Descripción
En la Nueva España, la fe católica trascendió orígenes y condición, la sociedad novohispana se aglutinó bajo el pensamiento y sentimiento religioso, lo que fue propicio para que un arte como el barroco, que resalta las virtudes más exaltadas de Cristo, viera su florecimiento. Movimiento artístico que se dio como una Contrareforma hacia las ideas de Lutero, cada vez más extendidas en Europa. En América, su esplendor se vio normado por el Concilio de Trenton, que se reunía en Trenton, Italia, marcando los cánones a los que debería sujetarse el arte y resaltaba la importancia de las imágenes para el culto. En el arte barroco, los artistas novohispanos resaltan la incuestionabilidad de la comunión, al tiempo que pintan la agonía que precede a la muerte, como un momento de intenso éxtasis por la cercanía a la presencia de Dios.