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CUID
MW-06612
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 30
SINOPSIS_SERIE
Se presentan estrategias de fomento lector que combinan libros, tecnología, comunidad y familia para formar lectores autónomos, subrayando el papel de bibliotecas, escuelas y servicios de salud en asegurar un contacto temprano y constante con los textos. Se explora las primeras experiencias narrativas y los juegos de imaginación y su influencia en el desarrollo psíquico, emocional y social de la infancia. Se destaca la importancia de la voz, el ritmo y las interacciones tempranas para construir un tiempo interno que favorece la creatividad y la representación simbólica
EXTRACTO_SERIE
Se explora cómo las primeras experiencias narrativas y las estrategias de fomento lector fortalecen la imaginación, el desarrollo infantil y el acceso temprano y cotidiano a los libros
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Evelio Cabrejo Parra (Colombia-Francia)
SINOPSIS_PROGRAMA
Explora cómo los primeros relatos y juegos imaginarios impulsan la construcción psíquica en la infancia. Aborda la significación como proceso: la voz, el ritmo y la “gramática del rostro” anteceden al léxico y organizan un tiempo interno que habilita anticipación e imaginación. Destaca el papel de nanas, poesía y cuentos para diferenciar lengua utilitaria y lengua para escuchar, nutrir el balbuceo y el paso del “play” al “game”. Examina la representación de presencia y ausencia, la emergencia del “otro” simbólico y la función de la lectura para tramitar deseos, temores y experiencia social, real e íntima
EXTRACTO_PROGRAMA
Relatos y juegos tempranos activan la significación: voz, ritmo y lectura modelan tiempo interno, presencia/ausencia y “otro” simbólico. Nanas, poesía y cuentos alimentan el imaginario y el paso del juego libre al social, sosteniendo deseo, afectos y construcción de sentido
N_PROGRAMA
1
N_TOTAL_PROGRAMAS
14
DURACION_TOTAL
01:40:51:23
PARTICIPANTES
Evelio Cabrejo Parra, autor, pedagogo y lingüista
Juan Carlos Cruz, mediador de lectura y promotor cultural
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Evelio Cabrejo Parra
Lingüista y psicoanalista colombiano radicado en Francia, con extensa trayectoria en la enseñanza y la investigación psicolingüística. Ha sido profesor en la Universidad Nacional de Colombia, en la École Normale Supérieure de Fontenay-aux-Roses y responsable de cursos de ciencias del lenguaje en la Universidad Jussieu de París. Ha publicado numerosos artículos sobre lectura y primera infancia y ha participado como consultor en programas de promoción lectora en diversos países hispanoamericanos.
Juan Carlos Cruz
mediador de lectura y promotor cultural con amplia experiencia en proyectos dirigidos a público infantil y juvenil. Ha colaborado en programas de fomento a la lectura, acompañamiento de autores y actividades formativas dentro de la FILIJ
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Muchas gracias, aunque bueno suene redundante, nuevamente bienvenido. Para comenzar la conferencia del doctor Evelio Cabrejo Parra, que lleva como título Relato y Juegos Imaginarios. hemos tenido la ocurrencia de traerles un breve texto dado que el marco de este seminario es la primera lectura significativa y el imaginario hay que remontarnos esto va muy acorde con los estudios que ha hecho de Cabrejo, en lo que indaga la estructuración psíquica del infante en los primeros relatos, el juego de la palabra, la palabra expresada oralmente y su influencia en la formación de la mente. Este es un texto de hace 42 siglos. Es un himno a la construcción de un templo, de un templo cuyo nombre es Eninú. Es un himno sumerio. Desde el corazón colectivo que es el sueño desde lo que apenas tuvo forma desde hace 42 siglos. Cilindro A, de Gudea, gobernante sumerio, en la columna primera. Cuando en lo alto y en lo profundo debían ser fundados los destinos, Lagash, la ciudad, levantó con orgullo su cabeza. Hacia el cielo exaltó su divino poderío. Enlil, señor viento, contempló complacido al señor Nguirzu. Fue inspirado a ser lo propio de él, y que esto apareciese en nuestra ciudad. El corazón fue movido a desbordarse. El corazón de Enlil, señor tempestad, fue movido a desbordarse. El corazón fue movido a desbordarse. La poderosa inundación, destellante, imponente. El corazón de Enlil, el tigris, desbordóse. Su corazón creció con esplendor. Trajo con su poder aguas fecundantes. Enlil, quien guarda las tablillas del destino, donde se encuentra inscrito todo lo existente, el señor del templo lo llamó. Actuaba para que las fuerzas divinas del Ennú aparecieran en el mundo. El señor de Lagash, Gudea, hombre de vasto entendimiento, entregaba su oído, presentó las dignidades con grandes obsequios, trayendo hacia acá un toro perfecto, un cabrito perfecto. La tablilla del destino se levantó hacia él, se estiró con deseo hacia él se aproximó para construir el templo, y en aquella visión nocturna miró hacia su señor. Cuando Budea abrió su mirada y la dirigió con placer hacia su señor Mingirsu, el destructor de demonios. Mingirsu, el guerrero protector de Lagash, le habló sobre su templo El Eninú le dijo sin palabras lo que era necesario para su construcción. El gran poderío divino del templo Eninú, Ningirzu, el belicoso, lo puso ante la mirada de Gudea. Gudea, ya que lo que se había sembrado en su corazón era ininteligible, un abismo, una polvareda, suspiró y dijo, lo diré, lo revelaré, que ella me ayude con esta carga. A mí, el más pequeño de los pastores, se me ha dado algo sublime. De lo que me ha traído el sueño, no he comprendido sentido ni deseo. Revelaré el sueño a mi madre, abriré el sueño a mi pueblo. Bien. El doctor Evelio Cabrejo Parra estudió filología e idiomas en la Universidad Nacional de Colombia. Es maestro en filosofía y en psicología por la Universidad de la Soborna de París y doctor de lingüística por la Universidad París-Liderot. Institución en donde también se desempeña como profesor, investigador y director adjunto del Departamento de Lingüística. Es vicepresidente de la Asociación Acciones Culturales y Contra las Exclusiones y Segregaciones Access, la cual funciona en conjunto con el Observatorio de Lectura y Pequeña Infancia en París. También colabora con Marie Bonafé en los seminarios de lectura y primera infancia en el Hospital de Saint-Anne en París. Ha sido invitado frecuentemente como conferencista en países como Francia, España, Bélgica, Suiza, Alemania, Inglaterra, Colombia, México y Brasil. Nación en la que además ha asesorado programas de lectura. Le cedo la palabra al doctor Evelio Cabrejo Parra en su conferencia Relato y Juegos Imaginarios. Gracias, maestro. Muchas gracias. Pude constatar que en la primera parte de este día estaban aquí representantes de la alta cultura mexicana, a los cuales dirijo mi humilde respeto y mi profunda admiración. Agradezco de una manera particular a Rebeca Cerda, que me ha invitado a participar a este maravilloso programa de promoción de la lectura. Agradezco su presencia. Para entrar en el tema, la primera lectura significativa, ventana abierta al mundo del imaginario. Inmediatamente para un lingüista es algo que tiene una consecuencia impresionante. ¿Por qué? Porque todas las tradiciones gramaticales, grecolatinas, árabes, chinas y la lingüística moderna, han hecho del lenguaje un objeto formal. Y precisamente en el objeto formal, la significación no tiene un lugar central. Entonces, para hablar de la significación, tengo que abandonar un razonamiento formal para ir a hablar de procesos que constituyen la significación. Los griegos se habían hecho la pregunta si el lenguaje era una forma o un proceso. una energía. Finalmente, la idea de forma dominó toda la reflexión del lenguaje en todas las tradiciones gramaticales y la idea de proceso se ha olvidado un poco. Por eso, los voy a invitar que nos metamos en la casita del bebé para ver cómo se ponen en movimiento los procesos de significación que está más allá de las formas gramaticales que vamos a analizar más tarde, cuando ya hablaremos del relato lingüísticamente. Y precisamente la significación es un enigma en las ciencias humanas, al que no tenemos un modelo de la significación. Pasamos nuestra vida significando. La psiquis humana es un dispositivo de significante en permanencia, del nacimiento a la muerte. Los procesos de significación se ponen en movimiento en los primeros días de la vida. Y es así que todo bebé que nace ya viene con una cierta información de la voz humana, es sensible a la entonación de la voz y empieza a crear significado escuchando la entonación de la voz. El bebé sabe que lo están acariciando. El bebé sabe que le están hablando afectivamente. El bebé da sentido a ese discurso antes de construir un léxico mental. La significación empieza con la entonación de la voz y con la gramática del rostro. Estos son los dos primeros libros que todo ser humano tiene que aprender a leer en toda cultura que lo trae al mundo. es aprender a leer la voz y aprender a leer la gramática