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MW-08828
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Sexta Bienal de Tipografía Latinoamericana
SINOPSIS_SERIE
Reflexión en torno a la escritura y la tipografía como prácticas culturales en transformación constante. Se abordan aspectos como la legibilidad, la oralidad y la integración de tecnologías en el diseño de letras y sistemas gráficos. A partir de estos ejes, se vinculan la filosofía, el arte y la comunicación visual para analizar los retos y alcances de la tipografía contemporánea. Asimismo, se propone un espacio de diálogo que considera la producción regional y su circulación en distintos contextos, destacando su papel en la articulación de relaciones entre disciplinas creativas y pensamiento crítico.
EXTRACTO_SERIE
Reflexión sobre la tipografía y la escritura como prácticas en transformación, que aborda legibilidad, oralidad y tecnologías. Analiza su papel en la comunicación visual y en el vínculo entre arte, filosofía y disciplinas creativas.
TITULO_PROGRAMA
SINOPSIS_PROGRAMA
Conferencia que aborda críticamente la noción de legibilidad desde una perspectiva sociolingüística y cognitiva. Se cuestiona el mito de que la legibilidad es una propiedad intrínseca de las tipografías, argumentando que depende fundamentalmente de la socialización del lector en una comunidad lingüística y de su competencia lectora. Se distingue entre actos de lectura concretos y la lectura como concepto abstracto, y se analizan los múltiples niveles que intervienen en el proceso lector: material, lingüístico, psicológico, conceptual, estructural y pragmático. Mediante ejemplos de eye tracking y paradojas visuales, se demuestra que la mente interpreta activamente, predice sentidos y prioriza la comprensión por niveles jerárquicos, desde las palabras hasta el texto completo.
EXTRACTO_PROGRAMA
Crítica a la noción tradicional de legibilidad: no es propiedad de la tipografía sino resultado de la socialización del lector. La lectura es un acto pragmático que opera por niveles jerárquicos de significado.
N_PROGRAMA
12
N_TOTAL_PROGRAMAS
16
DURACION_TOTAL
01:02:35:23
PARTICIPANTES
Gerardo Kloss (diseñador de la comunicación gráfica en la UAM Xochimilco)
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Francisco Calles
Diseñador gráfico mexicano. Ha impartido conferencias, cursos y publicado artículos en México, Argentina, Venezuela, Colombia, Uruguay, Guatemala, España y Francia. Docente desde 1991 en licenciatura y posgrado. Editor articulista en la revista Tipo. Coautor de "Ensayos sobre diseño tipográfico en México" y "Ensayo sobre diseño, tipografía y lenguaje". Director general del Congreso Nacional de Tipografía Tipografilia. Coordinador del capítulo México de Letras Latinas y Tipos Latinos. Director de dos maestrías en el Centro de Estudios Gestalt. Coordinador de diplomados en tipografía en diversas universidades. Miembro de la Asociación Tipográfica International, del Consejo Asesor de Foro Alfa y del Colectivo Unos Tipos Duros.
Gerardo Kloss
Diseñador de la comunicación gráfica en México. Ha trabajado como diseñador, editor, redactor, corrector, tipógrafo, director de arte, analista de mercados, dibujante, guionista y reportero. Fue presidente y tesorero de Encuadre (Asociación Mexicana de Escuelas de Diseño Gráfico). En la UAM Xochimilco dirigió el programa editorial de la división de diseño, coordinó la carrera de diseño de la comunicación gráfica y coordina la maestría en diseño y producción editorial. Escribió el ensayo "Las escuelas de diseño gráfico en Cien años de diseño gráfico en México". Autor de tres libros, entre ellos "Entre el diseño y la edición", reeditado por la UAM y traducido por la Universidad de San Pablo. Ha publicado 30 artículos (10 arbitrados) en revistas de México y España. Ha publicado fotos, grabados y cuentos.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
INSTITUCION_PRODUCTORA
PALABRAS_CLAVE
Arte digital | Caligrafía | Comunicación | Conferencia | Digitalización | Discurso | Diseño | Educación | Escritura | Material tipográfico
TRANSCRIPCION
[Música]
Vamos a iniciar, vamos a tratar de ser más puntuales que en las ocasiones anteriores. Bueno, a mí me da mucho gusto recibir a Gerardo Klos, un profesor amigo, colega, cómplice, compinche también, en varias ocasiones, en varios eventos, en productos académicos en los que hemos coincidido. Para mí es también como un orgullo considerarme como su cuate.
Es una enciclopedia, Gerardo, ¿no? Y es una delicia leerlo y escucharlo. Ahora que ustedes lo escuchen y ahora que lo vean, lo van también a disfrutar. Bueno, leo aquí algunas líneas. Gerardo Klos, diseñador dela comunicación gráfica, México. Estudió diseño de la comunicación gráfica en la UAM Xochimilco y la maestría en edición en la Universidad de Guadalajara.
Actualmente está concluyendo el doctorado en imagen, arte, cultura y sociedad en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Con un proyecto acerca de la fragmentación y las fuentes culturales de las reglas en el diseño de ediciones. Gerardo ha sido diseñador, editor, redactor, corrector, tipógrafo, creativo publicitario, director de arte, analista de mercados, dibujante, guionista y reportero. También papá, ¿no? Eventualmente.
Fue presidente y tesorero de encuadres. Bueno, de varios, sí. Editor de encuadres, Asociación Mexicana de Escuelas de Diseño Gráfico. En la UAM Xochimilco, dirigió el programa editorial de la división de diseño. Coordinó la carrera de diseño de la comunicación gráfica y hoy coordina la maestría en diseño y producció editorial.
Escribió el ensayo "Las escuelas de diseño gráfico" en el libro "Cien años de diseño gráfico en México", compilado por Giovanni Troconi. Así como tres libros, "Entre el diseño y la edición", reempreso por la UAM y traducido por la Universidad de San Pablo. El papel del editor, ya ni voy a decir de dónde. E historia y edición en UAM también.
Además de 30 artículos, 10 de ellos arbitrados en revistas de México y España. Ha publicado fotos, grabados y cuentos. Damos la bienvenida a Gerardo. Gracias. Muchas gracias, Paco. Gracias por el honor de estar aquí. Gracias por las cálidas palabras del maestro Paco Calles, que es obviamente un constructor de comunidades, un constructor de un campo disciplinario nuevo en este país que prácticamente no existía.
Vamos a comenzar porque parece que hay presión de tiempo. Entonces voy a empezar con una pregunta que no tiene nada que ver con el diseño gráfico, pero que se hace muy seguido. Y es si nuestra vida social, lo que hacemos todos los días en nuestra cotidianidad, es natural o es aprendido. Porque es una pregunta que la ciencia se ha estado haciendo durante muchísimo tiempo.
La respuesta, hasta donde ha llegado en este momento el estudio en las ciencias sociales, es que los seres humanos tenemos una predisposición natural a ser sociales. Pero que las maneras de organizarnos socialmente son todas aprendidas. Es decir, que estoy tratando de decir que es natural organizarnos socialmente, pero que ninguna forma de organización social es más natural o menos natural.
Entonces, que quien venga y nos diga que nuestra actual forma de organizarnos, ser una república federal, presidencialista, representativa, o tener familias formadas por un hombre y una mujer, o agruparnos en ciudades o en núcleos urbanos, ha sido así toda la vida.
Todas las formas de organización social han funcionado. Hemos tenido democracia, dictadura, matriarcado, patriarcado, modo de producción asiática, organización tribal, y todas las posibilidades han sido intentadas. Y esto no significa que lo que vivimos hoy en día sea mejor, más avanzado, o superior a todo lo que ha ocurrido en todas las civilizaciones anteriores.
