Document
Thumbnail
Share
CUID
MW-05393
SUBTITULO_SERIE
FILIJ 29
SINOPSIS_SERIE
Jornadas de reflexión y discusión centradas en la apertura de espacios para el diálogo, lugares que promueven la lectura y la literatura en distintos ámbitos, tanto públicos como privados. Este foro permite el diálogo sobre lo indispensable que son la lectura, y en particular la lectura literaria, para construir sentidos, expresar ideas y sentimientos, y respetar las diversas formas de pensamiento
EXTRACTO_SERIE
Jornadas de reflexión que abren espacios de diálogo y promueven la lectura literaria como herramienta esencial para construir sentidos, expresar ideas y respetar la diversidad de pensamiento
TITULO_PROGRAMA
SUBTITULO_PROGRAMA
Vicente Quirarte (México)
SINOPSIS_PROGRAMA
Reflexión que examina a los monstruos como espejos de la otredad y de la condición humana. Se recorre su evolución del gótico a la cultura popular y la manera en que encarnan deseo, miedo y ritos de paso juveniles. Contrapone lo doméstico y lo siniestro, y plantea el terror como ejercicio de imaginación y catarsis estética. Con humor y erudición, muestra que estas figuras persisten por su fuerza simbólica, intertextual y formativa.
EXTRACTO_PROGRAMA
Exploración de los monstruos como símbolos de la otredad y la condición humana: del mito literario a la cultura popular, entre lo doméstico y lo siniestro, la adolescencia, el deseo y el miedo, con humor, erudición y mirada crítica
N_PROGRAMA
7
N_TOTAL_PROGRAMAS
12
DURACION_TOTAL
01:27:57:12
PARTICIPANTES
Vicente Quirarte, escritor
SEMBLANZA_PARTICIPANTE
Vicente Quirarte
Figura destacada de la literatura mexicana contemporánea, su trabajo reúne poesía, narrativa y ensayo, con un marcado interés por la tradición literaria, los mitos modernos y la vida urbana. Su formación incluye un doctorado en Literatura Mexicana y una trayectoria académica desarrollada en instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana y el Instituto de Investigaciones Filológicas. Ha recibido diversos reconocimientos nacionales por su obra poética y ensayística, así como distinciones académicas y su incorporación a la Academia Mexicana de la Lengua.
Su producción aborda temas vinculados con la memoria, la ciudad y la cultura popular, visibles en obras que exploran la identidad urbana y las figuras simbólicas de la modernidad. Hacia finales de la década de 2000, se consolidó como una presencia relevante en el ámbito de los estudios literarios y en la vida institucional universitaria, participando en proyectos vinculados con la investigación, la docencia y la difusión de la cultura escrita.
TIPO_ACTIVIDAD
DISCIPLINA
PALABRAS_CLAVE
Artes visuales | Cuento | Edición de textos | Enseñanza de la lectura | Escritor | Escritora | Escritura creativa | Humor (literario) | Ilustración | Lectura | Libro para niños | Literatura | Novela | Selección de libros
TRANSCRIPCION
El día de hoy tengo el enorme placer de presentar al maestro Vicente Quirarte. Para hacer un poco de historia, el maestro Vicente Quirarte es doctor en literatura mexicana por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Entre 1980 y 1989 fue profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana e investigador por obra determinada del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. Ha impartido cursos y conferencias en universidades de México, Estados Unidos, Francia, Canadá y Colombia. Recibió en 1979 el Premio Nacional de Poesía Joven. en 1990 el Premio Nacional de Ensayo Literario y en 1991 el Premio Javier Villaurrutia. Por el conjunto de su obra le fue otorgada en 1994 la Distinción Universidad Nacional y es miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Ha publicado libros de poesía, narrativa, teatro, crítica, literaria y ensayo histórico. Algunos títulos son El ángel es vampiro, El ojo de la calle, El fantasma del hotel Alsaz y Los días del maestro. Recientemente publicó dentro de la colección Charlas de café el título Charlas de café con Belisario Domínguez. En su libro, Del monstruo considerado como una de las bellas artes, se dan cita a Frankenstein y su madre, Mary Shelley, el Dr. Jekyll, Hyde, Drácula, el Hombre Araña y otros personajes que en ocasiones aparecen en nuestros sueños, que de pronto nos obsesionan y que nos acompañan hasta en pesadillas. Personajes que en algún momento hasta pudimos llegar a pensar que se escondían entre las sombras de nuestra casa. Y por ello, y sin mayor preámbulo, dejo con ustedes a Vicente Quirarte, quien hoy nos dirá por qué amamos a los monstruos. muchas gracias a Gabriela Muñoz por su generosa presentación gracias a todos ustedes, gracias a mi querida amiga Rebeca Cerda por haberme invitado a este seminario y quiero dedicar esta conferencia a mi maestro, cuyo bicentenario de natalicio estamos celebrando este año, el inmortal Edgar Allan Poe. Aquí lo ponemos. Tenía hasta su cuervito, pero no sé, por ahí se quedó. Bueno, vamos a tratar de hacer una exposición, la primera parte, y la segunda, pues me gustaría mucho que pudiéramos conversar, que pudiéramos tener una interacción. Bueno, para entrar en materia, yo traje conmigo la maleta del Dr. Van Helsing para ver qué podemos traer aquí. Y tratar de examinar este título que me inventé, ¿Por qué amamos a los monstruos? Porque yo puede haberlo dicho porque amo a los monstruos, pero más bien creo que no soy yo quien los ama, sino todo mundo que hemos tenido fantasías o hemos tenido deseos o pulsiones ocultas, siempre nos acercamos a esa otra parte, a la otredad. La criatura creada por la imaginación de Mary Shelley, el monstruo de Victor Frankenstein, si ustedes recuerdan en la primera versión cinematográfica de James Whale, la criatura camina torpemente, no sabe qué hacer con su cuerpo. y eso para mí es un símbolo del adolescente que también va creciendo, su rostro está entre caballo y asiento de bicicleta, todo no sabe qué hacer con él mismo y creo que esa es una de las razones por las cuales a los jóvenes, cuando somos jóvenes, nos acercamos mucho a esos mitos, pero con el paso del tiempo también nos siguen cautivando, nos siguen motivando, o tal vez es una forma en que el adulto no quiere dejar de ser niño, no quiere dejar de creer en los monstruos como formas de la otredad. Aquí también he traído un libro en su ataúd, aquí está el libro, aquí está su ataúd, se saca, y ese es el libro al que gentilmente se refirió Gabriela, del monstruo considerado como una de las bellas artes. Tal vez después lea la introducción porque nos puede servir para entrar en materia. Como ella lo dijo ya en su presentación, ¿qué tienen en común, por ejemplo, el hombre araña, el gran poeta Jean-Athieu Rambaud, el vampiro, y Mary Shelley. Y también, ¿por qué no? El cura Hidalgo. Aquí está. ¿Aquí lo ponemos? Dos héroes. Dos superhéroes. El hombre araña y el cura Hidalgo son dos superhéroes. Gracias. Ya le quitamos sus flores al maestro Pou. Muchas gracias. Y aquí también hay una momia, un sarcófago, y adentro viene... Todos estos juguetes que traigo me sirvieron en una ocasión para una conferencia que tuve que ir a dar Yo estaba aterrado de ir a un CCH y sin embargo me divertí mucho, nos divertimos mucho y ha sido una de las experiencias más hermosas de mi vida. Bueno, voy a leerles el prólogo a este libro, sobre todo porque mi fama es clandestina, mis libros no circulan, entonces este libro, por ejemplo, no está en la feria y cuando hablo al editorial me dicen que ahí tienen muchísimos, pero pues no sé. El editorial Paidós. Los temas de este libro adquirieron raíces en mi niñez, en mi adolescencia, características definidas. Debo a mi tío Aurelio el descubrimiento del cine máximo, un majestuoso y decadente edificio a deco, rey entre los tuertos del barrio de la Lagunilla. En él descubrí con mis hermanos los esplendores de las películas de monstruos en blanco y negro. La muerte de Isabel Ibarra, mi abuela materna, propició una nueva y más estremecedora lectura de la novela gótica, coronada por el Drácula de Bram Stoker. En una librería de las colonias Roma, cuando la Ciudad de México permitía el doble ejercicio de la caminata y la meditación, Conseguí mi primer Rimbaud, un libro de Poche que acompañó mis propias oscuridades e iluminaciones. Terror y sacralidad, éxtasis y ansia signan el tránsito del animal adolescente. Quien no abandona totalmente ese dominio disfruta con el paso del tiempo crecientes intensidades. El vampiro Víctor Frankenstein y Arthur Rimbaud comparten la incondicionalidad que exigen de sus exploradores. Transgresores y consagradores persiguen el absoluto antes que aceptar el falso consuelo de