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CUID
M-07563
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 32
SINOPSIS_SERIE
Este encuentro reúne jornadas de reflexión y diálogo dedicadas a la creación y fortalecimiento de espacios que impulsen la lectura y la literatura en ámbitos públicos y privados. El foro propone debatir sobre la importancia de la lectura, especialmente la literaria, como herramienta para construir significado, expresar ideas y emociones, y reconocer la diversidad de formas de pensamiento
EXTRACTO_SERIE
Encuentro de reflexión y diálogo sobre la creación de espacios que impulsen la lectura y la literatura, destacando su importancia para construir significados, expresar ideas y emociones, y reconocer la diversidad de pensamientos
TITULO_PROGRAMA
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Maite Carranza (España)
SINOPSIS_PROGRAMA
La escritora y ponente comparte el origen y el proceso creativo de Palabras envenenadas, novela galardonada con el Premio Edebé y el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de España. A partir de casos reales y de una profunda investigación sobre la violencia de género y el abuso sexual, explica cómo desarrolló una narración que revela los mecanismos psicológicos de la manipulación y el silencio, así como la complejidad emocional de las víctimas. La autora reflexiona sobre los desafíos éticos y literarios de abordar temas difíciles para el público juvenil y destaca el papel de la literatura como herramienta de conciencia, acompañamiento y diálogo social
EXTRACTO_PROGRAMA
Reflexión sobre el proceso creativo de una novela que aborda la violencia de género y el abuso sexual, explorando los mecanismos de manipulación, el silencio de las víctimas y los retos de tratar estos temas en la literatura juvenil
N_PROGRAMA
2
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
00:52:54:20
PARTICIPANTES
Maite Carranza Gil-Dolz del Castellar, escritora, guionista y autora del libro Palabras Envenenadas
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Maite Carranza Gil-Dolz del Castellar
Escritora y guionista española reconocida por su versatilidad y su aporte a la literatura infantil, juvenil y para adultos. Inició su trayectoria en los años ochenta, obteniendo premios como el Crítica Serra d’Or, el Folch i Torres y el Joaquim Ruyra, que la consolidaron como una autora destacada en el ámbito catalán.
Su proyección internacional se fortaleció con obras traducidas a varios idiomas, entre ellas ¿Quiere ser el novio de mi hermano? (Premio Edebé de Literatura Infantil, 2002) y Palabras envenenadas (Premio Edebé y Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, 2011), novela reconocida por su intensidad narrativa y su abordaje de temas sociales complejos.
Paralelamente, ha desarrollado una notable carrera como guionista en televisión y cine, además de impartir formación en escritura de guion. Con una obra amplia y premiada, Carranza es una figura esencial de la narrativa contemporánea en España y una referencia en la creación literaria para jóvenes.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
Buenos días, mi nombre es Daniel Corona soy el director internacional de DB y recientemente también me han nombrado director general para México Tengo el gusto de presentarles a Maite Carranza, escritora en todo el sentido de la palabra, guionista, también comparte su saber y su experiencia en el tema de la escritura de guión y ha sido también multipremiada no solamente en EDB, que ha tenido varios premios, sino en muchos premios antes de colaborar con nosotros. Entre ellos está con el título Toma Castaña en 1986 del premio Crítica Cerrador. También los premios Polky Torres en 1987 por la rebelión de los lactantes y el Joaquín Ruira en 1989 por la selva de los Arutams. ya en EDB ha tenido el premio infantil nosotros tenemos la distinción entre literatura infantil y juvenil con el libro Quiere ser el novio de mi hermano en 2002 y muy recientemente en el 2010 con el premio EDB de literatura juvenil con palabras envenenadas que además no solamente ha sido muy bien valorado por el público, sino que tiene el reconocimiento también del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de España. Si lo ponemos en perspectiva de la cantidad de títulos que se publican al año de literatura infantil y juvenil, es un logro muy, muy grande. Y tenemos nosotros, y obviamente espero que Maite también tenga la esperanza de que sigamos cosechando éxitos con esta novela. Ha sido traducida a muchísimos idiomas y sigue siendo un referente para nosotros. Y darle la palabra a Maite, que obviamente es a quien han venido a escuchar. Antes que nada agradecerles vuestra presencia aquí. La organización de esta maravillosa feria que no había asistido anteriormente, Estuve en Guadalajara otros años y en otras ferias también de Latinoamérica, salones del libro. Y nunca deja de admirarme la sensibilidad que tienen ustedes hacia la lectura y el amor que se promociona desde todas las instancias, ya sean públicas, como escolares, como bibliotecas, como salones del libro. Me siento siempre muy bien acogida y como en familia, en confianza. Hoy hablaré sobre ese título que a lo mejor a alguien le ha sorprendido, escribiendo a oscuras que tal vez pueda ser susceptible de confusión, creyendo que a lo mejor escribía en Braille o era ciega, que acabo de ver un libro de una escritora