del rostro. Son dos dispositivos de puesta en escena de lo que se pasa en la profunda intimidad de la psiquisunama. Pero el bebé, además de dar significado a todo eso, es muy sensible a todo lo que es rítmico y musical. Pero lo rítmico y musical se presenta al bebé en toda cultura bajo formas muy diferentes. Se puede presentar bajo la forma de ritmos alimentarios. En toda relación con un bebé se debe crear un ritmo alimentario. Se crean ritmos de presencia-ausencia. Se crean ritmos por la voz. El bebé tiene la competencia natural de leer todos sus ritmos e interiorizarlos para construirse como sujeto. Y precisamente antes de hablar del relato de una manera lingüística, porque el relato tiene una forma temporal específica en todas las lenguas, el bebé construye el tiempo psíquico en los primeros días de la vida. y el bebé introyectando los ritmos alimentarios por ejemplo sabe que va a ser alimentado antes de ser alimentado y es acá donde empieza el imaginario poder anticipar algo que va a ocurrir es la operación más compleja del pensamiento es la operación que permite construir por el imaginario algo que no existe para hacerlo existir Y este imaginario se construye en una relación temporal, cultural, es decir, que el bebé sabe que su mamá va a venir, el bebé sabe que va a ser alimentado antes de ser alimentado. Es decir, el bebé ha construido un tiempo interno. El filósofo Kant decía que el tiempo era algo innato al espíritu. Hoy sabemos que el tiempo no es una priori del espíritu, pero es una priori cultural. Los adultos ya están en la cultura, poseen tiempo y lo inyectan en la psiqui del bebé. Y el bebé lo capta. Y precisamente el tiempo es una de las operaciones más complejas para construir porque el tiempo no se ve como se ven los objetos. El tiempo comienza por la audición. Las palabras son sílabas. Y las sílabas pueden ser largas, cortas o cerradas. Y aquí se entra en una música lingüística. El tiempo cultural empieza a existir dentro del bebé. Escuchando sílabas. Y de ahí van a construirse las palabras. Y las palabras son como notas musicales socialmente aceptadas en la lengua oral, antes de pasar a la lengua escrita. Y el bebé necesita de esta música para construirse como sujeto. Es por eso que en toda lengua hay cantos de cuna. Una lengua sin nanas y cantos de cuna no puede existir. Es una propiedad antropológica del lenguaje necesaria para alimentar necesidades psíquicas del bebé. El bebé necesita, para construirse como sujeto físico y simbólico, necesita de leche, de caricias y de lenguaje. Una de las primeras obligaciones de todo padre o todo madre o toda persona que se encuentra al lado de un bebé es precisamente de dar la posibilidad de entrar en la lengua. Y el bebé tiene la capacidad de descubrir lo que es la lengua a condición que se le hable. Tenemos que ser humildes los lingüistas frente a las competencias naturales de un bebé frente al lenguaje. porque para el español se han escrito centenares de gramáticas. Hemos construido modelos científicos de la lingüística, varios. Y cada vez que construimos un modelo científico, la lengua está ahí para decirnos su modelo no marcha completamente. Y creamos un juego entre el modelo y la lengua para poder mejorar nuestros modelos. Pero yo puedo pasar toda mi vida estudiando el español y el español quedará muchos puntos completamente ignorados. Pero ¿cómo hace un bebé entonces para descubrir esta complejidad? Que la lingüística y la gramática no han podido completamente explicar. Es ahí donde vamos a descubrir que el bebé tiene unas competencias naturales frente al lenguaje. ¿Y qué hay que darle lenguaje? Y viene al mundo con la facultad del lenguaje. Y que hay que darle lenguaje, que a un bebé hay que hablarle como si comprendiera todo, que a un bebé hay que darle cantos de cuna, que a un bebé hay que darle nanas, y que la literatura y la poesía y la música que se creía que eran complementos de alta civilización, Hoy sabemos que la literatura, la poesía y la música son necesarias desde el principio de la vida para construir un bebé con posibilidades psíquicas. Si no se le da poesía y literatura y música a un bebé, no va a morir. Pero su destino individual y social no será el mismo. Y precisamente la lectura de la primera infancia no se trata de un preescolar. Se trata de alimentar necesidades naturales del ser humano para construirte como sujeto individual y social. La lectura de primera infancia es necesaria para que el bebé empiece a distinguir lo que es una lengua utilitaria de la vida cotidiana, una lengua para obedecer y una lengua para escuchar únicamente. Y si ustedes hacen la experiencia, todos tienen la experiencia cuando se ha trabajado con bebés, que en el momento en que se lee un texto literario o poético, el bebé se pone en posesión de escucha. Hay que alimentar la competencia de escuchar. La competencia de escuchar es específicamente humana ligada al lenguaje. En las lenguas existe la oposición entre oír y escuchar. Oír es un reflejo neurofisiológico y escuchar implica una intencionalidad, querer construir significado, precisamente. Sin escuchar no se puede construir significado, en la lengua oral. El bebé viene al mundo con la competencia de escuchar, luego hay que alimentarle esta competencia. Y a un bebé se le puede leer textos de poesía, de literatura, nanas, cantos de cuna, porque él escucha a su manera. Nosotros los adultos estamos encadenados por el contenido léxico del discurso. Los bebés están encadenados por la música de la lengua. Hay que darle la posibilidad de escuchar esta música de la lengua. de manera muy diferente. Y el bebé está captando los rasgos acústicos de la voz que escucha. Capta e inscribe psíquicamente informaciones acústicas de las personas que le hablan. Y después va a leer lo que ha inscrito. Y es así como empieza a emerger como sujeto enunciador bajo la forma del balbuceo. En toda cultura, el bebé balbucea antes de construir palabras. Pero el balbuceo ya es un entrar en la cultura porque en el balbuceo ya el bebé está construyendo su voz utilizando rasgos acústicos de las voces que ha oído. El bebé está jugando con un tiempo cultural porque bajo la forma de ta-ta-ta-da-da-da-da-ma-ma-ma ya está duplicando la misma sílaba y entra en el proceso de la música. Es una forma de tiempo cultural. Las lenguas construyen el tiempo de la cultura de esta manera. Y a partir de este momento el bebé se sale del tiempo físico para entrar en el tiempo de la cultura. Y es un enigma el tiempo de la cultura. y cada lengua va a organizar el tiempo de una manera diferente y cada lengua va a dar una forma de tiempo al relato. Pero si ven, hay que empezar desde muy temprano para comprender cómo el tiempo se inscribe en la psiquis humana y ver cómo participa la construcción de significados bajo una forma musical. Hay una relación profunda entre la voz, la música, la poesía y el tiempo psíquico. Si se le quita el tiempo, la música desaparece. Si le quitamos el tiempo del baluseo, la sílaba corta, larga, cerrada, No podemos hacer encuentros sonoros de palabras para producir la música y la poesía. Y cada lengua va a creer su propia poesía musical. Y es por eso que una poesía no se puede traducir de una lengua a otra. Y que la obligación del adulto es darle al bebé, llevar al bebé del balbuceo hacia la poesía para integrarlo dentro de la lengua. Y es por eso que los libros de niños interesantes, que existen en toda lengua, pero que no se pueden traducir, se traducen semánticamente, pero no musicalmente. Acá en México, Juan Perón el Caracol. Pero Juan Perón el Caracol está dos veces ol, perol, caracol. Es una forma de tatá, la repetición de la misma sílaba al interior de la música de la lengua. Juan Perol el caracol vive adentro de una col. Caracol, col. Tatá, tatá, en la música de la lengua. Luego sale a la carrera para ver quién mire afuera. Era, era. pasaré por adelante de esta flor tan elegante, ante él. Este es el balbuceo puesto en la lengua. Y esta es la música de la poesía. Y es a partir de esta música que el niño va a crear el léxico, las palabras. Y es acá donde se encuentra que la definición de la poesía quiere decir crear, como decían los crímenes, por ello, crear. Todo niño, a partir del barbuceo, crea las palabras de la lengua y por las palabras crea el mundo. Es interesante de darle a mí la posibilidad de crear el mundo poéticamente. Y precisamente estas pequeñas cositas es una manera de darle la poesía, la música, la lengua y enseñarle palabritas para que construya su léxico mental. Y cuando hay música se memoriza más fácilmente. Entonces, acá estamos hablando, por ejemplo, que pasaré por adelante de esta flor tan elegante. Es lindísima, además, dice al verla por detrás, le estoy dando una estructuración espacial muy compleja a través de una música que permite organizar el espacio a través de la neumbre. Y poéticamente. El poeta es, me parece, el que comprendió que es por el lenguaje que se crea el mundo, el mundo real, el mundo social y el mundo interno, psíquico. Los tres mundos que todo ser humano tiene que crear. Y