Document
Thumbnail
Share
CUID
M-20183
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 35
SINOPSIS_SERIE
De qué manera potenciar la creatividad y la imaginación infantil a través de los libros, que despiertan curiosidad, enriquecen el lenguaje y favorecen la reflexión. Se explora cómo la lectura en familia fortalece los vínculos afectivos y promueve el deseo de descubrir ideas, historias y nuevos mundos. El contenido también aborda el papel de mediadores, espacios culturales y prácticas cotidianas que facilitan el acercamiento temprano a los libros, así como diversas perspectivas sobre la importancia de crear en el hogar un entorno que impulse el desarrollo intelectual y emocional de niñas y niños mediante la lectura
EXTRACTO_SERIE
Exploración de cómo los libros impulsan la imaginación infantil, fortalecen la lectura en familia y crean entornos que favorecen el desarrollo emocional e intelectual de niñas y niños
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Gerardo Cirianni (Argentina)
SINOPSIS_PROGRAMA
Sobre el papel de las bibliotecas escolares como espacios esenciales para acercar la cultura escrita a comunidades enteras. A partir de experiencias concretas, se subraya la importancia de abrir estos acervos a las familias y de generar prácticas vivas de lectura que articulen la palabra oral y la escrita. Se destaca que la promoción lectora solo cobra sentido cuando considera el contexto, las voces y los intereses reales de quienes participan, y cuando los libros se convierten en detonadores de conversación, memoria e imaginación compartida. La biblioteca escolar aparece así como un punto de encuentro donde la lectura se vuelve vínculo social
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre las bibliotecas escolares como espacios para acercar la lectura a niños y familias, fortaleciendo el diálogo entre palabra oral y escrita y convirtiendo los libros en herramientas de encuentro comunitario
N_PROGRAMA
7
N_TOTAL_PROGRAMAS
19
DURACION_TOTAL
00:54:02:23
PARTICIPANTES
Gerardo Cirianni, docente
Carola Diez, docente, conferencista, consultora y promotora de la lectura
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Gerardo Cirianni
Maestro de primaria cuya trayectoria se ha centrado en la formación de docentes, bibliotecarios y promotores de lectura. Ha trabajado desde instituciones públicas en el desarrollo de políticas y prácticas para la promoción de la lectura en México, influyendo en la construcción del mapa nacional de formación de lectores. Su experiencia incluye trabajo comunitario en distintas regiones del país, como Chiapas, y un contacto continuo con diversas comunidades, lo que ha orientado su reflexión sobre el papel de la escuela, la biblioteca y la relación entre educación, cultura y lectura.
Carola Diez
Docente e investigadora dedicada a los procesos de formación lectora en bibliotecas y escuelas públicas, con trayectoria en la capacitación de docentes y mediadores en México y América Latina.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Gracias. de profesión durante sus primeros años de trabajo, estuvo en las aulas con chicos y durante mucho tiempo, décadas, se ha dedicado a la formación básicamente de docentes, de bibliotecarios y de promotores de lectura, de gente interesada en estos asuntos de la formación de lectores. Gerardo y hay dos cosas que me gustaría destacar. Una de ellas es el papel fundamental que ha jugado en la conformación de lo que hoy tenemos como el mapa, hablábamos de los mapas hace un rato, de la promoción de la lectura y de la formación de lectores en México. Siempre trabajando desde el Estado, siempre trabajando con los dos pies puestos en lo público, siempre trabajando en esta búsqueda de la conjunción entre educación y cultura, cultura entendida en un sentido amplio, entendida como el aire en el que nos movemos, la atmósfera en la que estamos juntos los seres humanos. Y siempre con una idea bastante clara de que el trabajo de formar lectores rara vez, cuando es efectivo, es un trabajo neutro en el campo de las ideas, en el campo de las ideas y de las acciones que estas ideas obviamente pueden mover. Bueno, pues Gerardo ha estado siempre muy de cerca, una constante en su vida, ininterrumpida, ha sido el contacto directo con miles, no sé, decenas de miles, centenares de miles de personas, de personas de toda condición, de toda latitud, de todo pelaje, como dicen. Gerardo ha vivido una parte importante de su vida fuera de la gran ciudad. Recordaba hace poco su paso por Chiapas. Es alguien que tiene mucha experiencia en escuchar en profundidad a las personas, una mirada muy, muy aguda. Y me parece, para