Document
Thumbnail
Share
CUID
MW-20186
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 35
SINOPSIS_SERIE
De qué manera potenciar la creatividad y la imaginación infantil a través de los libros, que despiertan curiosidad, enriquecen el lenguaje y favorecen la reflexión. Se explora cómo la lectura en familia fortalece los vínculos afectivos y promueve el deseo de descubrir ideas, historias y nuevos mundos. El contenido también aborda el papel de mediadores, espacios culturales y prácticas cotidianas que facilitan el acercamiento temprano a los libros, así como diversas perspectivas sobre la importancia de crear en el hogar un entorno que impulse el desarrollo intelectual y emocional de niñas y niños mediante la lectura.
EXTRACTO_SERIE
Exploración de cómo los libros impulsan la imaginación infantil, fortalecen la lectura en familia y crean entornos que favorecen el desarrollo emocional e intelectual de niñas y niños.
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Gusti (España - Argentina)
SINOPSIS_PROGRAMA
La creación gráfica como una forma de lectura del mundo y como un puente entre vida, experiencia y narración visual. A través de anécdotas personales, se explora cómo el dibujo puede convertirse en hogar, memoria, juego, vínculo familiar, herramienta de descubrimiento y también de sanación emocional. Se muestra una relación profunda entre observar, transformar y compartir, donde los detalles cotidianos, los afectos, la naturaleza, la discapacidad, el miedo y la alegría se vuelven materia expresiva. La charla propone entender el acto de dibujar como una manera de habitar el mundo, conectar con otros y otorgar sentido a lo vivido.
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre el dibujo como forma de leer y habitar el mundo, transformar la experiencia y crear vínculos, donde lo cotidiano, lo afectivo y lo natural se vuelven materia expresiva y herramienta de sanación.
N_PROGRAMA
10
N_TOTAL_PROGRAMAS
19
DURACION_TOTAL
00:39:59:27
PARTICIPANTES
Gusti, ilustrador y escritor.
Carola Diez, docente, conferencista, consultora y promotora de la lectura.
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Gusti (Gustavo Ariel Rosemffet)
Ilustrador y autor argentino radicado en Barcelona, con más de ciento cincuenta libros publicados y traducciones a una veintena de idiomas. Inició su trayectoria profesional como animador en estudios como Catu Cineanimación y Hanna-Barbera, y posteriormente se consolidó en la ilustración infantil y juvenil. Entre sus obras destacan "Medio elefante", "La mosca" y "Mallko y papá", esta última reconocida con el Premio BolognaRagazzi en la categoría Discapacidad. También fundó y dirige Windown, una organización dedicada a la inclusión de personas con discapacidad mediante el arte.
Carola Diez
Docente e investigadora dedicada a los procesos de formación lectora en bibliotecas y escuelas públicas, con trayectoria en la capacitación de docentes y mediadores en México y América Latina.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Vamos entonces a dar paso a esta próxima participación. Y seré brevísima, quien tenemos aquí al lado es a Gusti. Gusti es un ilustrador, es un extraordinario dibujante, un extraordinario colagista y es una extraordinaria persona. No voy a decir mucho sobre su trabajo. Una porque seguramente ustedes deben conocer varias de las cosas de él. Son libros que han caminado mucho, mucho por nuestras aulas, nuestras bibliotecas, nuestras salas de lectura como La mosca, Medio elefante. Y más recientemente también, que ha estado sonando un montón, Malco. Vamos a escucharlo. Creo que una cosa que a lo mejor puedo decir no tiene que ver directamente con su currículum profesional, sino tiene que ver un poco con su manera de estar parado y caminando por esta tierra. Y es que es una persona que ha buscado activamente la vinculación, conectarse. No sé cómo decirlo muy de otra manera, pero me parece que el hecho de estar abierto a ver quién está ahí enfrente y qué cosas pasan, su mirada sobre los pájaros. Ustedes saben que las aves ocupan un lugar súper importante en la vida de Gusti. por ahí él les cuenta en un ratito, su manera de no desdeñar ninguna de las formas de hacerse de