todo ser humano está leyendo en permanencia esos tres mundos, el mundo físico, el mundo social y el mundo interno, lo que se vive en la profunda intimidad. Y el poeta es el que ha comprendido que es por el lenguaje que se crea el mundo, de sus mundos. Que el lenguaje no es la visión directa del mundo, pero es la visión psíquica del mundo, es otra cosa. Pero el poeta es el que se da cuenta que el mundo no está bien creado. Está discontente de la existencia de esa creación. Y quiere venir nuevamente a la poesía para ver crearlo nuevamente y como que fracasa otra vez, pero nunca renuncia. Para mí ese es un poeta. Que hay una especie de descontento psíquico de la creación social que existe. Pero que hiciera algo bello y que no renuncia a esa belleza. Y vuelve siempre al inicio para recrear de otra manera el mundo. Démosles a los bebés, a los niños, la posibilidad de aprender a jugar con el lenguaje. Y a partir de este momento, el niño empieza a construir su léxico mental. Pero para que haya lenguaje, es necesario que el niño haya construido una representación simbólica del otro. ¿Qué quiere decir? Que la alimentación viene del otro, de la madre donde se ocupa el bebé. Que las caricias vienen del otro. Que la presencia viene del otro. Que la voz viene del otro. Pero el bebé introyecta propiedades de todos estos comportamientos. Y es así como el otro empieza a inscribirse en la psiqui del bebé. Y en un momento dado, está haciendo un trabajo no observable directamente. Y en un momento dado, todo bebé realiza el misterio del lenguaje. Es que en lugar de llorar por llorar, llora para llamar a alguien. O grita para llamar a alguien. Y en el momento en que el bebé es capaz de dirigirse a un otro exterior, Ya está en el lenguaje porque busca un otro exterior, porque ha logrado la construcción de un otro al interior de sí mismo. Y todo bebé realiza ese trabajo silencioso para poderse humanizar. Pero a partir de ese momento el bebé se transforma en mendigo del otro. Y toda nuestra vida se pasa que el amor porque existe el otro, Que el odio porque existe el otro, que el sentimiento de abandono porque existe el otro, que la demanda de reconocimiento porque existe el otro, etcétera, etcétera, etcétera. Somos mendigos del otro. Y la autonomía psíquica no es no necesitar del otro, pero la autonomía psíquica es lograr construir un otro simbólico con el cual yo pueda dialogar, que me acompañe. Y los adultos participan, según el tipo de relación, en la construcción calitativa de ese otro simbólico. Y ese otro simbólico yo lo tengo a permanencia. Y es acá donde empieza la autonomía psíquica. Construir un otro interno, a ver que el cual yo puedo dialogar en permanencia. Y todo ser humano se puede hablarse a sí mismo, es porque lleva un otro interno simbólico que hace parte de sí mismo. Y por eso utilizamos una especie de monólogo silencioso permanentemente para hablarnos a nosotros mismos. Y si nos suprimieran ese monólogo silencioso, nos volveríamos locos. Entonces el lenguaje se transforma en una representación simbólica del otro y un compañero permanente que tenemos a nuestra disposición todo el tiempo. Para hablar, para escuchar, para imaginar, para fantasmar, fantasear y para soñar. Entonces tenemos que darle al niño mucha literatura, mucha cultura propia de cada lengua para que su imaginario se construya de otra manera. El imaginario de un niño que únicamente está sometido a la lengua y la vida cotidiana, que la lengua y la vida cotidiana está llena de órdenes. Ven acá, no toques esto, haz tu tarea, duerma, coma. Órdenes, órdenes, órdenes. Es así como... Entonces hay que darle un momento dado la posibilidad al niño de escuchar una lengua que no es para obedecer. Es para escuchar. Y viajar libremente a través de la escucha. No se puede obligar a nadie a escuchar. El sujeto humano, escuchando historias, cuentos y relatos, construye significado a su manera. Y el sujeto humano emerge discretamente en ese proceso silencioso de construcción de significado. Es esto, en este sentido, que quisiera llevarlos hacia la lectura. Y cómo la lectura permite ese proceso de construcción de significado libre. Porque a veces el niño comprende el texto de una manera diferente al adulto. Está libre. Es ahí donde la palabra libro se confunde con la etimología. Libertatis delatán, libertad. Libre. Que la psiquis pueda viajar libremente. construyendo los significados que necesita, que quiere y que le agrada. Porque hay reconstrucción de significados forzados y son necesarios. Y que el drama de la psiquis humana es que además de ser un mendigo del otro, es que tiene también que aprender a vivir la ambivalencia frente al otro. ¿Qué quiere decir esto? Que todo bebé, en los primeros meses de la vida, la madre, el padre, las personas que se ocupan de él, son Dios. Si tiene hambre, se le calma el ángel, se le da caricias, se le calma la sed. Pero en un momento, las mismas personas que han esta experiencia de satisfacción interna, también son las que introducen limitaciones. Y el ser humano no vino al mundo con una tendencia natural a aceptar lo prohibido. Hay un trabajo psíquico para poder aceptar lo prohibido. Y el adulto tiene que hacer algo. Y el niño tiene que aceptar las prohibiciones porque tiene que interiorizar también la prohibición. decir que tiene que también aprender no solamente a decir no al otro, pero también a decirse no a sí mismo. Y precisamente una de las maneras cuando el niño aprende a decir no, es que lentamente veo un niño que quiere meter la manita o el dedo en la toma eléctrica y como le han prohibido decir no, no, no, no, pero quiere hacerlo. Y después dice no. Y dice no escondiendo las manos porque es que quiere, pero ya está interiorizando lo prohibido. Pero la clave de eso es que el niño tiene que aprender a decirse no a sí mismo. Y el sujeto que no se puede decir no a sí mismo, no es sujeto. Y todo esto da de sufrimiento en la ciencia. Y la literatura es eso. La literatura es cómo darle al niño experiencia humana para que él construya la suya. Que un cuento donde hay un pajarito que se siente abandonado, es una manera de decirle, mira cómo este pajarito ha resuelto el problema del sufrimiento, el abandono. Que un pajarito que está celoso, porque el niño al principio creía que la madre o el padre o la persona que se ocupa de él no pensaba sino en él. Pero en un momento descubre que esa persona también se interesa a otras personas, a los hermanitos, al padre, a la madre, al padre, y el padre a la madre. Y entonces acá se produce esa especie de edipo simbólico que inmediatamente hace vivir el sentimiento del abandono. Y cada sujeto humano tiene que arreglárselo a su manera porque eso no se borra nunca. y reaparece frecuentemente. Entonces la literatura es una acumulación de experiencia humana a través del tiempo para que el niño construya su propia experiencia humana. Esa es la literatura, esos son los cantos de cuna, esos son los relatos que el niño pueda imaginar, crear significado a partir del relato que se le está contando para poder también construir su propio relato interno. Porque una vez que el ser humano sale del diente de la madre, cae en el diente del lenguaje, y del diente del lenguaje no sale nunca. Y precisamente la gran dificultad que nosotros tenemos como lingüistas es que el ser humano está siempre construyendo significado. Que se construye significado naturalmente con las palabras, pero se construye significado con el baile. se construye el significado con la música se construye el significado con el arte se construye el significado con el cine mudo se construye el significado con el cine hablado y que yo cuando hablo produzco significado y ustedes lo reconstruyen y cuando no digo nada también quiero decir algo y además que tenemos que jugar con eso de una manera mental muy rigurosa porque en ninguna cultura podemos decir todo lo que pasa por nuestro espíritu. Aprender a hablar es también aprender a callarse y a jugar con todo eso. Y saber que algo lo puedo decir acá, pero no allí. O a tal persona, pero no a otra. Qué juego complicado que es eso. Y si yo dijera todo lo que pasa por mi cabeza, sería un verdadero problemita. Y ustedes también. Y saben a qué me refiero. Todos estos son los juegos a través del lenguaje. Y el niño tiene que aprender todo eso y es muy complejo. Y precisamente a través del lenguaje va a crear el mundo real. Y los libros de imágenes le van a permitir al niño de crear la geometría del léxico mental. Es decir que yo digo caballo, la palabra caballo no da la forma de caballo. Si digo gallina, la palabra gallina no da la forma de gallina. Pero la imagen está ahí para la geometría de los textos. Y poder introyectar el significante, el significado y la geometría de los textos. Pero esta geometría va a ser equilibrada con otro tipo de geometría, es decir que el léxico del mundo social no tiene geometría. El léxico del mundo social, la justicia, la injusticia, la democracia, no tiene formas geométricas, son formas inteligibles. El amor, el odio, no lo podemos definir, pero cuando hablamos de eso, hace