Saca el espejo y se lo da vuelto. Y le dice, este es el retrato de mi amada. A Carmesina le da tanta vergüenza que coge lo que él ya cree que es un retrato y se va a su aposento, cierra la puerta inmediatamente y le da la vuelta. Y se ve ella. Es la declaración de amor más bella. Y a los niños les encanta. Y estoy segura de que en España los que han leído tirante el blanco ya andan declarándose con el espejo. Estoy segura de que cualquier día vendrán las estadísticas estas con que nos azotan por todas partes y dirán gran demanda de azogue por nuevo éxito de los espejos. Esa está la razón. Nada más. Bien. Este es un espejo. Les voy a hablar ahora de un escudo que sirve de espejo. ¿Cómo es posible? ¿Me voy? Pues miren, me voy a la española inglesa, una novela ejemplar de Cervantes. Yo he adaptado La gitanilla y la española inglesa y siempre me dicen todos, ¿y por qué no adaptar rinconete y cortadillo? Porque lo de los nombres diminutivos les parece que es para niños. Ya saben ustedes, como si tuviera nada que ver el diminutivo con los niños. Y yo les digo, estupendo, ¿queréis que cuando me dice alguien, porque no adaptas rinconete y cortadillo, yo digo, estupendo, ¿quieres que le cuente a los niños lo siguiente? Hay una organización de delincuencia en Sevilla, una AMPA en Sevilla, que tienen una serie de sicarios en lista y reciben encargos de cuchilladas, asesinatos, espantos, palos, etc. y se distribuyen el trabajo entre ellos. Lo que ocurre es que esa cofradía, son todos muy devotos. Y la vieja, que es una vieja borracha y alcahueta y que les lleva una cesta con todo lo robado, es muy devota y pone candelitas a los santos más eficaces. Y todos están convencidos de que se irán directamente al cielo porque son muy devotos, pagan a todas las iglesias y ponen velitas a todos los santos. ¿Quieres que le cuente esto a los niños? Y me dice, hombre, esto no. Pues esto es rinconito y cortadillo, perdón. Que se puede escenificar con personajes. No sigo, no sigo. No, adapté la española e inglesa. Y entonces hay una escena que me encanta, sobre la que he puesto luz, porque es preciosa. ¿Por qué? Porque el protagonista, Ricaredo, ha llegado de sus hazañas de piratería, porque está al servicio de la reina de Inglaterra, pero él es católico a pesar de que la reina es anglicana y le ofrece un navío lleno de riquezas que ha conquistado a los turcos que se lo habían quitado a los portugueses y él le ofrece a la reina esto porque la reina lo ha mandado a hacer méritos para que se pueda casar con su amada Isabela, la española inglés. Lo recibe en el gran salón del trono la reina y cuando ya el caballero ha ofrecido este cargamento de riquezas a la reina y la reina se marcha y le rodean todas las doncellas de la corte entusiasmadas para hablar con el héroe, con el guerrero que es muy guapo y Cervantes ha tenido la delicadeza además de dejarlo vestido de guerrero pero no ponerle el casco que hace a tanto y además convierte en personaje de guerra de las galaxias, lo sabía Cervantes entonces lo ha dejado con sombrero de plumas, está muy guapo a pesar de que va con armadura. Y se le acercan las doncellas, le rodean. Y entonces dice el narrador que una doncella muy pequeña, una adolescente, le levantaba la escarcela para ver qué tenía debajo. Fíjense. Y después, al ver el escudo que llevaba, se miraba coqueta en el escudo. Fíjense ustedes, el escudo se transforma en un espejo para esta niña adolescente coqueta. ¿Qué pasa? Que el héroe épico se ha convertido en doméstico. Si todas las guerras y todos los escudos se transformaran en espejos, otro gallo nos cantara, ¿no les parece? Les voy a hablar de una aguja de coser. ¿Quieren una aguja de coser? Sí, vale, muy bien. No sé si el aplauso es para que acabe. Cuando ustedes quieren que acabe me avisan porque necesito contarles una historia al final. Ustedes me hacen la señal de tiempo y entonces yo cuento lo último y acabo. Si me dejan un poquito más, les cuento alguna cosa más que hay en el baúl. Voy a hablar de una aguja de coser. Y ustedes dirán, va a hablar de una muchacha. No, no, no. Fíjense ustedes, pongo a una doncella mirándose en un escudo como espejo y ahora les voy a hablar de una aguja de coser en manos de quien de un príncipe. Ustedes no lo sospechaban, ¿no? Claro que no. Para que vean, está también en el tirante. Miren ustedes, tirante cuando se marcha de Francia a hacer hazañas por el Mediterráneo, llegará a Sicilia y tiene como persona alojado en su barco, que además ha entrado a escondidas y luego ha manifestado su presencia, o el príncipe menor del rey de Francia, que se llama Felipe, al que su padre desprecia totalmente porque nunca ha hecho nada y es más bien corto. y entonces quiere dignificarse su guayo le ha dicho más vale que vayas con Tirante a hacer algo de provecho en tu vida y él obedece eso sí es sensato y se ha metido de polizonte en el barco de Tirante y lo descubre Tirante y bueno ya no puede hacer más que seguir con el príncipe y llegan a la isla de Sicilia allí hay la rica heredera de Sicilia es una princesa muy inteligente normalmente las mujeres en el Tirante son inteligentes cosa que indica lo inteligente que era Joan Martorell y al ver a Ricomana, esa princesa inteligente, el príncipe Felipe se enamora de ella y a ella no le disgusta, pero dice ella una frase que es mía y se la ofrezco, más vale estar sola que mal acompañada. Y entonces dice voy a probar porque este me da la impresión de que no es generoso. Y una de las pruebas es la siguiente. Le pone, aprovechando que llueve, pero ya les he hablado de la lluvia, se quedará en palacio como huésped. Ricomana alejará tirante porque se da cuenta que cuando mete la pata es tirante quien le salva. ¿Cómo mete la pata? Fíjense además qué interesante sociológicamente. comen y mientras todo el mundo tiene su pan y no lo toca, al príncipe Felipe no se le ocurre otra cosa que dividir el pan en doce rebanadas. Y todos dicen, pero ¿qué hace este loco? Esto no se puede hacer. ¿Qué es ustedes? Y se convierte en una falta de educación, un hecho que no es acostumbrado. Y Tirante se da cuenta de esa grosería que ha hecho el príncipe. Y entonces, ¿qué hace? Coge el pan y sobre cada rebanada le pone una moneda y cuenta. es que en mi país, cuando el príncipe recibe el pan en la mesa, lo divide en 12 rebanadas, sobre cada rebanada ponemos una moneda y lo damos a los pobres. Se lo inventa todo. Se lo recomiendo, yo lo hago. En cuanto he metido la pata digo que es costumbre de mi país. Nada más. Efectivamente. Y se lo aseguro que con un poco de insistencia puedo lograr convertirlo en ello. no hay más, pero vamos a la aguja llega otra prueba alberrico mana que ella cree que le está salvando tirante, le está salvando tirante, dice voy a dejarlo solo y hace que tirante se aloje en otro lugar esa noche y ella le prepara una habitación para el príncipe y en la habitación pone dos camas, una lujosísima y otra muy pobre y el príncipe lo juzgará según su elección que elegirá la lujosa o la pobre. Como príncipe, les adelanto que tenía que elegir la lujosa. Entonces ya saben ustedes, si tienen que elegir entre estas dos cosas, sean siempre príncipes. No hay más, elijan siempre lo lujoso. ¿Y él? ¿Por qué? Él es un avaro, un mezquino, no es nada generoso. Y entonces ante una cama tan lujosa y una pobre dice, no voy a estropear la