terminar, que podemos aprovechar y escuchar perspectivas poco usuales del trabajo de formar lectores en voz de Gerardo, que se las arregla siempre para poner la mirada y el dedo en algunos detalles, a veces aparentemente sin importancia, pero que a la vuelta del camino terminan siendo como medulares y fundamentales para el trabajo que todos nosotros de alguna forma compartimos. Bueno, Gerardo, bienvenidos. Muchas gracias. Gracias. Bueno. Buen día. Me da gusto estar acá. Efectivamente, si yo tuviera que definir un poco cuál es la mirada que yo tengo sobre el trabajo que desarrollo es la mirada de un maestro de escuela. O sea, yo soy maestro, maestro de primaria, de eso trabajé toda mi vida, nada más que a veces dentro del aula, a veces alrededor del aula, a veces en la puerta de la escuela, pero siempre pensando en los niños puestos en un contexto determinado, o sea, no los niños en general. Como decía un amigo mío catalán, que hace muchos años que no veo, preocupado por mis alumnos, no por la niñez en general. decía él, hablaba el narrador y decía, muchos abuelos en Barcelona están preocupados por los niños, por sus nietos no, por los niños. Bueno, esta mirada, a lo mejor, un poquito chiquita, bueno, cómo ve uno el mundo que lo rodea, me sirvió para ir a lo largo del camino, a lo largo de mi vida, haciendo traducciones de lo que la realidad me iba mostrando y las necesidades que yo creía que había que satisfacer en esas personas con las que trabajaba. Pero sería realmente contradictorio con lo que yo he hecho si empiezo esta charla sobre el lugar de las bibliotecas escolares y la familia, sin hacer lo que siempre he hecho y hoy quiero hacer también, y es empezar este espacio leyendo algo, y leyendo algo que está en la biblioteca escolar. Es decir, algo que ha sido publicado en México y que ha sido distribuido en todas las escuelas y a partir de esa lectura empezar con las primeras consideraciones de las cosas que quiero poner a consideración de ustedes. Quiero leer un poema de Alfonso Reyes que se llama Sol de Monterrey y que forma parte del acervo de las Bibliotecas Escolares de México. No cabe duda, de niño a mí me seguía el sol. Andaba detrás de mí como perrito faldero, despeinado y dulce, claro y amarillo. Ese sol con sueño que sigue a los niños. Saltaba de patio en patio, se revolcaba en mi alcoba, aún creo que algunas veces lo espantaban con la escoba. Y a la mañana siguiente ya estaba otra vez conmigo, despeinado y dulce, claro y amarillo. ese sol con sueño que sigue a los niños el fuego de mayo me armó caballero yo era el niño andante y el sol mi escudero todo el cielo era de añil toda la casa de oro cuánto sol se me metía por los ojos mar adentro de la frente a donde quiera que voy aunque haya nubes cerradas ¿cuánto me pesa ese sol? ¿cuánto me duele adentro esa cisterna de sol que viaja conmigo? En los árboles ardían las ascuas de las naranjas y la huerta, el lumbre viva, se doraba. Yo no conocí en mi infancia sombra, sino resolana. Cada ventana era sol, Cada cuarto eran ventanas. Los corredores tendían arcos de luz por la casa. Los pavos reales eran parientes del sol. La garza empezaba a llamear a cada paso que daba. Y a mí el sol me desvestía para pegarse conmigo, despeinado y dulce, claro y amarillo. Ese sol con sueño que sigue a los niños. Cuando salí de mi casa con mi bastón y mi hato, le dije a mi corazón, ya lleva sol para rato. Es tesoro y no se acaba, no se me acaba y lo gasto. Traigo tanto sol adentro que ya tanto sol me cansa. Yo no conocí en mi infancia sombra, sino resolana. y bueno ya estamos dentro de la biblioteca escolar ya estamos dentro de la biblioteca escolar no solamente porque acabamos de estar todos en contacto con uno de sus maravillosos textos sino porque a través de esta lectura podemos empezar a reflexionar sobre el lugar que pueden darse muchas actividades que usualmente no es que no se den, sino que se dan en una dimensión que no es la que vengo a plantear en este momento acá. Fíjense, por ejemplo, yo tengo el libro Sol de Monterrey, editado especialmente para la biblioteca escolar. Eso significa que este texto, que obviamente es un texto que tiene muchas ediciones distintas, porque Alfonso Reyes es uno de los escritores más reconocidos de México, En este caso, se traduce a través de una edición donde se cuida cierta tipografía, se diseñan soles diferentes a partir de grandes artistas plásticos mexicanos, a través de cada página que veo un nuevo sol. Y además lo escucho. El texto no solamente lo veo, sino que lo escucho. Es decir, este texto en este momento pasa a ser patrimonio de todos ustedes, un poco limitadamente en lo