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CUID
M-05403
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 29
SINOPSIS_SERIE
Jornadas de reflexión y discusión centradas en la apertura de espacios para el diálogo, lugares que promueven la lectura y la literatura en distintos ámbitos, tanto públicos como privados. Este foro permite el diálogo sobre lo indispensable que son la lectura, y en particular la lectura literaria, para construir sentidos, expresar ideas y sentimientos, y respetar las diversas formas de pensamiento
EXTRACTO_SERIE
Jornadas de reflexión que abren espacios de diálogo y promueven la lectura literaria como herramienta esencial para construir sentidos, expresar ideas y respetar la diversidad de pensamiento
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Christian-Del Mundo Coxca (México) David Monay (México)
SINOPSIS_PROGRAMA
La reflexión reúne experiencias de mediación lectora en entornos escolares y comunitarios, mostrando cómo la lectura puede fortalecer la inclusión, la convivencia y el desarrollo socioemocional. Se describen prácticas que fomentan el encuentro entre niños, docentes y familias mediante actividades que estimulan la imaginación, la expresión y el reconocimiento de la diversidad. También se destaca el papel de proyectos culturales de base social que atienden a comunidades vulnerables, donde la lectura se convierte en un recurso para construir vínculos, motivar cambios de actitud y abrir oportunidades educativas. El conjunto evidencia cómo la lectura, aplicada desde perspectivas participativas y sensibles, contribuye a transformar realidades cotidianas y a crear espacios de apoyo y pertenencia
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre experiencias lectoras que impulsan inclusión, vínculos y desarrollo socioemocional, mostrando cómo la lectura transforma entornos escolares y comunitarios y abre oportunidades en contextos diversos
N_PROGRAMA
9
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
01:36:51:12
PARTICIPANTES
Christian Del-Mundo Coxca es un promotor de la lectura recreativa
David Monay, representando a las Salas de lectura "Nana Chela"
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Christian-Del Mundo Coxca
Docente formada en educación especial con especialidad en audición y lenguaje. Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en escuelas de educación preescolar y primaria en la región montañosa de Veracruz, donde ha centrado su labor en la comunicación, la atención a la diversidad y la creación de ambientes educativos inclusivos.
Su interés por la promoción de la lectura la ha llevado a diseñar iniciativas que integran prácticas lectoras dentro de la dinámica escolar, articulando recursos comunitarios y estrategias participativas. Entre sus trabajos destacan propuestas orientadas a fortalecer la formación lectora desde la convivencia cotidiana y a utilizar el taller de lectura como herramienta para favorecer la inclusión y la interacción respetuosa entre estudiantes. Su perfil combina sensibilidad pedagógica, enfoque comunitario y compromiso con la educación pública.
David Monay Quirarte
Educador y promotor cultural cuya trayectoria abarca la docencia, la gestión pública y el impulso de proyectos comunitarios vinculados con la lectura y las artes. Con formación normalista y estudios de posgrado en narrativa, ha participado en iniciativas estatales e interinstitucionales orientadas al desarrollo educativo y cultural de Baja California.
Ha contribuido a la creación de espacios innovadores, tanto en divulgación científica como en formación ciudadana, y ha impulsado modelos comunitarios de acceso a la lectura mediante salas, talleres y programas de intervención en barrios urbanos. Su producción literaria para niños y jóvenes, reconocida con premios estatales, complementa una vida dedicada a promover el libro como herramienta de identidad, imaginación y transformación social. Su trabajo lo sitúa como una figura representativa en el fortalecimiento de la vida cultural del noroeste del país.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Para presentarles a Cristian, les cuento que ella es una joven y entusiasta maestra originaria de Jalapa, Veracruz. Es licenciada en educación especial en el área de audición y lenguaje por la Benemérita Escuela Normal Veracruzana. Enrique C. Repsamen. Es maestra de comunicación en escuelas de nivel preescolar y primaria en el municipio de Misantla, Veracruz, donde ejerce principalmente. Tiene varios escritos inéditos sobre el tema de la lectura como leyendo y creciendo y el taller de lectura de Bunco Papalote AC como estrategia para promover el ambiente inclusivo en las aulas de educación primaria. Le damos la bienvenida a Cristian que nos cuente. Antes que nada, buenas tardes a todos ¿Ya comieron la mayoría? Ok, espero que no se me duerman Vamos a hacer lo posible porque después de comer Nos da como que la gana de la siesta Entonces espero que no Primero antes, para contextualizar un poco Hace ratito tuvimos una ponencia de Aida Jiménez Acerca de Bunco Papalote Entonces había una pregunta que me llamó mucho la atención Que decían, ¿cómo proyectan estos esfuerzos hacia afuera? Y ella respondía, pues más que yo proyectar Es que la gente venga hacia mí Entonces de aquí parto porque precisamente mi trabajo La experiencia que yo les vengo a compartir Es precisamente esa relación con Bunco Papalote Yo hice ese enlace y entonces lo llevé a la escuela pública Donde me desempeño Entonces esa experiencia es la que les voy a platicar espero que les sirva, es un trabajo muy práctico yo siempre le he dicho a Aida que mi sustento teórico es el trabajo que ella está realizando entonces yo creo que lo teórico lo escucharon hace ratito en la ponencia los que estuvieron entonces ahorita va un poquito más de cómo lo estoy desarrollando en la escuela pública hace ya cuatro años que inició mi aventura como promotora de lectura aunque les confieso que al principio yo no sabía que era una promotora de lectura y lo llamo aventura porque empezó como un proyecto incierto, con resultados inciertos. ¿Por qué? ¿Por qué como proyecto incierto? Yo me desempeñaba como maestra de educación especial. Yo creo que algunos son docentes de aquí. No se levanten la mano quiénes son docentes o han sido docentes. Hay muchos, hay muchos. Pues bueno, educación especial, como saben, con el boom de la integración educativa, está apoyando dentro de las escuelas regulares. Nuestro trabajo depende de la función que tengamos Hay tres funciones primordiales Está el área de psicología El área de comunicación, que actualmente es en la que estoy Y está el área de aprendizaje El área de aprendizaje está permanente en la escuela De lunes a viernes Entonces, yo cuando inicié este proyecto Estaba en el área de aprendizaje Como maestra de apoyo En la escuela primaria Rafael Murillo Vidal En mi Santa Veracruz Y entonces, esto me permitió desarrollar este proyecto Primero les he de confesar que la entrada a la promoción de la lectura fue por obligación ¿Qué me pidieron que hiciera? En el 2005, en el ciclo escolar 2005-2006 Me pidieron que llevara el programa de acompañamiento a la escuela en su labor formadora de escritores y lectores autónomos Que es parte del programa nacional de lectura Entonces cuando me piden esto no me dan herramientas entonces de repente sale la pregunta de cómo hacerlo, qué hacer, por dónde empezar, hay mucho trabajo y no sabíamos hasta dónde teníamos que llegar, el objetivo era formar lectores y escritores autónomos pero bueno, cuando los maestros se los presentamos casi fue la carcajada de ¡aja! tú lo vas a hacer, eso lo quieres lograr en un ciclo escolar había maestros que ya llevaban años ejerciendo, yo era recién egresada entonces de repente así como que tus ánimos son muy buenos, pero la realidad es otra ¿Qué hicimos? Pues bueno, en esta zona en la que pertenezco a 304 de educación especial en Misandla, hay una maestra, la licenciada Angélica Márquez Baez, que hizo su servicio social en la biblioteca infantil de la Normalvera Cruzana. Y curiosamente, esa biblioteca infantil fue asesorada por Bunco Papalote. Entonces ella dijo, ¿sabes qué? En lugar de irnos a la biblioteca, porque ya ha cambiado gente, vamos a Bunco, a ver cómo nos pueden orientar y para ver de dónde partimos. Eso hicimos, fuimos a Boncopapalote, nos enlazamos con Aida Jiménez, con Irene de Hoyos, con Yaluana, y entonces ellas nos compartieron lo que estaban haciendo. No nos dieron teoría que eso fue lo genial. Muchas veces te dan, vas a pedir ayuda y te dan libros y te dicen, vete al proyecto, leete al autor, lee esto. Y lo genial de ellas fue que, mira, te vamos a comentar lo que estamos haciendo. Y lo que hace rato les comentaba Aida fue lo que nos platicaron. Bueno, nos dieron las estrategias, nos dijeron cómo desarrollaban el taller. y entonces nos dieron un libro que a Estreito se los recomendaron y yo se los recomiendo ahorita que lo bajen de la página de Bunko Las Peripecias de la Lectura con ese libro desarrollamos el proyecto con ese libro desarrollé todo este trabajo que les voy a presentar solo con ese libro da muchas referencias aparte bibliográficas para complementar pero ese libro es muy práctico, muy digerible y si están pensando en que quiero una estrategia así básica para aterrizar todo lo que he estado escuchando a lo mejor en este seminario, ese libro es maravilloso. Hay muchos, pero en particular este me encantó porque me sentía a lo mejor todas mis preguntas fueron respondidas con ese libro. Empezamos ese trabajo en el 2005-2006, pero básicamente lo llevamos la maestra Angélica y yo, una servidora, desarrollamos talleres de lectura en las aulas. Esta escuela cuenta con 18 grupos. En mi santo no está reconocido el turno vespertino. Entonces, ese es un obstáculo. No está reconocido el turno vespertino. Entonces, el turno matutino atienden 12 grupos y por la tarde hay 6, pero todas son una misma escuela. Entonces, trabajamos con 18 grupos, más los dos directivos, 20 docentes en total con este proyecto. Y entonces, lo que empezamos a hacer, bueno, afanosamente, entre la maestra Angélica y una servidora, desarrollamos talleres de lectura en las aulas, los niños muy movidos, identificando el libro, valoraban el libro. Pero cuando terminó esta experiencia, la escuela se quedó como, bueno, y luego ustedes se van y nosotros qué hacemos. Entonces vino ese trabajo fuerte, que fue en el 2006-2007, que fue la capacitación a los maestros. En este sentido, la escuela centró todos sus esfuerzos hacia conocer el taller de lectura y saber de