conocimiento sobre sí mismo y sobre el mundo que está alrededor, es algo que no ha de ninguna manera escapado a su trabajo profesional. Entonces vamos a encontrar poquísima gente que tenga una vinculación tan fuerte, tan potente, tan latente entre su vida personal, su forma de estar aquí en este planeta y con nosotros, y el trabajo y lo que nos comparte a través de sus dibujos, de sus collages y de sus asuntos gráficos. Bueno, los dejo entonces con Gusti para esta última parte de la tarde. Gracias, Gusti. Esto es lo que les voy a contar. Yo podría comenzar esta charla, por ejemplo, diciendo que ya está todo escrito, pero en mi caso voy a decir que está todo dibujado. Yo voy a tener algún problema con el tema de las fotos y todo esto, porque soy medio así. Yo me llamo Gusti, y en realidad me llamo Gustavo, pero no me gusta como me digan Gustavo. Me gusta Gusti. Solo mi madre todavía tiene ese derecho. Recuerdo que la primera vez que vine a este seminario, creo que fue por el 2006, Una de las primeras cosas, y hoy me encontré con un señor ahí en el hotel que me dijo, ah, usted dijo tal cosa. Yo les dije que no era un gran lector. Y hubo un murmullo ahí, ¿no? Claro, soltar eso aquí es un poco terrible, ¿no? Pues le voy a decir que no era verdad. Soy un gran lector. Pero quizás con una diferencia. Yo soy un lector de la vida, digamos. A mí me gusta mucho leer la vida. Y haciendo aquí todos estos papeles escritos aquí, me di cuenta que sí, que leo la vida y que después la paso a través de los dibujos en el papel. Yo me la paso dibujando libretas en donde esa vida se representa. Es como un puente que yo tengo para coger la vida y ponerla en un papel. Entonces, aquí les puedo mostrar libretas en donde a la mañana, a la tarde, siempre estoy dibujando y ahí estoy poniendo la vida de alguna forma en estas libretas que a veces después algunas terminan siendo libros y que las puedo compartir con ustedes. Hay dibujando a la gente, cosas que me vienen en la cabeza. Mi vida está muy dibujada. De alguna forma, a veces ya no sé si soy un dibujo o dibujo la vida, ¿no? Les quiero hablar un poco de mi familia, porque aquí el tema de la familia, la lectura, pues yo les voy a hablar de una familia muy especial que es una familia dibujada. Es una familia que tiene lápices, pinceles, tiene papel. Nuestra casa donde nosotros vivimos es un cuaderno o una libreta. ese es nuestro hogar yo crecí con lápices así puede decir que creció con libros yo crecí con lápices y de la mano así de un lápiz por ejemplo salí a dar la vuelta al mundo, así muy joven y también dibujando a mi mujer a mi compañera la conocí en una feria del libro en Boloño y la conocí haciendo dibujitos en una servilleta todo relacionado con el dibujo tengo aquí como unos textitos que me vayan guiando de esos dibujitos de esas servilletas salieron dos hijos uno con ojos marrones y el otro con ojos claros ahí están siempre en las libretas Uno ya es adolescente, el otro todavía es un chiquilín de 8 años. Ahora les voy a presentar a mis padres, de esta familia dibujada. Ella es clarita, vive en Argentina, no es lectora, le gusta escuchar la radio y ver telenovelas y tiene un museo en su casa que es el Museo Agustín. Y ese es Mauricio, que es mi papá. Le voy a contar acerca de Mauricio. Creo que todo tiene que ver, ¿no? Un poco para lo que conforma un personaje dibujado. Estos también son mis padres, ¿no? Los Rosenfleet. Mauricio, Clarita. Siempre, de alguna forma, como les digo, mi vida está dibujada o dibujo mi vida. Este soy yo cuando era chiquito. Mi papá siempre me llevó a ver carreras de autos. No me llevó a la biblioteca. visitaba talleres mecánicos y esa fue mi infancia yo no sé cambiar una bujía y yo cuando un poco más adelante pues a mi papá lo llevé a pasear por el Ártico mi familia pues se alimenta de colores de lápices, de acuarelas esos son nuestros alimentos de esta familia dibujada algunos de estos lápices como por ejemplo estos que vemos aquí pueden ser llaves, llaves que abren cerraduras, cerraduras del corazón. El lápiz, como todo en la vida, eso ya lo saben, puede servir para muchas cosas, para cosas absolutamente intrascendentes o también puede servir para hacer magia. Esto que les