compañera amiga mía que escribió junto con un ciego una historia de ciegos. Pero no, la oscuridad en este caso es metafórica y yo escribí acerca de un tema muy abrupto, muy áspero, muy crudo, y me sentí en un universo oscuro. Y fui tanteando, tanteando posibilidades y fui un poco dando tumbos. Y eso es lo que les explicaré. Les explicaré el proceso de escritura de una novela, porque yo cuando leo novelas, antes que escritora siempre digo que soy lectora, Como lectora siempre me pregunto, ¿de dónde surgió esa idea? ¿Cómo se le ocurrió? ¿Por qué fue por ese camino y no por otro? ¿Cuáles fueron los avatares y las aventuras que hubo a lo largo de esa escritura? No sé si es de formación profesional, pero yo creo que siempre es lo primero que nos planteamos cuando leemos un libro o estamos a punto de leerlo, su historia. Y aunque les parezca extraño, haré una previa también. Ha dicho antes Daniel Corona que escribo en diferentes ámbitos en literatura, en géneros diversos, literatura infantil, literatura juvenil, para adultos también escrito, pero en el ámbito del guión hay muchísimas más variedades. Es un ámbito muy rico porque en televisión y en cine los géneros tienen sus formatos, tienen sus estilos, tienen sus tendencias y yo digo que como que me adapto a todo, soy una escribidora de historias y como escribidora de historias cuando tengo una historia para escribir siempre pienso, primero la hago mía y luego la historia me dirá dónde va a ser colocada y ubicada, porque a veces va a parar a un cuento infantil o se convierte en una película, se puede convertir en una serie televisiva, se puede convertir en una novela de jóvenes o una novela para adultos. Pero eso lo decido un poco al final, primero investigo y primero usmeo en esa historia que me apetece explicar. Y hay ocasiones en que la historia comienza con un personaje, otras que comienza con una anécdota, otras que lo que sería la motivación es ya una historia consolidada, como me ha ocurrido muy recientemente, que me explicaron una historia real y la tengo ahí esperando para ser escrita, se remonta a una curiosidad, es decir, a mi propia curiosidad hacia un tema, un tema, como si yo fuese una periodista, una investigadora. Lo que somos los escritores somos personas que vivimos en un mundo y que hay temas que nos despiertan la curiosidad y nos crean inquietud. En este caso la inquietud era comprensible porque el tema es muy conocido, aquí también el tema de la violencia y el maltrato hacia las mujeres. Se empezó a hablar en España, no crean que es un tema que está resuelto, ni mucho menos en España ni en Europa, pero se empezó a hablar relativamente hace poco tiempo. Antes era un tema tabú, un tema que no pertenecía al dominio público, aquello que se decía se dirimía dentro de las casas, si la pega algo habrá hecho, ya se lo arreglarán, pero no tenía una dimensión pública, no tenía una dimensión ni tan solo un discurso. El caso es que la violencia hacia las mujeres surgió como tema de interés, tanto en los medios de comunicación, en la prensa, investigadores, abogados, asociaciones de mujeres sobre todo también, ahora unos 25 o 30 años, justo con la, en España, la democracia, esa transición democrática. Antes había sido también un tema que se había dirimido en la oscuridad, como tantos otros. Cuando empezó a saltar a la luz y a salir casos, explicar, oír historias de primera mano de mujeres maltratadas, de violencia doméstica, algo que enseguida me hizo preguntarme acerca de algo que no tenía respuesta en todas las informaciones. Y así es como funciona y así es como os iré explicando la forma de escribir ese relato a través de preguntas. Cada vez que hay algo que me hace avanzar en mi conocimiento sobre ese tema, surge una nueva pregunta que abre una nueva puerta. Y eso es lo que yo me pregunté algo diferente. No me pregunté cuánto dolía que te pegasen, no me pregunté por qué pegaban esos hombres, qué es lo que querían conseguir con el dominio de sus esposas o sus novias, sino lo primero que me asombró es porque no se defienden ellas. Es decir, ¿qué les impide reaccionar y defenderse? ¿Qué es lo que las paraliza? El miedo quizás no lo acababa de comprender, porque el miedo deja muchas puertas abiertas, el miedo también ayuda a la huida, a buscar recursos, el miedo también da alas. No es el miedo exactamente. Cualquier mujer que hubiera sido agredida al día siguiente podía escapar porque tenía miedo de volver a ser agredida y en cambio se aceptaba una vez y otra la humillación y hasta se llegaba a defender al agresor. Eso es lo que ya era absolutamente inconcebible o extraño. Realmente las personas, los humanos, somos una fuente de sorpresas inagotables y cómo funciona nuestro cerebro también. Entonces, llegó a mis manos, cuando estaba en esas, preguntándome acerca de cómo podía hablar acerca de esa incapacidad de defensión de las víctimas, las mujeres, llegó a mis manos un libro que yo siempre digo que ha marcado un antes y un después en mi vida de comprender cómo funcionan determinados mecanismos psicológicos. Se llamaba El acoso moral y estaba escrito por una jueza francesa, Franche-Marie Riboyen, que había sido testigo de muchísimos casos de violencia de todo tipo, violencia doméstica, violencia en el trabajo, acosos escolares, y ella por primera vez concibió una idea que no existía antes, el acoso moral. Algo que se basaba no en la violencia