qué se trataba para llevarlo a las aulas. No ha sido un trabajo fácil, ni tampoco a lo mejor todavía estamos en construcción, pero de ahí detonó todo para ubicarlos. Bueno, la escuela tiene 18 grupos. En esta escuela, en Miss Antres, la escuela que tiene más niños con discapacidad y con necesidades educativas especiales integrados. En total hay una matrícula en esta escuela de 20 niños y de los 20, 11 tienen discapacidad comprometida. hablamos de discapacidad motora de hipoacusia que no llega a ser sordera pero hay una disminución de la audición y con auxiliares pues hay restos auditivos y sobre todo discapacidad intelectual ¿qué pasaba en esta escuela? bueno estos chicos generalmente eran observados como objetos de curiosidad de repente era así como que ¡ay! tiene discapacidad motora y aunque se les platicaba y se les sensibilizaba a los chicos y se les explicaba por qué y de dónde venía toda la discapacidad. Siempre era un motivo de curiosidad. Entonces, cualquier acercamiento era por ver cómo estaba la mano, por ver cómo manejaba la silla de ruedas, por ver cómo escribía con la mano toda mal. Entonces, de repente causaba más curiosidad que interés como persona. Algunos, la mayoría, esta escuela está ubicada en una zona urbana marginal. Entonces, como pan de cada día, hay violencia intrafamiliar, hay padres migrantes, hay hijos abandonados que están ya con los abuelos, abuelos analfabetas, entonces hay una situación fuerte de trabajo ahí. Entonces se daba mucho el rechazo, mucho exagerado. Entonces de repente era el burlarse todo el tiempo. Y también, en algunos otros casos, se daba la indiferencia, así como que está el compañero, pues qué bueno que esté. Esta escuela era beneficiada con los libros del rincón desde 1992. Cuando iniciamos con este proyecto, pues los libros estaban en cajas. Desde el 92 estaban todavía cerradas y selladas, todavía había libros que estaban, hermosos libros, y es decirlo, hermosísimos libros, abandonados, que ni los maestros sabían qué libros tenían. Entonces, de repente, algunos ni sabían que había un programa de lectura, mucho menos que fuera nacional y mucho menos que ellos lo pudieran llevar. No había ningún proyecto, los sacervos estaban abandonados. Y sobre todo, la gran dificultad, aparte de esto, a lo mejor lo más difícil es que a los docentes les ha costado mucho asumir prácticas integradoras. De repente llega el chico de educación especial a la escuela y es, ¿qué hago con él? ¿Por qué no está en una escuela de educación especial? O este chico es de especial, hagan un aula aparte y ¿por qué no los trabajan aparte? Entonces llegamos a esta escuela con esas condiciones. Entonces, cuando nos dicen, llevan un proyecto de lectura, tienes que mover, antes de mover los libros, hay que mover actitudes. Entonces, este proyecto que desarrollamos, el objetivo principal, a lo mejor sin querer, se convirtió en una estrategia para promover un ambiente inclusivo. ¿Qué es lo que hicimos? Bueno, primero les he de contar lo que hicimos en esta escuela. Lo primero fue trabajar con los docentes. ¿Por qué? Porque generalmente los docentes de educación regular, o al menos con los que yo he trabajado, cada vez que hay una propuesta que surja desde educación especial, quieren que educación especial sea el que la lleve. Difícilmente la asumen como propia, aunque el beneficio es para ellos, difícilmente lo asumen como propia. Y creo que es en general. Cuando nos llega un proyecto de fuera al sistema educativo, queremos que venga todavía reforzado con más cosas. Difícilmente lo asumimos como propio. Entonces, la primera reunión que tuvimos con estos chicos, con los docentes, perdón, surgieron frases. Lo que hicimos no fue platicarles teoría, ni tampoco. Le hicimos exactamente lo que nos hicieron a nosotros. Fue sentarnos y vivir un taller de lectura. ¿Cómo vivimos este taller de lectura? Bueno, la metodología de Bunco Papalote se centró en tres momentos. Una lectura libre, que es la exploración de los libros para después llevárselos a domicilio. una lectura en voz alta y una actividad posterior, ya sea plástica o lúdica, relacionada con el tema a tratar del libro, sobre todo lo que quieren comunicar. Entonces, esos tres momentos nosotros los fuimos modificando con la práctica. No nos tratamos de separar de lo que Bunco propone, sobre todo por las bases. La metodología de Bunco está centrada en el constructivismo. Entonces, imagínense, para nosotros era, para educación especial era la base, sobre todo para que los maestros asumieran como propios a los chicos de educación especial y no como, ay, ¿para qué me lo pusiste en esta aula? Entonces, fue doble propósito y sin querer promovimos la lectura y también promovimos la inclusión, la integración. Pues bueno, las primeras reacciones de los docentes fueron estas. Uno de los maestros decía, me hace falta leer. Ya me di cuenta que me hace falta leer. Pero lo que más me hace falta es inducir a mis alumnos a la lectura. Me quejo por los resultados, pero pues yo no leo. Otro decía, complementando lo que el primero decía, decimos que nos hace falta, pero no lo hacemos. Y uno tercero decía, en cuanto a la práctica de la lectura, tenemos la herramienta, pero no las usamos. Y uno más cerró, así como para todos botarnos al suelo de la depresión, seguimos encasillados. Y es que cuando presentamos la estrategia, y sobre todo cuando la vivieron, más que presentarla cuando la vivieron, movimos muchas fibras. Se movieron muchas fibras de la sensibilidad. El hecho de decir, esos libros yo los conozco. Los libros que están acá son los libros del rincón. Y decían, bueno, ¿de dónde sacaron tanto libro? Pues es de su biblioteca escolar. ¿Estaban ahí guardados? Ahí estaban. Entonces, bueno, fue una interacción entre el docente y el libro primero. conocer qué tenían, qué herramientas tenían y sobre todo lo más difícil fue que se dieran cuenta que estaban encasillados son 20 docentes, algunos recién iniciados con tres años de experiencia, algunos ya por jubilarse que en su vida habían implementado los libros del rincón y que ya con 28 años de servicio, 29 y como que de repente no sabían cómo trabajarlos a pesar de que hoy en día es común leer artículos opiniones acerca del valor de la lectura recreativa. Los obstáculos son muy fuertes. Hay bibliotecas con libros atractivos como estos que están aquí expuestos, que están en las escuelas, pero que el acceso a ellos está limitado. Esa es una realidad. Y por desgracia, algunos otros sí los permiten accesar, pero los niños van solos. Y entonces se vuelve una práctica efímera. Es de un día que vi un libro, se veía bonito, lo leí, pero pues ya no volví a entrar a la biblioteca. Entonces, el taller de lectura de Bunco Papalote, pues tiene como razón el ejercicio lector, la práctica, la práctica de leerlo. Entonces, se va experimentando en el encuentro directo con los libros. Entonces, eso fue lo primero que hicimos con los docentes. De las fotos que están ahí, sobre todo la de este lado, de Te cuento un cuento, es un evento que en educación especial hacemos año con año, donde participan solamente niños con discapacidad. Y la idea es que ellos vayan a narrar un cuento. Los que ya tienen lectoescritura lo leen buscando la entonación y todo, y los que no lo cuentan como una vivencia con materiales. Particularmente el chico que está ahí, si se los voy a comentar directo, porque esta es una experiencia a partir de taller de lectura, se llama Alejandro Campos Carrillo. Este chico actualmente está en sexto año. Cuando iniciamos con el proyecto de lectura, él estaba en segundo, apenas empezaba a leer y escribir. Y con los talleres, él se enamoró de un libro que se llama Doña Piñones. a lo mejor ya lo han escuchado, que es una narrativa poética. Entonces, él se enamoró de ese libro porque el dibujo del niño y el dibujo del entorno de Doña Piñones era parecido al de Mizantra. Él decía que era Mizantra y que Doña Piñones se parecía a su abuelita. Y entonces, Alejandro Campos se enamoró de ese libro y apenas comenzaba a leer y con ese libro empezó a leer más. Porque de repente, y cuando lo invitamos a participar, porque en este entonces, para este evento, invitamos a los niños. Como que, ¿quieres ir? De los que tenemos en matrícula, mira, hay un evento, vas a contar un cuento frente al público, ¿quieres ir? Y así como que, bueno, sí, sí quiero. Con Alejandro, la experiencia es que como él veía la narración en voz alta, él rapidito dijo, sí, yo sí quiero. ¿Y cómo le vamos a hacer? ¿Y qué vamos a preparar, maestra? ¿Y qué material? Él tiene discapacidad motora, nació con una dificultad congénita, la pierna ya tiene movilidad, pero el brazo, no, el brazo derecho, no. Entonces, de repente, cuando a este chico llegamos a la escuela, él era de los niños que escondía el brazo. Es un brazo que no se desarrolló, está pequeñito, no tiene movilidad. Ahorita apenas empieza a aflojar. Pero bueno, era un niño que lo veía todo el tiempo con la mano atrás. Y generalmente con manga larga y la mano metida. Entonces, cuando saludábamos, era casi, casi de, ah, sí, hola, con la otra, no, da la mano. Entonces, con un miedo daba la mano. Y él tenía un problema en aceptarse tal cual era. Entonces, con esta experiencia que él vivió del taller de lectura, él preparó todo el material. Los dibujos los hicimos entre los dos. Él iluminó todos con acuarela. Entonces, nos llevamos tiempo en prepararlo. Y antes de irnos a prepararlo en la zona, él anduvo en la escuela. Oye, ¿te parece que practicamos? Sí, yo voy a leer a los grupos. Entonces, el espacio que ya había en las escuelas de lectura, él las asumió. Entonces, de repente era entrar y pedir permiso y todo. Entonces, entró a todos los grupos de primero a sexto a mostrar su cuento, a narrarlo. Y bueno, la novedad para él fue que ganó el evento de zona, después se fue a la estatal. Es un evento que se hace también a nivel estatal con el Departamento de Educación Especial. Y ahí nada más es muestra, no es ganar, pero a todos les dan un reconocimiento. El hombre se sentía soñado. A partir de esta experiencia, él cambió mucho su concepto, su autoestima sobre todo. Llegó a la escuela con una seguridad y de, vean mi reconocimiento, vean lo que hice, miren. Hoy en día es un niño que para cualquier evento lo llevan de orador. Dirige himno nacional en eventos del municipio, de repente da palabras de bienvenida cuando van a autoridades, sobre todo cuando son eventos de educación especial. ¿A qué voy con todo esto? Que a partir de la lectura o de esta seguridad, estamos desarrollando chicos, sobre todo los de discapacidad, que