muestro es un poco cómo realmente yo veo las cosas, ¿no? Uno ve una tetera, pero yo veo ahí otra cosa. El lápiz para mí es como una varita mágica. Todo el tiempo estoy haciendo magia. De hecho, creo que con cualquier herramienta podemos hacer magia. Depende del uso que hagamos. Paso a la página siguiente. Como les comentaba, yo les dije que soy un lector de la vida. Pues aquí ven, me identifico con este perrito que se le puso una mariposa y él absolutamente se mimetiza con los dibujos de la mariposa. A mí me pasa lo mismo, o sea, yo absorbo las cosas de la vida, las paso y luego las dibujo. Puede ser una mariposa, puede ser una flor. A mí el hecho de dibujar me sirve, por ejemplo, para enviar mensajes en una postal o sirve para mandar mensajes en un libro, también para recibir mensajes. ¿Qué mensajes puedo recibir? Por ejemplo, una persona ya adulta que me dice, yo cuando era chico leí tu libro con tus dibujos y me hizo muy feliz me hizo crecer esas son maneras de recibir mensajes como toda familia tenemos que desayunar a la mañana entonces pues en los desayunos a veces aparecen cosas curiosas con las galletitas con el papelito del azúcar con la magdalena se manifiestan caras en las servilletas todo el tiempo mi vida entre este mundo del dibujo y mi vida. Está todo el tiempo mezclado. Ya no sé hacer diferencias. Para mí los dibujos son, como les digo, mi familia pueden ser mis abuelos, mis tíos, mis amigos, mis hijos, mis primos, vecinos, el cartero. También pueden ser leones. Algunos se pueden convertir en leones, en elefantes, fantasmas, en manchas. En este caso, aquí se me manifestó un león que se olvidó de ir a buscar a sus cachorritos a la escuela. Es algo bastante autobiográfico, ¿no? Yo no dibujo nada, no tengo esa imaginación. Todo lo que está ahí pasa en mi vida dibujada. Por supuesto, ahí está la leona dándole al leoncito, ¿no? ¿Cómo te has olvidado de buscar los cachorros al colegio? El elefante encadenado también. Soy yo, ¿quién soy yo? El hijo, soy el elefante papá. Si soy el elefante papá, pues le estoy enseñando que no puedo romper esa cadena. O sea, lo que me viene es que cuando con todo el amor del mundo intentamos darle lo mejor a nuestros hijos, también le estamos pasando un montón de cosas. A veces va en la maleta, ¿no? No somos perfectos. Se manifiesta todo esto en los dibujos, ¿no? Yo me siento muy identificado con este elefantito. Si la cosa no va muy bien, pues me separo. Me puedo separar como este elefante, ¿no? Pero es una separación positiva. Es una separación que hoy cuenta que las dos partes del elefante, por sí solas, tiene sus ventajas. Uno ya no va a necesitar ir al baño, el otro no va a necesitar pañuelos para sonarse los mocos. O sea, tiene sus ventajas la separación. Voy a seguir con la página siguiente. También en mi familia dibujada prestamos mucha atención a los pequeños detalles, que los tenemos todo el tiempo delante, pero esos pequeños detalles de golpe pueden dar como una gran historia, como una pequeña mosca. Creo que ya conocéis un poco la historia de esta mosca, ¿no? O sea, yo la encontré en un váter realmente, la mosca. Fui a un viaje exótico a la India y la pobre no podía salir volando, ¿no? Entonces, simplemente, pues, de una pequeña mosca sale una linda historia. En mi mundo de la familia dibujada, de esta familia que no sabemos si es real, si es dibujada, pues los ogros no son tan feos, ni grandes, ni con colmillos, ni las princesas son tan lindas, no son tan bonitas. También en esta familia hay reyes, muchos reyes, siempre dibujo muchos reyes. En este caso puede ser un rey malo, pero que también se puede convertir en bueno. también hay gatos en mi familia dibujada y con la curiosidad que a estos gatos les gusta dibujar están siempre arriba del tablero siempre arriba de los papeles alguna vez con la patita sin querer te tiran la tinta y ahí puede aparecer un gran dibujo en este caso la pequeña Gulli cuando yo lo estaba dibujando estaba ahí en el armario de mi casa pues dándole de comer a esos gatitos, ¿no? Lo que quiero decir con esto es que está la vida realmente plasmada. No son encargos, dibujos que uno hace que son muy dignos, ¿no? Pero simplemente todas estas reflexiones es que