visual, porque estamos lejos por las circunstancias, Pero esto abre una posibilidad de relación con la obra, con el libro, con la escucha de la interpretación de la obra, que está ahí, como esperándonos en la biblioteca. Pero no necesariamente en esa espera ocurren encuentros en donde todo el mundo pueda participar y pueda participar gozosamente. Y cuando hablo de todo el mundo, y este es el eje de la charla, me refiero no solamente a los niños, sino fundamentalmente a los niños en relación con su entorno. Es decir, a las familias de los niños, a la gente de la comunidad en la cual está insertada esa infancia. Porque si eso no ocurre, tendremos justamente un hueco que es el que genera la mayoría de los problemas que nosotros repetimos constantemente que ocurren. Nosotros constantemente decimos a los niños les falta respaldo, no crecen en ambientes lectores que les alimenten esa posibilidad, ese acercamiento, ese ejercicio de la lectura cotidiano. ¿Y cómo lo van a tener si sabemos que no todo México es el Centro Nacional de las Artes? Es decir, estamos en un lugar de privilegio del privilegio. Esto es maravilloso. Si a mí me traen vendado y me sientan acá y miro, y me sacan y miro, y me preguntan dónde estoy, y yo nunca estuve en México, digo, no sé, Finlandia, no sé, alguna ciudad del norte de Europa, no. Y nosotros sabemos perfectamente que la realidad es bastante más diversa, bastante más compleja, y no se trata de sentarnos a llorar en esas dificultades, sino ver las cosas que tenemos y cómo las podemos aprovechar. Las bibliotecas escolares son la única posibilidad de acceder de manera diversa, de manera potente a la cultura escrita en todos los rincones de la República. ¿Por qué? Porque las escuelas están en todos lados. Porque no solamente hay cientos de miles de bibliotecas escolares maravillosamente dotadas, sino porque la escuela constituye un espacio con un reconocimiento, yo diría, cualitativamente superior al que pueden tener otros espacios de cultura escrita, que efectivamente son muy valiosos, pero el hecho de que sean muy valiosos en sí no significa que la mayoría de la población reconozca de una vez y de entrada este valor. ¿Qué diferencia hay entre una biblioteca pública y una biblioteca escolar? Que a la biblioteca pública se acercan las personas cuando ya existe alguna predisposición al acercamiento con la cultura escrita. Cuando ya hay un pequeño camino recorrido o hay un interés puntual inmediato que no puede resolver con el material que posee. Una tarea escolar, por ejemplo, que se les encarga y que, bueno, sabemos que en la biblioteca existe. Pero la imagen que hay de la biblioteca pública no es la misma imagen que tiene la escuela. Todos reconocemos que en la escuela o a la escuela asiste la mayoría de las personas. Y no es que esté prohibido entrar a una biblioteca escolar. Yo siempre hago un parangón, hago un paralelo entre la diferencia que hay, por ejemplo, entre un centro comercial y una iglesia o una catedral. Nadie tiene prohibida la entrada a un centro comercial. Sin embargo, hay mucha gente que no se atreven a ingresar al centro comercial o sienten que se atreven pero ese no es su lugar. En cambio, a una iglesia entra cualquier creyente, más allá de su condición social, de su condición cultural, etc. Y uno puede ver en la catedral de la Ciudad de México a un campesino humilde que viene del interior a rezar, a conectarse con su Dios y junto a él a un señor muy encopetado y nadie considera que esté fuera de lugar, porque ese lugar es la casa de todos. Lo mismo pasa con el tema de las escuelas y las bibliotecas públicas, por ejemplo. Ojalá que la mayoría de la población considerara que el acceso a la biblioteca pública es algo natural, es algo común. Sin embargo, sabemos que no es así y que va a pasar mucho tiempo hasta naturalizar esos espacios como de uso masivo. Sin embargo, todos vamos a la escuela, todos tenemos algún tipo de trayectoria en ese lugar. y aprovechar ese material que está ahí para abrir diálogos con los textos que ahí se encuentran, para abrir diálogos con las imágenes que ahí se encuentran, es tarea difícil, pero no imposible. Como dijo una amiga mía, bibliotecaria, que escribió un libro, precisamente, que se llama así, pero no imposible. Biblioteca de escolar, desde una escuela pública, desarrolló durante mucho tiempo trabajos con los materiales que ahí tenía, invitando a todos los miembros de la comunidad educativa a que se apropiaran de ese espacio. Lo interesante de esta propuesta, que creo que de a poquito la podemos desarrollar, No es pensar que esto nos va a resolver mágicamente los problemas. Es decir, no es que si