rica. Supongo que debía pensar, si me caso yo con rico mana, luego mejor que tenga a la rica bien. Entonces voy a coger la pobre y se abre la cama pobre y se da cuenta cuando le quitan las botas sus criados que se le ha escapado un punto de la calza, un punto de la media, como antes. ¿Se acuerdan ustedes, las damas de mi edad, que llevábamos las medias a coser puntos? Ahora nada. Pues bien, se le ha escapado un punto de la media. Entonces él dice, tengo que coserme la media. Es un príncipe y decide que hay que coserse la calza. Y entonces pide a sus criados, les dice que se vayan a retirar, pero que le traigan por favor una aguja. ¿Y qué excusa pone? Dice que tiene que matarse los aradores para que vean ustedes también un apunte. Era muy frecuente tener parásitos entre los dedos que hacían cuevas y se mataban a esos parásitos con agujas. El príncipe dice, necesito porque tengo unos aradores que no tenía y necesito una aguja, una aguja con hilo blanco, dice, porque las calzas eran blancas. Y le dan el hilo y la aguja, entonces dice que ya se pueden retirar. Y él, para sacarse las calzas, clava la aguja en la sábana. Se quita las calzas y cuando va a buscar la aguja, que no encuentra la aguja. Venga a buscar la aguja, no lo haga nunca, poner la aguja en la cama. Entonces, desesperadamente busca la aguja, no la encuentra, levanta la sábana, levanta toda la cama, nada, lo deja al suelo y busca por otras partes sin aguja. Bueno, ¿qué le vamos a hacer? No puedo coser la calza, ya veremos mañana qué hago, ya diré a ver si me traen otra. Y entonces le da pereza volver a hacer la cama y se acuesta en la rica. Cuando viene por la mañana, la princesa manda a un paje suyo que le diga en qué cama se ha acostado, le dice hoy se ha acostado en la cama rica y además ha desecho la pobre. Y dice la princesa, es un auténtico príncipe, porque no solamente ha sabido escoger, sino que desprecia totalmente la cama pobre. Por lo tanto, ya saben ustedes cómo el azar llamó a la puerta de ese príncipe Felipe, que no se merecía para nada Ricomana, pero yo estoy segura que Ricomana lo supo enderezar. suficientemente. Muy bien. ¿Hay tiempo aún? ¿Seguro? Bueno. ¿Qué les hablo? De una maldición y luego de una decisión. Y con esto acabo para que me pregunten ustedes si les parece. Tengo muchos más tesoros. Pero de la lista tengo aquí, por ejemplo, para que no se me olvide, un caballo de madera. Pero eso para otro día. Otro día que nos encontremos. no, sí, no ahorita dicen ay me encanta, ahorita por favor concedido, deseo concedido hablo del caballo de madera igual si no tengo tiempo no hablo de la maldición de la decisión, sí, para usted dedicado, caballo de madera ¿dónde tengo un caballo de madera? en dos sitios y además verán ustedes el uso incorrecto de un término donde en la odisea como saben ustedes y en la eneida hay un caballo de troya el astuto Ulises la guerra de Troya no se ganó por la fuerza los griegos no tenían nada que hacer fue el astuto Ulises que miente maravillosamente, es mi maestro en la mentira ah sí, no sé mentir muy bien solo cuando conviene y cuando evito males cuidado, solo como terapia ¿conocen ustedes a esa gente que dice yo siempre digo la verdad, huyan de ellos? horror, porque te van a decir hoy se te nota en los años como has amanecido, has dormido mal siempre dicen la verdad podrían ser un poco piadosos una mentirita pues bien el maestro de mis mentiras es Ulises que es tan genial Ulises que le mienta a Palas Atenea él no sabe que es Palas Atenea la diosa que le protege pero le cuéntate una historia y Palas Atenea que es lo que a mí me gusta más una diosa maravillosa porque le dice Ulises, pero ¿cómo eres? Hasta a mí me mientes que soy palas a tenea. Me pareció genial, ¿no? Pues este maestro de la mentira es al que se le ocurrió la idea de la ofrenda supuesta a palas en forma de enorme caballo en cuya panza iban los griegos, ya saben ustedes. Entonces, en la odisea contará Elena, que era una mujer muy inteligente, que fue raptada por un tontico. Por París, era medio tontico. Y la única honra que tuvo París es matar al gran Aquiles. Qué lástima. Pero Elena era una mujer inteligente. Y cuando ve el caballo, sospecha que están ahí los griegos. ¿Y qué hace? Lo cuenta ella misma. Va dando vueltas por el caballo y los llama por su nombre. Es Ulises quien tiene que decir que se caen, que es una trampa, porque ellos están dispuestos a decir yo soy, yo soy. No se ha pasado a ustedes, oye su nombre, yo recordaré siempre el primer día que fui a la universidad. Estaba en Barcelona, era una niña de pueblo, llegaba en el año 61 o 63 o cosas así, a una universidad, una ciudad enorme, grande. Y entonces estaba, no en primera fila, me daba demasiado miedo, pero como era muy estudiosa, estaba en la segunda. Y entonces en esta segunda fila asistía a una clase de un profesor, se llamaba Palomeque, como la venta del Quijote, Juan Palomeque el zurdo, este no era zurdo, era diestro y era un señor que nos aterrorizaba, aquellos si querían tiempos, nos aterrorizaba. Entonces nos hacía aprender listas de cosas, por ejemplo, ¿cuántos soldados tenía el ejército de tiro? Impresionante la necesidad de saber cuántos. Bueno, era así. Yo era una niña muy estudiosa, pero estaba aterrorizada. Y un buen día, al cabo de dos semanas de explicarnos números y números, dice, hoy voy a preguntar, no se me olvidará. Cogió su cuaderno con anillas y empezó. Empezó. Era el grupo que empezaba, un segundo grupo, y empezaba por la L. Y empezó por la L. Nombres. Y aquella clase no había nadie de la L. Empezó por la L. Nadie. Empezó por la N, la M, nadie. Y él dijo, pero vamos a ver, ¿quiénes son ustedes? Que no hay nadie. Vamos calladitos. Y entonces llegó a mi nombre, Navarro, Durán. Y yo me levanté y me convertí en una heroína. Y no me levanté por heroína, era de pueblos y decía mi nombre, era yo. Tenía que levantarme. Más. Y entonces me convertí en una heroína. ¿No saben cómo? La salida, qué prestigio, no lo perdía en toda la carrera. Y entonces el profesor fue genial porque dijo, puesto que usted es la única que está aquí, no le pregunto. Muy bien. Y me salvé, como ven, la suerte llamó a mi puerta. Pero era eso, ¿no? Entonces, fíjense, yo entiendo muy bien la angustia de las personas que están dentro del caballo de Troya cuando Helena les lleva por su nombre. Y hubiera dicho yo, yo, yo. Y lo hubiera echado todo. Hubiera destrozado la argucia de Ulises, ¿no? Pero fíjense ustedes, resulta que ahora existen callos de Troya. Porque se llaman troyanos lo que nos infectan los ordenadores. Pero yo digo, ¿por qué troyanos? Si son griegos. Se ha llevado la fama al caballo de Troya, le llaman troyanos, son griegos. Este ya lo conocen ustedes, este caballo. Pero les voy a hablar de otro caballo que es de madera también, pero tiene una clavija y vuela. Pero no es de un cuento de las milen y la noche en donde hay un caballo de madera con clavija que vuela, sino que les voy a hablar de un caballo que solo vuela porque dicen que vuela. Esa es otra lección. La realidad existe por la palabra. Cuando aterricé en su ciudad, en México, Distrito Federal, estaba tan zombi después de las numerosísimas horas de vuelo que solo existía su ciudad porque las azafatas anunciaron que se anunciaron que se anunciaron que se anunciaron en México, Distrito Federal. Si me llegan a decir que