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CUID
M-10130
TITULO_SERIE
SUBTITULO_SERIE
Puro teatro
SINOPSIS_SERIE
Exploración de las artes escénicas en relación con los procesos de creación, interpretación y circulación cultural. A partir del análisis de propuestas teatrales, operísticas, cinematográficas y expositivas, se abordan la formación artística, la construcción escénica y la relación entre lenguaje y representación. Se examinan vínculos entre arte y experiencia humana, así como problemáticas asociadas con identidad, memoria, deseo, poder, ética, comunidad y transformación social. El contenido atiende los mecanismos creativos y reflexivos que intervienen en la producción cultural y plantea el arte como un espacio de investigación, expresión y construcción de sentido.
EXTRACTO_SERIE
Serie que explora las artes escénicas y sus procesos de creación para reflexionar sobre identidad, memoria, vínculos humanos y transformación social desde distintas formas de representación artística.
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Reflexión en torno a una obra teatral que retoma un caso emblemático del psicoanálisis para cuestionar las relaciones entre observación clínica, interpretación y experiencia subjetiva. A partir de la historia de una mujer diagnosticada con neurosis e histeria, se exploran los límites entre el interés científico y el acompañamiento terapéutico, así como las implicaciones éticas de convertir la experiencia individual en objeto de estudio. El programa aborda la construcción del discurso psicoanalítico y abre una discusión sobre el papel de quien interpreta frente a quien busca ser escuchado.
EXTRACTO_PROGRAMA
Una reflexión sobre un caso emblemático del psicoanálisis que cuestiona los límites entre investigación y práctica terapéutica, y analiza las implicaciones éticas de interpretar la experiencia humana.
N_PROGRAMA
5
N_TOTAL_PROGRAMAS
11
DURACION_TOTAL
00:27:42:16
PARTICIPANTES
Ricardo Blume, actor
Lisa Owen, actriz
Mariana Gajá, actriz
Juan Carlos Beyer, actor
Enrique Singer, actor
Sandra Félix, directora
Sabina Berman, escritora
Guion: Carmina Narro
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Ricardo Blume
Actor con trayectoria en teatro, cine y televisión desarrollada en México y otros países de América Latina. Participó en montajes de repertorio clásico y contemporáneo, así como en producciones televisivas y cinematográficas de amplia circulación. Entre sus trabajos destacan intervenciones en obras teatrales y series que consolidaron una presencia sostenida en distintos ámbitos de la interpretación. También desarrolló actividades de dirección y formación actoral, vinculadas al trabajo escénico y al fortalecimiento de espacios teatrales.
Lisa Owen
Actriz con trayectoria en teatro, cine y televisión. Ha participado en montajes escénicos y producciones audiovisuales nacionales e internacionales, alternando repertorio contemporáneo y proyectos de creación colectiva. Entre sus trabajos destacan participaciones en Las horas contigo, Capadocia y Los simuladores, además de una presencia constante en escenarios teatrales. Su actividad profesional incluye colaboraciones con compañías independientes e instituciones culturales.
Mariana Gajá
Actriz con trayectoria en teatro, cine y televisión. Ha desarrollado una carrera centrada en proyectos de interpretación escénica y audiovisual, con participación en obras contemporáneas y producciones cinematográficas. Entre sus trabajos destacan Todos los días son tuyos, Morirse en domingo y La tirisia. También ha participado en procesos de dirección y formación actoral vinculados al trabajo escénico.
Juan Carlos Beyer
Actor con trayectoria en teatro, televisión y producción escénica. Ha participado en montajes teatrales de repertorio clásico y contemporáneo, además de colaborar en proyectos audiovisuales y culturales. Su trabajo se ha desarrollado en compañías teatrales e instituciones dedicadas a la creación y difusión escénica, con actividad constante como intérprete y colaborador en procesos de producción teatral.
Enrique Singer
Actor y director de escena con trayectoria en teatro, cine y televisión. Ha participado en montajes de autores clásicos y contemporáneos y ha dirigido producciones para instituciones teatrales nacionales. Fue director de la Compañía Nacional de Teatro y desarrolló una labor constante en la formación y gestión escénica. Entre sus proyectos destacan trabajos de dirección e interpretación en teatro universitario y profesional.
