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CUID
M-20181
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 35
SINOPSIS_SERIE
De qué manera potenciar la creatividad y la imaginación infantil a través de los libros, que despiertan curiosidad, enriquecen el lenguaje y favorecen la reflexión. Se explora cómo la lectura en familia fortalece los vínculos afectivos y promueve el deseo de descubrir ideas, historias y nuevos mundos. El contenido también aborda el papel de mediadores, espacios culturales y prácticas cotidianas que facilitan el acercamiento temprano a los libros, así como diversas perspectivas sobre la importancia de crear en el hogar un entorno que impulse el desarrollo intelectual y emocional de niñas y niños mediante la lectura
EXTRACTO_SERIE
Exploración de cómo los libros impulsan la imaginación infantil, fortalecen la lectura en familia y crean entornos que favorecen el desarrollo emocional e intelectual de niñas y niños
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Hervé Tullet (Francia)
SINOPSIS_PROGRAMA
La vitalidad del libro impreso frente a los discursos que anuncian su desaparición. A partir de la experiencia directa con lectores, se reflexiona sobre el libro como objeto sensorial, lúdico y cognitivo, especialmente en la formación de los primeros lectores. Se exploran propuestas creativas que conciben la lectura como un diálogo entre imagen, cuerpo y pensamiento, y que invitan a la experimentación, el juego y la interpretación abierta. Se destaca la capacidad del libro para activar la imaginación, generar vínculos y propiciar procesos de aprendizaje que trascienden lo verbal, manteniendo vigente su papel en la educación y la experiencia estética de la infancia
EXTRACTO_PROGRAMA
Sobre la fuerza del libro impreso y su papel como objeto sensorial y creativo que invita a jugar, pensar e imaginar, mostrando cómo sigue siendo esencial para la experiencia lectora de la infancia
N_PROGRAMA
5
N_TOTAL_PROGRAMAS
19
DURACION_TOTAL
00:53:54:15
PARTICIPANTES
Hervé Tullet, ilustrador y pintor
Juana Inés Dehesa, escritora y promotora de la lectur
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Hervé Tullet
Autor y artista francés dedicado al libro infantil desde 1994, cuando publicó Comment papa a rencontré maman. Ha creado más de 80 títulos y desarrolla talleres masivos y exposiciones en instituciones como Tate Modern, MoMA, Guggenheim y la Library of Congress. Su obra Un livre (2010), editada en EE. UU. como Press Here, acumuló ventas millonarias y presencia sostenida en listas de más vendidos. Obtuvo el BolognaRagazzi (No Ficción) por Faut pas confondre (1998)
Juana Inés Dehesa
Escritora, editora y mediadora de lectura. Fundó el suplemento Hoja por Hoja para Niños y Jóvenes y ha colaborado como traductora, dictaminadora y consultora en proyectos de fomento a la lectura. Es autora de narrativa juvenil y de ensayo
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
El libro de Día tras día nos enfrentamos a los apóstoles del cataclismo y la desolación. Esos que dicen que el libro como objeto tangible y sovable, el libro con base de carbono, como le dicen los hipsters, está condenado a desaparecer y que dentro de unos pocos años ya ni siquiera pasaremos los ojos por un texto y unas ilustraciones, sino que tendremos implantado un chip que nos permitirá acceder a toda la información, a todas las imágenes y a todas las palabras del mundo y ya ni siquiera recordaremos esos objetos de cartón, tinta y papel que nos acompañaban en la cuna cuando éramos niños y en el bolsillo cuando crecimos. Si en algún sitio puede uno comprobar la cabal salud del libro impreso es infilig. Supongo que todos ustedes en su camino hacia acá pudieron darse cuenta de que hay muchísimos libros, de todos los géneros y para todos los gustos, esperando a que lleguen los lectores a tocarlos, abrirlos, quitarles el plástico y echárselos a la bolsa. Previo pago, por favor, porque el hurto es una cosa muy fea. Y si alguien está seguro de que el libro es un objeto importante para todos, pero sobre todo para los primeros lectores es el retouillé. Sus