De hecho, las cosas cambian muchísimo, pero la mente humana tiene la tendencia a pensar que así ha sido siempre. Por ejemplo, el concepto de amor que conocemos hoy en día no tiene nada que ver con el que existía hace dos siglos. El concepto de infancia que tenemos hoy en día no tiene ninguna relación con el que existía a principios del siglo XIX. Y así sucesivamente. ¿Para qué quiero hacer esta aclaración?
Porque el lenguaje es un fenómeno social. No, perdón, no es un fenómeno social, es EL fenómeno social. Es decir, la organización social está construida lingüísticamente. La principal función del lenguaje es ser el principal regulador del comportamiento social. Las relaciones sociales se estructuran a partir del lenguaje. Lo que le ocurre al lenguaje refleja lo que le ocurre a la sociedad.
No quiero malgastar el tiempo de Paco entrando aquí en detalles, pero cuando decimos "ah, nuestro lenguaje se está llenando de extranjerismos", en realidad lo que nos estamos quejando es que nuestro país se esté llenando de extranjeros. Cuando llamamos a mantener la pureza de nuestro lenguaje, lo que estamos preocupados es por mantener la pureza de nuestra raza y de nuestra sociedad.
Cuando decimos "ay, es que no me cambies las palabras", lo que estamos pidiendo es que la sociedad no cambie. Porque el lenguaje es regulador del comportamiento social y el hecho social es esencialmente lingüístico. Lo mismo, como no es una ponencia de sociología, debo decir que es natural en los humanos la predisposición a comunicarnos por medio de signos.
Todos los sistemas de signos son socialmente aprendidos y ningún sistema de signos es más natural que otro sistema de signos. Ya más o menos empieza a traslucir hacia dónde voy. No hay ningún sistema de signos que sea mejor que otro de manera natural. Y es imposible probar científicamente en el laboratorio que una forma de escribir es más legible que todas las otras. Cualquier sistema de signos es igual de bueno si las personas que están socializadas dentro de una cultura, o es más o menos lo mismo que decir "socializadas dentro de una lengua", usan ese sistema de signos para producir semiosis entre ellos.
Dicho de otra manera, cualquier sistema de escritura es legible. Todas las letras son legibles, todos los diseños son legibles y todos los sistemas semióticos son legibles. Sí y sólo sí, pertenecemos y fuimos socializados a la cultura en la cual ese sistema de signos produce semiosis. Y esa semiosis implica la capacidad que tiene el signo de producir sentido en la mente de quien lo está leyendo.
Obviamente, porque si a mí me ponen un kanji, o si me ponen una página escrita en Devanagari, probablemente a mí es al que no me produce sentido. Pero si ese sentido guarda alguna semejanza con el que tuvo para quien produjo el signo, probablemente quiere decir que compartimos algún fragmento de código. Es decir, yo sé leer Devanagari y el texto me está hablando de algo que yo sé que es.
En ese momento se produce la semiosis. Pero el tercer factor de la semiosis es que esa semejanza contribuye a construir algún tipo de relación social. Porque las relaciones sociales son básicamente lingüísticas. Entonces, a partir del momento en que Paco viene y dice "Gerardo es mi amigo", está usando la palabra amigo para describir, pero no solamente está describiendo, está contribuyendo a construir.
Que es lo mismo que significa el hecho de que a uno le llamen el maestro, lo pongan al frente, la tarima esté un metro más arriba que todo lo demás. Todas estas cuestiones construyen relaciones sociales. A veces la semejanza en el código es bastante accidental. Y sin embargo, construye relaciones.
Por ejemplo, cuando una pareja de novios están aquí muy tranquilos, muy románticos, muy abrazaditos, y la chica le dice al chico "Lo que quiero realmente saber es si entre tú y yo hay verdadero compromiso". Y el chico le contesta "Sí, claro que hay compromiso, estoy comprometidísimo". "¿Seguro?" "Sí, seguro. Porque para mí es muy importante el compromiso". "Sí, mi vida, para mí también."
Solo que en el código de ella compromiso significa "El sábado vamos a comer con mis papás porque nos vamos a casar". Y para él compromiso significa "Mi amor, tú sabes que no me estoy tirando con nadie más". Entonces la semejanza del código no necesita ser perfecta, puede ser una semejanza bastante vaga, y es suficiente para construir relaciones sociales.
Por eso me gusta mucho este versito de Leandro Fernández de Moratín, nada más voy a leer la primera parte. "Admiróse un portugués al ver que en su tierna infancia todos los niños de Francia supieran hablar francés". Lo subí anoche a Facebook y me contestó el maestro Gaitán de Monterrey. Dice "Sí, es curioso, en Beijing los niños de un año y medio ya saben hablar mandarín, fíjate nada más qué problema tan curioso de elegibilidad tenemos, que cuando eres socializado dentro de una comunidad, lo primero que aprendes es el lenguaje que es operativo y que resuelve problemas cotidianos dentro de esa comunidad".
Entonces para un niño chino, obviamente, el mandarín es lo más legible que puede haber. Bueno, entonces voy con esta cita de Claude Lévi-Strauss que dice "La escritura es una extraña invención". Resulta que la especie humana, para mayor agravio, ya que dijimos que la lengua construye relaciones sociales, la especie humana tiene entre 100 mil y 500 mil años hablando, y solamente tiene aproximadamente 5 mil 500 años escribiendo.
Esto quiere decir que hay más o menos como una relación de, ¿qué les gusta?, de 100 a 1 entre el tiempo que llevamos con el habla y el tiempo que llevamos con la escritura. ¿Qué consecuencia tiene? Que no tenemos órganos evolucionados para leer y para escribir. Es decir, ya hay áreas del cerebro que han evolucionado, han tenido tiempo de desarrollarse para el habla, órganos de fonación en las cuerdas vocales, en la lengua, la estructura misma de la boca ha ido evolucionando a lo largo de medio millón de años para que hablemos.
A la escritura no le ha dado tiempo, en solo 5 mil años, entonces no tenemos ningún órgano especial para leer, ningún órgano especial para escribir. Lo que hacemos es agarrar órganos que servían para otra cosa y adaptarlos a la función lectora o a la función escritora. Esto quiere decir, en pocas palabras, que la lectura y la escritura no son naturales. Son, en este caso sí, 100% aprendidas. Y digo, 100% aprendidas, aunque los seres humanos tenemos una predisposición biológica a comunicarnos y a construir relaciones sociales.
Pero todo lo que sabemos acerca de cómo escribir es necesariamente cultural. Me gusta contar dos anécdotas, obviamente esto quita tiempo, pero bueno, la cita Roy Harris en su libro "Signos de Escritura", donde cuenta la historia de cómo la escritura es tan, tan, tan poco natural que hay quienes no entienden el elemento biomecánico, quienes no entienden el elemento semiótico de la escritura.
El ejemplo biomecánico es un esclavo indio a quien le piden que lleve una canasta de higos a un rancho ahí al lado. Entonces va el esclavo con su canasta de higos, le da flojera, en un momento dado se acuesta, se tira una siestecita ahí debajo de un árbol, se mete a nadar al río, le da hambre, se come la mitad de los higos y llega a entregar la canasta de higos con la mitad de su contenido y lo azotan, le mandan a dar latigazos.
Entonces le dicen, "¿pero por qué están azotando?" "Porque te comiste la mitad de los higos", y dice el esclavo, "¿y cómo supieron?" "Porque en el fondo de la canasta venía una carta y la carta nos lo dijo". "Ok", pues ni modo, ya se lleva sus azotes el esclavo y la siguiente vez que lo vuelven a mandar con su canastita de higos para llevársela al hacendado de al lado, el tipo se duerme su siesta debajo del árbol, se echa su nadadita en el río y cuando va a empezar a comerse los higos, dice, "¡Oh, la carta!" Busca en el fondo de la canasta, saca la carta, va, la esconde detrás de un árbol donde la carta no lo pueda ver comiéndose los higos y luego se come la mitad de los higos y vuelve a poner la carta en su lugar. Sorprendidísimo que lo vuelvan a azotar.