se sienten más seguros. Y sobre todo fue con la experiencia del taller de lectura de BUNCO que se empezó a detonar mucho esta oportunidad para los chicos de hacer este tipo de actividades. No solamente porque fuera de educación especial, sino porque los docentes lo asumieron como propios. Otro de los ejemplos que está bueno, esto es una pared de la primaria. Se llamaba Pintando un mundo para todos, el evento era un concurso de murales. La idea salió de un grupo de quinto, precisamente donde está Alejandro. Y los chicos proyectaban la idea de un mundo donde hay día y hay noche. Y ahí en un solo día se comparten las dos cosas. Entonces ellos decían, bueno, si en el día hay esas dos diferencias, ¿cómo nosotros no podemos estar con los chicos que tienen discapacidad? Esta escuela, particularmente esta escuela que ha tenido un seguimiento muy cercano con este proyecto, modificó mucho sus prácticas. La comunidad, de verdad, es una escuela en la que llega un niño con discapacidad y ya no causa morbo. porque están tan acostumbrados a interactuar con ellos, que ya no causa morbo. Entonces, es tan rico ver que de repente los papás también llegan y, ¡ah! a saludar a los chicos como si nada. Entonces, ya no es un niño que hay, ¿y cómo le hablo? ¿Y si lo lastimo? ¿O si le digo algo malo? ¿O si le digo algo bueno? Y tampoco son compadecidos, que es lo genial. Hay otro chico que también participó en este evento con discapacidad motora, que se llama Ernesto, que es un chico que él tiene hipotonía, entonces es muy débil para caminar. Entonces, de repente, cuando anda jugando, Cuando participa, sobre todo cuando hacemos la lectura libre, que se les exponen a los chicos los libros, que ahorita se los voy a comentar bien en el taller de lectura cómo es, pero se les exponen a los chicos los libros y ellos pasan a recoger uno para lectura libre. Entonces, generalmente al principio, cuando se empezó con Ernesto a trabajar eso, en primero o segundo, en primer año sobre todo, los niños se abalanzaban sobre los libros, de, ay, yo quiero ese. Entonces, de repente era así como que, no, cuidado con Ernesto, háganse un lado, o primero Ernesto va. Y bueno, ya todo el mundo, primero va Ernesto. Entonces, Ernesto iba y escogía. Pero ya ahorita, él ya tiene más fuerza por toda la estimulación que ha tenido. Y ya ahorita, él se avienta. O sea, son de los que se avientan con los compañeros. Y con una seguridad, ya se arranca a correr el hombre. Y de repente todo el mundo temblando porque va todo así. Pero es una seguridad que se va generando en ellos. Al principio era como que todo el grupo lo protegía. A partir de varios libros, y ahorita les voy a comentar la experiencia con los libros. Estos chicos han ido asumiendo también como propios muchas conductas de algunos personajes. Y eso ha ayudado a que mejoren o a que entiendan su realidad sobre todo. A un mes que desarrollamos talleres de lectura con los docentes de grupo, la idea era que cada mes, mes con mes, nos reuníamos todos los docentes. Yo los monitoreaba. Vivíamos un taller como colectivo. Lo vivenciamos. Eso nos ayudó mucho para relaciones personales, que a veces es lo que más cuesta entre adultos. Entonces, vivíamos el taller y al mismo tiempo planeábamos para que se los llevaron a sus aulas. Entonces, cada mes nos reunimos y había resultados. ¿Cómo te fue? Al primer mes, estos fueron los comentarios de algunos docentes. Bueno, si se dan cuenta, sobre todo uno de los comentarios que sí los quiero compartir muy fuerte son del profesor Luis y del profesor Manuel. Son dos profesores que son muy enérgicos. Que si ustedes los vieran es la postura, la voz gruesa y serios y rudos hasta cierto punto que no tanto del apapacho con los niños. Todavía con las maestras es un poquito más fácil porque tenemos las mujeres esa sensibilidad de, ¡ay, hola! Entonces esa interacción. Pero con los maestros fue genial ver sus resultados. Con el maestro Manuel, él lo que decía es que, bueno, la misma reacción que yo viví en el taller, la vi en mis alumnos. Al principio no sabían para qué. Al final les gustó. Y es que este maestro, precisamente en el taller de lectura, él así de, y eso vamos a hacer. Ajá. Y planeó, pero así de, pues bueno. no se fue convencido cuando salió del taller pero cuando lo ejecutó y vio la reacción de los chicos, regresó contento así de bueno, ¿saben qué? ya le entendí, vamos a hacer otros el del maestro Luis él decía, bueno, mis alumnos y yo nos sorprendimos de que hay libros que nos llamaban la atención por su portada, no nos llamaban la atención por su portada, pero a través de la lectura libre descubrimos lo interesantes que son el primer libro que ese grupo leyó es el libro de Solomán No sé si lo han escuchado. El maestro se identificó mucho con ese libro. La tarea que hacíamos era, bueno, mes con mes le pedíamos a los docentes que de su biblioteca de aula escogieran un libro, el que más les gustara a ellos. Que vieran cómo, si era por la portada, si lo leían, pero tenían que llevar un libro a la reunión. Entonces, en la reunión lo llevaban y a partir de los libros ellos comentaban lo que les había gustado y a partir de esos libros hacíamos los talleres de mes con mes. planeábamos a partir de los libros que a ellos les gustaban, pero bueno, esto vamos a regresar un poquito. ¿Cuál es la estructura básica? Bueno, antes de esta, la estructura básica del taller de lectura. Como les decía, el de Bunco Papalota tenía tres momentos, la lectura individual, más que lectura libre, la lectura libre, que era para explorar los libros y escoger cuál se llevaban a casa, la lectura en voz alta, que era la compartida, y bueno, tenía su actividad posterior. Nosotros le tuvimos que modificar. Sí vieron el video la mayoría de la biblioteca BUNCO. Vieron el espacio, cómo está dispuesto, la alfombra, los libros, las mesas. En las aulas no tenemos alfombra, ni espacio de ano. Los grupos de esta escuela en la que lo desarrollamos, pues va de los 25 a los 30. Y sexto año, sobre todo, tiene 35 alumnos, 40. Entonces, no nos daba para hacer ese espacio, ni los recursos nos daban. Entonces, con lo que trabajamos fue la materia prima, los libros del rincón. ¿Qué adecuaciones le hicimos a esta metodología de BUNCO? Para empezar, que los chicos diferenciaran que era una actividad recreativa, diferente a lo que venían haciendo. Esto le ha costado no solamente, al principio a los niños fue más fácil, a los maestros les ha costado mucho. Porque fue el decir, aléjate de todo contenido. Eso fue así de, no, voy a perder tiempo, ¿cómo no? Es que este libro me puede servir para esto. Sí, pero ahorita no lo vas a ocupar para esto. Entonces, primero fue desconectarnos, aléjate de todo contenido. Entonces, para diferenciar nuestros momentos, y sobre todo porque éramos docentes y éramos niños, y eran niños, y éramos, porque también me cuento como niña, que no estábamos acostumbrados a la lectura. Entonces, lo que hacíamos era empezar con una dinámica, la que fuera, para diferenciar que estábamos entrando en un momento especial. Después de la dinámica, venía la lectura individual. Todos los libros con que disponíamos en la biblioteca de aula de cada grupo son expuestos en una mesa al centro. Cuando podemos hacerlo por los números, los niños se acomodan en círculo. Sobre todo en primer grado que tienen las mesas y esto es un poquito más fácil. Y ya la mayoría lleva su cojín, lleva su alfombra, entonces siempre la disposición en círculo. Después, bueno, los libros en el centro, ellos escogen libro. Solo les damos cinco minutos para explorarlos. Ya sea que los leyeran o de repente nada más ver las imágenes, eran cinco minutos. Después de esos cinco minutos era cortarles hasta donde se hubieran quedado, regresenlos. Esto lo que impactó es que se los llevaban a casa al término del taller o al término de la semana, según el reglamento que ellos mismos generaban. Después venía la lectura en voz alta, que era el libro que el maestro quería compartir, y una actividad posterior, ya sea lúdica, ya sea plástica, y finalmente cerramos con la misma dinámica que iniciamos para cerrar el momento. ¿Qué beneficios ha habido? Bueno, todos los docentes en su horario ya tienen taller de lectura, ya es algo más, ya no es ni en español, ya no es ni en matemática, ya tienen su hora de taller de lectura Y esta generación sobre todo la que empezó desde 2005 a 2006, tiene un sentido del valor del libro, bárbaro Pero, de entrada, cuando fue la exposición de la CEP, de María Edith, me parece, yo oí muchas preguntas que decían, bueno, ¿qué pasa con la reposición? Mucha preocupación por la reposición de libros perdidos, por los libros maltratados. Aquí hay libros que sí se han ido, que se han ido a casa y que no han regresado, pero ¿cómo los hemos repuesto? De entrada, a los chicos se les ha hablado directo y se han sentido usuarios y responsables de los libros al mismo tiempo. Entonces, ellos hacen su reglamento de uso de libros, ellos ponen la cuota por recargos en la entrega y cuando no ha habido cuotas porque la gente lo entrega a tiempo, al final del ciclo escolar se revisa con ellos la lista del acervo con el que contaban al inicio y al cierre. Y los mismos chicos proponen cómo juntar los fondos para renovar esos libros. Entonces, algunos, sobre todo los de quinto y sexto, son los que organizan función de cine para recaudar fondos para sus libros. Los de primero y segundo, generalmente lo que hacen los papás es cooperamos nosotros. Entonces, ha sido un trabajo que partió primero desde los docentes. Después de los docentes, vino el trabajo con los niños. Y después de los niños, viene el trabajo con papás. Ha sido muy duro, ha sido muy difícil, pero sobre todo la constancia, la constancia en hacerlo. ¿Por qué el taller de lectura? Bueno, sobre todo porque en el taller de lectura lo que encontramos es que diversifica las situaciones de aprendizaje Los maestros descubrieron muchas habilidades de los niños de educación especial a través del taller de lectura Porque había libros con los que, por ejemplo, este de, a lo mejor si lo conozcan, de Mi Cuerpo y Yo, de Jorge Luján donde va describiendo cómo es de una manera muy poética. Entonces, cuando los chicos vieron esto, lo primero que se vino a la mente fue las diferencias sensoriales. Salieron a la vista los chicos que no escuchan, salieron a la vista los chicos que las manos son diferentes, los chicos que no caminan igual y los chicos que hasta no piensan igual que yo. Rapidito saltó a la vista esa diferencia. Y aparte de que saltaron a la vista las diferencias, cuando vieron las imágenes, se