física, sino en la violencia mental, en el asedio psicológico, en el trauma, en el impedir, lo que yo buscaba precisamente la respuesta a mi pregunta, en el conseguir que la víctima quedase indefensa e incapaz de defenderse y que, por lo tanto, fuese para siempre más una víctima dócil y complaciente con su maltratador o su verdugo. y eso es lo que Transmarie Irigoyen analizaba en diferentes ámbitos pero lo que a mí me fascinó por decirlo de alguna forma fue el proceso de seducción de la víctima que se produce en el caso de las parejas, de las relaciones amorosas, que es donde más se da el maltrato, en el seno del amor. El amor y el odio, el amor y la violencia, el amor y la humillación era una conjugación realmente, cuando he dicho fascinante, lo que me fascinó era esa contradicción tan grande, es decir, esa suma de factores tan opuestos que sean realmente unos cánones y unos esquemas que se dan en todas las sociedades y casi casi en todas las culturas. Transmarie de Goyen establecía cuatro pasos o cuatro procesos para conseguir tener a la víctima dócil y poder hacer con ella lo que se desease. Pero el primer paso es el que yo creo que la mayoría lo conocemos, la mayoría de lo que os diré seguro que lo sabéis, pero no viene de más, no sobra el repetirlo y recordarlo. Lo primero que alguien que ha tenido su proceso personal complejo, porque ya no entraré tampoco en la figura del abusador o del verdugo o del maltratador, alguien que maltratará después a la persona que hipotéticamente quiere, es alguien muy seductor, alguien que no se conforma con una relación de amor normal, alguien que es una persona interesante, amable, delicada, condescendiente y sobre todo con muchísima capacidad de seducir. Seducir sobre todo por el lenguaje, por el convertir a la víctima en alguien muy querido, en alguien muy amado. Es que en esta relación de pareja desigual entre la víctima y el maltratador, primero hay una fusión amorosa, hay una dependencia amorosa muy grande por parte de la víctima. Cree realmente que esa persona que le dice que la quiere, la quiere más que nadie. Que la quiere de una forma muy especial. Que junto a ella será diferente. Que siempre se sentirá querida. Y esa es, por desgracia, nuestra flaca, nuestra debilidad como humanos que somos. Necesitamos ser queridos por encima de todo. Necesitamos que nos quiera. Necesitamos recibir ese amor. Cuando alguien ha sentido la felicidad que conlleva el sentirse amado, el sentirse apreciado, el sentirse querido, renunciar a ello es muy difícil y ese es el juego del maltratador. Retirar el amor, retirar de una forma taimada, controlada, calculada, todo ese amor que primero le ha concedido a la víctima, siempre bajo amenazas. diciendo, tú quieres que yo te quiera, pero para que yo te quiera como te quería. Tienes que ser diferente, tienes que hacer lo que yo te diga, tienes que ser buena. No tienes por qué salir con tus amigas que no te quieren como yo, no tienes por qué ver a tu mamá, que tu mamá te come la cabeza y te dice cosas que luego te hacen sufrir. No hace falta ni que vayas a trabajar, ¿para qué estudias? de qué te va a servir y yo te trataré como una reina. Bueno, no son frases que me inventes, son frases que han recogido muchísimos estudios, psicólogos, especialistas, gente que atiende a las víctimas. Toda esa insistencia en yo soy el único, yo soy tu cordón umbilical con la vida, con el amor, yo te mantendré siempre alimentada de amor, eso es lo que hace que las víctimas sean capaces de renunciar a su dignidad, a su interés, sean capaces de ir perdiendo lo que todos tenemos, nuestra autoestima. Porque con eso nacemos, todos los niños y niñas tienen autoestima, se quieren a sí mismos y para no defendernos, para convertirnos en seres desvalidos, tejidos, contra quienes no nos quieren bien, nos pueden hacer daño, Basta con destruirnos esa autoestima. El proceso son cuatro partes. La seducción, la primera vez, puede durar mucho tiempo seducir a alguien, pero cuando ya realmente ha sido seducida, ya forma parte de ese juego del maltratador. El aislamiento es la segunda a hacer que pierda la confianza en todo su entorno y que solo dependa de esa persona el vínculo emocional con quien la quiere. La humillación ya es el tercer paso, la humillación es ir, eso que he dicho, destruyendo la autoestima de la víctima, ridiculizándola, insultándola, despreciándola, haciéndola quedar en evidencia, haciendo que se avergüente de sí misma, con lo cual esa fragilidad, esa falta de seguridad que tenemos las personas, ya la hace ser muy, muy vulnerable y la hace que cuando llega la violencia física, no se defienda y no se defiende, y por fin lo entendí, porque cree que la persona que le humilla, la persona que le grita, la persona que la pega, tiene todo el derecho a hacerlo, porque ella ya ha entrado en una manipulación psicológica. Eso es lo que quería explicar sin ser una psicóloga para que pudieses comprender todo lo que supuso escribir esta novela. Yo quería hablar acerca de eso, acerca de la manipulación, la manipulación entre alguien poderoso de otro sexo normalmente que se cree capaz, se cree poderoso, se cree en su derecho de poseer a alguien y de controlarlo en todas las facetas de su vida. porque los maltratadores lo que pretenden es tener el control total de su víctima, saber con quién va, lo que piensa, lo que dice, lo que come, y ser los dioses, los amos, los dueños, esa