está la vida puesta en unos dibujos, ¿no? Un día descubrí algo genial, que es la basura. La basura que todos tiramos. En un momento me costó, primero relacionarme con la basura, pero cuando tomé confianza y empecé a ver la belleza de la basura, después no había forma de dejarlo, de hecho no hay forma de dejarlo. Creo que es pura belleza la basura, es algo único, eso que tú haces con basura es algo que nadie más lo tiene. Yo siempre le digo a los niños eso, digo, mire, tú puedes comprar un cochecito en la juguetería, pero el cochecito que te haces tú con una chapita, eso es único. Hay no sé cuántos miles de millones de personas en el mundo y tú tienes ese único cochecito, ¿no? También sirve para retratar a la familia, ¿no? Por ejemplo. Mi madre no le gusta a Pesibú. También en esta familia hay niños grises. Pero los niños grises adentro están llenos de colores. Eso pasa que hay que ayudarlos a sacar esos colores, ¿no? También una cosa muy importante que ahí puede ser que me emocione y empiece a soltar unas lágrimas, el dibujo me permite quitar cromosomas. Sí creo que voy a soltar unas lágrimas. Esto empieza con una historia con unas águilas. Las águilas llegaron a mi vida, yo creo que estaba escrito, que estaba dibujado, perdón, que llegaron a mi vida, ¿no? Las águilas me enseñaron, lo primero que hace un águila es una cazadora, un águila tiene una visión increíble, tiene garras, ¿para qué tiene todo eso? Para cazar. Entonces lo primero que me dijo un águila a mí es que tú tienes que cazar el espíritu de las cosas, todo tiene un espíritu. Y el águila me enseñó que hay que casarlo. Cuando nació mi hijo Malco, y que vino así como un poco deprisa, y no contó bien los cromosomas, lo primero que me pasó es que dije, uy, no voy a poder trabajar más, porque estaba muy deprimido, muy triste. Y entonces, me acuerdo, sobre todo en ese momento, estaba haciendo un libro con Daniel Goldín, que le escribí, Le dije, olvídate de mí por seis meses, no sé qué. Por otro lado, me vino la idea de que tengo otro hijo más, que voy a tener que trabajar, que voy a tener que hacer el doble, voy a empezar a coger todos los trabajos que me puedan venir. Y últimamente no estaba haciendo muchos trabajos de esos escolares, digamos, de libros de texto para escuela, porque estaba haciendo otras cosas. Y dije, bueno, si ahora me sale un libro de estos, pues lo voy a hacer porque así necesito dinero, porque tengo una familia, etcétera, etcétera. Mientras les muestro unos dibujitos de las águilas. Pues no sé cómo, pero me llaman una editorial que no me llamaban hace 15 años y me dicen, oye Augusti, que tenemos un libro de lecturas, no sé si te apetece hacerlo. Yo dije que sí, no pregunté ni si me pagan. Sí, dije, vale, lo voy a hacer. Con eso les cuento un poco cómo es mi vida, realmente es increíble. el cuento era de un indiecito que bueno, tiene que crecer y entonces tiene que hacer una prueba y la prueba era ir a en teoría a rescatar pues a un águila, ¿no? que se había lastimado una pluma, ¿no? entonces en realidad lo que yo me di cuenta es que el águila soy yo y que el indiecito era malco y que él venía a curarme la pluma que yo tenía rota. Esas cosas me pasan en mi vida de dibujada, ¿no? Yo no me lo podía creer. La llamé a la editora y le dije, ¿cómo es que sabías que a mí me gustan las águilas? Me dice, yo no sabía que te gustaban las águilas. Yo tenía aquí como 50 cuentos y elegí tres al azar. Cada uno que piense lo que quede, ¿no? O sea, a mí ese indecito me vino a sanar, ¿no? Evidentemente ahí le hice con mucho cariño. Ahí nació Malco y papá, con ese cuentecito, ¿no? Fíjense en este dibujo, ¿no? O sea, ¿qué es un dibujo? Es una foto, es una foto que se dibuja, está todo mezclado. La realidad, el dibujo. Entonces, esto para mí fue tan fuerte, la historia con Malco, que por supuesto, lo primero que dije, voy a hacer un cuento. Esta es la maqueta del cuento, se llama mi mejor hermanito, que nunca lo publiqué, salvo que sale dentro del libro así como está, porque no sé, sentí que no podía con el libro, ¿no? Y es una historia, fue lo primero que me pasó así fuerte con esta historia, fue con una pregunta que me hizo mi otro hijo, el más alto, que me preguntó qué era