sintieron motivados a dibujar y a pensar que pueden ser ilustradores también. Isol, que es la ilustradora de este libro, hay varios libros de Isol. Isol es a lo mejor la que ha tenido mucho más fama en esta escuela por los trazos que tiene. Y de repente los chicos se sienten con la facilidad de alcanzar y ser un dibujante de libros o la facilidad de poder hacer lo mismo que está en ese libro. Entonces, sobre todo los de discapacidad, que a veces son los que no se les da tanta oportunidad a experiencias tan diversas, empezaron a experimentar muchas cosas que no hacían en ese espacio de la actividad posterior que plantea la metodología. Entonces, de repente empezaron a ver que fulanito que tiene discapacidad intelectual, ¿ya vieron cómo dibuja? Que perenganito que tiene discapacidad auditiva, ¿ya vieron cómo entendió esto? Entonces, mucho a partir del libro fue la sensibilización. Y bueno, aparte, se fomentó mucho la expresión oral en un ambiente de confianza. Uno de los resultados grandiosos del taller de lectura en la escuela pública, y que este es su trabajo, les digo que ha sido de años, es que ya no es tan necesario las reglas. Porque cuando saben que hay taller de lectura, uno de los compromisos de los chicos de la escuela es que para que haya taller de lectura una vez a la semana, tienen que responder a sus actividades académicas. Entonces, si fallan en algo, si de repente empiezan a romper reglas entre ellos mismos, pierden el taller de lectura. Entonces, lo están valorando tanto que de repente es, aprendo a comportarme, aprendo a levantar la mano, aprendo a respetarte con tal de vivir ese momento. Para ellos ese momento es, casi de nadie se lo toque. Y bueno, por el enfoque lúdico, pues es muy atractivo para los chicos, a la vez que va contribuyendo al desarrollo de la personalidad tanto individual como colectiva. Los valores se viven, no se los platicamos, los van viviendo y a través de la lectura de los libros. ¿Cuáles son los resultados a partir del taller de lectura ya a dos años de desarrollarlas en las aulas? Primero, lo que vimos fue modificación de conducta. Cómo a partir de la lectura de libros y a partir de identificarse con personajes, vino una modificación de conducta. De los libros que están acá, hay varios que ayudaron a muchos niños a entender su realidad. Hay uno que está bueno de este lado, ¿y por qué? ¿Y por qué yo? No sé si ya lo han leído. Pero es de un chico que tiene una hermana enferma y que de repente lo hacen a un lado. Toda la atención es para la hermana. Y los papás después se dan cuenta, le piden disculpas y bueno, viene todo este enlace. Pero con este libro, los chicos que generalmente son hermanos de alumnos con discapacidad, fue como su reclamo social ante papá y mamá. Entonces, muchos pidieron que ese libro se le leyera a su papá. O sea, a partir de los hermanos, porque en la misma escuela hay hermanos, entonces se hizo un taller de lectura con papás con ese libro. Y curiosamente, los mismos papás solitos después de la lectura acabaron movidos y acabaron de, bueno, me di cuenta de esto. Entonces, la lectura de los libros y cada título de los que están aquí expuestos tienen una historia o tienen un niño detrás que sí ha modificado su conducta o su actitud. Hay un ambiente más cálido y respetuoso en general. Hay facilidad para establecer relaciones afectivas, que es lo que más nos cuesta a los docentes. Educación especial a veces indaga mucho para saber más de los chicos y acabas conociendo hasta la vecina. Pero los docentes regulares a veces dicen, no, pues yo solamente lo que veo aquí en el aula y lo que aquí en este momento conozco. Entonces, el taller de lectura ha sido a ver otras sensibilidades de los chicos. Los que tienen problemas de conducta, sobre todo, que en esta escuela hay bastantes, sean como que sensibilizados y como que permiten que uno entre a corregirles. Hay chicos que son muy duros por toda la situación que vienen cargando, pero a partir de los libros y de temas muy específicos, permiten esa cercanía. Hay oportunidad para conocer potencialidades de los alumnos, lo que les comentaba, y sobre todo la riqueza más grande para los docentes, porque generalmente buscan algo más, aparte de toda esta sensibilidad, aparte de los valores, es que identifican apoyos y motivación para promover el aprendizaje. A partir de los talleres y de la reacción de los chicos a ciertos libros, a ciertos temas, a ciertas actividades complementarias a la lectura, ubicaban materiales para español, ubicaban materiales para historia, ubicaban juegos para matemáticas. Entonces, a partir de los talleres de lectura, ellos están generando estrategias para las materias, que curiosamente a veces lo hacemos al revés. Queremos que a partir del libro, ver un contenido. No, fue a partir de la relación que establecieron entre niño y adulto, que salían estrategias para trabajar. Nada que ver con el hecho de este libro volverlo en contenido. Muchos maestros al principio decían, pues podemos ver las partes del cuerpo, podemos ver el sentido de la vista, profundizar. No, espérate. Este libro es otro sentido completamente diferente a este didáctico. Y bueno, lo mejor es que ya hay uso de bibliotecas de aula. Ya a este inicio de ciclo escolar, ellos están yendo solos, los maestros, pero ya todos tienen la biblioteca escolar la de aula instalada y el consejo bibliotecario de aula la biblioteca escolar ha sido frenada porque no ha habido la construcción pero tienen el espacio pequeñito donde apenas caben los libros pero ya están ordenados y clasificados ya hay ese respeto de los maestros y el hecho de decir bueno hoy quiero compartirles algo pero ya de mi biblioteca de aula ya las vimos todos voy al escolar y escojo un libro para compartir entonces eso ha sido lo rico esos son los resultados en la escuela a partir de la metodología de Bunco Papalote a lo mejor ahorita no me da tiempo de explicarles paso por paso pero de manera general esos son los resultados y sobre todo hay un libro con el que cerramos con el ciclo escolar bueno esto es lo que les comentaba, el cómo ha ido a partir de esta experiencia vino el proyecto de leyendo y creciendo este proyecto está enfocado en estos cuatro ejes vivenciarlo como colectivo, aplicarlo en las aulas de alumnos integrados contagiar a docentes y bibliotecas en movimiento como resultado pero vivenciarlo como el colectivo en cuanto a educación especial este proyecto fue desarrollado solamente en una escuela pero la idea ahorita es desarrollarlo en todas las escuelas donde estamos apoyando en la zona Misanthla entonces este proyecto fue hecho para eso para que entonces a partir de esta experiencia que vivimos en esta primaria y de los cambios que vimos aplicarlo a toda una zona y estamos hablando alrededor de 30 escuelas, 40 escuelas que se pueden ver beneficiadas con un proyecto así pero lo primero en la fase en la que estamos es vivenciarlo como colectivo de educación especial. Y bueno, esta es una de las actividades que hacemos también cada año. En diciembre, el Día de la Discapacidad, bueno, es el primero de diciembre, entonces hacemos una jornada cultural y el taller de lectura se va a esa jornada cultural. Entonces ponemos nuestra carpa, hacemos las actividades. Lo rico de este taller de lectura y que ya cuando analizábamos todos los talleres que había, era que en el taller de lectura realmente interactuaban niños de la comunidad con chicos con discapacidad, porque generalmente los que están integrados en las escuelas hay una discapacidad menor, pero hay discapacidades más comprometidas que están yendo a los CAM, a los centros de atención múltiple. Entonces, estos chicos acudían a estos talleres al mismo tiempo que los chicos de escuelas tanto particulares como públicas que hay en mi santa. Y entonces hacíamos el taller de lectura con los niños que iban llegando hora con hora. Entonces, esa experiencia de los niños de poder interactuar, de jugar, de estar viendo juntos y de sentirse parte de, nos ha ayudado mucho a fomentar ese cambio de visión en cuanto a los chicos de educación especial. No verlos aparte de, sino como incluyentes dentro de, y no tanto por el hecho de decir, bueno, es que mira, pobrecito, es que él tiene esto, sino por el hecho de, ah, mira, está jugando igual que yo, o está pintando igual que yo. El chico que está pintando acá es un chico con discapacidad auditiva, que recién acaba de integrarse a una primaria, y el taller de lectura en su aula le ha ayudado a que sepan cómo comunicarse con él, porque él no tiene lenguaje oral, de repente ocupa nada más las vocales para interactuar. Entonces, como no hay lenguaje oral, de repente uno no sabe ni qué cosa le digo, cómo le hablo. Entonces, los talleres de lectura les han ayudado mucho a los chicos a identificar que con los dibujos le pueden decir, que con la mímica del lenguaje corporal le pueden comunicar y que él también con señalarles. Entonces, de repente, cuando va a explicar cosas, a veces va a la biblioteca y se acuerda de un dibujo y te dice que esto es lo que quería, o que de repente esto es lo que está haciendo, o que si aquel le pegó y te hace toda la seña. Entonces, el taller de lectura para nosotros ha sido algo maravilloso, porque nos ha beneficiado, a lo mejor ha sido un doble propósito, no nada más la lectura. La lectura fue la base para estos cambios de actitud. Y ya para terminar, bueno, este es el libro con el que cerramos, un regalo sorpresa de Isol. Con ese libro es con el que cerramos después de un año de trabajo con los niños de las primarias y con los docentes. Y es cuando ellos dicen, ah, lo entienden. Si empezamos con este libro no entienden por qué el significado de qué puede haber de interesante en un regalo que no habla, que no canta, que no sirve para pasear sobre él, ni jugar, ni nada. Y los niños siempre dicen, no, es que sí sirve para todo eso. O sea, como que él se equivocaba. pero después de toda una experiencia podemos llegar a ese libro y que lo entiendan Muchas gracias Cristian por compartirnos todo tu entusiasmo todo el trabajo y bueno, los resultados que han tenido en esta escuela de Mizantla y lo que puede ser que se generen en estas 30 escuelas que puedan verse beneficiadas con este proyecto. Y bueno, ahora con mucho gusto les presento a David Monay Quirarte. Él nace el 14 de abril de 1941 en el rancho Altavista de Ramos en Ameca, Jalisco, pero desde la edad de 7 años radica en Baja California, entonces es más mexicano. Es profesor normalista con la especialidad de lengua en literatura española y un posgrado de narrativa hispanoamericana. Es promotor