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SWC-60432
SUBTITULO_SERIE
Interdisciplina y generación de conocimiento. Balance y prospectiva
SINOPSIS_SERIE
El Doctorado en Artes (artes visuales, escénicas e interdisciplina) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (DAVEI-INBAL) invita al Coloquio “Interdisciplina y generación de conocimiento. Balance y prospectiva”.
Con la participación de académicos —docentes y estudiantes— del INBAL y de otras instituciones vinculadas al DAVEI, el coloquio tiene como propósito revisar lo logrado tras dos generaciones de egresados y reflexionar sobre los retos y horizontes del programa.
El DAVEI fue fundado en 2017 por iniciativa de los cuatro Centros Nacionales de Investigación, Documentación e Información de las Artes del INBAL: Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información deArtes Plásticas (Cenidiap), Centro de Investigacion, Documentacion e Informacion Teatral - Rodolfo Usigli (Citru), Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (Cenidim) y Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de la Danza (Cenidi-Danza). Su objetivo es ofrecer un espacio riguroso de formación orientado a la práctica interdisciplinaria, el desarrollo teórico y la intervención crítica en los campos culturales y artísticos, con el fin de transformar los modos de saber y enseñar.
A diferencia de otros posgrados, el DAVEI está dirigido a investigadores y creadores con trayectoria profesional que buscan actualizar y enriquecer su práctica mediante el diálogo interdisciplinario. Los grupos de investigación del programa articulan distintos ejes de análisis desde las humanidades y las ciencias sociales, promoviendo la reflexión crítica entre profesionales de las artes, en sintonía con las tradiciones de los centros de investigación del INBAL.
El coloquio incluirá también una intervención del Dr. Stuart Day, gerente editorial de la revista, sobre el proyecto editorial en curso
EXTRACTO_SERIE
El coloquio del DAVEI-INBAL reflexiona sobre los logros de sus dos primeras generaciones y los desafíos futuros, en un espacio de diálogo interdisciplinario entre investigadores, creadores y docentes de las artes
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Mesa que recapitula los orígenes del Doctorado en Artes Visuales, Artes Escénicas e interdisciplina, y plantea como eje la crítica a la historia del arte y a la construcción de la memoria, entendidas como tareas sustantivas de los Centros Nacionales de Investigación y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura
EXTRACTO_PROGRAMA
Mesa que revisa los orígenes del doctorado y propone la crítica a la historia del arte y a la construcción de la memoria como tareas clave de los Centros Nacionales de Investigación y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura
N_PROGRAMA
2
N_TOTAL_PROGRAMAS
7
DURACION_TOTAL
01:45:20:21
PARTICIPANTES
Sandra Oceja, docente e investigadora de dos importantes universidades.
Luis Rius Caso, historiador del arte.
Charlene Joyce Alcántara Bravo, licenciada en Restauración y maestra en arte.
Iracema de Andrade, violonchelista, docente e investigadora. Doctora en interpretación musical.
Martha Eugenia Alfaro Cuevas, doctora en historia del arte e investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información deArtes Plásticas (CENIDIAP-INBAL).
Arturo Díaz Sandoval, doctor en cartografías del arte contemporáneo, maestro en Investigación de la danza y licenciado en Literatura Dramática y Teatro.
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Sandra Oceja
Socióloga por la UAM-Xochimilco y maestra en Estudios Políticos y Sociales por la UNAM. Es docente e investigadora en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM desde hace dos décadas. Su trabajo se enfoca en escrituras estéticas de guerrilla y discursos sobre la guerra sucia. Actualmente cursa el Doctorado en Artes del INBAL. Ha editado y dictaminado publicaciones especializadas en sociología, historia y ciencia política.
Luis Rius Caso
Historiador del arte con estudios en la UNAM, curador, ensayista y director de museos como el Museo Mural Diego Rivera. Ha publicado ensayos, coautorías y libros sobre arte moderno, exilio español y relaciones entre literatura y artes visuales. Es autor de la novela El espía de Franco (2019) y de estudios como Las palabras del cómplice. Ha recibido premios como el de Ensayo de Bellas Artes (1983) y el de Desempeño Académico en Investigación (2007). Actualmente cursa el Doctorado en Artes del INBAL.
Charlene Joyce Alcántara Bravo
Licenciada en Restauración por la ENCRyM-INAH, maestra en arte por el Instituto Cultural Helénico y doctoranda en artes por el INBAL. Es profesora-investigadora en la ENCRyM, donde coordina el Seminario Taller de Conservación y Restauración de Instrumentos Musicales. Su investigación se centra en órganos novohispanos. Ha colaborado con diversas instituciones y museos en conservación, y es coautora del libro ¿Cómo inventariar un órgano histórico? (2018).
Iracema de Andrade
Violonchelista, docente e investigadora. Doctora en Interpretación Musical por la UNAM, con estudios en Inglaterra y Brasil. Es profesora en la Escuela Superior de Música del INBAL e investigadora del CENIDIM. Ha desarrollado una amplia carrera en música contemporánea y electroacústica, con proyectos discográficos, estrenos y presentaciones internacionales. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y ha publicado en medios académicos nacionales e internacionales sobre arte sonoro y performance.
Martha Eugenia Alfaro Cuevas
Doctora en Historia del Arte por la UNAM e investigadora del CENIDIAP-INBAL. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Se especializa en historia del diseño industrial y gráfico en México. Ha coordinado foros sobre el tema desde 2015 y ha desarrollado proyectos sobre catálogos razonados de ajuares del siglo XIX. Ha sido reconocida por su desempeño académico en investigación. Es docente del Doctorado en Artes del INBAL y autora de diversos textos sobre historia del arte y diseño.
Arturo Díaz Sandoval
Doctor en Cartografías del Arte Contemporáneo, maestro en Investigación de la Danza y licenciado en Literatura Dramática y Teatro. Docente en el DAVEI, la Maestría en Investigación Teatral y la ENAT. Ha trabajado en el CITRU y el Cenidi-Danza. Sus investigaciones se centran en historia, archivo y representación en las artes escénicas. Es integrante de la REAL, SIBMAS y comités editoriales. Fue director del CITRU (2014–2024) y ha sido reconocido por su trayectoria académica.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes | Artes plásticas | Artes visuales | Danza | Programa cultural | Teatro
TRANSCRIPCION
Hola, muy buen día. Tengo el gusto de saludar a la audiencia que nos acompaña de manera presencial aquí en el aula magna del Centro Nacional de las Artes y a la audiencia a distancia que nos sigue por el canal de interfaz del Centro Nacional de las Artes de Canal 23. Y a nombre de la Secretaría de Cultura Federal del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y de los cuatro centros nacionales de investigación, documentación y formación de las artes, les doy la más cordial bienvenida y agradezco su presencia a esta segunda mesa del coloquio del doctorado en artes Artes Visuales, Artes Escénicas e Interdisciplina, Balance y Prospectivas. Estamos muy contentos en esta mesa el día de hoy de estar aquí reunidos con docentes, investigadores y estudiantes, doctorantes del doctorado del programa académico. Y quisiera hacer como un recuento de lo que ha sido este programa para los centros de investigación, para el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, por supuesto para todo el personal académico de los centros y de las escuelas adscritos a la Subdirección General de Educación e Investigación Artística, en tanto que es un programa pionero por su naturaleza y que surge precisamente del impulso de la planta académica de los centros de investigación en primera instancia, como una necesidad de reunirse de manera colegiada para seguir avanzando en los procesos de investigación, por un lado, y por otro lado también por la necesidad de generar nuevos cuadros de investigadores que vayan tomando la estafeta en la investigación de las artes. Si bien este programa tiene ya siete años de estar funcionando, su historia se remonta justamente hace diez años, cuando se comenzó a consolidar y a crear la idea de construir un programa que pudiera ayudar y coadyuvar a grandes generaciones de artistas que desde hace ya mucho tiempo estaban trabajando en procesos de investigación y de creación, pero que no tenían un sustento de reconocimiento educativo oficial y que para el instituto sí era muy importante poder ampliar esta posibilidad de su mapa, digamos, de educación artística hasta los niveles doctorales. Es así que los Centros Nacionales de Investigación se dieron a la tarea de discutir cuál sería como el enfoque y la pertinencia de crear un programa de posgrado que pudiera atender una gran necesidad, en primer lugar para los propios investigadores que se veían en la necesidad de tener que estudiar programas de posgrado alejados de su disciplina artística, y por otro lado cada vez más alejados también del arte y de la academia en la cual pertenecían. Es así que a raíz también de los grandes esfuerzos que se hicieron en la escena y de danza por consolidar una maestría en investigación de la danza y al mismo tiempo también impulsado por el Centro Nacional de Investigación Teatral Rodolfo Sigri por una maestría en investigación teatral, se vio realmente la importancia de consolidar un perfil específico para las artes y para la investigación en artes que pudiera ayudar a atender una gran cantidad de líneas, de campos y de procesos de investigación y de temas que los propios investigadores ya no podían atender realmente la gran diversidad, que como sabemos vivimos en un país con una enorme diversidad cultural, artística, en donde los pocos investigadores que somos no podemos realmente ni alcanzar el territorio, ni dar cuenta de la naturaleza y de la historia y de los logros que se han hecho en arte en nuestro país. Es así que realmente se consolida esta posibilidad de poder hacer un programa que permita a los propios artistas dar cuenta de sus procesos de creación desde la investigación. Y a la hora de abordar la currícula para el programa de posgrado, nos dimos cuenta también de la propia diversidad y riqueza de investigación que había en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en sus cuatro centros de investigación, así como en los planes y programas de estudio de las escuelas superiores de arte. De ahí que se planteó un reto enorme por no repetir esta tradición disciplinar, sino justamente de abrir la posibilidad de reforzar los intercambios y los cruces disciplinares que desde hace 30 años hemos estado experimentando en este Centro Nacional de las Artes. Para los centros de investigación y para las escuelas superiores de arte que estamos en el Centro Nacional de las Artes, cuya misión