Sandra Félix
Directora, actriz y docente dedicada al trabajo teatral y a la formación escénica. Su trayectoria incluye la dirección de montajes, el desarrollo de proyectos pedagógicos y la colaboración con instituciones culturales y educativas. Ha impulsado procesos de creación colectiva y propuestas centradas en la relación entre escena, comunidad y formación artística. Su actividad profesional combina práctica escénica, enseñanza y gestión cultural.
Sabina Berman
Dramaturga, escritora y guionista con una trayectoria enfocada en el teatro, el ensayo y el audiovisual. Es autora de obras como Entre Villa y una mujer desnuda, Molière, Feliz nuevo siglo doktor Freud y Testosterona, donde aborda temas relacionados con identidad, política, lenguaje y relaciones sociales. También ha desarrollado proyectos para cine y televisión y una actividad constante como articulista y ensayista.
Carmina Narro
Guionista, dramaturga, actriz y directora de escena con una trayectoria dedicada a la escritura y creación escénica. Inició su actividad profesional como autora y directora teatral a principios de la década de 1990 y ha desarrollado una obra que incluye teatro, narrativa, cine y televisión. Entre sus trabajos destacan Recuerdos de bruces, Round de sombras, Credencial de escritor y Químicos para el amor. Ha recibido reconocimientos por su labor dramatúrgica y ha participado también en actividades de docencia y formación en escritura teatral.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes escénicas | Artes visuales | Creación artística | Creación cultural | Formación | Identidad | Interpretación | Obra de arte | Obra de teatro | Teatro
TRANSCRIPCION
Un médico genial que cometió un solo error fatal para su paciente ¶¶ Bueno, en esta obra él está presentando, es en realidad una conferencia, digamos, ilustrada sobre el caso Dora. Él había escrito La interpretación de los sueños y había sido muy criticado porque no había ejemplos de casos clínicos que lo probaran. Y entonces a Freud le cae, como en el cielo, Dora, una neurótica histérica, sensacional, inteligentísima, culta, joven, guapa, y le mueve todos los tapetes a Dios y por haber, los intelectuales y los sexuales también, estoy seguro. Entonces el problema de él es que encuentra esta paciente, digamos, ad hoc, para lo que él necesitaba. Y entonces se va más por el camino del investigador que por el camino del terapeuta. Dora, volvamos a la sensación de la tos. Recuerda. ¿Puede ser que al recordar a tu padre y a Frau K., ¿Sentiste una excitación en tu genitalia que luego se desplazó a tu garganta? ¿Qué quiere decir genitalia? Tu labia y tu clítoris. No, no, no, no. No sentí algo en mi genitalia. Puede ser que lo hayas sentido, pero que no hayas querido sentirlo. Y por eso desplazaste la excitación a tu garganta. Pero toso también cuando no pienso en sexo. Entonces, cuando no quiere pensar en sexo, y no quiere sentir excitación en su genital, y quiere que todo lo que le dice Dora coincida entre en la cosa prefabricada que él ya tiene, que quiere probar y que quiere demostrar. Por eso se precipita. Le dice cosas que no debía decir y también comete el error de no saber, Bueno, de error de no saber, nadie sabía qué cosa era la transferencia ni la contratransferencia. La transferencia es atribuirle al terapeuta los amores o los odios que tiene ella en la vida real con otras personas, presentes o pasadas. Y tampoco se dio cuenta de la contratransferencia, que es los sentimientos que, en este caso, la paciente despierta en él. Y efectivamente, él vivía en ese momento una época muy baja sexualmente, de crisis, y llega a este adolescente maravilloso. Estoy seguro que le movió el zapete, como dicen. Dora es una mujer rebelde, es una histérica, pero porque quiere hablar de cosas que le suceden, de cosas que no la dejan desarrollarse como