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MW-10100
TITULO_SERIE
SINOPSIS_SERIE
La serie explora el proceso creativo en las artes visuales como un espacio de reflexión sobre la percepción, la materia y la construcción de significado. A partir de diversas disciplinas, aborda temas como la pintura, la escultura, el collage, el dibujo, el grabado, la fotografía, el arte textil y la cerámica para examinar la relación entre tradición e innovación, abstracción y representación, memoria, identidad, naturaleza y experiencia. Asimismo, analiza el papel de los materiales, las técnicas y la experimentación en la configuración de distintos lenguajes artísticos, mostrando cómo la creación visual transforma la realidad, resignifica el entorno y amplía las posibilidades de la mirada y la interpretación del mundo.
EXTRACTO_SERIE
La serie reflexiona sobre el proceso creativo en las artes visuales mediante el estudio de materiales, técnicas y lenguajes que articulan tradición, experimentación, memoria, percepción y nuevas formas de interpretar la realidad.
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Una reflexión sobre la permanencia de la pintura como una práctica en constante transformación, donde la exploración del color, la materia, el gesto y el espacio se convierte en un medio para expresar experiencias interiores y reinterpretar el entorno. A través de diversas aproximaciones pictóricas, se reflexiona sobre la relación entre abstracción y representación, memoria, naturaleza, paisaje y emoción, así como sobre el papel del proceso creativo, el azar y la experimentación. La pintura se presenta como un lenguaje vigente que dialoga con la tradición sin renunciar a la búsqueda de nuevas formas de percepción y significado.
EXTRACTO_PROGRAMA
Una reflexión sobre la vigencia de la pintura como lenguaje artístico, donde color, materia, paisaje y memoria convergen en procesos de experimentación que enlazan la tradición con nuevas formas de percepción y expresión.
N_PROGRAMA
11
N_TOTAL_PROGRAMAS
11
DURACION_TOTAL
00:26:39:29
PARTICIPANTES
Magali Lara, artista visual mexicana
Gilda Castillo Baraya, artista plástica, escritora y editora mexicana
Ilse Gradwohl, pintora mexicana de origen austriaco
Manuela Generali, pintora y artista visual suiza
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Alberto Blanco es poeta, ensayista y artista visual mexicano. Su obra abarca poesía, ensayo, traducción y artes visuales, con una trayectoria dedicada a la exploración de las relaciones entre literatura, imagen y percepción. Ha publicado numerosos libros de poesía y reflexión sobre arte, entre ellos "Las voces del ver", donde reúne ensayos dedicados al proceso creativo y las artes visuales. Su producción ha sido traducida a diversos idiomas y ha participado en exposiciones, proyectos editoriales y actividades de difusión cultural.
Magali Lara es artista visual mexicana. Su obra abarca dibujo, pintura, gráfica, instalación, fotografía y libro de artista, con una producción centrada en la experiencia cotidiana, el cuerpo y la memoria. Desde la década de 1970 ha participado en exposiciones individuales y colectivas en México, América, Europa y Asia. Su trabajo forma parte de colecciones públicas y privadas, y ha colaborado en proyectos editoriales y de difusión de las artes visuales.
Gilda Castillo Baraya es artista plástica, escritora y editora mexicana. Su trayectoria integra la producción artística con el desarrollo de proyectos editoriales y literarios. Ha participado en exposiciones individuales y colectivas en México y ha colaborado en publicaciones dedicadas al arte y la cultura. Como editora y escritora ha impulsado la difusión de las artes visuales mediante libros, catálogos y otros materiales especializados, combinando la creación plástica con la actividad editorial.
Ilse Gradwohl es pintora mexicana de origen austriaco. Su producción artística se ha desarrollado principalmente en la pintura, con exposiciones individuales y colectivas presentadas en galerías y museos de México y otros países. Su obra forma parte de colecciones públicas y particulares, y ha participado en proyectos de intercambio y difusión cultural. A lo largo de su trayectoria ha trabajado distintas técnicas pictóricas y series que exploran el color, la forma y la composición.