especie de pulsión de controlar la vida ajena, es lo que yo quería explicar, más que los sucesos concretos de violencia o cómo se produce, era intentar indagar en eso. Y entre los deseos y los hechos hay un gran paso. Porque yo lo que no quería era aburrir a nadie. Podría haber escrito un tratado de psicología y hay gente que lo haría mucho mejor. Ya lo había hecho, Francia, David y Goyen y otros muchos. Yo lo que quería era explicar una historia, pero una historia que contuviese todos esos elementos y que fuesen muy rápidamente comprensibles por todos los lectores. y no encontraba cómo. Y ese es a veces el reto de los escritores, que queremos explicar una historia y no encontramos los mecanismos o los elementos que necesitamos para construirla correctamente. Hasta que, bueno, no sé si aquí impactó tanto como en España, pero en España fue una noticia muy comentada en prensa, en televisión, el caso de Natasha Campos. ¿Lo recuerdan? Natasha Campos salió en todos los medios, era una noticia con morbosidad añadida, con lo cual salió mucho más de lo necesario, pero en la historia que explicaba sobre el cautiverio de Natasha Campos, una muchacha que desapareció con 11 años y que nunca más se supo acerca de ella, porque al salir de la escuela entró en un coche y ese coche desapareció, la policía la estuvo buscando, no hubieron resultados, conclusión, hipótesis más probable, violación, muerte, asesinato y desaparición del cuerpo, que es lo que ocurre por desgracia cuando desaparecen niñas o jóvenes mujeres. Pero resulta que ante el contrato de pronóstico, al cabo de ocho años, de una muchacha de 19 años, llama a la puerta de una casa en la campiña austríaca, imaginaos, gente de buena familia, un chalet, una casa, una chica que dice, buenos días, mi nombre es Natasha Campuch, hace ocho años que vivo secuestrada en la casa de al lado. Y esa era la verdad. un señor llamado, un nombre difícil de repetir, no lo repito mucho porque seguro que no lo digo bien, un tal Procolier, que tenía un nombre extraño, trabajaba, no tenía muchos amigos, pero bueno, cogió a la niña Natasha, se la llevó a su casa y la tuvo durante ocho años como su juguete, como su esclava, como todo lo que podáis imaginar y más. La encerró en una habitación de dos metros cuadrados. Es el cautiverio que más se sabe. Es atroz. Cualquier adulto no lo hubiera soportado. Era una niña. Parece ser que los niños a veces tienen más capacidades de resiliencia, de reubicarse. Pero Natasha Campos vivió en unas condiciones de humillación, de violencia, de maltrato y de todo. porque fue violada, porque le negaba la comida, la tenía como a los perritos, a los animales, controlada a través de la angustia que genera el hambre. Le dosificaba cosas tan necesarias como la música o una película o un libro le daba de vez en cuando, pero la castigaba también cuando le apetecía y entonces la humillaba. La humillaba haciéndole hacer exactamente cosas que también se han practicado en campos de concentración. Nazis, por ejemplo, y en otros que no eran nazis. Humillar al prisionero, humillar a la persona es hacerle perder la dignidad. Y una de las cosas que más hacen perder la dignidad, por ejemplo, es obligar a que se desnuden. Bueno, pues parece ser que este señor la obligaba y se desnuda muchas veces y la niña se sentía realmente ya sin ningún tipo de protección personal. Bueno, todo eso que os he contado, supongo que gente que lo leyó, que lo supiste, pero de toda esa barbaridad, porque se le tiene que llamar así, lo que me sorprendió más, la pregunta que me había una puerta, lo que me empujó a continuar indagando sobre ese tema, fue un episodio, una anécdota, algo muy concreto. Resulta que cuando Natasha Campos llegó a la policía, fue realmente espectacular el decidimiento, se comprobó que efectivamente era la misma Natasha Campos desaparecida, nadie lo podía creer, fueron a detener al secuestrador. Vieron el culo donde había vivido, vieron todo lo que le explicaba la niña, la muchacha. Pero el procolio de este señor, al ver todo lo que ocurría, porque ya había la policía, se echó al tren y se suicidó. Se lo había dicho a Natasha, le había dicho, nunca te escapas, yo me mataré. Y ella no lo había creído. Bueno, cuando le fueron a dar la noticia a Natasha Sampus, yo antes lo pregunto a los chicos, ¿cómo pensáis que reaccionó Natasha? ¿Se alegró, se quedó conmocionada? No, lloró con desespero. Lloró con desespero, con verdadera pena, quería verlo, quería abrazarlo. Esa ambigüedad emocional de una muchacha sometida a las vejaciones, humillaciones, atrocidades jamás vistas, con su propio verdugo, esa simbiosis, esa dependencia que se genera, eso es lo que más me llamó la atención. Eso es lo que pensé aquí, un secuestro, una situación tan dura, genera todavía, multiplica muchísimo más los efectos de la manipulación que hablaba precisamente Transmarie Digoyen, porque alguien que está en libertad tiene más de impulsos, puede conectar con otras personas, pero alguien que está privado de libertad solo tiene una sola persona con quien comunicarse, con lo cual esa persona lo es todo. Bueno, continué en esa línea pensando, dándole vueltas, pero la siguiente noticia que salió al poco tiempo fue, si cabe, mil veces más atroz que la de Natasha Campuch y me decidió a, bueno, ponerme manos a la obra, explicar una historia que recogiese como mínimo ese envoltorio. Es un envoltorio falso, es