abrimos la biblioteca escolar van a entrar masivamente las personas a hacer usufructo de este material. No, es saber que tenemos ese material y que lo que hay que hacer a continuación es empezar a organizar de a poquito algunas actividades, naturalizando todas las prácticas vinculadas a la lectura, pero relacionar esas prácticas vinculadas con la lectura con la conversación cotidiana. Me voy a permitir, para eso, a lo largo de esta charla, señalar la experiencia de muchas personas que pueden, de alguna manera, ilustrarnos sobre este asunto. Uno de los escritores mexicanos que a mí más me ha llamado la atención, porque me identifico con algo de su historia de vida, a pesar de que nació en otro momento, en otro lugar y en otras circunstancias, es Juan José Arreola. Y en uno de sus libros, El Confabulario, plantean el prólogo, es un prólogo bastante extenso, pero yo extraí tres párrafos que quiero compartir con ustedes para seguir hilvanando esta conversación. Dice Arreola, yo, señores, soy de Zapotlán el Grande, un pueblo que de tan grandes nos lo hicieron Ciudad Guzmán hace 100 años, pero nosotros seguimos siendo tan pueblo que todavía le decimos Zapotlán. Es un valle redondo de maíz, un circo de montañas sin más adorno que su buen temperamento, un cielo azul y una laguna que viene y se va como un delgado sueño. Nací el año de 1918 en el estrago de la gripa española, día de San Mateo Evangelista y Santa Ifigenia Virgen. entre pollos, puercos, chivos, guajolotes, vacas, burros y caballos. Como casi todos los niños, yo también fui a la escuela. No pude seguir en ellas por razones que sí vienen al caso, pero que no puedo contar. Mi infancia transcurrió en medio del caos provinciano de la Revolución Cristera. Cerradas las iglesias y los colegios religiosos, yo, sobrino de señores curas y de monjas escondidas, no debía ingresar a las aulas oficiales, so pena de herejía. Soy autodidacto, es cierto, pero a los 12 años y en Zapotlán el Grande, leí a Baudelaire, al Walt Whitman y a los principales fundadores de mi estilo, Papini y Marcel Scho, junto con medio centenar de otros nombres más o menos ilustres, y oía canciones y los dichos populares y me gustaba mucho la conversación de la gente del campo. Me parece que lo que plantea Reola aquí, muy en su estilo coloquial, cercano, es de alguna manera una asignatura pendiente que tenemos los que estamos en la promoción de la lectura. Y es naturalizar el vínculo entre la palabra oral y la palabra escrita. Y esa naturalización del vínculo entre la palabra oral y la palabra escrita comienza a ocurrir cuando yo cambio un poquito el eje del interés en el trabajo en lectura. Fíjense que nosotros hemos estado durante mucho tiempo o acostumbrados a pensar en lectura como obras que hay que conocer, como trabajo de los escritores, como textos a los que acceder, como materiales que hay que alcanzar a la gente para que se ilustre. Y por supuesto que no hay lectura si no tenemos texto, Y por supuesto que no hay lectura si no tenemos escritores, porque el producto del trabajo humano alrededor de esa técnica que es la escritura es el punto de partida para encontrarnos en el trabajo de lectura. Pero el asunto me parece que es dar ese saltito entre esta cosa centrada en el yo, es decir, yo escribo, yo leo, yo propongo, a el tú. Es decir, ¿qué es lo que están esperando estas personas acerca de la relación con estas palabras? ¿Qué es lo que imaginan? ¿Qué es lo que necesitan? ¿Qué es lo que desean? Es decir, ¿cómo puedo yo promover la lectura si tengo una sordera o una ausencia grande de conceptos acerca de qué es lo que están escuchando las personas, qué es lo que están diciendo las personas, que es lo que están necesitando las personas a las que quiero vincular con el proyecto de lectura. Es decir, por supuesto que los textos son importantes, por supuesto que los escritos hay que acercarlos desde la perspectiva de lo que ya está generado, pero esa reinterpretación de lo que está generado no es fácil. si no se escucha cómo está escuchando la gente esto que se le acerca por eso yo digo que bueno ese ese material tan rico tan diverso en temas, en formatos en usos del lenguaje tiene que ser paulatinamente abierto a grupos que usualmente no están acostumbrados a relacionarse con la palabra de esta manera. La mayoría de la población, ¿qué hace? Lo que siempre hemos hecho los seres humanos, hablar, conversar. Y darse salto, abrir eso al tema de la escritura, al tema de la lectura, no es algo que se resuelva solo con voluntad, no solo con deseo, con buena onda, como dicen los chicos ahora, sino con proyectos concretos, con prácticas concretas que posibiliten