parte de nuestras experiencias íntimas. Entonces, el mío necesita construir un mundo, tres mundos diferentes. El mundo real. Y tenemos una conferencia que nos va a hablar de cómo el cerebro representa el mundo real. Pero al mismo tiempo, en la representación hay un trabajo del cerebro, pero hay una parte que se escapa a veces y que no sabemos cómo teorizarla científicamente. y por eso en inglés se dice brain para hablar del cerebro físico y mind para hablar de la parte psicológica y todo el problema de las ciencias cognitivas actualmente es de saber si todo lo podemos explicar en función de brain o si hay que darle un cierto espacio al mind es saber si hay una ruptura entre el brain y el mind o si hay una continuidad Y eso hará parte de las ciencias cognoscitivas del futuro. Entonces, el mundo real se construye de una manera, pero hay que construir el mundo social, y el mundo social no se deja construir nunca definitivamente, ni el mundo real, pero hay que construir también un mundo interno. Lo que cada uno de nosotros vivimos en nuestra profunda intimidad. Y precisamente la literatura permite de construir bajo forma de relatos, de cuentos. Tenemos una conferencia para hacer descubrir a los niños los tesoros de los grandes clásicos. Pero ¿qué son esos tesoros? Son significados, cosas de significado de forma. Y es lo que es interesante que vamos a escuchar acá, puntos de vista diferentes. Pero para mí el mundo psíquico es tan importante como el mundo real y tan importante como el mundo social y necesito los tres. Y necesito alimento cultural para construirlo a mi manera. Porque en el momento en que el niño tuvo relaciones con alguien y que esa persona le repitió la satisfacción de la relación, a partir de un cierto momento el niño se recuerda que tuvo relaciones con una persona y quiere que eso se repita y a partir de ese momento la memoria se pone en movimiento el deseo se pone en movimiento y el tiempo también se pone en movimiento es por eso que varias lenguas el futuro no es un tiempo sino es un deseo en inglés cuando se dice I will go, will es deseo y es por eso que cada lengua va a organizar un tiempo cultural, lingüístico a su manera y cada lengua tiene un patrimonio cultural para permitir al niño descubrir el tiempo lingüístico con todas sus modalidades y en francés por ejemplo se tiene lo que se llama el passé sample que es un tiempo que no se puede utilizar cuando se abre la vida cotidiana si yo me pongo a hablar en pasé simple van a decir este señor no ha comprendido el francés o está loco el pasé simple aparece en la verseuse en la canto de cuna en la nana ya aparece ahí y el pasé simple tiene una música específica en la lengua francesa que no se puede traducir en nuestra lengua Y precisamente en lengua francesa hay que darle a los niños cuentos, tantos de cura y literatura, para que descubran lo que es el pasés amplio. Pero si se espera que es la gramática que lo va a enseñar en la escuela, ahí es demasiado tarde. Y eso es que darle al niño. Es todo eso. Lo que hay que darle al bebé, al niño. Darle el patrimonio cultural que esté en la lengua. y en toda lengua existe una manera de acariciar lingüísticamente al bebé y hay que hacerlo y es por eso que existe una manera universal de hablar de baby talk como dicen se le habla al bebé de una manera más lenta con una entonación diferente y en español ustedes alargan las palabras la cabecita, la boquita, la manita, los ojitos ¿Tienes hambresita? ¿Estás cansadito? ¿Corazoncito que tienes? Eso nos hace reír y parece infantil pero el bebé necesita de esto Hay que acariciarlo lingüísticamente Si yo le digo a un adolescente la boquita, la carita a él no le gusta Pero al bebé le gusta lo que hace. Y cuando se alarga, finalmente un diminutivo que es, es alargar las palabras. Y alargando las palabras yo le estoy consagrando más tiempo al bebé. Le estoy diciendo, estoy más para ti. Y también con los diminutivos le estoy marcando la frontera de las palabras. Que cada vez que hay un hito o un hita, una palabra termina. y la cantidad de cosas que se están en el gobierno por ese medio. Entonces, eso se encuentra en la literatura. Los dimintivos existen en la literatura. Y hace unos años se hizo una encuesta en Bogotá para recoger relatos de niños y se les decía al niño, por ejemplo, cuente un relato agradable o desagradable de su vida. Y todos tenían relatos. Entonces lo más interrogante es que los niños contaban relatos desagradables. Y había un niño que me marcó muchísimo y que decía, cuando mi mamita me quiere castigar, yo salgo corriendo, y van mis hermanos y me alcanzan, Y mi papá me da golpes. Entonces el niño decía, cuando mi mamita me quiere castigar, salgo corriendo. Pero no decía, mis hermanitos me alcanzan. Mi papito me da golpes. Ya se ve como la afectividad del niño en el diminutivo está presente. Mamita, afortunadamente que tiene esa mamita. Y el hermano no es el hermanito, en ese caso. El papá no es el papito. entonces todo eso cuando uno se pone a analizar el lenguaje desde el punto de vista psíquico cuando se entra en la casita del alma humana y se observa lo que se ocurre entonces estamos obligados a salirnos del formalismo para entrar en el significado y es por eso que este título cuando Rebeca me invitó a participar de esta conferencia no me había dicho el título Pero cuando vi el título, empecé a decir, pero ¿qué va a pasar acá? Porque para un lingüista no es evidente. Entonces, tomé esta dirección de discurso, pidiendo excusas a los gramáticos y a los lingüistas que están acá. Porque hoy tomé la libertad de hablar de procesos y no de formas. Y cuando vi el título me acordé de una frase de Jacob Zorris. criticando a los formalistas rusos, inclusive a Pop, que escribió la morfología del cuento. Jacobson decía, si se tiene una gallina y se le corta la cabeza, se puede observar esa gallina en ese estado sin cabeza. Pero las conclusiones a las cuales uno llega, no describen verdaderamente la gallina normal. Y dice los lingüistas, le cortaron la cabeza a la gallina de la lengua, quitándole, dejando a un lado el significado. Entonces, qué problemita, ¿no? Y espero que hayan comprendido, es que el significado viene con el bebé. No se le enseña a un ser humano a significar, él aprende a significar y aprendiendo a significar se construye como sujeto humano. Y esa es la facultad del lenguaje. Hacemos una diferencia entre lenguaje y lengua. En francés se hace muy bien también. Se habla de facultad del lenguaje. Como se habla de facultad de la memoria. No le enseñamos a un bebé a memorizar. Él es capaz de memorizar, dando las posibilidades de memorizar. El bebé viene al mundo capacitado para construir significado. Y nuestra obligación es enriquecer esa competencia natural de significar. Es significar utilitariamente y significar imaginariamente. Y significar para jugar. En el lenguaje, en la lengua está la lengua utilitaria, Pero está la lengua de juegos imaginarios para hacernos reír. Y cuando estamos hablando en nuestra vida cotidiana, en cada frase metemos algo que hace reír y reímos y venimos a lo serio y reímos y venimos a lo serio. No estamos todo el tiempo con una seriedad absoluta. Bueno, a veces existen sujetos así, pero son raros. Un sujeto normal es el que se pasea entre lo serio y lo agradable. y es ahí donde está el plane y el game propio de Winnicott y el babuceo es un plane ese plane que es ese juego que tiene pequeñas reglas que permiten la libertad del pensamiento y de la psiquis humana y el game que es un juego estructurado socialmente necesitamos de los dos pero todo bebé tiene que tener el placer de vivir el play antes de llegar al game. Y si se damos mucho play a través del lenguaje, la poesía, la literatura, el bebé conserva eso y después se las arregla que detrás de todo game se esconde un play. Y así podemos hacer cosas muy aburridoras sin aburrirnos. Y esa sería la definición de un intelectual serio. que finalmente en superficie hay una cosa tan seria, pero en profundidad está jugando con eso. Eso es lo que habla la vida. Con los chistes, con los chavalengües, con los cantos de cura, con las nanas. Que tengamos el play cultural que nos soporte el game duro y forzoso y social. Sin plane caemos en la depresión. Es muy duro el game en permanencia. Y eso la lengua lo contiene. Pero un niño que no ha recibido ese patrimonio de la lengua no lo puede descubrir solo. Y es en esta dirección que los campos son muy abiertos. pero lo que tendríamos que es aprender a mirar la construcción psíquica del ser humano y qué necesita para que esa construcción sea relativamente interesante. Y que hay dos preguntas fundamentales cuando se está frente a un bebé. La primera, ¿cuáles son las competencias naturales de ese bebé? Y la segunda, ¿cómo podemos alimentarlas para que esas competencias naturales se desplieguen de una manera rica y interesante? Porque la desigualdad no es inata. La desigualdad social se construye. Y la desigualdad social se construye dos veces. La primera porque se nace en condiciones de medio social difíciles. Y no se tiene en los