Manuela Generali es pintora y artista visual suiza. Su trabajo comprende pintura, dibujo e instalación, con una trayectoria desarrollada entre Europa y México. Ha presentado exposiciones individuales y colectivas en museos, galerías y espacios culturales internacionales. Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas, y ha participado en proyectos de colaboración artística y de intercambio cultural. Su producción explora diversos materiales y recursos plásticos desde una práctica interdisciplinaria.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes textiles | Artes visuales | Cerámica | Creación artística | Creatividad | Dibujo | Escultura | Fotografía | Grabado | Percepción | Pintura
TRANSCRIPCION
A lo largo del último siglo se ha dado tantas veces por muerta a la pintura y esta ha renacido de sus cenizas tantas otras veces que de ella se podría decir algo parecido a lo que se decía de los antiguos reyes la pintura ha muerto Viva la pintura Cuatro talentosas artistas contemporáneas Dos de ellas nacidas en México Gilda Castillo y Magali Lara Y otras dos pintoras nacidas en Europa Pero hechas en México Ilse Grabo y Manuela Generali Confirman con su obra lo dicho La pintura está viva Como ha sucedido antes con otros pintores, en el trabajo de Magal y Lara, el tiempo, la práctica y la reflexión se han encargado de ir borrando las imágenes que poblaban en un principio sus cuadros, sus cuadernos, sus grabados, despejando el espacio para permitir que las formas abiertas y los colores canten con toda libertad. Yo creo que la imagen siempre está presente. No te sé decir con certeza cómo y por qué, pero a mí sí me interesa una representación de algo. Lo que creo que ha cambiado son como los temas y las fuerzas que estoy manejando. Yo empecé con un trabajo que tenía que ver con los objetos. La naturaleza era algo un poquito distante, ¿no? Fue apareciendo paulatinamente como esta parte, ya sabes, del tiempo que va pasando. Al principio empezaron nada más con unas flores, ya sabes, como con algo que estaba vivo, que no fuera esto, que era lo que me gustaba al principio de los objetos hechos por el hombre. Y al mismo tiempo es esta especie de escuchar este cuerpo, y por ahí yo entiendo que el cuerpo humano es de la naturaleza. Y lo que para mí antes era como mente y psicoanálisis y parte ideológica, de pronto resultó en esta semejanza eterna que era un árbol, una flor, y que el cuerpo tiene esta historia, esta historia natural. En la obra de Magal y Lara siempre hay un proceso que se desarrolla en los distintos órdenes de la imagen. Su relato se vuelve desbordante cuando obedece al influjo del color y la incisión del trazo, pero la historia permanece transferida al lenguaje secreto de las cosas. La figura humana se revela fragmentada como un indicio de algo que pasa por dentro, por debajo. Sabemos que está allí porque nos habla por sus bordes, por esa herida de donde brota su más íntima floración. La pintura sí tiene que ver con el cuerpo y en ese sentido tener una dimensión, digamos a lo mejor tú puedes reproducir un movimiento que aparentemente es pequeño y ahí sí lo puedes hacer grande, pero es porque es pequeño, necesita esta especie de dimensión para poderlo abstraer. A mí el interior sí es un lugar clave. Yo creo que nuestra mente occidental siempre ha pensado que lo grande es como en dimensión, que abarca muchísimo, y yo siento que no necesariamente es así. Y es ese mundo justamente el que me interesa. Toda vez que un artista ha alcanzado la madurez para enfrentar la propia obra, parece inevitable el surgimiento de ciertos elementos críticos en el resultado. De esta manera podemos percibir en el trabajo de Magal y Lara una inclinación por la ironía y una forma muy particular de ejercer el sentido del humor. Yo tenía como otro tipo de influencias un poco raras. Por ejemplo, Sonia de Lonei me importó mucho. Me gustaba mucho esta idea de alguien que pudiera encontrar en lo cotidiano, en la ropa, en los objetos, un lugar importante de creación. Pero también me gustaba el humor. A mí me gustó siempre Boyce, pero me gustaba su contraportiva femenina que era Eva Hesse en Estados Unidos. Que sus piezas son muy existenciales, pero son muy chistosas. Tiene una cosa con el ridículo que me parecía fantástica. Y es obra abstracta. Por su insistente cuestionamiento de la percepción, por su habilidad para conducir los elementos subjetivos hacia zonas muy críticas, el trabajo