se anunciaron en Bogotá, me lo creo, yo hubiera dicho que ya me he equivocado. La realidad la cree a la palabra. Pues bien, ese caballo de madera está en el Quijote, ya saben, se llama clavileño porque tiene una clavija. Y lo montan Don Quijote y Sancho porque ha existido un caballo de Troya, naturalmente. Porque en la panza no lleva griegos, sino que lleva petardos, ellos no lo saben, los caballeros del caballo. ¿Por qué montan en ellos? Porque les han dicho que el maldito gigante Malambruno ha encantado de una mala manera a todas las damas del reino. De una manera brutal que asusta mucho a Sancho y a nosotros también, por favor. Y se lo enseña, les ha hecho nacer unas barbas espesísimas. Y entonces se quitan el velo, todas esas supuestas doncellas que son los pajes de los duques y se ven las barbas. Y Sancho dice, ¿cuánto dinero se deben gastar en raparse las barbas? Y ellas dicen, mucho, porque utilizamos unos pegotes de cera y tiramos, como ven ustedes, no hay nada nuevo, ya estaba en el Quijote. A que luego anuncien procedimientos, está en el Quijote. Entonces, para desencantar a esas pobres damas y librarlas de sus horribles barbas, tienen que subir en el gigante clavileño que les llevará a ese reino para enfrentarse con el gigante malambruno. Caballero y escudero, y aunque el escudero se resiste mucho, no tiene más remedio que subirse. Entonces, les tapan los ojos y les hacen efectos especiales. Dice, ya se van, ya se van, y dice, Sancho, yo oigo las voces aquí al lado. Dice, esto pasa en los vuelos, me dice, te parece que están al lado, pero están muy lejos. Dice Don Quijote, Don Quijote es como yo, como ven ustedes. Sancho, en cambio, lo ve claro. Entonces, con unos fuenes les hacen aire y dicen, pasan por la región del aire. Y luego les acercan fuego, unas antorchas, pasan por la región del fuego y ellos lo notan. Y al final ya estallan los cohetes, quedan medio chamuscados, le han dicho, ya han hecho la hazaña, han hecho el vuelo. Y Sancho, que ha visto que ha superado esa prueba tan difícil, la aprovecha, estamos en la segunda parte y Sancho ha crecido muchísimo como personaje, y empieza a hacer de Don Quijote, ¿y qué dice? Cuenta la duquesa que le escuchaba muy atentamente, cómo él cuando volaba se quitó un poco la venda de los ojos y empezó a ver. Y vio las cabrillas del cielo y las tocó. Unas eran verdes, las otras azules, las otras de mezcla. Dicen que raras estas cabrillas, ¿no? Y vio la tierra como una avellana y los hombres como almendras. Dicen, ¿cómo van a ser? ¿Qué proporción? Le dicen a Sancho. Y la duquesa ve que si sigue escuchándole, le transformará su viaje en una historia infinita y decide dar por acabado. Y don Quijote se le acerca y le dice, Sancho, no me creo lo que haces. No me lo creo. Y Sancho le dice, señor, si vos queréis que yo os crea lo que os pasó en la cueva de Montesinos, tenéis que creer lo que acabo yo de contar. ¡Ah, este es el pacto! ¡No lo olviden ustedes! Yo lo hago continuamente. Si tú quieres que yo me crea esto, tú me crees esto. Bien, voy a acabar la lista y les voy a hablar de una decisión. Se la cuento a los niños y verán ustedes lo importante que es esa decisión y lo importante que es sacar ese tesoro que tienen dentro los libros clásicos para que los niños los conozcan, los sepan y gocen de ellos. Todas esas historias que les he contado están en mis adaptaciones que son absolutamente fieles y que acercan a los niños esos tesoros. Les voy a contar una decisión. Es una decisión dolorosa. ¿Perdón? ¡Ah, qué oído que memoria tiene! Me la he saltado porque digo, ya no me queda tiempo. ¿Cómo son? Vale, les cuento la maldición, es breve. ¿Cómo son? son el público más atento que no he tenido nunca. Mañana, cuando me oiga mi mamá por la mañana, que le llame a las siete de la mañana, para ella son las dos, me verá una voz triste, y es que me marcho, y dirá, ¿qué te pasa? ¿Te duele algo? Y le diré, no, es que me marcho. No, no seré tan mala, se lo digo a ustedes. Bien, pues les digo lo de la maldición. La maldición está en un personaje que todavía no he adaptado para los niños. He luchado mucho para adaptarlo y por fin la editorial me ha dado luz verde para hacerlo y dentro de un par de años saldrá. Es la historia del Caballero Cifar, que es la primera novela de caballerías escrita en castellano, que se escribe hacia mitad del siglo XIV, fíjense ustedes, el libro del Caballero Cifar, que es una obra que nadie ha leído, que hemos leído cuatro expertos, que es divertidísima. Y que cuando se la cuente a los niños, voy a salvar del olvido en el que está ese caballero. ¿Qué le pasa a ese caballero? Ese caballero Cifar, que es muy buena persona, está casado con una mujer muy inteligente, tiene dos niños gemelos, este caballero ha heredado una maldición que viene de su familia, que consiste en que a los diez días se le muere el caballo. Dirán ustedes, bueno, tampoco es tanto fatal para un caballero. ¿Se imaginan ustedes que su carro a los diez días se estropee, se les muera? ¿Lo entienden, no? Pues fatal, ¿no? El pobre caballero, ¿qué hace? Ningún señor lo quiere contratar. Porque es una ruina contratar a un caballero y cada diez días le tengas que comprar un caballo. Está en paro el pobre caballero andante, ¿no? Y entonces se va en busca de aventura porque dice, el que se muda, la fortuna le ayuda a ver si vamos a cambiar, ¿no? Y llegará en una serie de hazañas al final, llegará hasta una cueva de un ermitaño, llega él, el ermitaño lo trata muy bien, le da de comer y le da un poco de cebada para su caballo y le dice no, no, no hace falta. ¿Por qué? Si está cansado, mañana se muere, ¿para qué? ¿Pero ustedes? ¿Qué genio es este señor? ¿Para qué le va a dar al caballo si se muere al día siguiente? Esta es la maldición del caballero Cifar que tiene un hijo que se llama Roboán, uno de los dos gemelos, que conocerá a un emperador que nunca se ríe. Entonces está prohibido preguntarle por qué no se ríe. Pero él se convierte en consejero de este emperador y los malos le dicen, ¿por qué no lo preguntas por qué no se ríe? Y él no sabe que lo ha prohibido y le pregunta. Y el emperador le da tanta pena tenerlo que matar que le dice, mira, vas a vivir lo mismo que me pasó a mí. Y así verás por qué he perdido la sonrisa. Y lo llevó a la orilla de un río en donde había una barca sin barquero. Se subió en ella y la barca la llevó, porque Cervantes había leído, el caballero Cifar, claro está. Le llevó a un reino, a una isla en donde todos mandaban mujeres. La reina, que era bellísima, se casó con él y dio una época de felicidad inmensa hasta que se le ocurrió empezar a pedir lo que no tenía que pedir y perdió todo esto. Y perdió la sonrisa. Y cuando llegó a la orilla, el emperador lo está esperando y dice, ya no te ríes, ¿verdad? Dice, no, ya somos dos los que no nos reímos. Solo que luego vio al diablo en forma de doncella que hacía el pino y estaban tan raras que los dos se ríen por fin. Esta historia que es muy compleja y que encierra esa maldición del pobre caballero Cifar, cuyo caballo se moría a los diez días, la contaré en el futuro y ahora sí ya llegó a la decisión. No me perdonan una. Esa decisión, fíjense ustedes, sirve a los niños, se lo digo siempre, se la cuento, y nos sirve a todos. Ulises, después de la guerra de Troya, va a sufrir un naufragio y va a llegar a una isla. La