Este es el ejemplo que cita Harris para explicarnos que no a todo el mundo le nace de manera natural la parte biomecánica de la escritura. El otro ejemplo lo pone Levi Strauss con la tribu de los Nambicuara porque el jefe de la tribu descubre que el antropólogo va a todos lados con un cuadernito de notas y un lápiz. Primero no entiende cuál es la ritualidad de tallar el lápiz frotar el lápiz contra el papel todo el tiempo, hasta que le pregunta, "oye, ¿para qué es?" Dice, "es que todo lo que anoto aquí ya no se me vuelve a olvidar". "¡Wow! ¿Yo puedo?"
Entonces el antropólogo le regala al jefe de la tribu una libreta y un lápiz para que él también pueda. Y entonces le dice, "ahora, lo que te tengo que explicar es que la A, la B, la C forman palabras y entonces son fonemas y entonces son unidades lingüísticas que pues ya sabes, hay sustantivos, hay varios". Y el jefe de la tribu Nambicuara le dice, "no, señor, yo no quiero aprender toda esa parte, yo lo que quiero es la libreta y el lápiz".
Y el jefe de la tribu va por todos lados con su libreta y su lápiz y cuando ve algo de lo que no se quiere olvidar, le hace así al lápiz contra el papel. Al principio le funciona, al paso de los días viene y se queja con Levi Strauss y le dice, "oiga, antropólogo, ya no me acuerdo, yo agarro el papel y lo que veo son rayas, pero esta magia de acordarme ya no está ocurriendo, ¿qué pasa?" Entonces le dice, "mira, te tengo que explicar todo el otro elemento te tengo que explicar todo el elemento semiótico y psicolingüístico de la escritura, porque si no, pues fíjate que nada más tallarle no va a funcionar".
Un ejemplazo, ¿no? Carlo Magno, por ejemplo, hasta antes de Carlo Magno no se acostumbraba que los reyes supieran leer. Carlo Magno fue el primer rey que pidió que le enseñaran a leer, para que no lo fueran a engañar los miembros de la cancillería, y cuando le dijeron, "oye, majestad, ya aprendió usted a leer, le interesa escribir", y dice, "no, guácala, eso es sucio, para eso tengo esclavos, yo no me voy a manchar las manos de tinta y a lastimarme los tendones de la mano y el túnel carpeano, sácate".
Otro problema que tenemos para hablar de elegibilidad es qué demonios es la lectura, y lo primero que tengo que poner el dedo es en señalar que la lectura en nuestra sociedad contemporánea es un estereotipo social completamente idealizado. Entonces tengo que afirmar, por lo menos por rigor metodológico, que la lectura no existe, es decir, la lectura no existe con mayúscula, con esta pronunciación así highbrow intelectual de "la lectura, porque tenemos que hacer que los jóvenes lean".
Pero no es una categoría universal abstracta, se cometen muchísimos errores metodológicos cuando se hacen estudios sobre lectura en la maestría nos encontramos el otro día un estudio con jóvenes montevideanos para ver si leían o no leían, y entonces encuentra el tipo que los jóvenes leen muchísimo en Montevideo y va además a las discotecas y a los bares y a los antros a hacer las entrevistas y descubre que los jóvenes leen muchísimo y en las conclusiones pone una nota metodológica que dice "he encontrado que los jóvenes montevideanos leen tal, tal, tal, tal, tal, pero como ningunas de estas son lecturas aceptables, entonces no me queda más que llegar a la conclusión de que los jóvenes montevideanos leen muy poquito" es decir, leen muchísimo pero no leen cosas aceptables.
Y este es un problema bastante serio, porque hay un estereotipo gruesísimo acerca de la importancia de la lectura, que leer nos vuelve mejores personas, de que leer nos va a volver intelectuales y de que más hay que leer el canon culto, no leer cualquier cosa. Entonces el estudio y la lectura tiene por lo menos tres problemas, tiene el problema material, biomecánico, tipográfico, oftalmológico, que es lo que normalmente en las escuelas de diseño denominamos legibilidad.
Después tiene el problema psicolingüístico, neurológico, semiótico, de si la gente está entendiendo lo que está leyendo. Y después tenemos el problema sociológico, de como para qué demonios lee la gente, es decir, qué hace la gente con los textos ya que los leyó, o qué es lo que motiva a la gente a ponerse a leer. Y es un problema sociológico también porque estamos en medio de un debate, estamos dirimiendo quién tiene o no tiene el poder de definir qué es lo que debemos leer, qué es lo culto, qué es lo inculto, cuándo está bien que leas
una historieta, cuándo está bien que leas las "Flores del Mal" o que leas a Bukowski, o cuándo está bien que leas a Cuauhtémoc Sánchez o a Pablo Coelho, o cuándo está bien que leas a García Márquez.
Entonces, aquí tenemos que volver otra vez, regresar a la lingüística y agarrarse un conceptito que es el concepto de acto de habla, porque el acto de habla es esencialmente pragmático y convertirlo en acto de lectura. Entonces, que no estemos hablando de la lectura, sino que hablemos de actos específicos, eventos puntuales, particulares, casuísticos de lectura. Y entonces ya podemos empezar a hacer las preguntas importantes.
¿Quién lee? ¿Qué es lo que está leyendo? ¿Qué tanto sabe acerca de lo que lee? ¿Qué tan experimentado es para leer? ¿Dónde lee? ¿Cuándo lee? ¿Por qué lee? ¿Qué busca cuando lee? ¿Cuál es la presión o la motivación que lo están obligando a leer? Y entonces sí tenemos toda clase de actos y eventos de lectura, porque todo lo que está en la pantalla son actos y eventos de lectura, bueno, no son los actos, son los materiales con los que se realizan actos de lectura completamente diferentes.
Y ¿a quién no le ha pasado que le llegue uno de estos poemas cursis? ¿A quién no le ha pasado leer el periódico, buscar una palabra particular en el diccionario, buscar un decreto, un acuerdo, un edicto en el diario oficial, ir a 120 kilómetros por hora y encontrarse un letrero en la carretera como este que dice "Cuernavaca Cuota, Cuernavaca Libre", que ya vieron qué bonitos pares de Kerning.
Actos de lectura, por ejemplo, los libros vaqueros, no sé si ustedes han tomado largos viajes en autobús, ahora ya no, ¿verdad?, el avión ha bajado de precio, cuando uno hace un viaje, no de México a Veracruz, Paco, no te aquejes viendo así, no, no, no, un viaje serio a Tijuana, Hermosillo, a Mérida, la gente se compra 10 libros vaqueros en la central de autobuses y cuando el camión hace la parada en Querétaro se baja y canjea los 10 libros vaqueros usados por otros 10 libros vaqueros usados, y entonces cuando el camión para en Guadalajara los vuelve a canjear y cuando el camión para en Mazatlán los vuelve a canjear y entonces por el precio de 10 libros vaqueros, al llegar a su destino, la persona leyó 40 o 50 o 60 libros vaqueros.
Hay una cantidad elaboradísima de acciones alrededor del proceso de lectura, por supuesto está la búsqueda del tiempo perdido de Marcel Proust, el instructivo para saber usar un control remoto del televisor, que es un instrumento de tortura, la pequeña Lulu, esta está dedicada a los amigos del club de Toby, Ray Ghosn como un ejemplo de una postura frente al acto pragmático de leer, el esto, metí la etiqueta del veneno en homenaje a Luis Rosenblatt porque usa la etiqueta "la madre cuyo hijo acaba de beber veneno" como ejemplo de lectura deferente en uno de sus textos, la sección amarilla, que en paz descanse pero que era un acto pragmatiquísimo de lectura, o por ejemplo un grupo de ecuaciones matemáticas, que personalmente para mí es lo mismo que si me pusieran un texto en Devanagari, pero que conozco muchos matemáticos que no solamente lo hacen como parte de su chamba, sino que disfrutan profundamente leyendo ese tipo de textos.