persona, como mujer, en fin. Lo que yo creo es que era la época en la que la burguesía asciende a tener más poder y se empieza a crear una idea del individuo, pero hiper reclamatada, que conlleva muchísima represión, tanto para hombres como para mujeres, y mucho sufrimiento. Creo que fue peor para las mujeres porque la idea de quiénes debían ser estaba sujeta a lo que dijeran los hombres. Las mujeres son, en la época victoriana, débiles mentales, débiles físicas, sujetas a cambios emocionales incomprensibles y deben ser mantenidas en el hogar, cuidadas y dedicarse a complacer. La mujer no tiene deseo. El deseo es despertado por el hombre, pero es algo que tiene que ver con lo animal y que debe ser tratado con muchísimo cuidado. Pon atención. Tu deseo erótico hacia cerca... ¡Mi deseo! Escucha, tu deseo te recuerda que no quieres ser mujer, porque dices que debería convertirte en una sirvienta. ¿Te da miedo? ¿Lo reprimes? ¡Pose! Pero la tuya, Dora, es una lucha contra la realidad. ¡Comienza a bajar el bisturí! ¡Eres mujer! ¡Eres mujer! ¿Por qué me quiere cortar las alas? Según entiendo, tú no crees que tu sueño dice que amas a Jerka. No, no lo dice. Pero, Dora, en este caso, un no es un sí. ¿En qué planeta un no es un sí? En el inconsciente. ¿Y un sí? ¿Qué? Sí, es un sí. Dora me provoca dos cosas: angustia y rebeldía y mucha luminosidad. pero sí es un personaje muy crispado, histérica, enferma, es un personaje que está enfermo de verdad, tenía dolores de cabeza, trastornos menstruales, dolores de espalda, no le funcionaba bien una pierna, entonces como que representarla genera mucha angustia, pero tiene otra parte rebelde y contestataria. Me gusta esta rebeldía y esta como que, de cierta forma que agarra y lo que agarra lo tiene, ¿no? Esta fuerza para decir las cosas y que es muy simpática, ¿no? Que tiene una forma de decir las cosas que envuelve a la gente, que las seduce, porque habla muy bien, es muy inteligente, ¿no? Entonces, este lado de Dora es muy encantador. ¿Qué habría cambiado Mariana al destino de Dora? no se le hubiera cambiado porque al final ella ella se fue a estudiar no ella tomó ese tren y se fue pero pues pasó todo lo que pasó y pues la sociedad no pudo no se enfermó - No, no, no. Hace una semana, Dora me llamó a su dormitorio y me dijo que Jercal había besado en los labios mientras le tocaban sus partes nobles. ¿Y sus genitales? No, sus senos. Yo por supuesto salí de inmediato en el automóvil a casa de los K. Por supuesto Jerká de la producción se mostró sumamente molesto. No es para menos Jerká que es un hombre casado. Jerká, le sucede que está atrapado en una sociedad en un tiempo histórico muy específico. Yo es así como lo veo. Es un personaje que reacciona como se espera que reaccione una persona en esta época. es un personaje que de pronto se ve agredido, digamos, por su jefe, por su socio, por la hija de este socio, su sobrina, por el cambio de circunstancias y reacciona a ello. Eso es lo que le sucede. Este personaje reacciona como se espera que se reaccione. El peor error de Jerefe es no asumir su amor y asumir las cosas como son y mostrarlas libremente ante el mundo independientemente de sus miedos. Jerefe es un hombre miedoso y se deja llevar por ese miedo. Y eso es lo que acaba por destruir todo un grupo. Y su mayor acierto, pues es hacer un esfuerzo muy grande por rescatar a su hija del infierno, por lo menos el infierno entre comillas en el que están metidos. Bueno, por un lado, todos nos manejamos por nuestro motor del deseo. Creo que todos somos parte de un motor de un deseo. Y a veces se reprime o a veces ese deseo se negocia. y un hombre como Freud analizando este deseo en todos los sentidos, tanto sexual como de otro tipo de deseo, no nada más nos movemos por un deseo sexual, sino por el deseo del amor o falta de amor. La obra está construida a partir