el síndrome de Down y yo le dije, bueno, qué es lo que el Marco tenía y yo estaba, evidentemente, como les digo, muy triste que no podía con mis huesos y él me dijo que a él, qué más le da que él sea rojo, verde, azul o de qué color, no sé, me citó así que para él iba a ser su mejor hermanito, ¿no? Para mí fue una gran lección fue creo que la primera lección de aceptación que me la dio un niño de ocho años, ¿no? Y bueno, entonces yo intenté hacer este cuento, ¿no? Buscando, pues, eso, ¿no? Las orejas de elefante, las antenas, ¿qué más queda como viene, no? Si tiene superpoderes. Y así fui dibujando, y así salió, pues, este libro de Malco y Papá durante tres años de proceso, en el cual el dibujo es el que me permitió hacer todo un proceso de sanación. Esto es muy representativo, porque otra vez les vuelvo a mostrar cómo el dibujo interactúa en mi vida. Simplemente cogiendo un papel y haciendo unas orejitas de conejo nos transformamos en conejos, poniendo unos colmillos nos transformamos en vampiros. Increíble el dibujo como poder para poder realmente canalizar ahí todo una situación emocional muy fuerte, de dolor, de amor. Por eso, y después que se pueda compartir, sobre todo gracias a los libros. también el dibujo a veces no es para para dibujar, también a veces sirve para tachar para manchar a veces sirve cuando fíjense que cosa contradictoria algo a lo que queremos darle limpieza, queremos darle visibilidad lo tapamos en este caso son fotos de niños con espectro autista, autistas que la sociedad completamente ignorados. No hay dinero para financiar su centro, etcétera, etcétera. Y entonces la idea era hacer, pues eso, unos carteles gigantes donde se les tapaba la cara, ¿no? Como queriendo decir, no nos ven. O sea, que el dibujo también tiene ese poder, ¿no? Que simplemente con una mancha podemos dar visibilidad a las cosas. En mi familia dibujada, pues todos quieren salir. ahí se pelean por salir abuelos no son mis abuelos carnales son abuelos, tuve dos años yendo a dibujar una residencia de ancianos me hice muy amigo hasta que se iban muriendo y para mí fue como es como estar con niños en el fondo ya sueltan lo que les gusta me hablaban de sus familiares que solo los vienen a visitar así y los tratan como tontos me encantó hacer estas historias de abuelos a todos les preguntaba un poco sus historias. También me gusta jugar con los personajes clásicos. A veces a los ilustradores nos toca hacer una caperucita roja. Estoy un poco aburrido de las caperucitas rojas, de los lobos. Digo, vamos a discapacitarlos un poco, ¿no? ¿Qué pasaría con el cuento si caperucita roja va en silla de ruedas, si los enanitos son ciegos, si el lobo es autista? ¿Qué pasaría? seguro, o sea yo lo hago con los niños y realmente el resultado es fabuloso, son los grandes los padres los que se asustan ¿cómo? yo creo que una manera bien bien linda de trabajar esta palabra discapacidad es con humor, sobre todo y diciendo las cosas así como son porque a una chica linda le dice que guapa pero a una persona así de arruina no le dice nada porque hay que decir las cosas como son nadie se va a ofender en esta familia como les decía pues hay familias con ruedas gracias al dibujo puedo llegar a trabajar con ellos yo no veo ninguna diferencia en que tengan ruedas pies, que tengan orejas o sea, todos dibujan el dibujo es súper inclusivo eso es lo que me gusta del dibujo no hace diferencias con nadie no dicen, ah no, tú no puedes hay familias paradas que están de pie y también dibujan También me gusta trabajar con la familia. Como estamos hablando de la familia, muchas veces los talleres de ilustración son el momento ideal para que los padres se vayan a tomar algo y dejan a los niños ahí tipo guardería, ¿no? Y a mí me encanta, ¿no?, que participen. A los niños no hay nada mejor que estén con sus padres ahí, pues, este... disfrutando todos juntos, ¿no? Y en mi familia dibujada hay fantasmas, como en todos lados, ¿no? también hay mucho miedo ¿cómo se combate el miedo? pues dibujando también se combate el miedo con un lápiz yo puedo realmente abrir la puerta a esa jaula dejar ahí el corazón que vuele libre el lápiz me permite todo eso con las próximas páginas en mi familia dibujada