Es decir, en pocas palabras, todo el mundo lee para decir algo, para decir algo no, para algo. Por eso nos recomiendan que ya no hablemos de hábitos de lectura, porque hábitos de lectura supone la existencia de una práctica repetida, consuetudinaria, como buenos hábitos, malos hábitos, como ir el domingo a misa, lavarse los dientes tres veces al día y más bien que hablemos de comportamientos de lectura, porque además la lectura y por lo tanto la legibilidad, tiene muchísimas más variables que las que son visibles a simple vista, puede ser lectura visual o de comprensión, que es lo que pasa cuando vamos a 120 kilómetros por hora en la carretera o cuando nos dan un texto para presentar un examen y decimos "ok… te tomas un café o te fumas un churro o algo haces y dices ok, me voy a sentar y le voy a dedicar dos horas a este texto aunque no me guste".
Puede ser instantáneo o concentrado, voluntaria o obligatoria, qué diferencia enorme hay entre leer un poema por gusto y leer un poema porque tienes que presentar un examen de lírica mañana en la mañana, la diferencia es completa, la lectura del texto, es un texto diferente, si lo leemos voluntaria o obligatoriamente, intensiva o extensiva, cada vez nuestra lectura es por supuesto más extensiva, la cantidad de información que se está generando aumenta, aumenta, aumenta todos los días.
En la edad media se podía sacar un doctorado habiendo leído 15 libros, el problema es que esos 15 libros había que haberlos leído hasta las últimas consecuencias. Estética o eferente, primaria o analítica, lineal o no lineal, por supuesto hay una tendencia en nuestros días a ser una lectura más visual que de comprensión, más instantánea que concentrada, más obligatoria que voluntaria, más extensiva que intensiva, más eferente que estética, creo que este es un error de nuestro sistema educativo, no le decimos a la gente qué hacer con el arte, mandamos a los chavos al museo a que anoten cuadro sin título… autor anónimo… técnica mixta… y ya llevan su cuaderno a la primaria para que les pongan el sello de que fueron al museo, pero nadie les ha dicho, ya que estoy parado frente a un polo, que no se le ve el arbolito, la casita, el perrito, ¿qué hago con él?
Lo mismo nos pasa con la poesía, y entonces estamos introyectando en los niños una actitud eferente, pues terrible, porque después de darles a leer un poema lo siguiente que les preguntamos es, ¿cuántos borreguitos había en la granja?, ¿cuántos eran blancos?, ¿cuántos eran negros?, ¿cuántas hectáreas tenía la granja?, ¿cuál era el apellido del granjero?, pero no le estamos diciendo que la poesía es una experiencia estética, eso me parece un problema verdaderamente grave, porque la elegibilidad de un texto estético nunca se va a poder medir con los mismos criterios que la elegibilidad de un texto científico, de un texto periodístico.
Pero no se necesita que las cosas tengan sentido, esto es lo más interesante de todo, basta con que parezcan tener sentido. El cerebro humano es una prodigiosa máquina de producir sentido, dice François Richelot, y lo que la mente… la mente entiende todo y lo que la mente no entiende lo inventa y para eso tenemos el maravilloso concepto de la pareidolia, donde hay sentido lo vemos y donde no hay sentido lo producimos.
Si no, pregúntenle a la virgen del metro y pregúntenle a todas estas maravillosas pareidolias donde nuestra mente está continuamente a la búsqueda de producir sentido, lo haya o no lo haya. Entonces, desde las más profundas y oscuras cavernas de YouTube me traigo esta pareidolia auditiva de las frases escondidas para que se diviertan un par de minutos.
[Música]
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Bueno, hay más, pero ahí las buscan ustedes en YouTube, porque el tiempo está escaso. Pregúntenle a cualquier tío hippie que hayan tenido por ahí, que no sepa inglés pero que haya estado oyendo rock desde muy chavito, desde los 60's, y van a ver cómo… todas las canciones del rock inglés y estadounidense tienen una pareidolia en alguna parte.
La letra está muerta, las letras son pixeles, las letras son partículas de tinta, es celulosa de árboles muertos, la letra está muerta. El que la resucita es el lector cada vez. El lector es el responsable activo de construir el sentido de lo que está leyendo. No está ahí para que lo busquemos, sino que nosotros, de lo que está en los signos, construimos un significado que a nosotros nos cheque.
Probablemente ni siquiera al autor o al editor, sino a nosotros es al que nos tiene que checar. De ahí… que… Frank Smith, un psicolingüista canadiense, dice que "mientras más se lee, más se lee". Suena como a "pero grullada" y sin embargo, yo voy a hacer la precisión, es un ejercicio. ¿Se acuerdan que les dije, no es natural, es aprendido, se fortalece con el ejercicio.
Entonces, por ejemplo, mientras más voy yo a correr a Cuemanco, más voy yo a correr a Cuemanco. Es decir, si ahorita voy, a lo mejor corro 100 metros y voy a decir "ay, soy malísimo para esto, sáquese a volar, no lo vuelvo a hacer nunca". Pero si lo vuelvo a hacer mañana, voy a correr 150 y si lo vuelvo a hacer al día siguiente, voy a correr 200, y si lo vuelvo a hacer diario, diario, diario, diario, yo estoy seguro que como para navidad, ya le doy la vuelta completa de los 5 mil metros a la pista.
A eso se refiere Frank Smith cuando dice "mientras más lees, más lees". Es mientras más lees, más fortaleces tu competencia lectora, tu velocidad, tu capacidad de comprensión. Entonces, el problema de la falta de comprensión de lectura, en primer lugar es falta de ejercicio, como el problema de la mala condición física es principalmente no preocuparse por tener una condición física.
Entonces, aquí hay un matiz, hay un debate que traemos ahí entre Susana Lisco y Jorge de Buen, hay un debate que traemos. Yo creo que en parte tiene razón Jorge, respecto a que la lectura que él hace de Susana Lisco es que mientras más le talles al ojo contra una fuente, esa fuente mágicamente se va a volver más legible a fuerza nada más de verla y verla y verla y verla y verla.
Creo que ese es el problema, porque en realidad lo que debió haber dicho Susana Lisco, y creo que lo que dijo, lo dijo con cierta ligereza, tendría que haber incluido este pequeño elemento, digamos sociológico, es decir, no es más legible la fuente que más lees, es más legible la fuente en la que estás más socializado, con la que tienes mayor número de intercambios todos los días, la que te produce mayor beneficio en tu vida cotidiana, la que te despierta más interés a aprender.
Si no, pregúntele a un migrante, pregúntele a un migrante que se cruza la frontera de Espalda Mojada, a California, o de Espalda Nevada, Canadá, y que cuando llega allá, sin haber ido ni a Open English, ni a Quick Learning, aprende el idioma porque lo tiene que aprender, y lo aprende por analogía, y lo aprende por pareidolia. Un alumno mío que se fue de Espalda Nevada a Canadá, decía, le decimos el plató, a la parte más tururis de Montreal, el plató mogollón, le decimos el plató, porque tiene como forma de plato, lo cual es un atentado contra la etimología francesa, pero pero ¿quién le dice al migrante que está hablando el idioma correcto o incorrecto? Si lo que quiere es sobrevivir.
