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M-10146
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Espacios del arte
SINOPSIS_SERIE
Recorrido por recintos que albergan parte del arte y la historia de México. Producida de 1995 a 1998, la serie aborda espacios dedicados a la conservación, estudio y difusión del patrimonio artístico, histórico y cultural. Los episodios presentan museos, colegios, centros culturales y monumentos con colecciones de arte, documentos, esculturas, murales, inmuebles de valor arquitectónico y sitios vinculados con procesos educativos, religiosos y científicos, y su relevancia en la memoria histórica y la identidad nacional
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Recorrido por recintos que albergan arte e historia de México. Producida de 1995 a 1998, la serie aborda espacios de conservación, estudio y difusión del patrimonio artístico, histórico y cultural y su relevancia en la memoria y la identidad nacional
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El Cárcamo de Lerma
SINOPSIS_PROGRAMA
Aproximación al Cárcamo de Lerma, espacio de 224 metros cuadrados que funciona como colector de agua y donde se integran la ciencia, la pintura y la escultura a través de la obra de Diego Rivera. Se aborda la historia de su conservación, desde los reclamos de restauración hechos por el propio artista en 1956, hasta los trabajos definitivos iniciados en 1990 tras lograr el desvío del agua proveniente de la laguna de Lerma, permitiendo así el rescate y la preservación de este patrimonio artístico y de ingeniería
EXTRACTO_PROGRAMA
Aproximación al Cárcamo de Lerma que examina la integración de ciencia y arte a través de la obra de Diego Rivera, así como la historia de su rescate y restauración tras lograr el desvío del flujo de agua en la década de 1990
N_PROGRAMA
7
N_TOTAL_PROGRAMAS
8
DURACION_TOTAL
00:15:45:05
PARTICIPANTES
Voz de Carlos Canales y Daniel Cubillo
Rina Lazo
José Gordillo
Guillermo Monroy
María Teresa Hernández Yánez, Coordinadora de los trabajos de restauración de la obra
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Carlos Canales es locutor y director de Alquimia Acústica, empresa especializada en producción y postproducción de audio con estudios en Miami y México. Cuenta con más de 13 años de trayectoria en medios como radio, televisión, video y CD Rom. Su voz ha participado en campañas y producciones para mercados hispanohablantes de América y Europa. Ha colaborado con marcas y compañías como McDonald’s, American Airlines, General Motors, Sony, Discovery Channel, MTV, Nickelodeon, Univisión y Chrysler. También desarrolla proyectos de diseño sonoro, casting de talento y producción musical para clientes nacionales e internacionales.
Daniel Cubillo es guionista, locutor y actor de doblaje mexicano. Ha desarrollado su trayectoria profesional en la creación de contenidos para medios audiovisuales, así como en la interpretación de personajes para doblaje y locución comercial e institucional. Su trabajo abarca proyectos para televisión, cine, plataformas digitales y publicidad, participando en procesos de adaptación de guiones, dirección de voz e interpretación. A lo largo de su carrera ha combinado la escritura y el trabajo vocal, colaborando en producciones dirigidas a públicos diversos dentro de la industria del entretenimiento y la comunicación.
Rina Lazo fue una pintora guatemalteca cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada al movimiento muralista mexicano. Colaboró con Diego Rivera en diversos proyectos, entre ellos la realización de murales de gran formato y trabajos de investigación visual relacionados con las culturas mesoamericanas. Desarrolló una producción artística propia centrada en temas históricos, sociales e indígenas, presentada en exposiciones individuales y colectivas en América y Europa. Su obra contribuyó al diálogo entre el arte latinoamericano y las tradiciones visuales de los pueblos originarios.
José Gordillo Camacho fue pintor y colaborador directo de Diego Rivera. Participó como asistente en proyectos murales y en diversas actividades vinculadas al taller del artista, contribuyendo a la ejecución y conservación de obras representativas del muralismo mexicano. A lo largo de su trayectoria desarrolló también una producción pictórica propia, vinculada a las corrientes figurativas y sociales de su tiempo. Su trabajo estuvo relacionado con la difusión del legado artístico de Rivera y con la preservación de técnicas y procesos asociados al muralismo.
Guillermo Monroy Becerril fue pintor, muralista, dibujante y grabador mexicano. Discípulo directo de Frida Kahlo, formó parte de una generación de artistas vinculados a las principales corrientes plásticas mexicanas del siglo XX. Su obra abarcó pintura de caballete, muralismo, dibujo y grabado, participando en exposiciones y proyectos artísticos en México y el extranjero. A lo largo de su trayectoria desarrolló una producción centrada en temas sociales, históricos y culturales, además de contribuir a la difusión de las tradiciones plásticas asociadas al muralismo mexicano.