la vida diaria. Fascinantes y peligrosos como un bisturí operan en nuestra alma y nuestra carne con una minuciosidad jamás impune. la sed vital del vampiro, la implacable decisión del explorador que borró o transformó su inicial existencia de poeta, la precocidad de una adolescente que en un texto nacido para la inmortalidad dio a luz una criatura de significados múltiples, son misterios en el sentido más puro, puertas de entrada a un conocimiento iniciático. Para Massimo Isi, un monstruo es aquel en cuyo aspecto o en cuyas pautas de comportamiento o manifestación se evidencian anomalías o variantes sustanciales respecto de la realidad natural. En principio, parece osado incluir en la misma definición a figuras como Edward Hyde y el Hombre Araña. Sin embargo, tanto el villano como el héroe son mutantes que eligen el lado oscuro de la fuerza o el servicio altruista para enfrentarse a los que aún son parte de su especie. En ambos casos, sufren inicialmente el rechazo de la sociedad. Están fuera de la norma, sacuden nuestra rutina para ofrecernos el fugaz esplendor de la sorpresa. Criaturas del aire denomina Fernando Sabater a estas figuras que forman parte de nuestra primera educación sentimental y que si somos lo suficientemente sabios y afortunados, prolongan su fascinación en nuestra edad adulta. El título general del libro rinde homenaje al ensayo ejemplar de un autor que también merece tal calificativo. sobre el asesinato considerado como una de las bellas artes, apareció por primera vez en 1827. La ironía del título es el arma utilizada por Thomas de Quincy para demostrar sus aseveraciones con la misma vemencia y convicción de que se valen Jonathan Swift con su modesta y terrible proposición. Mi alusión a de Quincy aspira a ser la defensa de una tesis. Mary Shelley, John William Polidori y Bram Stoker escribieron libros que en su tiempo gozaron de popularidad y siguieron los principios de la literatura sensacionalista que de antemano los destinaba a la lectura efímera. El tiempo, sin embargo, los convirtió en fundadores de mitos que han trascendido su carácter puramente literario, La intertextualidad, los elementos de su biografía, las metamorfosis de sus creaciones, son un patrimonio que va más allá de la ortodoxia literaria y ocupa las más diversas esferas de la imaginación. Por ejemplo, la palabra Frankenstein, incluso nosotros ya no decimos la criatura de Frankenstein, sino utilizamos la expresión Frankenstein, que es el nombre del padre del monstruo, para denominar al monstruo. Y el diccionario Oxford ya tiene dos definiciones. La primera dice, obra de ficción escrita por Mary Shelley. La segunda, cualquier figura, ente o organismo creado artificialmente y que se opone, que se revela contra su creador. En ese sentido, pues, tan Frankenstein es el monstruo creado por Mary Shelley como Bin Laden. O sea, Bin Laden es una criatura que salió del control de su creador. Y un adolescente, pues también, el adolescente también es un monstruo que se revela tarde o temprano contra su creador. O sea, toda criatura, desde Adán, se revela tarde o temprano contra su creador. El monstruo de Frankenstein es, como el vampiro del siglo XVIII, un reviniente, porque regresa para castigar exclusivamente a los miembros de su familia. La creación más importante de Stevenson es hermana del Hombre Invisible de Wells, del Dorian Gray de Oscar Wilde y de todos los personajes que se atrevieron a explorar el corazón de las tinieblas. según el término felizmente acuñado por Joseph Conrad. Recuerden que en fecha reciente, bueno, hace unos 10 años ya, se estrenó la película La Liga Extraordinaria, donde estos personajes decimonónicos regresan para unirse en una cruzada común. Bueno, y este libro abre con un texto sobre Frankenstein, un ensayo sobre las diferentes maneras en que ha evolucionado el mito, y cierra con una obra dramática, una obra de teatro con ese mismo tema, que Eduardo Ruiz Aviñón llevó al escenario con el título Retrato de la joven monstruo. Porque también al examinar la vida de Mary Shelley, uno se da cuenta de que ella fue un monstruo de la naturaleza, y también el romanticismo, la corriente en la cual se inscribe su obra, es un ente que se revela y que va como un gran río de pasión modificando la realidad. El joven siente simpatía por los monstruos y sus creadores debido a su marginalidad y a las súbitas transformaciones que experimenta en su propia aventura. Cuando escribí este libro, pensé que a él estaba dirigido fundamentalmente, con la vanidad de que los adultos que a él se acerquen, escuchen las lecciones del adolescente que no deja de palpitar en ellos. ¿Acaso tal circunstancia justifique el tono eminentemente autobiográfico del capítulo Aventuras para el Hombre Araña? Sea cual sea la actividad que realicemos centralmente en la vida, quien tiene el privilegio de conocer en su niñez al joven héroe, vive sus actos fundamentales como una constante iniciación. Aquí una digresión de por qué incluyo al Hombre Araña. Bueno, por supuesto que todos los superhéroes, todos los mutantes entran en esta categoría de monstruo desde el punto de vista de Massimo Isi, porque tienen anomalías o variantes sustanciales respecto de la realidad natural. y el Hombre Araña ha sido un personaje que me ha acompañado a lo largo de muchos años, desde su llegada a nuestro país en 1963 hasta mi ingreso a la Academia de la Lengua. Yo tenía que llevar al Hombre Araña a la Academia Mexicana de la Lengua de una manera y en el discurso de agradecimiento pues pude meterlo diciendo que, Hablando de la lengua, de lo que significa el poder de ejercer una lengua, un idioma, pues recordé la frase, un gran poder trae consigo una gran responsabilidad. Por supuesto, ninguno de mis compañeros académicos ha leído a la Hombra Araña, entonces no captó la frase, pero los jóvenes que estaban allí sabían a qué clásico me estaba refiriendo. ¿Por qué nos gusta tanto el Hombra Araña? Pues entre muchas razones, porque su vida cotidiana, su existencia de todos los días, tiene mucho que ver también con nuestros propios dramas, sobre todo cuando somos adolescentes. Recuerdo que en alguna ocasión di una conferencia en Morelia, precisamente este texto que se llama Aventuras para el Hombre Araña, que es un texto evidentemente autobiográfico, cuya primera frase dice que el primer enemigo del hombre araña fue mi padre. No fue ni el duende verde, ni el arenero, sino mi padre, porque mi padre odiaba los cómics, entonces los prohibía. Entonces la prohibición nos condujo a la pasión y por eso éramos grandes consumidores del hombre araña y formaba parte de nuestros sueños, estaba con nosotros. Y entonces esa conferencia es una conferencia donde, al lado de mis otras lecturas, también voy haciendo la evolución de Peter Parker, su enfrentamiento con su amigo, con Harry Osborn y su experiencia con las drogas, sus enamoramientos, en fin, todo esto que yo también iba viviendo como adolescente y que encontraba reflejado en ese héroe. Y en Morelia al final un muchacho me dijo que si le podía enviar la conferencia, todavía no estaba en el libro. Y le dije, pues no porque tiene correcciones, mejor te la envío por correo electrónico. Y él me dijo, pues no tengo ni computadora, soy más pobre que Peter Parker. Entonces, pues ese muchacho sí merecía el libro, quisiera haberse lo dado alguna vez. Bueno, vamos entonces a, si quieren empezar, con el mito, tal vez uno de los mitos más poderosos, que es el del vampiro. En uno de los juegos de rol más populares sobre vampiro, hay la siguiente frase. Dice, para decirlo claramente, los vampiros no son reales. la creciente afirmación sobre su existencia se halla en función de lo que pueden enseñarnos sobre la condición humana y sobre la fragilidad y esplendor de lo que llamamos la vida. Pero los vampiros existen para los que creemos en ellos. También las hadas existen cuando creemos en ellas. Hace unos años, mi querida amiga Dori Ashton, que es una de las grandes críticas de arte de este planeta, le comentó a su marido, deberíamos de invitar algún día a Lerner a cenar. Entonces yo les dije, ¿de casualidad se están refiriendo a Leonard Wolfe? Dice, sí, sí, nuestro amigo nos ha dado todos sus libros, pero no hemos leído ninguno. Leonard Wolfe es la autoridad universal en Drácula. Nadie conoce a Drácula como él. Su edición anotada de la novela es extraordinaria. Y entonces Dory me concedió un día la alegría de invitarlo a cenar. Y ahí estaba ese hombre legendario, sencillo, alto, profesor en la universidad, especialista en Wordsworth, en Shelley, pero constantemente invitado para que