Entonces, dice Paul Kohler, la lectura solo ocasionalmente es un acto visual, porque el ojo es el que mira, pero, momento, la mente es la que sabe qué es lo que tiene que mirar, la mente es la que le dice al ojo que mire. Sí, puse ahí esa horrible ilustración médica, porque los músculos oculares son algo de lo que tenemos que entrenar, porque acuérdense que el ojo humano no está entrenado para mirar renglones rectos, ya lo veremos más adelante, el ojo humano está entrenado para escanear el ambiente, para dar saltos, el ojo humano no está entrenado para enfocarse cuidadosamente, pero la mente es la que tiene que estar entrenada, porque la mente es la que le dice al ojo qué es lo que tiene que hacer.
Tallar los ojos contra el texto no nos hace lectores más competentes, ni hace que una fuente se vuelva más legible, porque el lector competente no depende solo de sus ojos, depende de la información que los ojos mandan y lo que la mente es capaz de hacer con la información que los ojos mandan, porque en la memoria de la persona hay referentes y eso es parte de lo que nos hace lectores más competentes.
Cuando no tenemos mucha información previa, cuando somos lectores principiantes, tenemos muy poquito en la memoria, no tenemos referentes, entonces dicen "esto desde un punto de vista heideggeriano, no sé qué quiere decir heideggeriano", pues es parte de la obra de Heidegger, quién fue Heidegger, entonces todo esto está constituido en obstáculos.
Cuando no hay esta información previa, tenemos que abusar más del ojo y pedirle al ojo que haga más esfuerzo, entonces el ojo está yendo más al texto, yendo más al texto, regresándose hasta que entendemos. Cuando un lector ya tiene mucha más información previa, ya sabe de qué le estamos hablando, además no solamente sabe quién fue Heidegger, sino que ya sabe qué es una función adjetiva, sustantiva, adversativa, que es dentro del sistema lingüístico, entonces va a usar menos los ojos, porque cada vez que mire, cada fijación que haga con el ojo va a tener muchísima mayor productividad.
Entonces, el lector competente tiene interés, tiene motivación, conoce el sistema de una lengua en el contexto de una cultura y de una sociedad, tiene referentes, utiliza información acerca de las formas que asume el lenguaje en esa cultura, las formas de la escritura y las letras dentro de ese lenguaje, el texto, para qué le va a servir leer ese texto dentro de esa sociedad, cómo acercarse al texto y obtener lo que quiere de él.
Si no, los que ya tengan hijos saben, y los que no ya lo sabrán que un niño no nace sabiendo qué se hace con un diccionario, un niño no nace sabiendo qué se hace con una Biblia, un niño no nace sabiendo qué se hace con una agenda, hay que enseñarle para qué son. Tiene expectativas, tiene predicciones, no tiene miedo de hacer conjeturas.
Para poder leer tienen que pasar muchas cosas, primero tiene que haber glifos, pero los glifos tienen que significar algo, y a pesar de que todos esos glifos significan algo, no son parte de un código lingüístico organizado, y a pesar de que estos glifos pertenecen a un código lingüístico organizado, no es un código organizado para que yo lo lea, es un código organizado para que lo lean solamente los miembros de cierta comunidad.
Y este es un código lingüístico organizado para que lo lean países enteros y culturas completas, pero no es la mía, entonces no sé de qué están hablando. Y este es un código lingüístico que sí usa los glifos que yo estoy acostumbrado, pero en una fuente que tiene un significado determinado en su contexto, en un lenguaje que a lo mejor yo no entiendo. Y este tiene glifos que sí entiendo, pero en un idioma que no es el mío, pero además está haciendo alusión particular a una situación política que no es la mía, y que no sé cómo tengo que leer.
Y este sí está en mi idioma, sí está en mi sistema gráfico sí lo entiendo, y sin embargo la manera como está redactado es un desastre. Fíjense, dice "transporte usted material peligroso para evitar ser infraccionado", fíjense nada más qué interesante la manera de redactar. Y este en su contexto dice que por ahí es por donde entran y salen los carros materialistas.
Eso quiere decir o son marxistas los carros que entran y salen, o son muy interesadotes, muy metalizados, sin sentimientos. Y a veces, fíjense nada más cómo está, ni el que hizo el letrero, ni el señor que lo explota cotidianamente como parte de su negocio se ha dado cuenta, porque el letrero está cumpliendo en su contexto. Solamente los que estamos metidos en el mundo obsesivo compulsivo de la tipografía y de la edición, nos damos inmediatamente cuenta que dice "ser fiticaos".
O este que es una maravilla en su contexto, porque obviamente, les tengo que aclarar que es una tienda de abarrotes, no un centro de readaptación social, y además tiene dibujada una cereza, lo cual sugiere que probablemente sea una falta de ortografía. Y este por ejemplo, que nadie le ve ningún error en su contexto, excepto el problema que el elevador está para abajo, por supuesto, y dos o tres tipógrafos a la antigüita que probablemente digan "esa fuente no se debe usar para señalización de lugares públicos, ¿a quién se le ocurre usar una fuente literaria para un estacionamiento?", que es una tendencia que creo que está desapareciendo, bendice a Dios, y si nadie lo ha hecho hasta ahorita, es buena noticia.
Tenemos el mito de que los ojos son ventanas, lo cual no es cierto, porque los ojos no ven, los ojos nada más mandan datos y la mente es la que se encarga de hacer toda la chamba. Tenemos el problema de que ocurren muchos cambios durante el camino, es decir, del ojo al óvulo occipital pasan un montón de cosas, hay muy pocas fibras nerviosas, hay solamente un millón de vías nerviosas para 120 millones de células de las retinas, entonces se pierde una cantidad bruta de información y tenemos que hay al menos seis intercambios en ese proceso donde se le hacen análisis y transformaciones a lo que vemos.
Entonces, la mente es la que se encarga de corregir, por ejemplo, yo les puedo preguntar cuál de estos dos carros es más grande y quien me diga que el más grande es el verde y no el amarillo, está utilizando, me está haciendo trampa porque no está utilizando sus ojos, está utilizando por lo menos tres constructos culturales, dos muy obvios, muy cotidianos, el otro complejísimo, uno, el carro amarillo es un atos y el atos es un carro chiquito, zapatito, la camioneta verde es una winstar, es una camionetota para llevar a los hijos al fútbol y tercer constructo que a la humanidad le tardó como cuatro mil años, la perspectiva, las cosas que están cerca son más grandes que las cosas que están lejos, vean el arte medieval, hasta el año 1300 nadie sabía que las cosas grandes son las que están cerca y las cosas pequeñas están lejos, entonces la realidad es diferente de lo que nuestros ojos dicen y sin embargo, la mente es la que se encarga de corregirlo, todo el mundo sabe que esas celosías no son trapezoidales, son rectangulares, cuando decimos de qué color es el pasto, "no maestro, el pasto es verde" te cae?, estás seguro que el pasto es verde, es un problema de economía cognitiva, es mucho más fácil decir el pasto es verde porque en la realidad el pasto es como de 200 colores o por ejemplo que esta canastita es de forma redonda, no es cierto, no es de forma redonda, como la estamos viendo es ovalada, pero por qué?, porque nuestra cultura nos dice que esa canastita es redonda o que estos bonitos estudiantes están sentados en círculo, pues no, no están sentados en círculo, que nuestra visión es episódica y constructiva, que funciona a través de saltos, 50 oscilaciones por segundo, saben cual es la utilidad de los movimientos sacádicos? que no se quemen de cansancio las células de la retina, es nuestro protector de pantalla, el ojo está saltando 50 veces por segundo para que no se lastimen las células de la retina.
Pero lo interesante también a todos estos estudios de eye tracking, y entiendo que ayer vieron uno con Román y que Jorge también ha estado promoviendo varios asuntos de ese tema en las redes sociales, lo interesante del eye tracking es que no se puede afirmar, por ejemplo, que siempre la persona va a mirar primero el logotipo, o que siempre la persona va a mirar primero la foto de la hamburguesa, sino que mucho de eso depende de qué está buscando la persona, entonces si la persona está buscando, por ejemplo, ya tiene tomada la decisión de compra y está buscando un precio, va a poner mucha más atención en los precios, si no tiene tomada la decisión de compra y está viendo qué compra, va a poner mucho más atención en las imágenes, y si ve una cara humana, pues más o menos se puede ver que uno está construyendo los rasgos de los ojos, la nariz, la boca, etcétera.