y visión está enfocada en la multitrans e interdisciplinas, nos parecía una cosa muy natural poder generar este tipo de proyectos en donde la articulación de saberes, más allá incluso de las propias artes, pudieran tener lugar en proyectos y procesos de investigación que tuvieran un impacto directo con las comunidades, con la sociedad, con las políticas públicas, culturales y también con el devenir de nuestra academia. Es así que se plantea un programa académico amplio, abierto, ambicioso, en donde había que ver cómo íbamos a colocar el énfasis en una integración total de, sí, las cuatro disciplinas que constituyen al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, pero también a las nuevas tradiciones de exploración desde la filosofía, la historia, la antropología, la sociología, etcétera, unas disciplinas que además junto con el Departamento Multimedia del Centro Nacional de las Artes nos ponía un territorio fértil para poder potencializar los proyectos de investigación anclados a una realidad social que aparentemente nos estaba rebasando. Es así que en las reuniones y en los seminarios en los que trabajaron también docentes e investigadores de los centros de investigación de las escuelas superiores de arte y hay que destacar la escuela de diseño que también tuvo una participación fundamental para la conceptualización del programa que se articuló inicialmente en tres ejes principales, en tres seminarios que fueron el Seminario de Metodología de la Investigación, el Seminario de Teoría Crítica y el Seminario de Historiografía de las Artes en Latinoamérica. Y es ahí que aterrizamos justo a este seminario que hoy nos convoca en esta mesa, en donde a la hora de revisar cuál sería como el perfil, la directriz y la perspectiva, el enfoque para poder realizar este seminario de historiografía, tuvimos que entender que los procesos fundamentales de creación de los cuatro centros de investigación estaban sustentados en la historia del arte, pero no en la historia del arte conocida, no que solamente se concentra en la pintura, en la escultura y en la plástica, sino que también cada una de las disciplinas, la danza, la música, el teatro, tienen su propia historia del arte y que había que integrar también esa historia, pero no desde una perspectiva lineal, hegemónica, positivista, sino precisamente desde una crítica a la historia y a la construcción de memoria, que es una de las tareas sustantivas de los Centros Nacionales de Investigación y del Instituto Nacional de Villas Artes y Literatura, que es la construcción de la memoria artística. En ese sentido, el Seminario de Historiografía de las Artes intentó como trabajar en una estrategia horizontal que permitiera así justo hablar desde las disciplinas, desde el campo disciplinar, pero también desde los propios proyectos de los doctorantes, entrar en diálogo. Es así que se propuso estudiar las influencias artísticas y las corrientes de pensamiento desde la perspectiva de la categoría de lo latinoamericano, teniendo como centro analítico los conceptos de modernidad y geopolítica. Desde estas derivas, los docentes investigadores y los doctorandos discutieron los posicionamientos del arte en el devenir histórico de Latinoamérica. Exploramos las principales vanguardias artísticas que han influido la creación artística latinoamericana, así como el impacto que lo latinoamericano tiene en las relaciones de intercambio en zonas y contextos globales. Participó personal académico de Limbal y de instituciones hermanas que han abordado el pensamiento del arte en relación con la historia y a partir de los cuatro ámbitos disciplinares consagrados, de modo que fuera posible ubicar las fronteras, así como las relaciones que las artes han posibilitado en el siglo XX y que continúan interactuando en el devenir del siglo XXI. El seminario de historiografía pretendió generar una dinámica de intercambio de saberes interdisciplinar para pensar los temas propuestos desde los diversos enfoques. Es así que me toca a mí coordinar este seminario de historiografía, pero obviamente desde los límites de mi propia disciplina, que es el teatro, Tuve a bien tener el acompañamiento de docentes, investigadores de música, de danza, de teatro y quiero hacer aquí el reconocimiento de quienes me acompañan en esta mesa, Irasema de Andrade y Marta Alfaro, quienes me apoyaron para crear y curar este seminario, para invitar especialistas, para revisar los proyectos de los doctorantes y con base en esa perspectiva poder articular un seminario pertinente en diálogo para el fortalecimiento de los procesos de creación y de investigación desde la perspectiva historiográfica. Asimismo, tuvimos la participación de otros investigadores en danza, por ejemplo, también cabe hacer el reconocimiento de Margarita Tortajada, quien con este equipo de los cuatro conformamos el Seminario de Historiografía de las Artes en Latinoamérica. además de, y cito, aquí sí quiero mencionar a todas aquellas personas que nos acompañaron a lo largo de los seminarios de la primera y de la segunda generación, y cabe destacar que tanto la primera generación como la segunda tuvieron particularidades. Ya se mencionó un poquito en la mesa anterior cómo la primera generación estuvo de manera presencial, y esa presencialidad permitió también la integración de las escuelas superiores de arte, principalmente aquí del Senar, que nos prestaron los espacios, las aulas y también docentes, que nos permitió justamente intercambiar esa relación de enseñanza, de docencia y de investigación en el desarrollo de proyectos de investigación doctorales. Y la segunda generación tuvo la particularidad de que eminentemente se realizó a distancia con motivo de la pandemia, lo cual permitió tener docentes, investigadores de universidades internacionales, sobre todo en el ámbito latinoamericano, lo cual pues de alguna manera enriqueció la perspectiva en otro sentido. Es decir, que la primera y la segunda generación, aunque comparten los mismos seminarios, sin embargo, los contenidos que se van adecuando a sus proyectos de investigación y en ese sentido a la invitación de docentes que participan en el diálogo, pues son diferentes. De tal suerte que pueden seguir los doctorantes en un seminario de historiografía permanentemente, sabiendo que los contenidos siempre van a estar enriqueciendo los procesos de investigación. Estuvieron con nosotros Aurelio Tello, Alberto Híjar, Rodolfo Obregón, Julio César López, Margarita Tortajada, que ya la mencioné, Luis Jaime Cortés, Angélica García, Miguel Ángel Vázquez, Maya Ramos, Jovita Millán, Yael Vitrán, Joel Almazán, Iracema de Andrade, Luis Jaime Cortés, Sofí Bidó, Silvia Ramírez, Marta Alfaro, Niña Yaret, Socorro Merlín, Jorge Yangali, Edith Ibarra, Adriana Guzmán, Surella Alejandra Hernández del Villar, Juan Carlos Úñiga, Didán Huiken Trejo, Rosana Lara, Elena Ochers, Arturo Albarrán, Guillermina Fuentes, Gustavo Remedi, Eugenia Caduz, Marta Ávila, Lucía Nacer, Mercedes Borges, Héctor Canonge, Jorge Valdeón, Diana Collazos, Lorena Ló Peña y Alejandra Herrera. A todos ellos quiero desde aquí extender un profundo agradecimiento porque enriquecieron en mucho este seminario. Quiero mencionar también los temas que se tocaron en este seminario que tuvieron que ver justamente con este panorama de las historias, de las artes, del teatro, de la música, de la danza, de las artes plásticas y visuales, del performance. Hablando de la tradición de una historia y de estas revisiones, como lo diría Walter Benjamin, a contrapelo, para posicionar aquellas narrativas con las cuales estamos en deuda y que abren incluso el panorama y la perspectiva de los proyectos de investigación que los doctorantes estaban presentando. Y bueno, ahora voy a permitirme presentar a quienes están en esta mesa, a quienes les agradezco muchísimo, estudiantes del programa y docentes, quienes hay que mencionarlo, ellos fueron elegidos así como representantes de toda la comunidad. De pronto dijimos, bueno, ¿a quién vamos a invitar? No hubo una convocatoria, fue así como por dedazo. Gracias por aceptar acompañarnos y de alguna manera compartirnos la experiencia, que de alguna manera yo sí les pediría que además de pensar en su experiencia personal, que sí intenten compartirnos la experiencia de sus compañeras y compañeros de generación. Nos acompañan Charlene Joyce Alcántara Bravo, ella es licenciada en restauración por la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía en CRIM del Instituto Nacional de Antropología e Historia, es maestra en arte de codificación y análisis de la imagen visual por el Instituto Cultural Helénico y doctorando en arte por el Instituto Nacional de Villas Artes y Literatura en este programa de posgrado. Desde el 2015 es profesora e investigadora responsable del Seminario Taller de Conservación y Restauración de Instrumentos Musicales de la INCRIM y desde el 2017 cuenta con perfil deseable en el Programa para el Desarrollo Profesional Docente para el Tipo Superior PRODEP. Ha participado en diversos proyectos de conservación y restauración del patrimonio cultural desde el 2007, tanto en el ámbito público como el privado. Ha colaborado con siete museos e instituciones mexicanas en la conservación y catalogación de instrumentos musicales, entre ellos el Museo Nacional de Antropología, Museo Nacional de Historia y la Fonoteca del INAH. De 2014 al 2018 fue titular del Seminario de Estudio de Órganos Históricos de México y es coautora del libro ¿Cómo investigar un órgano histórico? en 2018. Su principal línea de investigación son las técnicas constructivas y la conservación de los órganos novohispanos. Charlene, bienvenida. Iracema de Andrade es una artista latinoamericana que trabaja con sonido y música. Está comprometida con las expresiones de su tiempo y reconocida por su trabajo artístico en torno a los medios electroacústicos, audiovisuales e interdisciplinarios. Es doctora en interpretación musical con mención honorífica por la Facultad de Música de la UNAM y galardonada con la medalla Alfonso Caso al mérito académico. En Inglaterra realizó estudios de maestría en la University of West London y obtuvo el Fellowship Diploma y el Certificado de Estudios Avanzados del London College of Music. En Brasil cursó la licenciatura en Música en la Universidad de Sao Paulo. En 2000 ingresó como profesora en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Villas Artes y Literatura. Actualmente es investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez y miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Ha ofrecido numerosos recitales de música contemporánea en importantes salas de México, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Argentina, Cuba y Escocia, además de haber realizado presentaciones en vivo para la BBC3 de Londres, Radio UNAM, Opus 94 y Radio Educación, estrenando diversas obras. Su producción discográfica incluye proyectos solistas y sus proyectos creativos han recibido diversos apoyos institucionales. Como conferencista, sobresalen sus participaciones en numerosos eventos