Descripción
Desde los años sesenta, con la afirmación del pop art, Roy Lichtenstein tomó la iconografía cotidiana de la cultura de masas norteamericana para hacer pintura y esculturas llenas de humor y de ingenio, nacidas de penetrantes reflexiones estéticas. Sus objetos y figuras constituyen arquetipos, como los personajes de comic, distanciados ya del lenguaje pop, sus brochazos o sus revisiones de los símbolos de otros artistas y corrientes. Provocativo y ligero a la vez, Lichtenstein crea una obra alegremente desmitificadora, como apreciamos en esta espléndida muestra escultórica, pictórica y de su obra gráfica.