que se vayan tendiendo esos puentes. Por ejemplo, si yo abro la biblioteca escolar y la pongo a disposición de la comunidad educativa, una cosa es que yo diga, bueno, acá hay estos textos y vamos a hacer estas cosas, y otra cosa es que yo diga, acá están estos textos para que ustedes los miren, para que ustedes pregunten, para que ustedes me digan qué de estos textos les llama la atención, les dice algo, qué de estos materiales quieren para ustedes para empezar a dialogar sobre ellos. Voy a dar un ejemplo muy concreto que yo tuve en el estado de Hidalgo hace ya unos cuantos años en una escuela en Ixmiquilpan. La convocatoria no fue solamente para los maestros. La convocatoria fue para todos los papás, para toda la gente que quisiera participar en un encuentro alrededor de los materiales que teníamos en la escuela. Ustedes saben que Ixmiquilpan, dentro del estado de Hidalgo, es una zona con bastantes problemas sociales, culturales no resueltos. Inclusive, algo muy interesante que nos pasó de entrada es que cuando empezamos a trabajar con los chicos antes de que llegaran los papás, muchos me dijeron, bueno, mire que mi papá no va a venir porque mi papá está en Atlanta. Ah, no, pero el mío está en Nueva York. Y entonces empezamos a hacer un juego a ver cuántos tenían en California y cuántos tenían en Texas. y resulta que una parte importante de los papás eran un concepto, era una abstracción. Los que iban a venir eran los abuelitos, las mamás, etc. Cuando estuvimos reunidos ahí, nosotros ya teníamos un plan con maña. ¿Cuál era el plan con maña? Era revolver, así como cuando uno va a trabajar, a las cartas y que uno dice, bueno, ahí tiene el mazo de cartas, revuélvalas, hay que mezclarlas. Entonces, la idea era mezclar los materiales, mezclarlos para que en las mesas con las que trabajamos habría alrededor de 40, 50 personas, todos recibieran materiales muy diversos, no preseleccionados, no con un prejuicio que digan, bueno, no, a esta gente le va a gustar tal cosa o tal otra, sino un poquito de todo. Como se dice en México, de chile de dulce y de manteca. De chile de dulce y de manteca y no todo de lo más antiguo ni lo más moderno, sino antigüito, no tan antigüito, moderno y modernísimo. Me refiero a las épocas que fueron entregándose esos materiales que se fueron constituyendo esas bibliotecas. Y pusimos todo sobre la mesa. Y la gente pudo mirar de todo Es más, nosotros ni siquiera podíamos tener un control sobre lo que llegaba porque estaba todo mezclado. Y a partir de esa diversidad que obviamente no abarcaba más que un 5% o un 10% del material que estaba disponible o que debería estar disponible en la biblioteca, la gente empezó a conversar, la gente empezó a decir cosas. Y en esa conversación había cuestiones explícitas, pero había también cosas dichas por el silencio. Es decir, había materiales que no los elegía nadie y había materiales que los elegían todos o casi todos. Y a partir de ahí, lo peor que hubiéramos podido hacer es sacar una conclusión definitiva que dijera, estos, los que han sido elegidos por todos, son los mejores materiales. Y los que no fueron elegidos por nadie, hay que desecharlos, sáquenlos de la biblioteca porque no sirven. Efectivamente, eso hubiera sido una barbaridad. Pensar las cosas en esos términos es realmente una locura. Pero sí es muy interesante que si nosotros abrimos la biblioteca escolar a la comunidad, repartimos libros diversos, insisto, temáticamente diferentes, estéticamente distintos, etc. y algunos son muy elegidos, otros son escasamente elegidos y otros no son elegidos, Esto es un dato que nos permite empezar el trabajo, no sacar conclusiones definitivas. Yo creo que todo el material que está en la biblioteca, con el tiempo y con el enriquecimiento de los diálogos que se pueden ir dando a través de un trabajo regular, a través de un trabajo constante, pueden ser materiales de interés para todos los usuarios potenciales que tiene esa biblioteca. Pero efectivamente, si hay algunos que son masivamente elegidos de entrada, ese es un dato que nos puede indicar que probablemente empecemos por allí. Probablemente empecemos por allí. Y bueno, quiero presentarles a uno de los materiales que en aquel entonces fue ovacionado prácticamente. Y ese material fue tres enamorados miedosos. otro material que está en la biblioteca y que ya tiene su antigüedad voy a leer un pequeño texto de tres enamorados miedosos para decirles cuántas cosas fueron saliendo rápidamente de eso, no todas, unas cuantas de las cosas que fueron saliendo el cuento se llama Mijmeor Khan y es un cuento huave de la costa de Oaxaca. Antes no había ni santos ni