internacionales. ha ofrecido pláticas e impartido talleres en instituciones de reconocido prestigio nacionales y extranjeras. Asimismo, sus trabajos de divulgación han sido publicados por destacadas revistas, además de pertenecer a consejos editoriales y formar parte en comités científicos. Querida Ira Sema, muchas gracias. Bienvenida. Luis Rius Caso es licenciado en Historia y Maestro en Historia del Arte por la UNAM con diversos estudios de especialización. Tiene una larga trayectoria como historiador, crítico, ensayista, curador de arte moderno y contemporáneo y director de espacios académicos y de museos como el Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo y el Museo Mural Diego Rivera. Su obra comprende numerosas coautorías en publicaciones especializadas, así como ensayos y libros dedicados a temas de producción y trayectorias de artistas, coleccionismo, historiografía, exilio español y relaciones entre artes verbales y visuales. Su ensayo, El mundo mágico de los mayas de Leonora Carrington, obtuvo en 1983 el primer premio de ensayo de bellas artes otorgado por Luis Cardoza y Aragón. Su estudio, La nueva figuración en México, recibió asimismo el premio Cuauhtémoc de Artes en 1987. Recibió el primer lugar del premio al desempeño académico en investigación 2007 otorgado por Limbal. El elemento ficcional y la cercanía con la literatura ha sido una constante en sus libros dedicados al coleccionismo y a la escultura. Yvonne Domenage, La aventura del centro 2012 y Jiménez de Heredia 2016, entre otros. Sus libros, Las palabras del cómplice José Juan Tablada en la construcción del arte moderno en México 2013 de Conaculta, es fiel a esta constante, así como su novela El Espía de Franco, Alfaguara 2019. Actualmente cursa este doctorado en Artes. Bienvenido. Marta Eugenia Alfaro Cuevas es doctora en Historia del Arte por la Universidad Nacional Autónoma de México. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT. Trabaja como investigadora en el Centro de Investigación, Documentación e Información de las Artes Plásticas, CENIDIAP Su área de investigación es la historia del diseño industrial y gráfico en México Ha organizado por cuatro ocasiones el Foro de Historia del Diseño en México, siglos XIX, XX y XXI, desde 2015 a la fecha En septiembre de 2018 obtuvo el primer lugar en el desempeño académico en investigación que otorga el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y en 2024 el segundo lugar en esta misma distinción. Entre sus proyectos de investigación destacan diseño editorial en las portadas del semanario El Mundo Ilustrado, 1894-1914, dibujantes y fotógrafos que participaron en su realización, la realización de tres catálogos razonados de ajuares del siglo XIX, el primero para una hacienda particular, el segundo para muebles pertenecientes a la colección Santo Domingo que resguarda el Cencropam. Y por último, para el mobiliario del antiguo Palacio de Comunicaciones y Transportes, hoy Museo Nacional de Arte. Colabora como docente en el Doctorado en Artes de Limbal. Ha participado como ponente en congresos, coloquios y conferencias relacionadas en historia del arte y del diseño. Es autora de varios textos, artículos sobre la historia del diseño industrial y gráfico de México. Querida Maru, bienvenida. Muchas gracias. Y Sandra Oceja estudió Sociología en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, y la maestría en Estudios Políticos y Sociales en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Es docente e investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales desde hace casi 20 años. Sus temas de investigación gravitan en torno a las escrituras estéticas de guerrilla, así como también en los discursos de la guerra, de la guerra sucia, también llamado terrorismo de estado o guerra de baja intensidad. Actualmente, cursa el doctorado en artes en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, es correctora de estilo y ha editado diversas publicaciones, así como también ha dictaminado obras especializadas. Sociología, Historia y Ciencia Política. Sandra, bienvenida. Muchas gracias. Como pueden apreciar por los perfiles, tanto de los docentes como los doctorandos, realmente este programa ha sostenido esta misión de tener un trabajo de colaboración entre pares. De allí que también como lo mencionaron en la mesa anterior, Yo también suscribo la importancia de que CONACYD voltea este programa y le otorgue una oportunidad de que los estudiantes tengan beca, porque normalmente son estudiantes artistas que ya están en activo y que realmente requieren dedicarle más tiempo a avanzar y a acrecentar sus estudios. Han hecho un esfuerzo enorme porque sin abandonar su profesión, su práctica, porque si no pues de qué comen, ¿verdad? Han sostenido de una manera importantísima este doctorado con su constancia, con sus aportes y que han enriquecido también desde allí este programa. y que permite justamente hacer estos cruces interdisciplinares entre territorios que de pronto parecieran no tocarse, pero que aquí al cruzarse se contaminan y van teniendo otra dimensión. De allí que a la hora de ver los trabajos, cómo se van desarrollando, podemos darnos cuenta que ya es difícil ubicarnos en alguna disciplina o en algún territorio fijo, y que tienen la capacidad incluso de trabajar en terrenos movedizos y de desplazarse a cualquier territorialidad. Quiero también hoy expresar la decidida intención del Instituto Nacional de Villas Artes por haber lanzado este programa de manera gratuita, atendiendo a esta política de gratuidad de la educación pública, y creo que en el contexto latinoamericano en el que estamos, es importante apoyar y refrendar la importancia de la educación pública. Ayer en Argentina hubo una manifestación en ese sentido y creo que como país hermano debemos de manifestarnos en ese sentido en apoyo a la importancia que tiene colaborar con nuestra sociedad y que está enmarcado en nuestra constitución el que nuestra sociedad tenga acceso gratuito a la educación desde los niveles más bajos hasta los niveles más altos de posgrado. En ese sentido, pues desde este doctorado refrendamos también la importancia de la educación pública gratuita. Y a continuación quiero en primer lugar pues darle la palabra a Iracema de Andrade que nos haga una participación, un recorrido por lo que fue su acompañamiento en este seminario de historiografía, porque ella estuvo desde su conceptualización cuando se estaba conformando el seminario y la curaduría del mismo. ¿Cuáles fueron los retos que enfrentó desde su trabajo de investigación, desde su trabajo docente y desde pensar justo en la revisión de los proyectos de los doctorandos, en la invitación a colaborar a otros investigadores y articular un corpus de conocimiento que permitiera abrir el diálogo y enriquecer desde un seminario los proyectos de investigación de los doctorados. Gracias, gracias Arturo. Para mí es un honor participar de este coloquio que nos invita a hacer un balance en la VEI y también hablar de prospectos para nuestro programa. Muchísimas gracias por la invitación. Para esta mañana estuve pensando muchísimo y recordando toda nuestra trayectoria hasta llegar el día de hoy y todo lo que hemos vivido. Y preparé algunos apuntes que me gustaría compartir con ustedes y sobre la marcha iré haciendo algunos comentarios y espero poder contestar lo que me propone Arturo. Primeramente, como ya fue mencionado varias veces durante esta mañana, el doctorado en Artes propone el entrecruzamiento entre las artes, humanidades y ciencias sociales a fin de construir dominios de análisis multidisciplinar para las diferentes aproximaciones al hecho artístico. Una de las consecuencias de esta propuesta pedagógica es que los campos de investigación se amplían de manera exponencial. Si observamos, por ejemplo, la convocatoria de 2020, encontramos un listado de los ejes de análisis de cada uno de estos campos de conocimiento y las más variadas posibilidades de intersección entre ellos, lo que de alguna manera representa una abertura académica única y atractiva para el alumnado. Otro aspecto interesante de la VEI es que está dirigido a creadores e investigadores ya formados en sus campos profesionales y que tendrían un interés en actualizar sus conocimientos y praxis a través de la interacción interdisciplinar. Y es justamente la combinación entre estos dos elementos, es decir, la propuesta interdisciplinar y el perfil del estudiantado que nos ha hecho encontrar con grupos tan heterogéneos en nuestros seminarios. Desde mi punto de vista, esta es una de las fortalezas más palpables del programa. Es a partir de la interacción entre especialistas de diferentes campos que se van abriendo nuevas aproximaciones al hecho artístico y construyendo redes de intercambio o colaboraciones que idealmente culminarían en la producción epistémica, que es uno de los objetivos principales de este programa. Otra de las propuestas distintivas de la VEI es fundamentar su programa en las diferentes tradiciones de los centros de investigación del Instituto de Bellas Artes y Literatura. En este sentido, el CENIDIN se enfoca en el estudio de las prácticas musicales contemporáneas y nuevohispánicas, Desarrollo investigaciones en el campo de la musicología histórica, el análisis musical, la etnomusicología, la organología y la iconografía musical, por citar algunos. Y nuestra misión también contempla colaborar y brindar apoyo académico a creadores, docentes y escuelas de arte del instituto. En este sentido, el CNG tuvo una participación activa en la elaboración de los contenidos de algunos de los módulos del Seminario de Historiografía del Arte en Latinoamérica. Nuestra participación estuvo relacionada a la historiografía de la música de los siglos XX y XXI. Y en la impartición de los diferentes módulos pudimos abordar distintos temas como historiografía de la música en América Latina, 40 años de textos y reflexiones, música en Latinoamérica al final del siglo XX, vanguardia global versus estéticas identitarias, música líquida, mestizajes de géneros, adiós a la música, tecnología y arte sonoro, la historiografía de la música y el canon, la historiografía de la música mexicana y latinoamericana en la primera mitad del siglo XX, entre otros temas. Como por ejemplo la historiografía de la música de vanguardia, electroacústica experimental, que es mi especialidad, historiografía del arte sonoro y pudimos contar con la colaboración de algunos colegas investigadores de nuestro centro, como mencionó Arturo, Aurelio Tello, Joel Almazán, la doctora Yael Vitrán, el doctor Luis Jaime Cortés y una servidora. Y también tuvimos la participación externa de la doctora Rosana Lara de la Facultad de Música de la UNAM. Yo creo que es muy importante nombrarlos y agradecer la participación en nuestro seminario de historiografía. Ahora, uno de los retos que representó el diseño de los módulos de historiografía de la música en Latinoamérica fue justamente poder encontrar posibles temas en común entre los contenidos que serían presentados en las diferentes