isla de una semillosa, la Ninfa Calixto, es guapísima. Es una isla que no tiene barcos. No puede salir de ella. La ninfa Calipso lo recogerá, lo curará, lo mimará, lo cuidará, le dará su amor, le dará todo. Él vivirá con ella una época en donde lo tiene todo. Cada noche llora. La ninfa le dice, ¿por qué lloras? Si te quedas conmigo lo tendrás todo. Te voy a dar la inmortalidad. Se la pediré a los dioses y te la darán. Vas a ser inmortal. Tendrás mi cariño, mi compañía. Lo tienes todo aquí, quédate aquí. Y Ulises renuncia a la belleza, a la felicidad, a la tranquilidad, a la inmortalidad. Y llora, no quiere. Renuncia a esto. ¿Por qué Ulises renuncia a ser inmortal y a vivir siempre feliz en la isla? Van a ver qué hubiera pasado si Ulises, en lugar de querer ser Ulises, Se hubiera quedado allí con la ninfa, Calipso, olvidado ya, feliz para siempre, tranquilamente, vagando, como les digo a los niños, sin hacer nada, que podéis hacerlo si queréis, ¿eh? Pero ¿qué pasará? Miren, después de una serie de peripecias, les encanta a los niños la historia del cíclope, eso de que tenga el gigante un solo ojo y se coma a los compañeros de Ulises, les encanta. Ya saben que al ser humano tenemos escondida una enorme sensibilidad. entonces pasarán también por las aventuras de las sirenas un niño me dijo y te olvidas lo de Scylla y Caribdis y yo me quedé asombrada porque es que los niños lo aprenden todo incluso lo más difícil tienes razón, caramba, que bien que te lo sepan lo saben todo llega a su tierra como saben ustedes los pretendientes han ocupado el palacio comen y beben de lo de Ulises porque quieren casarse con Penélope, su mujer, la reina. Y como les digo a los niños, ¿y por qué quieren casarse con Penélope? Lo tiene muy claro, porque es reina. Clarísimo. No me dicen porque es guapa, ella tiene unos cuantos añitos. No, no, porque es reina, digo, tenéis razón. Ya veis cómo van las cosas. Y ella, como saben ustedes, ha conseguido durante 20 años, primero con esa excusa que decía, tejía la mortaja de su suegro Laertes, de día y de noche la deshacía porque les había dicho me casaré con vosotros cuando la acabe hasta que la descubren ya no le dejan hacer esta trampa, pero ella consigue esperar y esperar esperando que vuelva Ulises. Vuelve Ulises a su tierra y palas Atenea le da la apariencia de viejo mendigo porque si va con la apariencia de Ulises los pretendientes lo matarán y se acabará todo. Va como un viejo mendigo lleno de harapos llega a la puerta de su palacio y en la puerta está Argos, su perro. Lo ve, está lleno de garrapatas en un montón de estiércol. Hacía 20 años iban los dos cazando, era un perro que corría. Pero ahora, pobre, está viejo, está a punto de morirse, sucio, puede moverse. Lo ve y Argos oye la voz de su amo y lo reconoce. Es Ulises. Quiere levantarse, no puede y solo puede mover las orejitas y la cola. Ulises lo ve y quisiera abrazar a Argos y decirle, soy tu amo, soy Ulises, pero sabe si lo dice, lo matarán y no puede. Corre una lágrima por la mejilla de Ulises y sigue adelante. Argos se muere y se muere feliz en ese momento. Si Ulises se hubiera quedado en la isla inmortal, Argos hubiera muerto como un desgraciado perro. Y en cambio muere como un perro feliz. Esperen, esperen, no ha acabado. Sigue adelante Ulises. le tirarán los pretendientes un taburete, son muy crueles. Conseguirá que lo reciba Penélope y le dice te traigo noticias de Ulises. Y Penélope le dice no me engañes. Yo lo estoy esperando pero en el fondo sé que he recibido mucha gente que me ha traído noticias, me engañaban. No me engañes viejo, ¿para qué? Pones dolor en mi corazón. estás cansado, voy a decir que mis doncellas te laven los pies, solo si es una mujer vieja, dejaré que me lave los pies. Y se lo voy a decir a Euriclea, el haya que fue de Ulises, no quería mucho, que te laven los pies. Euriclea le lava los pies a Ulises y cuando coge un pie, reconoce la cicatriz que le había hecho en una cacería, un jabalí. Al reconocerlo, piensa, este viejo Ulises deja caer el pie, da un golpe al cubo de agua, se vacía y va a gritar mi señor le tapa la boca, calla desgraciada no me digas nada, me matarán calla, cúbreme, no digas nada, ni a Penelope ni a la reina, ella calla está tan feliz, ha vuelto su señor, se ha pasado 20 años esperándome, ha regresado si Ulises se hubiera quedado en la isla tampoco Euriclea hubiera vuelto nunca a tener esa inmensa alegría que es tener a su niño el que había acunado en los brazos su señor Ulises volverlo a ver pero sabe Ulises que su padre no está en la ciudad Laertes está muy viejo ya ha perdido las esperanzas de volver a ver a su hijo va vestido con unas ropas viejas está en un huerto al que le ha gustado siempre retirarse una vieja criada, le sirve un poco de comida. Ulises se va a verle, lo recibe muy bien y le dice, laertes, te vengo a traer noticias de tu hijo. Dice, no mientas a un pobre viejo. No, yo sé que no va a volver, me queda muy poco tiempo de vida. Resisto solo esperando que vuelva, pero no va a volver. Y Ulises le da pena y le dice, padre, soy Ulises. dice me engañas no me engañes soy un pobre viejo no me engañes si soy Ulises como voy a saber que tú eres Ulises ven dame la mano dice vamos al huerto te voy a enseñar cuando era niño tú me llevabas al huerto y me regalaban los árboles me ha regalado esta higuera me ha regalado estas viñas me ha regalado estos perales y la ERTE se da cuenta de que es Ulises y lo abraza llorar si Ulises se hubiera quedado en la isla inmortal que hubiera sido de la Ertes nunca hubiera tenido esa alegría inmenza de poder abrazar otra vez a Ulises queda Penélope ha vencido ya con ayuda de Telémaco al que no se ha tenido que decir yo soy tu padre porque cuando se marchó era un bebé, no lo podía reconocer con ayuda de su hijo Telémaco, han acabado con los pretendientes. Palas Atenea le ha devuelto toda su condición de Ulises, de rey majestuoso, pero han pasado 20 años, está viejo ya. Y le dice a la reina Penélope, he acabado con los pretendientes, yo soy Ulises. A ella le parece que sí, pero no es el mismo, ella tampoco es la misma. Y piensa, ¿y si es un usurpador? Y entrego el reino que he guardado tantos años a un usurpador. Y le dice, bueno, bien, vamos a cenar. Y no me abrazas, mujer de corazón de hierro. Y aguanta. Bueno, vas a descansar, estás cansado. Voy a decir a mis doncellas que saquen la cama del aposento, lo pongan en el pórtico, estarán mejor y allí podrás descansar. Mala mujer, ¿qué has hecho con nuestra cama? Era un árbol viejo que se murió. Yo labré nuestra cama con mis propias manos. No la puedes sacar de mi aposento. ¿Qué has hecho con esa cama? Y entonces Penélope se da cuenta de que esto solo lo sabe. Ulises y ella. Y sabe que es Ulises. Y lo abraza. Ha esperado 20 años ese momento. es Ulises si Ulises se hubiera quedado sin hacer nada, inmortal sin sufrir en la isla con esa belleza, con esa tranquilidad en ese paraíso no hubiera dejado de ser Ulises no solo Argos no lo hubiera visto no lo hubiera visto Euriclea ni su padre Laertes ni su mujer Penelope de que les hubiera servido estar luchando 20 años esperando a alguien que les había abandonado yo les digo a los niños tenéis que trabajar, leer haced lo que sabéis hacer porque todos los demás somos Argos, somos Laerte somos Euriclea somos Penélope, estamos todos esperando que vosotros nos