de Magali Lara ha tenido un gran impacto entre las recientes generaciones de artistas, particularmente entre las más involucradas con problemas de carácter conceptual. No hay trabajo, por más salvaje que parezca que no tenga un concepto Hablando por ejemplo de Richter Richter puede manejar muy bien su mismo concepto en diferentes medios Pero sigue siendo esa mirada Que a veces ni siquiera parece una mirada Es una manera de estar Y creo que en mi caso también a mí me ha ayudado el interés y la curiosidad. Magal y Lara ha sabido poner a prueba las posibilidades de su mirada en muy distintos medios. Con gran destreza, con espontaneidad, con inteligencia, ha conseguido que estos se sumen al conjunto de fuerzas que sostienen su obra. Los pintores expresionistas abstractos norteamericanos, la llamada Escuela de Nueva York, llegaron a la conclusión de que es la tela misma y no el mundo. el campo de acción donde sucede todo lo que sucede en la pintura. Esto que en un principio podría parecer muy obvio, no lo es tanto. A la pintora mexicana Gilda Castillo le ha llevado décadas de trabajo llegar a la misma conclusión. Yo creo que es algo que he ido aprendiendo a disfrutar y a identificarme más con la pintura, pintura. Creo que antes mi trabajo estaba más motivado por elementos anecdóticos, por la narración. Y quizás sí es, por ejemplo, en toda la serie de paisajes me parece muy obvio. Quizás sean referencias específicas a un trayecto de carretera, a algo que he visto en el paisaje. Y que también tenía mucho que ver con alguna historia que me contaban. Gilda Castillo ha vivido su propia historia de la pintura. A los trabajos analíticos de ciertas etapas sucedieron obras más emotivas o referenciales con un predominio de la figura y el color. Estas experiencias condujeron a una depuración de la mirada y de la técnica que en este momento se manifiesta como un acrecentado interés por asuntos y problemas decididamente pictóricos. En un momento dado también me saturó lo que venía haciendo. Quizás no estaba tan consciente de haber llegado a un punto ya sin retorno, digamos, pero sí tenía cierta saturación. Esto también coincide con la muerte de mi padre, que fue algo muy fuerte y tuve la necesidad de manifestar este duelo. Y entonces el tema de la muerte que se manifestó en rescatar huesos, hay referencias como Días a la Muerte, me fue absorbiendo. Y creo que los paisajes empezaron a impregnar de estos elementos, a mezclar, hasta dar lugar a una forma específica que era un cráneo, una forma oval. Esta forma, que lo mismo nos hace pensar en un cráneo que en una matriz, se convirtió también en una figura crucial en la que se revelaron nuevos caminos y posibilidades. De pronto, esta forma tan cerrada también me llevó a un límite, por decirlo de alguna manera, y tuve la necesidad, sí, que llegué a ser consciente de romper esa forma. Y creo que la única manera de lograrlo fue que hubiera una especie de explosión y que se diseminaran esos huesos, esos fragmentos de cosas. Gilda Castillo ha reconocido su paso por la obra de Munch, Atle y Orozco así como su más reciente cercanía con Susan Rothenberg y es que como afirma Juan García Ponce hoy todos los verdaderos pintores realizan su obra tomando como base la misma historia del arte Bueno, yo creo que siempre hay uno o muchos más artistas con los que estoy resonando. Algunos, por supuesto, que me interesan más y que quizás sí estoy tratando de referirme a él y de traerlo o de hacer lo mío. Pero creo que en la solución final que le doy a los cuadros, bueno, ahí me reconozco todo lo que veo, lo que leo, lo que voy viviendo, pues es esa suma que finalmente acaba por asomarse en los cuadros. De la suma y la resta, lo que va quedando en la obra de Gilda Castillo es una visión personal muy decantada, formas cada vez más esenciales y activas que nos conmueven por su trasfondo emocional, por su capacidad de llevarlo cada vez más a todos los planos virtuales y reales de su pintura. Porque creo que lo que me importa es, aquí sucede aquí en el taller, Bueno, que un trabajo me diga algo me convenza. O sea, creo que mi trabajo, mi paso por la pintura, no sé en qué porcentaje, altísimo, pero pues tiene que ver con todo un trabajo inconsciente. Pues entonces quizás lo que queda es el interés por la pintura, pintura. Digamos, se depura de lo que decíamos de elementos anecdóticos o de referencias, bueno, valores referenciales. Y el poner la materia, los