libros llaman desde lejos. Se antojan no sólo por lo que prometen sus portadas, sino por lo que avisan del recreo que son a los sentidos. Son libros para leer, para mirar, para recrearse los ojos en los colores y las formas, pero también para provocar inquietudes en el lector sobre el acto mismo de la lectura y de la interacción con el texto y la imagen. No son libros fáciles ni evidentes, sino libros que hacen pensar y que no permiten que el lector pase por sus páginas sin cuestionarse y sin imaginar otras realidades. El Rétouillet nació en 1958 en Normandía y estudió artes plásticas. Después de una carrera en medios impresos y publicidad, en 1994 publicó su primer libro para niños, titulado Comment papa a rencontré mamá, como papá conoció a mamá. Desde entonces ha explorado temas, paletas, colores, formatos y estructuras de toda índole. A nombre de Filiq y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, le doy las gracias por estar aquí. Bienvenido a la reunión. Bienvenido. Buenos días, buenas tardes más bien. Hola. Hola. Hola. Así es como siempre empiezo. Y si ustedes actúan como si fueran niños, pues voy a actuar como si fueran niños ustedes. Hola. ¿Son niños? Como que sí son niños, ¿no? Qué curioso, ¿eh? Esto no es muy común, ¿eh? Bueno, yo siempre empiezo por decir que yo no sé lo que voy a decir. Y les aseguro que hoy, de verdad, no tengo la menor idea de lo que voy a decir. Y eso me gusta. Pues yo he aprendido de los niños la improvisación. He aprendido de los niños una especie de confianza. He aprendido que pase lo que pase, siempre todo se termina bien. Por ejemplo, bueno, no es siempre cierto, pero más o menos. Pero es algo así, yo siento la confianza del instante. Me siento confiado ahorita, en el instante presente. ¿Cómo se dio esto? Bueno, pues lo que pasa es que yo escribí un libro, hice un libro. Como papá conoció a mamá, era un ilustrador y ese libro fue como mi primer hijo. Y entonces me imaginé como una panoplia de ilustradores, es decir, que hacía por una parte pinturas, por otra parte hacía ilustraciones para revistas. Y de pronto me puse a reflexionar y dije, voy a hacer un libro para los niños. Sin ninguna idea preconcebida de lo que era un libro, un niño. No sabía gran cosa, pero hay algo que de cualquier manera siempre me ha ayudado. Y es el inventar. Intento siempre hacer algo así como una revolución. Estar siempre allí donde nadie me está esperando, allí donde los demás no están. Y entonces ese primer libro, ¿Cómo le hizo papá para conocer a mamá? Es un libro que tenía páginas, hoyitos y pasaba uno de una imagen a otra a través de esos hoyitos. Y a partir de este libro nació inmediatamente la idea de que había algo que podía darse entre el libro y el lector. El lector ya fuera un adulto o un niño. y ahí sucedía algo con el libro que no era exactamente lo que que yo no había entendido exactamente digamos que yo era un poquito espectador de este libro que existía y veía que la gente leía el libro de cierta manera un niño miraba a un adulto que leía el libro y el adulto se divertía tanto con la historia como con la manera como reaccionaba el niño. Y el niño también se divertía con la reacción del adulto cuando el adulto leía el libro. Entonces, yo me di cuenta que yo, el libro, estaba ahí en medio. En medio, entre dos lectores, un lector que sabe leer y un lector que no sabe leer, pero los dos estaban compartiendo el mismo mundo. Y yo, de cualquier manera, sí tenía esa conciencia de que el niño y el adulto están en una base de igualdad. Yo incluso diría, bueno, a decir verdad que los niños están un poquito más arriba que los adultos, los niños más arriba. Pero bueno, de este primer libro, les puedo decir que yo era como muy tímido en aquel entonces, quería quedarme con las ideas para mí mismo, tenía un poquito de miedo, no entendía nada. Me invitaban a ferias, tenía niños por doquier, conferencias o clases cada día y yo no entendía gran cosa. Lo hacía paralelamente a mis ilustraciones para las revistas. Y luego hice este libro que se llama, no hay que confundir, que es un libro sobre los contrarios. Y de