deis lo mejor de vosotros mismos a nosotros no lo olvidéis todos somos los que os estamos esperando estos son los tesoros que saco de esos libros que estoy abriendo a los niños y que hoy algunos de ellos les he querido contar a ustedes. Gracias, son mi mejor público. Sería buenísimo que filólogos mexicanos, cubanos, hispanoamericanos hicieran las versiones hispanoamericanas para los niños de estas tierras a partir del trabajo de la maestra. Es un comentario. Por favor, háblenos de su hipótesis sobre la autoría del lazarillo. Son los suicidas. No. Era la palabra prohibida en las reuniones familiares. No se marchan. Son los suicidas. Se lo agradezco mucho la pregunta. Después, si acaso al final, porque si no ya no tengo posibilidad de contestar nada, les doy solo un comienzo para que vean cómo me enteré, porque también llamó a la puerta la suerte. Y solo les diré el comienzo, pero lo dejo para el final. Y leo varias y así podemos hacer una especie como de conjunto de preguntas. Pero, ¿por qué Ulises rechaza la inmortalidad? Seguramente alguien está preocupado por lograrla. Yo no lo sé, pero fue porque la aventura, la acción y la libertad. ¿Cómo era el canto de la sirena? Uy, el canto de la sirena. Gracias por la pregunta. Y se lo cuento. Así los niños saben cuáles son las sirenas auténticas. Ellos creen que son esas muchachas de cola de pescado. Estas no son nuestras sirenas. Estas son las sirenas del norte. Las nuestras, no. Son unas aves que son unas malas bestias, mucho más propio nuestro, ¿no? Que tienen cara, fíjense que es casi de esta cultura, ¿no? Cara de mujer, son unas aves, pero cantan tan maravillosamente, porque fíjense ustedes, si cantan tan maravillosamente no pueden ser pescados, los pescados no cantan, está claro, ¿no? Si cantan las sirenas, solo pueden ser las sirenas auténticas, que eran unas aves y que tenían cara de mujer y que cantaban maravillosamente y ¿qué hacían? Atraían a los navegantes. Entonces los barcos chocaban contra los escoños, las peñas de su isla y ya luego se los comían. Y de tal manera que hay una imagen en la Eneida que es preciosa, está en la Eneida un verso de Virgilio que era un poeta genial, en donde dice que las aguas estaban blancas, pero de huesos, no de espumas, porque eran los huesos que se habían comido a los seres, las sirenas. Estas son las sirenas, parte de las aventuras que vive Ulises. Algunos comentarios. Felicidades, que Dios la bendiga. Y el verbo sea infinito en sus labios, yo la llevé dardo. Maestra, me pasaría muchas horas más escuchándola. El tesoro es usted, gracias mil. Gracias, gracias. Me están subiendo la autoestima. Voy a poderme enfrentar a las modelos incluso. Y si nos cuenta un poquito de Amadís o de la Celestina, por favor. Mire, les voy a contar de la Celestina que no puede adaptar para los niños. A menos que mienta. O lo cambio todo o nada. Sí que la he adaptado por los estudiantes. Y les voy a hablar un poco de Melivea, que es una mujer bellísima. Se equivocó. Se enamoró de un chiscarabiz que era Calisto. Vale, un pepino Calisto. Lo siento. ¿Cómo se muere cayéndose por la escalera? Vaya caída más trágica, ¿no? Pero él se vengó y una vez me caí yo de la escalera, vigilando el examen, y estuvo a punto de matarme. Esta fue la venganza de Calisto. No, no lo digo por esto, sino porque Calisto nunca da la cara. Cuando se entera que han matado a sus criados, él hace ver, se esconde en su casa para que crean que está fuera de la ciudad. Nunca da la cara. Entonces la imagen positiva que tenemos de Calixto es la que da Melivea y hace muy bien. Y hay que seguir su ejemplo. Si una vez uno se equivoca y se encuentra con un Calixto, pues hay que disfrazarlo. O lo dejas o lo disfrazas. No hay más. No empecemos ahora con, vamos, que yo sé quién es Calixto. No. A disfrazarlo o a dejarlo. A malvivir, nunca. Melivea, sí, es así, Melivea cuando toma la decisión de matarse al saber que Calixto ha muerto, toma esa decisión, subirá una torre, a partir de esa torre han dicho que desde esa torre se ven los barcos Y entonces dicen, ah, esto es el río Tormes, son las murallas de Salamanca y entonces se van a hacer Salamanca, ciudad bellísima, hay un jardín de Calixto y Melivea y no les digan a los de Salamanca que esto es falso. Porque hay que aceptar todo, lo verosímil y lo inverosímil. En cualquier caso ellos tienen su jardín de Melivea donde hay unas moreras muy bellas, es un jardín estupendo. no, si Melivea sube a la torre y se lanzara desde la torre y antes hablará a su padre es porque Fernando de Rojas había leído mucho porque hay algo que no les he dicho y es fundamental no es un buen escritor si uno no ha leído mucho dentro del Quijote está el lazarillo, está la Celestina, está Tirante Blanco está Madis y montones de otras obras dentro de la Celestina está la lectura de clásicos porque Fernando de Rojas era un hombre muy culto Y Meli Béa se suicida siguiendo el modelo de dos heroínas clásicas. Una a la que he dado vida para los niños en la Eneida, que es Dido. Dido cuando ve que el sinvergüenza a Eneas, que es un modelo del Don Juan, no tengo tiempo de mostrárselo, pero es así, es el antecedente del Don Juan Tenorio, sinvergüenza absoluto. Eneas, lo único que ocurre es que el Don Juan Tenorio es un impío y Eneas va presumiendo de ser pío, que es todavía peor. entonces cuando ya tiene los barcos arreglados es tiempo de seguir la navegación mientras que la reina de Hidro le ha dado todo, todo, se lo ha entregado él dice, como dice ella, le escribe en una carta de las heroidas de Ovidio que los dioses le han dicho que tiene que proseguir su hazaña y seguir con su navegación y entonces la abandona, como le dice ella, solo los dioses te avisan cuando te dicen que hay que abandonarme? ¿Te podían haber avisado antes? Bueno, ¿no? Es así, ¿no? Bien. Pues ese impío Eneas abandona Dido y Dido, reina, una mujer muy justiciera que había podido huir del reino de su hermano, que había asesinado a su marido, había comprado tierras a un rey, había fundado una ciudad, había conseguido una organización de la ciudad y ese extranjero acaba con todo. está el dolor que decide suicidarse y Parcel, le recomiendo el lamento de Dido de Parcel que es el más bello que se ha escrito nunca es precioso ese músico inglés supo entender muy bien la tristeza inmensa de ese abandono y de ese fracaso existencial de Dido entonces tiene una hermana a la que quiere muchísimo y se llama Ana y le dice voy a preparar una pira con todos los recuerdos de Neas, todo lo que ha dejado. Lo voy a quemar. Te vete a lavar las manos con agua lustral para preparar el sacrificio. Y mientras su hermana está lejos, que no le hubiera dejado hacer, ella se sube a la pira y con la espada de Neas se la clava y se mata. Tarda mucho en morir, además, tanto es así que Juno le da pena de su agonía y manda al arco iris a Iris, su mensajera, para que le corte un mechón de pelo de la rubia vizo y así el alma abandona su cuerpo y deja de sufrir. Qué tristeza la de su hermana cuando no sabe. Pero fíjense, ha preparado el alejamiento de su hermana, lo mismo hace Melidea. Quiere mucho a su padre, es un padre precioso. Y entonces le dice, vete a buscar instrumentos musicales que tal vez se me pase esa melancolía que me atormenta el corazón. Y él se marcha y ella sube a la torre, aleja al padre que no le hubiera dejado hacer. Y