sesiones del seminario con los proyectos de investigación del alumnado de un determinado semestre. Y esa atención por generar interés sobre temas específicos sobre la música y buscar generar sinergia en las discusiones entre grupos de alumnos con perfiles tan heterogéneos siempre estuvo presente al momento de deliberar y preparar las sesiones. Yo creo que este panorama representó no solamente un reto para los que estábamos del otro lado en el papel de docentes, pero también fue una oportunidad, representó una oportunidad de crecimiento. Ahí había un área de oportunidad para nosotros, porque en realidad no veo a esta relación de una manera hierárquica, los docentes y el alumnado. En realidad es un encuentro entre especialistas de diferentes disciplinas, de diferentes áreas del conocimiento y a partir de esta interacción es que se genera esta riqueza del encuentro interdisciplinar que es la base misma de estos seminarios en específico y del programa como un todo. ¿Qué es lo que sigue a partir de eso? Quizás pudiéramos platicar de los prospectos para nuestro seminario y para el programa en sí mismo, porque después de estos años yo creo que sería un buen momento de hacer una revisión. Bueno, creo que sí, justo ir a CEMAT y lo vamos a ir viendo en el transcurso del diálogo en la mesa, Porque precisamente uno de los propósitos de este coloquio es seguir avanzando en el desarrollo del trabajo colegiado, colectivo y colaborativo entre el personal académico del Instituto de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de la Sala de consolidar una perspectiva y que eso lo vemos cada día más, de la necesidad de tener programas de maestría y doctorado afines a la formación artística que impidan la fuga de potencialidades hacia otras disciplinas consagradas o hegemónicas, en donde de pronto ya a veces, aunque sí la visión otra de la antropología o la filosofía, que es donde regularmente se iban los artistas o los investigadores a formarse en maestrías y doctorados, les alejaba un poco, y luego volver a rearticular su práctica artística, pues representaba todo un reto en donde de pronto parecía que las artes se diluían, O sea, la potencia de conocimiento que genera el arte a veces es difícil de recuperar si no se va abordando desde la propia experiencia de generación de conocimiento que el arte mismo está produciendo en el día a día de los creadores escénicos y que esa es una gran oportunidad que representan los programas de posgrado para los investigadores y para los artistas de poder recuperar toda esa experiencia y todo ese conocimiento y la sabiduría acumulada por los procesos de creación artística. Otra de las perspectivas que también en la que participó Marta Alfaro, que fue justo en ver, salirse como un poquito de ese campo totalmente de la disciplina y hablar como del mueble, de otro territorio, del textil, y de pronto navegar en esta naturaleza del arte que está como en el territorio de lo artesanal, de la producción y del arte que está oculto en esta indumentaria cotidiana o en el mobiliario. Y en ese sentido, pues la participación de Marta Alfaro también para construir el recorrido y abrir una línea de estudio desde las artes visuales, pues nos aportó muchísimo. Marta, si quisieras comentarnos. Sí, bueno, buenas tardes. Ahora que escucho a los alumnos, que realmente pues colegas de este campo tan amplio que son las artes, la complejidad de cada especialidad, pero que de alguna manera el doctorado permite este cruce tan importante, Yo confieso que mi participación en este seminario la sentía como, como les diré, como un poco fragmentada, porque yo me incorporo a darles algo de experiencias, a algo de lo poco que he aprendido de este campo tan amplio en pocas sesiones realmente. Y yo, bueno, aquí tengo que hacer tal vez como un análisis para la prospección, que hace falta un cruce, ¿no? Hace falta un cruce de ideas, de experiencias, que a lo mejor la dinámica del propio seminario no permitiese interacción con los alumnos, que ahora yo veo y digo, ay, qué interesante, me hubiera encantado poder platicar, porque ahorita que escucho los currículums de ellos, pues tienen muchísimo que aportar y me interesa mucho el patrimonio, el patrimonio que ahora se ha vuelto en mi campo de insistencia, ahora sí que es mi caballito de batalla, porque hay muchas cosas que se tienen que tocar. Yo he participado en las dos generaciones del doctorado, en la primera transmitiendo un poco esta experiencia de cómo yo he trabajado la historiografía desde mi área, que es difícil, porque bueno, desde mi experiencia, yo llegar a la Facultad de Filosofía y Letras y plantarme y decir a mí me interesa un tema como analizar los objetos industriales cotidianos, para empezar no tenía ni quién me asesorara a eso, o sea, era algo diferente a lo que tradicionalmente se maneja como artes, que tiene que ser algo así como siempre esta relación del artista, el museo, y cuando les hablas de objeto cotidiano te ven como, ¿qué? Entonces desde ahí es estar luchando, estar luchando para que el campo estético se abra, entonces bueno yo les traté de transmitir un poco esa necesidad de que la historiografía como tradicionalmente se había manejado en filosofía y letras pues se tiene que romper, ya se ha roto afortunadamente, ya tiene muchos años que esta historiografía tradicional del documento, archivo y que si no, no tenía validez, ya quedó atrás y que ahora pues cualquier objeto, cualquier objeto hecho por el hombre, cualquier objeto cultural ya puede ser usado como una fuente histórica, que eso es la gran apertura, que está a partir de los años 80 para acá. Entonces, bueno, ahí pude meterme, así como, bueno, por ahí quepo, porque el mueble yo lo manejaba como un objeto histórico, digno de historiar, hasta la fotografía que también ha tenido sus problemas para incorporarse. Entonces yo traté de darles eso, tal vez hubo pocas clases, tal vez no lo logré. En la segunda parte de mi intervención en este seminario de historiografía fue durante la pandemia, que pues si bien tiene la ventaja de que estás en Píllame en tu casa dando la clase, esa pérdida del contacto visual, esa pérdida de entablar verdaderamente una comunicación, como se extraña, hace falta, pero bueno, trate de hablarles sobre todo de este teórico y crítico de arte tan importante para la historiografía latinoamericana que es Juan Hacha. su participación como teórico, cómo él siempre usando la bandera de la defensa de las artes latinoamericanas, estar en contra de los eurocentrismos, la importancia que tiene Juan H. en México, cómo él contribuye mucho al nacimiento del performance. Entonces, pues eso intenté de transmitir, espero que haya logrado algo, que es poco el tiempo. Pero a mí lo que me interesa mucho y que a mí me gustaría continuar y en un análisis de perspectiva es esta comunicación. O sea, estos pasos vinculantes que se perdieron en la pandemia. Yo no tenía el gusto, o sea, ni me conocían a mí. Bueno, a Luis Río sí, porque somos colegas, pero hace falta. Hace falta, aparte de dar la sesión, a lo mejor ya estoy proponiendo, Después hacer dos o tres sesiones de conclusiones tal vez en donde participemos tanto docentes como alumnos para enriquecer este conocimiento. Bueno, qué tanto de lo que yo les pude transmitir, les llegó inquietudes, como que si eso quedó, no se pudo concluir en este circuito de comunicación tan importante, de que el que estaba escuchando después se convierta a su vez en emisor de este mensaje. Pero bueno, es muy rico. Ahora que los estoy escuchando, sí tenemos que romper porque el CONACYT, o sea, ¿quiénes evalúa para que ciertas universidades, escuelas den estos apoyos? ¿Qué es lo que está pasando? A veces es muy cuadrado, ¿no? Tenemos que entrar, o sea, bueno, yo entro, pero bueno, en esta área, pero no existe mi área realmente de especialidad. Bueno, esto se le parece. Bueno, aquí entro. Hace falta que dentro de este CONACYT, que ahora ya incluyeron Humanidades, ¿no? La famosa H, ahora se incorporara también las artes, ¿no? O sea, hace falta unos integrantes del CONACYT que están designando eso, que pertenezca a las artes, o sea, darles importancia que tradicionalmente a la educación las artes nos tienen, que servimos nada más como de adornito, pero que estamos relegados desde este punto de vista de academia e institución. Y habría que analizar por qué, por qué nada más una tesis con esta rigurosidad académica que nos enseñan en filosofía y letras es lo único válido, ¿no? ¿Por qué no una presentación como esta que quiero ver con ansia de estos proyectos de tesis diferentes? Entonces, yo creo que sí tenemos que levantar mucho la voz al propio INVAL desde el patrimonio, que es importantísimo que el INVAL asuma su responsabilidad de ser custodio de un patrimonio que no ha asumido del todo y que ha dejado de lado un montón de cosas que debe de custodiar, pero por dinero, por falta de personal, por tradición no se hace. Entonces, sí tenemos que estar levantando la mano. Bueno, sería ahorita mi participación. Muchas gracias Marta, creo que tocas puntos muy relevantes porque hay que, justo una de las cosas que quizás sea como una autocrítica real es esta posibilidad de trabajo entre los integrantes del seminario, porque si bien uno está como coordinador, los tiempos en los que está trabajando todo el mundo, que es muchísimo lo que investigan, lo que trabajan, De pronto hay pocos espacios de confluencia y que justo el doctorado permite tener esta confluencia, pero que no haya una relación o interacción previa entre los propios equipos, digamos, docente o curatorial de los seminarios. y que a veces hace que para el estudiantado haya de pronto en esta tradición del instituto en cuanto a los modelos y estrategias de investigación, de pronto haya repeticiones, que de pronto haya momentos en donde se investiga de la misma manera o con la misma metodología en danza, que en música, que en arts visuales, que en teatro, y que de pronto eso sí lo detectan los estudiantes, como decir, bueno, ¿cuál es la diferencia? Y que yo les decía, bueno, es que ahí tienen que ver justamente cuáles son las constantes de las maneras en cómo la experiencia de investigación del instituto, pues es una tradición que permea a los cuatro centros de investigación y también a las escuelas superiores de arte. En ese sentido, yo quisiera preguntarle ahora aquí a las estudiantes y al estudiante, ¿cuál fue de alguna manera ese tránsito de la expectativa del doctorado a el recorrido por los seminarios? sobre todo en historiografía, cuál fue el elemento o los elementos que les permitieron como de pronto encontrar en sus proyectos de investigación una posibilidad de desarrollo, y cómo, por ejemplo, en el caso de Luis Rius, que ya es un investigador del instituto, que tiene una gran trayectoria en investigación, de pronto cómo también estos programas sirven de lugar o de territorio en donde también se pueda probar y dar cuenta de este recorrido académico para la obtención de un doctorado, que de alguna manera es también un requisito de que si la propia institución tiene ya