pronto me di cuenta que estaba en mi propio mundo, que era un mundo sobre las ideas. Pues fue la primera vez que me invitaron a una escuela en la periferia parisina, una escuela muy cerca de mi casa, y entonces de pronto tuve una especie de shock. Un momento fuertísimo en el que entendí que los libros, yo los hacía no para las librerías, sino para los maestros y los bibliotecarios. Yo entendí, sentí que el libro tenía que ser un objeto, un instrumento para la vida cotidiana de los maestros y de los bibliotecarios. De verdad es algo que yo de pronto sentí profundamente. Y lo que me pasó fue que sentí ganas de comprometerme en el mundo de la escuela o de la infancia desfavorecida. ¿Por qué? Porque las cosas eran tan hermosas. porque yo llegaba y tenía ganas de hacer algo y ellos reaccionaban de inmediato. Entonces, pues ahí está. Lo que pasaba en esos momentos es que yo no tenía ganas de hacer que los niños dibujaran. Era algo instintivo. Lo que yo quería era hacerlos pensar. Tenía ganas de hacer conferencias sobre los círculos y los cuadrados. Quería que reflexionaran. Quería que algo sucediera en su cerebro. Y yo sabía que si algo sucedía en su cerebro, algo pasaría también en esta palabra, que es la palabra que me gusta más de la lengua francesa, que es la palabra. y esa palabra la he oído tantas veces, es una palabra que desata el deseo, la energía, después me puedo yo ir y ya los niños se ponen a dibujar, pero yo no tenía ganas de ponerlos yo a dibujar, sino que quería hacer que pronunciaran ese, y si ese, un elefante, es interesante, y después hay un, una jirafa, ¿por qué no? un cocodrilo, no, bueno, no, eso no eso no no, no les voy a decir todos los animales de la tierra, eso ya no va a ser muy interesante pero ese eso es lo que me guió ¿Tengo papel o no? Ah, sí, sí, tengo papel, está bien qué bueno que tengo papel lo puedes poner aquí puedes poner el papel no tengas miedo yo soy el que tiene miedo aquí no sé cómo empezó todo francamente ¿lo puedes poner allá? sí, cuélgalo colgado Aquí en el pizarrón. Cuélgalo en el pizarrón. I love you. La lectura fue malísima, no les voy a aplaudir. Francamente tendrían que haber subido el sonido conforme crecen los peces. Mucho mejor. era en una especie de centro social en Francia por un lugar que se llama Clermont-Ferrand yo era todavía un joven autor muy comprometido pero joven y me tendieron este libro este libro no funcionaba muy bien no estaba editado así acaba de ser reeditado y de alguna manera no me gustaba tanto, no me gustaba tanto porque no funcionaba, no funcionaba, entonces tal vez no era tan bueno. Entonces yo dije, ay, ¿cómo voy a leer este libro? No sé leer este libro. Leí la primera página y dije, mmm, y oí ese mmm. Y entonces de pronto entendí cómo podía leer este libro. Eso es la improvisación, es ese momento que es un momento un poco delicado para mí, porque de pronto ese libro salió así y ahora ese libro se volvió el primer libro que yo leo siempre que tengo una audiencia de niños o de adultos, porque es una manera para mí de crear un diálogo. Me voy a repetir entonces, pero bueno, pienso que de alguna manera estamos en situaciones, en condiciones de igualdad durante la lectura. Con este grupo que voy a llevar a algún lado, no sé bien a dónde. Bueno, estos libritos, de pronto, estos cuatro libritos se volvieron como los libros más indispensables. Bueno, les voy a leer otro. Oh, oh, oh, ah, wow. Oh, c'est bien. Oh, génial. Oh, là, là. Bravo. Bravo. Vamos a tener que volver a empezar porque ese bravo no le salió bien. Ah. Wow. Wow. Oh, genial. Oh, la, la. Bravo. No les salió muy bien ese Bravo, francamente. Oígame, usted haga menos ruido. Que haga menos ruido. No sé cómo empezó todo. No sé cómo empezó todo. Yo creo que todo empezó porque cada vez que voy a una escuela necesito ese momento, necesito provocación. Siento profundamente que los alumnos, que los niños tienen que escandalizarse un poquito con lo que yo hago. Escandalizar es una palabra un poco fuerte, pero sí que hay una especie de shock. Entonces yo llego, yo llegaba y hacía un... Y ahí sí, tenía algo así como un