entonces desde arriba de la torre le dice, vas a escucharme, ¿qué es lo que voy a hacer? Entre las cosas que le dice Melivea, es una preciosa, que yo no olvido, Melivea sabía leer. Y le dice, quiero acordarme de frases de consuelo que he leído en esos libros que me dabas, padre. Pero con la angustia se me han olvidado, ya sabe leer. Y entonces decide echarse de la torre para seguir el mismo camino que Calixto. ¿Por qué hay una torre? ¿Por qué es el alza de la torre? Porque Fernando de Rojas había leído la historia de Ero y Leandro. Leandro atravesaba en el esponto todas las noches para reunirse con su amada Ero. Nadaba todo en el esponto y ella ponía una antorcha para que él se orientara en una noche de tormenta. Se apaga la antorcha, el mar es un tempestuoso y él se ahoga y cuando Ero ve que su amado se ha muerto, se tira de la torre. Por eso Melivea se tiró de la torre porque su escritor había leído esta historia. Melivea es fruto de la lectura de la vida de Vido y de Héroe de su escritor, por eso es tan bella. Es un personaje maravilloso, tristísimo y muy bien. Siempre lo tengo en mi recuerdo, siempre. Igual que a una muchacha. Hay más preguntas. Sí, sí, sí. Hay más preguntas. De hecho, al leer una de ellas quiero reconocer un error. Hemos dicho aquí que hablábamos de lecturas para niños y jóvenes y desde luego estamos hablando de textos que merecen ser leídos por todos nosotros. Gracias por recordarnos con su entrañable exposición que el humor, el amor y la sinapsis son los vehículos naturales para aprender su experiencia como libro vivo nos contagia para que llevemos con nuevos bríos el virus de enamor a la lectura a nuestros propios ambientes. Y aquí va la pregunta, ¿ha pensado adaptar Gargantú y Pantagruel? Sería un agasajo. ¿Aristela Martínez? ¿Lo leo bien? ¿Aristela? Un nombre clásico. Aristela, profesora de arte antigua y precolombino, diseñadora e ilustrante. Mire usted, Yo sigo un refrán, algunos son bárbaros, y eso les recordaré. Bueno, que no se me olvide contestarle, porque ahora me he acordado de una escena estupenda. Estaba tomando el sol en la playa de Barcelona, y entonces pasaban dos vigilantes de la playa de Cruz Roja, que hacen una vigilancia, y yo estaba tendida en el suelo, y se me pararon muy cerca y oía lo que hablaba, y uno le decía al otro, es que, mira, sabes, menganita me gusta, pero no me hace caso. ¿Te hace caso? Y eso me interesó mucho. Digo, vamos a ver de qué va, ¿no? Y dice, te recomiendo una solución. Digo, vamos a ver, si me gusta, yo la practico también, ¿no? Y dice, los refranes. Y entonces ya estuve a punto de levantarme. Y dice, ¿cómo los refranes? Y dice, sí, funcionan muy bien. Tú le dices un refrán y al cabo de un rato otro y ya verás que al poco te hace caso. Claro, me pareció una virtud del refrán que nunca había descubierto yo, ¿no? No me ha funcionado a mí, ¿no? Pero a lo mejor es que no he elegido bien los refranes. Y entonces elijo uno y le digo, zapatero a tus zapatos, y no hay alusión a mi presidente de gobierno, era anterior a él, ¿eh? Entonces, ¿sabe qué pasa? Que es que yo soy especialista, la verdad es que soy filóloga y tengo montones, Si ustedes entran en la página de Wikipedia, me la ha hecho un amigo mío joven genio matemático y la ha hecho muy bien, porque él sabe. Y entonces verá cómo tengo muchos estudios sobre literatura española. Entonces, la literatura española me la conozco muy bien. Mientras adapto literatura española y he hecho solamente la excepción de esos grandes libros que sustentan, que es la base, el andamio, sobre el que se apoya nuestra literatura, que son la Odisea, la Eneida y quiero en un futuro no muy lejano hacer la Ilíada, no será mejor que me dedique a lo que desea hacer, que es lo nuestro. ¿No será mejor que los franceses adapten lo suyo, que lo harán mejor? ¿Por qué no quiera hacerlo? Es que, miren, yo vivo en Cataluña y tengo una hermana catalana que habla solo catalán y yo soy hablante castellano que hablo solo castellano, aunque sepa utilizar la lengua catalana. Pero yo siempre les digo, yo no puedo hacer una conferencia en catalán porque no es mi lengua. No es mejor que ustedes me oigan en mi mejor estado, que es con una lengua que domino, que es la mía, que no con una que llevo balbuceando. ¿no es mejor que adaptarte lo que sé, que no que me meta en un terreno que no es del zapatero? Gracias. De hecho, Rosa contesta ya algunas otras preguntas, ha tenido oportunidad de leer clásicos de la literatura mesoamericana, sería muy interesante escuchar estos relatos desde su perspectiva, Alejandro Sánchez González, de Sistema de Transhispánicas, Y Paco León, guía Montessori, piensa dedicarle tiempo a adaptaciones de clásicos de México, prehispánicos. ¿Alguna otra pregunta de otro texto? ¿Sabrá usted si las historias del escritor Álvaro Conqueiro en la obra Crónicas de Chocantres son tan antiguas como las de Caballería del siglo XV en España? Gracias, Isabel. Y por aquí hay dos preguntas concretas, por ahí posiblemente podamos ir cerrando. ¿Cómo se les plantea el contexto, ya sea la temporalidad, costumbres y hábitos, la estética de un texto clásico a los niños? Si se busca editar los textos para su mejor comprensión, ¿vale la pena incluir una introducción o guía para tutores y docentes? Y por ahí, otra pregunta muy concreta, ¿cómo resuelve los problemas que de lenguaje de la época al trasladarlo para los niños? Tania, de Fragos. Muy bien. Primero la del lenguaje y luego la otra. La del lenguaje es muy sencilla. Yo me sé muy bien la obra. La tengo al lado. Leo el capítulo que he decidido que voy a incluir o el pasaje. Y al escribir, escribo como si tuviera un niño delante. No hay ningún problema. Porque ustedes harían lo mismo. Leen el cantar de Mio City y se lo cuentan. Pues exactamente, lo cuentan. El niño conoce el mismo vocabulario que nosotros. No tiene un vocabulario especial. Tiene menor competencia lingüística. Bueno, si hay alguna palabra que no entienden, el contexto sirve para entenderla. Y si no, la ayuda. Pero son palabras muy corrientes. Lo que no busco es... Evito cualquier palabra rebuscada. Busco las palabras más cotidianas. más normales, pero que responden perfectamente al contenido, lo mismo que he hecho ahora. Como ven ustedes, he hecho una pequeña adaptación de elementos de ese tesoro de los clásicos y lo he contado con el lenguaje cotidiano y normal. Sí, a veces me he encontrado con problemas con alguna palabra. Por ejemplo, en el comienzo del Quijote yo no he puesto en un lugar de la mancha, porque en un lugar de la mancha no quería decir entonces lo que quiere decir hoy. Hoy en un lugar de la mancha quiere decir en un sitio de la mancha. y en un lugar en el tiempo de Cervantes tenía este significado pero otro mucho más fuerte que era en una aldea de la mancha cuando Cervantes comienza el Quijote está diciendo en una aldea de la mancha entonces yo no he mantenido en un lugar de la mancha porque además yo creo que lo he hecho bien porque luego se ha traducido esta adaptación a otras lenguas yo lo he comprobado y han traducido bien porque han traducido aldea y es lo que decía el libro cuando hay algún caso de cambio de significado por ejemplo la palabra huésped que antes, en el siglo XVI-XVII, significaba tanto el anfitrión como el oésped. Con cuidado, ¿no? Entonces, hay que transformarlas en las palabras