cultural. Fue fundador y director del Instituto de Capacitación para Servidores Públicos de los Gobiernos Estatal y Municipal de Baja California de 1985 a 1989. Es fundador y director en Baja California del programa El vagón de la ciencia, dependiente de CONACYT de 1993 a 1996, que da como resultado la creación del proyecto del Museo de Ciencias Interactivas Sol del Niño, actualmente en funcionamiento en Mexicali, Baja California. Es fundador y presidente del Centro Cultural Nana Chela AC, una casa de cultura de barrio independiente y autosustentable desde 1998. Como promotor de fomento a la lectura, es integrante del programa de lecturas vivas que funciona desde hace 20 años y hasta la fecha en escuelas, barrios y ejidos. Es coordinador de la primera sala de lectura en el estado de Baja California dependiendo de Conaculta desde 1998 a la fecha. Ha sido participante y ponente en el noveno encuentro de coordinadores de salas y así como del primer coloquio de salas de lectura. El pasado marzo participó en la organización de la décima edición de la Feria Internacional del Libro de la Universidad Autónoma de Baja California. Entre sus publicaciones se encuentra el artículo de lápiz a la computadora en el libro 30 años de gobierno municipal de 1953 a 1983, publicado en 1983 por el Ayuntamiento de Mexicali. El libro Los niños tienen la palabra, Memorias del primer congreso de los niños bajacalifornianos, publicado por la CEP en 1987. Tiene el libro de cuentos infantiles El Tesoro de Churomo, Premio Estatal de Literatura Infantil 1990, publicado por el Instituto de Cultura de Baja California. El libro La Rumorosa, donde las piedras nos miran, Premio Estatal de Literatura 1996, en la categoría de cuentos para niños, publicado por el Instituto de Cultura de Baja California. Y su cuento Abueluna y las brujas que ayudaron a Niña Boba, novela para niños de editorial Se ve Impresiones, que es su publicación más reciente en 2009. Bueno, entre otras gracias que tiene, es columnista en el suplemento cultural Los Domingos del periódico La Voz de la Frontera. Eso lo realizó del 2003 al 2005 y desde el 2002 a la fecha es colaborador del periódico fronterizo El Cactus. Como reconocimiento a su labor en 1992 al mérito educativo Rafael Ramírez del Gobierno de Baja California recibió la medalla, ¿no? Como reconocimiento a su labor en 1992 recibió la medalla al mérito educativo Rafael Ramírez del Gobierno de Baja California por más de 30 años de servicio ininterrumpidos como docente. En 2005 le es otorgado el Premio Nacional de Fomento a la Lectura por Conaculta, la Secretaría de Educación Pública y la Asociación Mexicana de Prometores de la Lectura AC. Y recientemente ha recibido la medalla Mariano Bárcenas, que es un amequense distinguido, que le otorga el municipio, el ayuntamiento de la ciudad de Ameca en Jalisco. Y bueno, lo tenemos aquí para que nos cuente toda su experiencia de todos estos años. Profe, léanos un cuento, pero haga la devoción que se nos enchina el cuero y nos baile el corazón. Lea uno de piratas, de princesas, de dragones pa' volar entre palabras con los ojos bien pelones. Lea un cachito de la vida de Ulises, de Don Quijote o el cuento aquel tan bonito del nopal y el papalote. Un poema de Sabines, de Miguelito, de Diego, una fábula de Sopo, de Fontaine y Samaniego. Lo que sea, profe, historias y cuentos, instrucciones o recetas. Queremos ser principitos viajando entre planetas, pero profe, léanos un cuento. Me animé a leerles esto porque ahorita levantaron la mano que hay muchos docentes, hay muchos profesores, inclusive traigo por aquí unos separadores con este poema. Es de un compañero de nosotros de allá de la aventura de promover la lectura precisamente en Baja California. Se llamaba Ramón Tamayo, recientemente falleció. Y en recuerdo nosotros, en su recuerdo, estamos promoviendo en las escuelas esta invitación para que el profe lea. Pues amigos, buenas tardes Mexicali, quien conozca Mexicali Sabe que hay una cicatriz que divide a la ciudad En dos partes Es el río Nuevo, el primer nombre que tuvo Mexicali Precisamente fue río Es un río ahora que lleva aguas negras Últimamente ya se entubó Afortunadamente, pero ahí está la cicatriz Y para la parte poniente de Mexicali en la parte pobre, en la parte olvidada, y allí precisamente está el Centro Cultural Nanachela, del cual formo parte de las actividades que se hacen. No soy el único responsable, hay una serie de amigos que decidieron cuando nos jubilamos, pues, ¿qué vamos a hacer? Nos preguntamos, irnos a la antesala de la muerte o a ver televisión o hacer algo productivo, algo que deje un poco de huella y decidimos esto último. Esto es el Centro Cultural Nanachela. Las grandes obras las sueñan los genios. Las ejecutan los luchadores natos. Las disfrutan las personas cuerdas y las critican la gente inútil. El Centro Cultural Nanachela es una obra grande, grande a pesar de su humildad. Y cada día debe ser más grande, más importante. Tanto como quieran sus vecinos, como quieran los miembros de la asociación y como quieran todos los que aquí intervienen. Grande y útil como la soñó aquella viejecita del Morral de Ixtli, la narradora de cuentos, la soñadora eterna, la que dejó su terreno y su casa como herencia para el barrio, con el fin de que el propio barrio edificara una casa de cultura a su servicio, donde sus gentes alimentaran el espíritu y el alma. ¿Qué clases se imparten en el Centro Cultural Narachena? Impartimos talleres de manualidades, pintura y dibujo. Tenemos un coro infantil, clases para adulto de primaria y secundaria, cineclub, cuentacuentos, taller de guitarra, teatro, yoga, tai chi y otros talleres. Hasta tenemos un club de nutrición con desayunos diarios y de postre una lectura en voz alta. Contamos con una biblioteca totalmente equipada, donde su labor esencial es el fomento a la lectura, charlas, conferencias y otros servicios para los vecinos. ¿Y por todos estos servicios cuánto se cobra? No se cobra nada, ya que todos los que aquí laboramos lo hacemos sin recibir ningún sueldo. Lo hacemos como un servicio social en beneficio de la comunidad. ¿Y de qué manera obtienen ustedes dinero para pagar la luz, el teléfono, el predial, todos estos gastos que generan estos servicios? Ese ha sido precisamente nuestro problema más grande que hemos tenido hasta ahora. Desde 1998 estamos trabajando en el centro y es muy poco lo que hemos avanzado, sobre todo en el aspecto material. los gastos se reparten entre muy poca gente. Aunque debemos admitir que existen personas e instituciones de buena voluntad que nos han apoyado, ya sea con recursos o con trabajo. Esas personas son dignas de nuestra admiración, especialmente los talleristas, que imparten o han impartido clases aquí sin esperar un solo centavo de sueldo. Otra ayuda que hemos recibido es la dotación de libros por parte del Consejo Nacional de Cultura y las Artes, CONACULTA y de la Coordinación Estatal de Bibliotecas. ¿Y quién es Nanachela? ¿Quién fue Nanachela? Nanachela es la deleitosa palabra de un cuento inconcluso esperado para el día de mañana. Es el canto armonioso con voces de niños, Pero sobre todo, Nanachela es el optimismo con paso incansable recorriendo el mundo, este y el otro, con una bolsa de Ixtle cargada de sorpresas. Nanachela, seudónimo que usó la profesora Soledad Once de León Patiño, quien desde muy jovencita fingía la voz de anciana para contar sus cuentos en la radio. Cuando por su edad ya no pudo salir, los niños acudían a su casa y ahí, en su mecedora, cumplía fielmente su cometido hasta que a la edad de 97 años guardó silencio. Dejó este plano y seguramente en el otro sigue contando sus cuentos. Un año antes de su partida, convocó a vecinos, exalumnos y amigos, y como buena maestra nos dejó tarea. ¿Y en qué consiste esa tarea? Era 1999. Empezábamos tímidamente a realizar algunos esfuerzos de fomento a la lectura entre los habitantes del barrio, de este barrio bravo, marginado y que poca atención oficial ha recibido. Cuando nos visitó la Coordinadora Estatal de Bibliotecas, nos invita a tomar el taller inicial para coordinadores de salas de lectura, que se impartiría en la ciudad de Tijuana los últimos días de julio de 1999. Con herramientas nuevas, preparación y el acervo que se nos entregó, vientos nuevos se sintieron en esta vieja y humilde casa. ¿De qué manera sintetizamos la experiencia que ustedes han vivido a través de este trabajo? La problemática social nos ha enseñado a trabajar teniendo presente estos dos lemas. Hay que abrir aulas para cerrar cárceles. Y más vale un gramo de prevención que un kilogramo de curación. El Centro Cultural Nanachela está abierto todo el año y las labores más o menos que se realizan. Las labores que se realizan llevan este ritmo. De 8 a 8, de 8 de la mañana a 8 de la noche está abierto y empezamos el día con un desayuno, empezamos el día con un desayuno regularmente entre vecinos, pero también asisten padres y madres de familia de tres escuelas que están cercanas, un jardín de niños, una primaria y una secundaria. Yo por eso cuando la representante de la Secretaría de Educación Pública decía que ya se habían abierto las bibliotecas de aula y las bibliotecas escolares, me dio mucho gusto porque esas tres escuelas tienen bibliotecas y yo les he invitado a los maestros que las abran precisamente para los padres. Los padres están deseosos de participar en ese tipo de lecturas. Creo que los maestros, de alguna manera, tienen miedo de tener a los padres de familia ahí todo el día, pero vuelven a sus aliados. Y un padre que eleva va a ser un padre que va a multiplicar este hábito de la lectura. Me gusta mucho mostrar a mí este dibujo, que está a la entrada de la sala de lectura y del edificio, porque representa toda la superación que puede tener una persona que asiste a estos lugares. Olivia Matagaray es una tía solterona, grande, lo digo esto porque no me está escuchando, ya grande de edad, que llevaba a sus sobrinos al taller de pintura y ella mientras se dedicaba a leer ahí en la sala de lectura. Los sobrinos desertaron poco a poquito, pero Olivia entró a estudiar precisamente pintura y ahora es una persona que ni siquiera ella se la cree, que anda participando en exposiciones. Ahorita Olivia está estudiando en la universidad, en la Escuela de Artes. Y con el fin de mostrarles algo de lo que hay en Baja California, quiero precisamente intercalar a propósito, para no hacer muy tedioso la plática, unas fotografías de un lugar mágico que hay en Baja California, que es la Rumurosa. y que dio como resultado precisamente este libro que tengo