un envoltorio tramposo, porque ese El caso es de Elizabeth Frills, la chica que fue secuestrada por su propio padre durante 22 años, bajo el sótano de su propia casa y que parió siete hijos en solitario, de los cuales su padre se llevó a criar con su esposa. Tres de ellos, uno murió, tres se criaron en cautividad, jamás habían visto el sol, jamás habían oído hablar a otra persona que no fuese su propia madre y su padre abuelo. Eso es cierto, es tan cierto que si alguien, algún guionista, se lo hubiese inventado, lo hubieran despedido de la película, os lo aseguro. Y aquí es cuando se demuestra que la realidad supera la ficción y que a veces para explicar ficciones debemos rebajar esa realidad porque se hace de tan espeluznante incomprensible. No voy a analizar el personaje este tan tétrico de Joseph Fried, ese señor tan feo, tan feo, pero más que feo es que es inquietante, esa mirada, esas cejas, es realmente un personaje que inquieta. Pero lo inquietante fue lo que decidió la policía a posteriori. No inquietante en el sentido de peligroso, que nadie hubiera sabido nada acerca de ello, que nadie nunca hubiese llamado la atención sobre lo que sucedía en casa del señor Fried. Porque Natasha, no Natasha, Elizabeth Fried, quiso huir de su propia casa cuando tenía 18 años, porque su propio padre la había violado desde que tenía 11. Y se sentía tan desesperada que esperó cumplir 18 años para escapar, para iniciar una nueva vida. Pero eso no era una excepción en esa casa. El señor Trill lo había hecho con sus dos hijas anteriores, las hermanas mayores de Elizabeth, que afortunadamente pudieron escapar, iniciar sus nuevas vidas y olvidar. Y Elizabeth fue la última y el señor Trill probablemente enloqueció o quiso asegurarse que esa hija no se le escapase. Cuando ella le comunicó que se iba, la ató con cadenas durante seis meses en el sótano de casa y le fue construyendo una casita, le fue construyendo un chulo. No estaba enfermo, no es un enfermo mental. Era alguien que llevó al máximo, porque ya lo había hecho, había actuado así toda la vida, era un abusador. Una figura que a mí me resultaba tan ajena o tan lejana como esas otras preguntas que me había hecho anteriormente. El abuso sexual de adultos sobre niños. Personajes que abusan de menores de edad, niños y niñas, pero en general las más abusadas son niñas, y ya en este caso en el seno de su propia familia. Y una cosa me llevó a la otra y en ese momento decidí que tenía el marco de mi historia y que también tenía concretado ese complejísimo tema de la manipulación psicológica, que se podía ejemplificar en mil historias diferentes, podía haber sido una historia en una empresa, Podría decir una historia de un matrimonio, pero pensé, no, quiero que sea la historia de un abuso sexual y de cómo un adulto puede llegar a manipular mentalmente a una niña y hacerle creer cosas que no son y hacerle vivir un calvario de por vida, porque eso fue lo que descubrí con mi investigación. Si el maltrato hacia las mujeres es un tema doloroso, el descubrí a partir del momento en que me puse, pues lo que decimos en España, yo la aguja, a recoger informaciones de los lugares que me parecieron más interesantes, me pareció muy impactante. Todo el dolor que había detrás de los abusos sexuales, todo el silencio, todo el proceso por el que habían pasado las víctimas. Acudí a la fundación en España, había diferentes asociaciones de víctimas de abusos recientes. No es algo que existe desde hace muchos años, es bastante reciente. Y cuando acudí a la fundación Vicky Bernadette, por ejemplo, les comenté la posibilidad de escribir una novela, porque en esos momentos no sabía si escribiría una novela o una película, estaba dudando. Y también dudaba sobre si la novela sería juvenil o para adultos. Me explicaron, me dieron toda la información porque ellos asesoran, tienen terapias para víctimas, llevan casos judicialmente, o sea, es un lugar realmente que cumple esos requisitos que toda víctima necesita, sentirse acogida, sentirse informada, sentirse llevada por un especialista y que su caso también, se lleve a los tribunales de justicia y me dijeron muy compungidas, porque la mayoría son mujeres las que lo llevan, que sería muy difícil escribir una novela juvenil y más difícil todavía que se la leyesen los jóvenes y no digamos entrar en los institutos y las escuelas, porque por experiencia propia, la respuesta cuando ellas proponían cursos de formación o charlas o terapias en centros escolares, la respuesta invariable era, no necesitamos, aquí no ocurren esas cosas, como en las mejores familias, porque hay un libro también de una psicóloga argentina maravillosa que se titula exactamente así, en las mejores familias, porque el abuso sexual ocurre en las mejores familias, en las mejores escuelas, en los mejores barrios y las víctimas de esos ambientes son quizás las más desválidas porque lo que aprendí también es que la víctima, niño o niña, sobre todo niñas, están sujetas a unas tensiones emocionales. Me fue muy difícil hacer todo ese proceso y reconocimiento, porque todos tenéis relación con niños, ya sea como padres, como madres, como tener hermanos pequeños, alumnos. Pensad cómo son de frágiles, cómo son de crédulos, cómo están necesitados de amor a los 8, 9, 10, 11, 12 años. Son personalidades como si fuesen plastilinas, se están formando y podemos equivocar muchísimo su concepto de, ya no