también hay tristeza Hay seres pequeñitos, hay seres grandes, hay preguntas, hay respuestas, hay orden, hay desorden. Hay manchas que ya no quieren ser más manchas. A mí una mancha es una oportunidad fabulosa de crear algo. Estas manchas en un costado de una mesa, pues te salen ahí unos personajes increíbles. Todo el día, todo pasa del dibujo a la realidad de la realidad del dibujo. es estar en esa línea, a veces gana uno, a veces gana otro. Los colores, todos hablamos de colores, pero nunca se preguntaron cómo se sienten los colores. A veces los colores se sienten solos y por eso se juntan, y les gusta hacer piñas, se ponen todos juntitos. También en mi familia dibujada hay fracaso, Hay crisis, hay momentos así de desesperación, las cosas no salen, no sé qué dibujar. También en mi familia dibujada. Y una de las cosas que últimamente he descubierto mucho en mi familia dibujada es que hay mucha curación, hay mucha medicina. Hace un tiempo, unos seis meses, me escribe una chica diciéndome oye que tenemos una amiga en Argentina que tiene una ninita con síndrome de Down, que está con leucemia en el hospital, está muy muy mal, si le podés mandar un dibujo. Yo entendí mi relación con el universo, como ustedes lo quieran llamar, que si uno pide lo que quiere, se le concede el querer, pero no se le concede lo que realmente uno está necesitando, sino se te concede el querer eso. Entonces yo le mandé unos dibujos a Emilia, en el cual yo ya doy por descontado que ella ya se curó. Con todo el atrevimiento de mandarle eso a una familia que está en un hospital, con una quimioterapia y todas esas historias. Y yo le puse esos mensajes, ¿no? Emilia ya está bien. Luego le mandé uno que es alegría. No hay solamente remedios contra esto, ¿no? A veces una alegría, un abrazo, no sé, todo es sanador, todo puede sanar, pero hay que creer en eso, si no, evidentemente no tiene sentido. Y bueno, la respuesta fue increíble, la niña se sanó y hoy a la mañana me llamó que salió del hospital. Esta mañana me mandó un mensaje, le digo, hoy voy a hablar de ti en la charla. Ah, qué bien, o sea, me puso muy contento. Este también es otro dibujo. También los convertí en leones a la familia, ¿no? Y a la leoncita Emilia. Realmente considero que el dibujo es muy poderoso, que no es una cosa de adorno, solo estética. Es una herramienta muy, muy sanadora. También puede ser muy agresiva, depende de cómo se usa. Por eso digo, creo, como en todas las cosas en la vida. También a mí el dibujo me sirve para momentos duros. Duros, duros de verdad. o sea, en el hospital, con Malco, operaciones. ¿Qué hago yo dibujando ahí? Pues bueno, otros hacen fotos, otros, yo qué sé, hablan por Skype, no sé. Yo dibujo. Y a mí me sirven estos dibujos para acordarme realmente de que somos fuertes cada vez que yo veo estos dibujos, de que no importan los momentos duros que te tengo que pasar, que siempre podés tirar para adelante. Y entonces de alguna forma lo agradezco, ¿no? Estos dibujos. También para eso sirve el dibujo, para dibujar las cosas. No todo es bonito en tu vida, simplemente, pero dándole la naturalidad de que las cosas son así. También hay muchos amigos en mi familia, muchos niños. Niños que compartimos momentos dibujando preciosos. Compartimos ceremonias. Hacemos ceremonias en los colegios también. también estuve en Chiapas en la selva donde a mí me aparecieron un montón de duendes así de este duendecito con las orejitas y yo le digo ¿de dónde salen esos duendecitos? porque todos los niños lo dibujaban digo, ustedes lo vieron evidentemente que lo vieron porque todos lo dibujaban o se los narraron, no sé con tanta perfección todas cosas que realmente a mí me hacen reflexionar en mi familia también hay mucho respeto a lo ancestral hay mucho reconocimiento a las culturas milenarias a las cosmovisiones en mi familia dibujada hay muchas plumas y todas son importantes las plumas para que un cóndor huele necesita todas las plumas, las grandes y bellas y las chiquititas y las muy pequeñitas. Si no tuviera todas esas plumas, el cóndor no puede volar. Y eso pasa en la vida. No hay algo más importante. Todo es importante. Lo chiquitito, lo grande, lo mediano. Un lápiz con una pluma puede