Entonces, que lo que la mente mira depende de una intención esencialmente pragmática, es nuestra manera natural de escanear el ambiente, buscamos puntos de interés en un panorama, priorizamos mentalmente y fijamos lo que nos resulta más interesante. Me traje este cuadro porque decían mis hijos cuando fuimos a Argentina, ¿cómo es la carretera de Buenos Aires a Mar del Plata? Pues mira, es vaca, vaca, vaca, árbol, vaca, vaca, vaca, árbol, vaca, vaca, vaca.
Y un poco este escaneo es un poco en este sentido, el ser humano en su estado natural, hagan de cuenta que estamos en la sabana africana subidos en un árbol, y entonces nuestros ojos realizan movimientos sacádicos y van viendo una hoja de árbol, una hoja de árbol, una hoja de árbol, una hoja de árbol, una hoja de árbol, una hoja de árbol.
Mientras la información sea hoja de árbol, hoja de árbol, hoja de árbol, hoja de árbol, mucha de esa información se va a bloquear. Pero si en medio de las hojas de repente aparece un tigre, en ese momento el mismo lóbulo occipital le va a avisar al lóbulo frontal que allá hay un tigre, y entonces el procesamiento de la imagen se va a reanudar, ya en otro plano consciente, donde vamos encontrando cosas interesantes es donde hacemos las fijaciones más duraderas, entonces a lo mejor estoy viendo aquí un oyente, un oyente, un oyente, un oyente, un oyente, un oyente, pero a lo mejor uno de ustedes sonríe o a lo mejor una de ustedes está bonita o a lo mejor me están haciendo indicaciones desde allá, entonces en ese momento el movimiento sacádico se va a detener en una fijación un poquito más larga, un poquito más cuidadosa y eso no lo determina el ojo, eso lo determina la intención pragmática que viene de acá.
Pero bueno, la existencia de los movimientos sacádicos es la que determina que estemos tan, tan gobernados por los largos de renglón, tan restringidos en términos de largo de renglón, precisamente porque el ojo no está educado para ser disciplinado y evolucionar en línea recta, sino que el ojo es saltarín, relajiento, está buscando saltar para todos lados y entonces es una disciplina muy entrenada decirle "sigue los renglones, maldito".
Y sí, a lo mejor a ustedes les dijeron que con 50 golpes por renglón o 60 golpes por renglón estamos en el óptimo, lo curioso es que si ustedes hacen una edición del capital para el doctorado en economía, le pueden meter 100 golpes por renglón, 110 golpes por renglón y nadie habitualmente se queja, pero ojo, ¿a quién se lo estamos poniendo?
A estudiantes de doctorado en economía que están interesados por leer la obra de Marx. Entonces aguas, porque depende no solamente de reglas materiales, sino depende de reglas pragmáticas, del interés de la situación, del contenido del texto y de quiénes son los receptores.
El documento que va a descubrir ha sido realizado por un gabinete especializado en Este es un caso de eye tracking…
La técnica de eye tracking permite registrar
nada más para detenernos a ver…
Tenemos dos casos, dos personas van a leer el texto, una es una profesora en la comunicación que no está entrenada como correctora, la otra es una correctora profesional.
Las líneas azules son los movimientos sacádicos, los puntos azules son las fijaciones, el tamaño del punto depende del tiempo que dura la fijación y va a haber crucecitas rojas donde la correctora realmente pudo hacer una corrección al texto.
La secuencia de corrección de Christine.
Entonces en el primer caso, vean cómo está leyendo la chava, es comunicóloga pero no es correctora, vean más o menos en qué orden va leyendo.
Cómo va siguiendo los renglones y cuánto tiempo se va deteniendo y cuántas correcciones hace realmente. Además se da el lujo de leer no una vez, sino de volver a leer.
Christine no habrá detectado ninguna falta durante esta primera lectura.
Aquí estamos en la segunda lectura. Aquí también, muchas palabras no están fijadas. En qué orden va leyendo y cómo se van produciendo los movimientos sacádicos y la duración de las fijaciones.
Aunque es especialista en comunicación escrita, y a pesar de tres lecturas de este texto Christine no habrá sido capaz de corregir todas las faltas.
El gran conocimiento de Christine de las reglas de nuestra lengua es insuficiente para asegurar la corrección perfecta de un texto.
En este segundo caso es una correctora profesional.
Clarisse, correctora profesional en Correctmo.
Note primero la precisión de los movimientos de la mirada.
Las sacudidas son regulares, totalmente controladas por una concentración inmediatamente movilizada.
Las fijaciones de Clarisse son muy largas, casi el doble que las de Christine.
Sus movimientos sacádicos son muy ordenados, muy lineales. Sus fijaciones son muy regulares, son fijaciones de muy larga duración y no está leyendo tres veces el mismo texto en forma desordenada, sino está leyendo una sola vez, de una forma extremadamente ordenada y va detectando sistemáticamente las fallas.
Y rigurosa, exigiendo ser movilizada en textos a veces muy largos.
Ahorita que termine vamos a ver cómo leyó la primera.
De Christine durante su primera lectura.
Los puntos de fijación están dispersos y dejan ver las numerosas palabras que escaparon a su atención.
Y cómo leyó la correctora profesionalmente entrenada. Denso y completo.
Ahí tenemos un bonito ejemplo de la diferencia entre un lector más competente y un lector menos competente. Y miren que la primera del ejemplo era una comunicóloga.
Bueno. Para extraer más sentido, es decir, para aumentar la productividad de la fijación, lo que normalmente hacemos es buscar patrones lógicos conocidos. Ahorita, por presión de tiempo, desde luego no voy a hacer el ejercicio completo, pero habitualmente cuando le preguntan a la gente qué dice ahí, se tardan entre 20, 30, 40, 50 segundos en decirme "ahí no dice nada".
Pero para llegar a la conclusión de que ahí no dice nada, hay que leer tubularmente "kibodu, jopem, sotex, nokem" y hasta que no terminamos de leer uno por uno los 32 glifos, no llegamos a la conclusión de que ahí no dice nada. Al no haber patrón lógico, concluimos que aquí lo que debe haber es ruido.
Ahora, ¿qué pasa? Que la lectura es muchísimo más rápida. ¿Y por qué es muchísimo más rápida? Porque ahí hay signos lingüísticos. Y en el momento en que los signos lingüísticos están presentes, ya no estamos leyendo 32 signos, ya solamente estamos leyendo 7 signos.
Porque las palabras ya tomaron su propia forma de palabras. Claro, no podemos todavía formar gran cosa con ellas. "Trigo pobre", "salto trigo", "hábil salto", pero todavía no termina de funcionar. ¿Aquí qué pasa? Aquí la lectura se acelera muchísimo más. No sólo porque el número de signos ya no es de 32 o de 7, ahora el número de signos es solamente 5, sino porque está pasando otro milagro. No son 5 signos, son 3, son 3 unidades.
"Aceite", que quién sabe qué tenga que ver. "Soldados disparan armas" y "vibrante". ¿Cuál es el asunto con "soldados disparan armas"? Que "soldados" es un sustantivo, "disparan" es un verbo que está coordinado, que está concordando en número y en todos los demás factores y "armas" es otro sustantivo que pertenece a un objeto, un objeto directo que puede ser disparado, ¿por quién?, por un soldado.