siga hablando de vampiros. Él quiere dedicarse a cosas serias, pero tarde o temprano lo llaman. Y por supuesto él va porque tiene esta pasión por un libro fundamental. Y bueno, para mí conversar con él fue extraordinario. Toda la tarde estuvimos hablando de nuestras pasiones. y al final nos decía nuestra amiga Dori que cómo podíamos tener tanta pasión por algo que no existía. ¿Por qué nos interesaba el horror si nosotros éramos gente pacífica? Entonces contestó Lennar Wolf con una frase que me parece muy sabia. Sí, es un error, un horror que se puede terminar cuando cierras la página. No es el horror cotidiano. Hugo Chaparro, gran especialista en literatura fantástica, cuando vino a México y lo asaltaron, dijo, es la primera vez que veo una pistola de este lado de la pantalla. Es decir, uno ve el horror como una forma, el horror artístico es una forma de purificación. Esa es una de las razones por las cuales amamos a los monstruos. Yo no digo que los libros no nos den pesadillas. Yo recuerdo cuando Comenzial era Lovecraft de adolescente, yo no me quería parar a apagar la luz, era una cosa terrible y no quería apagarla, no quería ni salir de la cama. Pero por supuesto que ese es un horror que si regresamos a él es porque nos da placer, porque nos da, exalta nuestra imaginación y porque finalmente es un horror que está en la página y es un horror que está siendo una forma de purificación. Decía Jorge Ibargüengoyte, para regresar a los vampiros, el gran Jorge Ibargüengoyte, el gran humorista, el extraordinario dramaturgo y narrador, en un texto titulado Vida de los vampiros, dice que sabemos sobre los vampiros más que sobre los otomíes. Entonces dice, resulta curioso que sepamos más sobre algo que no existe que una etnia tan importante como son los otomías. Cualquier niño sabe los elementos fundamentales para cuidarse de los vampiros. Cualquier niño sabe que necesita una estaca de madera, un crucifijo, ajos para defenderse o al menos para prevenir el agua bendita. pero de los otomíes dice el vengüente curioso que no sepamos nada entonces claro, ¿qué sucede con el vampiro que se va convirtiendo poco a poco en una mitología que evoluciona, que tiene una serie de cambios que se van adicionando con el paso del tiempo? Como ustedes recordarán, los vampiros antes no se llamaban así La primera palabra para definir a los vampiros era la de revinientes, los revenants, los que regresaban de la muerte. Y normalmente eran personas que habían muerto en circunstancias irregulares, no habían recibido la bendición. Últeros, niños que no habían sido bautizados, criminales. Y por tal motivo, porque se pensaba que podían regresar, era que se les clavaba con una estaca en su ataúd. Entonces, de ahí viene uno de los principios de que a los vampiros se les combate con eso. Hay una película maravillosa, Vamp, donde un par de estudiantes van a un table dance y pues está lleno de vampiros ahí y de pronto el amigo se ve obligado a clavarle una estaca al amigo con el que fue porque ya se convirtió en vampiro, pero no se muere le dice, pero ¿por qué no te mueres si te clavé una estaca así? pero es deformaica, o sea no era de madera y ahí hay una explicación muy también ritual. El vampiro teme la estaca, no por otra razón, sino porque es de madera y todo lo que son elementos naturales, el fuego, el agua, la madera, las espinas, todo eso también le causa problemas simbólicamente. Pero lo reviniente es en el siglo XVIII, sobre todo cuando hubo una gran epidemia que sobre todo tenía que ver con una enfermedad llamada la porfiria, donde la gente se pone muy roja y también tiene que utilizar ropajes oscuros para no lastimarse. Entonces todo eso hacía que aumentara el terror y hubo una peste ahí y la gente pensó que era por los vampiros. Y finalmente es en la enciclopedia de Didierot, la famosa enciclopedia, en que aparece la palabra vampiro, curiosamente por cuestiones de este lado del océano. Tenemos la fortuna de que el único animal hematófago, absolutamente hematófago, sea natural de América. Desde el río Bravo hasta la Patagonia existe la variedad del murciélago vampiro, el desmodus rotundus, que es un animalito, como ustedes saben, pequeñito, que así es con las alas ya extendidas. el animal pues había tenido varias acepciones, varias definiciones pero cuando después al reviniente se le empezó a llamar vampiro que es una voz que viene de las raíces vamp y pir, monstruo que succiona sangre, monstruo de volador de sangre los botánicos, los estudiosos, perdón, los zoologos Didier Ho decidió llamar a su criatura vampiro Precisamente en homenaje a estos seres míticos que regresaban de la tumba a succionar a sus semejantes, entonces le puso a este inocente animalito que succiona sangre para vivir, como muchos humanos, que no son necesariamente vampiros, por eso se le puso al animal vampiro. La criatura va teniendo una serie de evoluciones artísticas hasta que en el siglo XIX el vampiro se convierte en una criatura letal por una razón muy sencilla. El vampiro ya puede habitar entre nosotros. El vampiro es seductor, el vampiro es malvado, el vampiro es capaz de torcer nuestras almas y por supuesto de causarnos la muerte y una forma alterna de existencia. No la vida eterna, sino la existencia, una forma de existir, porque la vida eterna, de acuerdo con la teología, solamente la puede otorgar el Creador con mayúscula. Precisamente es el argumento de un libro fundamental del siglo XVIII, que ha sido traducido como Tratado sobre los Vampiros, recientemente con un prólogo de mi gran amigo y gran conocedor del tema, Luis Alberto de Cuenca. El libro fue escrito por un cura llamado Agustin Calmet, y Calmet en este libro lo que pretende demostrar es que los vampiros no existen, pero lo hace con una autoridad tan grande, con un conocimiento de fuentes tan impresionante, que realmente uno termina por creer que sí existieron los vampiros. Inclusive, mentalidades tan brillantes y tan lejanas a todo lo que fuera superstición, como Voltaire y Rousseau escribieron sobre los vampiros. Hasta que Voltaire fue el que dijo, qué curioso, que de pronto existían los vampiros y dejaron de existir. En el siglo XVIII, el chupacabras también tuvo su actuación estelar en nuestro mexicano domicilio y dejó de existir. Entonces, todo esto tiene lugar, son criaturas que se alimentan no de nuestra sangre, sino de nuestra imaginación. Nuestra imaginación las va haciendo más grandes y las va perpetuándolas en el tiempo y en el espacio. Bueno, muchas cosas más podemos decir, tal vez en una… cuando dialoguemos podemos seguir hablando de los vampiros. He traído conmigo este libro, quizá ya escucharon hablar de él, Amenazan con ya sacarlo en español. Es el libro de Dacre Stoker y Ian Holt, que se llama Drácula de Undead. Dacre Stoker es el bisnieto de Bram Stoker, el autor de Drácula. Entonces, este guionista muy hábil, Ian Holt, pues decidió explotar su nombre para hacer una secuela de la novela inmortal. Pero bueno, de eso si quieren hablamos después de Crepúsculo y todas esas cosas que a ustedes les gustan. A mí no, a mí me parece algo terrible, pero bueno, debe ser que ya estoy envejeciendo, por eso no me gusta. Vamos a tratar ahora de hablar de, bueno, de eso quería hablar, ¿por qué tengo aquí al cura Hidalgo? Qué pobrecito, ¿no? Cómo lo estoy calumniando a mi héroe. No, lo que sucede es que ¿por qué Drácula, de Bram Stoker, es una novela tan importante en el universo de los vampiros? Me refería hace un momento a cuando el vampiro comienza ya a socializar con nosotros, con el vampiro, por supuesto, de Polidori en el siglo XIX. y la historia del nacimiento del vampiro literario con Polidori es tan apasionante como el nacimiento de Frankenstein. Como ustedes recordarán, en la Villa de Odati, que está en la frontera entre Suiza e Italia, estaban reunidos Lord Byron, Shelley, Mary, que todavía no se casaba con él, pero ya era su pareja, y John William Polidori. un médico y escritor. Llovía mucho, no era posible salir a volar papalotes, como en otras ocasiones, y decidieron no solamente leer cuentos de fantasmas, sino con la provocación que lo caracterizaba, Byron invitó a todos a que escribieran un cuento de fantasmas. Dos de ellos lograron el objetivo. Mary Shelley con Frankenstein, Polidori con el vampiro. Por supuesto que el vampiro del cual habla Polidori es Byron. Byron es esta figura que vampirizaba a sus víctimas, que se enorgullecía de haber cometido todos los pecados posibles, todas las transacciones que existieran. Y precisamente inspirada en esa idea, hay una novela reciente que se llama Lord of the Dead, Señor