gente que es la especialista en su tema de investigación, pueda también obtener el grado y el reconocimiento desde la propia institución. Entonces en ese sentido quisiera como dejar así en orden, Sandra, Luis, Charlín, que nos platiquen de su experiencia desde la expectativa que tenían de este doctorado y cuál fue el recorrido, el tránsito, los tropiezos, los conflictos y de alguna manera cómo este seminario de historiografía permite hasta dónde o no poder articular, rearticular su proyecto de investigación hasta hoy en día. Muchas gracias Arturo, buenas tardes. Pues bueno, yo busco el doctorado porque efectivamente en el ámbito académico no cabía. Cuando hice la tesis de maestría me mandaban a letras y en letras me decían, no cabes tampoco, vete a sociología. Y entonces, cuando realmente entendí que yo estaba en medio, como en una suerte de grieta, como en una suerte de margen, pues me di cuenta que no iba yo a encontrar algo que pudiera ayudarme a estructurar desde donde yo quería, que es la escritura poética. En la academia no se puede, para eso entonces escribo libros de literatura, pero tampoco quería literatura, no quería hacer una novela de los movimientos armados, hay un montón, eso es lo que estudio, ¿no? Renuncio de alguna manera al ímpetu académico, me guardo como una ostra, como un pulpo malherido, y entro a otro doctorado en otra institución, muy reconocida, pero obligadamente me mandaron a Historia de las Ideas. Y yo no quería Historia de las Ideas. Y me quedé porque dije, bueno, ya estoy en la academia, no tengo opción, ni de aquí soy, ni modo. Y entonces me fui perdiendo cada vez más. Hasta que en la pandemia, creo que mucha gente entramos en crisis, casi renunciamos a la propia existencia. Y empecé a buscar doctorados, incluso en el extranjero, con la fantasía de que me iba del país y nunca más volvía, porque todo esto no me gustaba. Y encontré el doctorado en artes de limba, casualmente. Evidentemente, cuando yo leo Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, lo primero que pienso no es solamente en teatro, música, danza, artes plásticas y literatura, aunque es una suerte de inexistencia en el INBA, yo pienso en las artes en general, porque la materia que yo doy, que es sociología y la cultura, uno entiende que las bellas artes es solo un aspecto de la cultura. Y entonces yo dije, de aquí soy, y entonces encontré una línea que dice semiológica e interdisciplinar. Y entonces decido entrar y quedé. Mi expectativa era que yo iba a encontrar el paraíso, había logrado como Proust hallar este tiempo perdido y me encuentro con que no hay un espacio para literatura, no hay. Hay metodologías, historiografía es una de ellas, al cual seminario que yo amé, porque como socióloga me dio las mejores herramientas para construir precisamente la historia social, la crítica del arte, ¿no? O sea, todos estos asideros que me permiten desde el pensamiento crítico académico analizar un fenómeno, pero seguía sin hallar el ámbito del arte, porque yo no soy una artista en el sentido ni consagrada, ni a lo mejor en mi casa, en la regadera Canto Increíble, ¿no? Al Zeppelin, pero nada más. Entonces, mi estiramiento, digamos, vino de otro lado, vino de la academia, no vino del arte hacia la academia, hacia la investigación académica, sino vino de la academia hacia el otro lado. Empiezo a encontrar esos espacios donde yo puedo concebir la literatura, pero entonces me topo conmigo misma y mis limitaciones que fueron, ok, no voy a hacer una historia de la literatura de guerrilla, ni una tesis de maestría que ya la hice en el doctorado para rellenarla más. Y entonces entré en una crisis brutal porque no hallaba un seminario que me pudiera reventar, que me pudiera azotar contra las rocas y abrir. Porque un poco lo que yo estaba ahorita apuntando es que la diversidad metafórica implica la capacidad de crear imágenes. Puede ser sonidos, puede ser desde la música, puede ser desde la literatura, puede ser desde cualquier ámbito que pretende esa parte estética, bella, sublime, según lo que vimos en teoría estética. Y esa capacidad de crear imágenes, también las imágenes tienen la capacidad de crear texto, de crear metáfora. Y entonces, ahí es donde yo entendí que si yo no me lanzaba a ese espacio metafórico y al mismo tiempo textual, y al mismo tiempo de imágenes, y al mismo tiempo incluso de hacer al estilo aristotélico, cuando nos muestra que la música está en las palabras también, yo no tenía nada que hacer en el doctorado. nada, así, esa es mi experiencia desde las letras y entonces encuentro un seminario con Humberto Chávez Mayor que es semiótica y amo el doctorado amo el doctorado ¿por qué? porque me permite integrar el ámbito académico desde una relaboración discursiva para no volver a hacer una tesis académica sobre los movimientos armados, sino hablar desde el yo, desde la poética, desde una literatura, desde la incorporación de la nota periodística, de la foto de nota roja, de la literatura, del cine, de la academia, del testimonio, de la entrevista, etcétera. Como haciendo una suerte de derivas y entretejidos que solo me lo permite el posgrado. Es decir, esto no lo hubiera podido hacer ni en una institución ni en la otra. Y no las voy a mencionar porque las amo y porque me han dado todo lo que yo sé, aunque yo soy de las que se esconde y se guarda y trabaja en su casa. El posgrado me ha dado eso. Y ciertas fallas precisamente que puede tener un posgrado en sus inicios, como la falta de estructura, la falta de intersecciones, la falta de repente de comunicación porque vino una pandemia, porque fue muy difícil trabajar en Zoom, la falta incluso de interconexión entre mis colegas de generación a quienes nos queremos un montón y tenemos un chat y ardió Troya. Aviso que el fuego de las redes sociales se dio durísimo en el chat porque la pregunta fue, ¿cómo carajos se eligieron y no nos preguntaron? Entonces yo paso la voz, hay una revolución detrás y yo no soy ni la líder ni nada, yo nomás dije voy a pasar la voz, pero voy a hablar por mí. La pregunta ya la respondiste, ¿no? Que fue a dedazo. No, no, no, vamos, espero bien mis compañeras, mis compañeros estén viendo esto. Y entonces, bueno, para cerrar, yo lo que hallo es que esta también de repente, estas posibles fallas que realmente se vuelven síntomas y por lo tanto desde ahí se puede crear. Y eso lo aprendí con Beckett y con Alan Poles, que tiene un texto espléndido que se llama Fallar otra vez a partir de Beckett, en donde justamente nos dice que la falla, en este caso yo que me dedico, estoy cercana a las letras, a la escritura, la falla es síntoma y la falla y la corrección y la corrección no es una cuestión técnica es una reescritura y es una relaboración y es una reinvención y ese proceso empezó con Irma cuando Irma me preguntaba pero cómo llegaste al tema voy a hacer un cuento y entonces empecé a romper con el discurso académico y que mi asesor de tesis que es Pablo Tepichín me permite esa libertad y decir yo confío en ti y digamos me va sorteando entonces en este momento lo que pueden ser fallas que ya lo mencionó muy bien la doctora Marta y que además me encantó su clase la amé, es de las más épicas porque cómo ver un objeto de esa manera fue increíble y lo que se robaban, qué barbaridad digamos que esas fallas son las que me permiten la libertad creativa y que en este momento mi escritura no se parece absolutamente nada a lo académico y sin embargo está fundamentado en la academia y que incluso el profesor Humberto Chávez Mayor me está empujando a que desemboque en una performance o en una instalación y que si yo puedo, digamos, hablar por último ya y decir qué me dejó a mí el elemento historiográfico, la parte metodológica. La parte metodológica en todos los aspectos, porque revisar cómo la historiografía va desde un mueble, una performance, el teatro, a mí me dio las herramientas para después reventar mi propio entorno y reventarme a mí misma. A mí, yo siempre lo he dicho, historiografía es de los seminarios que más herramientas me han dado. También el de el doctor Pablo Tepichín, Rocío y Detti. Ya mencioné el de Irma, pero el de Humberto Chávez Mayor es el que me recordó porque estaba yo en el posgrado. Entonces, ese es el resumen de mi historia por el doctorado. Muchas gracias, Sandra. Luis, ¿qué nos puedes contar? Bueno, primero que nada, agradecerte mucho por la invitación. Me honra y me alegra mucho estar aquí. y espero que mi experiencia les sirva a los demás, espero representar un poco a los compañeros de nuestro seminario, bueno, de nuestra generación, a quienes saludo muy cordialmente. Y, hola, ¿cómo están? Algunos nos conocemos en vivo, otros solo en pantalla, lo cual es muy raro. Pero con mucho cariño, tuvimos una relación muy entrañable, virtual y entrañable, y también vía WhatsApp, lo cual hizo muy llevadero el asunto de la pandemia, y realmente creo que formamos una comunidad académica afectiva muy interesante en los seminarios, y en todo el intercambio que tuvimos de informaciones, de todo tipo de comunicaciones. Al momento de entrar al seminario, yo tenía cierta familiaridad con procesos de construcción de campo académico que se venían haciendo en los centros de investigación, porque llevan el CENIDIAP desde el año 3 caña, más o menos. Entonces, más o menos se había transitado por algunos caminos que me sugerían que podía ser algo realmente muy importante. Esta tradición, de alguna manera, ha ido a contrapelo de otras propuestas académicas en el país, incluyendo a la queridísima Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y también de otras instituciones en las que, por ejemplo, la semiótica no estaba incorporada, y de esta manera yo vi con entusiasmo cuando surgió el doctorado, aunque no conocía muy bien los contenidos, las materias, podía más o menos como que adivinar que algo interesante iba a ocurrir ahí. El momento de ingresar fue, en primer lugar, de lo más placentero fue, tuve mucha suerte en la generación que me tocó en las materias, cómo se impartieron tu seminario, el de Irma, el de Carlos, realmente todos muy bien embonados uno con otro. y en el caso particular mío entré en una crisis absoluta, porque me impulsó a replantear teóricamente los proyectos que yo presentaba en el doctorado, buscar nuevos territorios de enunciación, nuevas perspectivas dentro de algo que yo creía más o menos conocer, como por ejemplo el latinoamericanismo, en buena medida por ejemplo a partir de Juan Hacha que es también en eso extraordinario, a partir de seminarios con Alberto Ijar magníficos pero de pronto entender que los temas tienen que encontrar nuevas posibilidades teóricas nuevas, volverse a preguntar muchas cosas desde nuevas perspectivas y al mismo tiempo llevar esto a una nueva propuesta genérica, casi diría de escritural, que sea académica pero al mismo tiempo que sea creativa en el doctorado también otra de sus virtudes es justamente que hay creadores, entonces mencionabas a Humberto Chávez, entre otros, que aparte de ser creadores lo hacen a partir de conocimientos teóricos sumamente sólidos