María Teresa Hernández Yánez es restauradora de arte mexicana especializada en la conservación y recuperación de bienes culturales. A lo largo de su trayectoria ha participado en proyectos de restauración de pintura, obra mural y patrimonio artístico resguardado en museos, colecciones e instituciones culturales. Su labor ha contribuido a la preservación material e histórica de obras representativas del arte mexicano, mediante procesos de investigación, diagnóstico e intervención. También ha colaborado en iniciativas de difusión y protección del patrimonio cultural, vinculando la práctica de la restauración con el estudio y resguardo de la memoria artística.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Arquitectura | Arte contemporáneo | Artista | Conservador de museo | Difusión | Escultura | Museo | Patrimonio cultural | Pintor | Pinturas | Restauración
TRANSCRIPCION
En el fondo de un gran depósito de agua, pinté una gran variedad de ejemplos de vida protoplásmica. Estos evolucionaban en la porción más baja de las paredes perpendiculares hacia formas más complejas, culminando en un hombre y una mujer desnudos. Últimas creaciones de El Agua, origen de la vida. Diego Rivera Era el año de 1951. La vida intelectual de México estaba dominada por la pintura de aquellos gigantes que cubrían los muros de la ciudad con una visión plástica e históricamente siempre provocadora. Una ciudad que desde sus más profundas entrañas crecía y demandaba nuevos y mejores servicios para abastecer al creciente número de habitantes que vislumbraban la industrialización de su país. En el terreno artístico, los grandes del muralismo mexicano habían llegado al pináculo de su fama. El poeta Pablo Neruda nos recuerda de esta manera. En cierta cima excelsa estaba situado José Clemente Orozco, titán manco y esmirriado, especie de goya de su fantasmagórica patria. David Alfaro Siqueiros se encontraba entonces en la cárcel. Alguien lo había embarcado en una incursión armada a la casa de Trotsky. Y Diego Rivera había trabajado tanto por esos años, y se había peleado tanto con todos, que ya pertenecía a la fábula. Para aquellos años, que daban inicio a la segunda mitad de nuestro siglo, Diego había dejado de experimentar. Estaba más allá de lo que pudiera haber anhelado y su estilo era ampliamente reconocido en todo el mundo. Sin embargo, todavía le fascinaba un sueño, ser un hombre universal. La oportunidad de convertirse en un hombre universal, como en su tiempo se consideró a Leonardo da Vinci, Le llegó a Diego en 1951, cuando el arquitecto Rivas Mercado lo invita a decorar el colector destinado a alojar el agua proveniente de la laguna de Lerma. El cárcamo tiene una medida aproximada de 224 metros cuadrados, extensión que el destacado muralista decoró íntegramente desarrollando el tema El Agua, origen de la vida. En esta obra, Diego fusiona la ciencia, la pintura y la escultura, dando origen a una imponente composición visual. Influenciado por los nuevos lenguajes plásticos que vislumbraba el arte de principios de los 50, Diego proyectó una escultopintura del dios Tlaloc en el exterior del edificio. La escultura se levanta sobre un espejo de agua, en cuyo fondo se reconoce a Quetzalcóatl, dios del viento, rodeado de diversos motivos marinos. en palabras del mismo Rivera. La escultura ofrece en sus formas movimientos que recuerdan los de las heranitas. Sus ojos miran hacia el cielo, del cual brota la lluvia, y a las montañas, donde nacen los ríos. Este dios precolombino fue realizado con mosaicos de piedras volcánicas, con tecali y fragmentos de azulejo. El agua, origen de la vida, es un mural único y de gran importancia en la obra de Rivera, entre otras cosas, por ser el primero en que el maestro, siempre ceñido a las técnicas tradicionales de pintura al fresco, se aventura a experimentar con nuevos materiales. El maestro generalmente dibujaba a todos, pero en este caso del cárcamo de Lerma, la parte de abajo que iba a quedar bajo el agua, nos dio mucha oportunidad de que nosotros mismos lo dibujáramos y lo pintáramos. Hay muchas anécdotas, por ejemplo, a veces el maestro tenía que irse a comer, venían por él, lo invitaban y nos dejaba una tarea. Una vez, y tú me vas a corregir si es cierto, le dijo, bueno, a Guillermo Monroy le tocaba la tarea de pintar unos camarones. Y entonces el maestro le dio esa tarea y se fue a comer. Cuando regresó, Guillermo los había pintado rojos. Y entonces el maestro se murió y se le dijo, oye, Guillermo, tú solo conoces los camarones en botana, pero aquí lo estamos pintando vivo, si no son rojos, son negros. Resulta que yo tenía que pintar la mantarraya y no había documentación grande. Maestro, no es la mantarraya. Ay, profeta, ¿cómo es más? ¿Cómo, maestro? Es como una mujer. Una mantarraya es una mujer, nomás que tiene el vientre muy grande. Claro. Y con esa descripción se puso la matarraya. Yo no sé todavía cómo es una matarraya. Aunque sí sé que son las unidades. Aquí era una fiesta de trabajo constante. Aquí, al pintar, estábamos cantando, platicando, inclusive planeando