En ese momento estamos presenciando dos milagros, el primer milagro es la aparición de la gramática y el segundo milagro es la capacidad que tenemos de juntar cosas, cosas que tienen que ver unas con otras, asimilarlas como si formaran todas partes de la misma unidad significativa. Por supuesto que si la frase forma una sola unidad, la lectura se acelera todavía más, basta con que diga "en un lugar de la mancha de cuyo nombre" inmediatamente sabemos de qué va la jugada.
Ahora, yo les puedo decir, por ejemplo, "en un lguar de la mnahca de cyuo nmorbe” y aquí hay dos trampas, la primera trampa, y esto anduvo circulando muchos años en la red, la primera trampa es que ya les dije primero que "en un lugar de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme”, la segunda trampa es que no estamos moviendo de lugar la última ni la primera letra de cada palabra, no estamos las letras contiguas no las estamos moviendo lejos, nada más las estamos cambiando de posición en un solo lugar y que la mayor parte de las palabras operativas, de las palabras funcionales de la lengua como artículos, preposiciones, son tan cortitas que no resultan alteradas, entonces no hay ningún obstáculo para que lo podamos leer.
Obviamente si les meto un tema que no les he anunciado, se les dificulta un poquito más, digo para aquello de que ya les tenía yo avisado de que iba a tratar, bueno, a ver qué dice ahí. Y bueno, fuiste rápido. Entonces, al no haber patrón, lo que hacemos es usar la visión tubular, es decir, en lugar de decir un panorama, una vista general, un panorama general de lo que estamos viendo, tratamos de hacer un zoom inexagerado, meternos en el detalle, generamos demasiada información sensorial y eso nos confunde, porque no es una idea de conjunto, sino es un esfuerzo por tratar de entender los elementos uno por uno.
La idea de conjunto, puede ser parece la foto de una marcha, pero cuando entramos en estado de visión tubular, decimos "hay un señor de blanco, un señor de rojo, una señora de amarillo, no sé qué es, me confunde" porque vamos a un nivel más subordinado, en lugar de tratar de agarrar una imagen de conjunto de lo que nos están hablando.
Es más difícil o imposible leer elemento por elemento, se vuelve más cansado y mientras más nos confundimos, cuál es nuestra reacción natural, mirar más de cerca, y mientras más de cerca miramos, más tenemos visión tubular y menos comprendemos de qué trata el conjunto.
Por ejemplo, si yo les pido que me digan doce cosas que existen en un supermercado, probablemente todos estemos de acuerdo en que en un supermercado a lo mejor hay ropa, hay carne, hay pan, hay frutas, hay electrónica, hay ferretería, hay lácteos, hay juguetes, hay pescados y mariscos, hay electrodomésticos, hay verduras, hay vinos y hay licores.
Ahora, si yo les pido que me digan "dime doce tipos de frutas que hay en un supermercado", ahí con la imagen de enfrente, mira, hay piñas, duraznos, fresas, limones, uvas, granadas, manzanas, plátanos, toronjas, si lo puedo hacer. Y si puedo decir doce cosas que pertenecen a una categoría, y si puedo decir doce categorías, en cambio si les digo "dime 144 cosas que hay en un supermercado", van a decir "pues mejor primero miéntame la madre" porque la memoria humana no es capaz de manejar a nivel de memoria operativa, 144 cosas, la memoria humana normalmente es capaz de manejar alrededor de 10 a 15 cosas simultáneamente como máximo.
Entonces, esto vendría siendo más o menos como la clave de todo el asunto y esto explica además por qué lo que nosotros construimos es la lectura, por ejemplo, de un libro completo a partir de la lectura de sus capítulos, la lectura de los capítulos a partir de la lectura de sus párrafos, los párrafos a partir de las oraciones, las oraciones a partir de las palabras y las palabras a partir de la lectura de las letras, pero lo interesante es que no es así, lo interesante es que en algún momento de nuestro preescolar sufrimos muchísimo para entender qué significan las letras, pero cuando ya entendimos que las letras forman palabras, no nos vuelve a preocupar nunca más la letra, mientras la fuente tenga suficiente contrastación interliteral, a mí ya no me importa en qué fuente esté y estos son resultados que han sido observados en laboratorio durante 40 o 50 años.
Cuando empiezo a tener el problema de averiguar qué significan las palabras y se me va a ir gran parte de la primaria en averiguar qué son las palabras, obviamente empiezo por los sustantivos, pues sí, desde lo primero que decimos "agua", "leche", "mamá", pues los sustantivos son bien fáciles porque existen pero a ver, báncate los verbos, a ver, báncate los adjetivos y más adelante ya, ya en primaria, entérate que hay cosas abstractas, de que hay nexos, de que hay conectores, de que hay conjunciones, de que hay preposiciones y que las conjunciones pueden ser conjuntivas, disyuntivas, adversativas, esto va desarrollando nuestro nivel de pensamiento abstracto, pero ¿para qué lo queremos?, ¿para qué queremos saber que hay conjunciones adversativas?
Para poder leer frases y cuando hemos logrado leer una frase completa y una oración gramatical completa, entonces nos deja de importar y lo que queremos es leer un párrafo completo y cuando somos capaces de leer un párrafo completo, entonces lo que queremos es leer un capítulo y cuando somos capaces de leer un capítulo, queremos leer un libro.
Y esta es la maldita gracia, porque cada vez que uno ya logró dominar uno de los niveles, ese nivel deja de tener importancia y pasamos a un nivel mayor, a un nivel superordenado y solamente vamos a regresar a un nivel más bajo, si sólo si ese nivel más bajo presenta un obstáculo, si hay un obstáculo, si no hay suficiente luz, si la tipografía es pésima, si la impresión es mala, si estoy miope, entonces me va a importar.
Entonces más que el ejemplo de que es una copa de cristal transparente que contiene vino, de repente se me ocurre pensar en las hojas de un árbol, que uno es mucho más práctico en términos de economía cognitiva decir "mira un bosque" que decir "mira un árbol, un árbol, un árbol, un árbol, un árbol, un árbol, un árbol" y muchísimo más práctico que decir "una hoja, una hoja, una hoja, una hoja, hoja, hoja, hoja, hoja, hoja, que forma árbol, hoja, hoja, hoja, que forma otro árbol, hoja, hoja, hoja", porque lo que nosotros realmente queremos decir es "mira, ahí hay un bosque" o pensar por ejemplo en el pavimento de la carretera.
¿Cuándo piensan ustedes en el pavimento de la carretera? ¿Cuándo está mal? Cuando la carretera está bien, va uno feliz pensando "ah, ahorita que llegue a Veracruz me voy a ir a la parroquia, luego nos vamos a ir a dar un paseo por el malecón", solamente piensas en el pavimento cuando el pavimento está mal, cuando te presenta obstáculos y cada uno de estos niveles puede presentar obstáculos.
Esto me lo voy a brincar, esto me lo voy a brincar.
Si yo les pido que memoricen, corto de 12 en la memoria palabras como plazo, podemos retener unas, no tiene sentido, si yo les pido que memoricen, plazo corto de memoria como en palabras, 12, 1 es retener, podemos, sigue sin tener sentido, pues yo les digo, podemos retener como unas 12 palabras en la memoria de corto plazo, probablemente de eso sí se van a acordar y si se van a acordar de algo del día de hoy, por favor que sea esto, porque no son ni las palabras, ni su grafía, ni en qué fuente estaban, ni su secuencia, ni su sintaxis, ni su función gramatical, sino la imagen abstracta que producen como significado en la memoria.