y realmente son propositivos en distintos campos, realmente llevan una especie como de venir del arte y del pensamiento muy particular y muy propositivo, el cual, bueno, pues había tenido la suerte de tener contacto. Pero como digo, entré en una crisis a partir de los seminarios, no obstante que leíamos, por ejemplo, a historiadores, algunos de los cuales conocía yo como Álvaro Matute, pero este ensayo que leímos contigo, maravilloso el de los ideologemas, bueno realmente me aportó mucho, así como varios otros autores en el caso específico de cómo pensar nuevamente el tema del exilio sin repetir la historiografía canónica que lo ha tratado, que siempre va en la tónica de que como dijo mi maestro y luego ya que y el maestro, dicen como dijo el maestro y así, ahora sí que cadenita de dos y de tres y de cuatro, y que es un poquito esto que se repite y se vuelve un, entra en el lenguaje común, pero repitiendo lo mismo, es ahí donde pensar por ejemplo, el tema del exilio español dentro de un campo de reflexión y de acción latinoamericano, me abrió me empezó a abrir puertas, sigo en la crisis pero es una crisis positiva así que está muy bien, pero ahí se van abriendo los caminos es volver a pensar por ejemplo como, pongo un ejemplo específico en mi caso como la revolución cubana invirtió un proceso y realmente es la que abrió las puertas a los exilios en particular al español de como volverse a replantear cómo conseguir lo que habían perdido, pero sobre todo de cómo insertarse en América Latina. Ese es, por ejemplo, un punto muy interesante en lo que estudio. Otro tiene que ver con movimientos siempre apoyados por la dimensión estética, no solo por el arte, sino por la dimensión estética, y que a partir de eso se afirman en las comunidades, y que tiene que ver con la Legión del Caribe, cómo varios países de América Latina coincidieron en proyectos específicos y encaminados a una transformación de la realidad social latinoamericana y a la construcción de una identidad. Son varios los temas y problemas a los que me ha orillado todo lo que hemos visto en los seminarios, muy particularmente en el de historiografía. Y en cuanto a la multidisciplina, la interdisciplina cuando se da, en un momento dado fue, lo comentamos varios compañeros, disfrutábamos más que aprender, digamos, porque son desde conocimientos muy específicos, pero eso, en mi caso por lo menos, y creo que en el de varios también, nos sensibilizó a entender que era muy acotado nuestro campo específico, que había otros campos donde se dan grandes diferencias y grandes similitudes. Y eso es realmente muy importante y es algo que me gustaría capitalizar en mi trabajo. Pero realmente fue para mí muy sorprendente encontrar este doctorado, reconocerlo y encontrarlo y haberlo cruzado. Estoy en un momento de crisis en la producción de la tesis, pero bueno, de eso se trata, es para bien. Muchas gracias. Gracias Luis. Ya bueno, también en la mesa anterior se comentó de ese momento crítico en el que entra el investigador en un momento dado para ya como dar salida a una serie de cosas, cuando en realidad, sobre todo un programa que te hace reventar y de pronto volver a articular y recentrar lo mismo y te encuentras con un panorama que ya no está en un territorio, sino que está en ese espacio móvil, lábil, en el que dices, ¿y ahora cómo lo voy a volver a retener? Creo que es parte también del proceso, pero bueno, ya tenemos la experiencia de que hemos tenido algunos estudiantes que se han doctorado entonces sabemos que sí es posible y que no falta mucho que no falta mucho más que así aventarlos al agua al agua patos Charlene Muchas gracias Arturo también por la invitación y desde luego Aldavey, les agradezco mucho por invitarme y poder compartir mi experiencia, también será un poco difícil hablar por mis demás compañeros pero bueno espero que al menos lo que yo pueda compartir sea un tanto ilustrativo. Mi expectativa en cuanto al doctorado, bueno, como ya se mencionó, mi formación es como conservadora del patrimonio cultural y dentro de ese ámbito yo elegí un área que es muy pequeña, que no tiene igual dentro del ámbito en México, solamente hay una escuela donde se puede estudiar eso, que es conservación de instrumentos musicales. Desde la restauración, eso tiene una complejidad porque como restauradores trabajamos con la materia, con la obra artística, desde luego, para poder preservarla, generaciones futuras, pero estamos más familiarizados con las artes visuales, no con el sonido. Y entonces eso presupone otra complejidad. En muchas otras escuelas europeas eso se trabaja desde los conservatorios, no tiene una raíz desde la escuela de restauración, o en este caso desde el Instituto Nacional de Antropología e Historia. Entonces dentro de esa amalgama que yo ya tenía, pues de pronto hacer un doctorado era y dónde me inserto, porque ya había tenido una experiencia en la maestría, en donde mi tema era, lo pueden entender muy bien los historiadores del arte desde el punto de vista de la imagen, pero cuando yo ya lo quería vincular con la musicología, como que ahí sentía que estaba muy abandonada. Entonces, cuando se abre este doctorado, pues me encuentro que una de las áreas específicas que tienen las líneas es la de documentación, precisamente por como ya lo han mencionado, todos los centros nacionales de investigación, pues tienen un área de documentación muy fuerte, ¿no? Y veo que esa puede ser mi posibilidad aunado a que desde luego, en el momento en el que están invitando a que sean varios artistas, o sea, desde todas las disciplinas artísticas, pues me refiero, eso implica que va a haber un marco teórico, ¿no? Que va a cobijarnos a todos o que mínimamente, yo imaginaba que sí nos iba a dar las herramientas de poder trazar comunicación, ¿no? Y entender también cómo se gestiona el demás. Yo, digamos, mi formación anterior al INAH, a la licenciatura, estuve en escuela de Limbal, en un CEDAR durante secundaria y bachillerato, entonces esa parte también me resultaba muy atractiva. Y justamente ya durante el recorrido y particularmente la materia, bueno, el seminario de historiografía de las artes en Latinoamérica, me resultó muy oportuno, ¿no? Justo desde el primer semestre porque, bueno, yo estaba fascinada obviamente con los contenidos porque también me sirvió mucho como docente porque finalmente en la licenciatura a mí me faltaban herramientas también de pronto para abordar el arte, ¿no? Entonces, claro que el resto de los seminarios también me ayudó mucho para fortalecerme en ese sentido, pero ya en específico hacia mi tema de investigación, que nuevamente era otra zona muy específica dentro de la historia del patrimonio musical, ¿no? son órganos, los instrumentos musicales que pervivieron durante muchos siglos y particularmente yo estaba estudiando unos que no son los de gran envergadura, sino los pequeños y de pronto era como bueno, ¿y ahora cómo meto esto? y entendía muy bien lo que nos estaban proponiendo cuando eres el artista y un poco lo que decía Marta Alfaro, pero también Sandra Oceja, de pronto yo decía es que yo no soy el artista, o sea, yo soy pues sí, quizás estoy más formada como investigadora a partir de la materia artística pero que tiene que ver también con cómo hacemos que finalmente en este caso la música pueda ser interpretada desde instrumentos que son necesarios para poder recrear otra vez el cómo fueron pensadas esas obras y ahí yo a veces sentía que como que no encajaba muy bien y creo que el seminario de historiografía me permitió también reestructurar mi proyecto algo que yo consideraba que iba a ser un mero antecedente, ¿no? Abordar cómo se había dado la conservación de los órganos en México, terminó conformándose como un capítulo, ¿no? O sea, me di cuenta que entonces mucho de la problemática, porque también dentro de las distintas instituciones por las que yo no me he titulado, es las dificultades para poder estudiar objetos de esa antigüedad, ¿no? La falta de especialistas en México en cuanto a organería, porque es un oficio que se perdió, es una tradición que perdimos desde hace un muy buen rato, Desde el siglo XIX, claro que hay gente que todavía puede habilitar este tipo de instrumentos, ¿no? Pero ya estamos hablando de instrumentos neumáticos, electroneumáticos, electrónicos, ¿no? Y yo estaba como en la parte mecánica. Entonces, esa fue otra posibilidad que también creo que este doctorado me abrió. Que yo necesitaba tener un equipo porque dado que yo no soy organóloga, digo organera, perdón, tampoco soy música, ¿no? soy restauradora, pero al final, ¿quién más se iba a encargar de documentar esa historia? O sea, yo necesitaba que mi cuerpo de tutores estuviera conformado por esos dos perfiles. Y otra cosa que no me iba a dar otro programa académico era que uno de mis tutores, si bien es ampliamente experto en su materia, es Federico Asitores, un gran organero de la Península Ibérica, pues no tiene un grado de doctor. Pero desde luego que no iba a haber musicólogo que me pudiera guiar en el trabajo sin también compartir con los conocimientos del constructor de este tipo de instrumentos. Entonces yo agradezco mucho también a la doctora Cristina Bordas, que es quien me ha guiado, pero sí necesitaba la mancuerna de ambos. Y este es un doctorado que, si bien justamente creo que tiene que ver con lo que ya mencionaba Carlos antes, el mismo Arturo, da esa cabida. en el momento en que se reconoce el ámbito artístico y se sabe que no necesariamente siempre va a estar respaldado por una institución académica pero que pueda haber un gran expertiz detrás y muchos años de conocimiento pues eso da la posibilidad de que en este caso un oficio para que se requiere muchísimos años de estudio a veces no podrían ser equiparados a los de la academia porque quien construye órganos mecánicos hoy en día, en fin si me posibilitaron esto que yo lo pudiera incluir dentro de mi cuerpo de autores y creo que esa fue otra gran fortuna porque entonces de esa manera yo ya no me sentía tan alejada en el campo de conocimiento del que pues no es mi fuerte. Entonces de alguna manera sí siento que en este doctorado encontré un espacio, porque tampoco hay doctorados en conservación del patrimonio cultural en México, no hasta ahora, y este doctorado me lo permitió y además de sensibilizarme hacia todo el asunto, obviamente, de las artes. Y de alguna manera creo que esa ha sido una virtud, ¿no? Ya lo mencionó también la doctora Irasema, el hecho de que vengamos de distintas formaciones y que estemos confluyendo en este doctorado también nos ha dado muchas más herramientas, ¿no? Conocer los trabajos de nuestros compañeros y eso aporta crecimiento, ¿no? De alguna manera, dentro de los retos o tropiezos, decía Arturo, pues muchas veces pensé, claro, desde luego, en salirme del doctorado porque era imposible mantener de tiempo completo en mi trabajo y hacer un doctorado en donde además la carga, pues sí, teórica también, ¿no? Es importante, ¿no? Y claro, como lo tiene que hacer, porque es un doctorado, ¿no? A final de cuentas. Entonces, creo