nuestras actividades revolucionarias. Entonces queríamos estar en esta casa del agua, y nuestra ideología y nuestro deseo de aprender a pintar con el maestro nos tenía siempre unidos. Desgraciadamente, a cinco años de haber terminado, un técnico del Instituto Nacional de Bellas Artes realiza una inspección y dictamina que todas estas zonas, Todas estas zonas que estuvieron permanentemente cubiertas por el agua, dos metros aproximadamente de altura, estuvo cubierto por agua, se habían dañado. La noticia la recibe Diego en Acapulco a través de una carta que le envía a su hija Ruth. Yo me sentía muy orgulloso de esta creación. Pero en la primavera de 1956, el ingeniero proyectista notó que los colores se estaban deteriorando. No sé cuánto tiempo pasará antes de que los sedimentos y el agua que fluye arrasen por completo el mural. Me entristece la perspectiva de que se borre. Diego responde inmediatamente proponiendo rehacer todo lo perdido con teselas de vidrio colocadas sobre placas de cemento. Desafortunadamente al maestro no le alcanzó la vida para llevar a cabo esta que sería la primera propuesta de restauración. Diego Rivera recibe a la muerte en la cama que había hecho poner en su estudio de San Ángel a la medianoche del 24 de noviembre de 1957. Al día siguiente, el pueblo de México, con lágrimas en los ojos, presencia la ceremonia luctuosa que en su honor se realizó en el Palacio de Bellas Artes. Después de la restauración propuesta por el maestro Rivera, en 1977, el Centro Nacional de Conservación del Patrimonio Mueble del Instituto Nacional de Bellas Artes, hace una nueva evaluación, destacando como primera condición para el rescate de la obra, la necesidad de desviar el pulso del agua. Esto no fue posible hasta 1990, cuando con grandes esfuerzos técnicos y económicos se cambió permanentemente el curso del agua que pasaba por el cárcamo del ermo. Así fue como en 1991 un entusiasta equipo de restauradores montaron sus andamios y dieron inicio a la titánica aventura que significó devolverle la vida a este magnífico mural. El esfuerzo valía la pena, pues había la certeza de que debajo del agua aún existía gran parte de la obra. Para estas fechas, el mural había cumplido más de 40 años bajo el agua, sometido a rigurosas condiciones ambientales. El agua llegaba aproximadamente a dos metros de altura, que es el oleaje que se marca en el pecho de este personaje masculino. El agua arrastró materias orgánicas, se depositaron en la superficie, formaron una gruesa capa de limo que daba una coloración absolutamente café. ¿Qué había abajo de esto? Esa era la incógnita. ¿En qué estado de conservación estaba? Pues vamos a ver. Fue un trabajo muy minucioso, un trabajo, podemos decir, en su 90% mecánico. ¿Qué fue esto? Tuvimos que retirar con bisturíes, con lijas, con limas, con toda la herramienta a la que pudimos acudir para retirar todo este material. Tuvimos que utilizar ropa especial, botas de hule, porque se dejó un nivel de agua de aproximadamente 35 o 40 centímetros que se fue bajando para lograr con esto que los murales adquirieran un equilibrio en cuanto a las condiciones nuevas de temperatura y humedad. al cabo de un año lo logramos. Las temperaturas llegaban aproximadamente 8 grados, 11, humedades de 85, 90, que son muy, muy elevadas y en conjunto con el frío, la temperatura baja. Bueno, pues la mitad del grupo se enfermaba de gripa, subía a hacer papelería y la otra mitad continuaba restaurando. se aliviaban los enfermos del piso de arriba y ya estaban enfermos los de abajo esto fue continuo pero sin embargo puedo hablar que en general el espíritu, el compromiso que el equipo humano presentó fue maravilloso Los murales del Cárcamo de Lerma son un excelente ejemplo de lo que constituye el trabajo de restauración, investigación, riesgo, dedicación e interés por mantener vivo el legado artístico de nuestro país. El maestro Diego Rivera tardó aproximadamente seis meses en realizar estos murales. 40 años después, los especialistas permanecen días completos durante más de dos años trabajando en el rescate de esta peculiar obra. Hubo días en que el avance total era de dos centímetros cuadrados. Esta experiencia también es un legado importante para la conservación del patrimonio artístico de México y el mundo. El hombre que desea crear no podrá expresarse si no siente en sus venas el fluir de todos los ríos. Si la abstracción no asciende de los sentidos a su alma, para elevarla hasta el plano de las leyes que hacen actuar a los hombres, a los ríos fluir, al fuego quemar y a las constelaciones moverse. Diego Rivera The End
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
BARRA
Divulgación
TEMA_CONTENIDO
La preservación y difusión del patrimonio artístico, histórico y cultural de México
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
http://www.jornada.unam.mx/2013/01/14/cultura/a10a1cul [Consulta: 24 de agosto 2015]
http://www.sacmex.df.gob.mx/sacmex/index.php/carcamo-lerma [Consulta: 24 de agosto 2015]
REALIZACION
Hugo Lara | Maria Teresa Ramirez
PRODUCCION
Constante Diego