de este concepto fascinante que tenía Freud de la transferencia. Freud dice que conocemos a muy pocas personas en nuestra vida, cinco, seis, siete, nuestros padres, nuestros hermanos, tal vez nuestros abuelos, y a partir de esas huellas que nos dejan en la memoria, allí empezamos, a través de esas huellas empezamos a catalogar al resto de los seres humanos que conocemos, claro, corrigiendo un poco la imagen. Bueno, a partir de eso está construido lo de Freud. Entonces decir ahorita que no tiene nada de ficción, pues no, están vistos a través de mi transferencia necesariamente. Es pertinente ahora hablar del fenómeno de la transferencia. Tenemos la impresión de que al conocer a una persona, admitimos sin dificultad que nada sabemos de ella. ¿Cómo está? ¿Cómo está usted? Decimos y percibimos limpiamente al perfecto desconocido. Y esperamos que se nos dé a conocer poco a poco. Dígame algo de usted porque por lo pronto me parece una absoluta extraña. Falso. Nunca es así. Lo cierto es que de inmediato asociamos a nuestras nuevas conocencias con personas significativas de nuestro pasado. Pensamos, consciente o inconscientemente, ¿Este es alto y autoritario que mi padre? O bien, ¿Este es un sonso peligroso? Como mi abuelo. Y de ahí en adelante, seguimos reconociéndolos y reconociéndolos en las personas que recientemente conocen. Freud es un personaje muy cercano en mi vida. Mi madre es psicoanalista, mi tía es psicoanalista. Me crié en una alberca los fines de semana entre hijos de psicoanalistas. Freud era un poco el padre tutelar, mítico en mi familia, pero al mismo tiempo sé que esa experiencia muy personal se intersecta en la conciencia colectiva en un lugar importante. Freud es uno de los padres intelectuales del siglo XX y del siglo XXI. Pensamos, solo podemos entender cómo pensamos a partir de entender que pensamos con el pensamiento freudiano, el pensamiento marxista, el pensamiento darwiniano, pero son unos cuantos padres intelectuales que cifran las bases de nuestro pensamiento. ¿Qué le provoca Sigmund Freud? Una gran ternura por su inmensa soledad, una soledad, esa soledad de las cumbres, El que está ahí arriba, solo, no llega a sus contemporáneos. Entonces está inmensamente solo, que me da mucha pernuda. Y también solidaridad, porque lo atacan, lo ridiculizan sin conocerlo. Me parece que es un poco dogmático, que confunde un poco el psicoanálisis con la ciencia. No me parece tan exacto, no lo sé muy bien, pero por ahí creo que hay algo que no me acaba de gustar. Admiro su genio, admiro su capacidad de analizarse a sí mismo, fue terriblemente honesto, yo creo que es una de las cualidades más interesantes de Freud, que él mismo experimentaba consigo mismo, experimentaba con sus sensaciones, con sus sueños, en algunos escritos él pone, bueno, esto no lo podemos mencionar, no lo podemos seguir tocando porque es muy privado, pero él ponía al servicio de la ciencia sus propias emociones, y creo que esto es de lo más valioso. Es la vanguardia de su tiempo, y en ese sentido tienes que ser muy duro, tienes que ser quizá muy radical, pero claro, yo lo justifico en este sentido, de que eres la vanguardia de tu tiempo, eres un punta de lanza, y en ese sentido quizá en algunos puntos fue demasiado radical, demasiado severo, con sus pacientes, con las teorías, etc. Te encierras en ti misma y ya no me permites entrar en ti. Te encierras en una actividad autoerótica como la de toser o abrir y cerrar tu bolsita. Porque, ¿qué es tu bolsita, Dora? Nunca habíamos hablado de tu bolsita. ¿Qué es tu bolsita? Mi bolsita. ¡Correcto! Se le disparó, no sé, un furor interpretativo. Una angustia por tenerla. Hablé de la bolsita y su uso masturbatorio, de la tos histérica Del nuevo síntoma de su repugnancia ante los besos ¡Estaré bien, verás! Le advertí que es peligroso abandonar el tratamiento sin