de los Muertos, no sé si está traducida al español, de Tom Holland, que es un erudito en Lord Byron. Y es una novela en la que una investigadora logra llegar a la tumba de Byron y encuentra no solo la tumba de Byron, no solo los restos de Byron, sino a Byron, que es un vampiro. Es una novela muy interesante, muy bien construida. Y lo que resulta irónico es que en Suiza, el país neutral por excelencia, hayan surgido, dice Raymond McNally, estas dos creaciones magistrales, estos dos mitos, el monstruo de Frankenstein y el vampiro. Y ahí es donde surge y sigue avanzando el tema. Aparece, por supuesto, la Carmila de Joseph Shedden-Nefaniou, pero es en 1897 cuando aparece esta obra maestra titulada Drácula. Bram Stoker tenía 50 años de edad y había sido un niño muy débil. Había habido una serie de enfermedades, de hambrunas en Irlanda y hasta los siete años difícilmente podía salir de la cama. Esta circunstancia la menciono porque es muy importante para su evolución como escritor. Su madre le contaba muchas leyendas celtas, muchos mitos de la antigua Irlanda y sobre todo le contó de cuando, siendo ella a su vez adolescente, Hubo una epidemia de cólera en Sligo, su pueblo natal, su ciudad natal, y cómo había de pronto, estaba cenando con una familia, ella y su familia, y esa familia a la mañana siguiente estaba muerta. Entonces esta idea se le quedó muy grabada a Bram Stoker, y la idea de que el vampiro puede penetrar por la cerradura o por abajo de la puerta, transformándose en humo tiene que ver precisamente con la cuestión de la enfermedad la enfermedad que se mete aunque cerremos la puerta también ya viene después la idea de que el vampiro no puede entrar si no se le invita por primera vez déjame entrar como dice esa maravillosa película que deberían de ver en lugar de estar viendo Crepúsculo déjame entrar es una obra maestra una película sueca, estuvo muy poquito en cartelero, estuvo en muy pocas salas, pero la pueden comprar pirata, no lo quiero decir, pero desgraciadamente solamente se consigue pirata, y es una película de niños y de amor y de vampiros extraordinarios, realmente una película maravillosa. Yo creo que hay también una serie de mandamientos para un buen cuento de vampiros, o para cualquier cuento de terror. Yo creo que también, ya que estamos en un seminario de lectura, es también difícil de pronto ver qué se puede leer y qué hay que desechar. Sobre todo ustedes recuerden lo que dice Daniel Penac en su libro Como una novela. los derechos del lector también están en no leer y en abandonar un libro que no nos dice lo que realmente esperamos de él. Yo creo que en ese sentido, eso de leer por disciplina y acabar de leer el libro, pues no, yo no creo en eso. Si ustedes se asoman al Palacio de Hierro, digo ahí porque fui hace unos días, había como diez nuevos libros de vampiros, y pues no hay a cuál irle, todos son casi igual de malos. Yo estoy empezando a leer este con gran desconfianza porque digo, bueno, está bien, pero la gente lee este libro y no lee Drácula. Drácula ya es un libro que, sobre todo a los jóvenes, ya se les hace viejo. En un prólogo que escribí para la edición de Porrúa, yo trato de demostrar por qué Drácula es a la novela de terror o a la novela de vampios. Moby Dick es a la novela de ballenas o el Quijote a la novela de caballerías. Una obra maestra crea seguidores, secuelas o también obliga a leer con nuevos ojos lo que hay antes. A eso quiero llegar cuando está aquí don Miguel Hidalgo. Como ustedes recuerdan, uno de los elementos que vuelve más aterradora la obra de Bram Stoker es que él parte de un personaje histórico que es la Tepes, un héroe nacional para los turcos, digo para los turcos, no contra los turcos, un héroe nacional para los romanos. Si ustedes llegan a Tergoviste, hay una escultura de Vlad Tepes y donde dice es el gran héroe nacional que peleó contra los turcos, pero de ninguna manera se le relaciona con los vampiros. Imagínense, es como si dijéramos que Miguel Hidalgo y Costilla era vampiro. Bueno, para Lucas Alamán, sí, Lucas Alamán, después de la matanza de la Alhóndiga de Granaditas, seguramente sí lo veía como un vampiro y al ejército insurgente sediento de la sangre de los achupines. Pero para los rumanos les resulta hasta ofensivo cuando se les dice que es el personaje de una gran novela. Sin embargo, ya los romanos se han acostumbrado, inclusive amenazan con poner una especie de parque de diversiones, una especie de Disneylandia. Y incluso todavía ahora si se hace la ruta de Drácula rumbo a los castillos que habitó el Drácula histórico, le dan a uno su certificado, cosas así medio chistosas. No sé si a lo mejor haciendo preguntas, si ustedes hacen preguntas podemos hacer una dinámica también más retroactiva, porque de eso se trata. A ver quién lanza la primera piedra. Por favor, aquí hay una y aquí hay otra. Ah, las pasan por escrito, entonces sigo hablando o qué hacen. Ah, entonces la idea, a ver Gabriela por favor explíqueles. Sí, ahorita, bueno, les van a pasar las tarjetas, ahorita nos las dan a nosotros para ir haciendo las preguntas. Y bueno, a mí me gustaría hacer una pregunta. Claro que sí. Bueno, ahora parece que los monstruos están más vivos que nunca. Tenemos esta serie de Stephanie Meyer que tal vez no convence, pero existe. Tenemos televisión con muchas series. True Blood, esa sí, véanla, son maravillosas. Está True Blood, está The Vampire Diaries, viene una película de hombres lobo, YouTube está haciendo un musical del Hombre Araña. ¿Qué está sucediendo con nosotros para que regresemos a ellos y de una forma tan evidente? ¿No se escucha? Sí. Bueno, es interesante que Drácula, que apareció en 1897, nunca ha dejado de estar en librerías, siempre ha estado. Sin embargo, apenas en los años 70 del siglo XX ingresó a las colecciones de literatura clásica. Generalmente estaban siempre en los anaqueles de literatura popular, pero poco a poco las obras van adquiriendo esa importancia que tienen en la historia de la cultura. Pues insisto, yo creo que los monstruos están vivos porque se van alimentando de nuestra imaginación, se van transformando. Porque el vampiro, cuando se trataba de mostrar que el chupacabra era inexistente, pues era porque no podía haber un animal tan grande que fuera hematófago. Y ser realmente, si uno fuera vampiro sería terrible, porque de acuerdo con la biología, el vampiro orina cada minuto. Entonces imagínense ustedes, o sea, el animalito, qué falta de sensualidad, el vampiro entrando por una… Me acuerdo que en algún curso una muchacha le decía a su novio, es que a mí me encantan los vampiros porque el sabor de la sangre me gusta, dice pues chupa tus llaves entonces, sabe como a metal la sangre. Y también no hay, desde el punto de vista fisiológico, No se puede un alimentar de sangre humana que causa náusea. Muchos jóvenes DAC lo han hecho y luego se arrepienten. O lo hacen por una experiencia interesante. A ver, díganos usted. Claro, Carlos Salinas. Sí, por supuesto, yo creo que hay una explicación muy… Van creciendo, la imaginación los va fomentando y me acuerdo que hay unas figuritas de plomo, que es el Chupacabras, que es Carlos Salinas con colita de Chupacabras. Además, era extraordinaria la erudición de la gente para describir al Chupacabras. Un vecinito mío, cuando apareció el Chupacabras, estaba sentado rodeado de sus amigos y dándoles una conferencia magistral como las de Van Helsing, explicando las escamas que tenía, cómo atacaba, que se le prendía la columna vertebral cuando estaba succionando. Bueno, era una erudición y un conocimiento de lo que era el animal que realmente me sorprendía. Tengo algunas preguntas. La primera es, ¿cuáles son los criterios para seleccionar un buen texto de terror? Bueno, si queremos, ¿vemos eso? Yo creo que habría como varios mandamientos, no los traje conmigo, por ahí tengo un decálogo del perfecto cuentista de vampiro. Yo creo que en primer lugar, si uno ve, me quiero ceñir al tema del vampiro, porque es tan rico que de todas maneras podemos tocar los otros, pero en el caso de un texto de vampiros, el año 1997, cuando se cumplieron 100 años de la publicación de Drácula, el Instituto Coahuilense de Cultura convocó a un concurso de cuentos de vampiros. Llegaron más de 300 y cuando estuvimos seleccionando, para tener que seleccionar un triunfador y 10 cuentos finalistas para hacer un libro, y de entrada decíamos, es que cualquier cuento que ya utilice la palabra Transilvania, hay que desconfiar de él. Claro, a menos que se utilice con habilidad. Julio Cortázar, en un cuento titulado Figuras en un círculo rojo, que