cambiar el mundo. Esta frase me vino esta mañana y la verdad la encuentro muy poderosa. Un lápiz con una pluma puede cambiar el mundo. Yo con este lápiz pude hacer que el espíritu de esta hembra de Cóndor salga volando, ¿no? Porque ella se murió. Al otro día que yo la dibujé, le habían puesto una trampita ahí, se la había infectado, ¿no? Y bueno, ahí la dibujé. El dibujo me permite también eso, ¿no? Hacer volar ahí a los espíritus. También el reconocimiento a los seres de cuatro patas. cuando te encuentras por ejemplo como me pasó a mí con un rebeco frente a frente ahí en plena naturaleza en la montaña realmente sientes la mirada de Dios es algo muy poderoso tú y el animal ahí los dos solos no te mueves, lo dibujas, es algo increíble yo lo llamé el Dios de los rebecos también en la naturaleza como en mi caso que estuve trabajando, dibujando el lince ibérico, puedes ver la muerte de forma natural y la puedes dibujar, no la ves de una forma trágica. También está bueno salir al campo a dibujar porque es muy difícil imaginarse que las nubes no están siempre arriba, que a veces están abajo también y que a veces tocan la tierra. En Argentina, cuando era chico, iba por la carretera, siempre veía unos perros hechos pedazos así, y que el dueño, para no sacrificarlos, le arreglaba así como un... le hacía alguna especie de vestidito con aluminio, no sé, le ponía una sombrillita con esas ruedas viejas de bicicleta. Bueno, era una cosa muy kitsch. Y yo siempre lo llamaba perro acordeón, porque realmente eran... Estaban como atados con hilos, ¿no? Y hay muchos perros, por lo menos ahí, me acuerdo cuando era chico en la carretera, veía muchos perros acordeón. Y hace poco en un viaje que estuve por Argentina comentaba eso, porque ahora ya las gasolineras son más modernas, pero me encontré con otro perro acordeón. Y bueno, me inventé un cuento que todavía no salió publicado, no sé ni siquiera si va a aparecer publicado. Es un poco también para que los perros no se quejan de su condición, de que están hechos polvos, sino que se juntan a contar sus batallitas, a ver quién se acercó más al neumático del camión. De alguna forma era como también trabajar el duelo, ¿no? O sea, cuando hay un duelo hay como fases. Está la fase de rabia, la fase de dolor, la fase de lamentación, no sé. Y cada perro iba a ser como una fase del duelo, ¿no? Uno siempre se queja, el otro está rabioso, el otro... Y todo viene ahí también, en la carretera, ¿no? Les contaba que... ¿Cuál es la casa de un dibujante? Un cuaderno, ¿no? Es mi casa. Allí donde voy con un cuaderno, estoy en casa, como dice la canción. Si me voy a la selva, pues viajo, voy con mi casa a cuestas, ¿no? Siempre estoy con mis cuadernos, siempre estoy dibujando, porque en realidad estoy en casa siempre. Eso es lo lindo de ir con estas libretas, ¿no? Por ejemplo, estuve en Chiapas, en la selva lacandona, y dibujé aquí a dos amigos lacandones, y él me contó algo muy lindo, porque a mí me habían hablado, uy, que los lacandones tienen fama de que son muy ariscos, no sé qué, pues yo le pregunté, me dijo, no, nosotros nunca le hacemos daño a nadie, porque cualquier persona puede ser Dios. A mí me encantó esa frase, que me diga, entonces yo realmente lo asumí, yo no le voy a dar daño a nadie, a ver si de golpe se abre, que es ahí un ser divino, ¿no? Vaya lío donde nos metimos, ¿no? También me gustó su respuesta cuando le mostré el dibujo, si le gustaba, y me dijo, no sé. Una respuesta muy sabia. El dibujo, por ejemplo, en este caso, a mí me sirve para tener una mano de amistad. Es imposible que yo vaya a la selva, en este caso en Ecuador, en una comunidad indígena, yo me pongo a hablar con una mujer, me sacan a patadas. Pero dibujando, vas hablando, te da tiempo, nos vamos reconociendo y puedo saber un poco cómo es su historia y así los puedo ir dibujando, ¿no? Y así puedo ir haciendo amigos también, ¿no? Como este jefe de Atanasio. En la selva también me encuentro con estos grandes maestros de la vida, que son los árboles. con sus raíces en la tierra, sus hojas bailando en el cielo, la casa de los pájaros. También esto que están aquí es algo que yo hago. Muchas veces los árboles se usan como un sitio para que las