estar curada ¡Es como salir de un quirófano con la herida abierta! ¿Cómo fue el proceso de ensayos? ¿Sigues alguna técnica de dirección? ¿Creaste la propia tuya? ¿Cómo fue? Bueno, pues lo que yo hago normalmente o lo que me gusta mucho es integrar bien a un grupo. Que el grupo de actores y el grupo de diseñadores se sienta en casa, se sienta a gusto, que podamos hacer realmente un trabajo de colaboración. Yo creo que el director es el que guía este barco, el que guía un tono, el que guía un camino. Y como dice Peter Brook, vas con tu lamparita a ciegas, como un camino que apenas va uno descubriendo y va el grupo contigo. pero también si abres tu corazón y tu confianza a los demás, ellos te van a ayudar a conducir este barco y a proponer creativamente tanto los actores como los diseñadores, como la autora, como el autor, todos van a colaborar. ¿Qué representa cada personaje para nosotros? Freud es el pensador y sería el ego, la parte intelectual de nosotros con la que tratamos de crearnos un mapa de la realidad. Después Freud tiene una parte libidinosa, textualmente erótica, que busca el placer en la vida, que sería Freud III o Gerta. Y después tiene una parte superióica, o sea la parte paternal que nos dice lo que debemos o no debemos hacer de acuerdo a la sociedad, que es Freud II o Jerefe. Después está Lu, que Lu es la interlocutora femenina, la parte femenina, la inteligencia femenina, que en la obra es un personaje complicado. Tiene una primera parte donde está totalmente sometida la inteligencia masculina y un desdoblamiento desde el cual mira su pasado sometido y lo enjuicia. Y después está Dora, que es con Freud el otro polo de la historia, que Dora es la inocencia. Dora es ese joven que todos fuimos y llevamos todavía adentro, que cree que todo es posible con la buena voluntad en el mundo. Dora está luchando por hablar, porque se le escuche todo lo que dice, por tratar de que las mujeres tengan un lugar y sean aceptadas y sean escuchadas y puedan trabajar y puedan hacer muchas cosas que ahorita tampoco se están pudiendo hacer. Entonces la voz de Dora es la voz de cualquier chava de mi edad, de ahorita, de hoy. Y por eso yo creo que la obra, cuando la van a ver señoras de 50 años, de 80 o una chava de 15, se siente totalmente identificada, aunque sea un personaje de la Viena de 1900. ¿Cómo construyó al personaje de Freud? Por un lado leí todo lo que había de Freud, de sus obras, que tenía que ver con la obra, primero para entender de qué estaba hablando yo, y luego lo trabajé por fuera, o sea, leí su biografía y saqué todos los datos físicos sobre él, por ejemplo, qué cosas hacía, como fumar, cuántas veces fumaba, por qué fumaba, qué decía él del cigarro. Encontré, por ejemplo, coincidencias, como que medimos exactamente lo mismo. Un metro setenta y dos, eso me encantó. Decía, ¿por qué toma pastillas? ¿En qué momento toma pastillas? ¿Qué le duele? Y encuentro en su biografía que sí tenía jaquecas, que tenían que ver con cosas psicológicas y neuróticas y todas esas cosas. Era, yo creo, carne de diván. No, Freud era carne de diván. un hombre que llegó a fumar 20 pulos en un día. El Freud que yo hago sale de la mente del Freud que hace Ricardo Blume. No es un Freud independiente, es el Freud de Ricardo Blume. Entonces, bueno, sí, estudié lo más que pude a Freud, vi fotografías, pero no es exactamente ese Freud. Así es que más bien la construcción de Freud no ha terminado y empezó realmente cuando terminó Ricardo de construir su Freud, porque yo me basé en su Freud para trabajar sobre su Freud y convertirme en el super yo de ese Freud, no del Freud que nosotros conocemos. ¿Qué parte de Freud es usted? El subconsciente, el ello, toda la parte que está representando los deseos, la parte sensible de Freud, esta parte que describimos como la parte motora, el que siempre quiere