que sí el hecho, o para muchos, ha sido, pues eso, una verdadera resistencia al decir y continúo, ¿no? Porque se tiene que poder. Claro que ayudarían mucho los apoyos financieros, ¿no? Y creo que desde su configuración, el doctorado los pensó así porque están en su reglamento, ¿no? Esto en sus artículos 66 y 67, de qué manera puede percibir este doctorado o ayudas financieras sean internas o externas. Creo que a veces puede ser necesario y el hecho de que se hagan este tipo de espacios, este coloquio, ¿no? Me parece que es fundamental porque permite visibilizar el impacto que tiene el programa académico, sí, desde luego, pero también las necesidades, ¿no? Porque si bien se va a abrir una tercera generación y eso creo que nos pone muy contentos a todos, creo que es necesario rebustecerlo, ¿no? Y de esa manera se puede lograr también con apoyos, ¿no? Yo, pues, como mencioné, llevo muchos años trabajando para Lina, ¿no? Conozco a LIMBAL y al final estamos cobijados por Secretaría de Cultura, ¿no? Tengo como muy bien puesta la camiseta porque creo que es un privilegio poder hacer esto en la vida. pero creo que para que se puedan mantener es necesario también que se refuercen los apoyos. Yo reconozco muchísimo el trabajo que han hecho toda la gente que conforma al DAVEI, administrativos, docentes, investigadores, los propios estudiantes, porque creo que está en el fondo el deseo, y esa es una de sus virtudes de toda esta gente, de decir, hay que sacarlo adelante, pero creo que sí es necesario que exista más apoyo y ojalá que esto permita visibilizarlo, porque en la medida de eso, pues podrá estar más robusto el programa, y también creo que eso será importante, precisamente porque hablando de la historiografía, estaremos, pues aquí también se estará escribiendo parte de lo que se está haciendo en relación a la investigación en las artes. Muchas gracias. Muchas gracias, Charlene. Y bueno, tocas como un tema, un punto, un área de oportunidad, que es justo esto que mencionas, en el arte hay una tradición importante de gente que se ha especializado, pero que obviamente estos programas de maestrías, doctorados, son muy nuevos, y los hemos hecho nosotros, nadie más, y sin embargo los propios cuerpos docentes pues están hechos de gente que ha trabajado por muchos años, que tiene un conocimiento especializado y una tradición, y que son los docentes que tenemos. Ese es el cuerpo académico con el que contamos, pero con el dilema precisamente de que si no tienen la maestría o no tienen el doctorado, pueden dar o transmitir el conocimiento o contribuir al desarrollo de cuadros de maestría y doctorado si ellos no lo tienen. Creo que ese es uno de los puntos que ha estado también ahí resonando de pronto en la institución, de cómo, no es un reto, una perspectiva, de cómo integrar o cómo lograr que el propio instituto reconozca sus propios cuadros de docentes, de académicos, de investigadores, que no tienen el grado, pero que sin embargo el instituto ofrece grados. es como una contradicción allí, no de pronto pues sí ofrece los grados pero tiene personal académico que no tiene el grado no creo que ese es un área de oportunidad un reto y pues me gustaría ahora que mencionaste al principio que tenías unas prospectivas si nos compartes esa parte claro que sí, muchas gracias quisiera de alguna manera rescatar el testimonio de Sandra que me recuerda algunas discusiones que tuvimos en las reuniones del colegio de docentes de la VEI hace algunos años y durante la pandemia también sobre la incorporación de creaciones propias de los doctorandos los que son creadores y artistas prácticos y la inclusión de portafolio como producto final asociado a la tesis. Y me hace pensar también en el prospecto, justamente para atender esta posibilidad, pensar en la metodología que se ofrece, que no sea solamente el trabajo investigativo a través de prácticas teóricas, que es lo que recomienda una de las primeras publicaciones con la descripción y los lineamientos de la V, pero también incluir la práctica investigativa a través de la práctica creativa. Entonces, ahí podríamos recuperar metodológicamente esta genealogía muy reciente de la investigación artística que empieza en los años 90 con Hank Borgudov y pasa a aportaciones de colegas como Rubén López Cano y Ursula San Cristóbal, llegando a publicaciones más recientes de Paulo de Assis, que habla de este ejercicio de creación artística, pero no una investigación para las artes o sobre las artes, pero sí a través del proceso creativo en las artes. Sé que estamos lidiando con un alumnado con diferentes trayectorias y formaciones, pero quizás eso podría abrirse como posibilidad para los que están trabajando de alguna forma con los procesos de creación. Quisiera compartir con ustedes la aproximación de ASIS, que me parece muy interesante. De así se enfatiza que una característica importante de la investigación artística y que la diferencia, crucialmente, de otros modos de investigación en las artes, es que en la investigación artística el objeto de la investigación no está enteramente constituido antes que comience la investigación. Por el contrario, éste gana consistencia a medida que avanza la investigación. El autor propone un régimen estético epistémico basado en la transformación de objetos artísticos hacia objetos para el pensamiento. Es decir, no se trata tanto de saber más sobre los objetos artísticos, sino de transformar objetos de experiencia sensorial en objetos estéticos epistémicos para el pensamiento y la problematización. Entonces aquí tenemos una pista que pudiera abrir la oferta metodológica que aportara a los que están buscando otros formatos de trabajo. Y esta sería la dimensión epistémica de la investigación artística. Y es justamente esta dimensión la que diferencia a la investigación artística de otros modos de investigación basados en la práctica. Entonces, pienso que hasta ahorita, por lo menos en lo que está plasmado en los objetivos de la ley, que sería investigación a partir de prácticas teóricas, incluye un área de oportunidad que podría auxiliar a los que están buscando algo más para sus proyectos. Gracias. Gracias, Irasema. Marta, si quieras agregar algo más para ir cerrando y abrir el diálogo con los… Con el público, que sería muy… debe de ser, además, para una retroalimentación. Bueno, yo cerraría con… ¿cómo conciliar? O sea, sería una pregunta para esta nueva generación y para una perspectiva del doctorado. ¿Cómo conciliamos los requerimientos rigurosos académicos de lo que debe de tener un doctorado desde el punto de vista CONACYT y que además hacen tabla rasa? Todos los doctorados de todas las facultades deben de tener tantos doctores que están dando clases. No puede haber directores de tesis que no tengan el grado de doctor. Debe de haber doctores que estén dentro del Sistema Nacional de Investigadores. Bueno, los requerimientos son enormes, nada más ahorita con esos tres que les menciono, les doy las causas de por qué el CONACYT no da los estímulos a los alumnos por esos tres requerimientos, entre otros. Entonces, ¿qué hacemos? Yo creo que sí tendríamos que preguntarnos desde el punto de vista ya a lo mejor administrativo, todos los que formamos parte del doctorado docentes, ¿qué hacemos? ¿Qué hacemos ante estas disyuntivas? ¿Cómo solventamos esto para poder cambiar un poco la mentalidad? A ver, si ya se incluyó en el CONACYT los conocimientos ancestrales, si ya está aceptado que las parteras, por ejemplo, ejercen una función tan importante como los médicos para la atención a las mujeres embarazadas en todo el país, ¿Por qué no es posible que se cambie el chip de Conacyt a otra apertura que tiene que ver con esto? Yo creo que tendremos que hacer un planteamiento muy interesante, muy fuerte, para que Conacyt mejore esos lineamientos. Eso sería como una propuesta, porque si no vamos a estar entrampados en estar solicitando una aceptación cuando los lineamientos oficiales son muy rigurosos. No sé si me explico. Entonces, se genera un… pues no vamos a ningún lado. Entonces, yo creo que sí tendríamos como institución inval decir somos diferentes por esto, por esto, por esto, pero no por ello menos riguroso ni menos importante. Bueno, sería mi… Claro. Gracias, Marta. Sandra. Muchas gracias y muchas gracias por la perspectiva, a mí me hace sentir muy a salvo, ¿no? Gracias. Lo que yo quiero comentar es en relación con esto que está señalando la doctora Marta. Me parece que la gran pregunta en términos, digamos, desde mi deformación sociológica es, ¿qué concepción tiene el Estado? Es decir, de facto, el gobierno, quienes dirigen, quienes toman las decisiones, quienes están en la gobernanza, ¿qué concepción tienen del Estado? Es la pregunta ontológica que habría que hacernos para entonces entender el aspecto axiológico, es decir, cómo lo está sopesando, cómo lo está valorando y por lo tanto qué políticas públicas está generando en este aspecto teleológico, en este aspecto de proyectar hacia el mundo cómo es que yo consigo el arte como Estado, como gobierno. Y aquí es donde viene un problema grave, porque se malentiende al final que el arte, lo estético, lo bello, lo sublime, concreto, productos culturales, artísticos como la música, la danza, el teatro, el cine, la literatura, etcétera, etcétera, la foto y ahora estas formas emergentes tan interesantes, no son meramente recreativas y sí lo son cuando es necesario o necesaria la recreación para el ser humano. El ser humano sin recreación no crea. El ser humano, si nos la vivimos entregando documentos y artículos y puntitos y no tenemos ese tiempo para sentarnos y, iba a decir una cosa que podría prestarse a un cici, a mirar el mundo, ¿no? no hay proceso creativo, no hay capacidad reflexiva. Un día un amigo mío que es músico espléndido de jazz me dijo, tenía un tiempo libre, le dije, ¿qué vas a hacer? Y me dice, nada, porque si no descanso, no puedo crear después. Y para mí fue una cachetada enorme como académica, porque nos traen en el recorte continuo. Y eso tiene que ver con que precisamente no se está entendiendo que desde tiempos inmemoriales, Desde que el ser humano o el homínido, los homínidos, las homínidas, comenzaron, digamos, a construir estos espacios de lo simbólico, aparece el ámbito de lo estético, de lo bello, de lo sublime, del adorno. Y por lo tanto, hay una necesidad. El mito, por excelencia, es la forma más antigua de narrar, de imaginar. Y la poiesis, la memoria, está hecha de experiencia y de lo posible, que es la experiencia, y de lo imposible que es la imaginación, en todas sus formas lo que incluye el mundo de los sueños. Entonces aquí creo que tenemos un problema gravísimo en la toma de decisiones porque estamos luchando contra gigantes. No lo hablo solo de esta administración, sino en general, que abandonan el ámbito de las bellas artes porque lo consideran algo secundario e incluso superficial. Yo aprendí en el seminario del doctor Tepichín, de Rocío y de Leticia, la diferencia entre lo estético y lo cosmético. Y precisamente las bellas artes no son cosméticas. Entonces, eso