colectivo. Entonces yo estaba en una posición un poco delicada con esos niños. Entonces lo que yo hacía es que yo tomaba un niño cualquiera. A ver, ven. Tomaba un niño. Y yo decía, a ver, tú, ¿quieres jugar conmigo? ¿Sí? Muy bien. Entonces vamos a jugar juntos. Ah, ya tenemos aquí una especialista profesional de los garabatos. así empezaba todo y cada vez que yo hacía eso sucedían cosas y luego cuando hacíamos un garabato continuaba y decía vamos a ver así así Y luego yo le decía, bueno, vamos a hacer otro. Hola, ¿cómo está usted? Bueno, después un tercer niño. Luego empezamos así. De pronto, de pronto, de pronto, todos los niños querían venir a hacer garabatos conmigo. Y después mirábamos y luego, y luego, pues poco a poco los garabatos iban volviendo algo. Y entonces ahí me di cuenta de algo. Y es que en mis libros estaba esta idea del juego y ahí de pronto con esas plumas, con esos papeles, había encontrado una manera de jugar. Es decir, que había encontrado una manera de dibujar y esa manera de dibujar no era algo que excluía. El dibujo siempre asusta, ¿no? Porque hay que decidir qué es lo que uno va a dibujar, una casa, un conejo. Ay, no, yo no sé dibujar, hay que saber dibujar. Y siempre está eso, ¿no? Pero con los garabatos había una especie de juego. O sea, comenzaba con una especie de garabatos y así empezábamos a trabajar. ¿Me puede dar su teléfono y la vuelvo a llamar? Entonces, así pues. Yo hacía así, inventaba juegos, hacíamos garabatos. Entonces, había una escuela a la que yo iba muy a menudo y yo les mostraba un dibujo que había hecho, una especie de cartel, donde había un hombre cargando un garabato. Y yo les dije, bueno, esos niños me conocían, y yo les dije, a ver, a ver, miren este dibujo que yo hice. Porque dije, porque yo ahí oí, no, no, eso no es un garabato, es una flor, no es un garabato, es una bosque, no, no es un garabato, es una tempestad. Y entonces me di cuenta que no solamente había ganado algo porque los niños me entendían muy bien, sino que entendí que podía ser un libro sobre los garabatos. Entonces así funcionan las cosas. He vivido experiencias en las escuelas y de alguna manera hay un momento en el que me siento listo para transmitir mi experiencia, lo que viví en un libro. A mí me gustaría hacer un libro. Acabo de hacer un libro que todavía no ha sido publicado. Bueno, no es grave. No sé, no me gusta hablar de un libro que hice, pero de alguna manera es un libro en el que hay puntos. círculos, puntitos adentro, pintar rajos. Y es así un taller, pongo una hoja muy grande en el piso y pongo los niños alrededor. Pueden ser 10 niños, 40, 50, 200, 500. Y poco a poco les voy dando instrucciones. Hagan un punto. Hagan un punto más grande. Hagan un punto realmente mucho más grande. un círculo un círculo más grande un círculo realmente mucho más gordo el círculo más grande del mundo y les digo a los niños cambien de lugar cada vez, cambien de lugar y poco a poco se va llenando el dibujo, se va llenando de círculos, de puntos dentro de los puntos círculos dentro de los círculos los aros dentro de los aros y en estos momentos es como un juego trato de crear un ritmo con los niños y les pido a veces también que lancen sus pinceles que hagan manchas y cuando pienso que el dibujo ya llegó un momento interesante es decir que el dibujo ya está ahí que las hojas están llenas de color y todavía queda un poco de espacio les digo, ya no vean esto como un dibujo lleno de círculos puntos, manchas sino véanlo como un campo de flores háganle tallos, háganle hojas y en ese momento ponga un poco de música porque la música participa en ese momento de libertad ahí está así fue como yo he imaginado muchos talleres he imaginado talleres con dados tomo dados bueno, toda la disposición es en función de los espacios digamos, bueno, yo creo una forma dibujo una forma, aquí está y luego tomamos el dado y el dado da una cifra por ejemplo, cuatro cuatro se vuelve el número de ojos que tenemos que dibujar y luego volvemos a lanzar el dado y era la cifra 3. 