es un cuento maravilloso, nunca menciona la palabra vampiro y sin embargo sabemos y sentimos que estamos, que el personaje que está en el restaurante está rodeado de vampiros. Y el vampiro también, un buen cuento de vampiros también puede ser aquel donde la figura del vampiro adquiera un sentido simbólico, como en el caso del cuento de Severo Sarduy, titulado Vampiros en un espejo convexo, donde un personaje está haciendo una investigación sobre vampiros en una biblioteca y comienza a darse cuenta de que los mismos libros que él está consultando, alguien más los está leyendo. Y entonces conoce a otra figura, a otro hombre, que también está haciendo una tesis sobre vampiros. Entonces comienza una amistad y esa amistad se convierte en romance. recuerden que Severo Sarduy era un escritor homosexual y sus temas siempre son homosexuales y ahí está, pues hay un romance entre ellos, al final la ruptura claro, el personaje narrador siempre está creyendo que el otro es un vampiro real y está viéndose todos los días a ver si no tiene las marquitas de las colmillos y al final se retira, se va el personaje y con el paso del tiempo publica un libro con el tema que era originalmente del personaje narrador. Entonces ahí nos está hablando de un vampirismo intelectual, de cómo está transformando todo el mito, pero lo hace de una manera extraordinaria. Yo creo que también si uno se mete con el humor, porque también hay mucho humor en cuanto a la literatura de terror, hay que hacerlo también con gran sabiduría para no caer en el ridículo que hizo el gran Germán Robles en la película El vampiro y el ataduto del vampiro de Fernando Méndez es un personaje inolvidable pero no sé si a ustedes les tocó ver El castillo de los monstruos donde está persiguiendo a Clavillazo ya perdió toda la dignidad como Bela Lugosi cuando también aceptaba hacer películas cómicas, ya se le quita su carácter siniestro, el vampiro siempre debe tener ese carácter siniestro que se opone a la domesticidad, inclusive hasta en los cuentos de niños, bueno hay una serie de cuentos horribles de un niño vampiro, eso sí no me gusta, pero hay un cuento que se llama Ma y Pa Drácula que debe estar aquí en la feria porque se ha reeditado muchas veces, donde un niño es vampiro, sus papás por supuesto lo son, pero él no sabe que es vampiro, no lo dejan salir a la calle, tiene su educación toda desde dentro de la casa, Y pues finalmente convence a sus papás de que vayan a ir a la escuela. Se burlan de él por pálido, porque viste de negro. Pero se acerca a Halloween y entonces le ofrece su casa. Entonces imagínense, es un éxito la fiesta en casa. Y al final pues tienen que decirle a los papás que pues sí son vampiros, que por eso se tienen que cambiar de casa constantemente. Entonces el niño termina diciendo, bueno yo amo a mis papás, ya sé que son vampiros. Los amo, pero debo protegerme de ellos. Entonces pone su collar de ajos para dormir. Pero ahí hay una gran metáfora. Yo creo que un buen cuento de terror también tiene que ser algo que nos dé una metáfora, como en este caso en el de Anne Martin. Todos amamos a nuestra familia, pero tenemos que protegernos de ella. Hay una pregunta que hoy en el caso. Pues sí. ¿Se vale contarles historias de terror a los niños, aunque les dé miedo, griten, se arañen entre ellos y tengan pesadillas? Y si no se vale, ¿cómo darles a conocer ese género literario? Bueno, a ver, la pregunta tiene dos niveles, porque yo creo que si los niños gritan, se arañan entre ellos y tengan pesadillas, no. Ahí sí no, porque entonces estaríamos dándoles una literatura que está incitando a la violencia. Yo creo que hay que darles una literatura que incite a soñar. Por ejemplo, Lovecraft, el gran Lovecraft, el gran maestro de la literatura de horror, en Providence tiene una escultura en la cual aparecen sus poemas dedicados a Providence. No dice autor de horror, sino el autor que convirtió a Providence en un escenario para soñar. Él era un gran soñador. sus viajes mentales a otros mundos, era un gran caminador por su ciudad natal. Entonces, ¿cómo darles a conocer ese género literario? Yo creo que poco a poco y dosificado. Por ejemplo, en el caso de no le va a dar a uno niño Drácula a los seis años, sino ir introduciendo en este tipo de cuentos como los del niño vampiro o lo de Anne Martin o versiones que sean más, estas versiones condensadas, yo creo que ahí sí el lector va avanzando. Yo recuerdo que a los ocho años leí el retrato de Dorian Gray y por supuesto que no entendí nada de la homosexualidad latente, ni entendí los vicios secretos, como ni siquiera entendía, concebía que eso existiera, pues me lo brincaba, me interesaba más la parte del terror. Ahora, eso no es un buen consejo. Me acuerdo que en alguna ocasión con mi ex esposa yo le estaba leyendo a sus nietos. Estábamos viendo Frankenstein Jr. y me dijo, no dejes que vean esa película a los niños. Digo, pero ¿por qué no yo de niño iba al cine máximo a ver películas de monstruos en blanco y negro? Y dice, sí, y te costó 10 años de psicoanálisis. Pero también cuando menciono a Lovecraft es porque Lockraft dice que el miedo es la emoción más antigua de la humanidad. No, yo no creo que haya que dárselos a los niños. Por supuesto hay que ir y que los niños lleguen a ellos, porque un niño que llega a esa literatura es porque la está buscando. Hay una frase muy sabia de los antiguos que decía, no me hubieras buscado si antes no me hubieras encontrado. O sea, uno encuentra sus autores, uno encuentra sus lecturas, y hay gente que incluso en la edad adulta no le gusta leer este tipo de literatura, y eso se entiende que es legítimo. Están llegando muchas preguntas sobre la serie Crepúsculo. Es que no puedo opinar. Bueno, me niego a opinar, pero mi silencio se lo cuente. Aquí tenemos cómo seguir manteniendo vivos a los monstruos ante el desencanto de los nuevos libros de vampiros y en qué manera se va perdiendo la esencia de los monstruos hoy en día. No, bueno, de que se pierda, pues no, ya vemos que no se está perdiendo. Lo que pasa con una novela como Crepúsculo, los vampiros son más guapos que el vampiro de Polidori, pero también son más light, eso es lo que no me gusta, que sean tan… A mí no me gusta el cine gore, pero sí me gusta ese terror sugerido, esa pesadilla que irrumpe en la cotidianidad. ¿Por qué es tan poderoso el mito de Drácula? Entre otras cosas, porque, y eso trata de responder a la pregunta, porque Drácula es un personaje en la novela que viene del oriente y a occidente llega para alterar y subvertir un orden. La revolución industrial, las costumbres sexuales, todo lo llega a subvertir el vampiro. Entonces, eso es lo que lo vuelve tan peligroso y tan simbólico, es la otredad que llega, lo siniestro que llega a alterar lo doméstico. Ese es el secreto también de un buen cuento de terror. El gran Arthur Macken, maestro de Lovecraft, decía que el terror surge cuando una rosa nos dice buenos días. Imagínense qué sentirían ustedes. Y la rosa es hermosísima, pero si hablara la rosa, pues saldríamos corriendo. Y sobre todo, sugerir el terror. ¿Cómo termina un cuento de Jorge Luis Borges? Algo ascendía por la rampa, obsesivo y lento y plural. La curiosidad pudo más que el miedo y no cerré los ojos. Genial, ¿no? Es una manera extraordinaria de terminar un cuento. Nos preguntan por los cazavampiros. Ah, ese tema sí me gusta. Ese tema sí me gusta. Bueno, a raíz de que yo publiqué un librito que tuvo cierto éxito, que se llamó Sintaxis del vampiro, pues sobre todo los jóvenes góticos, de pronto cuando me conocían, tenían una gran desilusión, porque me dicen, nosotros pensábamos, Si eres Vicente Quirarte pensábamos que eras pequeñito, blanco, delgado, pálido, pues todo lo contrario, todo lo opuesto. Entonces le digo, no, es que yo no quiero ser vampiro, ni me interesa ser vampiro, a mí me gusta más el papel de Van Helsing. Van Helsing me parece una creación extraordinaria de Bram Stoker, porque precisamente todo monstruo necesita a su antagonista. Así como Sherlock Holmes tiene a Moriarty, su némesis, también el vampiro necesita de un ser suficientemente inteligente para ser su enemigo. Recuerden cuando le dice Drácula a Van Helsing, para haber tenido una sola vida, usted es un hombre muy sabio y muy peligroso. Y por ejemplo, la versión de Van Helsing, con Tobik, la última, a mí me gusta, me gusta mucho, aunque sea un hombre mucho más joven que como es, Bueno, alguna vez fue también Van Helsing joven, ¿verdad? También el cura Hidalgo fue joven, aunque entró en la historia ya siendo un hombre maduro. Pero sí, hay todo un libro de cazavampiros. Por