es lo que yo quería agregar. Estamos con un profundo problema de concepción de lo que es el arte en este país. Y ahí es donde tenemos una tarea enorme. Gracias, Sandra. Gracias. Grandes retos que afrontar y sobre todo porque ya el 19 de mayo sale la convocatoria. Bueno, voy a leer unos mensajes desde Desarrollo Académico Senar. Blanquita Galicia le manda saludos a Irma Fuentes que ya no está aquí con nosotros, pero bueno, le mandaron. Muy interesante, dice. Y Maribel García desde Facebook del Citru dice, la modalidad es presencial o híbrida. Bueno, el programa está registrado como presencial, es un programa presencial, se ha vuelto híbrido a raíz de la pandemia y la intención es que ahora, bueno aquí nos lo dirá el doctor Carlos Guevara, es si va a ser híbrido o presencial, pero la modalidad inscrita es presencial, no es híbrido, se dan algunos contenidos de manera a distancia, pero es presencial. Y bueno, pues quiero abrir el panel, nos quedan unos minutos, no sé si por allá tengan alguna pregunta, intervención, comentario. No. Sí, Carlos. Muchas gracias. Bueno, agradecerles a todos en primer lugar sus participaciones porque hablamos mucho de ustedes es muy importante que siempre se discutió desde el principio que fuera una relación entre padres no una cuestión de yo voy a llegar y voy a enseñar y yo le voy a dar tres o cuatro de todo mi tesoro de conocimiento sino más bien incluso diría yo que lo que queremos nosotros era aprender de los alumnos que fueran llegando de sus proyectos de sus trayectorias etcétera, entonces eso me parece fundamental, me da mucho gusto no es mala onda pero me da mucho gusto esto que mencionan de que hacen crisis dentro del doctorado que se detallen o que nos han revolcado entre las piedras ahí en la playa del mar porque yo creo que si no es eso, pues entonces el doctorado no tiene sentido No es un estudio, no es un aprendizaje. Un aprendizaje siempre supone cuestionar lo que uno ya sabe y hacer otra cosa. Si llegara uno nada más a completar su tesis de maestría, a ponerle otras 200 páginas, pues sería un gran fracaso como un proceso de aprendizaje. Yo quiero señalar también la importancia que tiene para los investigadores y los docentes justamente este contacto con ustedes en los seminarios y en los procesos de tutorías y todo eso, porque a nosotros también nos dan nuestras revolcadas, ese mar de conocimiento y de pasión que los estudiantes traen y también nos hace cuestionarlos y nos permite aprender y ser creativos en nuestras investigaciones. En ese sentido creo que el doctorado es muy útil para los cuatro centros de investigación y muy útil para el INBA, para las escuelas, aparte de ser útil para los estudiantes. En cuanto a la pregunta de estas críticas que se hacen, aquí algunas, obviamente las trataremos de corregir, otras dependen de cosas como la infraestructura. O sea, esto de que sea híbrido o que haya… en la pandemia lo hicimos incluso al principio con nuestros propios medios, ya después la institución misma fue poniendo. Pero sí sería muy importante que hubiera esa oportunidad, porque por ejemplo ahora con esto del coloquio que mencionaban en la otra mesa, que han llegado preguntando cuándo va a ser y cómo le entro, etc. etcétera, llega mucha gente de otras ciudades del país y de otras ciudades de otros países que quieren estudiar, porque como se ha comentado, pues no existen luego estos espacios en otras partes, sería fundamental que se hiciera. Y además señalar rápidamente que en esta cuestión de lo disciplinario que se impone y que de alguna manera resulta hegemónico, Como ya había comentado antes, pues esto también atraviesa la misma institución, ¿no? Entonces, el plan de estudio siempre se planeó de la manera como más abierta posible, ¿no? Por un lado, para evitar que se tuviera que cambiar cada 10 minutos, ¿no? Con todo lo que implica, porque pasa por una serie de instancias cada plan de estudios que se aprueba, que hace que si lo tuvieras que cambiar cada 5 minutos, pero cambiarlo requiere 5 años, pues no se puede, ¿no? Entonces, hacerlo de la manera más abierta posible por eso, pero también hacerlo de la manera más abierta posible porque el sentido era que se hiciera dentro de los seminarios, que se hiciera dentro de las investigaciones, que se hiciera dentro de las tesis y no en el papelito. Luchamos mucho porque el papelito fuera lo más abierto posible, aunque nos exigía, pues pónganle aquí, etc. Y hay que decir que es una tendencia muy fuerte en muchas instituciones el que los papelitos sean cada vez más estrictos y más restrictivos y todo eso, generando también esa necesidad de estarlos actualizando, porque si uno pone, se va a leer tal libro publicado el año pasado, etc., pues para el siguiente año ya no es del año pasado y para muchas instituciones eso significa que ya no sirve, es viejo. Y entonces en esa dinámica prácticamente consumista del conocimiento, nos perdemos el reencuentro con las tradiciones de investigación, con las tradiciones filosóficas, metodológicas, historiográficas, nos perdemos también la posibilidad de reinventarlas, de recrearlas, de continuarlas de maneras distintas. Esto me parece a mí que es uno de los grandes logros de este programa, el estar abierto justamente a lo que los mismos docentes y los mismos estudiantes están proponiendo en su momento. Muchas gracias. Gracias Carlos, bueno ya para cerrar vamos a decir, yo creo que efectivamente aprendemos mucho también de nuestros estudiantes, porque nos cuestionan, porque en los seminarios de pronto pues dicen bueno, cómo es posible que estamos ante una postura decolonial y la bibliografía es eurocéntrica, Y muchos imaginarios de pronto que tenemos que también los estudiantes nos los rompen. Creo que sí hay un desarrollo importante y lo vemos en el personal académico que ha estado formando parte de este programa académico, que sí se ven reflejados en que tienen mayor productividad y participación en revistas arbitradas, en lugares y en espacios de conocimiento. y eso pues creo también ha sido gracias a este trabajo de estar como refrescando, sobre todo pues estudiantes que de pronto están muy involucrados con los videojuegos, con cosas que para nosotros son súper lejanas y decimos cómo vamos a poder aportar con ese estudiante cuando en realidad nos está aportando a nosotros muchísimas, muchísimas cosas. cuando uno lee los trabajos de los estudiantes, pues dices, híjole, y qué le comento, si más bien me está aportando una gran riqueza y nada más, bueno, pues a lo mejor una sugerencia por acá, por allá. Muchísimas gracias y pues nada más una línea para cerrar cada uno. Un algo, un pensamiento. Ay, no sé. Pues que el doctorado me ha permitido incorporar la incertidumbre como una forma real, concreta, creativa, en este proceso de investigación, donde se va creando, se va elaborando y se va resolviendo, y no tener el objetivo al final con su marco teórico tan obsoleto como lo es. Gracias. Gracias. Marta. Bueno, estar escuchando la mesa anterior y esta, lo que me queda es que estamos por el camino correcto. O sea, yo creo que con todas sus fallas, pero esta vinculación transdisciplinar, interdisciplinar de las artes es algo fabuloso. O sea, que pueda haber cabida, por ejemplo, con tu tema que decías, bueno, ¿y dónde entro? ¿Qué hora has encontrado al menos ese camino que en otro lado no se encontraba? Eso es una maravilla. entonces es eso, esa apertura que incluso gracias a esa apertura pues yo estoy aquí en el semidiapo entonces es eso, esa riqueza de apertura y de este crisol de conocimientos eso es lo que lo rescato mucho Yo rescato también mucho esta crisis positiva porque es la que le da una razón de ser al doctorado que realmente en un doctorado se espera que se aporte algo nuevo, algo que no se haya añadido al conocimiento, y uno lo debe hacer desde el doctorado, es una crisis también gozosa, cabe decirlo. Y asimismo hago votos también por esta dimensión creativa que en un momento dado se puede incorporar al doctorado, Si uno ve, por ejemplo, novelística actual, no diré nombres, pero se encuentra en novelas de grandes temas, pero tratados con una enorme frivolidad. Falta ese sustento doctoral de alguien que lo ha escrito o académico en el mejor sentido, y también en el mundo del ensayo, que es también otra posibilidad que se podría manejar. Y nada, hago votos porque se sigue enriqueciendo este magnífico doctorado. Muchas gracias. Bueno, qué difícil hacer una reflexión de una línea sobre todo lo que hemos vivido durante este proceso. Celebro que el DAVEI llega el día de hoy con tantas interrogantes y con, espero, un largo camino por delante. Quisiera muy rápidamente compartir algo que se me vino a la mente, una investigación, una encuesta más bien, que hicieron un país periférico, no voy a mencionar el nombre del país, luego enseguida que terminó la pandemia, el encierro a una población determinada y para saber cuál era la profesión más importante para su sociedad. Y obviamente viene en primer lugar los médicos, la medicina, y en segundo lugar vino la recolección de basura, los basureros. Y el arte vino como uno, los artistas, como en el último lugar de este ranking. Y creo que nos queda también la tarea de repensar nuestro papel como artistas investigadores, ¿no? Con mucha humildad en este momento de inflexión para la historia de la humanidad. todo lo que nos espera en un futuro no muy distante y cuál es nuestro papel en la sociedad y qué es lo que estamos haciendo aquí y para qué. Es lo que tenemos que plantearnos no solo como docentes, pero como alumnos de esta vida. Gracias. Pues, también se me dificulta darlo como en una línea, quizás pensarían que algunas, nosotros siendo la primera generación nos tocó tener la parte presencial, que era muy rica, por todo el intercambio que podía haber también hasta en los pasillos, ¿no? O esperando entre un seminario y otro seminario. Y luego la parte, pues… juntar nuevamente y pues tomar el impulso para lo que viene con este doctorado. Y pues nada más pedirle al doctor Carlos Guevara que suba al podio para hacer entrega de las constancias. Gracias. Muchas gracias Pues gracias Que tengan muy buena tarde Gracias.
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
24/04/2024
FECHA_INGRESO_ENTREGA
18/06/2025
FECHA_PUBLICACION
16/07/2025
INGESTO
Jorge Vallejo Gutierrez
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
2024
CONDUCTOR
Arturo Díaz Sandoval, moderador
TEMA_CONTENIDO
Doctorado de multidisciplina
FECHA_GRABACION
24/04/2024
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
https://interfaz.cenart.gob.mx
https://inba.gob.mx/actividad/ciclos/409/doctorado-artes-visuales-artes-escenicas-e-interdisciplina
https://inba.gob.mx/actividad/12919/coloquio-doctorado-en-artes-visuales-artes-escenicas-e-interdisciplina
https://cenidiap.net/doctorado/programa-coloquio-doctorado-artes-visuales-artes-escenicas-e-interdisciplina/
REALIZACION
Carlos Barrón López
PRODUCCION
María Enriqueta Godoy Mendoza
LIGA_VIDEO_YOUTUBE
LIGA_PLAYLIST_YOUTUBE
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