ir adelante, el que quiere hacer, el que quiere gozar de esta sensibilidad y está siempre en un motor, es como el acelerador de una persona, el que siempre está diciendo hagamos, toquemos, juguemos, etc. En el caso de Luz era difícil porque es un personaje histórico, pero a la vez es un personaje dentro de esta obra que representa otras cosas, es el único personaje que está fuera del tiempo y que puede ver con cierto sarcasmo todo lo que pasó. Históricamente, por ejemplo, era una mujer que hablaba muy suavemente, eso es lo único que encontré en una de las biografías. Pero era una mujer que medía casi dos metros, que tenía 50 años cuando conocí a Freud, que tenía una enorme reputación, quizá mayor que la de Freud, por haber sido amante de Nietzsche y Ril, que era ya un hito en la sociedad europea. Entonces decidí hacerla, tratar de hacerla con una voz mucho más fuerte porque pensaba que tenía que ser alguien muy grande. Porque la obra es la mujer, es la Dora que llegó a hacer lo que quería en la vida. Que Lu tenía mucho de Dora de joven, también era muy impulsiva, muy inteligente, muy caprichosa y hizo lo que quiso en su vida. Otra cosa es que Lu no tenía acento, Lu hablaba perfecto alemán, no tenía ningún acento. Pero pensé un día que era una extranjera y que eso era un elemento muy importante para ser aceptada en la sociedad vienesa y que era muy excéntrica, cuando menos en las fotos que yo vi no había ni una mujer que se pusiera esa cantidad de pieles y cosas encima como ella. Cuando sucede esta conversación entre ustedes, una feminista de los años 70, y yo, Dora está a un caso clínico célebre y yo llevo 40 años muerta. Por eso es que hasta ahora se me puede ocurrir este estímil entre cultura y casa, con un sueño que Dora tuvo durante su tratamiento. ¿Usted recuerda? Una casa se incendiaba y dentro de esta casa Dora se asfixiaba. La casa era su cultura, dice usted. Dora se asfixiaba en su cultura. ¡Ahora lo digo! En aquel entonces jamás se me hubiera siquiera ocurrido una crítica semejante. Algunos de los astutos y brillantes alumnos de Troyes se le ocurrió por lo demás. Excepto, qué curioso. ¿A Dora? Una niña de 17 años. ¿Está de acuerdo conmigo, Lu? Discúlpame, distrape. Pregunto si está de acuerdo. No. Lu, sí está de acuerdo, la nación. Sí. Sí, sí, sí. Sí, solo me pregunto. Sí, Lu. Solo me pregunto. Dígame. ¿Por qué un genio discute ¿Qué es lo que ha hecho con tus ideas con un castrato? Lo pensé, no lo dije, dije en cambio... Sí, ¿no? Disculpe, se me olvidó mi pregunta. ¿Se ha psicoanalizado alguna vez en su vida? No, nunca. ¿Lo haría? Creo que no. Sí, sí, cinco años. Me he autopsicoanalizado muy burdamente sin saber nada de psicoanálisis. Sí, sí me psicoanalicé bastantes años. Varias veces, con distinto. Para mí el teatro es el laboratorio de la conducta humana. Como me intriga mucho la conducta humana, me intriga por qué es como es, me intriga también cómo podría ser. Me obsedí con la conducta humana, iba a estudiar psicología, terminé haciendo teatro. Tal vez porque el teatro no insiste en la patología, sino en lo creativo, que es lo más hermoso de la conducta humana. Ahora es hora. ¡No! No. No. No. Es decir... Sí. Todavía faltan unos minutos. No. Dora, ven mañana. En todo caso, puedes viajar mañana por la noche. Este es mi boleto para el ave del amanecer de esta noche. Así que sí. Es hora. ¡Feliz nuevo siglo! Dr. Freud
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF481
INFORMACION_ADICIONAL
Berman, S. (2011). Puro teatro. México: Fondo de Cultura Económica. Berman, S. (2013). La mujer que buceó dentro del corazón del mundo. México: Editorial Booket.
BARRA
Difusión
TEMA_CONTENIDO
El quehacer teatral y los procesos de creación en las artes escénicas.
CLASIFICACION
B 15
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Isabelle Tardan
PRODUCCION
Michel Amantón