supuesto, Van Helsing es quien crea el arquetipo, pero también está John Silence, investigador de lo oculto, de Algernon Blackwood, que es un escritorazo iluminado por Lovecraft. estaba un poco olvidado y luego que dice hay que leer a Algeron Blackwood, el autor del Wendigo, que tal vez conozcan ustedes ese cuento, donde nunca aparece el monstruo, es la naturaleza, la fuerza de la naturaleza que termina devorando a quien está en medio de ella. ¿Cuál es uno de los monstruos más novedosos de la literatura universal? Más novedosos. Bueno, yo diría que más que novedosos, me gustaría pensar en que uno que no está aquí representado es la criatura concebida por la imaginación de Stevenson, me refiero al extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Y no está aquí porque lo más terrible, lo más original y lo que más pavor nos causa, es que ese monstruo habita dentro de nosotros y tarde o temprano desata sus amarras. Precisamente con este tema, hace como cinco años, escribimos, porque fue una obra en conjunto, Pablo Roberto Coria, Eduardo Ruiz Aviñón, director de teatro y un servidor, una obra titulada Yo es otro, sinceramente suyo, Henry Jekyll. Es una obra en la que combinamos la historia de Stevenson, la dramatizamos, pero la cruzamos también con el mito, bueno no con el mito, con la historia de Jack el destripador y con las muertas de Juárez, con todos estos asesinatos terribles en masa que ocurren y esta naturaleza monstruosa del ser humano. Porque lo más interesante del tema de Stevenson es que nunca nos dice que Mr. Hyde sea feo, Al contrario, nunca. Dice que había un tufo de maldad, un tufo de carácter siniestro en él, pero nunca dice que sea feo. Entonces, eso es lo terrible, que el mal está allí y suelta sus amarras en cualquier momento. Hitler era un hombre que disfrutaba poniendo el arbolito de Navidad. Y los asesinos seriales son seres pacíficos en la vida real, seres muy educados. Entonces, cuidado, ¿no? Cuidado con sus vecinos. Maestro Girarte, muchas gracias por su revaloración de la cultura popular con su rescate del hombre araña. Al respecto, ¿cómo explica usted el desprecio por los cómics que los círculos literarios y académicos parecen tener? Pero yo no creo que haya desprecio, al contrario. Por ejemplo, Sabater, el gran Fernando Sabater, que es un hombre académico, respetado, reconocido, pues ha contribuido mucho también a una revaloración. Yo hablo de mi experiencia personal, de que mi padre odiaba el cómic, pero gracias a esa prohibición yo me convertí en un gran consumidor. Pero yo creo que, al contrario, yo lo diría al revés. Intelectual que no le gusten los cómics no merece mi respeto. Carlos Monsiváis es un gran conocedor de la familia Burrón. Yo creo que nadie como él los conoce. También, ¿qué pasa con las momias? ¿Y por qué los monstruos tienen una característica que, así como nos espanta con su fisonomía, nos dan un reflejo de ternura? Bueno, la momia pues tiene esta… Imagínense, ¿cómo no nos va a llamar la atención encontrar, la fascinación de encontrar un ser? que ha estado tanto tiempo allí y cuyo cuerpo está casi incorrupto. Eso es algo que no nos causa terror, sino en primera instancia nos causa fascinación. Y ya con el paso de los años ha habido una serie de transformaciones del mito de la momia. Hay un libro maravilloso que sale hace como dos años, una antología de la editorial Valdemar. estos libros negros maravillosos, que yo me compro solo para premiarme. Bueno, que eso responde un poco también a la pregunta del compañero anterior, porque no me lo compro cuando… Bueno, los libros de estudio, los libros para una investigación, uno los compra porque tiene que hacerlo, y los otros me los compro nada más cuando me quiero premiar. Entonces, ahí sigue habiendo así como una… siguen siendo un placer. Creo que el cómic o la literatura llamada entre comillas popular, pues sigue siendo algo que nos da un enorme placer. Es como la poesía, la poesía uno la escribe porque es un ejercicio que nos da libertad, no la hacemos por obligación. Pues igualmente creo que la llamada cultura popular, pues uno se acerca a ella porque constituye un gran placer. Felicidades por su exposición, ha sido muy interesante. Me parece que ha referido monstruos de adolescentes. ¿Cuál es su reflexión sobre los monstruos para los niños más pequeños? Bueno, pues por fortuna ahora ha habido toda una serie de películas que nos han enseñado este aspecto también que mi compañero tocó hace un momento de la ternura, la Monsters Inc. es una película maravillosa donde los monstruos tienen miedo de la niña yo creo que eso le da precisamente ese giro y se trata también de ver el carácter doméstico de los siniestros yo creo que ahí estaría el secreto de cuál es la literatura que le podemos dar a los niños para no hacerlos que tengan pesadillas buscar esa parte doméstica, precisamente cotidiana, que se opone a lo siniestro. Esta posición la establecía Sigmund Freud, él decía que lo doméstico es lo que nos rodea, lo que es familiar a nosotros, lo siniestro es lo que se sale de ese canon, es lo que tenemos que evitarle a un niño. desde, no sé, yo recuerdo hace dos semanas en el metro, se subieron dos niños de la calle y uno de ellos llevaba vidrios en una camiseta sucia y otro se lanzó como faquir. Entonces, una señora que iba con dos niños le tapó los ojos. Eso para mí es una historia de horror, eso sí es horror, eso sí hay que evitar a un niño. Siguiendo en el tono de la literatura infantil, ¿crees que Where the Wild Things Are de Maurice Sendak sea la opción para que los niños comiencen a acercarse a la literatura de monstruos? Where the Wild Things Are de Maurice Sendak. Ah, no lo conozco. A ver, más bien quién dijo eso, que me diga que ese es el libro. A ver, ¿quién hizo esa pregunta? ¿Perdón? Donde viven los monstruos. Ah, no lo conozco. ¿Qué editorial lo tiene? Donde viven los monstruos. Ah, pues lo voy a buscar. Es la historia de un niño que tiene un problema con su mamá y decide escapar en sus sueños. Y llega a un lugar donde están todos los monstruos y empieza a convivir con ellos. Ah, muy bien. Ah, qué bien. Voy a buscarlo. Gracias. Nos preguntan si los monstruos existen porque son trozos de nosotros mismos. Sí, claro. Son proyecciones. Son proyecciones de nuestra otredad. de la parte que no queremos reconocer o que nos da terror, pero también nos da fascinación. Hay una parte en la otredad que nos fascina. Muchas felicidades, me has inspirado a comenzar mi literatura en Historia de Vampiros. Ah, qué bien, está muy bien. Por lo que has comentado, la obra de Drácula sería tu recomendación para iniciar este encuentro y cuáles más recomiendas. Bueno, Drácula sí, por supuesto, y si pueden leer mi prólogo, pues mejor. Bueno, el de Porrúa. Bueno, la mejor traducción de Drácula es la que hizo mi querido amigo ya fallecido, Manuel Núñez Nava, es la que hizo con aculta. Esa es muy buena, muy buena traducción. Respeta mucho la cadencia del idioma original y tiene una presentación mía pequeña, pero mi prólogo más grande, que está dedicado precisamente a alguien que no ha leído Drácula, a alguien a quien yo envidiaría porque no ha leído Drácula. Entonces trata de ser una invitación a la novela. Y bueno, por supuesto, el Frankenstein de Mary Shelley, ahí sí les recomiendo la edición de Cátedra, que tiene un estudio introductorio como de 90 páginas de Isabel Burdiel, que es una erudita, biógrafa, historiadora extraordinaria. Bueno, y por supuesto el extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde. Y todos los textos que tengan que ver con el doble. O sea, porque Stevenson no está solo. Está también el hombre invisible de Wells. Está el retrato de Dorian Gray. Está el corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. Son obras que surgen a fines del siglo XIX y que hablan también de todo este tema del doble. Bueno, de las momias, pues la novela de una momia de Gautier es un poco ya aburrida para este tiempo. Ha envejecido, pero en la antología de textos sobre momias hay muchas cosas buenas. Y qué otra cosa, qué otro personaje, son los textos fundamentales. Bueno, y por supuesto el maestro Lovecraft, eso hay que leerlo siempre y releerlo. También, también las brujas, claro. Ahí sí no soy muy experto en brujas, pero para entender lo que es la bruja, sí les recomendaría el libro de Michelet, que se llama precisamente La Sorcière, o Relatos. Bueno, también en este momento, quiero terminar porque la empecé hace mucho tiempo, una antología de textos de vampiros escritos en español, porque siempre las antologías tienen algunos textos escritos