digo del bien y del mal, Ya no digo de lo que está bien y lo que está mal, pero un concepto que es muy importante en la vida, que les va a servir toda su vida, que es el concepto de saber amar, de qué es el amor, de lo que va a ser su futura educación sentimental, que comienza desde muy chiquitines. Si desde muy chiquitines alguien, un abusador, abusa de un niño y le dice yo te quiero mucho y como que yo te quiero mucho, te puedo pedir todo y tú me lo tienes que dar todo. Porque si tú no me das todo lo que yo te pido, es que tú no me quieres. Ese es el diálogo que se establece siempre entre abusador y niño. Mucho más fácil que con un adulto, porque el niño tiende más a creerlo. No hace falta seducirlo tanto como a la mujer adulta, que ya tiene sus defensas instaladas. No, se puede entrar directamente en su desprotección más grande. Cuanto más cerca está esa persona abusadora del niño en su gradación de amores, cuanto más cerca está, más daño se le está haciendo. más daño, porque entonces si aquella persona que supuestamente es la que más le quiere, le obliga a hacer cosas que no desea, le avergüenza y después le amenaza y después le obliga a callar porque tienen un secreto vergonzoso que no pueden compartir con nadie, eso produce un desequilibrio mental absoluto en el niño o la niña que va a condicionar su futura vida sentimental, su vida presente también, porque los niños lo pasan muy mal y llegan a realmente expresar su dolor de formas muy diversas y a veces son escuchados y a veces no hay ocasión. Porque lo que descubrí con esta investigación es que el abuso sexual afecta en España y en Europa a un 20% de la población, 20, o sea, un abuso es mucho, en diferentes gradaciones, porque hay muchos tipos de abusos, pero las personas abusadas son un 20%, pero que permanece, tal como he dicho al principio, en la oscuridad. Son hechos oscuros que suceden ante nuestras propias narices, en nuestros vecinos, en nuestras familias, en nuestros amigos íntimos, y nadie lo ve, nadie lo ve porque está oculto tras el silencio de la víctima, que es la garantía primera de la que se asegura el abusador, está oculto por… Bueno, estoy pasando ya… Se ha trabajado con la víctima, sobre todo se ha asegurado su silencio a partir de la vergüenza. Y el abuso se sostiene en tres patas fundamentales que hacen que sea, yo lo que digo, una punta de un iceberg. ¿Por qué todo el iceberg permanece en la oscuridad, ahí flotante? Pues porque aparte del silencio de la misma víctima, existe la hipocresía. La hipocresía de las escuelas, la hipocresía de las instituciones religiosas, la hipocresía de las familias, la primera de todas. ¿Qué ocurre cuando dentro de una familia se sospecha que el abuelo, el tío, el papá están usando de una niña? Bueno, pues todo es preferible a que no se sepa. ¿Y qué es lo primero que se hace? A callar a la víctima. No ha pasado nada, ha sido nada, cariño, no sucede nada. Pero ese abusador continúa formando parte del ámbito inmediato de la pobre víctima y se ha valorado en una balanza de intereses hipócritas que era mejor la salud mental de la víctima y su integridad o el buen nombre de la familia. El buen nombre de la familia, igual que el buen nombre de la iglesia o el buen nombre de la escuela o el buen nombre... En España han habido muchos casos de abusos, por ejemplo, en centros de excursionistas. Bueno, pues el buen nombre del centro excursionista, que no se manche. Eso es lo que más daño hace al abuso, más que el maltrato de género. Y después del engaño, las personas abusadoras, y aquí os voy a dar la vuelta a algo que os he hecho observar, Ninguna de ellas se parece al señor Fritz. El señor Fritz es la excepción que confirma la regla. Normalmente los abusadores son personas encantadoras, y tienen una gran capacidad de seducción. ¿Por qué la necesitan? Porque acercarse a los niños no es fácil. Ganarse la confianza de los niños tampoco. Que un niño te quiera tampoco no es fácil. Aunque creamos que sí. O sea, los niños pueden ser, pues bueno, acomodaticios, pero realmente que un niño abra su corazoncito y confíe, bueno, pues los abusadores tienen que tener habilidades y no solamente ofrecerles un caramelito, ofrecerles su amor, su risa, los juegos, la complicidad, el cariño, todo eso que permite que el niño se confíe. Entonces, los abusadores acostumbran a ser gente respetable, padres de familias respetables, personas con profesiones respetables, personas con una vecindad que los respeta. Cuesta mucho que un niño tenga la versión de un niño o el testimonio de un niño tenga más valor en una sociedad como la nuestra que alguien que engaña. Si un niño dice, me ha hecho eso ese señor, o mi tío, o mi papá, no va a haber ni tan solo hipocresía, va a haber incredulidad, va a decir, anda, anda, anda, ¿cómo va a ocurrir? Y es que estos niños tienen una imaginación. Es que, es decir, existen demasiados elementos que van en contra de la ayuda a la víctima y de la visibilización de los casos de abuso sexual. Yo ya había también investigado con la policía, con la asociación de víctimas, con víctimas a las que pude acceder, he leído muchos libros al respecto y bueno, tocaba lo más difícil en este caso, que es decidir cómo la escribía esa novela y cómo sería, pero ya tenía ganas. Entonces, precisamente tal vez porque la Fundación Vicky Bernadette me habían dicho no es muy difícil, los jóvenes no la van a leer, y me voy a