3 da el número de narices que tenemos que dibujar. Luego volvemos a lanzar el dado y tenemos ojitos, bocas, ándeles. Aquí vamos a hacer 5 bocas. Y luego el número de brazos que también nos lo da el dado. Por ejemplo, 3 brazos, el número de piernas. vamos a hacerle 6 es el dado el que decide imagínenselo y para el cabello 1 o 2 no es mucho 3 o 4 es normal porque, bueno a mi me parece mejor cuando es normal y 5 o 6 es mucho ahí está ay, ¿dónde se fue mi mi ayudante? y hay otro juego que me gusta mucho que se llama el juego de sumo ¿saben lo que son? son esos luchadores gordos japoneses que están en el centro de una arena y que están así como peleándose Póngase en el centro, póngase en el centro conmigo y tratemos de... Exacto. Ya, se salió. No, no, no se me vaya, no se me vaya. Espérenme. Cambia de color y volvemos a empezar. En el centro. Ya, empezamos. Ah, volví a perder demonios. Ok. Y después, después de eso... Después lo único que es necesario es dibujar un vaso. ¿Por qué hago un vaso de vino? Pues porque soy adulto. Cuchillo, un tenedor. Y luego le podemos agregar lo que queramos al plato. Ese me gusta. Hay otro que también me gusta. Hay uno que me gusta. Somos 10, 20 niños con una gran hoja. Vamos a pasear ahora. El punto de partida está aquí. Y el tuyo está ahí y el mío está aquí. Vamos a pasearnos. Imaginamos que el pincel es un coche y simplemente nos vamos a pasear, nos paseamos, nos paseamos. Ya está. Muy bien, muchas gracias. Bonito paseo, muchas gracias. Ahora que ya tenemos el fondo, ya lo único que necesitamos es imaginar la ciudad que va aquí. casitas, los coches, las personitas, las hormiguitas también, ¿ok? Casa, cochecito, etcétera, etcétera. Muchas gracias. hay un taller que también he dado mucho que me gustaba mucho que hacía antes con mi voz y que hago ahora con una especie de música grabada y sonidos un poco extraños que he coleccionado y da el resultado siguiente tengo un montón de niños y pongo hojas de colores por todos lados y tengo puedo poner música a ver si la encuentro o pongo Thank you. Mi papá, ven conmigo. No tengo miedo, cierro los ojos. Todo va a salir mucho mejor si cierras los ojos. Ahora no sé cómo detener esto Ah, no lo sé detener Bueno Esto dura más o menos como 15 minutos, un momento así. Y entonces al principio los niños están un poco intimidados por el sonido, por mi voz. Voy a tener que aventarlo. No. Y luego poco a poco. Por favor, que alguien me salve de esto. ¿Alguien puede apagarlo? Y poco a poco les digo, bueno, tal vez si cierran los ojos. De todas maneras, cada vez se instala un ritmo. Y es el ritmo del juego, el ritmo del cuerpo, el ritmo de los sonidos. El ritmo del espacio, el ritmo de las hojas de papel. Ay, perdón, perdón. ¿Me oyeron? Tengo que volver a empezar a decir todo. Por favor, ¿podemos quitar esto? es un poco inquietante pero también me gusta inquietar a los niños tienes derecho de subir por favor tú eres la jefe entonces los niños Poco a poco se instalan en el ritmo de su cuerpo, del espacio, de las hojas, en el juego de los colores. Y una vez que ellos hacen todo, pongo un montón de hojas. Cuando ya hay hojas muy llenas de color, las quito, las dejo de lado. Y luego les digo, les digo, miro todas esas hojas que hicimos juntas. Ese es un segundo momento en el taller. Lo vemos e imaginamos juntos lo que podríamos hacer con esos dibujos. Cómo podríamos con poca cosa hacer algo. Y eso en general va muy rápido porque no es muy difícil dibujar un pez. No es muy difícil dibujar un personaje o una casa o un coche. Y de pronto ya todo se da, no en el dibujo, sino en el signo, para tratar de narrar una historia a través de algo que hicimos juntos, que es un momento de juego y que en principio pasó de un momento en el que estaban intimidados, como al principio, a un momento en el que simplemente están entregados al placer. Y luego también ha pasado que he llegado a escuelas y hago algo así como la fábrica de imágenes. Y ahí lo mismo, hay papeles, pintura, y les digo, ok, vamos, tú ven aquí, a menudo me siento aquí, me siento y luego llegan hasta mí y les digo, bueno, tú dibújame puntos, tú cuadrados, Tú dibújame una lluvia de colores. Tú dibújame lo que sea. Tú me vas a