en español, pero siempre vienen los clásicos. Entonces, traté de hacer una antología donde solo vengan textos originalmente escritos en español, desde el siglo XVIII, que es el padre Benito Jerónimo Feijo, hasta los autores más jóvenes. Y hay textos realmente extraordinarios en español. Y el libro se va a llamar Vampiros de esta lengua, para hablar precisamente de nuestro idioma. ¿Habría alguna diferencia importante entre los vampiros que están escritos en español y los vampiros que nos llegan del continente europeo? Bueno, sí, porque ahí viene otra vez cómo lograr un buen cuento que no se transforme en algo grotesco. Carlos Fuentes, el gran Carlos Fuentes, escribe un cuento titulado Blath. Un cuento que desgraciadamente pasó un tanto desapercibido para la crítica, es el cuento final del libro Inquietas Compañeras. ¿Quién dijo eso? Inquietas Compañeras, gracias. Y el cuento de Vlad es extraordinario porque Drácula viene a México y se mete no en una abadía como la de Carfax, sino en una casa high-tech de Santa Fe. pues todo eso ya también hay que buscar darle las transformaciones, adecuar el texto para que no sea grotesco. Y Carlos Fuentes es un autor de grandes e inolvidables cuentos de fantasmas y de brujas. Es decir, Muñeca Reina, Lactocacina y el Jardín de Flandes, Chacmol y por supuesto Aura son obras maestras que demuestran que la literatura de horror, linda con la magia, linda con la belleza. Acuérdense de lo que decía Raiden María Rilke, el gran poeta, la belleza no es sin el principio del terror que todavía podemos soportar. Y estos textos que he mencionado de fuentes, particularmente ahora, pues son obras maestras. Al ministro Abascal, que Dios tenga en su gloria, le espantaba por otros motivos, ¿no? No, yo lo digo en serio, quiero decir que de la gloria de Dios goza, era un hombre muy creyente y qué bueno que goce de Dios. ¿La violencia actual ayuda o perjudica al género del terror? Bueno, ahí está la cosa, yo por eso mencioné la frase de Hugo Chaparro cuando dijo, es la primera vez que veo una pistola de este lado de la pantalla. No, yo creo que la violencia actual es el horror auténtico, es el horror del que tenemos que protegernos y que tenemos que terminar de una vez con él, tenemos que clavar el estaca, ese horror, ese horror es el que no hay que, no, no, de ninguna manera tiene que ver con este otro horror, porque como nos decía, o como decía Leonard Wolfe a Dory Ashton, ese es un terror que se cierra, se cierra la página y se acaba. Pienso en Luis Buñuel, cuando estrenó Un perro andaluz y aquella escena donde la navaja cruza el ojo, le dijeron que cómo se había atrevido a hacer ese horror. Y dice, hago ese horror para no salir a la calle con una pistola y matar gente. La literatura de horror, el horror cuando está convertido en obra de arte, es una purificación. Igual cuando Pablo Picasso le dijeron, al mirar Guernica terminado, usted pintó, usted hizo ese horror, dijo no, ustedes hicieron ese horror. Entonces, ahí sí, no, la violencia esta a la que, como insisto, hay que clavarle la estaca hasta el fondo, no, no favorece el género, no me parece. Y yo no soy fanático del cine, de la literatura gore, Y sin embargo, un gran crítico, admiradísimo amigo, como es Rafael Aviña, que es especialista en cine gore, que disfruta la sangre, mejor si le salpica hasta su asiento, es la persona más pacífica y más tierna del mundo. ¿Pero por qué? Por eso mismo, porque la violencia está de ese lado de la pantalla. Me impacta la analogía que hiciste de los monstruos y los adolescentes, como una forma de identidad, de incomprensión, de miedo por ser visto. ¿Podrías ahondar un poco más? Por ejemplo, ¿qué dice la criatura de Frankenstein en la segunda película de James Whale? No en la primera, porque en la primera no habla. En la segunda dice, ¿cómo dice la criatura? Hate, life, love, death. Sobre todo en la primera, odio la vida. ¿Qué adolescente decente no ha odiado la vida? ¿Y qué adolescente auténtico no ha sido odiado por sus padres? O sea, todo adolescente, todo aborrecente, como se debe decir. Por supuesto que tiene esa doble condición de la criatura de Frankenstein y también la criatura como la adolescente, toda criatura creada, siempre le dice tarde o temprano a su creador, ¿para qué me trajiste al mundo? Lo dice desde en el Paraíso Perdido de Milton hasta la obra de Mary Shelley, siempre hay esta protesta. Y sí, yo creo que, al menos en mi experiencia personal, a mí me gustaban, yo no me ponía a indagar por qué me gustaban los mozos, pero seguramente era por eso, porque uno se siente diferente, uno se siente incomprendido, uno se siente solo. Bueno, no hablamos del hombre lobo, que también es un mito fascinante, está a punto de, el año próximo se va a hacer una nueva versión del hombre lobo, pues también ahí la licantropía, también el adolescente también siempre piensa que se está transformando en otra cosa, y tiene sus ataques de furia como el licántropo también. Cuando llega la luna, pues todos, la luna acuérdense que es la que provoca las mareas, que provoca también ciertos comportamientos físicos femeninos, la locura. Por eso se dice del loco que es un lunático. Y también el hombre lobo que siempre se pelea con los vampiros, ¿no? Sí, en Underworld. ¿Por qué habría este pleito entre ellos? Bueno, pues supongo que lo mismo por lo que hay pleitos entre los negros y los mexicanos en Los Ángeles, ¿verdad? Son sectas diferentes Ahora, el hombre lobo a mí siempre me da una gran Ternura, siento una gran solidaridad Porque el hombre lobo Es un No tiene un castillo No tiene una capa elegante Es un hombre que sufre mucho Y además no quiere ser hombre lobo Acuérdense cómo sufre Lon Shane En la versión original Cuando está transformando en hombre lobo Él no quiere matar No es algo agradable para él ser hombre lobo Entonces, a mí siempre me, fue una criatura que siempre me gustó, desde siempre, sobre todo porque tiene esta peculiaridad, no es un monstruo glamoroso, al contrario, su naturaleza es profundamente bestial. El vampiro se transforma de pronto o se le inyectan los ojos de sangre como en Christopher Lee, pero después regresa a su gallardía que Hollywood llevó, sobre todo con Christopher Lee. Ustedes vean la evolución, desde, si tomamos a Shrek, a Max Shrek, después a Bela Lugosi y finalmente a Gary Oldman, bueno, Christopher Lee y Gary Oldman en la película de Francis Ford Coppola. El personaje de Max Shrek en Nosferatu es muy parecido a una rata, es un animal, tiene la característica que subraya, es la animalidad. Después Bela Lugosi crea el arquetipo del vampiro elegante Con la capa vestida de etiqueta Y sobre todo, él no hablaba inglés No sé si conocen esta historia que es muy bonita Él llega tan pobre que solamente traía su traje de soldado de la primera guerra No tenía para presentarse en el casting Y entonces él dijo, no, pero es que usted no puede hacer la película porque no sabe inglés entonces él se aprendió los diálogos de memoria sin saber inglés entonces ese tono tan ajeno, tan siniestro pues le convenía al personaje, de ahí en adelante ya todo el mundo explotó eso Gary Oldman aprendió rumano para poder hablar con esta distancia lingüística y Christopher Lee lo que hizo Bueno, lo que hizo primero Bela Lugosi fue hacer un vampiro lento, aristócrata, decadente. Christopher Lee se convierte en un vampiro dinámico, es un vampiro eminentemente sexual, sensual, y sobre todo se mueve con gran velocidad, eso fue una transformación extraordinaria. Y ahí sigue el maestro Christopher Lee, ¿verdad?, vivo, haciendo películas. Dicen que tiene en su casa una de las bibliotecas más grandes de literatura fantástica, que es un bibliófilo empedernido. Hay otro monstruo que también de pronto cae en la categoría de hombre lobo, que igual no lo quieren tanto, que son los zombies. Los zombies yo ya, antes no me gustaban mucho, pero mi amigo Pablo Roberto Coria me ha ido educando. Pero a mí una de las novelas más estremecedoras que releo es Soy Leyenda, la novela del autor. La película también es bastante buena. En la primera, sobre todo, la primera versión cinematográfica con Vincent Price, aparece más clara la idea de los zombies, ¿no? En la novela de vampiros que se llama El último hombre sobre la tierra, se llama la película. Yo creo que ahora con películas como Exterminio, que me parecen realmente extraordinarias, pues se han revivido en la realidad con estas nuevas amenazas de las enfermedades epidémicas como las que estamos enfrentando. ¿Qué significa la palabra monstruo? ¿Monstruo? ¿Ah, qué significa? ¿Cuál es la etimología de la palabra