libros como en otros medios. Y no se tiene la música y no se tiene la poesía, se tiene únicamente la angustia de la vida cotidiana. Pero no se tiene una dosis simbólica de placer, sufrimiento para sobrevivir. Y cuando el niño nace en ese medio, entonces ya está construyendo la desigualdad. Pero se construye una segunda vez es porque los otros conservan al niño. Él dice, nació acá y te quedas ahí. Como que lo encuadramos. Tenemos que sacarlo. Y es precisamente la promoción de la lectura y el libro que va a permitir de sacar al niño. Y es por eso que nosotros en París de hace 22 años tomamos como decisión de llevar los libros allá donde el libro no existía. Porque nos dimos cuenta que finalmente, que es una banalidad decirlo, pero es así, que el libro no es un objeto como los demás objetos del mundo real. En el momento en que abrimos un libro estamos en la cultura. Y cada cultura organiza el tiempo, el espacio y el tiempo al interior del libro de una manera diferente. y que el niño que se le ha leído va a mirar los ojos del lector, el bebé que está en las rodillas, va a mirar cómo el padre o la madre o la lectora está leyendo y lo está mirando y está mirando el libro, porque por la mirada el niño sabe analizar el rostro de una manera muy profunda y el rostro le da muchas informaciones. Él está leyendo el rostro. Yo le estoy leyendo un libro y el bebé que está escuchando está leyendo mi voz y mi rostro. Lectores diferentes, pero lectores. Y el niño va descubriendo en qué dirección se debe leer, si es en esta dirección o si está en Arabia Chabadita, en esta dirección, si está en Japón, en otra dirección. ¿Dónde está la parte arriba del libro, la parte baja? Y de que abrimos un libro, estamos en la cultura y si a usted le quitan la numeración y le dan un libro de texto únicamente, le cuento que no es fácil saber cómo hay que ponerlo de una lengua que usted no conoce. Japonés, por ejemplo. ¿Es así? ¿Cómo es? Es un trabajo grande descubrir cómo las culturas han organizado el espacio y el tiempo al interior del libro. Y el bebé que se le ha hecho todo ese trabajo, descubre rápidamente cómo el libro está organizado. Y cuando llega a la escuela y abre un libro, sabe cómo abrirlo y cómo ponerlo. El otro lo abre y cada vez que lo abre, si lo pone así, llega el profesor y le dice, no es así, es así. Y la segunda vez, tampoco es así, es así. Después el niño empieza a tener miedo de abrir ese libro. Y el libro, en lugar de transformarse en una fuente de placer, empieza a transformarse en una fuente de humillación. Y cuando ese niño que no ha tenido libros al principio empieza a descubrir cómo es que el libro está organizado, a veces demasiado tarde, le empieza a estar fuera de la escuela. Y ese problema que tienen todos los sistemas de educación, que en todo sistema de educación sale una cantidad de niños sin saber leer y escribir. Y sabemos que los niños que se les ha dado ese acompañamiento en lectura y primera infancia, esos niños en un momento dado van a realizar el misterio del texto. Es que el niño, lo primero que descubrió es que los sonidos que salen de la boca y los gestos tienen significado. Y después va a transferir esta operación sobre un texto, va a descubrir que en un texto también hay significado. Y va a descubrir porque hay un léxico mental que se construye muy rápidamente. Hay la frecuencia de las palabras. El verbo serestar lo utilizamos centenares de veces al día. Y de que entramos a escribir un texto serestar es necesario y si nos quitan serestar no podemos hacer nada. Esas palabras frecuentes entran muy temprano en el léxico mental del niño bajo la forma de notas musicales. Y entonces el niño ya tiene esa música en el espíritu y cuando se le está leyendo un texto la encuentra en el texto. ¡Ay, ay, ay! ¡Qué bella experiencia! Que algo que estaba en mi espíritu también está en ese objeto libro. Y se da cuenta que hay un significado en el texto. Porque no se le puede explicar a nadie qué es el significado. El ser humano tiene una competencia para descubrir eso y hay que darle la oportunidad de descubrirla y vivirla. Y a partir de ese niño empieza a formarse lector antes de la escuela. Y a partir de ese momento el niño se vuelve canzón. Cada vez que ve una etiqueta por tierra, una botella, dice, ¿qué hice acá? ¿Qué hice acá? ¿Qué hice acá? O coge un lápiz y se pone bajo la ventana o en el muro y dice, acá es muro, aquí es ventana y le dañan todas las pinturas. Pero esos niños han descubierto bellamente lo que es la escritura y la lectura. Y saben que hay un significado en el texto y el texto, el descodaje no les interesa, lo que les interesa es saber qué quiere decir el texto. Y cuando el niño tiene esa experiencia, entonces cuando empieza a leer, empieza con un decodaje, el perro está cansado y sigue leyendo así. Y el niño que busca el significado dice, el perro está cansado. Ah, el perro está cansado. Y después vuelve a leer. Momento sublime, misterioso, placer, cíclico, de construir significado. y el que no tiene esa experiencia, entonces va a estar leyendo todo el tiempo con el decodaje únicamente, y se queda en decodaje a veces, sin decodaje, y el profesor no entiende por qué no lee normalmente. Los procesos de construcción de significado son invisibles, no se ven, inobservables, y si no tenemos cuidado con eso, los niños corren peligro de ser víctimas de nuestra ignorancia. Y precisamente si yo me dedico a estos congresos y a la lectura de primera infancia, es porque lingüísticamente me di cuenta que era absolutamente necesario hablar con ustedes y hablar con todos los que tienen la responsabilidad de bebés. Y que la lectura en la primera infancia no es para ser un futuro intelectual. Y que a mí a veces me preguntan, ¿y es que la lectura en la primera infancia asegura que el niño va a aprender a leer fácilmente en la escuela? Y yo respondo humildemente, yo estoy seguro que eso no le va a impedir aprender a leer en la escuela. Y es en esa dirección que despojándonos de estas angustias escolares, le demos el tiempo de la lectura de la primera infancia para que los niños construyan un léxico mental rico, para que los niños construyan significado a su manera y que cada vez que dice algo frente a un texto, así esté muy alejado del contenido del texto, Yo respeto esa construcción del significado porque construyó un significado. Y estoy convencido que el sujeto humano emerge discretamente, como les decía en un momento, discreta y silenciosa, invisiblemente, en ese proceso misterioso de construcción del significado. Y que tenga placer la construcción del significado. Y esa es la lectura de la primera infancia. Esa es la primera lectura significativa. Y es como la lectura alimenta el imaginario. Pero vuelvo al imaginario. Y una de las cosas más importantes para mí es que toda lengua tiene un tiempo. y tiene el tiempo de la enunciación de la vida cotidiana. Y que si yo digo, esta mañana estaba un poco preocupado porque no sabía cómo iba a hablarles a ustedes, quiere decir que en el momento en que estoy hablando, en este momento, si utilizo un estaba, quiere decir que en este momento ya no estoy preocupado. Así me hago una ilusión. Y entonces ese es el tiempo del lenguaje de la lengua hablada, de la lengua de la vida cotidiana, que los tiempos lingüísticos están localizados, relacionados con el momento de la denunciación. Y aquí el lenguaje realiza una operación muy compleja, es que pone a dialogar el tiempo lingüístico cultural y el tiempo físico. Esta mañana es del tiempo físico, pero estaba, es un imperfecto de la lengua. y entonces el lenguaje tiene esa capacidad de hacer dialogar el tiempo de la física de la cuarta dimensión para introducir el tiempo de la cultura de los tiempos de las lenguas pero todo está determinado el momento de enunciación es el tiempo físico y el presente, el futuro es el tiempo lingüístico y es por eso que en la lengua inglesa se hace la diferencia entre el tiempo físico y el tiempo lingüístico Se dice time and tense, present tense, past tense, para no confundirlo con el time. Así diga, what time is it? Ese diálogo entre el tiempo físico y el tiempo lingüístico constituye la estructura de la flexión verbal de las lenguas. Y que mañana estaré o dentro de tres días estaré en otro sitio, quiere decir que todavía no estoy allá. y ese es el tiempo de la lengua hablada en la vida cotidiana pero está el tiempo del relato y el tiempo del relato es precisamente decir que la cosa de la que voy a hablar no está presente en este momento está presente en el tiempo del relato de érase una vez, como se dice en español pero los niños que no tienen el érase una vez van a decir cuando estaba en la casa de la abuelita Entonces, cuando estaba en la casa de Gualita, tuve un susto. Una manera de decir, el susto está ausente acá, está presente en el tiempo de relato. Y toda lengua tiene una estructura específica de tiempo de relato. Y lingüísticamente la podemos analizar y podemos construir un modelo morfológico de la morfología necesaria para que la lengua tenga una armonía morfológica y de sentido en un relato. Y