dibujar lo que quiera, pero con los ojos cerrados. Tú dibújame cuadrados. Tú coches. Tú líneas que se entrecrucen. Tú dibújame un árbol. Tú dibújame pájaros. Pero quiero que los pájaros los dibujes como si estuvieras en el árbol. Bueno, les digo cualquier tipo de cosas. Les pido un montón de dibujos. estoy haciendo una especie de entusiasmo del encuentro y poco a poco los dibujos aparecen, van apareciendo y cuando aparecen los dibujos me vienen a ver, diciéndome ya, cumplimos con la misión. Y entonces yo les pido, les vuelvo a pedir algo con respecto al dibujo, igual de manera muy espontánea, inmediatamente, le dije, bueno, agréguenle ahora líneas que van hacia los círculos, qué sé yo. Y poco a poco los dibujos se van construyendo de manera muy sencilla. Y hago esto con cartones y de tal manera que hago hendiduras exactamente a la misma distancia, aquí, aquí y aquí, y entonces después esto nos permite hacer unas estructuras gigantes y todo esto nos lleva una tarde o más, pero a veces me dan tres meses, entonces hacemos algo de tres meses, a veces me dan tres horas y hacemos algo de tres horas. De verdad, lo importante aquí es para mí compartirme. Por eso hice ese libro, que no sé cómo se llama este libro, no sé cómo se llama en español pero es un libro que discuye mis talleres mi trabajo es un libro de diálogo con los niños un libro de diálogo con los maestros es un diálogo de libertad un diálogo muy abierto pero pienso que pienso que yo soy amiguito muy ambicioso con los niños porque yo veo y siento hasta que punto podemos ir muy muy lejos y pienso también Que esos niños a menudo necesitan, bueno, digamos que el límite de mi trabajo es que yo soy un artista. Yo no quiero ser un educador, no quiero tener un lenguaje de educador. Mi lenguaje es un lenguaje que yo encontré, como ustedes tal vez lo habrán sentido, mediante la intuición, la intuición del encuentro, la intuición en la improvisación. Esta intuición me parece que, en primer lugar, debo decir que desde el principio me intereso tal vez más en los bebés que en los niños. Me interesan los bebés porque cuando veo a los bebés me parece que saben todo. Me parece que las posibilidades de comunicación son inmensas. Me parece que un bebé tiene una multitud de posibilidades de comunicación. Y veo que a través de la educación se empiezan a privilegiar ciertos modos de comunicación por encima de otros. y se enseña a todos los niños a que lean y escriban y luego se conviertan en buenos adultos y luego en buenos abogados y yo creo que lo que me interesa lo que me interesa en los libros este típicamente para mí es un libro para los bebés es un libro en el que no sé lo que va a pasar, no sé lo que vamos a decir, pero para mí este libro es eso. Entonces estoy aquí con el bebé. Ustedes son el bebé. hay algo que es padre también es el interior y el exterior Este libro ahora es un ovni. Este libro es una sensación. este libro también es una sensación nada más una sensación este otro libro es una sensación para este libro hay que tomar una lamparita y proyectar las sombras en la oscuridad y siempre hay un margen para la interpretación. Como yo les decía, los bebés son multicomunicadores, multisensoriales y cuando veo a los niños, veo que un niño de 7 años ya sabe comunicar con un niño de 4 años y se puede crear un diálogo entre un niño de 4 años y un niño de 7 años y el niño de 4 años puede dialogar con el bebé. Y creo que todos así, de alguna manera, podemos inicial en el que éramos bebés y éramos todo y todo era posible y a mí me gusta ese momento, me gusta imaginar que el bebé sabe todo porque no sabe nada como no sabe nada, sabe todo, no puedo impedir estarme repitiéndome esta frase es decir, como no sabe nada todo es posible y todo es aprender es aprender y todo es interpretar y todo es sentir. Y cuando uno ve un bebé, un bebé de verdad, bueno, hace mucho que yo no veo ningún niño de verdad porque ya mis hijos crecieron, pero tenemos ese momento de sensación puro con un bebé, que es un momento absolutamente extraordinario. Y creo, siento a través de mis viajes, siento que hay una especie de presión