aquí, que se llama La Rumurosa, donde las piedras nos miran. Y el nombre no es del poblado, el nombre es de la cuesta, que tiene actualmente tres carreteras, pero que muchos años fue precisamente algo que atoraba, algo que impedía que se comunicara el resto del país a las ciudades de Tecate y de Tijuana. Los habitantes de Mexicali teníamos que pedir un permiso especial de tránsito para entrar a Estados Unidos, darle la vuelta y luego salir por Tijuana o a Tecate, según necesitáramos a aquel lugar asistir. Hubo un gobernante cuando era distrito norte de la Baja California, El coronel Esteban Cantú, que se atrevió precisamente con militares a abrir una brecha, que es una obra titánica, que se hacía precisamente para subir esta cuesta siete horas. Esto me tocó hacerlo cuando yo tenía nueve años, que mi padre me llevó a Tijuana con un autobús. Y me duran todavía las sorpresas y la emoción cuando conocí precisamente esta cuesta y cuando conocí el poblado, que en aquel entonces no se llamaba Rumurosa, sino que se llamaba Campo Alaska. Campo Alaska es histórico, esta es una casa, esta que vieron ahorita, es una casa que está incrustada en la tierra, en la piedra y que tuvo, fue un esplendor enorme, tuvo una alberca, fue una casa del superintendente del que hizo la primera carretera pavimentada y luego se la regaló al gobernador, al primer gobernador ya cuando se convirtió en estado de Baja California. Esta fotografía nos está mostrando un campo magnético que tiene la cuesta, donde en ese lugar se para el radio, si nosotros traemos un radio de baterías, o la brújula se aloca, es un campo magnético que hay varios lugares, Aquí tiene varios la Cuesta de la Rumurosa o aún el Poblado de la Rumurosa. Aquí está el cuartel que empleó el gobernador que se llevaba a la capital de Mexicali, huyéndole al calor, se lo llevaba precisamente a la Rumurosa, al Campo Alaska en aquel entonces, antes de que tomara el nombre de la Rumurosa, y después fue Hospital para Enfermos Mentales. Este lugar es Piedras Gordas y forma parte de un conjunto de un museo de sitio que se llama Vallecito. Y ahí en ese lugar sucede un fenómeno muy especial. Los primeros habitantes, los pobladores de la Rumurosa, los kumiay, tenían este dibujo que vamos a ver ahí enseguida, que se conoce como el Diablito. Tiene una característica que yo creo que algunos de ustedes ya la saben. Nadie sabe ese fenómeno que sucede. Miren, van científicos de Canadá, van científicos de Japón, me tocó atender este año pasado, de Europa a ver el fenómeno un momentito del año, de un día del año, de cuando este planeta se pone en el solsticio de invierno, que es el 21 de diciembre, 15 minutos por el acomodo de la cueva entran dos rayos de luces que le dan a los ojos al diablito, que así lo nombran, yo creo que erróneamente porque los cumbiais quisieron dibujar otra cosa seguramente. Y uno por ilusión óptica pareciera ver que el diablito es el que está mirando. Entonces, viendo todos estos fenómenos tan sorprendentes, dio como resultado este libro que se llama La Rumorosa, donde las piedras nos miran, que tuvo la fortuna de ser republicado nuevamente con la culta. Y yo no sé si lo tengan, no he preguntado si lo tengan en alguno de los puestos. Pero yo te había programado leerles un pedacito del cuento del Diablito, pero creo que no nos alcanzaría el tiempo. Vamos a continuar platicando de lo que es el Centro Cultural Nanachela, si ustedes así me lo permiten. Nuestro trabajo para presentarles a ustedes lo hemos nombrado, hay que abrir libros para cerrar cárceles. Ustedes ya notaron que empleamos mucho esta frase de Nanachela. Nanachela tenía este concepto, hay que abrir aulas para cerrar cárceles. Nanachela fue una maestra, su nombre era Soledad Ponce de León Patiño. Era una purépecha del estado de Michoacán. Posteriormente se trasladó ya grande a conocer a su padre al estado de Sinaloa y se va a Baja California y trabaja desde 1948. Trabajó como maestra, fue mi maestra. En el año de 1996, ella contaba cuentos desde muy jovencita en una estación de radio fingiendo la voz de anciana. Cuando ella ya no pudo salir, convocaba a los niños a su casa y allí les contaba los cuentos en una sillita muy especial. Ella era muy bajita y empleaba esa sillita y empleaba su mecedora. Por eso es que nuestro logotipo es una mecedora. Cuando ella se sintió enferma, se recluye en una casa de ancianos. La casa queda abandonada, se convierte en un picadero. Y cuando ya siente que está llegando sus días de transición para abandonar este plano, nos convoca, convoca a los alumnos, a exalumnos, a vecinos y nos da la tarea, como decíamos en el documental anterior, de fundar la Casa de Cultura del Barrio, una casa de cultura. Ella, sus pretensiones eran muy modestas, ella quería que se siguieran contando los cuentos. Pero la casa y el terreno, la casa es chica y muy humilde, cuando nosotros nos hicimos cargo de ella en 1997, que es cuando fallece, pues fue un trabajo enorme restaurarla, duramos un año y en 1998 empezamos a trabajar en ella. No nada más se cuentan los cuentos, ya ha crecido, tenemos una cocina totalmente equipada, tenemos un teatro al aire libre, una biblioteca que les voy a ir platicando paso por paso según van las fotografías. ¿Por qué nos hemos dedicado nosotros y por qué no aceptamos otros empleos cuando nos jubilamos, que todavía podríamos haberlo hecho? Porque yo creo que nosotros en lo individual, cada persona que forma parte de este tejido humano, traemos un compromiso, nosotros, el grupo de jubilados, nos echamos precisamente a cuestas ese compromiso de fomento a la lectura, de contar cuentos y de trabajar en una casa de cultura de barrio y escogimos precisamente, aceptamos precisamente el compromiso que hicimos con Ana Chela, porque su casa estaba situada en este barrio que se llama Pueblo Nuevo, cuando les decía que Mexicali estaba dividido en dos partes, la parte poniente se llama Pueblo Nuevo y es una serie de colonias sumamente marginadas. Y ahí está, entre esas colonias del barrio Pueblo Nuevo, gigante, casi tan grande como Mexicali, está una colonia que se llama Orizaba y allí fue donde fundamos, donde trabajamos, donde estaba la casa de Nanachela o donde está la casa de Nanachela. Somos vecinos de una colonia, la colonia Baja California Que tiene fama en Mexicali Y ha trascendido su fama de ser una colonia muy conflictiva Un momento más, les voy a pasar unas diapositivas precisamente O unos pedacitos de una película que se filmó con el tema del Centro Cultural Nanachela A mí me impresionó mucho las palabras que dijo el maestro Rafael Ramírez Heredia Rafael Ramírez Heredia es nieto de aquel gran educador Rafael Ramírez un colimense distinguido y que nosotros debemos recordarlo sobre todo los maestros porque fue el creador de aquel concepto que se llamó misiones culturales y que creo que el país está requiriendo nuevamente de ese programa de misiones culturales No nada más en el medio rural, sino en las zonas marginadas de muchos pueblos del país. Mexicali es una ciudad fronteriza y sufre los embates precisamente de una serie de conflictos sociales. A nosotros nos llegan muchos niños que nos mandan al interior del país buscando pasar a Estados Unidos, pero de allá también de Estados Unidos nos llegan muchos niños que son sacados por ilegales que viven en Estados Unidos, además de los que hay allí. Y entonces son niños pedacitos de nada, en un país de la nada, como decía el maestro Rafael Ramírez. Y con ellos principalmente trabajamos en esta zona del Centro Cultural Nanachela. El Centro Cultural Nanachela Voy a leerles un pedacito de Tiene diferentes actividades, pero su razón de ser, su razón principal Es el fomento a la lectura Una vez jubilado del magisterio, junto con otros soñadores En 1998 fundamos esta casita de cultura de barrio ubicada en un sector violento y conflictivo de la ciudad de Mexicali. La nombramos Centro Cultural Nanachela en honor de aquella viejecita que usaba ese seudónimo para contar sus cuentos en una estación de radio local. Al presentir, próxima a su partida de este plano, ella nos reunió y les decía, y aquí estamos desde entonces no sólo contando los cuentos de Nanachela, hemos variado las actividades artísticas y culturales con el objetivo bien claro de funcionar como una verdadera casa de cultura, donde además del fomento permanente a la lectura entre los niños, jóvenes y adultos de estos barrios marginados, tengan aquí la oportunidad de alimentar su espíritu con las manifestaciones del arte y la cultura, aclarando que no pertenecemos a ninguna institución pública o privada, ni religiosa, que los sostenemos con aportaciones de los miembros que formamos la asociación y que todos los servicios son gratuitos, ya que ningún maestro, tallerista o asesor cobra por su trabajo. Yo debo ser justo, ya en este momento tenemos más ayudas y somos muy malos para andar solicitando ayudas, la suerte nos ha favorecido y nos han llegado solas. El municipio ya nos dejó exentos, ya no le quedó más remedio porque debíamos muchos años de impuesto predial y nos deja exentos. En Baja California hay un decreto de que estas asociaciones, a partir del año pasado, no pagamos agua. Y también un presidente municipal se condolió con nosotros porque cada ratito nos llegaban esos recibos locos de la Comisión Federal de Electricidad y nos están patrocinando también el pago de luz. Con esos tres pagos nosotros ya podemos hacer ahorritos para seguir construyendo y seguir creciendo en instalaciones. La sala de lectura, como ya se dijo, en 1998 tímidamente realizábamos algunas acciones de fomento a la lectura cuando recibimos la visita de la coordinadora de salas de lectura y nos invita a pertenecer a ella. En esta sala de lectura tenemos algunos círculos de lectores que yo aquí lo estoy narrando y yo creo que lo publicaron ahí en el cuaderno que nos dieron, en el libro que nos dieron, porque tenemos varios círculos especiales de lectura que de lectores, pero tenemos uno muy especial que se llama, nosotros lo conocemos, no sé si ellas sepan que así le llamamos, le llamamos las geishas. Es un círculo muy especial que se reúne todos los martes, más o menos a las 10 de la mañana, y leen libros también muy especiales, nos procuran, nos piden libros también muy especiales, son muy constantes. Uno de los círculos de lectores que a mí me gusta mucho, inclusive que no me lo pierdo, es cuando se reúnen los padres y los niños a leer, a intercambiar lecturas, ya sea que los padres le lean a los hijos o los hijos le lean a los padres. Aquí están dos familias, aquí están reunidas leyéndole