es por eso que desde Pop se dice que un relato es algo que introduce algo, lo desarrolla y lo cierra. Y para construir un buen relato yo necesito de dos armonías. Necesito la armonía musical de la lengua y la armonía semántica del discurso. Y cuando esas dos armonías se encuentran, se hace un discurso bello. Pero no se le puede enseñar a un niño escolarmente qué es construir significado explícitamente. El niño necesita que le den posibilidades de ejercerlo. Y eso es lo que nosotros hacemos. Y precisamente para construir una historia, En toda historia, hay que conservar la memoria de lo que se introduce al principio, utilizando la morfología de la lengua. Ya estoy en la lengua, ya me vine del lenguaje para llegar a la lengua. Y que cuando yo cuento una historia diciendo, érase una vez había una vejita, cuando digo érase una vez, es una manera de decir, no estoy en el tiempo de la lengua utilitaria de la vida cotidiana, estoy en el tiempo del relato. O un día había una abejita. O una vez había una abejita. Saco del momento de iniciación para poner en el otro tiempo. Y cuando digo que una vez había una abejita, para hablar por primera vez de algo que se introduce en un relato hay que utilizar el artículo 1 o 1. Había una abejita. Y después digo, Esta vejita estaba cansadita. Esta es una manera de conservar la vejita. Esta es una manera también de conservarla con la concordancia. Cansadita no digo cansado. Cansadita, entonces la concordancia es feminismo. Es una manera de llevar la vejita. Estaba cansadita. Porque su mamá le había pedido mucho trabajo. Cuando digo su mamá, entonces introduzco un nuevo elemento. La madre, pero conserva la abejita. Le había pedido, le es una manera de conservar mi abejita desde el principio. Le había pedido, bueno, etcétera, etcétera. ¿Qué estoy yo haciendo acá? Construyendo un relato. Pero para construir un relato yo introduzco algo y para permanecer, para darle permanencia a lo que introduzco, necesito de toda la lengua, de toda la morfología de la lengua. necesito de los relativos, de la concordancia, de los artículos. Entonces, ¿cómo se le puede explicar a un niño que para construir un relato hay que conservar la memoria todo el tiempo de lo que se introdujo al principio? Eso es imposible, no es sino la lengua que da esa solución. Y cada vez que yo le cuento una historia a un niño, le estoy poniendo en escena la lengua de una manera diferente. Y si yo le cuento cien veces la historia, estoy utilizando la misma lengua, es una manera diferente. ¿Qué regalo contarle relatos a los niños? Porque se les está enseñando a jugar con la lengua. Y esa es la lectura de la primera infancia. Y es ese juego del espíritu que hay que darle al niño. Y que está jugando simbólicamente. pero esta es la morfología en las lenguas pero lo que me interesa el relato va un poquito más lejos es que el relato tiene una función física inherente a la construcción del sujeto humano por razones muy diversas todo sujeto humano se vive como una historia es un relato y cada vez que yo pienso es una manera de pensar en mi niñez, pero es una forma de historia. Y finalmente yo me he construido un relato, ustedes han construido un relato. Pero es interesante, es que nuestro relato no sea relativamente interesante y aceptable. Pero que en la constitución de toda psiquis humana hay cosas que son insoportables, hay cosas que no quisiéramos que estuvieran en nuestro libro psíquico. Yo utilizo a veces la expresión de libro psíquico. Porque estoy convencido que todo ser humano está escribiendo su propio libro interno, desde nacimiento hasta la muerte, y nunca terminamos de escribirlo completamente. Y que ese libro psíquico construye a la vez el mundo real, el mundo social y el mundo interno. Pero en mi libro psíquico hay cosas muy agradables y también muy insoportables. Hay cosas que yo no quisiera leer en mi libro psíquico, sin embargo, pertenecen a mi experiencia como sujeto social. Y la literatura es una manera de jugar con todo eso. Es una manera a veces de permitirnos leer lo que nos es insoportable indirectamente a través de otra experiencia. la manera que yo voy leyendo a través de un texto algo que finalmente me incomoda estoy respirando psíquicamente y esa función psíquica de los relatos es muy importante y si me dieron literatura si tuve la suerte de leer bellos textos mi libro psíquico esa música no es la misma que si únicamente tengo el lenguaje de la vida cotidiana porque la literatura es la experiencia humana que se transmite generación en generación porque cada generación puede utilizarla a su manera para construir la suya y eso es lo que hay que hacer a los niños a través de los relatos que descubran experiencia humana a través de sus relatos que están ahí y que a partir de esa experiencia humana construyan la suya y que construyan un relato que no sea relativamente interesante. Y que los relatos me van a permitir, o la literatura me va a permitir leer lo que me es insoportable leer directamente. Y aquí estoy jugando con el tiempo lingüístico. Porque yo estoy diciendo que esta historia era hace una vez o cuando estaba niño. Cuando estaba niño quiere decir que la cosa no está ausente en este momento, pero está presente en otro momento. Y entonces he podido crear un espacio interno para poder auto-observar. Y no sufrir directamente la ofreción de lo insoportable. Y es por eso que a veces la memoria, no es lo que creemos, creemos que la memoria es lo que hemos vivido, pero a veces es una parte real y otra es que creemos personalmente, imaginamos que hemos vivido. Pero ese imaginario es necesario a veces para forzar nuestra propia vida personal a construir un relato que sea relativamente interesante. Así haya mucha ilusión, ¿verdad? Y si no el sujeto, cae en la depresión. El sujeto pierde el apetito de lo simbólico. Está sometido a la tiranía de lo real y a veces del deseo. Porque precisamente en toda lengua, la lengua nos permite poner en escena el deseo pero el deseo no se puede poner en escena directamente hay que aprender a reprimir muchas cosas y por ejemplo en español le pueden decir a usted ¿qué desea señor? ¿a deseo o desearía o tal cosa? en francés le dicen ¿qué es que vos desigues? no puedo utilizar je desir caigo completamente fuera de la cultura tengo que esconder mi deseo y cada lengua tiene una manera de poner en escena el deseo. Y hay que aprender a jugar con eso. Pero la literatura es una manera maravillosa para aprender y poner en escena el deseo. Y si el niño se identifica en los relatos a los personajes que están en el relato, un personaje de literatura no tiene deseos. Es el lector que discretamente hace viajar sus deseos a través de los personajes que están en la literatura. pero un personaje de literatura, ¿no? Que es vacío de deseos. Es nosotros que le llenamos. Pasamos discretamente nuestros deseos. Lo que a veces no podemos realizar en la realidad o la represión social, lo podemos realizar simbólicamente, tranquilamente, sin hacer mal a nadie, a través de la literatura. El viaje del deseo a través de la literatura. Como en los cines, uno va a ver una película y un libro y finalmente el misterio de la lectura es que cada lector leyendo el mismo libro no retiene las mismas cosas. Lo que le retiene es diferente. ¿Y qué pasa? Pues eso quiere decir que le tuvo lo que le interesó, lo que le puso en movimiento algo que estaba estancado al interior de sí mismo. Que le puso en movimiento posible un deseo que estaba reprimido. y es por eso que el libro es sinónimo de libertad y permite que el deseo viaje simbólicamente porque el deseo es un tirano que no nos deja en paz pero si nos ponemos a realizarlo realmente caemos bajo la tiranía del deseo entonces tenemos que darle realizaciones reales de vez en cuando, pero muchas realizaciones simbólicas. Y ese es un sujeto humano relativamente interesante, que aprende a jugar con todas estas cosas. La literatura, los relatos, la manera de decirle a los niños, mira cómo se juega en situaciones específicas, con cosas que hacen sufrir. Porque la literatura siempre es el amor, el odio, los celos, el abandono, la vida y la muerte. Y ningún sujeto ha encontrado una solución específica para esos problemas. Cada uno tiene que desenvolverse como pueda. Y es gracias a la literatura que creamos unos juegos especiales para crear espacios internos. Y no estar sometidos a un vivido directo de la cosa. No quiere decir que el vivido directo sea evitar. Pero si todos los momentos lo vivo directamente, entonces caigo en la piranía. Como que hago un espacio interno para poder jugar con todo eso. Eso era lo que quería decir por relato y juegos imaginarios. y lo que va más lejos de todo eso es que por la adquisición del lenguaje hacia los dos años en todas las lenguas se ocurre ese misterio es que el niño antes de hablar está mostrando las cosas con las palabras así y que el niño cuando muestra una cosa con el dedo finalmente no muestra el objeto que está mostrando lo que está observando es para ver si al que le muestra está mirando y está bien así. Es un momento precioso