comunidades se reúnan alrededor de un árbol a discutir sus problemas de comunidad. En muchos casos se utiliza un árbol como para leer abajo de un árbol. Y también, como yo tuve que subir a alguno de estos árboles, justamente porque había un águila ahí arriba, pues se le pide permiso, se le ofrenda, se le dice que no le vamos a hacer daño. Y el árbol no te hace daño, no se lastima a nadie. Funciona bien. Todo esto después se transforma, como les decía, mi vida en libros. Estos son libros que se llaman una colección del chamán de la tribu y es como una trilogía. También salen libros como Mi papá estuvo en la selva, que ahora se hizo como una edición muy especial en el cual se hizo con una hoja reciclada y con semillitas de árbol jacarandá en la portada. Y entonces ahora se planta el libro, se hace al revés. En vez de cortar un árbol para hacer el papel, se lee un libro y luego se planta y sale un árbol. Árboles increíblemente gordos, que si uno los quiere abrazar tenemos que juntarnos entre todos. O sea, lo lindo que para poder abrazar un árbol hay que tener que ser muchos. No podemos abrazarlo solo, no alcanzamos. También el árbol en un momento dado puede servir como una barca, ¿no? Un tronco se corta y ahí viaja toda una familia. Y también es un sitio donde se cuentan los sueños todas las noches a la luz de unas luciérnagas bien, bien grandes. Mis cuadernos hablan muchos idiomas, por suerte. A mí me permite, a donde viajo, como les digo, estoy en casa. Siempre con el dibujo no me siento extranjero en ningún lado. También me permite estar en la naturaleza dibujando, conectar con todos los espíritus que hay en la naturaleza, de dos patas, de cuatro patas, con la familia Nube, con el agua, con los caballos, como les decía, con el agua. El agua siempre muy presente. también el dibujo me permite conectar con mi niño interior sacar mi niño realmente siempre tenemos tres, cuatro, cinco ustedes cuando cumplen años no pasa nada no es porque seamos grandes y dejamos de ser niños simplemente que el niño está ahí hay que sacarlo y yo en el dibujo puedo sacar ese niño estos son los dibujos que estoy haciendo con mis familiares, el lapicero de colores, esos de muchos colores, y me la estoy pasando como un niño de tres años, intentando imitar el dibujo de los niños de tres años, y estoy en eso, estoy haciendo ahora justamente dibujos así bien grandes, sin bocetar, como hacen los niños, los niños no hacen bocetos, a ver, lo calco después, no, los niños van directo, es algo que a mí me gusta mucho eso, me parece muy valiente, y ahí saco toda mi fantasía infantil pero hay un familiar al cual sí debo reconocer que lo tengo muy discriminado uno muy siempre en la familia hay alguno que es como el que no nos gusta el que queda medio de lado y es un ser magnífico debo reconocer que es un ser muy poderoso es como la oscuridad, la oscuridad es un ser así que nunca nos gusta pero si no habría oscuridad no habría luz es la goma de borrar la tengo muy discriminada no la dejo la tengo como desterrada y entiendo que bueno debe ser el miedo a que te quite todo eso vivido toda esa vida porque con una goma de borrar realmente lo puedes quitar los dibujos son mi casa como les dije donde ustedes pueden leer mi corazón y para terminar les voy a decir que los lápices dan su vida para que nosotros podamos contar la nuestra. Bueno, eso es más o menos lo que les venía a contar. Y si ven mis hojas que están todas llenas de garabatos y dibujitos, hice un trabajo de estos así como de... Rescaté cuáles son las palabras que voy repitiendo. Y sale vida, hogar, hijos, padres, colores, magia, tachar, mensajes, familia, abuelos, águilas, ogros, reyes, gatos, basura, miedo, curar, niños, ancestralidad, plumas, muerte, casa. Dios, amistad, árboles, agua. Toda una vida, ¿no? Pues, muchas gracias. applause applause
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
10/11/2015
FECHA_INGRESO_ENTREGA
15/08/2018
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Difusión
TEMPORADA
35
TEMA_CONTENIDO
Seminario para el fomento de la lectura
FECHA_GRABACION
10/11/2015
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Ernesto Leobardo Romero Flores
PRODUCCION
María del Socorro López Arenas