precisamente a sus hijos. Las Cajas Viajeras es un programa que se llenan de libros, se hace un inventario y se van a viajar. Traemos cajas viajeras en hospitales, en plantas de agua, en abarrotes, en escuelas, en el centro tutelar para menores. Y hay veces que cuando nos llega una solicitud y va la persona que se va a hacer cargo de esta caja viajera, ella misma escoge los libros y hacemos el inventario y se los llevan. ¿Que se nos pierden libros? Muchísimos. Pero siempre creemos que sería más peligroso que se nos perdiera una pistola Tenemos un programa que se llama Pláticas a domicilio y lecturas a domicilio Y vamos a leerles pues a diferentes partes, a escuelas Aquí el otro día me hicieron una invitación muy especial porque el grupo del doctor Simi que tiene una delegación en Baja California, tuvieron una reunión y ellos quisieron que fuera a leerles. Pero creo que lo más emocionante es ir, que ya tenemos muchos años, aún antes de que se fundara el Centro Cultural Nanachela, leerle a un ejido del municipio de Tecate. Allí están los ejidatarios muy atentos, escuchando las lecturas. Y esta lo hago como una especie de pago, porque cuando nosotros llegamos a Mexicali, yo tenía siete años de edad, mi padre construyó su casa entre parcelas de algodón y mirábamos el paisaje y solamente mirábamos matas y plantas de algodón y unos pinos que son endémicos del Valle de Mexicali, el pino salado. No teníamos vecinos, no jugábamos con nadie más que nosotros, mis hermanos y yo. Y un día amanecimos con la sorpresa de que teníamos unos vecinos allí. Eran unos indígenas Cucapá, así se llaman los indios, la tribu que pobló, que habitó como primeros pobladores el Valle de Mexicali. Entonces, eran unos indígenas cucapá, era un matrimonio con dos niños pequeños y llevaban dos sobrinos grandes que los trataban mucho, muy mal, los mandaban. Mientras nosotros nos íbamos a la escuela, una escuela retirada que nos mandaban de casa, ellos se iban a piscar algodón con la consigna que tenían que piscar más de 50 kilos cada uno. Yo le estoy poniendo allí el nombre de Sebastián, pero realmente el nombre de mi amigo era Benjamín y su hermano se llamaba Onésimo. Les dejaban a ellos que disfrutaran solamente lo que piscaban el sábado. Entonces Benjamín, el más grande, empleaba todo lo que reunía para comprar en aquel entonces lo que nosotros le llamábamos fanis. son revistas, y reunía cajas y cajas de libros, y yo era el depositario porque la tía lo regañaba, o el tío también lo regañaba, si empleaba su dinero comprando libros, revistas. Yo ahí empecé a leer Tarzán, La Pequeña Lulu, tantos y tantos títulos que después se fueron convirtiendo en libros, en revistas mejores, como Epopeya, Mujeres Célebres. Y a mí me molestaba mucho y tenía que aguantarlo que Benjamín se me pusiera en la parte de atrás para ver qué era lo que le estaba leyendo. Y eso fue todo un año, mientras nosotros, les digo, estaba yo en quinto año de primaria, pasamos a sexto. Y una vez veníamos del pueblo, le llamábamos en aquel entonces al centro de Mexicali, veníamos con los libros que había comprado Benjamín. Y para sorpresa de todos, Benjamín nos venía leyendo, yo creí que era broma, nos venía leyendo lo que decía una revista. Cuando llegamos, yo con la esperanza, así con todo mi deseo ferviente, porque tenía miedo que se me acabara el privilegio de ser el posesionario de esas revistas. Yo deseaba que fuera mentira y no es cierto, estaba leyendo perfectamente Benjamín y a mí me daba coraje interior porque decía, yo matándome cinco, seis largos años en la escuela, aguantando profesores latosos y él se soltó leyendo. Así como llegaron, se retiraron, se fueron, la familia, los tíos se internaron en Estados Unidos con sus dos hijos, Benjamín y Onésimo se fueron otra vez a donde están habitando el ejido Cucapá indígena, donde están los indígenas. Pasó el tiempo, ¿me marcas cuando ya me tenga que parar? Pasó el tiempo y uno de mis primeros trabajos antes de ser profesor, entré al sector agrario. Y la comisión que me dieron en ese trabajo era de que tenía que ir a diferentes… Allí el Valle de Mexicali está poblado de ejidos, numerosísimos ejidos, es un valle muy grande. Y a mí me programaron para que cada día fuera un ejido y yo me iba a encargar de levantar las actas. Pero a la vez iba a ser una especie como de profesor para enseñar a los ejidatarios a levantar sus actas. Un día que llego al ejido Cucapá, ejido Cucapá indígena es el nombre completo, se me acerca un joven más o menos de mi edad, así tosco, rudo, y me dice, tú eres David, ¿verdad? Volte a verlo y ya no te acuerdas de mí, me dice. La mera verdad yo no me acordaba de él. Dice, soy Benjamín, soy Benjamín Cucat, que es el apellido de él. Bueno, se me vino una serie de emociones, pues mi amigo de la infancia, y luego para rematarla más me dice, ¿te acuerdas que tú me enseñaste a leer? Y aquello que yo sentía así como coraje, ahora lo sentí como remordimiento. porque pues nunca me propuse yo enseñarlo a leer. Y me dice, empleando tu mismo método a través de la lectura, enseñé a leer a Onésimo, o sea, a su hermano más chico. Y ahora Onésimo estudió y está trabajando en INEA y es nuestro profesor bilingüe de aquí de la tribu. Adelante. Pues en pago a eso No tuve más que Ya cuando me hice profesor Dedicaba el último domingo De cada mes a irle a leer a un ejido Del municipio de Tecate Y sigo todavía leyéndoles Y ya lo incluyen Como punto del día La lectura Y se está haciendo ya El salón social se está convirtiendo en una biblioteca para la comunidad abierta, para la comunidad. Bien, pues tenemos un periódico que se publica cada vez que tenemos oportunidad y tenemos centavos, se llama El Pizarrón, mandamos a hacer estos gabinetitos, los hemos repartido también por diferentes partes, por escuelas, por tiendas y cada mes que sale El Pizarrón, vamos y lo entregamos y lo dejamos y es gratuito, La gente nada más tiene que recogerlo. Y lo bonito también de este trabajo es que ya están participando padres y madres de familia con algunos artículos y algunos alumnos también. Cuentacuentos. Nos dedicamos también a llevar los cuentos a diferentes partes. y ahí tenemos una carpa donde estamos participando en la última feria que organizó la Universidad Autónoma de Baja California. Tenemos un personaje que forma parte del grupo del Centro Cultural Nanachela, el profesor Pedro González, este barbón que está allí, que ya es un atractivo y es magnífico para contar cuentos y es magnífico para contar leyendas. organizó él y junto con su equipo un trabajo muy sobresaliente en esta última feria. Hicieron teatro de sombra y pasaban al público, ellos pasaban los elementos del teatro y pasaban al público, sobre todo niños, a que narraran precisamente lo que estaban viendo en el cuento de Teatro de Sombras y yo vi que fue un ejercicio magnífico para los niños. La biblioteca tiene su propia historia también. Ya cuando tuvimos recursos, empezamos a construir dos salones de usos múltiples y nos llega la noticia de que desaparecía la biblioteca de la zona militar, nosotros estamos cerca de la zona militar, y que desaparecía. Y me dice la coordinadora de bibliotecas, solicítelo, profesor, para que le manden su biblioteca para allá. Nada más que estos salones no van a dar la medida. Inmediatamente le dijimos al constructor, quítate la pared en medio y lo convertimos en un salón grande. El trabajo fue inútil porque luego tuvimos la noticia de que no se autorizaba la biblioteca. Hicimos el sacrificio, nos vinimos a México, estuvimos aquí con el Coordinador Nacional de Bibliotecas, ahí en Churubú, no sé cómo se llama, un edificio también así muy antiguo que está aquí en México, ahí está la Red Nacional de Bibliotecas. Sí, pero está en un edificio muy histórico. A la Ciudadela, exactamente. Bien, pues llegamos allí con el coordinador nacional de aquel entonces, de bibliotecas. Le traíamos, pero información de lo que es el Centro Cultural de la Chela, con fotografías y con todo. Total que no nos dio ninguna esperanza. Dice, déjeme la solicitud y yo le informaré por teléfono. Allá en mi tierra cuando dicen así es porque ya nunca le van a informar nada, ¿verdad? Pero aquí sí, creo que los del Distrito Federal sí lo cumplen porque yo iba llegando a casa cuando timbró el teléfono y era nada más y nada menos que el coordinador de bibliotecas y me dijo, y no nada más, le vamos a autorizar la biblioteca, no la de la zona militar, le vamos a dar una biblioteca nueva, le vamos a dar una biblioteca nueva con acervo y mobiliario nuevo. Y ahí tenemos nuestra flamante biblioteca que se llama Soledad Ponce de León. Uno de los programas más sentidos que tenemos allí en el Centro Cultural Nanachel es el programa 1014, que lo trabajamos junto con INEA y que consiste en lo siguiente. Son niños sumamente marginados, de los que les platicaba yo, que sacan de Estados Unidos, que van de aquí del interior del país y no llevan documentos que no los reciben en las escuelas. Y además, nuestra proveedora principal son precisamente el sistema educativo, porque expulsa a muchos niños de las escuelas, que nada más se portan mal. Entonces, si nosotros abriéramos el Centro Cultural Nanachela para este programa 1014, se llama así porque están en ese rango de edad, entre 10 y 14 años, pues no cumplieran. Ahorita estamos atendiendo 32 y los está atendiendo magníficamente. Viene una señorita, una señora jovencita, recién casada, que se llama Paloma John, con mucha sensibilidad. Cuando a mí me llega alguien, un prestador de servicio o una persona que se quiere incorporar al Centro Cultural Nanachela, Y me dice, ¿en qué me va a comisionar? No lo comisiono para nada. Le digo, te vas a ir a recorrer todos los espacios que tiene el centro y todos los programas. Y entonces tú eres el que me vas a decir dónde te quieres acomodar. Paloma es una egresada de la Universidad de la Carrera de Ciencias de la Comunicación. Es de Ensenada ella, se va a estudiar a Mexicali, cuando termina se casa con una persona de ahí de Mexicali, con un joven de recursos, no quiere que trabaje. Y ella dice, como ya conocía el Centro Cultural de Anachela, había prestado servicio social cuando estudiante, le dice al esposo, pero sí quiero ir a trabajar al Centro Cultural de Anachela. Y ahora ganamos a dos, ganamos a Paloma y al esposo de Paloma, que trabaja con nosotros. Entonces, Paloma se encarga actualmente de este programa 10-14 Manda concurso, es tan sensible que hizo un guión Lo manda aquí a Incine Y con la gran sorpresa de que gana el primer lugar Y el premio fue recursos para hacer una película que actualmente anda circulando Que yo traigo aquí algunas copias que se llama, un nombre muy original para nosotros, se llama Abrir Aulas para Cerrar Celdas. O sea, y les voy a presentar unos dos pedacitos de la película, nada más les vamos a presentar, ¿qué te parece el uno? Esa es la colonia Baja California, queremos sonido. Ahí está. La Colonia Baja California es contigua, tiene 11,923 habitantes. 