porque quiere decir que el niño vivió una experiencia interna y todavía no tiene lenguaje, palabras, entonces se utiliza el mismo objeto como soporte para decirle al otro ese cosito pasó por acá y me interesó. Es decir que el niño puede contener en sus chiques una experiencia 21 segundos y quiere compartirla con alguien. Y ustedes verán en la lectura que en un momento el niño empieza a mostrar en el dedo las imágenes. Y cuando sabe lo que quiere decir es un momento para hacer una fiesta nazisista. Qué bello nombre lo que el niño está mostrando. Lo que estás haciendo tiene sentido. Es una manera de compartir algo con el niño antes de las palabras. Hay que hacerlo. Y después vienen las palabras. Por eso que en toda lengua, antes de producir las primeras palabras, viene el gesto de mostrar. Pero el gesto de mostrar es simbólico. El niño empieza, como decía Piaget, a morder los objetos, a triturarlos, a revolverlos, a tapar, a golpearlos. El niño empieza con un contacto directo para descubrir las propiedades físicas de los objetos. pero en un momento dado empieza a actuar simbólicamente sobre los objetos y empieza a mostrar los objetos no los toca ya está a distancia el gesto de mostrar introduce una segmentación en el niño real y es por eso que se está mostrando una silla veo a qué silla se está definiendo el niño los procesos de referenciación del lenguaje empiezan a ponerse en escena ya mostrando por el dedo y eso da el espacio de las palabras. El gesto de mostrar localiza, separa el objeto sobre el cual la palabra va a aterrizar. Y es así como empiezan las primeras palabras. Pero el niño descubre que es un significador, que por el gesto de mostrar se pone en escena algo a través del objeto que se muestra y la palabra pone en escena algo que se piensa. Y descubre que se convierte en un escenificador. Y que puede significar por el lenguaje, por las palabras. Que puede significar por todas las artes, la matemática, la poesía, por todo eso. Y que puede también significar a veces por la enfermedad psicosomática. Y que puede significar inclusive por la locura. Porque a veces las enfermedades mentales son un lenguaje dirigido a los otros. Y está significado. Es un juego tan complejo. Que cuando uno lo descubre, se siente tan pequeño para representar modelos teóricos. y como uno tiene todo el tiempo para hacer la teoría, pues no es un problema, pero sabemos que los niños necesitan que eso se haga lo más rápido posible, y que yo puedo pasar toda mi vida tratando de explicar lingüísticamente el español y que no es un problema, pero un niño no puede pasar toda su vida tratando de aprender una lengua en el sentido comunitario, Porque en ninguna comunidad se considera que el niño necesita 10 años para aprender a hablar. Hay una especie de irregularidad en la adquisición del lenguaje como la aparición de la marcia y de los dientes. Es decir, que el niño en toda la cultura se empieza a balbucear más o menos a los 7, 8 meses. Que empieza a producir dos palabras hacia los 18 meses, dos años. Y hacia los 5 años la lengua tiene que estar instalada. el niño tiene que haber descubierto cómo se construye esa lengua y cómo funciona y cómo se juega y es tan complejo eso que hay que dar mucha, mucha, mucha lengua bajo formas diferentes para que el niño aprenda a jugar con todo eso y que ninguna cultura sea considerado necesario decirle el chino es tan difícil que los chinos necesitan 15 años para antes ir a la escuela todas las culturas 5 años y si no está preparado, problemita hay que enviarlo después a otro sitio. Entonces hay una urgencia en este proceso. Y es por eso que me interesa participar en esto. Yo tengo mi vida como lingüista para explicar la lengua, pero el niño tiene su vida para aprenderla. Y como es tan complejo eso, hay que tratar de acompañar de una manera placentera en este viaje misterioso a través del lenguaje. Pero que los niños a los dos años en todas las lenguas descubren los enunciados de dos palabras y me he dado cuenta observando muchas lenguas que aparece bajo la forma de la negación. Y que en un momento el niño dice no quelo. Se toma su juguito y dice no hay mila, ma, Estaba produciendo enunciados Con más de una palabra Noquelo Milanoai Uta Mamapatí Papapatí Y los enunciados Complejos en este momento Aparecen bajo forma de negación Misteriosos Y la negación de la lengua Es muy compleja, es sintáctica Lexical, histórica, tantas cosas pero cuando el niño descubre que por la negación tiene acceso a una operación mental nueva, es que cuando muestra por el dedo está jugando con la puesta en escena de la representación simbólica de la presencia pero la ausencia no se puede mostrar, hay que utilizar la sintaxis para poder decir que algo está ausente yo puedo mostrar la presencia puedes poner en escena la presencia a través de un objeto de la presencia que está en el espíritu. Pero para decir que algo está ausente se necesita a veces la sintaxis. Y es por eso que en inglés o en cualquier lengua, en español no, pero en inglés se puede utilizar not to sell, no we. Not to sell, no. Necesita otra cosa. Y el no no es la negación, es el rechazo. Cuando dice I am not here, not es negación. La negación en muchas lenguas necesita la presencia de otro término para poder existir como negación y la negación se transforma en la fuente de la sintaxis, misteriosamente. Pero entonces me parece que la función psíquica de la negación es para poder nombrar lo que está ausente. Y cuando el ser humano puede nombrar lo que está ausente a través del lenguaje, descubre una nueva operación psíquica. Poder jugar con la representación de la presencia, lingüísticamente, y poder jugar con la representación de la ausencia. Y ahí viene toda la morfología de la lengua y toda la estructura verbal. Y que cuando yo digo, aquí vivía la abuelita, quiere decir que la abuelita no vivía ahí. y que si yo digo si tuviera tiempo iría a Oaxaca quiere decir que no tengo tiempo y que no voy a Oaxaca y estoy jugando acá con representación de ausencia hay que alimentar la representación de la ausencia en los niños parece paradoxal lo que les estoy diciendo pero es así la representación de la ausencia es una operación específica del ser humano a través del lenguaje. Es porque el ser humano es ser lingüístico que puede pensar la ausencia. Pero para pensar la ausencia se necesitan varias palabras, las puntadas, jugar con muchas cosas. Y cuando el ser humano tiene acceso a la representación de la ausencia, cuando en su casita psíquica la ausencia empieza a jugar con la presencia, y ya está adulto, porque toda nuestra vida la pasamos jugando con representación de la presencia y la ausencia. Cuando yo quisiera, quisiera ir a cine, quiere decir que no voy a cine. Si tuviera, si este espacio fuera mío, me haría aquí un saloncito, otra vez, quiere decir que no es mío y que no hago un saloncito. y sin darnos cuenta, estamos todo el tiempo jugando con esas cosas. Y la literatura es una manera de alimentar la representación de la ausencia en el ser humano y de jugar con la presencia y la ausencia. Porque creo personajes que no existen y por la representación de la ausencia los puede hacer existir y no hay operación más imaginaria que esta, hacer existir lo que no existe. El lenguaje es muy experto en hacer existir lo que no existe. Y a veces nos tiraniza, porque por el lenguaje creamos fantasmas y a través de los fantasmas creamos cosas que no existen y las hacemos existir, por lo menos para nosotros. una niña me decía una vez que estaba leyendo historias y me decía la bruja no existe lo que existe es la palabra bruja esa niña había comprendido todo que el lenguaje tiene ese poder loco de poder existir lo que no existe y aquí estamos en el pleno imaginario el imaginario empezó con el bebé Cuando es capaz de prever que su mamá va a venir. Cuando es capaz de anticipar lo que va a ocurrir. Y esto se va a formar lingüísticamente en todas las lenguas, discretamente. Los gramáticos no se dieron cuenta, la lingüística tampoco. Es la psicoanálisis que nos ha hecho comprender estos procesos. Y una vez que todo eso se construye, entonces el imaginario aparece con toda su, no sé qué palabra utilizar, con toda su fuerza o con toda su violencia. Yo creo que hay que utilizarla todo. La fuerza y el imaginario para hacer existir lo que no existe, el arte, la música, toda la invención humana va a ir en esa dirección, crear, hacer existir lo que no existe. Esto es una fuerza positiva. Pero en todas las culturas el niño empieza también a hacerse una representación de su propia ausencia. Y empiezan las pesadillas terribles. Y de no poder dormir. Y viene a meterse en la cama de los padres porque tuvo una pesadilla. Y hay muchos cuentos sobre las pesadillas. Y los sueños. Y la pesadilla es un sufrimiento. Y la pesadilla quiere decir que la psiqui todavía no ha aprendido a jugar interesantemente para en lugar de tener una pesadilla más bien soñar. El sueño ya es más agradable. Una pesadilla es demasiado directa. No hay relato en la pesadilla. Entonces la literatura aparece como una manera de acompañar