absolutamente increíble sobre los niños para que aprendan realmente a leer y aprendan a entrar en el molde. Porque también los papás trabajan mucho y los niños también tienen que trabajar y todos estamos en el mismo barco y hay que hacer las cosas así. Y entonces mi trabajo es un trabajo que habla del lenguaje. de la posibilidad de crear lenguajes. No es una casualidad si yo lo que estudié fue comunicación visual y creo que yo comunico directamente desde los ojos al cerebro. Cuando yo hacía mis primeros libros, vino un periodista y me hizo una pregunta y me dijo, ¿cuál es tu relación con las palabras? Esta era tal vez mi primera gran entrevista y yo no tenía ni idea de qué responder. Yo dije, ay, no tengo ninguna relación con las palabras. Si yo pienso en un coche, dibujo un coche. Si quiero dibujar un limón, dibujo un limón. ¿Y dónde estaba mi relación con las palabras? Pero lo que yo sentía de manera tal vez intuitiva es que yo desencadenaba la aparición de palabras. Desencadenaba las palabras. Ahora pues ya he tenido varias entrevistas con periodistas, he tenido premios y ahora tengo ya una conciencia más aguda de lo que yo hago. Y lo que yo hago es que doy espacios blancos, es que hago espacios vírgenes. Yo doy espacios vírgenes que se pueden interpretar. Espacios que se pueden interpretar con los adultos. Espacios que están ahí, pero el libro no está acabado. Nunca está totalmente terminado. El único libro terminado es un libro que se volvió un best-seller. Eso dice mi editor norteamericano. ese libro es digamos el que está más acabado porque ese libro se puede leer casi tranquilamente porque está escrito casi todo pero los otros libros requieren mucha interpretación lo que quería decirles con la comunicación visual es que yo creo que los artistas del siglo XX han buscado mucho, mucho al niño al niño en ellos piensen en Pollock, en Picasso en quien quieran estas personas del siglo XX estos grandes pintores que buscaron su relación con lo inmediato, hablaron mucho de su relación con la infancia. Y yo creo que de alguna manera inconscientemente yo también fui a alimentarme en ese vocabulario del arte del siglo XX y pensé en los inspiradores de todo eso que eran los niños. igual yo no sabía para mí este libro era todavía más radical era el más artístico tomo una forma y la voy a desarrollar desde el principio hasta el final del libro y qué va a suceder con este libro pues no lo sé, cuando lo creé no sé qué iba a suceder, no sabía pero me sucedió lo siguiente Muy bien. We are in ¿Qué es la vida? visto eso. Pero sucedió poco a poco a través de los encuentros entre yo y el libro, yo y los libros, yo y mis hijos, yo y los niños, yo y la improvisación. Y entonces la escucha, pues todo se fue dando poco a poco. Yo lo digo, Yo estoy trabajando con esa experiencia. Tengo ganas de que esa experiencia sea escrita de verdad. Para que yo sea el verdadero autor de esta experiencia. Soy, como ustedes lo vieron a través de estos libritos, a través de muchos de mis libros. Bueno, mis libros son sonidos, son sonidos. Yo trabajo con los sonidos, he reflexionado en esta manera de comunicar que tengo, que permite que yo vaya a Japón, a Malawi, a Turquía, en cualquier lugar, sea cual sea el idioma. puedo tener esta relación directa con los niños a través de los sonidos, de los gestos, a través de este lenguaje. Y tal vez para mí ese lenguaje es el lenguaje de los bebés. Es un lenguaje de antes de las palabras. Es algo así que yo vivo como un viajero y como un artista que hace libros y no como un educador. Yo no interpreto. ... I was just a little bit. Traducción. Traducción. Una vez. dos gracias Ja.
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ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
09/11/2015
FECHA_INGRESO_ENTREGA
10/08/2018
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF490
BARRA
Difusión
TEMPORADA
35
TEMA_CONTENIDO
Seminario para el fomento de la lectura
FECHA_GRABACION
09/11/2015
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Francés
REALIZACION
Ernesto Leobardo Romero Flores
PRODUCCION
María del Socorro López Arenas