cotidianas. Sí que he tenido alguna dificultad, por ejemplo, con el episodio de los batanes, que yo quería mantenerlo porque tenía un final relacionado con las necesidades humanas, con la escatología, con las aguas mayores, que sé que les encanta a los niños, y yo lo que me gusta es que los niños disfruten. ese episodio nos hace reír a vosotros, pero a los niños les hacen morir de risa. Entonces tenía el problema de tener la palabra batán que ha desaparecido, los mazos de batán. Entonces, entre guiones puse una pequeña explicación mínima para no dificultar. No quiero estar haciendo una glosa de términos, lo que quiero es que se diviertan. Lo de la introducción que me decían, mire, yo les contaría un cuento del conde Lucanor que es estupendo. Un campesino tiene un hijo muy inteligente pero siempre le pone peros a todo lo que hace y ya dice, es que así no puedo hacer nada, voy a hacer una cosa y no le parece bien por una razón, voy a hacer otra y así no me deja actuar. Y entonces piensa, un día vamos a ir al mercado los dos y con su asno para cargar las mercancías deciden ir al mercado y le dice, sube tú en el asno, le dice a su hijo yo iré andando. que estoy más acostumbrado, se encuentran con una persona en el camino y le dicen que es sinvergüenza a este hijo suyo tan joven y deja que su padre vaya andando y él, subido en el asno, se marcha y el hijo dice, es verdad, papá, súbete tú yo voy andando, otro paso más y se encuentran con otro, dice, vaya este viejo, este pobre chico que no está acostumbrado y el viejo encima, vamos hombre, qué manera el pobre hijo, no sé qué, pues tiene razón bueno, pues vamos a subirnos los dos, un poquito más adelante se encuentran otros, pobre asno, apenas puede andar estos dos grandullones subidos en el asno, ¿no? Entonces, un poquito más adelante, ellos bajan los dos del asno y el asno sin nada, se encuentran otros, dice, qué tontos, el asno sin nada y ellos a pie. Pues mire, les contesto así, podía haber puesto una introducción a la lectura, pero me he encontrado con otras personas que dicen, esto es un puro placer, ¿por qué les quieres poner introducciones? No les pongas introducciones, hay que dejar el texto solo luego cada uno ya trabajará con él pero si uno quiere leer solo solo no lo conviertas en material pedagógico deja libre el tesoro y lo hice puse la introducción en los clásicos adaptados para estudiantes pero los otros me dejé convencer porque me dijo el asno solo sigo con sus comentarios y de hecho haré gala de mi habilidad para leer rápido Muchas gracias por compartir con nosotros sus saberes, es maravillosa, felicidades. Soy profesora de preescolar rural, María de Los Ángeles Gutiérrez. Gracias por darnos el ejemplo de esa gran pasión para escribir y narrar para los niños. Sofía García Fernández, profesora. Rosa, te felicito, eres genial, me gustaría compartir contigo algunas historias. Soy profesora de literatura y trabajo con niños con cariño Rubén y Nela. Fue un gusto poder escuchar su conferencia. No he leído ninguno de sus libros, pero después de esta conferencia tengo mucho interés de volver a leer los clásicos. porque si escribe como platica es fabuloso entrar a ese mundo mágico de los clásicos Madame Rossi gracias por ser tan gentil, admiro su inteligencia me gustaría fuera mi estado que es Tlaxcala soy abogada, gracias por todo lo que hemos aprendido el día de hoy gracias por compartirnos los tesoros de tu abuelo, felicidades por rescatar esos clásicos para los niños y también para nosotros los abuelos buen regreso, es un verdadero placer escucharla y el amor y ternura de su rostro quede en mí como ejemplo para mis pequeños, educadora Patricia Rojo. Gracias, eres genial, Francisca Narradora, un buen apellido, Rosa Navarro Durán. Usted tiene una magia que contagia y la forma en que comparte las adaptaciones de los libros es realmente una caricia a mi alma y debo confesarle que no quisiera perder contacto con usted. Le pido, por favor. Si quiere alguien, me interesa el mail. Mi mail es rosa navarro durán, mi nombre es, mis dos apellidos, sin acento, todo continuo, arroba yahoo.es. Soy yahoo. Rosa, me has descubierto a mí ese tesoro que guardan los clásicos, muchas gracias. Y aquí hay una serie de preguntas respecto a un poco de lo que se trata todo esto. Los libros son objetos que afortunadamente existen. Eso es lo que da motivo a esta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil. Y la pregunta es, ¿dónde adquiero tus adaptaciones? Soy voluntaria de una biblioteca comunitaria y tenemos la suerte de que esté con nosotros un joven editor, Daniel Corona, que representa a la editorial EDB, que publica estos libros magníficos. yo tuve oportunidad de mostrar algunas de las ilustraciones un poco a la antigüita, siguiendo el relato de la odisea o este Quijote. Sobre el Quijote, obviamente hay preguntas, perdón. No, digo que el stand en la feria me parece que es el 400, no sé si 403 o 405. Hay un stand de BB. ¿Dónde podemos conseguir sus adaptaciones? Muchas felicidades por sus aptitudes histriónicas. ¿Cuál es la editorial que publica sus obras? Sí, me han descubierto. ¿Y cuándo fue publicada esta nueva edición del Quijote? ¿2005? 2005, es el primero de la serie, fue 2005 el último que ha salido este año son las fábulas de Samaniego adaptadas, fábulas contadas a los niños, 2010 Gracias por provocar el deseo de releer los clásicos soy maestra de lengua y literatura y el Quijote habita en extraordinarios alumnos de Coahuila muchas gracias Rosa, me ha encantado escucharte y darme cuenta cómo los libros que hemos disfrutado podemos contárselos y adaptarlos a los niños. Felicidades por esa nueva vida iniciada hace cinco años al adaptar las obras clásicas a los niños. En lo personal disfruté mucho leyéndoles a mis hijos el Quijote en su versión original, pero explicándoselos yo había disfrutado mucho de su lectura. Profesor Gabriel Flores Hernández o profesora Gabriela, un voluntario del cambio, ¿qué estrategia de lectura es más significativa? Y me parece que con esta última pregunta, estos tres son comentarios para el cierre. ¿Qué estrategia de lectura es más significativa para leer el Quijote de la Mancha por limitantes de lenguaje? ¿Por las dificultades de lenguaje? No creo que es el sentido de la pregunta. La verdad es que si lee una adaptación mía no tiene ningún problema de lenguaje, porque ya les digo que escribo como si supiera de memoria la obra y la contara a un niño que tengo delante. Indudablemente el Quijote original no se puede dar a obligar a leer a un niño ni a un adolescente porque no lo entiende. Y sobre todo se aburre y lo que no podemos hacer es que se aburran con esas obras tan maravillosas. hay que dárselas para que las entiendan. De ahí que soy exquisitamente fiel con la obra, pero no creo en ningún tipo de dificultad. Si puedo solamente decir una pincelada de mi investigación del lazarillo y luego ya cerramos, porque ya no pueden más. Entonces, solo una pincelada para que vean, no voy a llegar a lo de la autoría porque es muy complejo. Llegué al autor después de pasarme dos años investigando, pero estaba en el aeropuerto del Prat, no crean ustedes, que se me ocurrió investigando, no, no, es el azar, ¿no? Tenía que dar una conferencia sobre el Buscón y digo, me voy a leer un poco las novelas picarescas, me llevé el lazarillo, empecé a