proponer, eso era una propuesta, un reto que me hice, pero dije, vamos a probar, por probar nada se pierde. Voy a probar de acercar ese tema tan complejo a los jóvenes, explicando una historia dura, realmente, sin renunciar a la dureza, porque no se puede edulcorar algo que es en sí mismo muy áspero, pero haciéndola lo que yo diría apasionante, es decir, que la historia en sí misma sea suficientemente interesante como para que todos los demás contenidos del proceso psicológico, de la dependencia, de la dominación, todo eso no sea un tema, sino que esté dentro de la historia. Eso es lo más difícil porque a veces cuando queremos escribir sobre temas los escritores, le damos una prioridad al tema y hacemos que la historia sea aburrida, que la historia sea demasiado discursiva o que sea un panfleto de buenos y malos. Voy a demostrar cómo los niños son víctimas. Eso entonces parece que estamos haciendo un discurso pamfletario que todo nos conduce a un final, además, muy previsible, muy maniqueo. No, yo quería explicar algo complejo porque es muy complejo, como podéis comprender. Esas lágrimas de Natasha Campos no son fáciles de explicar. Esa confianza que tiene un niño en alguien que le quiere y que además no quiere que le hagan daño, porque lo que le acusa el abusador cuando el niño quiere explicarlo o tiene deseos es, bueno, tú quieres que me metan en la cárcel. El niño no quiere que metan a su papá en la cárcel o a su hermano mayor o a su tío, lo quiere mucho, pero lo que no tiene es otra forma de actuar con él que esa especie de sumisión a por todas. Es muy complejo. Y como tal complejo pensé, bueno, vamos a hacerlo emocionante, atractivo y vamos a ofrecérselo a los jóvenes. Y me atreví con algo que nunca había hecho anteriormente, lo había hecho en cine, había escrito un par de filiales, pero en novela de jóvenes no me había atrevido a la novela policiaca. Le tengo demasiado respeto. Creo que es como un juego matemático, un arte, como saber jugar bien al ajedrez y yo no soy buena para esas cosas. Pero descubrí que me gustaba mucho, descubrí que tenía un atractivo fuerte, que tenía su adicción, su parte adictiva porque me obligó a cosas que de otra forma no hubiera hecho. sobre todo a una claridad expositiva de la situación. Yo escogí en aquellos momentos, dije, voy a hablar de un secuestro de una chica, porque esa había sido la idea que me habían inspirado los casos reales de Natasha Campos y Elizabeth Trill, y a partir de ese suceso voy a explicar los motivos, es decir, qué es lo que llevó a que sucediese eso, a que alguien se quisiese apoderar de otra persona, de su alma, de su cuerpo, de su futuro, de su presente. ¿Cómo se puede llegar hasta ahí? ¿Y qué piensa la víctima? ¿Y qué relación tiene con su captor? ¿Y qué piensa el entorno? ¿Y qué explicación da a todo lo que ha sucedido antes sin saberlo? Y ahí sí que me movía otra vez en la oscuridad. Tenía que ser una novela que ilustrase en la oscuridad en que vivimos habitualmente y que esos sucesos de abusos pasan a nuestro alrededor sin que nos percatemos, tenía que enseñar al lector, en este caso, a hacerlo ir por los mismos caminos que alguien real, que mejor que un policía interesado en desentrañar el caso y que mejor que las voces de otros personajes que saben partes de la historia, con lo cual lo planteé como un caso. Un caso, supongo que aquí en México también han habido casos de chicas desaparecidas, bueno, aparte de todos los de Ciudad Juárez, que son muy dramáticos, pero en España se ha dado a veces mucha trascendencia, alguno en concreto, que de repente la prensa, por los motivos que sean, le ha dedicado más espacios y todo el mundo tiene esos referentes de chica desaparecida, tragedia, chica desaparecida, temática de violencia sexual, tras ella. En ese sentido fui bastante honesta, es decir, me remitía a lo que era verdad. Y lo concebí argumentalmente como la historia de un secuestro en un día, porque se resolvía en un día, pensé, el tiempo, ese contrarreloj tan acuciante de resolver algo, tiene que ocurrir en un día, pero a partir de ese día se va recuperando toda esa historia que ha permanecido oculta en la oscuridad. Y esas tres voces que nos ayudan a recuperarla es la del policía, que ha visto lo que le han permitido ver los testimonios, es la de la propia madre muy importante. En todo caso de víctimas de abusos hay una madre y esa madre puede adoptar mil actitudes o puede representar mil papeles, puede mirar hacia otro lado, puede defender al abusador, puede elegirse realmente defensora de la víctima o puede estar manipulada. Porque la gran pregunta que yo me hice con la familia Phil es, ¿y la madre? Una madre de la familia Frills que había asistido intertérrita a que su marido abusase de sus tres hijas. No se dio cuenta jamás, durante 20 años. Y después, esa historia tan extraña de su hija huida y sus nietos que llegaban a través de una nota con un canastillo. Esa madre no se hizo preguntas, no fue a la policía, no investigó qué tipo de madre era. Pues una madre manipulada, una madre anulada, una madre que también había sido víctima o era víctima, estaba siendo víctima del mismo verdugo. Bueno, la madre, en ese caso opté por una madre manipulada, la amiga, siempre hay una amiga, siempre que hay una desaparición de un adolescente, eso fue un chivatazo de la policía. Es decir, la policía me dieron muchísimas informaciones sobre cómo actuaban en