Nos gusta que las cosas tengan que ver unas con otras, nos gusta que haya redundancia cuando nuestro horizonte de expectativas no se cumple, por ejemplo, cuando buscamos un restaurante queremos encontrar comida, cuando buscamos un sanitario queremos encontrar el escuzado o el lavabo, y cuando de repente un chaneque malvado nos hace cambio, no hay manera que nos engañen, o sea, sí creemos en el diseño gráfico, sí creemos en la señal ética, pero no es cierto, un baño huele a baño, un restaurante huele a restaurante, ni la puerta es del mismo tamaño, ni la pragmática cotidiana social, al restaurante entramos en familia, todos unidos, nos queremos mucho, al baño no, al baño vamos solos, además está prohibido que los niños entren al baño de las niñas, además la temperatura de un restaurante no es la temperatura de un baño, además los acabados arquitectónicos de un restaurante no son los de un baño, es decir, por más que el diseño nos mienta, la razón está ocupada buscando redundancias que nos muestren que lo que estamos viendo no nos engaña, no nos confunde.
Entonces nos la pasamos buscando analogías, a veces estas analogías se construyen espacialmente, este es un caso maravilloso, son dos textos distintos que llegan por dos canales distintos a ocupar el mismo espacio y la mente como lo construye? como analogía, tienen que tener algo que ver, por supuesto.
Este es otro caso maravilloso, aquí la paratextualidad de Yenet pasó a demoler el libro más poderoso de la historia, utilizando como herramienta una humilde etiquetita de menos de una pulgada, esto pasó en un Costco en Los Ángeles, y los demandaron además.
Y este que es maravilloso porque la persona que pintó estas mantas quería construir dos unidades sintagmáticas diferentes, pero no entendió que la espacialidad altera el orden de lectura. "Queremos tranquilidad" quiso decir en una unidad sintagmática "putas fuera" en la otra, pero se le ocurrió ponerlas juntas.
Entonces lo que hace el lector competente es que reúne datos para encontrar redundancias y si todo coincide entonces tiene la seguridad de que las cosas son como él creía. Por ejemplo, a ver, díganme cuál es la palabra que sigue.
¿Anclas? ¿Cómo saben? ¿Verdad que ahí hay un barco? ¿Ustedes ven un barco ahí? ¿No hay un barco ahí? ¿No? Entonces, ¿de dónde sacaron que son anclas? Normalmente lo que hace la mente humana, en el caso más desesperado, es darle vuelta a la página y ver qué sigue.
Sin embargo, queda la alternativa antes de usar el orden ortográfico. El fragmento que sigue no puede empezar con ninguna de estas letras porque el idioma español no lo permite. Además hay un orden sintáctico.
Lo que sigue tiene que ser sustantivo o adjetivo plural de género femenino, sino el español no lo admite. Además hay un orden semántico, tiene que tener que ver con capitanes y con subordinados. Pero hay un orden lógico, y en el orden lógico es como operamos con mayor efectividad porque nadie se va a poner a pensar, a ver, el español admite estas combinaciones.
Algún filólogo de repente, ¿no? La conjetura más plausible es que lo que le están ordenando soltar son las anclas. ¿Por qué? Porque el capitán remite a barco y porque ordenó soltar remite a anclas y cumple con todas las condiciones. ¿Es plausible? Sí. ¿Es seguro? No, no es seguro.
A lo mejor puede ser el capitán de los meseros les ordenó que soltaran las anchoas. No lo sé. Pero vamos procesando las alternativas por orden de plausibilidad, de la más probable a la menos probable. Si le atino, chido, le atiné y sigo leyendo. si no le atino, ¿qué pasa? Nada. Me regreso, analizo la siguiente posibilidad, la segunda más plausible, y si esa tampoco es, pues me regreso y me regreso. Pero eso requiere tener la capacidad de correr cierto riesgo.
La vida humana es viable, egresa a la conjetura predictiva Si no hubiera conjetura predictiva no nos levantaríamos en la mañana. Yo conjeturo que al levantarme en la mañana iba a estar el piso, mi casa, la puerta, el baño, no se va a haber movido el lugar. Pero todo el tiempo estamos prediciendo sentidos.
Entonces yo predigo si el microbusero se va a dar vuelta a la derecha, si me va a aventar la lámina, yo predigo que la conferencia va a empezar a tiempo, yo predigo, todo el tiempo estoy prediciendo, prediciendo. Y cuando no funciona es cuando nos sorprende.
La eficacia de nuestras predicciones es tan increíblemente renoceronte que solo nos sorprende cuando no cumple lo que estamos esperando. y ahí es “ay, perdón, mi horizonte de expectativas, devuélvemelo, no era eso lo que yo estaba esperando que pasara”.
Por eso la lectura puede ser una tarea arriesgada. Porque el lector al que se le obliga a pagar un precio social muy alto por equivocarse, se vuelve un mal lector. Al chamaco al que le pegan cada vez que se equivoca, sube su umbral de detección, baja su nivel de predicción, se cerciora varias veces de cada cosa, cree entender menos, se tiene que regresar y regresar y regresar porque no está seguro, avanza a velocidad de caracol de jardín porque va subrayando, asegurándose, se levanta al diccionario a ver, busca quién fue Heidegger, regresa, cree entender menos, el hecho de que cree entender menos, hágase que entienda menos y por lo tanto lee con más esfuerzo.
Entonces, ¿qué es leer? Esta parte es Rosenblatt, esta me la puedo brincar tranquilamente porque a donde quiero llegar es a que el objetivo es satisfacer una necesidad pragmática y que Felipe Allende, que es un chileno, un estudioso chileno de la legibilidad, propone primero que antes de definir un concepto de legibilidad, primero estudiemos qué es la lectura como acto comunicativo y que a partir de ahí tiremos a la basura la lecturabilidad y la leibilidad, que son traducciones desafortunadas del inglés, porque en inglés pues tienen dos raíces léxicas, tienen "legere" que viene del latín y tienen ”reden" que viene del germánico y entonces pueden decir "legibility" y "readability", pero cuando lo tratamos de traducir al español queda "legibilidad" que es léxicamente correcto y "leibilidad" o "lecturabilidad" que bueno, nadie sabe si es leibilidad, si es lecturabilidad, si una corresponde o no.
Muchos diseñadores que conozco invierten los términos, usan "leibilidad" para referirse a "readability", digo a "legibility" y "legibilidad" para referirse a "readability" y a nadie le queda muy claro exactamente qué significan.
Entonces, lo que está proponiendo este señor es declarar que la legibilidad existe en seis niveles. Legibilidad material, que es lo que nos toca a los diseñadores, longitud del texto, tamaño, forma, estilo de las letras, espacios, cortes entre palabras, justificación, longitud, corte, interlínea, sangrado, control o descontrol de las líneas, tinta, papel, medio, reproducción, uniformidad o variedad de la página, distribución del texto en los márgenes, elementos tipográficos complementarios, elementos de ayuda a la navegación, páginas controladas o descontroladas, uniformes o no uniformes, pero que también hay una elegibilidad lingüística, que también hay una elegibilidad psicológica, que también hay una elegibilidad conceptual, que también hay una elegibilidad estructural, que también hay una elegibilidad pragmática y que para que el lector obtenga lo que busca, se tienen que producir los seis milagros, no solamente el milagro del diseño y la tipografía, sino que además el texto le tiene que interesar, le tiene que ser familiar, tiene que ir hacia sus referentes, coincidir con su estructura cognitiva, producirle un resultado práctico aplicable a su vida cotidiana y que si no tenemos eso, por más bonito que esté diseñado, no vamos a cumplir con los requisitos de elegibilidad.
Así está bien, muy bien, gracias maestro.
(Aplausos)
(Música)
(Música)
SISTEMA
ATSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_AUTORIZACION
28/06/2014
FECHA_INGRESO_ENTREGA
20/03/2015
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Difusión
TEMPORADA
6
CONDUCCION
Francisco Calles (licenciado en Diseño Gráfico, por la Universidad Nacional Autónoma de México)
TEMA_CONTENIDO
La tipografía, lenguaje visual que conecta historia, cultura y emoción
FECHA_GRABACION
28/06/2014
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
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Francisco Fajardo Ortiz
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