materiales, que eso sea lo que va quedando. El arte de Ilse Gravol, enraizado en una profunda apreciación de la naturaleza, se puede identificar lo mismo con las montañas nevadas de su tierra natal, Austria, que con las delicadas formas de la vegetación entre la neblina y la nieve. Y tanto o más se identifica con la lucha por la sobrevivencia de todos los seres vivos que con las suaves ondulaciones de un paisaje en el agua. Yo creo que conmigo la imagen interior y la imagen exterior a veces es tan diferente cuando lo veo en el cuadro como cuaja. Entonces trato siempre de no tenerlo tan claro para que pueda trabajar con todos los accidentes, con todas las cosas que me da la pintura en sí y la superficie en sí. Porque yo creo que pintar un cuadro como yo los pinto serían... No es una cosa muy clara, no es algo muy concreto. Sino trabajo mucho con sentimientos también. Tú llevas una carga adentro y para que el cuadro realmente se arma y tenga una tensión ahí, es a veces muy difícil. para lograr realmente que el cuadro también me platica, porque es un diálogo con la tela también. Este me lleva semanas a veces, a veces un mes para un cuadro. La obra de Ilse Gradvol nos deja ver hasta qué punto las impresiones más remotas y muchas veces olvidadas son una presencia que convive con los datos más inmediatos de la conciencia y la memoria. Si tú viajas kilómetros, miles de kilómetros en la tierra, en África por ejemplo, en los diferentes países, el impacto de ver pasar el paisaje es tan fuerte que yo creo que de ahí te sale una idea. Y esa idea, con esa idea empiezo a trabajar. Claro, el momento que trabajo, esas ideas ya no son exactamente lo que vi, sino más bien es mi cuadro. Aunque dije que son cuadros africanos en este conjunto de cuadros que hice, no es África, soy yo, es mi cuadro. Teresa del Conde ha dicho que por lo que respecta a las pinturas de Ilse Gradwell, conviene de maravilla el calificativo de obras abiertas, ya que lo que muestra el cuadro es un mundo en trance de hacerse, en estado naciente, no representado, sino devuelto a su origen. Pues para mí una obra abierta, yo creo que los míos a lo mejor están en eso, que dejan mucho al espectador de ver o introducirse a esa pintura o también no necesariamente la pintura tiene que estar terminada ahí. Yo a veces siento que se va todavía, ¿no? Que podía seguirle en la pared o en otro espacio. A mí me gustan mucho los espacios abiertos, por ejemplo los mares, los paisajes, las sabanas, no sé si estás encima de una montaña y ves todas las montañas abajo o en el desierto. Y todo eso tiene un horizonte bastante claro, ¿no? Y ese horizonte a mí me da la sensación que ahí puedo circular, ahí puedo moverme, no sé. Se trata de un horizonte que, como dice la propia pintora, permite una mayor profundización en el espacio. Un lugar en donde las formas se debaten entre lo visible y lo invisible, donde la veladura revela y aclara sorprendentes paisajes interiores. Creo que más que blanco es una monocromía de los cuadros. Yo pongo muchos colores en un cuadro cuando empiezo, Pero cuando el cuadro empieza a guajar, es más bien un color o algo que empieza a vivir ahí. Yo no aguanto el rojo, el verde, el amarillo y todos esos colores juntos. Me interrumpen en mi sentir. Me gustan los colores. Me gusta el negro. No puedo hacer un cuadro negro. y todavía tengo que hacer en mi vida un cuadro negro a ver si logro, porque cada vez que empiezo a poner el negro se cierra todo el porro y ya no puedo ver nada. Entonces me da angustia y vuelvo a hacerlo más claro otra vez. La ausencia de figura humana en la pintura de Ilse Gradvol no significa que su obra carezca de una legítima preocupación por el ser humano y sus entornos. En su obra hay una huella profunda que nos habla de su solidaridad y compromiso. Basta en mencionar las notables series fotográficas, plenas de gente y vida, tomadas durante sus largos e innumerables viajes. Pero yo creo que especialmente en el arte no es tanto la realidad que tú ves, sino es la realidad interior. y el puro hecho que yo pinto esos cuadros, ahí está el rastro del ser humano, de mí. Los grandes formatos que utiliza con frecuencia en sus telas Manuela Generali nos remiten a sus orígenes artísticos dentro del cine. Por la pantalla, por así decirlo, de los cuadros, desfilan paisajes, barcos, marinas, lluvias, tormentas, meteoros, catástrofes, convocados por la mano maestra de una pintora excepcional. En el 67 