iglesias. Solamente se adoraba a Mijmeor Khan, la Virgen de Piedra, que tenía su casa en la isla de Monopastioc. Cuando llegó el cura, la Virgen se enojó y se fue al mar. antes de esto el mar no tenía olas cuando la virgen brincó al agua levantó olas y la espuma que se ve es la capa floreada de la virgen todos los animales corrieron con ella la virgen pisó al popoyote y por eso hay lenguados que son planos el tigre caminó sobre la jaiba que todavía tiene la huella de la pata del tigre pintada en su cáscara con el ruido los pájaros volaron asustados y soltaron sus guaraches que son las estrellas de mar este relato es uno de los veintitantos relatos que vienen de la tradición oral indígena de México, es que están reunidos en esta joyita que no fue elegida por casualidad masivamente, sino porque evidentemente esta escucha del texto escrito nos remite a un relato oral, a algo que no tiene un autor, algo que se ha contado durante siglos, algo que ha pasado de generación en generación, y que alguien se ha tomado el trabajo de traducirlo en un pequeño texto escrito. Ahora, este es un texto aparentemente sencillo, lo es en un plano, Pero por otro lado, nos abre la puerta a usos del lenguaje y a relaciones con el lenguaje que a lo mejor no son tan habituales en muchas de las personas que están pensando en qué significa escribir, ¿Qué significa decir las cosas de cierta manera que no es la manera habitual? Es decir, este juego que está en este relato guave sobre el tigre, sobre el popoyote, que yo no sabía qué era el popoyote, inmediatamente pensé, ¿alguien sabe lo que es el popoyote acá? Ah, pues descubrimos ahí que el popoyote es un pez gordito de esa región ismeña, o sea, cercano a la zona huave, que, desgraciadamente, en ese momento, al ser pisado por la Virgen que salía huyendo, se transformó en un pez plano y por eso a partir de ahí existen los lenguados, por ejemplo. Obviamente la gente toma esto con reservas, no lo creen así puntualmente, pero el hecho de que se juegue de esta manera, que la jaiva es así, porque también el tigre dejó su huella, y que las estrellas de mar tienen que ver con los pájaros en esta huida, porque los animales huían junto con la Virgen, nos metía en un ambiente de juego con la palabra que generó muchísima atracción, muchísimo gusto. Y a partir de ahí ocurrió algo que era previsible, pero que nosotros no podíamos saber hasta dónde. La gente empezó a contar historias del lugar. Historias que refieren a acontecimientos extraordinarios, a cosas que uno puede creerlas o no, pero que por ahí se andan diciendo. Y esos acontecimientos extraordinarios a cosas que por ahí se andan diciendo fueron grabados por las autoridades de la escuela y luego se tradujeron en pequeños textos que luego fueron leídos y escuchados por las mismas personas que descubrieron mágicamente que la literatura está en todas partes. pero fundamentalmente está en la vida de la gente. Y que muchas cosas que les ocurren todos los días pueden ser traducidas o pueden ser transformadas en un texto interesante como este que está acá. Es decir, no es fácil conformar las bibliotecas escolares. Estamos hablando de proyectos de cientos de miles de bibliotecas escolares. Pero es más fácil conformar bibliotecas escolares que poner las bibliotecas escolares a disposición de los usuarios. Y cuando hablamos de los usuarios, normalmente se piensa en los alumnos, en los niños. Entonces, si vamos en una progresión de dificultad, podemos decir, no es fácil constituir bibliotecas, pero es más difícil promover proyectos en donde esas bibliotecas estén realmente disponibles y es todavía más difícil que esa disponibilidad se abra a las familias, se habla a los grupos de adultos que rodean a los niños, que también podrían hacer uso de ese material, y no solamente que podrían hacer uso, sino el hecho de que ingresen a esas bibliotecas como parte de la gente que podría hacer uso de ellas, cambia cualitativamente la relación con la cultura escrita que puedan tener los niños. Porque una cosa es que la biblioteca se use solo en la escuela y para actividades escolares a que las bibliotecas comiencen a circular en sus casas o junto con los adultos. ¿Pero por qué es más difícil? Es más difícil porque no existe el concepto generalizado de que esas bibliotecas también son para los padres, para los hermanos mayores. Y sin embargo, esto es así. Y esto es así desde hace mucho. Cuando por ahí de los años 90 se armó, por ejemplo, una colección como la de Itacate, los Itacates, que también están en las bibliotecas escolares, no se estaba pensando precisamente en los niños. Se estaba pensando en los papás de los niños, que muchísimas