estos casos y me dijeron, más que los profesores, más que la familia, más que los mismos policías que controlamos los móviles, controlamos las cuentas corrientes, controlamos movimientos, Quien sabe más, quien es la caja negra de los casos es la amiga, porque la amiga es la confidente, la que recibe todas las informaciones bajo todo tipo de secretos. Vaya, pueden ser secretos de una palabra y la amiga ataca a vos y sabes. Bueno, pues hay la amiga, el policía, la madre y todos saben retratos de esa historia de Bárbara Molina, una chica que desapareció hace cuatro años y no se sabe por qué nunca apareció. Pero la única que lo sabe es Bárbara Molina. Pero Bárbara Molina, que está encerrada en un zulo, bueno, una bodega de cuatro metros cuadrados, que está incomunicada, que ha sido encerrada ahí por su abusador, por miedo a que hablase como pudo hacer el padre de Elizabeth Trill, Bárbara Molina vive en un marasmo emocional, en una contradicción constante. Quiere huir, sí, quiere ser libre, quiere ser una chica normal, cree que tiene derecho a vivir su vida, pero por otra parte se siente muy culpable por todo el daño que ha hecho a su familia, por todo lo que ella ha hecho mal, porque ella es mala y ese es el discurso manipulado de la víctima, en este caso de Bárbara Molina, primera persona, tenía que respirar pues a veces cada diez minutos cuando hablaba en boca de Bárbara porque era angustiante. Si ya es duro ser alguien sin libertad de movimientos, que está a merced de una persona que nos trae la comida y que se nos puede ocurrir, ¿qué ocurre si alguien no nos trae comida durante un mes? Nos morimos de hambre, es terrible la angustia esa, o si se olvida de traernos agua, o nos quiere castigar y lo hace exprofeso, o nos niega cosas que nosotros deseamos muchísimo. Bueno, ahora podemos, o sea, el proceso que tuve que hacer para imaginar cómo viví una víctima me hizo apreciar muchísimo las pequeñas calidades de vida que tenemos y que no somos conscientes de todo lo que podemos disfrutar en el día a día. Cuando hablé por boca de Bárbara, que Bárbara es la única que lo sabe todo, acepta su castigo y que eso se puede mantener durante siglos en el tiempo porque no tiene herramientas ni armas para defenderse. De hecho, las previsiones catastrofistas sobre la novela no se cumplieron. Y eso me ha dado alas, porque mucha gente dijo, pues no te la van a publicar, pues nadie la va a leer, pues es un tema que los jóvenes van a rechazar, o los padres no van a dejarle a los niños, o los profesores se van a asustar. Nada de eso ocurrió. Me premiaron a la primera porque como prueba la presento a un premio juvenil, premio EDB, si la rechazan la presentaré a algún otro otra vez y entonces a lo mejor desistiré porque si no me la quieren publicar en series y colecciones juveniles quizás tenga que replantearme para publicarla para adultos, pero me dolía renunciar a ese lector hacia el cual yo había intentado complacer y había intentado explicarles esa historia de la mejor manera posible, pero hacia él, hacia ellos. Y resultó bien, fue bien, o sea, me premiaron la novela, tuvo muy buenas críticas, le dieron tres premios más y el último de todos del Nacional, el Premio Nacional de Literatura Española, muy prestigioso, pero lo que más ilusión me ha hecho, os lo aseguro, es cada vez que me invitan a un centro escolar, yo hablo a un auditorio de 100 jóvenes, 200, 30, que me dicen, es que me ha impresionado mucho, me ha hecho pensar en cosas que nunca había reflexionado sobre ellas, me he dado cuenta de que es lo que yo quería, lo que yo quería era eso, que llegase a esos jóvenes, porque a veces hablamos mucho de que los jóvenes necesitan reflexionar acerca de sus problemas, pero lo que les falta a veces son herramientas adecuadas, porque yo entiendo que una charla dura y pura sobre un tema que en estos momentos no les interesa o no les afecta, pues seguramente no les conmueve, seguramente no les pone la piel de gallina, seguramente no les hace hasta llorar, porque hay chicos y chicas y lectores que lloran, y eso es lo mejor que puede ocurrir, es una emoción a flor de piel. Una forma de llegar a la sensibilidad humana y que esos chicos y chicas se reconozcan que les da la palabra afectado, impactado, como queráis. Creo que no les ha dejado una cosa que me alegro mucho, indiferente, porque si algo me proponía con esta novela es que no dejase indiferentes a los lectores. Y bueno, de hecho puedo decir que estoy satisfecha del esfuerzo que hice, del reto que me propuse, pero que el mérito principal, y también es algo con lo que le doy la razón a Gemma Lluc, y la felicito por su estupenda intervención de antes, es que los lectores son los que tienen en última instancia la palabra y ellos son los que deciden si tienen la madurez suficiente o no para asumir determinadas historias y son los que nos premian a los escritores con su respuesta. O sea que yo, mi agradecimiento principal es a los jóvenes y a los lectores. Muchísimas gracias.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
12/11/2012
FECHA_INGRESO_ENTREGA
12/11/2012
FECHA_PUBLICACION
26/11/2012
INFORMACION_ADICIONAL
Maite Carranza. (2011). Palabras Envenenadas. EDEBE
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
32
CONDUCCION
Daniel Corona
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
REALIZACION
Ernesto Leobardo Romero Flores
PRODUCCION
Ana Patricia Gómez Ortiz