llego a Londres y me quedo en el 67, 68. Me inscribí en una escuela de arte en Inglaterra, me gustaba mucho porque había mucho material para trabajar. Después se ocupó la escuela, entonces se acabaron las clases y ahí yo decido irme a América. Fue la primera vez que me fui a Estados Unidos. De Estados Unidos bajé por toda América y ahí como que empecé a entender un poco o a enamorarme del tercer mundo de alguna manera. Y ahí como que se arma un poco un grupo que quiere hacer cine, cine que en ese momento era como cine de guerra. He participado con tres películas y yo hacía sonido. Después de mucho andar, termino en México. Y entonces en México me inscribo en San Carlos. Y ahí realmente empiezo a pintar, porque antes dibujaba y hacía cosas, pero como viajaba tanto no tenía un espacio. Algo de estos recorridos continentales queda como un impulso y una escala en la obra de Manuela Generali. lienzos generosos donde la nitidez y los perfiles de la figura ceden ante el surgimiento convulsivo del paisaje y su luz, ante la fuerza de su movimiento interno. Al principio, cuando pintaba, como que venía del cine, entonces el movimiento era lo que más me atraía. quería que se moviera, que hubiera un movimiento interno del cuadro. O corría la pintura, o usaba los contactos de las fotografías. Y después ya cambió eso, como que hay un movimiento, pero por el gesto. Antes como que tenía una idea y la respetaba hasta el final. Y ahora mezclo los colores en la tela. Como que la pintura se ha vuelto más importante en sí, ¿no? Más que lo que voy a decir. Como que me gustaría lograr que se sienta esa presencia de no sé qué, pero que se sienta esa. Que no es solo un mar o un cielo o un mar, un beso. Por eso pinto. Es como para sacar eso que es como indefinible. de alguna manera. Esta presencia tiene una enorme gama de manifestaciones en el trabajo de Manuela Generali. Es una inundación que transmuta los espacios abiertos y cerrados, los fenómenos naturales, los cuerpos y los objetos. Es por eso que su obra rebasa todos los temas que nos propone. Siempre me doy cuenta que cuando pinto algo es que la gente se medio saca de onda y no me pasa a mí. Por ejemplo, las series de los barcos, todo el mundo decía, no, qué terrible. No recibo, no tengo lo mismo, no me impresiona tanto la pintura. Es como que quiero mostrar o hacer sentir una presencia de algo. Entonces, si lo haces muy bucólico, termina siendo como no cierto. verdadero o no sientes nada. Manuela Generali nos ha dicho que los espacios para pintar son determinantes, que su paleta se modifica con los cambios de lugar. Ella no se traslada hasta los paisajes, como los pintores de otras épocas, pero sí pinta bajo la influencia de un entorno. Y es que todas las impresiones cuentan, porque en cualquier momento pueden emerger desde los propios materiales y procedimientos de la pintura. Justo allí donde, como pensaba Bacon, también el azar pinta y se expresa. Pues yo me acuerdo de chiquita de estar en el lago de Lugano y de repente que empieza una tempestad o una lluvia y que el cielo se pone todo amarillo y que el mar se pone, el lago se pone un verde oscuro, oscuro, porque todo es así y los sueños son, parece que se va a romper el mundo. Y después llueve un poquito, pero toda la preparación es como muy exagerada. ¶¶
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
OBSERVACIONES
Sin locación en el programa
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
INFORMACION_ADICIONAL
Castillo, Gilda, Museo de Arte Contemporáneo Alvar y Carmen T. De Carrillo Gil. (1994) "El espacio de los paisajes, Gilda Castillo". México: Museo de Arte Alvar y Carmen T. de Carrllo Gil Castillo, Gilda. (1993) "Naturalezas: Gilda Castillo, Ilse Gradwohl, Magali Lara, Irma Palacios". México: Universidad Autónoma Metropolitana.
BARRA
Divulgación
CONDUCCION
Alberto Blanco, poeta, ensayista y artista visual mexicano
TEMA_CONTENIDO
Proceso creativo y lenguajes de las artes visuales contemporáneas.
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
http://www.elem.mx/autor/datos/137 [Consulta: 24 de agosto 2015]
REALIZACION
Eduardo Herrera Fernández
PRODUCCION
Michel Amantón
LIGA_COLECCION_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/las-voces-del-ver/?play=id_0000
LIGA_VIDEO_INTERFAZ
https://interfaz.cenart.gob.mx/video/las-voces-del-ver/?play=id_0000
LIGA_COLECCION_PODCAST
https://itunes.apple.com/mx/itunes-u/las-voces-del-ver/id779616523?l=en&mt=10