leer el prólogo y es lo que les invito a que hagan ustedes cuando lleguen a su casa y lean o traigan el lazarillo en sus manos. Si ustedes empiezan a leer el prólogo verán cómo está escribiendo un escritor a sus lectores. Yo por bien tengo que cosas nunca dichas ni oídas vengan a noticia de muchos. Está hablando un escritor culto que cita a Plinio, que cita a Cicerón, a sus lectores. Dice cómo lo hace porque todo el que lee le gusta que le lean los escritos y porque todos nos gusta conseguir que nos escuchen, que nos digan que lo hacemos bien, conseguir el elogio, la alabanza en lo que hacemos. y acaba diciendo, y vean que vive un hombre con sus fortunas, peligros y adversidades. Este final de párrafo, como ven ustedes, está en relación con el título del libro Vida del lazarello de Tormes y de sus fortunas y adversidades. Pero en todas las ediciones que tienen ustedes, porque no tendrán las mías, que son las que intento cambiar este hecho, pero por ahora no lo consigo, Pero no he perdido las esperanzas, estoy segura que dentro de 200 años lo voy a conseguir y ya me he puesto en una lista de la transmigración. Y me he puesto varias peticiones para ver si me transmigra el alma en varios personajes para poder ver cómo dentro de 200 años me dan la razón porque la tengo. Entonces, después de este final de párrafo, viene, y esto es lo que quiero que vean, que es lo primero que vi. Y ahí me di cuenta que había descubierto algo importante. Es que viene un párrafo que figura al final del prólogo y ese párrafo dice, suplico a vuestra merced, reciba el pobre servicio. ¿Quién es este vuestra merced? ¿Pero por qué dice, suplico a vuestra merced, reciba este pequeño servicio? No es el mismo de antes. Antes escribía a los lectores. Y luego seguí leyendo, empecé el lazareño, dice, sepa vuestra merced que a mí llaman Lázaro de Tormes. Digo, caramba, quien se está dirigiendo a vuestra merced es Lázaro de Tormes. Entonces, ¿qué resulta? Que este último párrafo del prólogo es el comienzo de la obra. Ahí está hablando ya Lázaro de Tormes y no el escritor que escribía el prólogo. Ese último párrafo comienza el lazarillo, es Lázaro, quien se está dirigiendo a vuestra merced. ¿Qué ha podido pasar aquí? Que se han fundido dos cosas. Porque si nosotros cogemos un libro y arrancamos una hoja, veremos que están fundidas dos cosas distintas. Nos sigue, falta algo, ¿qué falta? Hombre, el prólogo acaba bien, el principio de la obra también, que puede faltar, me costó mucho averiguar que faltaba el argumento. Porque si ustedes leen La Celestina, o si ustedes leen El reloj de príncipes de Fray Antonio de Guevara, o si ustedes leen El diálogo de las cosas acaecidas en Roma de Alfonso de Valdés, verán que después del prólogo viene el argumento, que es una parte que ha desaparecido y es una lástima. Porque en cuatro o cinco líneas el escritor nos cuenta de que va a la obra. Si obligaran a los escritores a decirnos en cuatro o cinco líneas de que va la obra, nos ahorraríamos muchos peñazos que leemos. Entonces, esa parte ha desaparecido, pero en el siglo XVI su presencia era continua. Entonces, me di cuenta que habían arrancado la hoja en donde aparecía el argumento. ¿Y por qué habrían arrancado esa hoja? Porque en el argumento decía algo muy fuerte. Y no es el relato de la vida de un pobre niño que pasa hambre, va de amo en amo y acaba siendo pregonero de Toledo. Esto no es peligroso y no justifica además que el libro fuera prohibido por la Inquisición en cuanto aparece el primer libro inquisitorial. Y les voy a decir otra cosa y con esto acabo para que vean ustedes cómo mi investigación está sentada en un razonamiento riguroso, en una serie de lecturas contemporáneas que no les puedo chigir ahora y que me ha permitido dar una nueva lectura al lazarillo, darme cuenta del auténtico sentido y me ha llevado a ver que el autor era un erasmista que hacía una crítica brutal desde un convencido cristianismo contra unos miembros de una iglesia corruptos. Y les pregunto y les digo otra cosa, si Lázaro se dirige a ese desconocido vuestra merced a quien le cuenta su vida y le dice, sepa vuestra merced que a mí llama Lázaro de Tormes, ¿ustedes creen que conoce ese misterioso interlocutor, vuestra merced, del que no sabemos nada, ¿ustedes creen que conoce a Lázaro de Tornes? Y él le dice, ¿a mí me llaman Lázaro de Tornes? No, porque no diría nunca su nombre. Yo en este momento que soy amiguita suya, amiguísima dada los papelitos esos, yo creo, también creo, que en cuanto han pasado los papelitos por aquí, han venido los buenos encantadores y han cambiado su texto, ¿no? Pero si no, soy amiguísima suya porque estoy emocionada por lo que me dicen. Ahora ya no puedo decirles a ustedes, yo me llamo Rosa Navarro Durán y dirán, esto ya se le ha ido la cabeza, pobre mujer, ¿no? Entonces, ¿por qué? Porque me conocen. Yo se lo he dicho cuando ustedes no me conocían. Pues si vuestra merced no conoce a Lázaro, Lázaro no le cuenta la vida a una persona que no le conoce porque esa persona no está interesada en su vida. Yo no puedo estar interesada en conocer la vida de una persona de la que no he oído hablar nunca. Es una tontería. entonces es a vuestra merced de quién está, por quién está interesado por la única persona que conoce cuál es la única persona que conoce, lo dice el propio Lázaro el arcipreste San Salvador servidor y amigo de vuestra merced entonces indudablemente vuestra merced quiere saber algo de la vida del arcipreste San Salvador qué es lo que cuenta Lázaro como el arcipreste San Salvador pues bueno, las malas lenguas dicen que se acuesta con su criada, que es un manceba que es su mujer entonces eso es lo que le interesa saber si es verdad o no es verdad vuestra merced, no sé si se acuesta con la mujer a lo que desconoce, sino si tiene una manceba. ¿Y por qué le puede interesar a esa persona desconocida que un arcipreste tenga o no tenga una manceba? Porque es otro clérigo, ¿qué le va a interesar? Si su colega tiene o no una manceba, a lo mejor él también tiene. No. ¿Quién está interesado? Pues una persona que se confiesa con arcipreste San Salvador, que ha oído decir que se confiesa con un clérigo mancebado, caramba, eso sí que le preocupa. ¿Y por qué le preocupa? Porque si tiene una amiga, a lo mejor alguno de sus secretos de confesión, luego se le va a ir un poco de la boca y se lo cuenta la amiga y si lo cuenta el artiprés de San Salvador ese secreto de confesión a su amiga que es su manceba, esa amiga a quién se lo va a contar a la persona que tiene más cerca, ¿no? y esa persona que tiene más cerca, ¿quién es? Lázaro, que es el marido de la criada ¿y cuál es la profesión de Lázaro? pregonero en Toledo cuando me di cuenta que el secreto de confesión podía acabar en boca de pregonero me di cuenta que había entendido el lazarillo y perdonen, ustedes podrán decir que estoy loca pero no lo estoy una buena manera de terminar esta plática casi casi como esperando la continuación como novela de folletín
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
16/11/2010
FECHA_INGRESO_ENTREGA
23/11/2010
FECHA_PUBLICACION
29/11/2010
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
30
CONDUCTOR
Arnulfo Uriel de Santiago, moderador
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Moisés Maximino Buenrostro Luna
PRODUCCION
Moisés Maximino Buenrostro Luna