comunidades de México no tienen libros a la mano. Fíjense, por ejemplo, uno de los itacates que se hizo más famoso, Antena de Recados. Un libro armado con textos que las personas mandaban a las radios rurales para que se leyeran cosas que querían que se difundieran. vean qué tipo de cosas contiene este librito era un garícuaro, Michoacán yo vivo aquí y por lo mismo le aviso a Rosa, mi prima que vi como la abrazaba Ricardo y todo y yo pienso que este Ricardo se le arrima con malas intenciones y le advierto a Rosa, mi prima, que yo vi primero a Ricardo con esto me despido Guadalupe Castillo hubo otro texto que dice al muchacho que se llevó la grabadora de la señora Librada Ruiz por favor entréguela que lo vieron cuando la sacó ya le dieron tiempo y no la ha entregado se van a tomar otras medidas para que la entregue él es familiar firmado, Liberada Ruiz y yo puedo recorrer todo este librito con textos del mismo tenor y la pregunta es muy clara es decir no es que los niños no puedan leer esto por supuesto que los niños pueden leer esto y no hay ningún problema pero un texto de este tipo está dedicado especialmente a los niños? No. Un texto de este tipo está pensado en primer lugar para que las familias, para que los mayores que en esas comunidades no tienen a la mano posibilidades de encontrarse con la palabra escrita, puedan acceder a ella a través de textos breves que les pudieran despertar algún interés, a veces para hacerlos pensar, a veces para hacerlos disfrutar, hacer pasar un momento agradable, etc. Porque además hay muchas marcas en este libro que nos muestran que esa es efectivamente la intención del libro. Por ejemplo, no se mantiene la misma tipografía, hay textos que tienen tipografía más pequeña, hay textos que tienen tipografía más grande, Y esto está vinculado a que hay personas, por ejemplo, en las comunidades, que tienen problemas visuales. Y entonces, si todo fuera con una tipografía pequeña, algunas personas que no tienen lentes podrían no leerlo. Son textos breves. Y, sin embargo, este libro, que hace más de 20 años ya está en las escuelas, este, como unos cuantos más, por ejemplo, otro de la misma colección, que ahora voy a leer a continuación, en general son poco conocidos o casi nada conocidos por los papás o por los mayores que rodean a los niños. ¿Por qué? Porque a pesar de que se declare que esto es pertinente, Una cosa es que se diga que esto es pertinente, o sea que los adultos de la comunidad puedan acceder a la biblioteca escolar. Y otra cosa es que se naturalice esto, que este paradigma realmente se haga carne en las escuelas, en los maestros. Y no es un problema de mala fe, de mala voluntad, es simplemente que hay como que ir acostumbrándose a eso, de que la biblioteca puede estar abierta y no solamente puede estar abierta, debe estar abierta. Hay otro texto de la colección que se llama Carritos de paletas, que tiene varios textos, todos alrededor del frío, por eso se llama Carritos de paletas, y hay un texto que a mí me llamó mucho la atención porque está tomado de un periódico, del periódico Excelsior, vaya a saber de qué época, yo me imagino que de la década de los 60, por algunas cosas que plantea que hoy parecería que están resueltas, aunque no estoy de todo seguro que estén resueltas. El fragmento del texto tomado de Excelsior dice así, ¿Cómo traducir la Biblia al lenguaje de los esquimales del Ártico que tienen, por ejemplo, 30 palabras distintas para decir nieve, pero ninguna para nombrar cordero, templo o árbol. En Inuctitud, la lengua de estos esquimales, cordero de Dios, por ejemplo, se traducía en la antigua Biblia por esa cosa especial de Dios que se parece a la cría del caribú. Hoy, gracias a la televisión, el cordero ya es conocido y tiene su equivalente en esquimal. Sin embargo, un burro sigue siendo una cosa con grandes orejas, así como un templo es un gran iglú y una reina es la mujer del gran jefe. Hasta hace poco, cuatro traductores se han reunido para hacer una nueva versión de la Biblia que tome en cuenta las inclemencias del clima que azotan a los pobladores del Ártico. Y aquí, con esta apoyatura que nos da uno de los textos que integra Carrito de Paletas, nos metemos en otro tema que me parece fundamental para considerar que, si no es en la biblioteca escolar, ¿dónde? Es decir, ¿dónde van a darse vínculos con diferentes temáticas, diferentes usos de la lengua, diferentes acepciones de un mismo vocablo si no es a partir de la experiencia con la cultura escrita? Es decir, la gente habla, la gente maneja un uso del lenguaje que le resuelve las cosas cotidianas, pero en general, justamente la característica de la