3,218 tienen de edad de 0 a 14 años y 8,187 tienen de 15 años o más. Es parte del documental de Paloma Young. ya dijo allí que solamente tiene una un lugar de deporte y tiene al centro cultural Nanachela Hay alrededor de 100 picaderos y solamente una unidad deportiva. Y bueno, para Consuelo tenemos al Centro Cultural Nanachénez. Hizo un trabajo tan bonito, Paloma, les dio la cámara a los niños para que ellos filmaran también. No sé cómo le hizo, pero todos nos vacunó y le hizo que le compráramos una cámara fotográfica y está haciendo ahorita exposiciones con fotografías con estos 32 niños del programa 10-14. Nos vamos a brincar hasta la escena final. Es una familia que sacaron de Estados Unidos. Irving venía chiquillo, no lo recibieron en ninguna escuela oficial. Yo creo que a veces cuando un hijo quiere llegar a la cima, tú como padre tienes que agacharte para que pise arriba de ti en tu hombro y que él suba hasta donde quiere llegar. Es la meta de un padre que ve que un hijo va a llegar a donde quiere. Y lo más importante es que creamos en ellos. Creo que mi hijo puede llegar. Creo que mi hijo tiene el deseo de ser un gran futbolista. Creo que mi hijo quiere ser un gran profesional. Yo me emociono mucho cuando hablo de las metas de mi hijo, porque hay pocos jóvenes que tienen vida y que dicen yo voy mamá. Yo lo que pienso es que es como una herramienta para sobresalir en la vida, sin estudios no hay progreso, es fácil. Irving actualmente terminó este ciclo pasado la preparatoria ya, ahí en el Centro Cultural Nanachela hizo la primaria y la secundaria, está en preparatoria y actualmente entró a la Facultad de Derecho. Otra de las acciones que realizamos es que tenemos un programa de radio, en Radio Universidad de Baja California, y asistimos el programa, no nada más lo hacemos en la cabina, sino que vamos a diferentes escuelas, a diferentes lugares, a veces lo hacemos desde el Centro Cultural Nanachela, y lo hacemos también en espacios donde hay libros, y también nos divertimos. Creo que con esto nosotros vamos a concluir, quiero leerles las conclusiones. Dice, hoy que promuevo la lectura desde el Centro Cultural Danachela, tratando de incidir principalmente en este barrio extenso, antiguo como Mexicali, sucio, sin pavimento, olvidado por los gobiernos, donde predomina la inseguridad, la drogadicción, el pandillerismo. a este barrio bravo formado por varias colonias, entre ellas la colonia Orizaba, donde está nuestro centro, se le conoce como Pueblo Nuevo. Aquí nuevamente he descubierto que se pueden realizar magníficas acciones. Nuestra Casa de Cultura de Barrio, nuestro centro cultural Nanachela, está ubicado en el corazón mismo del barrio y la gente lo quiere, lo siente propio, lo respeta, lo cuida, trabaja con orgullo para que cada vez sea más completo. Como no disponemos de dinero, aunque ya tenemos poquito, porque ya no pagamos el predial, ni la luz, ni el agua, hemos crecido poco en construcción, pero en belleza brilla. Sus jardines están bien cuidados, se siente la paz y la armonía y eso llena de orgullo a todos. Es producto del trabajo de todos. La mayoría de los talleres se hacen al aire libre en los jardines, porque son insuficientes los salones que tenemos. Y además tenemos mucha demanda de personas, buenas personas de nobleza, que quieren prestar servicio social allí, que quieren manejar algún taller. Los jóvenes lo quieren y lo cuidan, poco a poco, con lecturas, con poesías. Hoy tenemos la seguridad de que el barrio es mejor. Cierro recalcando que nos toca a nosotros, a ustedes, a mí, como lectores, buscar, encontrar y compartir refugios y remansos de felicidad, aunque sean breves estos remansos, que llenen un espacio de nuestra vida para entender y mejorar nuestros sentimientos y decisiones, para desarrollar capacidades de creación y de crítica. Estamos obligados, obligados a contagiar el gusto por esa búsqueda, para descubrir el placer de leer. Actividad difícil, ya lo sé, y más entre la población marginada, con necesidades vitales. Pero hay que acordarnos que no solo de pan vive el hombre, también le hace falta alimento espiritual. Donde crece con índices alarmantes la delincuencia es donde está ubicado el Centro Cultural Nanachela. Por eso aquí y por todo el país hay que abrir libros, muchos libros, para cerrar cárceles. No me queda más que decir que en estos dos ejemplos y estas dos experiencias que nos han compartido, pues no cabe duda que hay mucho entusiasmo, muchísimo compromiso, la tenacidad para poder concretar algo, para que poco a poco se logre siendo muy pacientes, pero al fin y al cabo se obtienen los resultados, se tiene claro el objetivo. y no importa qué tenga que hacer David, pero lo va a lograr, ¿no? Entonces, su ejemplo es admirable, ¿no? Y por otro lado vemos a una Christian joven, pero muy entusiasta y que se pueden hacer las cosas, se tienen pocos recursos, ella nos habla de las condiciones de la escuela, no son fáciles, muchos de ustedes aquí las conocen, son maestros, pero siempre hay una posibilidad de, y yo creo que parte de esta mesa es eso, la posibilidad de crear algo, de crear un espacio. Cristian crea un programa, ayuda a los maestros a enfocarse, y David con Anachela, pues crean las condiciones para que suceda algo, y yo creo que eso yo me llevo de esta mesa. El taller de lectura no se los dije, pero es una vez a la semana, Entonces, la dinámica siempre varía, nunca es la misma, nada más es la misma al iniciar y la misma al cerrar, porque lo que nos ayuda es que al inicio se las ponemos y medio la agarran y al cierre ya la manejan. Entonces, a veces ellos, los mismos niños piden, maestra, hacemos el juego que nos puso la semana pasada, o el juego que nos puso la vez que leímos, no sé qué, y los repetimos. Pero en general es diferente. Una de las dinámicas que más ocupamos, y a lo mejor es el ejemplo que más nos motiva en cuanto a dinámicas, es Luis María Pesetti. Generalmente son las dinámicas que ponemos con los chicos, porque son las que rapidito nos encajan con ellos. Como son juegos muy activos, la mayoría son de Luis María Pesetti. ¿Cuáles fueron los problemas iniciales al trabajar el taller de lectura en el aula? ¿Con qué frecuencia se realiza el taller? Creo que es para ti, Cristian Está llorando el ojo, pero es por la luz y también la sensibilidad La gran dificultad, lo más fuerte es el mover actitudes de los docentes El alejarlos de los contenidos didácticos, eso es lo más difícil Hay de los libros que están aquí De verdad todos lo querían ver con la intención del contenido De si está el libro del dinosaurio Vamos a hablar de los dinosaurios O vamos a evaluar algo de naturales Y eso yo creo que es lo más difícil El compartir la experiencia Y sobre todo El abrir la sensibilidad de los docentes A veces los libros se convirtieron en psicólogos De cabecera del colectivo docente Hubo libros que al final de leerlos no faltó el maestro que acabó llorando y que de repente contó su infancia entonces de repente yo creo que lo más difícil es mover esas sensibilidades el hecho de que ellos se abran a esto y el vivir la lectura sobre todo eso, vivirla no nada más leerla como un ejercicio didáctico eso es lo más difícil ver la lectura como una vivencia no como un ejercicio Gracias, a ver aquí una pregunta para David Ibas a decir con qué frecuencia, ¿verdad? La frecuencia Es una vez a la semana en todas las aulas 45 minutos No exceden los 45 minutos De tiempo Entonces solamente es una vez a la semana A ver, para David Felicidades por este trabajo Que están realizando También en la comunidad Mi pregunta es, ¿qué te motivó a realizar este trabajo Sabiendo lo difícil que es trabajar con drogadictos? Yo creo que ya les platicaba que fui profesor de lectura desde muy joven, contra mi voluntad. Y yo creo que hay muchos motivos. Yo fui profesor en tiempo en que apenas se entregaban los libros de texto, se empezaron a entregar los libros de texto. Creo que cumplen, ¿cuántos? 50 años, ¿verdad? Pues apenas me tocó eso y no había más libros. Y me decían los chamacos, por sobrenombre, el profesor de la caja de cartón. Porque siempre llegaba con una caja de cartón, con muchas revistas, que muchas de ellas se me quedaron de Benjamín y se las llevaba. Entonces, pues siempre prácticamente uno ha sido promotor de lectura. Además, yo tuve un abuelo contador de cuentos y mi madre era muy buena para leernos. Nosotros entramos ya grandes a la escuela, les decía, porque no había escuelas cercanas. Y mi madre era la profesora y ella sí, su método era a base de lecturas. Quiero aprovechar también para una pregunta que le hicieron a Cristian, que cómo se promueve, cómo se enseña a los niños el hábito de la lectura. Uno de los vagos que entró con bicicleta allí al Centro Cultural Nanachela, de esos del programa 10-14, un día se me arrima y me dice, Oiga, profe, yo quiero leer como el profesor Pedro, él es muy bonito. O sea, el profesor Pedro es el barbón. Y les lee todas las mañanas ahí en la biblioteca. Y se me rime el chamaco y me pregunta eso. ¿Cómo le hago? Usted dígame, porque yo quiero leer así de bonito como el profesor Pedro. Le digo, ¿cómo aprendiste a andar en bicicleta? Pues sí, me caía, pero le seguías, ¿verdad? Bueno, pues así hable. lee una vez y otra vez lo bueno es que ya tienes las ganas de leer Muy bien, bueno todas estas tarjetas que tengo aquí son felicitaciones diferentes a los dos por el entusiasmo, por las ganas y bueno, no hay una pregunta en concreto, entonces no sé si dado el tiempo que se nos viene encima y otra cosa podemos terminar aquí se las dejo, se las entrego a ellos de todos modos, muchas felicidades y muchísimas gracias por compartirnos su experiencia
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_INGRESO_ENTREGA
25/11/2009
FECHA_PUBLICACION
25/11/2009
OBSERVACION_DERECHOS
No se cuenta con la Licencia de Derecho correspondiente.
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
29
CONDUCCION
Irene de Hoyos Parra, psicóloga y lectora de la literatura infantil
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
FECHA_GRABACION
13/11/2009
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Edgar Mauricio Sánchez Alcántara
PRODUCCION
Edgar Mauricio Sánchez Alcántara