al niño en ese momento. No hay que dejarlo solo. porque al mismo tiempo que el niño tiene acceso a la representación de ausencia por el lenguaje a través de la negación, empieza también a construir la representación de esa propia posible ausencia. Y saber que somos mortales es en parte un problema del lenguaje. Pero eso hace sufrir la psiquis humana. Y los adultos tienen que darle cultura al niño para acompañarlo en este proceso porque hay que crear un espacio psíquico para poder jugar imaginariamente y no estar sometido a la angustia directa de este tipo de pensamiento. Y es por eso que en toda cultura hay libros para acompañar al niño a dormir. Es una manera de decirle al niño lo que está sufriendo es natural pero no se puede hablar así. Es una manera de decirle al niño, no estás solo. Yo estoy aquí con mi voz acompañándote. Lo que tú estás viviendo, finalmente este conejito también lo vivió. Y entonces el relato va a jugar la función psíquica en la construcción del sujeto humano. Es que saber que es mortal hace parte de la construcción del sujeto humano, pero es tan agustioso. Y toda cultura tiene como función de dar la ilusión de la inmortalidad para hacer que la vida sea soportable. Es que le da a los niños eso. Una cultura no es un saber para dominar al otro. Una cultura es un saber para hacer que mi vida individual y social sea relativamente interesante. y hay que darle al niño cultura para que utilice la cultura para hacer que su propia vida tenga sentido para que su destino individual tenga sentido para que no esté dominado directamente por la angustia que la angustia se puede crear un espacio para contemplarla también y esa es la función psíquica del relato cuando se dice era hace una vez Es una manera de decir, la cosa no está ausente, pero no está ausente definitivamente, está presente en otro tiempo, pero aquí me doy la ilusión de su ausencia. Y a partir de ese momento, la angustia es soportable. Eso es lo que hay que hacer en los niños. Que construyan a través de la literatura espacios internos que les permitan de observarse el mundo interno que es un mundo angustioso. Para no estar sometido directamente a la tiranía y las pulsiones. Cuando las pulsiones no están simbolizadas, filtradas a través de la... simbólicamente, se manifiestan bajo la forma de guerra real. Y se diría que cada vez que hay una guerra es un fracaso cultural. Las pulsiones aparecen directamente. Démosle la posibilidad a los niños a través de los relatos de imaginar objetos internos que permitan de filtrar las pulsiones simbólicamente para que la olla de presión pueda respirar. Y al mismo tiempo que el niño es capaz de descubrir que por el lenguaje se puede decir lo que no existe para hacerlo existir, descubre que finalmente también se puede hacer desaparecer lo que existe. Y esa es la literatura policial. Y que el lenguaje puede hacer existir lo que no existe, hacer desaparecer simbólicamente lo que existe o hacer existir de otra manera lo que existe. Y ese es el imaginario humano. Tanto a su álgebra de complicaciones y la creación está metida en eso, hacer existir lo que no existe o decir de otra manera lo que ya existe o tratar de negar lo que existe. Es un fuego del espíritu y todo eso. Pero eso no es simple. y todo eso hace parte de la construcción del sujeto humano. Y una vez que el niño ha llegado a esta operación de la representación de ausencia, en dos añitos la lengua se instala hacia los cinco años completamente, porque ya está todo ahí. Lo único que va a haber es un despliegue de puestas en escena de estas dos operaciones mentales constitutivas de la psiquis humana. Y es por eso que yo digo que un niño hacia los tres años y a ese adulto desde ese punto de vista. Y la literatura de que agrada a un niño le agrada a un adulto, porque todo adulto, como dice el poeta, lleva a un niño dentro de sí mismo. Y cada vez que nosotros leemos un texto a un niño, sin darnos cuenta, también le estamos hablando al niño que fuimos cuando fuimos niños. Y al mismo tiempo que le damos al niño al que le estamos leyendo posibilidad de culturar para construir su experiencia humana, Estoy poniendo en movimiento mi niño que duerme a veces. Si duerme hay que despertarlo. Y si está muerto hay que tratar de resucitarlo. Porque precisamente la continuidad del sujeto humano tiene que haber ese hilo de infantil a lo adulto. Si el adulto se corta completamente el infantil, es un problema. No va a morir. Su vida psíquica no es la misma. Y es por eso que finalmente somos egoístas a veces. Cuando leemos historias a los niños también nos estamos beneficiando, pero bueno, hagamos eso. Y al mismo tiempo estamos haciendo dialogar nuestro niño con el niño que está ahí porque fuimos niños a un momentado como él. Y dejemos que esos dos niños dialoguen, ellos entienden bien. Y eso me produce un bienestar psíquico profundo cuando mi niño dialoga con mi nieto, por ejemplo. Y es ahí donde se entra en la cadena simbólica necesaria para crear una especie de inmortalidad simbólica. Y el libro que está ahí como premio del árbol de la vida, lo abro esta mañana y que veo, está la presencia del padre, del abuelo, de la madre. Y como dice en un momento, yo soy el hijo del hijo. Es decir, que reconoce la cadena simbólica en la cual está. Y no nos queda otro remedio. Y la lengua es el prototipo de la cadena simbólica, porque la lengua existe antes de venir al mundo, el niño llega, entra en la lengua, nos vamos y la lengua continúa. La lengua es un dispositivo misterioso, un espacio, una cadena simbólica donde hay lugar para todos. Y tenemos interés de entrar en la cadena simbólica. Tenemos interés de ser el hijo del hijo, Porque detrás del hijo del hijo está el abuelo. Y es precisamente que ese libro fue muy precioso, porque nos toca de cerca, nos invita a entrar en nuestra propia cadena simbólica. Y si no hemos entrado, que la construyamos, y si la hemos olvidado, que la busquemos. Porque un sujeto humano interesante es el que tiene una continuidad psíquica, desde nacimiento hasta la muerte. Y la lengua está ahí para permitir esa continuidad psíquica. Y la lengua es generosa. Si no hacemos nada, por lo menos queda nuestro nombre, nuestro apellido, nuestra fecha de nacimiento y nuestra fecha de partida. Nos contiene la lengua. Continuamos hablando de Aristóteles y Platón. gracias a un significante sonoro. Ese misterio del léxico, no desde el punto de vista lingüístico, sino más bien desde el punto de vista psíquico, es que las palabras no es lo que creemos gramaticalmente, que las palabras son notas musicales en las cuales se introducen propiedades del mundo real, del mundo social y del mundo interno. Y que una palabrita es como una cajita sonora en la cual yo paso mi vida a llenarla, llenarla, Y finalmente no se deja llenar nunca porque según el conocimiento, la historia, cada vez hay cosas más para llenar. Y eso es el léxico, es donde un receptáculo del trabajo de la psiquis humana. Y se les puede inclusive decir a los niños que ellos también son cajitas sonoras y que a medida que están viviendo la están llenando y que uno tiene interés en dejar que esa cajita sonora tenga cosas interesantes. y ese es su nombre y un apellido y que finalmente no llenamos nunca nuestra caja sonora y la dejamos casi vacía eso es lo que la literatura debe la poesía, los cuentos debe permitirnos de ayudarnos a llenar nuestra cajita sonora para que dejemos trazas de nuestra existencia y ese es el lenguaje desde el punto de vista psíquico no desde el punto de vista gramatical ni lingüístico nuevamente pido excusas a los colegas lingüistas y gramáticos de haber tomado esta discusión para hablarles hablarles de la construcción psíquica del niño y que finalmente para qué todo esto es para hacer que cada niño y cada niña pueda utilizar estos patrimonios simbólicos culturales para hacer que la vida individual y social tenga sentido allá donde las circunstancias fortuitas de la vida nos hicieron nacer, vivir, morir. Gracias. Thank you. Muchísimas gracias, doctor Evelio Cabrejo Parra, por esta interesantísima y trascendente ponencia. Personalmente me quedo con dos conceptos, bueno, al menos con dos conceptos. Uno es que el poeta da corrección y completitud al mundo a través de sus creaciones. me remite a otras ideas, como una noción persa antigua, en donde la música, en esta musicalidad de la lengua y del lenguaje, la música es la manera de medir el tiempo y la creación del Dios. Y poesía y creación tienen la misma raíz griega. Poesis y poyesis. Muchísimas gracias.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
16/11/2010
FECHA_INGRESO_ENTREGA
18/11/2010
FECHA_PUBLICACION
22/11/2010
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
30
CONDUCTOR
Juan Carlos Cruz, moderador
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
http://www.thebookseller.com/news/booktrust-s-viv-bird-step-down-0 [Consulta: 9 de junio 2015] https://www.bestbookawards.org.uk/about/judges/viv-bird [Consulta: 9 de junio 2015]
REALIZACION
Moisés Maximino Buenrostro Luna
PRODUCCION
Moisés Maximino Buenrostro Luna