oralidad es que está ceñida a la experiencia cotidiana, al entorno cotidiano, a las necesidades cotidianas, y que hay cosas en las cuales uno no se ha puesto a pensar, pero tienen un impacto directo sobre la relación con el libro y la lectura. Es decir, una cosa es que yo entienda el significado de una palabra y otra cosa es que yo pueda hacer una interpretación del peso que tiene esa palabra en el contexto de una historia, que puede ser un poema, un cuento, una novela o un libro de información. ¿Cómo sé yo? ¿Cuáles son los esfuerzos de interpretación, las traducciones que la mayoría de la población podría hacer de un texto que en principio a nosotros, en esta especie de cenáculo de promoción de la lectura nos parecen habituales, pero que fuera de este grupo no son para nada ni habituales ni necesarias? conversando, mostrando, dialogando, abriendo interrogantes. Yo insisto en que no es posible masificar la relación con la cultura escrita en nuestros países, y cuando digo en nuestros países digo no solamente en México, sino en toda América Latina, no conozco la realidad de otras regiones, la de América Latina afortunadamente he podido verla en varios países, no existe la posibilidad de extender masivamente la relación con la palabra escrita si no es a partir de los diálogos que se puedan dar con los libros desde las escuelas. Yo creo que las familias tienen que estar directamente involucradas con esto o la lectura seguirá siendo para la mayoría de la gente una práctica escolar, Una práctica que tiene que ver con la instrucción, que tiene que ver con la incorporación de nociones que resuelven problemas concretos. Pero no se dará esta liga que está tan debilitada en todos nuestros países entre los conceptos de educación y cultura. Fíjense, cuando hablamos de cultura, en general, aunque nosotros sabemos que no es así, estamos pensando en ciertos fenómenos, en ciertas prácticas, en ciertas cosas que son muy interesantes, que son muy agradables, que son muy llamativas, pero que no pertenecen a la mayoría. y esto es una barbaridad es decir, cultura en realidad es todo todo lo generado por los seres humanos pero y sin embargo cuando hablamos de educación, sí ahí sí pensamos democráticamente en que todo el mundo tiene derecho a la educación pero no decimos con la misma vemencia que todo el mundo tiene derecho a la cultura escrita lo decimos a lo mejor en algunos lugares pero no decimos cómo traducir eso. Y con esto cierro. La biblioteca escolar constituye una condición necesaria. Sin ella no habría contacto con diversos materiales escritos en todos los rincones de la República. Pero la existencia de la biblioteca escolar no es una condición suficiente. Lo que hay que hacer a partir de esa biblioteca escolar es comenzar a trascender el trabajo curricular y abrir esos espacios de la biblioteca con lectura en voz alta, con narración, con exploración libre de materiales, con discusión sobre por qué les parecen interesantes estos temas y por qué no, y aceptar sin más las voces de las personas, no para desechar, sino para ir abriendo caminos donde progresivamente el material pueda ser cada vez más aceptado. Nosotros no podemos seguir relacionándonos con la cultura escrita a partir de lo que nos gusta a nosotros. Si nosotros seguimos pensando en que la cultura escrita se va a potenciar porque vamos a llevar estos gustos personales a la mayoría de la gente, que desafortunadamente, entre comillas, no tienen los mismos gustos que nosotros, estamos perdidos. Nosotros tenemos las bibliotecas para escuchar, para ver qué pasa y para proponer, a través de prácticas sencillas pero cotidianas, Nuevos diálogos, nuevas posibilidades de interpretación de eso que está ahí, en textos que los seres humanos van a transformar en lecturas. Los textos no son lecturas. Las lecturas son las transformaciones que los seres humanos hacemos sobre esta orientación que los escritores quieren darnos acerca de lo que han pensado, de lo que han sentido, pero que nosotros con nuestro esfuerzo, con nuestro trabajo finalmente vamos a cerrar vamos a darle a esa intención, a esa orientación que el escritor propuso el sello definitivo para eso están las bibliotecas escolares y ese es el trabajo que tenemos que hacer muchísimas gracias
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
10/11/2015
FECHA_INGRESO_ENTREGA
10/08/2018
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF490
BARRA
Difusión
TEMPORADA
35
TEMA_CONTENIDO
Seminario para el fomento de la lectura
FECHA_GRABACION
10/11/2015
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Ernesto Leobardo Romero Flores
PRODUCCION
María del Socorro López Arenas