monstruo? Eso sí no me acuerdo. Pero aquí está la definición. No me acuerdo cuál es la etimología. Qué vergüenza. No lo van a decir al director de la academia. Pero voy a apuntarlo. Si no me acuerdo de la etimología, no recuerdo. Nada más la definición que les señalé de Máximo Isi. Aquel en cuyo aspecto, en cuyas pautas de comportamiento o manifestación se evidencian anomalías o variantes sustanciales respecto a la realidad natural. Pero sí no recuerda la etimología, porque en el caso de vampiro, pues sí es vampir, monstruo y sangre. Y nos piden que hables más del libro del monstruo considerado como una de las bellas artes. ¿Más? Pero pues ya estamos hablando. Es que todo lo que estoy hablando viene aquí, pero bueno. ¿No hay otra pregunta? Sí, del libro de la historiadora. Ah, vamos, es la historiadora. Ya está su nombre, si me olvido, de la autora. A ver qué pasa con un libro como la historiadora. Eso también tal vez explique por qué no me gustan libros como Crepúsculo. Porque son libros muy tramposos, son libros que no pueden ser malos, pero que no son buenos. A ver cómo salgo de esta cantempleada. Son libros, sobre todo la historiadora, es un libro que a un lector que no conoce Drácula le parece maravilloso. Y tiene la trampa para saberlo llevar, para terminar como en la novela de Folletín con un suspenso y comenzar el siguiente. pero todo lo que está en la historiadora está en la novela Drácula. Entonces, ese es mi pero, porque evidentemente que la intertextualidad es un recurso válido y es lo que enriquece también la literatura, ir transformando los temas. Pero decir, por ejemplo, que Drácula, de Ondead, firmada por el bisnieto, es la secuela de la novela y que tenía información confidencial de su tatarabuelo, me parece un engaño mercadotécnico terrible. Cuando hay muchísimas intertextualidades a partir de Drácula que son realmente extraordinarias, como la de Carlos Fuentes o la de un escritor de Puebla joven llamado José Luis Zárate, una novela titulada La ruta del hielo y de la sal. y es un capítulo que no desarrolló plenamente Bram Stoker. ¿Se acuerdan cuando me dio Demeter desde Bulgaria hasta Whitby en Inglaterra? Y esta es la escena de la película donde el vampiro está encima del barco. Y esa travesía no aparece descrita en la novela. Entonces lo que hace José Luis Zárate es reconstruir qué pasó en el barco. Y lo hace de una manera realmente extraordinaria. ¿Por qué? Porque está haciendo lo que Montalvo hizo con Don Quijote, capítulos que se le olvidaron a Cervantes. También la historiadora, la novela trata de hacer esto, pero lo que nos está haciendo es darnos digeridito lo que Drácula de Stoker nos va dando a través de sugerencias, a través de diarios, a través de noticias, de periódicos. Todo esto hace que Drácula sea una novela de lectura exigente. Una novela, una gran obra, exige un lector activo, como decía Julio Cortázar. En cambio, novelas como Crepúsculo, novelas como Harry Potter, que a mí me gusta, me gusta Harry Potter, Pero también siento que son obras que no son para lectores activos. Qué bueno que tenga ese fenómeno extraordinario de que los niños se acerquen a la lectura gracias a Harry Potter. También, bueno, Anne Rice en los 80 abrió otra vez una ventana hacia las sagas vampíricas con entrevista con el vampiro. ¿Cuál es tu opinión? La abrió y la cerró. O sea, la primera novela es maravillosa. La primera novela la disfruté enormemente, pero ya las siguientes ya no pude con ellas. Creo que ya no, hay muchísimos admiradores de Anne Rice y está bien. Efectivamente abrió otra vez la puerta, regresó a Nueva Orleans, un lugar tan cargado de energía, tan cargado de leyendas, que ahora también True Blood precisamente está situada también en Nueva Orleans y eso está muy bien. Y entrevista con el vampiro, lo maravilloso de Anne Rice es que le da voz al vampiro. Porque en Drácula, el vampiro casi no habla. De las cuatrocientas y tantas páginas que forman la edición original, Leonard Wolfe se tuvo el cuidado de ver que el vampiro aparece como en una sexta parte, o menos, como una séptima, como sesenta páginas en las que aparece el vampiro. Y Drácula casi nunca habla, casi no. Ese es también un mérito. Precisamente con esa idea, Fred Saberhagen escribió una novela que se llama Dracula's Tape, la voz de Drácula, y es la novela, pero narrada desde la perspectiva del vampiro, desde la perspectiva de Drácula. Entonces es maravillosa la manera de hacerla. ¿Por qué habla de esto? Ah, por lo de Anne Rice. Anne Rice lo que hace es darle voz al vampiro. Lo vuelve más humano también. Le dice, porque el vampiro lo que necesita es compañía. Y precisamente de alguien culto, guapo, sensible, como Lewis. Es como cuando decía, ¿Usted qué libro, no, qué mujer se llevaría a una isla desierta? Entonces contesta a que se le pregunta, pues depende. Si fuera para una semana, a Brigitte Bardot. Si fuera para toda la vida, a Marguerite Ursenar. Porque hay una gran diferencia. Entonces lo mismo pasa con la… Hay novelas que surgen como imitación o como secuela de las obras maestras, pero que no las dan digeriditas y eso es lo que a mí no me gusta. Si está la obra maestra, es como ¿por qué no sirvió el Quijote de Avellaneda? Porque no lograba ni el lenguaje, ni las metáforas, ni la intensidad humana y estética del Quijote original. Una última pregunta, ¿cuáles serían los libros indispensables que recomiendas para estar cerca de estos monstruos y despertar el apetito por esta literatura? O sea, una bibliografía sobre, no las fuentes originales, no la bibliografía directa que ya mencionamos. Bueno, yo recomendaría del monstruo considerado como una de las bellas artes porque trae una buena bibliografía. Pero, a ver, un tratado general, bueno, está el libro de Máximo Isi, parece como tratado enciclopédico, el diccionario ilustrado de los monstruos. De Lovecraft, pues está la maravillosa antología de Rafael Llopis, los cuentos de Tulu, o de Cthulhu, como quieran pronunciarlos, que es un texto, un libro maravilloso que yo leí a los 17 años y que me ha acompañado durante toda mi vida. ya está ajado, ya está encuadernado y vuelto a encuadernar. Tengo muchas otras ediciones de Lovecraft, pero ese libro en particular lo recomiendo mucho porque lo sigue publicando Alianza Editorial y es un libro que trae cuentos antes y después de Lovecraft. Entonces, viene toda esta idea del terror cósmico que nos ha transmitido. Inclusive tuve la fortuna hace cinco años de ir a Providence a buscar las huellas de Lovecraft, ir al cementerio a buscar su tumba. Por ahí escribí un texto que se llama Viaje al país de Lovecraft y no encontraba la tumba. Entonces yo dije, me daré por vencido porque ya incluso tenía toda la localización. Y curiosamente pasé varias veces junto a la tumba de una familia Potter, y pasé y dije, ya estaba a punto de darme por vencido cuando de pronto junto a la tumba de Potter estaba la tumba de Lovecraft, muy pequeñita, no dice nada nada más una lápida y junto a su familia pero fue muy emocionante estar en los lugares donde soñó Lovecraft en las bancas donde se sentaba a leer, donde caminaba eso fue muy... no pude ir a Baltimore, desgraciadamente pero mi amigo José Luis Sánchez estuvo allí y me contó del funeral maravilloso que tuvo Edgar Allan Poe en esa ciudad. Sí, creo que salió ayer en las noticias inclusive con Denise Merker, parece que fue una cosa maravillosa. Lo que hicieron en Estados Unidos fue darle el funeral a su escritor que no tuvo en vida. Cuando murió, cuatro perros lo acompañaron y acá tenía un carruaje tirado por caballos, llegó al cementerio, el ataúd y de pronto salía, hay un señor que era Alfred Hitchcock, bueno un actor que presentaba a Hitchcock, Walt Whitman, la enfermera que lo cuidó, parece que fue un espectáculo maravilloso. El tiempo se nos acaba. Nos dicen que el vampiro es un personaje clásico de la literatura y que lo importante es que se sigue leyendo y se sigue escribiendo sobre él. Sí, sí, claro. Yo creo que lo que hay que hacer es precisamente darles vida y no matarlos. Bueno, el vampiro es inmortal, pero bueno, hay quien sí los mata y mata a sus lectores con ellos. Muchas gracias por su atención.
SISTEMA
NTSC
DOCUMENTO_DIGITALIZADO
Sí
FECHA_INGRESO_ENTREGA
20/11/2009
FECHA_PUBLICACION
25/11/2009
CODIGO_BARRAS_LTO
BWF480
BARRA
Divulgación
TEMPORADA
29
CONDUCTOR
Gabriela Muñoz, moderadora
TEMA_CONTENIDO
Promoción de la lectura y la literatura
FECHA_GRABACION
13/11/2009
LOCACION
CLASIFICACION
A
IDIOMA_ORIGINAL
Español
ENLACES_RELACIONADOS
REALIZACION
Edgar Mauricio Sánchez Alcántara
PRODUCCION
Edgar Mauricio Sánchez Alcántara

